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[KangTeuk] Me sobra el corazón

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[KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-10, 12:41 am

Una fuerte ráfaga de viento irrumpió en una refinada habitación donde dormitaban unos cuantos estudiantes, abriendo de par en par los inmensos ventanales.

- ¡Cierren las ventanas! - Se decían los desvelados chicos unos a otros.

Tras unos momentos de confusión, fue el líder de aquel grupo de jóvenes el que se levantó de la cama y cerró las ventanas. Youngwoon era un chico de una portentosa complexión física, de suaves y armoniosas facciones, y de una encantadora sonrisa que no dejaba contemplar muy a menudo. Había nacido en el seno de una familia de clase media de un remoto pueblo de Corea y pasó sus años estudiantiles sin ningún mérito considerable. Su desmedida fuerza hizo que, desde pequeño, siempre destacara en todos los deportes que sus padres le obligaban a practicar, pero a él poco le importaban los triunfos atléticos o los reconocimientos; su verdadera pasión fue siempre el dibujo. Con el tiempo, aquella inclinación fue diluyéndose en su interior, resultado de las presiones externas: sus entrenadores, sus padres, sus amigos...
Aprobó con una nota más bien mediocre el examen de acceso a la universidad y se matriculó en Historia del Arte en la Universidad de Seúl quizás por los rescoldos que el dibujo había dejado en su corazón y con la desaprobación de sus padres. Aceptaron su solicitud en una residencia pública y mixta muy cercana al campus universitario y allí conoció a su inseparable grupo.

Sungri, Kyunghe y Sanghae estudiaban arte como él, Seungjin estudiaba filosofía y Jungmin historia. Eran un grupo de indisciplinados a los que era mejor no molestar quizás como consecuencia de un duro pasado. Sungri y Kyunghe habían nacido en un hogar roto, la madre del primero era una psiquiatra de éxito que nunca lo prestó atención y el padre del segundo era un adicto al juego. Jungmin y Sanghae crecieron en un orfanato y Seungjin había nacido en el seno de una dura y ferviente familia cristiana. Pero estos chicos tenían grandes mentes y eran los mejores de su promoción en sus respectivas carreras, excepto Youngwoon, que siempre se conformaba con aprobar.
Su primer año de carrera transcurrió con normalidad: clases, largas horas de estudio, fiestas, chicas y deportes. Nada hacía presagiar los innumerables acontecimientos que los esperaban en su segundo curso.

La mañana estaba despejada cuando los chicos, después de desayunar, partieron hacía la facultad para comenzar su primer día lectivo. La conversación giraba en torno a los profesores que les impartirían las clases y a sus compañeros.

- Espero que no nos toque con ese profesor... - Dijo preocupado Sungri

- Oh! No me digas que tienes miedo a que peligren tus matrículas – Se burló Sanghae

- No os quejéis que este año me toca dar Lógica Elemental y Alternativa – Les reprochó Seungjin

- Pues empieza a hacerle la pelota o no sacarás más de un siete – Argumentó Jungmin

- Ja ja ja esa nota es el sueño de Youngwoon ja ja ja – Rió Kyunghe al tiempo que también lo hacían sus compañeros.

- Que equivocado estás, mi sueño es sacar un cinco en todas – Dijo el chico con una sonrisa en la boca.

- O nos damos prisa o llegamos tarde – Advirtió Sungri

Todo el grupo echó a correr hacía la facultad, cruzando por el medio de los jardines para ganar tiempo, saltando bancos e innumerables rosales.
Con respiraciones fatigosas entraron en el vestíbulo y subieron por la escalera principal a la primera planta. La suerte estuvo de su lado pues sus aulas estaban seguidas; en el pasillo derecho que conectaba con la biblioteca se abría primero el aula de filosofía, después el de arte y luego el de historia.
El grupo, parado en medio del pasillo, comenzó a cotillear, fisgar y husmear a sus compañeros.

- Mirad las nuevas gafas del soso, parece un empollón ja ja ja – Rió Sungri

- Ja ja ja, y mira quién es Kyunghe... Este año, esa dulce jovencita, te volverá a dar calabazas, no te preocupes ja ja ja – Dijo Youngwoon haciendo reír a todos sus compañeros.

- ¡Espera un momento! - Dijo Sanghae parando la animada conversación - ¿Quién es ese chico que viene hacía aquí? No lo conozco...

- Es un chico que hace arte como vosotros. Hizo su primer curso en Busan pero el nivel que allí se impartía era muy bajo y decidió venir a Seúl.

- ¿Cómo sabes tú todo eso Seungjin? - Preguntó extrañado Sanghae.

- Porque está en nuestra residencia. Ayer, antes de subir a acostarme, me lo encontré en los lavabos y le pregunté.

- ¡Eres un cotilla Seungjin! - Dijeron todos a la vez golpeándole en la cabeza.

- No sé... parece un poco raro no creéis... camina como una chica... - Repuso Sungri.

Fue en ese mismo instante cuando Youngwoon levantó la mirada que hasta ahora había mantenido en el suelo como muestra de su desinterés. Vio a un lindo chico de piel blanca y tersa, pelo rubio, lindísima nariz y ojos expresivos. Era no muy alto, esbelto y de apariencia grácil. Parecía intimidado y caminaba por el pasillo con la cabeza gacha. Pasó por delante del grupo dejando un agradable aroma a lavanda y desapareció de su vista entrando en el aula.

- ¿Y este cretino? - Dijo Sungri

- Dirás esa cretina – Argumento maquiavélicamente Jungmin haciendo que le grupo estallase en carcajadas.

El único que no se rió de aquel comentario tan malintencionado fue Youngwoon. Es posible que ni siquiera lo hubiera oído. La belleza el chico lo había desconcertado y su aroma lo había embriagado por completo.

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-11, 12:58 am

El reloj daba las diez de la noche cuando un chico rubio, de apariencia frágil y unos hermosos ojos marrones, subía las escaleras en dirección al baño. Iba un poco desorientado pues era nuevo en aquella residencia y no se había aprendido muy bien la ubicación de los baños y habitaciones. Y aún me falta conocer la Universidad pensó para si mismo el chico, maldiciéndose mentalmente por ser tan despistado.
Al cabo de unos minutos llegó al servicio donde se encontró con otro chico, que le miraba con curiosidad. Al cabo de un rato decidió salir pero el chico que le miraba le cortó el paso.

-Tú debes ser nuevo, ¿no?..¿cómo te llamas?-Le preguntó mientras se peinaba se cabello.
-Park Jungsu…-dijo casi inaudible. Jungsu nunca había sido un chico que se relacionase con frecuencia y por esto, su timidez le hacía que su voz fuese débil y tartamudease de vez en cuando - Me trasladé a hacer mi segundo año de historia del arte aquí. En Busán hice mi primer año, pero era bastante mediocre – Dijo rápidamente, esperando que el chico no se interesase más en él y le dejase salir del servicio
-Mi nombre es Seungjin y voy a segundo año en filosofía. Un placer conocerte – Dijo antes de desaparecer por la puerta.

Jungsu se sintió aliviado al ver que el chico se había ido. Seungjin no le era de su agrado, se veía a legua que era un de esos matones que se formaban en la escuela. Jungsu se preguntó si no había pasado ya la época en la que los chicos se metiesen con él. Park Jungsu era un chico joven, callado y muy tímido. Su infancia fue como la de cualquier chico. Sus padres eran unos agricultores que habían trabajado muy duro para que su hijo llegase a ser alguien importante en la vida. Le enseñaron muchas cosas, como la importancia del compañerismo y el respeto. Pero Jungsu siempre había sido un chico solitario, casi nunca se relacionaba con los chicos de su barrio. Era muy difícil encontrarle entablando una conversación con los demás, por eso siempre fue el centro de todas las burlas y bromas desde el colegio hasta mediados de la secundaria. La razón por la cual los otros chicos le ignoraban y le envidiaban era por su belleza. Jungsu era un chico tan hermoso que levantaba la envidia de cualquiera que estuviese a su lado.

Se metió en su cama, hablando un poco con su compañero de habitación que le recomendaba que visitase los jardines y el lago que había detrás de la universidad.
El sueño le venció, sumergiéndole en un sin fin de recuerdos que creía haber olvidado.

La mañana le recibió con unos rayos de sol que se posaron suavemente en su cabello rubio. Sonriendo se levantó, viendo que su compañero ya había partido a sus clases. Con pereza fue vistiéndose y preparando las cosas para su primera clase. Amaba el arte. Desde pequeño hacía excursiones con su familia para ver las esculturas más enigmáticas, iban a museos y le regalaban libros, asíque no fue una gran sorpresa cuando les dijo que le encantaría hacer historia del arte.

No bajó a desayunar, pues estaba tan nervioso que si probaba bocado tendría que ir al baño a devolver lo engullido. Se dirigió al edifico donde debía dar clase, admirando su belleza. Paseó con devoción por aquellos jardines, dejándose envolver por los olores de las flores y del rocío de la mañana. Los otros alumnos le dedicaban miradas fugaces y algún que otro comentario por la bajo, haciendo que Jungsu se avergonzase y bajase su cabeza.

Por fin entró en el edificio, subiendo las grandes escaleras que le llevaban a la primera planta, donde se impartía, según su compañero, historia del arte. Una mueca de horror se hizo presente en su rostro al divisar a un grupo de chicos que se reían a carcajada limpia de otros alumnos que pasaban a su lado. La vergüenza se iba haciendo presente cada vez que se iba acercando más.

- No sé... parece un poco raro no creéis... camina como una chica...-Escuchó Jungsu, rezando para que no fuese él a quien iban dirigidas esas palabras. Levantó un poco su rostro, pudiendo observar como uno de aquellos graciosillos era el chico del baño, un tal Seungjin. Jungsu bajó su rostro lo más que pudo, ahora sus mejillas blancas estaban como frutas maduras.
- ¿Y este cretino?
- Dirás esa cretina


Pasó intimidado a la clase. Los comentarios le habían afectado y se había dado cuenta que tendría que volver a los días en los que era el centro de todas las burlas. Jungsu observó la disposición de los asientos, dirigiéndose a la fila más apartada, en la que ya estaban unos cuantos alumnos sentados en ella. Parecían ambles y un poco nerviosos, asíque dedujo que serían nuevos como él.

Se sentó y saludó cortésmente a sus compañeros, pero no pasó mucho cuando cuatro de los chicos que había en el pasillo entraban en la clase, mofándose de un chico, el cual, estaba a su lado. Esto hizo que los chicos fijasen otra vez su atención en él y empezasen a salir algunos comentarios ofensivos, pero la voz del profesor de historia del arte contemporáneo hizo que los chicos se callasen y se sentasen rápidamente en los bancos de la primera fila.

-¿Cómo se llaman?-Preguntó Jungsu al chico de al lado.
-¿Esos?
-Sí-Afirmó Jungsu mirándolos de reojo
- Sungri es el más inteligente de la clase-Dijo señalando a un chico alto y delgado – El de su izquierda es Kyunghe, sus notas son bastantes altas…El del pelo castaño es Sanghae y el chico del pelo negro que está a su lado es Kim Youngwoon.

Jungsu contempló a los chicos, hasta que percibió que el más grande de ellos le observaba. Rápidamente apartó su mirada de él, sintiendo la vergüenza envolverle de pies a cabeza. Espero que este suplicio termine pronto.


jeje..aquí está..! me ha costado mucho...^^U
xD


Última edición por btrz93 el 2009-11-01, 1:33 am, editado 1 vez

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-11, 1:11 pm

Youngwoon estaba colapsado, no pensaba en nada, su mirada estaba puesta en el infinito; en un mundo distinto a éste. Ni las mismísimas estatuas clásicas mostraban tal grado de imperturbabilidad.

Sanghae lo sacó de aquel estado de aturdimiento con un codazo en el hombro.

- ¿ Y a ti qué te pasa? Ni que hubieras visto a un ángel.

- Nada, nada – Dijo Youngwoon saliendo de aquel estado sacudiendo la cabeza – No sé que me ha pasado.

- Vale... pues entremos en clase que no tardará en llegar el profesor – Repuso Sanghae mirando con extrañeza a su compañero.

El grupo se separó y cada uno tomó el camino a su respectiva clase. Sungri, Kyunghe, Sanghae y Youngwoon entraron en el aula como unos animales, saltando los unos sobre los otros y riendo a carcajada limpia. Aunque siempre se sentaban en las primeras filas, entraban por la puerta trasera para poder contemplar a sus compañeros y escoger el blanco perfecto para sus burlas.
Aquella mañana le tocó el turno al pobre Yunjae, más conocido como el “soso”.

- ¡Oh mi querido Youngwoon! ¡Pásame la sal que esta carne está sosa! - Dijo Kyunghe poniendo la voz lo más aguda que pudo.

- ¡Claro mi querido Kyunghe! - Dijo ahora Youngwoon pasándole un salero imaginario mientras el grupo volvía a estallar en carcajadas. Se arrodilló en el suelo y abrió al máximo su boca sacando la lengua mientras Kyunghe hacía como si la sazonaba.

- ¡Eh mirad! El chico nuevo está sentado a su lado – Dijo en un susurro Sungri a sus compañeros.

- ¿Qué pasa ricura? - Dijo Sanghae cuando pasaron a su lado mientras los demás hacían como que se retocaban el pelo.

El único que no participó en aquella broma tan hiriente hacía el nuevo compañero fue Youngwoon. Había algo dentro de él que le impidió hacerlo. Elevó la cabeza, puso una expresión soberbia y siguió a sus compañeros que ya se habían sentado en la segunda fila.

Las burlas acabaron cuando el profesor de Arte Contemporáneo entró en clase.

- Tomen asiento- Se refirió con solemnidad a la clase.

Aquel grupo de bestias se transformaron en estudiantes modélicos. Sacaron sus cuadernos y miraron con total atención al profesor. Sólo uno de ellos estaba despistado...
Youngwoon no podía prestar atención pues el chico nuevo no se movía de su mente. Con disimulo miró hacía atrás para contemplarlo de nuevo. Cual fue su sorpresa cuando al hacerlo vio que el chico los estaba mirando. Pero cuando sus miradas se cruzaron, él bajo la cabeza como si estuviese abochornado. Aquel gesto de sencillez provocó una cálida sensación en Youngwoon quién esbozó una débil sonrisa apenas perceptible.

