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[QMi] Blues triste para ángeles caídos.

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[QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-08-22, 12:30 am

En el fondo, la música es lo único que tengo para evadirme de la vida de mierda que llevo.

Las teclas de aquel piano se quejan, gimotean como viejas amantes argumentando dolor de cabeza cuando las acaricio. Un do se pierde en el aire, y miro al dueño, que me contempla con una sonrisa pagada de sí misma. De fondo, el murmullo de los clientes se esconde tras el telón raído.

Bajo la luz amarillenta de un foco a punto de fundirse, de esa belleza que tuvo el piano en algún momento de su vida pasada no queda más que una elegancia rancia y marchita, como el de una flor muerta.

– Límpialo un poco antes de que empiece el show. – me comenta él, sonriendo, apoyado en la pared de ladrillos. Sobre su cabeza, las luces de neón rezan «Maudits», un recuerdo del triste intento de parecer elegantemente decadentes, y parpadean alargando su agonía antes de morir.

Ha vivido con la tonta ilusión de que soy su prisionero desde que me dio este trabajo como cantante en su bar. Pobre y estúpido soñador, mi alma solo es esclava de la libertad. Aún así, cojo un trapo y lo limpio con sumo cuidado, ese piano no merece maltratos en su vejez.

– Tendrás que comprar uno nuevo algún día – le digo.

Él ríe, divino, creyéndose importante. Entre nosotros, las formalidades nunca han existido porque yo se lo advertí nada más conocernos. Las normas del resto de la sociedad no se aplican en este barrio, una jungla de luces y cemento, donde se vive con una pistola lamiéndote la garganta y con otra besando la frente del vecino, con el terror como moneda de cambio.

Es un jodido infierno, este sitio, y entre demonios sobran las leyes.

– Prepárate, Kyuhyun. – exige él, retirándose del escenario. Siempre ignora mis peticiones– Empiezas en cinco minutos.

Cinco minutos que malgasto colocándome bien ante el piano.

Cuando se abre el telón, nadie aplaude. Muchos ni siquiera miran, todo expresiones aburridas y susurros poco disimulados. Algunas chicas me observan emocionadas, clientes habituales, mascadoras de chicles profesionales.

Una tecla, dos, y la tercera siempre es más fácil de tocar. Al piano, uno mi voz. Cierro los ojos porque me sé la canción de memoria, y simplemente, me pierdo en el ritmo de la melodía.

Entonces, a lo lejos, en algún punto de mi mente que sigue en ese cuchitril, oigo la puerta del bar abriéndose.

~


«Maudits» es «malditos» en francés.
Espero que te guste, [[Rinari]], y a los lectores también (?) :D


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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-08-22, 11:42 pm

Vaya mierda de vida. Zhou Mi, por qué siempre lo haces todo mal?
No dejo de preguntarme.

Según mi jefe, ha sido mi culpa el que la empresa fracase. Así que sin mas miramientos me ha despedido.

También, al volver de mi último día de trabajo, me encuentro la casa completamente destrozada. Y encima me encuentro con que me han robado todos los ahorros de 3 años. ¡Serán cerdos!

Para colmo, me han prohibido la herencia (tampoco es que hubiese gran cosa). Según ellos es porque como no les puedo dar hijos, porque no me gustan las mujeres, ya no me quieren aceptar como descendiente.

Así que no sé que hacer con mi vida.

De verdad, Zhou Mi, que afortunado que eres.

Para evadirme de la realidad, he decidio salir a dar una vuelta y emborracharme en un bar de mala muerte.

"Maudits"... que apropiado el nombre. Ideal para mí.

Abro la puerta y me siento en cualquier mesa.

- ¿Qué desea señor?- me dice un camarero bastante descuidado

- Un whisky bien cargado por favor. - le pido mientras observo el espectaculo.

Un chico de cabello castaño, piel pálida y algo delgado, tocando un piano de gran edad. La melodía que interpreta con sus manos ahce que me evada de la realidad. Las notas que deja salir de su boca provoca que varios hormigueos circulen por todo mi cuerpo.
Ese blues...tiene algo que me llama.

Me atrae.

Me hipnotiza.

Una vez acabada la actuación, aplaudo fuertemente. Muero por volver a escuchar esas melodias.

Me levanto y me dirijo a su persona. Quiero hablar con él.

-¡Hola!- le digo emocionado.

---------

[Espero que te haya gustado aribakemono x3! Te estoy cojiendo cariño xD! Espero que os agrade tambien a tod@s l@s lector@s n_n!]


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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-08-23, 1:45 am

Cuando tras el recién llegado se cierra la puerta, el frío de la calle permanece dentro del local, renovando ese oxígeno ya corrupto por los que estamos en el bar. Mentalmente, agradezco a ese pobre desgraciado que ha tenido la mala idea de venir a parar a este bar.

No abro los ojos en ningún momento, hasta que la última nota abandona mi cuerpo y se queda colgando en el aire. Y luego, los aplausos. Son solo las chicas que mascan el chicle de fresa con la boca abierta, provocándome, seduciéndome con la más absurda grosería, y para mi sorpresa, el nuevo (si hay algo inquietante en «Maudits», es que la clientela no suele variar. Cada noche, las mismas caras compungidas, la misma decadencia pintada en el ambiente).

Lo hace entusiasmado, con más energía que todos los que estamos aquí juntos. No me molesto en hacer una reverencia al público, tan solo les dirijo una fugaz mirada a las chicas del chicle y ellas parecen derretirse, emocionadas, cuando detectan la pequeña sonrisa que nace en mis labios. Me dan pena.

Planeaba fumarme un par de cigarros antes de largarme de ahí a deambular por la oscuridad de las calles, pero para mi desgracia, el nuevo me intercepta nada más abandonar el escenario.

– ¡Hola!

A juzgar por cómo habla, con una pronunciación excesivamente cuidada para ser natural, deduzco que es extranjero. Le miro aburrido, me mira emocionado, nos miramos, y continúo con mi marcha para retirarme por la puerta de atrás. No es que me haya caído mal, pero no tengo ganas de hablar con un tipo que a todas luces, ha tenido más suerte que yo en la vida.

– ¡Espera!

El tipo me sigue y yo no lo evito. En el fondo, me da igual que me persiga. Si es un asesino psicópata, que acabe de una vez conmigo. Nadie me echará de menos (quizás mi casera, pero esa vieja gruñona me maldeciría por no pagarle este mes, volvería a colgar el cartelito de «Se Alquila» y vendería mis pocas pertenencias) y cualquier otro podrá cantar en el bar (además, creo que al dueño jamás le gustó el blues).

– Oye, ¡espérate! ¡Solo quería felicitarte! – dice, cuando ve que comienzo a perderme por calles que seguramente, no conoce.

Paro en seco, en medio de una calle cuyo nombre desconozco. Solo sé que por ahí cerca, hay un parque donde fumo habitualmente. Él, enseguida, se coloca frente a mí y me mira expectante.

Felicitarme. Solo eso. Río ante su mirada sorprendida.

– ¿Qué es tan gracioso? – parece molesto, irritado incluso.

– ¿Por qué...? – inspiro, cojo aire. Hacía tiempo que no reía: la sensación es agria en mi estómago, pero reconfortante– ¿Por qué alguien como tú iba a querer felicitarme?

~


a mí se me coge cariño muy rápido, [[Rinari]], soy un amor de persona (?) XDD Nah, yo también te estoy cogiendo cariño <33
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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-08-26, 11:15 pm

No se el motivo por el cual le sigo. Como si no volviese a verlo más. Tras ver que me ignora, lo único de lo que soy capaz es de contarle una excusa.

Al ver que para, no dudo en situarme frente a él. Le miro a los ojos, y veo como en sus labios se forma algún tipo de...sonrisa? Es extraño, pero me irrita.

De su boca salen palabras que consiguen el que mi corazón acabe envuelto en tristeza. ¿Por qué?

- Alguien...como yo? - miro al suelo, envuelto en pensamientos confusos y solitarios.

¿Qué se supone que debo contestar? No lo entiendo...

- ¡Ey! ¿Hay alguien ahí?

Noto como unos brazos me balancean y mi mente vuelve a estar activa.

- Dime, por qué alguien que parece tener una vida maravillosa ha perdido su tiempo en un bar de mala muerte? ¿Y por qué quieres felicitarme? ¡Responde! – me dice con un tono enfadado y con agresividad.

Ante esas palabras, mis piernas pierden fuerza provocando que cayera al suelo de rodillas lentamente. Sin saber que hacer.

- Yo... tan sólo quería conocerte. Tú música a logrado evadirme de la cruel realidad que es la vida. Mi alma ha sido libre por ese breve instante. ¿De verdad parezco feliz? Pues que pena que sea mentira.

No puedo evitar que por mis mejillas rueden las lágrimas que por tanto tiempo se han resistido a salir. Mostrándolas a un joven desconocido que ha conseguido provocar en mí lo que nadie había logrado.

Escucho unos pasos acercarse. Paran.

Levanto mi cabeza en dirección al cielo, queriendo ver el frío paisaje nocturno, y al abrir mis ojos, me topo con el rostro de ese joven. No deja de observarme.

Observo como se agacha para estar a mi altura y así poder mirarme fijamente.

Tras eso, no puedo evitar que en mis labios se forme una sonrisa de amargura.

- Lo siento. Te he perseguido como un tonto para hablar, y he acabado llorando como un estúpido. Y encima ni me he presentado.

- Muchas gracias

Siento como me envuelve en un cálido y suave abrazo. Cómo si estuviese sujetando algo destruido.
Tras esto, más lágrimas rozan mis mejillas, a la vez que le correspondo.

- Gracias...por qué?

~~


Pido perdon a la lectoras por la tardanza. He estado un poco Hiatus @_@
Espero que te guste Ari <3 (si me permites llamarte así x3)
Saludos y que disfruten de la lectura (?)

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-08-27, 10:47 pm

– Gracias… ¿por qué?

No sé qué me lleva a abrazarlo. Quizás es pena lo que me impulsa, quizás es la aflicción de no saberme el único que siente que este mundo le ha decepcionado.

Me conmueven sus silenciosas lágrimas, sus sollozos callados. Me conmueve como una nota grave arrancada sin piedad de la garganta, como la voz profunda del más melancólico de los cantantes. Su llanto es puro blues. Lento y desgarrado, roto por dentro y no por fuera.

Por qué. Por qué me siento agradecido.

La tristeza me reconforta, me abraza como una madre que jamás se separa de su pequeño. Las lágrimas de ese tipo son un bálsamo caliente y salado. ¿Es acaso eso ser egoísta? Tal vez sí. Tal vez no. No me importa, hace tiempo que abandoné la moral humana. Mucho, mucho tiempo sin cuestionarme si mis acciones son buenas o malas. No hay nadie a quien tenga que convencer de mi bondad. ¿Por qué serlo, entonces?

– Por llorar – contesto, separándome de su cuerpo.

Él no entiende mi respuesta. Yo tampoco. De qué nos sirve entender en un mundo donde nadie quiere comprender. Entonces, el chico frunce el ceño y caen gotitas de sus ojos, rodándole por las mejillas. De cerca, las lágrimas son increíblemente brillantes y su piel, increíblemente tersa.

No puedo evitarlo, mi mano recoge una de ellas. Es una caricia suave, como si tocara el viejo piano de «Maudits». Él se aparta, sorprendido, pero yo ya tengo mi tesoro. Una de sus lágrimas.

– ¿Quieres venirte conmigo, ah…? – pregunto.

Me he malacostumbrado a fumar con la soledad como compañera. Se le ilumina la cara, como si hubiera visto su ángel salvador, y no puedo evitar sonreír por el sarcasmo de la vida. Yo, un ángel. Me echaría a reír si no estuviera ayudándole a levantarse.

– Zhou Mi – dice, ya de pie, confirmando mis sospechas. No es coreano.

– Cho Kyuhyun.

No le ofrezco la mano, sería totalmente estúpido e innecesario después de habernos abrazado sin saber nuestros nombres.

– ¿Adónde vamos? – dice, mirando a nuestro alrededor, perdido.

– Al parque.

El paquete de cigarros lleva un rato llamándome desde el bolsillo.

~

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-08-29, 1:36 am

- ¿Adónde vamos?

- Al parque.