- ¿Pero qué haces Youngwoon? - Dijo en un susurro Sanghae dirigiendo su mirada hacía donde él la tenía - ¿Por qué le miras? - La expresión de extrañeza volvió a dibujarse en su rostro.

- Por nada... es que … mira, no lo sé, ¿qué quieres que te diga? - Contestó Youngwoon dándose la vuelta y mirando de nuevo al profesor.

- Pues deja de hacer el tonto, si quieres mofarte de él ya lo harás luego ¡Ahora presta atención! - Y sin más dilación, Sanghae volvió de nuevo a mirar a profesor y comenzó a tomar apuntes.

Aquella reprimenda caló hondo en Youngwoon. No prestó atención al profesor, pues nunca lo hacía, pero se olvidó por completo del chico. Apoyó su barbilla sobre su mano izquierda mientras que con la derecha jugueteaba con el bolígrafo intentando así, que los minutos se hicieran más amenos.

Más o menos hacía la medía hora de clase, el profesor la dio por concluida. Agarró su maletín y se despidió el grupo antes de abandonar el recinto.

- ¡Qué bien! - Dijo Youngwoon al tiempo que se desperezaba – Tenemos medía hora hasta que venga el nuevo profesor ¿nos vamos a la cafetería a tomar algo?

Aquella idea fue bien recibida por el grupo. Recogieron sus cosas mientras intercambiaban opiniones sobre su nuevo profesor. Una vez hubieron terminado, salieron del aula y se acercaron al de historia. Miraron por la pequeña ventana de la puerta trasera y vieron como profesor de Jungmin continuaba dando clase. Después se acercaron a la de filosofía pero el profesor también continuaba en ella, de tal modo que, después de saludar furtivamente a Seungjin, partieron hacía la cafetería.

Pasaron por delante de la biblioteca y bajaron por las escaleras dedicando unos cuantos piropos a un grupo de preciosas estudiantes que descansaban y charlaban alegremente entre ellas.

Cuando llegaron a la cafetería se sentaron en la primera mesa que encontraron libre.

- ¡Qué ganas tenía de volver chicos! - Dijo con cara de entusiasmo Sungri, estirando sus brazos e inhalando el maravilloso olor a café recién hecho.

- Si... yo también – Repuso Kyunghe – La verdad es que nos lo hemos pasado muy bien aquí ¿verdad?

- Ja ja ja – Rió Youngwoon recordado el día que se conocieron, justo un año antes – Espero que este año sea como el anterior...

- Bueno... yo espero que tus notas mejoren – Dijo Sanghae con una sonrisa pícara mientras revolvía el pelo de su inseparable amigo.

- Voy a pedir – Expuso Youngwoon levantándose del asiento y apoyándose en los hombros de Sanghae – ¿Lo de siempre verdad?

- ¡RESPUESTA CORRECTA! - Dijeron todos a la vez recordado, sin duda, alguna anécdota pasada.

El chico se dirigió a la barra del la cafetería apartando unas cuantas sillas que le interrumpían el camino. Cuando llegó, se sentó sobre un taburete libre y esperó su turno.

- ¡Mira quién a vuelto! ¡¿No puedes olvidarme verdad?! - Dijo con ironía la camarera al ver al chico - ¿Qué te pongo Youngwoon?

- ¡Cómo olvidarte! - Respondió el chico dedicándola una de sus valiosas sonrisas – Quiero dos cafés con leche y dos solos por favor ¿Qué tal está tu marido y tu hijo? - Le preguntó mientras ésta ponía los vasos sobre la cafetera.

- ¡Muy bien! El chiquillo crece a marchas forzadas y el padre parece que decrece en edad – Dijo riendo - ¿Qué tal tu familia?

- Como siempre... – Dijo Youngwoon retorciendo entre sus manos un sobre de azúcar que alguien olvidó en la barra.

- No te preocupes... Ya verás como tus padres acaban aceptando tu decisión de estudiar Historia del Arte – Expuso la camarera con una sonrisa sosegadora.

Youngwoon guiño un ojo a la camarera y echó un vistazo a toda la gente que se disponía en torno a la barra. Vio a algún conocido y a unos cuantos profesores que se reían socarronamente. “Seguro que están pensando en lo mucho que disfrutarán cuando nos suspendan” Pensó instintivamente. Siguió recorriendo con su mirada a las gentes y de pronto se encontró con una que lo estaba contemplando directamente, pero que, cuando sus ojos entraron en contacto, bajo la cabeza cortando el contacto visual.
Otra vez, la cálida sensación volvió a extenderse por su cuerpo al ver de nuevo al chico de olor a lavanda. “¿Por qué me mira? Lo cierto es que es un chico muy guapo... No se que hace con el soso de Yunjae..”. Pero la camarera le sacó de su ensoñación.

- ¡Aquí tienes ricura!

- ¡Gracias! - Respondió apartando la mirada de su nuevo compañero y haciendo gestos para que sus amigos le ayudasen a llevar las bebidas a la mesa.

Fue Sungri el que se levantó ante el gesto.

- ¡Gracias! - Dijeron todos brindando una sonrisa a Youngwoon cuando los cafés llegaron a la mesa.

Éste se sentó junto a sus compañeros y se introdujo en la animada conversación. Pero antes de hacerlo, se volvió para mirar de nuevo al chico.

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-11, 6:04 pm

Se sentía tan avergonzado por que aquel chico le hubiese pillado observándolos, que no levantó casi la cabeza del papel en lo que quedaba de clase. Sintió una inmensa alegría cuando su profesor les anunció que daba por finalizada la lección casi media hora antes. Empezó a recoger en silencio sus cosas. La verdad es que no sabía que iba a hacer. No conocía a nadie, pero quedarse en el aula solo era una idea bastante desagradable.

Oyó como esos chicos salían a la cafetería. Él también deseaba ir a tomar algo, pues, no había desayunado y su estomago se quejaba. Miró a su compañero, que parecía no inmutarse, pues estaba muy concentrado en leer una revista

-Oye…¿Quieres que vayamos a la cafetería?-Le preguntó Jungsu a Yunjae, cuando por fin despegó su vista del libro.
-¡Me parece buena idea! -Exclamó el chico sonriendo mientras guardaba sus cosas.

El camino se le hizo ameno. Es verdad que Yunjae no tiene mucha gracia, pero parece buena persona y además es un buen conversador.En el camino se encontraron con el compañero de cuarto de Jungsu, que parecía preocupado por un libro que se había olvidado en la habitación. Después de despedirse de él, entraron en la cafetería, viendo con disgusto como en la barra estaba uno ed esos indeseables.

Se acercaron para pedir algo de comer. Yunjae hablaba sobre cuando una obra se le debería considerar arte, pero su atención estaba desviada a YoungWoon, que escudriñaba a la gente de su alrededor. Jungsu permanecía quieto, observándole. Ahora que le miraba no parecía tan mala persona, pero recordó con quienes iba, y sintió un profundo rencor. Ni siquiera sabia porque se preocupaba por ello, total, YoungWoon sería como sus compañeros…un graciosillo que disfruta dejando en ridículo a los demás. La mirada de Youngwoon se cruzó con la suya, haciendo que un estremecimiento le recorriese desde la planta de los pies hasta su columna. Ágilmente bajó la cabeza, rompiendo el contacto visual, pero aun así, notaba como YoungWoon le seguía analizando.

Jungsu respiró con normalidad cuando YoungWoon y sus amigos se fueron a una mesa a conversar, preguntándose a si mismo como sería hablar con YoungWoon. ¿Sería un chico amable o sería odioso?

-No te hagas ilusiones con YoungWoon-Dijo Yunjae, haciendo que sus mejillas se tornasen rojas y un ligero nerviosismo le recorriera el cuerpo –Él no es gay – Terminó Yunjae, cogiendo las bebidas y llevándoselas a una mesa alejada de las miradas curiosas.

Jungsu le siguió con un semblante abatido. Sabía perfectamente que a YoungWoon no le gustaban los chicos, pero ¿por qué se sentía así? ¿Se estaba haciendo ilusiones sin conocerle?

-Yo no soy gay-Le dijo en tono bajito a Yunjae – Y tampoco me gusta Youngwoon
-De acuerdo Jungsu, sólo te digo que es mejor que le evites. No es una buena persona

Jungsu se sintió mal después de haber oído eso. Youngwoon no parecía un mal chico, pero la advertencia de Yunjae le había confirmado que era como los demás.

El tiempo pasó rápido, y sin quererlo ya se encontraban en la clase, preparándose para la segunda hora. Yunjae se había excusado diciendo que debía ir al baño, y ahí se encontraba Junsgu, solo en la clase. Jugaba con un Boli mientras escuchaba en su mp4 música. Ni se dio cuenta de que un chico había entrado en clase hasta que un ruido le sacó de su ensoñación. Youngwoon le miraba desde la puerta, parecía que se acaba de chocar o algo, pues se tocaba el hombro con cara de dolor. ¿Qué hago? Debo saludar pues si no pareceré un mal educado. Intentó decirle hola pero las palabras no salian de su boca y sin más remedio agachó la cabeza, rezando para que YoungWoon no hubiese oído su intento de saludarle.


cortito..LOL

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-11, 10:58 pm

La conversación giró en torno a la fiesta de inauguración del curso que se celebraría en su residencia dentro de una semana y sobre las chicas que iban a asistir a ella.

- ¿Qué tal con Myunjing? Después de lo que pasó entre vosotros el curso pasado deberás invitarla ¿no? - Preguntó Sungri al tiempo que le grupo comenzaba a reírse.

- Lo cierto es que no tengo muchas ganas...

- ¡Venga hombre, no seas así, con la buena pareja que hacéis! - Insistió Sungri

Youngwoon había conocido a Myunjing en una fiesta a mediados del curso anterior. Habían mantenido una breve relación durante los últimos meses, pero el verano los había distanciado. Lo cierto era que Youngwoon no se había acordado de ella hasta ahora y, a decir verdad, tampoco deseaba con gran entusiasmo volver a verla.

Aun quedaban diez minutos para que comenzase la segunda clase pero decidieron subir al aula porque la cafetería se había llenado de gente y apenas se podían oír los unos a los otros.

Cuando se disponían a salir de la cafetería, Youngwoon buscó con su mirada al chico nuevo. Al no encontrarlo, no pudo evitar sentirse algo desanimado. “¿Dónde estará?” se preguntaba mientras escudriñaba todo el local “¿Pero qué me pasa? ¿Qué hago pensado en él?”

- Esta mañana estas muy raro Youngwoon ¿Te sucede algo? - Preguntó Sanghae en tono de preocupación.

- No... bueno... no sé que me pasa en realidad... no me encuentro muy bien – Dijo el chico desanimado.

- ¿Te duele algo? Si te sientes mal quizás deberías volver a casa - Dijo Sungri tocándole la frente.

- No, no es nada físico... es como si algo me oprimiese el pecho...

- ¿No puedes respirar? - Peguntó preocupado Kyunghe desabrochándole la cremallera de la sudadera.

- No... no es eso... bueno, quizás sea que estoy algo cansado – Dijo Youngwoon al ver la cara de intranquilidad de sus compañeros – Vamos al baño, seguro que después de refrescarme un poco me siento mejor.

El grupo subió de nuevo las escaleras desarrollando un sin fin de posibilidades por las que Youngwoon podía sentirse mal.

- Quizás sea el cansancio ¿ayer dormiste mal? - Preguntó Kyunghe

- O quizás sea que estás a falta de alguna vitamina – Dijo Sungri - ¿Cuanto hace que no comes verdura o fruta?

Lo cierto era que llevaba mucho tiempo alimentándose a base de carne e hidratos de carbono por lo que a Youngwoon esa idea le pareció muy razonable para explicar su repentino decaimiento.

- Seguro que es eso... debo mejorar mi alimentación, gracias Sungri – Le dijo dedicándole una sonrisa.

Cuando el grupo llegó al baño se encontraron en él a Seungjin y a Jungmin. Hacía apenas cinco minutos que sus respectivos profesores había acabado con la clase. El grupo se saludó animado y Youngwoon olvidó su abatimiento escuchando como había transcurrido la primera hora lectiva de sus compañeros. Se refrescó la cara y se revolvió el pelo aumentando su pícara apariencia.

- Voy yendo a clase, os veo allí – Dijo despidiéndose de sus compañeros al tiempo que Junjae entraba en el baño.

- Has elegido un mal momento – Le dijo con sorna Youngwoon apoyándose sobre el hombro del asustado chico al tiempo que todo el grupo comenzaba a mofarse.

El pasillo estaba totalmente vacío cuando Youngwoon abandonó el servicio. Paseó lentamente disfrutando del silencio, aunque de lejos, podía oír a Sungri increpando a Junjae.
Cuando vio que la luz de su clase estaba encendida comprendió la situación “Si Junjae estaba en el baño... el chico nuevo debía estar en...” No le dio tiempo de acabar el razonamiento cuando se chocó de bruces con la puerta del aula. “Dios que daño” pensó mientras se agarraba el hombro “Menuda vergüenza...”. Escudriñó la clase para asegurarse de que nadie, a parte del nuevo, lo habían visto hacer el ridículo.

La sensación que le estaba oprimiendo el pecho desapareció rauda, tal y como había llegado, cuando escuchó a al tímido chico balbucear un “hola” y bajar la cabeza acto seguido. Un sentimiento de calidez se volvió ha apoderar de su cuerpo y se dejó embriagar, una vez más, por el olor a lavanda que emanaba el joven.
Deseaba entablar una conversación con aquel muchacho pero no sabía como hacerlo. Se sentó sobre una mesa y se revolvió el pelo “¿Por qué he hecho eso?” Pensó aterrorizado.

- Espero que esta clase sea tan corta como la anterior – Dijo tratando de olvidar aquel gesto tan desafortunado.

El joven levantó la cabeza mientras un fugaz sonrisa se dibujó en su cara. Pero cuando sus ojos entraron en contacto él los apartó y volvió a bajar la cabeza.

- Me llamo Youngwoon – Dijo mientras se acercaba al joven – Creo que nos alojamos en la misma residencia.


Última edición por Alejandro el 2009-08-12, 1:47 am, editado 1 vez

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-12, 1:19 am

Espero que esta clase sea tan corta como la anterior – Dijo Youngwoon, sentado sobre una mesa. Jungsu atinó a levantar el rostro, mostrando una sonrisa, pero nada más mirarle a los ojos volvió a agachar la cabeza. Su corazón latía rápido. Debía parecer un estúpido, pero no se sentía con el valor para encararle - Me llamo Youngwoon – Dijo mientras el chico se acercaba a su sitio -Creo que nos alojamos en la misma residencia.

Jungsu estaba intimidado. Youngwoon se había acercado hasta quedar justo delante suyo. La verdad es que no podía articular palabra, su vista estaba puesta en un cuaderno y temía levantarla ¿Qué haría si recibía una mirada mala por parte de Youngwoon? Pero no podía perder la oportunidad de hablar con él...

-Yo me llamo Park Jungsu- Dijo en voz casi inaudible. Youngwoon le dedicó una sonrisa, la cual no pudo ser vista por Jungsu, ya que se encontraba aún con la mirada puesta en el libro - Creo que sí que vamos a la misma re..-Su voz se quebró al oír como unos chicos entraban en la clase...

Los estúpidos amigos de Youngwoon.


-¿Qué demonios haces hablando con la niña nueva? - Vociferó Sungri, mirando con desprecio a Jungsu. El pobre chico se ruborizó, agachando más la cabeza si eso era posible.

-Venga Youngwoon, ya tendrás oportunidad de ligar en otro momento- Dijo Sanghae, haciendo que todos se riesen, excepto los dos involucrados.

Sintió movimientos y pudo divisar como Youngwoon se alejaba, sentándose en el banco con sus amigos, mientras los otros no dejaban de espetarle que qué hacía con la niñita esa. Por primera vez desde hace mucho tiempo, experimentó lo que se llama rabia. Aunque, como era normal en él, no dejó que ese sentimiento se apoderase de él. Templó su cabeza y se puso a pensar en la voz de Youngwoon... era tan..cautivante... Aún sentía sus piernas temblar.. y eso que solo había hablado con él un minuto...

El profesor de Arte antiguo entró en el aula, creando un silencio incomodo. De todos era sabido que ese profesor era el más honorable de toda la universidad. En su clase había que estar en un silencio sepulcral, y todos los alumnos, cumplían esa condición. Extrañado miró a su lado. Tan concentrado en Youngwoon estaba, que no se había dado cuenta de que Yunjae aún no había regresado del servicio. Asustado pensó en lo que habría podido sucederle a su compañero.

El profesor se puso rápidamente a explicar sobre la cultura sumeria. La clase pasó como una maldita tortura, pero por lo menos pudo despejar un poco su mente. Por lo menos ahora sabía que los sumerios no tenían arquitectura funeraria, pensó sonriendo.

Cuando el profesor hubo abandonado la clase, Jungsu oyó unas risas y miró instintivamente a la puerta, por la cual entraba su compañero Yunjae. El pobre tenía empapada la camisa de agua.

-¿Qué pasa Yunjae, te caíste en la ducha?-Dijo Youngwoon, que chocó su mano con Kyungh, que ahora se sostenía el estomago para dejar de reírse.

Jungsu se levantó y fue a la puerta, donde los chicos habían un corro alrededor de Yunjae.

-Sois asquerosos-Dijo mirándolos a todos con el mayor desprecio posible. No sentía timidez, como una hora antes había sentido cuando estaba con Youngwoon... Solo podía sentir rabia... Agarró el brazo de su compañero mientras oía insultos dedicados a los dos.

-¿Qué te ha pasado?-Dijo a Yunjae, que tenía la cabeza caída.
-Gracias Jungsu, eres el primero que me defiende-Dijo Yunjae, evitando la pregunta de Jungsu.

Jungsu le sonrío, demostrando que podía contar con él. Pero lejos de esa sonrisa, un chico les observaba con cólera.


quiero matar a esos estupidos...¬¬

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-12, 5:09 am

- Yo me llamo Park Jungsu – Dijo el chico con un hilo de voz después de permanecer callado durante unos interminables segundos. Pero cuando sus ojos volvieron a entrar en contacto, éste agachó de nuevo la cabeza. Youngwoon no podía dejar de sonreír ante la gracilidad y la ingenuidad del chico. Se cruzó de brazos y contempló con deleite el efecto que producía sobre él - Creo que si que vamos a la misma re... - Pero la frase quedó inacabada cuando Jungsu vio que los amigos de éste entraban por la puerta.

-¿Qué demonios haces hablando con la niña nueva? - Vociferó Sungri, mirando con desprecio a Jungsu.

-Venga Youngwoon, ya tendrás oportunidad de ligar en otro momento - Dijo Sanghae, haciendo que todos se riesen, excepto los dos involucrados.

Youngwoon se alejó de Jungsu y regresó a su mesa junto a sus compañeros. No sabía como sentirse: confuso al sentirse seducido por el nuevo chico, enfadado con sus compañeros por haber interrumpido, cálido, susceptible...

- Pero ¿qué hacías Youngwoon? - Le preguntó con impaciencia Kyunghe

- Nada, sólo... sólo le estaba diciendo que debía tener cuidado con nosotros en la residencia... que no nos caen nada bien los nuevos... si, eso le estaba diciendo.

- ¿De verdad? Pues tu cara no reflejaba eso... - Dijo Sanghae en tono de reproche

- ¿Qué intentas decir? - Dijo Youngwoon levantándose de su asiento y encarándose con Sanghae.

- ¡Vale ya chicos! - Dijo Sungri al tiempo que Kyunghe separaba sus cuerpos – Si Youngwoon dice que estaba diciendo eso a la niñita será porque es verdad, no se porqué te pones así Sanghae.

Los dos enfrentados bajaron sus miradas y Kyunghe, para romper el hielo, contó a Youngwoon como habían acorralado a Junjae en el baño y como habían cogido un cubo, que la señora de la limpieza se habría olvidado, lo habían llenado de agua y se lo habían tirado encima. Todo el grupo estalló en risas ante aquella broma de tan mal gusto.

- ¿Y dónde está ahora? - Balbuceo Youngwoon porque la risa no le dejaba pronunciar con normalidad.

- Ni idea, debe seguir en el baño – Dijo con sorna Sungri mientras sus compañeros se agarraban el pecho ya que las carcajadas habían contraído sus cajas torácicas.

Pero las risas cesaron cuando el profesor de Arte Antiguo entró en el aula. Todo el mundo enmudeció y éste comenzó ha hablar. A Youngwoon le encanta el arte antiguo y, quizás por eso, no pensó ni un minuto en Jungsu. Estaba fascinado por el pueblo sumerio; por su cultura, por sus creencias religiosas, por su pánico a la muerte, por el medio tan extremo en el que vivían... Pero hacía la mitad de la clase, Sanghae le distrajo.

- ¿Te crees que soy tonto? - Dijo en un susurro – Llevas mirándolo toda la mañana...

- No sé de que me hablas – Contestó Youngwoon acabando con la conversación y volviéndose a sumergir en al fascinante mundo de la primera civilización histórica.

Cuando la clase hubo terminado y el profesor abandonó el aula, Junjae apareció por la puerta con la ropa empapada.

Todo el grupo, de manera instintiva, se levantó apresuradamente para acorralarlo.

-¿Qué pasa Junjae, te caíste en la ducha? - Dijo Youngwoon chocando su mano con Kyunghe, que ahora se sostenía el estomago.

El joven trató de esquivar al grupo y de salir de aquel corro, pero Sungri le cortaba el paso cada vez que intentaba hacerlo. Cual fue la sorpresa de todo el mundo cuando Jungsu irrumpió en escena.

- ¡Sois asquerosos! - Les gritó el chico muy enojado al tiempo que agarraba por el brazo a su desdichado compañero y se lo llevaba a su asiento.

Los jóvenes se quedaron con la boca abierta. Pocas veces en su vida alguien se había atrevido a contestarles o a mirarles mal.

- ¡Jo con la niñita! ¡Menudo genio! - Dijo Sanghae sacando a sus compañeros el abismo en el que se habían sumergido.

Pero Youngwoon no pudo volver a la realidad. “¿Cómo un chico tan pacífico y dulce se había tornado en aquel pasional muchacho?” “¿Ellos provocaban en la gente esos sentimientos de rabia?” “Sólo era una broma... ¿Por qué se había puesto así?” Pero había un pensamiento que lo atormentaba aun más... “¿Por qué Jungsu estaba defendiendo a Junjae en vez de estar riéndose como el resto de la clase?”

Una nueva profesora irrumpió en el aula.

- ¿Qué toca ahora Sungri? - Dijo Kyunghe por lo bajo.

- Arte Medieval, sacad folios porque no vamos a dejar de tomar apuntes en toda la hora – Dijo al grupo a modo de confidencia.

Pero Youngwoon no podía dejar de pensar en Jungsu. Cierto es que aquella reacción le había enfurecido, pues “¿Quién era él para atreverse ha decirles algo?”, pero por otra parte le había sugestionado.
Recordó su manera de andar, su aroma, su brillante pelo, su inocencia, su ternura, su pasión... Un escalofrío le recorrió el cuerpo y le hizo cerrar los ojos; se imaginó hablándolo, protegiéndolo, acariciándolo... “Dios mío, ¿qué me pasa?”
Youngwoon salió asustado de sus pensamientos y contempló con horror sus folios... Había dibujado de manera inconsciente los centelleantes ojos de Jungsu... Ahora el miedo dio paso a otro sentimiento: la incredulidad; hacía años que ya no dibujaba... Y la incredulidad dio paso a la ira; se odiaba a si mismo por no poder dejar de pensar en Jungsu y lo odiaba a él por haberle... por haberle... Al no poder acabar la frase arrugó con rabia el folio y lo metió en su mochila antes de que alguien lo viera, tomó de nuevo el bolígrafo y se dispuso a copiar todo lo que la profesora decía.

Pero Sanghae había sido testigo de toda la escena...

Cuando la clase hubo terminado, Youngwoon salió hacía el baño como una exhalación. Empujó a unas cuantas personas y abrió al máximo el grifo. Con sus manos retuvo todo el agua que pudo y se lo echó en la cara. Después se agarró la cabeza y se contempló en el espejo. La ira volvió a tomar su cuerpo de nuevo y abandonó el lavabo, tan rápido como había entrado, en dirección al aula.
Una vez en la puerta buscó con su mirada a Jungsu; lo encontró tratando de consolar a Junjae en su asiento.

Había perdido su autocontrol y se dirigió maldiciendo hacía él. Una vez lo tuvo enfrente golpeó con sus puños su mesa provocando un gran estruendo y haciendo que todo el material cayera al suelo.
Todo la clase se quedo en silencio, sólo podía oírse su respiración fatigosa. Por su parte, Jungsu estaba aterrado, y no pudo evitar encogerse.

- ¿Quién te crees que eres para llamarnos asquerosos? - Gritó golpeando de nuevo la mesa - ¡CONTESTA! - Dijo de nuevo haciendo que a Jungsu se le saltasen las lágrimas.

- ¡Ya basta! - Gritó Kyunghe agarrando a su amigo por la espalda e instándole ha abandonar aquella pelea - ¡Pero te has vuelto loco!

Youngwoon se dejó conducir a su mesa sin impedimentos. Una vez se hubo sentado, Sungri, Kyunghe y Sanghae comenzaron a tranquilizarle. Pero él no podía entenderlos... en sus oídos sólo podían escucharse unos llantos entrecortados.

Cuando la profesora de Iconografía Profana irrumpió en clase salió de su estado de shock. Recuperó la cordura y se llevó las manos a la cara tapándose los ojos, dándose cuenta del gran error que acababa de cometer. Se sintió como un inmoral y deseó que la tierra se lo tragase.
En lo más profundo de su alma quiso consolar al chico, pedirle perdón, mecerlo entre sus brazos, mimarlo... “Dios, otra vez no por favor” Aquello acabó superando a Youngwoon, quién, con mucho disimulo, estalló en lágrimas de impotencia.

De nuevo, sólo Sanghae había contemplado la escena.

Cuando la clase terminó, Youngwoon recogió apresuradamente sus cosas y salió del aula. Sungri, Kyunghe y Sanghae lo siguieron de cerca por el pasillo.

- ¡Espera! ¡¿Dónde vas?! ¡Tenemos que esperar a Jungmin y a Seungjin! ¡Espera!

- ... Pues si que le faltan vitaminas... - Dijo Sungri en voz baja con cara de perplejidad

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-12, 4:05 pm

-¿Fue Youngwoon?-Se atrevió a preguntar a Yunjae, rezando para que no hubiese sido él quien había hecho eso a su amigo.
-No, él se marchó-Jungsu respiró aliviado. Temía que antes de que Youngwoon hubiera hablado con él, se hubiera ensañado con el pobre de Yunjae.
-No te preocupes, ¿de acuerdo?-Le dijo intentando aliviar la desesperación de Yunjae

La profesora de Arte medieval entró en clase. Todos se volvieron a sentar, aunque vio que muchos de sus compañeros miraban hacia atrás, incrédulos... Nadie se podía creer que el chico nuevo, de apariencia frágil, se hubiera enfrentado a ese grupo de matones.

Jungsu ignoró todas las miradas, y se dedicó a coger apuntes. No quería pensar en Youngwoon, pues le recordaba a los tiempos en los que había sido el centro de las burlas..Y parecía que aquellos traumaticos años se hubieran vuelto a repetir...No, no le pasaría nada por defender a Yunjae, ¿verdad? Se sintió bastante asustado..¿Qué es lo que vendría ahora?

El reloj marcó el fin de la clase, y todos los alumnos se fueron dispersando por la clase, para estirar un poco sus agarrotados músculos. Jungsu vio con asombro como Youngwoon salía de la clase tan rápido como podía y sus amigos se ponían a mirarse con gestos dubitativos. Hasta creyó escuchar su propio nombre en boca de Sanghae. Giró el rostro, por si acaso alguno de “esos” le miraba. Pero Yunjae le sacó de sus cavilaciones, ya que estaba intentando secar sin existo su empapada camisa. Jungsu sintió algo oprimirle el pecho, y acarició el pelo del chico, intentando consolarle. La puerta se abrió, para dejar paso a un Youngwoon enfurecido, que se acercaba a él maldiciendo. Los puños de Youngwoon se estamparon contra su mesa, tirando todo lo que había en ella.