Ah... No sé porqué estoy tan nervioso. Tan solo me ha ofrecido acompañarle.

No es muy normal en mi obedecer a un extraño, pero con él es como si lo conociese perfectamente desde el momento en el que me abrazó.

Ahora me siento...como nunca antes lo había hecho.

Ni siquiera sé si es algo bueno malo, pero no me importa.

Lo único que quiero ahora es permanecer junto a él.

Una vez hemos llegado al desolado lugar, veo como saca un cigarrillo e inhala su humo cómo si su vida dependiera de ello.

Hoy es luna llena. El cielo nocturno es hermoso pero, no es rival comparado a esa bella figura siendo iluminada por los rayos de la tenue luz de las viejas farolas, reflejada en su nívea piel. Formando una imagen única. Me siento afortunado de poder ser el único espectador.

No puedo apartar la vista de él.

Parece una obra de arte en la que es imposible de descifrar el mensaje que quiere dar a entender. Una mezcla de tristeza y soledad, con una pizca de melancolía y gran abundancia de algo semejante a la desesperación. Aún así, se le puede encontrar una belleza oculta en su interior inalcanzable.

Mientras sigo observándolo como un tonto, se sienta en un banco que parece ser el que está en mejor estado. Y visto esto, imito su acto, colocándome a su lado.

- ¡Hey! ¿Quieres uno? - me dice acercándome la cajetilla.
- No gracias... no quiero vivir con los pulmones negros.

Ríe ante mi repuesta. ¿Qué es tan gracioso? Ya que tengo un vida penosa, no quiero empeorarla fumando y dificultar mi respiración.

- Perdón. Es sólo que me hace gracia. Yo lo hago porque quiero acabar con mi vida lo antes posible. Ya que a nadie le importa mi existencia en este mundo, ni siquiera a mi, quiero acabar con esto naturalmente. Así que seguramente acabaré con cáncer de pulmón, de garganta o algo así. Total, no valgo para nada más que para tocar un viejo piano en un bar de mala muerte y que mi voz se quede ahí, deseando salir más allá de esas cuatro paredes.

Tras esas palabras, no puedo evitar el levantarme, mirarle directamente a los ojos y actuar de este forma.

- ¡Plaf! - no pude aguantar las ganas de darle un guantazo en la cara. No me gusta la forma con la que ha descrito su vida. No puedo creer que se desprecie de tal manera.
- …

Cuando me doy cuenta de lo que he hecho, no puedo evitar arrepentirme de gran manera.

- ¡Lo siento! No era mi intención...
- Como te atreves...¡Quien eres tú para golpearme! - y dicho esto, se levanta para quedar a la misma altura.

Con su mirada penetrante, siento como mi cuerpo se estremece de forma que pierdo todas las fuerzas. Le tengo miedo...

- Lo siento...yo no quería...- intento vocalizar sin que estalle en llanto por el terror.
- Ahora no sirve arrepentirse.

Dicho esto, me agarra del brazo y me lleva a la fuerza a la pared más próxima.

Me empuja contra ella.
Posa sus brazos, encontrándose mi cabeza entre ellos.
Se acerca lentamente sin dejar de mirarme.

Se para a escasa distancia entre nuestros rostros.

Puedo sentir su respiración chocar con la mía.

Si sigo mirándole a los ojos, me volveré un cachorro sumiso al cual han dominado a base de golpes.
Su mirada es tan profunda...es como si pudiese ver dentro de mi.

- Lo siento... de verdad...perdóname - quiero salir de ahí, sinó esto acabará mal.
- ¿Y si no quiero perdonarte?

En su rostro se forma una sonrisa, que muestra de todo menos gracia.

~


Ahora es cuando viene la parte en la que sexosalvajeenelparqueconlaintencióndeviolaralpobreMiMi Ari decide que hacer *-* Si dejarloconlasganas una cosa u yaseveráelquéserá otra~~

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-09-01, 12:40 am

Si hay algo que no soporto en esta vida es que me pongan las manos encima sin la intención de acabar conmigo de una vez por todas. ¿Matar? Gracias, me harías un favor. Pegar, sin embargo, es otra cosa. No me gusta la violencia, y suficiente mierda tengo encima como para que venga un desconocido a darme un guantazo.

– ¿Y si no quiero perdonarte?

Las palabras abandonan mis labios antes siquiera de poder pensarlas. Zhou Mi tiembla entre la pared y mi cuerpo, como si fuera un corderito. Es gracioso, sobre todo cuando mi sonrisa le asusta aún más. No termino de entender si me gusta tenerlo ahí, muerto de miedo, a mi entera merced. Quizás mi asquerosa vida me ha vuelto un poco sádico. Quizás el blues ya no me calma y ahora ansío ver sufrir a los demás lo mismo que yo. No sé. No tengo ganas de psicoanalizarme.

Deslizo una mano por su mejilla, lentamente. Reacciona como una tecla, pero en vez de darme notas me regala tembleques.

– De verdad que… lo siento – murmura, indefenso como si fuera un bichillo a punto de ser aplastado por mis manos.

Le cojo la barbilla con brusquedad y levanto su mirada, que estaba clavada en el suelo, obligándole a mirarme. Zhou Mi tiene unos ojos bonitos. Pobre chico, va por el mundo exhibiendo una mirada demasiado sincera como para beneficiarle.

Me acerco a él, con lentitud para exasperarle, y entonces cuando faltan milímetros para tocarnos, él cierra los ojos por puro instinto. Sonrío, y aprovecho para encender un cigarrillo rápidamente. Aspiro como si me fuera la vida en ello, y para cuando Zhou Mi abre los ojos esperando su castigo, le suelto el humo en toda la cara.

Tose, cogido por sorpresa, y con los ojos llenos de lágrimas. Me separo mientras contemplo cómo se lleva las manos a la garganta. Mi tabaco es de los más fuertes, de los más corrosivos, y para un fumador novato puede ser horrible.

– La próxima vez no voy a ser tan benevolente, Zhou Mi, así que piénsatelo bien antes de volver a pegarme– digo, mientras él sigue tosiendo.

Debería estar agradecido. Si su vida es tan horrible como para echarse a llorar ante un desconocido, fumar mi tabaco debe ser casi una bendición. Para mí, al menos, lo es.