- ¿Quién te crees que eres para llamarnos asquerosos? - Gritó a Jungsu, el cual estaba temblando del miedo, pues ese grito venía acompañado de otro golpe a al mesa. Tuvo la tentación de cerrar sus ojos, pues se esperaba un golpe, esto no era más que una de las tantas peleas que había vivido en su corta existencia - ¡CONTESTA! - Volvió a inquirir el muchacho, haciendo que unas traicioneras lagrimas cayeran de sus pupilas. ¿Por qué todo tenía que ser así? Ahora quedaba lejos el momento en el que Youngwoon le hablaba amablemente.

- ¡Ya basta! - Exclamó Kyunghe, agarrando a Youngwoon por la espalda- ¡Pero te has vuelto loco!
Alzó la mirada para ver como Kyunghe se llevaba a Youngwoon a su asiento. Perecía una bestia...Estaba seguro que si no hubiera sido por la intervención de Kyunghe, ahora se encontraría con un bonito morado en su cara. Aunque eso era lo de menos, pues sentía como un vacío se apoderaba de su estomago, subiendo dolorosamente por su garganta. Las lagrimas habían empezado a hacer sin ningún pudor y sus cuerpo se contraía. Estaba empezando a llorar en clase. Intentó reprimir sus sollozos. Sintió unas manos en sus cabellos, viendo como Yunjae ahora le consolaba a él...

-menudo par..-dejo escapar entre sus sollozos, sacando una risa a Yunjae.

En la siguiente clase no se atrevió a mirar a Youngwoon, pues sentía que si lo hacía, el llanto acudiría a nublar su vista. No entendía porqué siempre se tenía que fijar en las personas más inadecuadas. ¿Fijar? Si, fijar, pues Jungsu no se había podido quitar el recuerdo de Youngwoon desde que lo vio. Agarró su cabeza, como si quisiera borrar lo acaecido.

La profesora se marchó, dando fin a la jornada lectiva. A Jungsu le dolía la cabeza, en un mismo día había sentido tantas emociones distintas, que sentía que no aguantaría mucho en pie.
Se despidió de su amigo y se dirigió lentamente a la residencia, y nada más llegar subió a su cuarto. Quería dormir...Ni se inmutó cuando su compañero le intentaba convencer para que bajasen a comer.


nop demores....!!!

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-12, 10:34 pm

Los suaves rayos de sol reconfortaron el alma de Youngwoon cuando éste abandonó la facultad. Se sintió aliviado de salir del edificio y respiró profundamente, inhalando el delicioso olor de hierba recién cortada. Decidió pasear durante un rato por los jardines del campus para intentar aclarar su mente, pero las jóvenes parejas que se mimaban en los bancos le hicieron sentir incómodo. Así que tomo él camino más corto a su casa. Durante la breve caminata se hacía las mismas preguntas una y otra vez “¿Pero qué me pasa?” “¿Por qué no puedo dejar de pensar en él?” Y aunque dicha pregunta puede parecer fácil de responder para cualquier persona, para él no lo era; Realmente no podía entender sus sentimientos.

Una enorme batalla se estaba librando dentro de su alma sin que él lo supiese.

Llegó a su habitación y se tumbó, cuan largo era, en la cama. Intentó leer unas revistas que Sungri tenía sobre su mesita de noche, pero no podía avanzar más de dos párrafos seguidos sin que su mente se perdiese por el narcótico mundo de la fantasía “¡Perdóname Jungsu!”

...

- Despierta Youngwoon, es la hora de comer. Te has quedado dormido mientras leías.

El chico abrió lentamente los ojos y contempló como todos sus amigos estaban a su alrededor.

- Te hemos comprado unas vitaminas en la farmacia – Dijo Sungri al tiempo que le daba un bote.

- Gracias chicos, sois los mejores

Youngwoon se incorporó en la cama y dedicó una sonrisa a todos sus compañeros. Lo cierto es que ya no se sentía mal, estaba bastante animado (quizás el sueño lo había reconfortado).

- Os quiero pedir perdón a todos por mi comportamiento esta mañana – Se excusó avergonzado.

- No te preocupes, un día malo lo puede tener cualquiera – Dijo Kyunghe guiñándole un ojo.

- Estoy pensando en lo asustada que debe de estar la niña nueva – Expuso con sorna Seungjin mientras el grupo comenzó a reírse; todos menos Youngwoon y Sanghae, quién miraba de manera inquisitorial al anterior.

Recordar a Jungsu fue como un jarro de agua fría para él. Mientras bajaba por las escaleras en dirección al comedor principal volvió a perderse en su interior “Debo pedirle perdón” “En cuanto le vea pienso disculparme” Pero Jungsu no bajó a comer “¿Dónde estaría? Espero que esté bien”

Cuando el reloj del dormitorio dio las cinco de la tarde, Youngwoon y su grupo bajaron a la cancha de fútbol que había tras la residencia. Estaba emplazada en un bonito entorno; un hermoso jardín lleno de frondosos árboles propiedad de la residencia. El cielo estaba despejado y corría un suave viento “aquella tarde era idónea para hacer algo de deporte” Pensó Youngwoon mientras se quitaba la camiseta como el resto de sus compañeros “Fuera tensiones”

Pocos minutos después llegaron sus rivales. Eran unos chicos de su misma edad que también se alojaban en la residencia. Eran bastante agradables pero nunca hubo contacto entre ambos grupos fuera de las canchas.

- Hoy, por ser el primer día de curso, os lo pondremos más fácil.

- ¿Más fácil? … Eso es imposible – Contestó Jungmin con una soberbia sonrisa haciendo que su grupo estallase en aplausos.

El partido comenzó y los jugadores no tardaron en fatigarse “Hace más calor de lo que pensaba” Se dijo Youngwoon limpiándose el sudor de su frente “¿Quién mira desde la ventana del primer piso de la residencia?” Se dijo ahora parándose en seco y provocando que uno de sus rivales tropezase con él y se cayese al suelo retorciéndose un tobillo.

- Mira lo que has hecho Youngwoon – Le reprochó Sungri

El grupo rival se acercó hasta donde estaba tendido su amigo y lo levantaron por los brazos, instándole a que se apoyara sobre sus hombros para sacarle de la cancha. Después de ayudar al chico lesionado, Youngwoon levantó de nuevo la vista para ver si la persona que había en la ventana seguía allí... “Ha desaparecido”

- Y ¿Qué hacemos ahora? Sois uno más – Dijo un chico de portentosa musculatura.

- Yo descanso – Dijo Youngwoon alzando el brazo sentándose en el banquillo.

Estaba derrotado... aquel calor era insoportable y, para más desventura, el viento se había parado por completo. Se limpió el sudor de su torso con la camiseta pero a los cinco minutos ya estaba húmedo de nuevo. Con sigilo, se aproximó a la mochila de Sungri y le robó el botellín de agua. Se bebió la mitad de un trago y lo restante se lo derramó en la cabeza, haciendo que unos cuantos chorros resbalasen por su pecho. En ese instante volvió a ver la figura que los observaba desde la ventana pero, cuando se dio cuenta de que ella también era contemplada, volvió a desaparecer.

- ¡SUNGRI! - Gritó Youngwoon - ¿QUIÉN VIVE EN EL PRIMER PISO, JUSTO AL LADO DE LA BIBLIOTECA? - De todos era sabido que Sungri sabía más de la vida de los otros que de la suya propia.

- LA NIÑA NUEVA, ¿POR QUÉ LO PREGUNTAS? - Dijo dando una patada al suelo porque acababa de perder el balón.

Pero Youngwoon no le respondió. Sin pensarlo ni un instante echó a correr hacía la residencia. Atravesó los jardines y penetró en el vestíbulo como una exhalación. Subió las escaleras de dos en dos y cuando se quiso dar cuenta estaba frente a a puerta de Jungsu “¿Y ahora qué...?”

El Destino quiso que, en ese justo momento, a Jungsu le apeteciese beber agua fresca. Cual fue su sorpresa cuando al abrir la puerta vio que Youngwoon estaba a pocos centímetros de él... podía incluso oír su agitada respiración...

- Eh... Yo... - Balbuceó Youngwoon al darse cuenta que ambas miradas habían vuelto a entrar en contacto.

Pero Jungsu debió asustarse, seguro al recordar el “accidente” de esta mañana, e intentó cerrar la puerta apresuradamente. Sin embargo, Youngwoon fue más rápido; metió el pie en el umbral del vano haciendo que la puerta no se cerrase. Jungsu retrocedió asustado cuando Youngwoon penetró en su habitación “¿Por qué lo hace?... no voy ha hacerle daño”

- Yo... Yo quería pedirte disculpas por lo de esta mañana... me porté como un demente... Lo siento – Dijo Youngwoon con cierta dificultad por la fatiga de su cuerpo mientras se volvía a revolver el pelo “¿Pero qué hago?”

Jungsu seguía retrocediendo mientras miraba a Youngwoon de arriba a abajo. Éste, por su parte, seguía avanzando hacía el chico contemplando con deseo la forma en que éste lo estaba examinando.

Jungsu tropezó con un baúl que había tirado en medio de la habitación y perdió el equilibrio. Hubiera caído de espaldas al suelo de no ser porque las fuertes manos de Youngwoon lo agarraron por las caderas y lo empujaron violentamente contra su pecho, de tal modo que sus rostros volvieron a quedarse a escasos centímetros.

- ¿Qué dices niñita? ¿Me perdonas? - Dijo Youngwoon sujetándole con fuerza contra él, acariciándole la nariz con la suya propia y poniéndole una encantadora sonrisa.

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-13, 1:14 am

La pereza invadía todos sus sentidos, su cuerpo le dolía por la mala postura en la que se había quedado dormido. El sol apuntaba hacia el oeste, dándole a entender que serían más o menos las cinco de la tarde. Se frotó los ojos cuidadosamente con las manos, en un intento vano de despejar su cabeza. ¿Cuánto habré dormido? Al instante recordó porque se había echado en la cama, a intentar olvidarse de sus problemas, y como un relámpago, Youngwoon apareció en su mente, derrumbando todo a su paso. Y como por obra del destino, la voz de aquel joven taladró sus tímpanos, haciéndole creer que por fin la locura se había apoderado de su mente.

Jungsu abrió la puerta de su cuarto, esperando que Youngwoon estuviese por el pasillo...pero nada...¿Por qué debía estar Youngwoon en este pasillo? Él dijo que vivía aquí...podríamos ser compañeros...¿por qué su mente intentaba dar explicaciones? Además, él no deseaba ver por nada del mundo a Youngwoon. La escena de lo que sucedió por la mañana le ahogaba, le oprimía el pecho...Esos ojos inyectados en furia, que contrastaban de una manera impresionante con esos ojos, cuando le había preguntado si vivía en la misma residencia....

Cerró los ojos y se lanzó contra su lecho, intentando reprimir sus sentimientos. Pero otra vez la voz de Youngwoon rompía el silencio, reía... Jungsu se levantó, dirigiéndose al gran ventanal y descorrió las cortinas. Y allí se encontraba Youngwoon con sus amigos, jugando al fútbol... Pero su mente se fijó en otra cosa...Youngwoon no tenía la parte superior...Jungsu sintió arder su cuerpo, sus labios se secaron y su pulso aumentó considerablemente...¿Qué hago? ¿Por qué no puedo dejar de mirarle? Pero aún con su mente reprochando que debía cerrar las cortinas y ponerse a estudiar como cualquier estudiante, Jungsu seguía con su vista fija en el chico que corría de un lado para otro..con su torso desnudo.... Esa visión estaba alimentando su imaginación, empezando a fantasear con poder tocar ese abdomen..tocar esos labios...mirarle sin miedo a los ojos...¡Me está mirando! Pensó al ver como Youngwoon miraba fijamente donde él estaba. Jungsu se apartó del ventanal, tan ágil, que el mismo se sorprendió. Espero que no me haya visto....si no..las cosas se pondrían mucho peor de lo que están.....

Pero no pasó mucho tiempo hasta que el curioso joven decidió asomarse de nuevo, pues había oído unos gritos y quería enterarse de lo que pasaba...lo que quiero volver a ver es a Youngwoon, le recordó su conciencia, haciendo que temblase de nuevo.
Con sigilo se fue aproximando al cristal, abriéndolo un poco. Youngwoon no se encontraba en la cancha..¿dónde se habría ido?, pensó con disgusto Jungsu..Sabía que estaba mal espiar a las personas, pero si no era así nunca tendría el coraje de mirarle.... Al fin lo divisó...Estaba a un lado, bebiendo agua...Jungsu sintió a su cuerpo reaccionar al instante, pues Youngwoon se había tirado el agua por la cabeza, haciendo que unos torrentes resbalasen por su perfecto torso, perdiéndose por sus pantalones...Intentó despegar la vista de aquello..pero simplemente no podía...estaba hipnotizado por Youngwoon...Pero otra vez Youngwoon miró donde él se encontraba, haciendo que al chico se le parase el corazón, dándose la vuelta al instante para recostarse sobre la ventana...¿por qué hago esto? No puedo seguir así...Me dañará...Se reprochó, aunque sabía que ya no se podría quitar de la cabeza a ese chico, con el cual, sólo había hablado dos veces..y una de ellas fue apara insultarle.

Decidido a olvidar a Youngwoon se recostó sobre la cama, poniendo el mp4, dejando que la estúpidas canciones de amor se entrometiesen en su cabeza....Canciones que hablan de un amor, el cual, él nunca vivirá...

Sintió que su cuerpo demandaba algo de agua y comida. No había probado bocado desde que fue a la cafetería con Yunjae. Apagó el reproductor y se acercó a la puerta, abriéndola para dar paso a una imagen que se grabó en su retina, como si fuese fuego.

A unos centímetros de él se encontraba Youngwoon, con su maldito torso desnudo, y su odiado rostro a unos pocos centímetros. No pudo evitar respirar más fuerte de lo normal y temblar un poco.

- Eh... Yo... -Dijo Youngwoon cuando se miraron los ojos, pero Jungsu terminó cortando el momento, intentado cerra la puerta en un intento fallido, pues Youngwoon había puesto el pie en la puerta y ya se encontraba dentro de la estancia.