Tarda unos minutos en recuperarse. Minutos que yo aprovecho para contemplarlo con más detenimiento, apoyado en la pared y con el cigarrillo en mano. Cuando logra dejar de toser, me mira y parece tentado a salir corriendo. Le brilla el miedo en la mirada y yo, yo solo puedo sentirme algo culpable, ahora que no lo tengo tan cerca y el tabaco me calma.

No me muevo, no vaya a ser que se asuste por un movimiento brusco.

– Zhou Mi – digo. Él respira con pesadez, probablemente a causa del humo, y se obliga a mirarme. Luce desconcertado, sin saber qué hacer, si huir o quedarse.

Me gusta su nombre. Hay una arritmia en él que me supera, algo que me inspira. Zhou Mi. No es coreano. ¿Será chino? No importa.

– Creo que ya es hora de irnos. – comento.

Más de una vez me he creado problemas yo solo por quedarme en este parque que, a altas horas de la madrugada, pertenece a una de esas bandas callejeras sin más vida que la violencia y los delitos. Me repugnan, y si fuera por mí los mataría a todos. Pero van como en manada, y yo solo no podría ni con uno.

Así que prefiero marcharme de aquí ya.

– ¿«Nos»? – pregunta, totalmente confuso. Pobrecillo. Con menudo espécimen ha venido a toparse.

Dándole la espalda y poniéndome en marcha, hablo sombrío. Que haga lo que quiera, no pienso obligarle a nada.

– «Nos», si tú quieres.


~

trozo cutre es cutre, lo siento @____@

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-09-03, 12:45 am

– Creo que ya es hora de irnos. – emprendiendo un paso lento y pesado.

Un momento, ¿Ha dicho «Nos»? Aunque mirándolo de ese modo, me gustaría hacer tiempo,tan solo por dos simples razones:

Pienso pasar toda la noche en vela, con tal de no dormir en un corrompido banco o bajo un viejo puente. En mi casa, si ahora se puede llamar así, no podría vivir ningún ser humano. El incendio ha dejado un humo que por mucho que se habrán las ventanas, podría pasar la noche allí y morir sin darme cuenta. Aunque pensándolo, no es mala idea... a lo mejor es hora de despedirme de este mundo por propia iniciativa.

La otra razón es simplemente que no quiero alejarme de él. Tiene algo que me invita a protegerlo. Tsk, ni que fuera su madre. Pero no logro evitarlo, a cada momento que me mira, quiero abrazarle y decirle que todo ha pasado, que no tiene porqué seguir sufriendo de ese modo.
Ni que yo pudiese protegerlo, cuando no puedo ni a mi mismo.

De todos modos, aprovecharé todo el tiempo que pueda a su lado.

- KyuHyun... Espérame- alcanzándolo y situándome a su derecha a su mismo ritmo.

Su nombre causa una sensación extraña en mi garganta. Todavía con ella dolorida, junto a su nombre intentando pronunciarlo bien, se desata un cosquilleo en el interior como si una melodía tratase de salir.

El silencio cae sobre nosotros y me es algo incómodo.

- KyuHyun, tienes algo que hacer ahora?

- Pues no. Tenía pensado pasear un rato más. Es que ese parque no es muy seguro a estas horas de la noche. - me dice mientras enciende otro cigarrillo

- Lo digo por si te apetece acompañarme a tomar algo. - si le apetece acompañarme bien, si no, a beber solo se ha dicho.

- Por mi no hay problema. ¿Entramos aquí mismo? - me señala una especie de antro, bastante malgastado, con un cartel, al que le quedan apenas días de vida.

Asiento, dirigiéndome a su interior. Al abrir la puerta, se puede ver que en antro únicamente había unas pocas almas en pena deseando evadirse de la realidad. Al igual que yo.

Está iluminado con una tenue luz, dejando el interior casi a oscuras, exceptuando la barra ocupada por dos hombres de oficina, o eso parece por sus ropas.

Decido sentarme también en la barra, junto a KyuHyun.

Llamo al barman y le pido un whisky doble, mientras que KuyHyun indica que no quiere nada.
Una vez me lo trae, me dispongo a beber un trago. El líquido me quema la garganta, produciendo un calor en todo mi cuerpo.

Ahh... ya estaba añorando su fuerte sabor. Y es que cuando quiero olvidar tengo la obligación de beber alcohol.

Cuando me lo acabo, le hago una seña al camarero de que me sirva otro. Hasta que no logre saciar mi sed no pararé.

Me siento observado, y es que KyuHyun no deja de mirarme, mientras inhala la sustancia de su cuarto o quinto cigarrillo. Siento mucha presión en mi cuerpo, y es que su mirada no me deja en paz. Esos ojos marrones tan penetrantes hacen que no consiga pensar en otra cosa que en él.

Segundo vaso. Me lo tomo rápido, notando como mi cabeza da ligeras vueltas, sabiendo que el alcohol ya ha hecho parte de su trabajo en mí.

Otra vez, hago seña para obtener el tercer trago. KyuHyun me mira algo extrañado.

- ZhouMi, por qué bebes tanto? - ¿Tanto? Si sólo llevo tres.
- ¿Tu por qué fumas tanto? - respondo con otra pregunta.

Ríe. Vuelve a inhalar el humo, soltándolo despacio mirando el techo.

Lo ignoro, no puedo acabar comiéndome la cabeza por tonterías.
Mientras él sigue fumando sin pedir nada para beber, yo creo que ya voy por...la octava ronda? Dios, hoy me ha dado fuerte.

No se el por qué, pero no dejo de reír tontamente, pareciendo un niño pequeño haciendo una travesura. Definitivamente, ya estoy borracho.

- Kyu... hip! Por qué has tenido que aparecer en mi vida? Hip! - deliro, no respondo de mis palabras
-¿Eh? - me mira muy confuso.
- Eso... que ahora tengo ganas de abrazarte, de protegerte, de tenerte a mi lado... ¡hip! como si fueses un hijo, quiero poder cuidarte... ¡hip! KyuHyun... quedate a mi lado... por favor – mi cabeza da vueltas, no se lo que digo...

Intento levantarme pero sin poder remediarlo, mi cuerpo se dirige rápido en dirección al suelo...


Mi mente se desvanece...

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-09-09, 9:46 pm

Se estampa contra el suelo antes de que alguien pueda evitarlo, y yo me río. A carcajadas que me nacen del estómago y hacen que mi cuerpo vibre. Los otros clientes nos miran, se quedan un rato observando el cuerpo que roza el coma etílico tirado en el suelo y luego todos los pares de ojos se giran hacia el imponente camarero.

– Quítame esto de en medio. – me dice, fulminándome.

He salido a beber con algunos desconocidos, y más de uno me ha hecho el papelazo de ponerse a vomitar en medio del bar, o desmayarse tal y como le ha ocurrido a Zhou Mi. Y jamás, jamás en la vida me he molestado en ayudarles. Lo habitual es que, con el puntito de alcohol en el cerebro, le deje una propina al dueño y me largue, dejándolos ahí. Tampoco es que me interesara esa gente por algo más que sexo o dinero.

Él no debería ser diferente, pero…

«Eso... que ahora tengo ganas de abrazarte, de protegerte, de tenerte a mi lado... ¡hip! como si fueses un hijo, quiero poder cuidarte... ¡hip! KyuHyun... quedate a mi lado... por favor»

Zhou Mi es tan patético como cualquier borracho y sin embargo, sus palabras me dejan tales florituras en el estómago que me siento aún más ridítrasero que él. Así que me humillo ante el camarero y le pido ayuda al gordo y sudoroso camarero, porque sé que con mi constitución endeble nunca podría levantarle.

Él se sonríe, pagado de sí mismo. Afortunadamente el resto del bar ha vuelto a sus asuntos, porque el tipo me coge del brazo con su manaza grasienta y acerca mi oído a sus labios.

– Habrá que ver cómo me lo pagas, preciosa.

Preciosa. Me estremezco y reprimo las ganas de decirle que aquí la única preciosa es su puta madre, porque Zhou Mi sigue inconsciente en el suelo y no parece que vaya a levantarse pronto.

El tipo, después de pedir permiso al dueño, que ha contemplado la escena con una mirada no muy prometedora, lo alza con una facilidad que tendría que resultar impresionante, pero con alguien de su tamaño la sorpresa se escapa de las manos. Le digo que lo cargue hasta la calle de mi casa (¿porque a qué otro sitio podría llevarle?), mas mintiéndole sobre el emplazamiento de mi morada. Para el camarero, la calle donde nos encontramos es la vivienda de Zhou Mi, no la mía; así no me arriesgo a visitas desagradables e inesperadas.

Le sigo hasta el portal y me fijo en el recién conocido. Zhou Mi es atractivo, pero al lado de este mastodonte la belleza de sus rasgos se multiplica por mil, que aunque no es mucho mérito, me fascina.

Le indico al camarero que lo deje sentado junto a la puerta de mi edificio (que más que un edificio es un montón de mierda hecha de ladrillos), y espero que el gordo se marche para ver cómo me las apaño para subirlo por las escaleras (soy un santo, en serio. O eso, o un suicida, porque lo de meter desconocidos en casa…).

El camarero, sin embargo, cuando deja caer el pesado cuerpo de Zhou Mi, no se marcha. Gira sus kilos y kilos de carne para mirarme y sonreírme.

– Puedo cobrarme ya mi pago, ¿verdad, amor?

Intento huir, pero me empuja hasta tenerme entre su cuerpo y la pared. Qué cerdo. Se me acerca. Se me pega hasta que siento su carne flácida y caliente contra mí, hasta que cuando respiro su hedor a comida basura y olor corporal me inunda las fosas nasales.

Se me ocurre quemarle con mis cigarrillos, pero él es más avispado de lo que creía. Sus enormes manos se cierran sobre mis muñecas como si fueran esposas demasiado apretadas que me cortan la circulación, y no espera un segundo a aprisionar mis labios con los suyos.

Me remuevo inútilmente. Intento chillar, pero mi voz se queda atrapada entre su lengua y su garganta. Tampoco es que sirviera de mucho. Ya he dicho que el barrio es pura delincuencia, y cuando se comete un delito los cabrones animan y los más «decentes» solo apartan la mirada pensando «ojalá no me pase a mí».

Pero me lo tengo merecido, pienso, mientras una de sus manos se cuela en mis calzoncillos, directa a las nalgas. Y es que soy imbécil por ayudar a Zhou Mi, un tipo que no conozco y que ni siquiera está consciente para ayudarme a mí.

~

odiadme, pero humillar a Kyuhyun se me hace retorcidamente placentero *enferma*

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-09-10, 11:42 pm



- ¡Hmm!

Frush Frush

¿Eh? ¿Donde estoy? Mis ojos se abren lentamente con pesadez y la cabeza no deja de darme vueltas, tal peonza girando en el liso mármol.

Frush Frush

¿Qué es ese ruido? Miro a mi alrededor, sentado en unas escaleras que jamás había visto. Y mi cara se descompone al ver la monstruosa imagen ante mis ojos.

KyuHyun parece que ...no, está siendo violado por una masa asquerosa llena de mugre a la que a duras penas se le puede llamar ser humano.

No puedo apartar la vista, a pesar del desagradable acto. La masa tiene agarrado a KyuHyun por las muñecas, con sus piernas lo aprisiona contra el muro de ladrillos desgastado por la vejez y con la mano libre, no deja de tocar el débil y frágil cuerpo de éste.
KyuHyun se retuerce pero es en vano. Cierra los ojos con fuerza, mientras sus rojizos labios son bruscamente dañados por la boca de la mugre.

¿Qué hago? Yo no tengo la suficiente fuerza para enfrentarme a eso, y obvio que menos en las condiciones en las que me encuentro. Y no voy a dejarlo ahí como un estúpido cobarde y gilipollas egoísta desagradecido, porque no creo yo que haya salido del bar por el arte divina de un Dios inexistente.

- ¡Ah! - escucho un grito de dolor proveniente de KyuHyun.

El monstruo le estaba mordiendo fuertemente su delicado y pálido cuello.

¡Mierda! Maldito cuerpo, responde de una vez! Busco cualquier cosa para tirarle, y bendita mi suerte, justamente hay una barra de metal a mi lado.