El pobre muchacho se sentía acorralado, ya bien porque Youngwoon se acercaba peligrosamente a él y además por por su mente no dejaban de pasar imágenes en las que Youngwoon le besaba, le acariciaba...Imágenes que por supuesto nunca habían pasado...ni pasarían..¿Verdad?

-Yo... Yo quería pedirte disculpas por lo de esta mañana... me porté como un demente... Lo siento-Dijo Youngwoon...No se podía creer lo que escuchaba...Youngwoon le pedía disculpas? Eso lo entendía, pero...¿Por qué seguía aproximándose? El deseo nubló su vista, mirando hacía abajo, pero daba la casualidad que lo que había debajo de la cara de Youngwoon era su pecho...Jungsu lo miró, sabía que su compañero se daría cuenta de que lo miraba con lascivia.

Siguió retrocediendo hasta notar algo chocar contra sus piernas, perdiendo el equilibrio. Jungsu cerró los ojos, esperando el inevitable golpe, pero en vez del duro y frío suelo, lo recibieron los manos de Youngwoon, que se había acercado rápidamente para evitar su caída. Ahora las manos de éste reposaban en sus caderas y sus pecho estaban juntos. Sentía el aliento del chico rozar sus labios, pero no se atrevió a a abrir los ojos...Le pareció irreal...¿qué hacía Youngwoon en su habitación, disculpándose...?Seguro que es una broma...

-¿Qué dices niñita? ¿Me perdonas?- Y lo que vino dejó a su cerebro muerto. Youngwoon acercó su nariz a la suya, dando unos suaves golpecitos...Jungsu por dios, despierta..pero por más que intentaba despertar, sentía como el pecho de Youngwoon le oprimía más....Reacciona se gritó a si mismo.

-Apartate de mi, Youngwoon- Gritó Jungsu mientras le empujaba hacía atrás. El tacto de sus manos con el estomago de Youngwoon había sido más que agradable, pero ahora el muchacho lo miraba airado. Sus ojos estaban bañados de cólera y sus puños estaban blancos.

Jungsu se dirigió a la puerta, para abrirla y señalarle a Youngwoon que se fuera
-Largo de aquí-le dijo bajito, mirando hacía la ventana.

Youngwoon se acercó rápidamente y dejó la estancia dando un portazo. Jungsu se desplomó en el suelo..
-¿Qué está pasando? ¿Que quiere de mí?-Sollozó tapando su cara entre sus piernas....Otra vez la idea de dormir le pareció las más tentativa de sus ideas.


omg...mi teuki no caerá en la tentación...
por lo menos no ahora..LOL

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-13, 1:31 pm

- ¿Qué dices niñita? ¿Me perdonas? - Dijo Youngwoon sujetándole con fuerza contra él, acariciándole la nariz con la suya propia y poniéndole una encantadora sonrisa.

Youngwoon estaba muy excitado, si realmente hubiera pensado en lo que estaba haciendo jamás lo hubiera hecho. Pero sus sentimientos vencieron a su cabeza y allí se encontraba; a solas en una habitación con un precioso chico que le miraba con deseo... “...Dios mío... se me ha ido de las manos... ya no hay marcha atrás...” Ya podía sentir los húmedos labios de Jungsu contra los suyos cuando la historia, dio un giro inesperado de guión. Cual fue la sorpresa del chico cuando Jungsu, en vez de corresponder a su pasión, le empujó para que se apartara de él - Apartate de mi, Youngwoon -

Éste enfureció, no podía creérselo... le habían rechazo... le acaban de herir su orgullo... Miró colérico al chico “¿Cómo te atreves a rechazarme?” “¡Debería ser yo el que te rechace a ti!” y apretó sus puños potencia.

- Largo de aquí

Ahora si que Youngwoon se trastornó, esa era la gota que colmaba el vaso. Con paso decidido y, con el poco orgullo que le quedaba, salió de la habitación dando un portazo tan fuerte que los estudiantes que estaban en el pasillo se quedaron abrumados.

Sabía perfectamente donde quería ir ahora... bajó corriendo las escaleras hasta llegar al vestíbulo. Allí cogió el pasillo de la derecha y bajó por unas estrechas escaleras hasta unos vestuarios, los cuales, atravesó como una exhalación, sin fijarse en la gente que lo contemplaban con cara de estupefacción. Llegó a un amplio gimnasio con todo tipo de aparatos y de material.
Se dirigió hasta un saco de boxeo que había en la esquina más alejada de la estancia y allí se desahogó. “Maldita niñita” se repetía mientras golpeaba con tanta fuera el saco que se hizo daño en los nudillos “A mi no me gustan los chicos” . Allí estuvo durante más de una hora, descargando su frustración contra aquel saco de tierra... imaginándose que era Jungsu...

Sanghae irrumpió en el gimnasio; no dijo nada, sólo se colocó tras el saco de boxeo y lo agarró con fuerza para que Youngwoon pudiera golpearlo mejor. Éste, por su parte, hizo como si su amigo no estuviese y no abrió la boca durante largos minutos. Finalmente Youngwoon cayó extasiado al suelo, jadeando y empapado en sudor. Fue en ese instante cuando cayó en la cuenta de que no tenía camiseta...

Sanghae pareció leerle el pensamiento. Se recostó a su lado y le entregó su camiseta.

- Te la olvidaste en el campo de fútbol... - Dijo mientras Youngwoon se reincorporaba y se la ponía. Acto seguido, volvió a tumbarse en el suelo - ¿Dónde has estado? - Peguntó aún sabiendo perfectamente la respuesta.

- En ningún sitio, estuve aquí todo el tiempo.

- Ah... pues ya es la hora de cenar – Dijo acariciándole un mejilla - ¿Por qué no te duchas mientas yo subo a por ropa limpia?

Aquella idea le pareció fantástica. Sonrió a su amigo y lo observó como partía hacía su habitación. Después se levantó y se dirigió a las duchas.

Cuarto de hora más tarde estaban entrando en el abarrotado comedor. Se dirigieron a la barra y escogieron la comida. Después partieron en busca del grupo sorteando a decenas de personas.

- ¿Dónde estabas? - Dijo Sungri enfadado mientras Youngwoon dejaba su bandeja sobre la mesa.

- Estaba hablando con mis padres – A Youngwoon no le quedaba más remedio que volver a mentir, y sabia, que con aquel bulo tan incómodo, la conversación se desviaría al instante.

- Ah... ¿Sabes que ganamos el partido?

La cena transcurrió con absoluta normalidad, hablaron de fútbol, de videojuegos y de electrónica. Pero las cosas volvieron a torcerse cuando Jungsu entró en el comedor. Todos los chicos comenzaron a reírse cuando le vieron y Youngwoon agachó la cabeza avergonzado.

- Eh niñita, ¿qué tal tu primer día? - Dijo Seungjin con sorna al ver pasar a Jungsu por su lado.

Pero éste hizo caso omiso de las burlas y, tras coger su comida, se sentó lo más lejos que pudo de ellos. Aquello volvió a enfurecer a Youngwoon “ni si quiera me ha mirado” Sentía que volvía a perder su autocontrol; apretó con fuerza los puños, golpeó la mesa y se dirigió colérico hasta donde Jungsu intentaba cenar. Todo el grupo se levanto tras él.

- Esto no me lo pierdo – Dijo Jungmin esbozando una malvada sonrisa.

- TE ACABAN DE HACER UNA PREGUNTA – Gritó Youngwoon tirando a Jungsu la bandeja con toda la comida al suelo y provocando un gran estruendo.

Pero una voz hizo que los abusos y las risas cesasen.

- ¡Kim Youngwoon! ¿Tú primer día y ya estás molestando a tus compañeros? Quiero verte ahora mismo en mi despacho... Y a todos ustedes también – Dijo refiriéndose al resto de sus compañeros.

Los chicos estuvieron más de media hora en el despacho del director de la residencia. Las reprimendas fueron interminables y las amenazas de expulsión fueron mencionadas en unas cuantas ocasiones.

Cuando los chicos regresaron a su habitación estaban furiosos. No podían dejar de insultar a Jungsu, culpándolo de las riñas que acababan de recibir. Youngwoon, por su parte, no articulaba palabra; no podía dejar de repetirse una y otra vez la misma frase: “ni si quiera me ha mirado” Por suerte, los chicos se quedaron dormidos nada más meterse en la cama.

Pero Youngwoon permanecía con los ojos abiertos... “ni si quiera me ha mirado”. Sintió como Sanghae salía de su cama y se acercaba a la suya, por lo que cerró los ojos haciéndose el dormido. El chico lo contempló durante unos segundos antes de introducirse en la cama y acurrucarse junto a él. Para Youngwoon eso no era nada nuevo por lo que no se inmutó cuando éste le comenzó a acariciar el pelo.

- Deja de pensar en él – Dijo mientras dejaba de revolverle los cabellos y comenzaba a besarle el cuello con ternura.

- ¿Qué haces Sanghae? - Preguntó Youngwoon apartándose del muchacho. Cierto era que el chico ya había dormido alguna vez con él, pero se limitaba a acariciarle el pelo durante horas, nada más.

Youngwoon se sintió incómodo y se sentó en el borde de la cama, tratando de hacer el menor ruido posible para que sus compañeros no se despertasen.

- Vete a tu cama Sanghae – Dijo en un susurro pero con decisión.

Pero el joven, en vez de abandonar, se lanzó con delicadeza a sus brazos mordiéndole suavemente el cuello. Una oleada de calor recorrió todo el cuerpo de Youngwoon he hizo que abrazara con fuerza al muchacho...

- Debes irte a tu cama Sanghae – Dijo de nuevo Youngwoon ahora con menos decisión – Los amigos no hacen estas cosas...

El chico se separó de los potentes brazos de Youngwoon y se sentó sobre él para poder besarle mejor el cuello. No sabía que intentaba su amigo con eso, sólo sabía que le estaba provocando...

- Déjame que te consuele esta noche... Youngwoon... déjame que lo haga...

Lo cierto era que aquellos besos le estaban reconfortando el alma y se preguntó qué podía pasar si dejaba al chico que continuase... mientras sólo fueran besos en el cuello... Estaba tan a falta de cariño que no puso ninguna objeción cuando Sanghae le tumbó en la cama y se acostó sobre él. Pero, como había temido, los dulces besos en el cuello se extendieron por el rostro; por su frente, por sus mejillas, por su barbilla...

- No Sanghae... para... - Dijo notando sus labios a escasos milímetros de los suyos – Yo no te puedo dar lo que necesitas.

Pero las defensas de Youngwoon sucumbieron cuando sintió el sexo de Sanghae sobre el suyo propio. Emitió un gemido entrecortado y arqueó la espalda entornando los ojos. Pero su excitación aumentó cuando Sanghae empezó a mover compulsivamente sus caderas, imitando el coito. Aquello le sobrepaso y perdió el control de su cuerpo, entrelazando sus brazos sobre la cadera del mismo para aumentar la presión.

- … Jungsu … - Dijo gimiendo.

Un silencio sepulcral inundo la habitación, los gemidos se ahogaron y los movimientos cesaron. Sanghae se levanto y se marchó a su cama sin que Youngwoon pusiera ningún impedimento. Cuando llegó a ella se metió bajo las sábanas y comenzó a llorar desconsoladamente.

- … Lo siento Sanghae... de verdad que lo siento...

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-13, 8:33 pm

Después de que Youngwoon dejase la habitación, Jungsu se había recostado, tratando de olvidar todo lo referente a él, pero no pudo. Miró su móvil y decidió, un poco avergonzado, llamar a Yunjae, ya que por la mañana, éste había insistido en estudiar juntos.

Con fastidio le llamó, quedando que se verían el la biblioteca de la Universidad, Asique Jungsu se arregló el pelo, y se mojó la cara, lavando con ello el surco que habían dejado las lagrimas. Dejó tan rápido como pudo la residencia, implorando que Youngwoon no se cruzase en su camino, pues había decidido no volver a hablarle, ni mirarle...

Cruzó los jardines, tal como había hecho esa mañana, disfrutando con la visión de los rosales y sus espectaculares olores que le trasladaban a otro mundo. Escuchaba el ruido del agua de las cercanas fuentes, le parecía como si tocase una flauta de cristal. Esbozando una sonrisa siguió su camino, aunque si fuera por él, se hubiera quedado toda la tarde bajo el amparo de los sauces llorones. No sabía como había gente que no se paraba a contemplar la belleza de aque lugar, casi mágico.

Pero el verde dio paso el color gris cemento, y sin querelo ya se encontraba dentro del edificio. Buscó la biblioteca por el recinto, perdiéndose de vez en cuando entre aquellos interminables pasillos. Cuando por fin dio con la sala que estaba buscando, ya llevaba más de 10 minutos de retraso.

-Perdona Yunjae..Me perdí-dijo tímidamente al chico que estaba en una mesa apartada.

-No importa, lo bueno es que viniste-dijo optimista éste y empezó a sacar unos apuntes, para dárselos a Jungsu. Por la mañana no había apuntado mucho, y las cosas que había plasmado en el papel eran cosas que ya sabía o simples palabras, que casi parecían casi jeroglíficos. Con gratitud recibió los apuntes y pasaron unas bonitas horas hablando y estudiando, no era algo muy entretenido pero así se podía olvidar por unos instantes de Youngwoon.

Yunjae empezó a hablar de sus compañeros, contándole algún cotilleo. Hasta se enteró que el año pasado Yunjae había estado en la residencia, pero que Youngwoon y sus amigos le habían hecho la vida imposible, así que decidió vivir en su propia casa, alejado de ellos. ¿cómo habría podido sobrevivir Yunjae todo un año? Él llevaba dos días y habían sido casi un infierno.

-Conozco a Youngwoon desde hace casi 2 años -Dijo Yunjae captando toda la atención de su compañero – Y nunca le había visto tan raro...me refiero a su comportamiento...Si alguien le dice algo suelen ignorarlo, o ponerle en ridículo...pero no lo de hoy...-su voz era casi un susurro-¿Hablaste con él antes?

-No, Yunjae...ya te dije...Yo con él no hablé-Dijo sonrojado, rememorando lo que había pasado en su cuarto. La verdad es que no sabría como definirlo. ¿Lo de tocarme la nariz había sido un gesto inocente? ¿Acaso Youngwoon se ha fijado en mi? No seas estúpido Jungsu, alguien como él no se puede fijar en ti. En un chico...Seguro que tiene una preciosa novia, de exuberantes caderas...Pero él....