Sigilosamente la cojo y me acerco lentamente. KyuHyun ha abierto los ojos y me mira con sorpresa, de tal forma que el “ser inhumano” se percata de ese gesto. Cuando se gira, mi cuerpo responde solo golpeándolo con la barra fuertemente en su cabeza, provocando que el cuerpo cayera con mucha fuerza debido al peso.

¡Plaff!

El cuerpo yace inmóvil en el duro asfalto. Por suerte, no sale sangre de ninguna zona, si no ya sería el colmo; ser encarcelado por defender a alguien de una violación.

Mi respiración está agitada. Jamás había pensado que en algún momento haría lo que he hecho ahora mismo. KyuHyun me mira aliviado pero a la vez con una impotencia oculta en sus ojos.

Nuestras miradas se cruzan y durante unos segundos (que se me hicieron eternos) hemos permanecido así. Sin decirnos nada.

De repente a mi cabeza viene un mareo y unas nauseas insoportables, y no puedo evitar caerme de rodillas, sin poder mantenerme en pie. No me había dado cuenta de ese detalle; los efectos del alcohol no iban a desaparecer por arte de magia.

Aun así, yo estando en el suelo, observo como KyuHyun permanece sobre el muro de ladrillos, dejando su cuerpo caer lentamente, quedando sentado en el suelo al igual que yo.

Su mirada se pierde en la nada... su respiración es tan pausada que asusta, como si se hubiese quedado inconsciente. Por suerte, sus ojos a pesar de estar vacíos parpadean; símbolo de que aun permanece estable.

- KyuHyun, lo siento... - no puedo evitar pedirle perdón. Esto ha sucedido por mi culpa. Si no hubiese bebido tanto y acabar borracho, a él no le hubiese ocurrido nada.

- … - no me contesta.

Su respiración empieza a ser más agitada. Su pecho no deja de moverse arriba y abajo cada vez a mayor velocidad. Sus manos van palpando su propio cuerpo, queriendo hallar heridas y marcas en su piel, pero la desesperación parece abordar su ser, sin poder evitar que una lágrima acaricie una de sus mejillas.

- KyuHyun... yo... - me acerco poco a poco, sin querer asustarle.

Me mira fijamente a los ojos, con esa mirada llena de terror y angustia. Su boca tiembla queriendo articular como si de un niño aprendiendo ha hablar se tratase. Me sigo acercando poco a poco. Quiero calmarlo, tranquilizarlo... entre mis brazos pero, todavía no me siento capaz.

- KyuHyun... me oyes?

Lo siento, pero ante esta visión tan desgraciadamente triste y bella, no puedo evitar el querer abrazarlo. Y eso estoy haciendo.

- ¡P-pero! ¡Sueltame! ¡No me toques! - me dice asustado, intentando escapar de mi abrazo, pero me dejo caer y con las pocas fuerzas que me quedan lo agarro como si de la última vez que lo pueda ver se tratase.

- ¡Qué me sueltes joder! ¡Por tu culpa! - me golpea la espalda con sus puños, pero sigo junto a él, sin despegarme ni un solo milímetro. - P-por tu culpa... ahora me siento t-tan... - y dicho eso, deja de atacarme, para agarrarme con mucha fuerza, aprisionándome todavía más a él si eso es posible. - Yo... - noto mi pecho cada vez más húmedo.

KyuHyun me agarra la camisa fuertemente, evitando que me mueva mientras escucho sus suaves sollozos.

Me mantengo el rato que sea necesario, hasta que pueda sentir que sus lágrimas hayan cesado y su respiración vuelva a ser estable.

Pasados ya unos minutos, KyuHyun me aparta lentamente, mirándome a los ojos estando a poca distancia el uno del otro.

- Zhou Mi... gracias.
- No me las merezco, por mi culpa a ti te ha sucedido algo horrible. - y es verdad, no se cuando conseguiré perdonarme a mi mismo.
- Pues si no te las mereces, por qué no me pides perdón? - dice con un débil tono de voz, sintiendo su cálida respiración en mi rostro.
- Lo siento... me perdonas? - le mantengo la mirada queriendo transmitirle confianza y seguridad, cosas que en este momento parece no poseer.
- ¿Y si no quiero perdonarte? - mira al suelo mientras en sus labios se forma una ligera sonrisa, pero esta vez dulce y cariñosa.
- Pues que no me separaré de ti hasta conseguirlo
- Tonto... - y dicho esto, se levanta lentamente.

Todavía sigo en el mismo lugar, siguiéndole con la mirada.

Se dirige lentamente hasta las escaleras. Se para en ellas, girando su rostro en mi dirección.

- Zhou Mi... quedate conmigo esta noche...

~


Se puede ver claramente un pequeño intento de FLASHBACK en el cutre relato que acabo de escribir xD Perdonadme por hacer a Kyu tan débil (?)

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-09-18, 8:41 pm

No. No me gusta. No me siento bien. No quiero nada de esto. Fue una sensación horrible y pegajosa tener ese tipo encima, pero peor es que un desconocido como él me haya visto así. Me ha visto llorar. Llorar. La sensación húmeda en mis mejillas me es ajena y desconcertante.

¿Cuánto tiempo había estado sin derramar una sola lágrima? Me parecen meses. Años, quizás décadas. Milenios de sentimientos acumulados en algún rincón de mi cuerpo que de pronto se liberan, todos a la vez, en masa. No me gusta sentirme superado, al límite de la emoción.

Yo quiero decirle que se marche. A Zhou Mi, que me mira desde el portal. Quiero zafarme de sus brazos, no quiero que me consuelen. No quiero tener motivos para ser consolado. Sería mucho mejor continuar viviendo como antes: sin sentimientos, con un paquete de tabaco y mi viejo piano, pero ese estúpido desconocido se ha empeñado en enredarme el delicado mundo que con tanto esfuerzo había construido.

Es como si Zhou Mi hubiera soplado sobre el castillo de naipes que soy y lo hubiera derrumbado en una sola noche, y ahora las ruinas que quedan se me incrustaran en las costillas hasta hacerme llorar. Por eso quiero que se marche. No quiero llorar. No quiero sentir. Se estaba bien siendo un imbécil amargado.