-Oye Jungsu..creo que es la hora en la que se cena en la Residencia, ¿no?-Dijo Yunjae observando su reloj

-Sí..-dijo con desanimo. No quería volver. ¿Y si le preguntaba a Yunjae si podría quedarse con él?¿Me podría quedar a dormir en tu casa Yunjae? Es por que estoy angustiado de ver a Youngwoon...No, definitivamente no.-me voy Yunjae, hasta mañana

-Adiós amigo-Dijo Yunjae antes de que Jungsu saliese por la puerta. Es la primera vez que alguien me considera su amigo. Deambuló hasta llegar a su clase, a la cual de asomó...recordó como Youngwoon se había chocado contra el umbral esa misma mañana, como le había preguntado su nombre y como después...le gritó. Cerró al puerta de golpe y se encaminó a la Residencia. Tenía hambre...Necesito comida, dijo al oír como sus tripas se quejaban.

Cuando entró en su cuarto descubrió con sorpresa que su compañero no estaba. ¿dónde se meterá éste? Se miró en el espejo...había que reconocer que haber estado con Yunjae le había sentado mejor...Ahora estaba más animado. Se retocó un mechón rebelde y se dirigió a cenar algo. Pero se olvidó de un mísero y pequeño detalle. Youngwoon estaría allí...

Entró en el comedor y vio como esos seis estaban riendo como cosacos..Parecían los reyes de la Residencia...¿Y ahora que hago? ¿como debo actuar? Recogió su bandeja y se dirigió hacia una de las mesas libres que estaban al final, pero, para su desgracia, debía par por delante de “esos”. No puedo dejar que su presencia me perturbe...¿por qué pienso en singular? Pues porque los demás te dan igual, sólo te importa Youngwoon.

Ahora podía oír con más claridad como se metían con él. Miró hacia delante, intentando hacerles creer que no le importaba lo que le dijeran, aunque en el fondo tuviese ganas de llorar.

- Eh niñita, ¿qué tal tu primer día? - El tal Jungmin hizo que todos estallasen en carcajadas...miró hacia otro lado, no quería verlos, no quería verle.

Llegó por fin a su destino, sentándose con expresión de alivio. Lo peor había pasado...Ahora esperaría a que terminasen ellos para poder irse. No quería volver a pasar delante de él.
Pobre infeliz...Youngwoon se dirigía a su sitio, pero Jungsu no le vio hasta que estuvo delante de sus narices

- TE ACABAN DE HACER UNA PREGUNTA – Gritó Youngwoon como un poseso, para después tirar su bandeja. Jungsu se había encogido en si sitio como acto reflejo...Sus ojos se posaron en el suelo, perdiéndose entre la comida...No llores...No delante de él...

- ¡Kim Youngwoon! ¿Tú primer día y ya estás molestando a tus compañeros? Quiero verte ahora mismo en mi despacho... Y a todos ustedes también – Una voz grave destacó entre todas las risas, y se dio cuenta que todos los amigos de Youngwoon le habían rodeado, como a una presa, pensando como poder hacerla sufrir.

Los chicos se marcharon maldiciéndole. Podía sentir aún la voz de Youngwoon retumbar en sus oídos. Había escuchado insultos, amenazas, de muchísima gente..pero ¿por qué dolían más si salían de su boca? Una mano le sacó de sus pensamientos. Era su compañero que le había traído otra bandeja y se había sentado con él para cenar.

-Gracias...-Dijo en bajito
-Empezamos bien Jungsu, hoy por qué estoy yo aquí, pero haber que pasa cuando no esté yo presente-Le dijo su compañero, haciendo que a Jungsu se le abriera la boca en señal de asombro.

Terminaron de cenar y ambos subieron las escaleras, dirigiéndote a su cuarto. Su compañero nada más entrar en la cama se quedó dormido, empezando a roncar. Jungsu le maldijo mentalmente, aquel chico era un sujeto muy extraño...

Pero al contrario que el otro, Jungsu no pudo dormir. En su mente no podía dejar de recordar a Youngwoon..sobre todo el último encontronazo...Estaba claro que lo de la tarde no había sido más que para burlarse de él..para decidir a sus amigos que había seducido a la niñita y después se había marchado. Sintió ganas terribles de escribir, pero reprimió sus impulsos y se quedó estático en la cama, esperando que el alba apuntase, y que un nuevo mañana borrase las huellas de un fatídico hoy.


Al día siguiente no se encontró a Youngwoon ni a ninguno de sus amigos en el comedor, ¿qué habrá pasado? ¿Estarán expulsados? Sintió ganas de llorar, él no quería que eso pasase por ningún concepto...Tonto, eso sería lo mejor...

Llegó a clase, y por los pasillos no había rastro de ellos...¿pero dónde se han metido?Pensó angustiado...Pero su desazón no duró mucho, pues cuando entró en clase se encontró con algo que nunca hubiera querido ver....


me declaro fan de SangHae...!! aunque mi jungsu áun no sabe nada.. ya verás cuando se enteré...
LOL!!! Creo que me faltan vitaminas Sungrrii...xD

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-14, 3:37 am

- ¡Youngwoon! ¡Youngwoon! ¡Despierta!

El chico abrió los ojos con lentitud mientras Seungjin le intentaba despertar dándole suaves empujones. Cuando por fin abrió los ojos vio que todo el grupo ya estaba levantado y se estaban vistiendo.

- Pero... Pero si son las seis de la mañana... - Protestó mirando el reloj.

- La hora perfecta para llevar a cabo nuestra venganza – Dijo Sungri al tiempo que se ponía los pantalones.

- No... No sé de que estáis hablando... ¿alguien tendrá la delicadeza de explicarme que está pasando? - Les reprochó Youngwoon algo molesto

- Pues que vamos a dar su merecido a la niñita nueva, vístete y date prisa – Dijo Kyunghe tirándole a la cara uno de sus pantalones.

El recordar a Jungsu fue para Youngwoon como si le golpeasen el estómago repetidas veces. Pero mucho pero fue ver la cara de Sanghae. Éste estaba pálido, con los ojos hinchados y con las mejillas muy coloradas “Dios mío... Sanghae... ¿por qué te dejaría continuar? ¿por qué nunca me dijiste que tú...?”

- ¡YOUNGWOON! ¿Quieres darte prisa? Venga, te contaremos el plan por el camino.



El sol todavía no había salido por lo que la temperatura era bastante baja, y el rocío calaba los bajos de los pantalones del los muchachos. La facultad permanecía cerrada para los estudiantes pero era el momento en que los camiones de reparto dejaban los alimentos en ella. Se acercaron con sumo sigilo a la puerta trasera de la cocina y apoyaron sus espaldas contra el callejón de los cubos de basura para evitar ser vistos. Cuando la cocinera abandonó la estancia para firmar los documentos de entrega de la mercancía, los chicos se colaron dentro. Atravesar la cocina y abrieron con sigilo la pesada puerta de la cafetería. Ahora se encontraban el en el pasillo de la planta baja. Seungjin les hizo una señal con el brazo para conducirlos a el baño más cercano; una vez allí, permanecieron unos minutos en silencio, tratando de recobrar el aliento e intentando calmar sus agitados corazones.

- Vale – Dijo Sungri – Ahora debemos robarle la llave del depósito al bibliotecario... ¿Quién será el señuelo?

- Yo – Dijo Sanghae dejando a todo el mundo pasmado, pues normalmente, él no solía hacer ese tipo de cosas.

- Y... ¿no sería mejor que lo hiciera Youngwoon? - Preguntó con desconfianza Jungmin – Él es más valiente... no sé si tú...

- ¡No! - Dijo Sungri de manera cortante – Youngwoon está débil ¿te has tomado esta mañana las vitaminas?

- Eh... si, claro... - Mintió Youngwoon

- Vale, pues decidido, no perdamos más tiempo – Expuso Kyunghe mirando su reloj con preocupación.

Los jóvenes abandonaron el baño y corrieron por los largos y oscuros pasillos en dirección a la biblioteca. Una vez allí se agazaparon entre unos bancos y escudriñaron su interior para divisar al bibliotecario. De todos era sabido que aquel hombre jamás se separaba del juego de llaves que abrían y cerraban las distintas partes de la biblioteca. Por eso debían robarlas antes de que se las colocase en el cinturón.

- Vale chicos, preparaos... Cuando el bibliotecario salga nosotros nos colamos dentro. Vosotros pasáis por debajo del mostrador y os arrastráis hasta la puerta que da acceso al depósito de libros. Una vez dentro bajad las escaleras y esperad a que lleve la llave – Dijo Seungjin.

- No quiero que le hagamos daño – Dijo repentinamente Youngwoon provocando gestos de sorpresa en sus compañeros. La idea de ver a Jungsu sufrir le atormentó.

- No le vamos a hacer sufrir... sólo es una pequeña broma... ¿qué más te da a ti? - Repuso Sungri.

- Bueno, volvamos al plan... debemos decidir quién de nosotros esperará a Jungsu en clase y lo traerá hasta aquí... ¿voluntarios? - Preguntó Seungjin mirando a sus compañeros.

- ¿Por qué no va Youngwoon? - Dijo Sanghae con malicia en sus palabras mientras éste le miraba con furia – Seguro que no puede decirle que no después de lo que paso ayer entre ellos...

- ¡Claro! ¡Qué buena idea! - Dijo emocionado Jungmin – Seguro que después de lo que ocurrió ayer durante la cena, no se atreve a objetar cualquier orden tuya.

- Vale Youngwoon, cuando nosotros nos colemos en la biblioteca tú vete a clase y espera a Jungsu. Cuando llegue lo traes hasta aquí... amenázalo o algo por el estilo... ¿Alguna duda? - Expuso Seungjin mirando a sus compañeros.

- Si... ¿Por qué Sungri no deja de tocarme el trasero? - Dijo Kyunghe para provocar la risa en sus compañeros e intentar que se relajasen.

- Yo... Yo... ¡Yo no estoy haciendo nada! – Dijo Sungri con los brazos en alto y con cara de sorpresa pues no había pillado la broma.

- ¡Mirad! ¡Ya está allí! ¡Te toca Sanghae!

El chico se armó de valor y se dirigió a la puerta...

El bibliotecario todavía llevaba puesta la cazadora por lo que las llaves sólo podían estar en un de sus bolsillos. Sanghae esperó al momento exacto; el momento en el que el bibliotecario se la quitase y la clocase sobre el respaldo de su silla...

- ¡Buenos días! - Dijo Sanghae en un tono muy elevado haciendo que el bibliotecario se sobresaltase.

- No puedes estar aquí, la biblioteca está cerrada... Como has entrado...

- No se preocupe por mí, sólo he venido a coger un libro – Y acto seguido cogió el primer libro que estuvo a su disposición y salió de la biblioteca haciendo que las alarmas saltasen.

- ¡NIÑO ESPERA! ¡NO PUEDES HACER ESO! - Gritó colérico el bibliotecario siguiendo a Sanghae y dejando la biblioteca vacía.

- ¡AHORA! - Dijo Seungjin.

Todos los chicos se colaron en la biblioteca y se dirigieron, tal y como Seungjin había dicho, hacía la puerta que daba acceso al depósito. Una vez allí abrieron la puerta y bajaron las escaleras. Seungjin, por su parte, se dirigió hacía la chaqueta del bibliotecario y rebuscó en los bolsillos. Cuando encontró el juego de llaves leyó las etiquetas “hasta en eso era metódico”. Cuando la encontró la separó de llavero y echó a correr hacía el deposito donde lo estaban esperando sus amigos.



Youngwoon contempló durante unos instantes como sus compañeros se colaban en la biblioteca, después se dirigió hacía su clase “Pero ¿cómo le voy a convencerle para que me siga?” “No pienso amenazarle...” “Venga Youngwoon... piensa... piensa...” Cuando llegó al aula se sentó sobre la mesa de Jungsu para esperarlo “Venga Youngwoon... piensa rápido que no tardará en llegar...” y justo en ese instante Jungsu atravesó la puerta. Se quedó helado al ver a Youngwoon en su sitió y no pudo evitar retroceder un poco.

- Ho... Hola Jungsu... yo... eh... “¡vamos! ¡piensa en algo!”

Pero no le dio tiempo ha articular palabra porque el chico se dio la vuelta para abandonar la clase. Youngwoon salió corriendo tras él y lo agarró de por muñeca antes de que pudiera hacerlo. Cuando lo hubo cogido lo empotró contra la pared mientras el intimidado chico cerraba los ojos “Dios... ¿Qué hago? ¿Qué hago?” Y dejando salir sus más recónditos sentimientos, le agarró la nuca pasando su mano por su finísimo pelo y le besó con ternura el labio inferior. Cuando sus bocas se separaron, Youngwoon contemplo como el chico seguía con los ojos cerrados, pero su expresión no era de temor sino de deleite “Con eso será suficiente...” “Con eso será suficiente...” Pero, deseando volver a saborear sus labios, le beso de nuevo, ahora cubriéndole toda la boca con la suya mientras Jungsu se agarraba fuertemente a él y le devolvía el apasionado beso.

Pero pasos y conversaciones que venían del pasillo los sacaron de su prohibido gozo; sus compañeros empezaba a llegar a clase.

- ¡Ven! - Le dijo Youngwoon poniéndole un dedo sobre su boca para que no pudiese poner objeciones.

Pero en vez de conducirlo al depósito le guió hasta el baño. Se olvidó por completo de sus compañeros y le metió en una de las cabinas, cerrando el pestillo de la puerta. Una vez hecho, lo agarró por las caderas y lo empotró de nuevo mientras le presionaba con su cuerpo. Volvió a besarle con pasión, introduciendo la lengua en su boca buscando la suya. Cuando ambas se encontraron, los chicos emitieron un pequeño gemido y Jungsu elevó una de sus piernas hasta la cadera de Youngwoon para amarrarse con más fuerza a él. Éste, por su parte, contestó al gesto agarrándole con fuerza el trasero y apretándolo con vigor hacía su cuerpo.



- ¡Maldita sea! ¿Dónde se ha metido Youngwoon? Sólo queda un cuarto de hora para que comiencen las clases... - Dijo preocupado Seungjin.