Y sin embargo, de mi boca salen las palabras opuestas. ¿Por qué? No le quiero cerca, no quiero que me abrace de nuevo y termine llorando; ni necesito… sentirme tan bien entre sus brazos. Pero a Zhou Mi, cuando me oye, se le ilumina la mirada y no soy capaz de retractarme. Mierda.

– ¿Qué hacemos con él? – le digo antes de marcharnos.

El camarero sigue inconsciente y parece que lo estará un buen rato, pero no podemos dejarle aquí, delante de mi casa. Zhou Mi lo mira con repulsión, como si en cualquier momento pudiera empezar a darle patadas, y luego me mira a mí, con la mirada emborronada por el alcohol.

– Dejémoslo en algún callejón y llamemos al bar para que lo recojan.

~


Me siento nervioso por algún motivo probablemente estúpido. A cada escalón que subo el corazón se me acelera más y más, pero no entiendo por qué. Zhou Mi me sigue en silencio, apoyándose en la barandilla de la escalera porque haber arrastrado a ese tipo (yo no me he visto con fuerzas ni ganas, así que él, maldito buenazo, se ha ofrecido a llevarlo solo a pesar de repetirle mil veces que no era necesario) y con la cantidad ingerida de alcohol, va medio mareado.

Delante de la puerta de mi apartamento, me doy cuenta de que tiemblo. Ligeramente, pero lo hago y me siento tan tonto, Señor. Tan inocente e ingenuo como hacía tiempo que no me sentía. Las llaves me tiemblan en las manos. Y estamos a punto de entrar, cuando oigo la voz que menos me apetece en esos momentos.

– Niño.

Mi casera: una vieja amargada de brazos cruzados, apareciendo de la nada y asustándonos con su habilidad innata. Nos mira mal. Primero me fulmina a mí y luego examina a Zhou Mi hasta decidir que no, que ese desconocido tampoco es digno de pisar su santuario alquilado. Nuestro aspecto debe ser horrible (horrible no. Catastrófico y sin posibilidad de mejora), pero aún así… Es una bruja.

– Os vais a follar a otro sitio, en mi casa no quiero sodomitas. – tan solo un individuo como ella sería capaz de decir «follar» y «sodomitas» con la misma dignidad, como si fueran palabras igual de elegantes y distinguidas.

Siento que Zhou Mi, en su mareo, intenta esconderse de su mirada utilizándome de escudo, pero a la mujer no le quita la vista de encima. Me fastidian sus palabras. Tocan algo en mi interior que me hace querer pegarle el guantazo que llevo aguantando mucho tiempo.

– En mi casa hago lo que me da la gana. – contesto, seco, sin ganas de nada.

Entro arrastrando a Zhou Mi e ignorando las amenazas con llamar a la policía de mi casera. Me gustaría decirle que ni la sodomía es un delito en nuestros tiempos ni tengo ganas de follar con nadie ahora. De hecho, todavía no he descubierto por qué le he pedido a un desconocido borracho que pase la noche conmigo, y ahora que lo pienso… ¿qué coño vamos a hacer metidos en treinta metros cuadrados?

– ¿Y ahora qué? – murmura, pero lo hace en un idioma desconocido. Suena a chino, debe ser su idioma natal.

Zhou Mi me mira expectante, manteniéndose de pie como puede. Le ofrezco sentarse en el sofá (lo que yo llamo sofá, que en realidad es mi cama a medio arreglar), pero él no se sienta, sino que se desploma. Se deja caer y queda noqueado antes de que pueda decirle algo. No sé si reírme, echarme a llorar, sentir un patetismo absoluto o maravillarme porque, así (inconsciente o dormido, no sé), se le ve especialmente atractivo y no me disgusta verlo en mi cama.

~


No puedo dormir.

Zhou Mi sigue en el «sofá» tranquilamente, pero yo por más que cierro los ojos no estoy cómodo. Duermo en el suelo porque el muy idiota no ha dejado un solo espacio libre y, además, me escuecen las partes donde ese tipo me ha tocado, como si mi cuerpo quisiera recordarme todo el tiempo lo que ha ocurrido. Arden, y tengo la imagen del hombre grabada en la retina.

---

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-10-02, 12:57 am

Me siento como una patada en el mismísimo trasero. Mi cabeza da vueltas sin parar mientras KyuHyun me ayuda a subir las escaleras para llegar a su casa.

¡Agggg! Dios que susto. Una vieja malumorada ha salido de golpe. ¿Qué demonios pretende mirándome de esa manera?

Niño

Tsk... bruja! Pero mejor me callo, aun guardo respeto hacia mis mayores.

Os vais a follar a otro sitio, en mi casa no quiero sodomitas.

¿Acabo de escuchar bien? ¿Acaso ahora KyuHyun se va a aprovechar de mi, un inocente alcohólico de pacotilla? Bueno, aunque visto lo visto, no es mala idea. KyuHyun no está nada, pero nada mal.
No puedo evitar mirarlo de arriba a abajo aun sujetandome para evitar caerme al suelo. Pero espera... Quién sería quien? A mi no me apetece ser sumiso, es más... creo que cuando entremos dentro lo acecharé con sutileza.

Así puedo desahogarme un poco.

En mi casa hago lo que me da la gana.

¡Muy bien dicho KyuHyunny~! A ver si así se caya esa vieja chocha!

Y dicho esto, KyuHyun me arrastra al interior del edificio para no tener que aguantar más a ese intento de momia.

Dios, que pequeña es esta casa, si es que se puede llamar así. Las paredes parecen ser de un tono blanco sucio. Hay muchos libros tirados en el suelo, junto a muchos juegos de videoconsolas. La cocina, si esque eso se puede llamar así, tiene una pila de platos y ollas sin lavar. Pero en fín, él almenos tiene un piso.

- ¿Y ahora qué?- Le digo intentando sostenerme en pie. Mis piernas flaquean y mi mente parece querer desvanecer para fugarse a un mundo inexistente.

- Si quieres puedes sentarte en el sofá. - ¡Qué amable por su parte! Aunque me parece que voy a tomar su oferta de otro modo.

Mi cuerpo no aguanta más, así que sin previo aviso, me dejo caer sobre el sofá y en cuanto tengo contacto con él mi mente se desvanece... lentamente...