- Espera, voy a llamarle... - Dijo Sungri marcando su número – Contesta... vamos, contesta de una vez...



La vibración del teléfono móvil sacó a Youngwoon de su delirio “Dios... lo había olvidado... no, no puedo hacerlo...” Pensó el chico mientras Jungsu le besaba dulcemente el cuello. Pero el teléfono seguía vibrando “Venga... debes hacerlo... a ti no te gustan los chicos... es todo parte del plan... ¡VAMOS!” Youngwoon se separó de Jungsu y le agarró de la mano, abrió el pestillo y le condujo fuera del baño mientras el chico le preguntaba con una voz muy tierna que adónde se dirigían.

- Sígueme – Le contestó al tiempo que salían al abarrotado pasillo y le soltaba la mano.

Youngwoon dirigió con rapidez a Jungsu hacía la biblioteca mientras éste lo seguía con paso animado y una sonrisa en su boca “Vete Jungsu... por favor... deja de seguirme... escapa...” Cuando se quiso dar cuenta estaba cruzando la puerta de la biblioteca en dirección al depósito “¡Perdóname! ¡Perdóname!” Cruzó la puerta y bajó las escaleras con el corazón encogido seguido por el chico. Sus amigos estaban escondidos bajo la escalera por lo que Youngwoon llegó a pensar que quizás ya se hubieran ido... pero sabía que eso no podía ser verdad...

- ¡Hola niñita! ¡Cuanto has tardado... ya pensábamos que no ibas a venir! - Dijo Kyunghe mientras el grupo le rodeaba.

Jungsu, comprendiendo la situación, miró con incredulidad a Youngwoon, mientras unas lágrimas se escapaban de sus ojos. Éste, por su parte, no lo miró y agachó la cabeza para no contemplar lo que venía después...

Los chicos hicieron corro alrededor de Jungsu y empezaron a empujarle, pasándoselo unos a otros como si de un balón se tratase, al tiempo que le cantaban entre risas una canción de patio de escuela:

- ¡Al pimiento colorado, azul y verde. La señorita Jungsu casarse quiere. No quiere que sepamos quién es su novio, el señorito Yunjae, que es un pimpollo! ¡Uno, dos, tres, cuatro, cinco y seis! - Justo cuando llegó el último número, Jungmin abrió la puerta del depósito de libros y Seungjin lo empujó dentro, haciendo que el pobre chico rodara por el suelo de aquella oscura habitación. Jungmin cerró rápidamente la puerta con llave y todos comenzaron a reírse como posesos... Todos menos Youngwoon, que seguía paralizado mirando al suelo, con una de sus manos sobre los ojos.

Los chicos podían ver a Jungsu a través de un gran cristal circular que había en la puerta. Cuando éste se levantó y comenzó a golpear la puerta con los ojos llenos de lágrimas, los chicos le hicieron gestos obscenos.

- ¡Vayámonos! - Dijo Sungri sujetándose el estómago - ¡Que no llegamos a clase!

En ese momento Youngwoon alzó la mirada y pudo ver como Jungsu le gritaba algo desde el depósito, mientras le pedía ayuda con los ojos y golpeaba con fuerza la puerta...

- Vamos Youngwoon – Dijo Kyunghe agarrándole de la muñeca – Vamos, dentro de una hora lo sacamos.



Cuando el grupo llegó a clase Sanghae los estaba esperando allí. Había logrado escapar del bibliotecario escondiéndose en uno de los departamentos.

- ¿Qué tal fue? - Dijo mientras sus amigos estallaban en risas. Youngwoon, por su parte, se sentó en su sitio sin decir ni una palabra.

La clase de Arte Medieval pasó como una tortura para él. No podía dejar de pensar en lo asustado que debía estar Jungsu y en lo mucho que le gustaría consolarle “Alto... ¿qué dices?” “Eso no es cierto Youngwoon, no lo es...”

Cuando la clase acabó se levantó corriendo de su asiento y les dijo a sus compañeros que lo abriesen ya.

- Yo lo haré – Dijo Sanghae – Al fin y al cabo yo no lo he visto encerrado – Argumentó cogiendo la llave.

- No espera, el bibliotecario te reconocerá – Dijo Sungri.

- No te preocupes, ahora hay mucha gente... - Y sin más dilación salió por la puerta, sólo que en vez de ir a liberar Jungsu, se escondió en el baño guardándose la llave en el pantalón. A los cinco minutos regreso a clase.

- ¿Qué tal? ¿Qué ha hecho? ¿Dónde ha ido? - Preguntó el grupo con impaciencia con sonrisas en sus rostros.

- No ha dicho nada, sólo ha salido llorando de la biblioteca y no sé dónde habrá ido – Mintió Sanghae fingiendo una sonrisa.

Por primera vez en una hora, Youngwoon respiró aliviado.



El reloj marcó las cinco de la tarde cuando Youngwoon se levantó asustado de su cama, acababa de tener una horrible pesadilla... Jungsu no había bajado a comer y tampoco lo había visto por los pasillos... “¿Y si le ha pasado algo malo?” Se preguntó mientras se ponía la camiseta y salía de la habitación intentando no despertar a sus compañeros. Bajó con paso ligero al primer piso y llamó a la puerta de Jungsu, pero él no abrió la puerta; lo hizo su compañero.

- ¿Está Jungsu? - Dijo preocupado


- No, no ha regresado de la facultad.

Youngwoon lo comprendió todo. Subió corriendo a su cuarto y retorció con fuerza el brazo de Sanghae, quién ya estaba despierto.

- ¿Dónde está la llave? - Le susurró mientras le seguía retorciendo el brazo - O me la das o te parto el brazo aquí mismo.

Entre gemidos ahogados Sanghae le señaló la mesilla y Youngwoon se lanzó por ella, soltándole el brazo y rebuscando en ella. Cuando encontró la llave salió corriendo como una exhalación hacía la facultad “¡Aguanta Jungsu!” “¡Yo te sacaré de allí!”

Atravesó la puerta de la facultad llevándose por delante a muchos estudiantes y se dirigió a la biblioteca. Esperó a que el bibliotecario se diese la vuelta y entró en el depósito, bajó las escaleras y abrió lo más rápido que pudo la puerta...

- ¿Jungsu? - Dijo mientras penetraba en la fría y oscura estancia - ¿Dónde estás?

Lo encontró agazapado frente a una estantería, con su cara entre las rodillas y temblando de frío. Se acercó a él y lo agarró con fuerza para darle calor “Estas helado”

- Vamos Jungsu, salgamos de aquí

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por TiOPcito ~ pelvchon el 2009-08-14, 3:28 pm

¿Qué demonios hacía Youngwoon en su asiento? No podía reaccionar, si bien había deseado volver a verle..pero no tan de repente. Además, los gritos de ayer aun taladraban sus oídos como cañones.

- Ho... Hola Jungsu... yo... eh... - Y ahora le intentaba hablar ..Aquí ocurre algo, pensó el joven,

Su cuerpo se estremeció, dándole a entender que no era una buena idea permanecer en la clase, asique se dirigió a la puerta apresurado, pero una mano en su muñeca le impidió moverse. Youngwoon le había inmovilizado. Estaba muy asustado, y más lo estuvo cuando su compañero lo empujó hasta darse contra una pared. ¡Por Dios, ¿qué quiere? Haz que se vaya, que me deje en paz, imploraba Jungsu, mientras cerraba sus ojos. La espera fue eterna, quería notar algo ya. Quería saber si el chico iba a propinare un golpe, o si Youngwoon sólo le había empotrado en esa pared para burlarse de él, pero una mano alrededor de su nuca lo distrajo....después sintió algo cálido en su labio inferior. Pero tan rápido como la sensación vino, se fue, dejando a Jungsu fascinado. ¿Me ha besado? Pero no tardó mucho hasta que sintió de nuevo los dulces labios de Youngwoon sobre los suyos, envolviendo deliciosamente su boca. La adrenalina recorrió su cuerpo y apasionadamente respondió a ese beso, agarrando con fuerza a Youngwoon, temiendo que no fuese más que una fantasía.

Las voces de sus compañeros retumbaron, y Youngwoon se separó de él, pero antes de que pudiera replicar, él posó suavemente un dedo sobre sus labios.

- ¡Ven! - Dijo antes de que saliesen de la clase apresurados. Por supuesto que iría, ahora lo que menos quería era dejar ir a Youngwoon, pues en su interior se había despertado la necesidad de besarle, de profundizar ese beso. El camino se le hizo interminable, y ni siquiera se fijó en el recorrido. Cuando se quiso dar cuenta, se adentraban en un baño, al que Youngwoon puso el pestillo, para segundos después volver a empujarle contra la pared y atrapara su cuerpo debajo del de Jungsu. Youngwoon estaba rebosante de pasión, y se lo dejó claro cuando su lengua violó su boca. Jungsu nunca había besado a alguien, pero todos sus miedos volaron cuando sintió aquella deliciosa lengua enredarse con la suya, y no pudo evitar gemir. Su cuerpo reaccionó e hizo que su pierna se entrelazase alrededor de la cintura de Youngwoon, creando un exquisito roce entre sus sexos mientras que Youngwoon tocaba su trasero con fiereza ¿por qué hago esto? ¿qué más da, Jungsu? Lo importantes es que estás aquí con él, que es real.

Jungsu bajó al cuello de Youngwoon, dedicándose a lamerle con cariño, mostrando que lo que él sentía no era sólo deseo, si no otro sentimiento más grande...pero Youngwoon le separó de su cuerpo, al instante sintió un vacío, pero el otro le tranquilizó agarrándole de la mano, para poco después salir del cubículo. Antes de salir al pasillo, Youngwoon soltó su mano y por primera vez, sintió que las manos de Youngwoon eran muy cálidas.

-¿A dónde vamos?-le preguntó con una sonrisa en su rostro. No podía sentirse más dichoso y sus gestos lo demostraban ¿Dónde me llevará? Seguro que a un lugar mucho más oculto donde poder besarme.. acariciarme...

- Sígueme

Jungsu pudo reconocer que se dirigían a la biblioteca, y siguió animado a su compañero mientras sonrisas inconscientes se le escapaban de su rostro. Cruzaron la puerta de la biblioteca y esperaron a que el bibliotecario se diese la vuelta para penetrar en el depósito de libros. Bajó las escaleras, reprimiendo sus instintos de acorralarle y besarle hasta el cansancio. Pero una voz conocida hizo que su corazón se parase.

- ¡Hola niñita! ¡Cuanto has tardado... ya pensábamos que no ibas a venir!
- era Kyunghe y si no se equivocaba todo el grupo estaría rodeándolo.

Había caído en una emboscada. Youngwoon le había engañado para traerle ahí. No pudo más que mirarle con incredulidad, mientras el otro agachaba su cabeza, como un cobarde. Las lagrimas acudieron a sus ojos de nuevo...Y los chicos empezaron a empujarle, pasándoselo entre todos, como un balón. Sentía los empujones y pudo oír que cantaban una canción infantil, pero su cerebro no le premitía escuchar nada, sólo podía repetirse lo mismo Me ha usado, me ha mentido.

De repente sintió como su cuerpo caía sobre el duro suelo. Miró a su alrededor angustiado y vio que le habían metido en otra habitación, pero lo peor fue ver como le cerraban la puerta. Desesperado se levantó y se dirigió corriendo a la puerta, en la cual, había una pequeña ventana por la cual se podía divisar al grupo de muchachos que reían. Youngwoon miraba hacía abajo, como si no quisiera ver el error más grande del mundo.

-Youngwoon, sacame de aquí-le empezó a gritar. Unas violentas lagrimas habían salido de sus ojos,
y sus puños golpeaban con fuerza al puerta. Todo estaba borroso, pero pudo divisar como Youngwoon le miraba antes de salir de la sala. Empezó a gritar de nuevo, intentando hacer que Youngwoon le ayudase, pero eso nunca sucedió. La puerta se cerró, dejando a Jungsu en una oscuridad abrumadora.

Sintió frío. Estaba helado...Miró a su alrededor, entornando los ojos para así, acostumbrarse a la oscuridad, pero no podía divisar nada. Completamente a ciegas tanteó las paredes, en busca de un interruptor, pero nada. Sus manos tocaban cuero, papel..Y calló en la cuenta de donde le habían encerrado...No era más que un depósito de libros. La angustia le invadió...Allí no había ventanas ni interruptores pues las luces se controlaban desde fuera, y la temperatura se mantenía baja para conservar los libros antiguos....Además sólo podía entrar el encargado de la biblioteca, asique si nadie pedía hoy algún libro estaba muerto.

Con cuidado se sentó en el suelo, no dejaba de tiritar y recordó la calidez del cuerpo de Youngwoon. Esa calidez que había desaparecido para dejar paso a un frio aterrador. Un profundo odio le recorrió el cuerpo, no era el hecho de haber sido encerrado en aquel sitio inmundo si no que había sido usado por Youngwoon. Saber que los besos que había recibido hace apenas unos minutos no eran de verdad, hacía que su cuerpo temblase de la impotencia.

-te odio-Gritó al aire, intentando descargar toda su furia, pues ya las lagrimas no fluían más. No he sido más que un estúpido...No sé ni como pude creerle...Pero no volverá a pasar...No soy un juguete...Ahora los besos que le había dado hace unas horas Youngwoon le resultaban repulsivos.

--

Las horas pasaron. Jungsu se levantaba cada poco tiempo para que sus músculos no se le agarrotasen por el frío. Incluso una vez tiró unos libros a causa de que su pierna golpeó violentamente el aire, dando la causalidad que lo que golpeó fue un estante. Ni siquiera le importó que los libros que se acababan de desplomar tuvieran más tiempo incluso que sus propios padres y abuelos.

Un ruido llamó al atención de Jungsu, que se había agazapado, escondiendo su rostro entre sus piernas. Hacía tiempo que estaba en esa postura, pues el frío era tan insoportable que casi no le permitía moverse

- ¿Jungsu? ¿Dónde estás?

La voz de Youngwoon rompió el apacible silencio y se acercó hasta donde el pobre chico temblaba. Jungsu sintió como los brazos del otro se enredaban entre él, pero ese gesto le pareció uno de los más despreciables de su vida...Ahora intenta hacerse el buen chico que me salva...

- Vamos Jungsu, salgamos de aquí- Dijo Youngwoon tomándole de la mano, pero Jungsu se quedó estático, haciendo que el otro chico le mirase confundido.

En ese momento Youngwoon le miró directamente a la cara, y Jungsu no pudiendo reprimir su cólera,le escupió en el rostro. Después de aque acto miró de nuevo las pupilas del chico, sus ojos no tenía nada que ver con los de Jungsu, parecían... ¿arrepentidos? Pero Jungsu ignoró la mirada implorante del otro, ni siquiera dijo nada y se levantó lo más dignamente que sus congelados músculos le permitían, y sin mirar atrás abandonó la estancia.

Necesitaba entrar en calor y los rayos del solo devolvieron un poco el color a sus pálidas mejillas. Avanzó entre los preciosos jardines a paso lento, pero sin contemplar su belleza. Aún seguía temblando cuando llegó a su desolado cuarto y se echó a llorar encima de la cama....había sido un error ir a esa universidad...había sido un error confiar en Youngwoon.


malditoo...casi me mataís a jngsu..Sanghae, voy a dejar de ser tu fan..T__T

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Re: [KangTeuk] Me sobra el corazón

Mensaje por Alejandro el 2009-08-15, 4:32 am

A Youngwoon no le importó que Jungsu le hubiera escupido, es más, sabía que se lo merecía. Le miró con ojos implorantes, pidiéndole perdón de nuevo, pero Jungsu se levantó y abandonó la estancia sin mirar atrás. Youngwoon se sentó en el suelo del depósito y con la manga de su camiseta se limpió el escupitajo de Jungsu. Después colocó su cabeza entre sus flexionadas rodillas y comenzó a sollozar “Soy un miserable... Un despreciable canalla que sólo sabe hacer daño a las personas que más me importan... mis padres, Sanghae, Jungsu...” “...Jungsu... que me has hecho dulce niñita...” Pensó el chico mientras sus lágrimas se conjugaban en su rostro con risas nerviosas “¿Y si me estoy enamorando de él...?” “¡Pero que dices Youngwoon! ¡Eso no es posible! ¡Dos hombres no pueden amarse...! ¿verdad?”

El intenso frío del depósito le sacó de sus confusos pensamientos pero, al internar reincorporarse, se mareó. Con suerte pudo agarrarse a una de las estanterías para no caer de bruces al suelo. Toda la sala le daba vueltas y sentía como, en cualquier momento, podría perder la consciencia ya que sus ojos se estaban nublando.

- ¡Youngwoon! ¿Qué te pasa? - Dijo con preocupación una voz tras él. No podía verlo pero sabía que era Sanghae. Éste se metió entre sus brazos abrazando su cuerpo inerte y lo recostó en el frío suelo – Cierra los ojos y respira profundamente Youngwoon, sólo es un mareo... no te preocupes...

Youngwoon hizo lo que le mandó su amigo y, a los pocos minutos, el vigor comenzó a volver a su cuerpo. Abrió lentamente los ojos y vio a Sanghae acostado de medio lado junto a él; tenía el antebrazo apoyado en el suelo y con la mano se sujetaba la cabeza, mientras sus ojos lo miraban profundamente.

- ¿Te encuentras mejor? - Dijo el chico acariciándole una de sus mejillas. Acto seguido recostó su cabeza en el hombro de Youngwoon y se acurrucó cual gato buscando cariño – Siento lo que hice... yo no quería hacerle daño... sólo quería asustarlo para que... para que nos dejase en paz.

- … Sanghae... - Dijo Youngwoon llevándose una de sus manos a la cabeza para masajearse las sienes e intentar de ese modo pensar con claridad – Yo... yo no soy... “¿¡Pero por qué te cuesta decirlo!?” Yo no soy gay.

- Yo tampoco – Contestó Sanghae en un tono amable y muy seguro de sus palabras, reincorporándose y ofreciendo su mano como ayuda para que Youngwoon hiciese lo mismo – Venga, debemos salir de aquí... hace mucho frío.

Youngwoon agarró la mano de su amigo y volvió a la verticalidad “¿Por qué me mientes Sanghae?” “¿Cómo puedes estar tan sereno?”

- Respecto a lo de ayer por la noche … - Dijo Youngwoon evitando la dulce mirada de Sanghae.

- Tengo mucho hambre – Dijo el hábil muchacho desviando la conversación - ¿Qué te parece si hoy cenamos en la facultad? Son casi las siete y media... podemos hacer algo de tiempo en la sala de ordenadores hasta las ocho.

- Claro, me parece una buena idea – Repuso Youngwoon aliviado de no seguir con aquella conversación... Se sentía reconfortado, cierto es que Jungsu no podía irse de su cabeza, pero la compañía de Sanghae lo animaba... siempre lo había hecho.

Subieron los escalones y entreabrieron la puerta de salida para asegurarse que el bibliotecario no andase cerca. Una vez comprobado que no había ningún peligro, salieron del depósito y dejaron la llave del mismo sobre el mostrador.
Pasearon por los largos pasillos de la facultad sin mediar palabra... disfrutando del silencio... Ellos nunca habían necesitado hablar para sentirse cómodos, su presencia era suficiente... y era ahora, justamente ahora, cuando Youngwoon se daba cuenta de ello.

Cuando llegaron a la sala de ordenadores todos estaban ocupados. Youngwoon miró a Sanghae y le guiñó un ojo, mientras éste se reclinó contra el marco de la puerta para contemplarle en acción. Youngwoon se sentó en un sofá donde un chico de mediana estatura estaba usando uno de los portátiles. Con un tono muy grabe le dijo que el decano estaba buscando a un chico de sus mismas características, y que sería mejor que fuera a asegurarse porque parecía que estaba muy enfadado.
El iluso joven se levantó como un rayo y salió corriendo hacía el decanato, empujando un poco a Sanghae que seguía contemplando a Youngwoon con una deliciosa sonrisa.

- Eres el mejor – Dijo sentándose a su lado, reclinando la cabeza sobre su hombro.

Jugaron durante un buen rato a carreras de coches y después mandaron un correo a Seungjin para avisarle de que no iban a ir a cenar. Poco después apagaron el portátil, lo dejaron sobre la mesa y se dirigieron a la cafetería. La comida no fue muy buena pero la conversación fue muy agradable, recordando cómo se conocieron y sus primeros días juntos.

Sobre las nueve abandonaron la facultad y se dirigieron a la residencia con paso lento. Cuando divisaron el edificio Jungsu volvió al pensamiento de Youngwoon abrumándole de nuevo su descorazonado espíritu “¿Estará bien? ¿Debo ir a verle? Quizás me necesite... ¡pero qué va a necesitar de un chico tan despreciable como yo!”

Cuando llegaron a su habitación todo el grupo se encontraba estudiando o pasando apuntes. Saludaron a los recién llegados con alegría, ajenos a todo lo que había sucedido, y los invitaron a unirse al grupo de estudio.

- Creo que es una buena idea – Dijo Sanghae sentándose en su escritorio al tiempo que se disponía a colocar unos folios desordenados.

Pero a Youngwoon estudiar era lo que menos le apetecía en ese momento. Se quitó las playeras y la camiseta, recostándose en la cama y cerrando lentamente los ojos...



El reloj marcaba las tres de la madrugada cuando Youngwoon abrió los ojos “Me he quedado dormido...” Pensó mientras se desperezaba y contemplaba los dulces rostros de sus compañeros que dormían en sus respectivas camas. Pero a su mente volvió como tormento el recuerdo de Jungsu; recordó su embriagador aroma, sus centelleantes ojos, su linda sonrisa, sus húmedos labios, su traviesa lengua... “¡Basta Youngwoon!” “Será mejor que te pongas a trabajar” Salió con sigilo de su cama y dio la luz de su escritorio sentándose en la confortable silla. Cogió su mochila y sacó su cuaderno de apuntes, revisando con desánimo que sólo los había cogido en clase de Arte Antiguo “No creo que a Sungri le importe dejarme las otras materias” Comenzó a pasar a limpio las inteligibles notas, completando la materia con una excelente enciclopedia que había comprado entre todo el grupo. Pero su mirada se desvió hacía su mochila que yacía en el suelo. Cuando la abrió vio un papel arrugado dentro... su corazón empezó a latir apresuradamente y el pulso se le disparató. Con pánico lo desarrugó, contemplando como los ojos de Jungsu le miraban desde el ajado papel “...Hacía tanto tiempo que no dibujaba...” Se dijo mientras esbozaba una melancólica sonrisa “Y si... no, es una locura... pero deseo tanto hacerlo...” Armándose de valor y sacando un estuche lleno de lápices de uno de los cajones de su escritorio, comenzó a esbozar sobre un folio en blanco la silueta de un joven recostado sobre una cama en una posición muy provocativa, estaba tumbado boja abajo, mirando sensualmente al infinito; no llevaba camiseta y su pantalón estaba medio bajado. Las manos de Youngwoon parecían tener vida propia y su imaginación corría más rápido que su sangre “...Jungsu...” Las caprichosas musas del parnaso volvían para devolverle su inspiración perdida... Tras agitadas horas, Youngwoon acabó el dibujo y lo contempló con deleite y satisfacción “... Jungsu... ojalá fueras real...”
Se levantó de la silla y guardó ambos dibujos en su carpeta antes de entregarse en cuerpo y alma a Morfeo.



La mañana apareció cubierta y unas espesas nubes amenazaban con fuertes ráfagas de lluvia.

- ¡Venga chicos! ¡Despertad! - Decía Sungri mientras destapaba a todos sus compañeros intentando en vano levantarlos “Dios..., todas las mañanas lo mismo”

El perezoso grupo bajó medio dormido a las duchas, excepto Sungri quien iba silbando alegremente.

- ¿Qué tal dormiste? - Preguntó Sanghae a Youngwoon dándole un furtivo beso en la mejilla.

- Muy bien... eh... ¡Chicos, id yendo, ahora voy yo! - Dijo el chico cortando a Sanghae y echando a caminar hacía el lado contrario.

- ¿Dónde va ahora? - Se preguntó con cara de sorpresa Seungjin

Youngwoon había divisado al compañero de Jungsu al otro extremo del pasillo. Acababa salir de la ducha y se paseaba con una toalla atada a la cintura empapando todo el suelo de agua “Este chico está loco” Pensó Youngwoon.

- ¡Eh! ¡Perdona! ¿Sabes dónde está tu compañero de habitación?

- Pues me alegra que me hagas esa pregunta... - Dijo mirándolo y agarrándose la barbilla con la mano en actitud de meditación.

- ¿Y bien? - Dijo Youngwoon nervioso al ver que le chico no le contestaba.

- ¿El qué está bien? - Preguntó extrañado el chico saliendo de su ensoñación.

- ¿Qué dónde está Jungsu? - Repuso Youngwoon a punto de perder su limitada paciencia.

- ¡Ah! Todos los días se levanta muy temprano y baja el primero a las duchas... creo que es para poder usar el mejor agua... – Dicho lo cual se marchó como si la conversación no fuese con él.

- Maldito lunático – Murmuró Youngwoon.



Cuando Youngwoon y sus amigos entraron en clase Jungsu ya estaba sentado en su mesa, tenia puesto el mp4 y escribía algo en su cuaderno. Cuando los divisó se asustó y se quitó apresuradamente los cascos.
Afortunadamente para él los chicos tenían algo más importante de lo que preocuparse. En la puerta había colgado un documento que les informaba sobre unos trabajos obligatorios de Arte Antiguo. Todos los alumnos debían ir, al finalizar las clases, al despacho de dicho profesor para escoger a su compañero de investigación.

- ¡Qué bien! - Dijo Youngwoon sin poder ocultar su alegría.

- No sé yo... creo que será una dura tarea... he oído que es muy exigente – Les dijo Sungri preocupado.

- Ya, pero lo bueno es que se puede hacer por parejas – Dijo Sanghae mirando inconscientemente a Youngwoon quien le devolvió el gesto con un guiño, haciendo que una sonrisa se esbozase en su rostro.

- ¡Yo me pido con Sungri! - Dijo rápidamente, y con un tono algo infantil, Kyunghe.



El profesor de Arte Antiguo paseaba por el largo pasillo de su departamento cuando sintió que una voz lo llama desde una pequeña sala de espera.

- ¡Hola! - Dijo el profesor abrazando al joven que reclamaba su atención - ¿Qué haces tu por aquí? Echas de menos mis clases ¿verdad?

- Ja ja ja ¡claro que si! Pero no estoy aquí por eso ¿Hoy vas a repartir las investigaciones a los alumnos de segundo verdad?

- Si, claro... pero ¿eso que tiene que ver contigo? - Dijo el profesor sin acabar de entender la situación.

- Quiero que me hagas un favor, deseo que pongas juntos a dos alumnos...



Las horas de clase se hicieron interminables para todos los alumnos, incluso Sungri dejaba de prestar atención a las lecciones y Youngwoon dejaba de pensar en Jungsu. Sabían que el trabajo de Arte Antiguo era una de las mayores dificultades de la carrera; un trabajo de duros meses de plena dedicación.

Cuando el día lectivo acabó todo el mundo se abalanzó hacía la puerta para ser los primeros en llegar al despacho y escoger compañero. Cual fue su sorpresa cuando vieron que las parejas ya estaban asignadas.

- ¡No es justo! - Gritaba un joven frente al documento que estaba colgado en la puerta del despacho del profesor – Siempre se ha podido escoger al compañero que quisieses, ¿por qué éste año no?

A Youngwoon se le encogió el corazón cuando se enteró de la noticia “...Jungsu...” Comenzó ha apartar a todos sus compañeros a empujones para ver con quién le había tocado; estaba tan nervioso que no atinaba a ver su nombre en la lista...

- ¡Mira Youngwoon! ¡Te ha tocado con la niñita! - Dijo entre risas Kyunghe mientras abrazaba a Sungri porque les había tocado juntos.

- No me lo puedo creer... - Dijo Sanghae con una mirada siniestra

El que no se lo podía creer era el pobre Youngwoon que no sabía como sentirse; alentado, cobarde, alegre, receloso, excitado... Pensaba que su cabeza iba a estallar en cualquier momento. Miró de nuevo la lista para asegurarse de que no había ningún error, y no, no lo había.

Kim Youngwoon y Park Jungsu
Hora de citación para la entrega de temario a tratar: 19.00 horas

Alejandro
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