~


¿Eh? ¿Donde estoy? Todo está está negro a mi alrededor. Ashh... todavía me da vueltas la maldita cabeza, tal vez si me la corto acabaría con todos mis problemas, pero no me apetece hacerlo ahora.

-¡Eooooooooo!
-Eo...Eo...o...o... - escucho el eco retumbar en mis oidos. ¿Donde demonios estoy?

Espera, creo que hay una persona allí al fondo.¿Qué hace alguien aquí? (Ni siquiera sé que es lo que hago yo en este lugar) Bueno, voy a acercame de todas formas.

- ¡Ey Tú!

Se ha volteado, eso es señal de que me ha escuchado. ¡Vaya! Es como si se hubiese teletransportado a donde estoy yo pero... Por qué únicamente puedo verle los ojos? Sólo esos ojos frios, oscuros y a la vez tán solitarios... unos ojos que penetran en mi ser, desnudando mi alma y sintindiendome completamente indefenso. Esa mirada...

Mis ojos se abren instantaneamente al sentir como unos finos labios acarician los mios con delicadeza y suavidad.


KyuHyun... me está besando. ¿Por qué? ¿Qué está sucediendo realmente? Ante mi tengo su rostro con los ojos cerrados, de los cuales se escapan pequeñas lágrimas que dejan rastro en sus mejillas.

Separa y vuelve a juntar sus labios con los mios, pero esta vez queriendo transformar ese roze en un beso auténtico...
¿Qué está sucediendo? Mi boca reacciona por si sola, correspondiéndole además de querer profundirzar el acto.

Mi boca se abre lentamente dejando vía libre para que me hiciera lo que él quisiera, notando al instante como su lengua busca la mía, y las dos degustándose mutuamente, en una batalla sin motivo alguno.

Mi cabeza da vueltas... mi cuerpo reacciona solo.

Tras seguir con la ardua batalla sin sentido, nuestras bocas se separan para que el oxígeno logre llegar a los pulmones y calme nuestra respiración entrecortada.

-...

No logro decir nada... tampoco es que quiera hacerlo. Nuestras miradas establecen una conexión queriendo explicarlo todo y al mismo tiempo nada. Esa mirada suya... que me desnuda el alma...

~


Para todos aquellos que sean fans de la CASERA, aquí tienen una foto de ella *con rima y todo xDD*
Spoiler:

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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por aribakemono el 2010-10-07, 9:36 pm

No puedo dormir.

Cierro los ojos y me vienen a la cabeza tantas, tantas cosas. Es como si Pandora hubiera abierto aquella ánfora (que en su día alguien confundió con una caja) en mi interior, y hubiera liberado todo lo malo que había en mí. Recuerdos, sentimientos, palabras. Todo; un huracán violento y poderoso que se ha desatado por mi culpa, por provocar a ese hijo de puta.

Me siento extraño. Las zonas en las que me ha tocado ese tipo palpitan y duelen; es tan sucio. Me repugna. No puedo dormir con tanta mierda encima, necesito agua. Agua, agua, agua. El agua está limpia, es pura. Puedo liberarme de este patetismo si me ducho, seguro que sí.

En silencio, ignorando a Zhou Mi deliberadamente (no quiero rebajarme de nuevo ante él, ni ante nadie. No soy débil, por más sucio que esté), me dirijo al baño, pero la ducha no sirve de nada. Froto hasta que duele, pero no se va. Duele igual. Soy patético, y un poco de agua helada no va a arreglarlo.

Hay un pequeño espejo en el baño. Mi reflejo me da asco. No soporto mi cara. Nunca me había dado cuenta de lo horrible que soy. ¿Cómo pueden esas chicas de «Maudits» aclamarme de esa manera, si lo único bueno que hago es tocar un estúpido piano a punto de morir? ¿Por qué Zhou Mi confía en mí, si lo poco que ha visto de mí es lo peor?

«... que ahora tengo ganas de abrazarte, de protegerte, de tenerte a mi lado... ¡hip! como si fueses un hijo, quiero poder cuidarte... ¡hip! KyuHyun... quédate a mi lado... por favor»

Por qué, maldito desconocido, por qué. ¿Por qué me dices estas cosas, si no sabes nada más de mí que lo triste que es mi vida? Deberías odiarme. Deberías haberte callado esas palabras para que cuando te vayas (porque lo harás. Porque si no te vas por tu propio pie, ya me encargaré yo de quedarme solo. Siempre lo hago), no duelan.

Zhou Mi sigue dormido en el sofá. Me siento resentido con él. Duerme con la paz pintada en el rostro, y yo no puedo dejar de mirarle. Los párpados cerrados, la piel morena, la nariz, la boca. Algún mechón de pelo que le cae por la frente. Ronca con suavidad y entreabre los labios casi rozando una sensualidad natural, nada forzada.

Le odio tanto. Tanto, Dios mío, tanto, que siento que podría romperme.

Mi mano viaja sola. Primero es una caricia suave, un roce que no es tal, y cuando quiero darme cuenta estoy besándole los labios. Me resulta repulsivo mancharle de esta manera (y hacerlo mientras está dormido), pero no puedo parar. Saben a miel y alcohol, dulce y amargo, una mezcla explosiva.

Entonces, sin embargo, me asusta. Ya despierto, él responde al beso, lánguido, juguetón, cálido como un hogar que nunca he tenido, y pasa una de sus manos por mi nuca hasta que estoy completamente sobre su cuerpo. Tengo que separarme. Le miro aterrorizado, me mira sorprendido, sin entender nada, con los dedos limpia unas lágrimas que no sabía que estaban ahí.

– Te odio. – sollozo, y se me quiebran las palabras a medio camino. – Te odio tanto…

Zhou Mi me abraza, no sé si por compasión o porque aún está embobado por el alcohol y no sabe qué hacer, pero me envuelve con los brazos y me quedo sobre su cuerpo. Me permite acurrucarme como si fuera un gatito y me siento tan patético, con un torbellino de cosas malas revolviendo mi interior.

Aún las siento. Las partes que tocó ese tipo, todavía siento el cosquilleo incómodo. La figura del camarero y su «preciosa» siguen nítidos, pero se me confunden imágenes del pasado y el presente.

Los latidos del corazón de Zhou Mi se aceleran de la misma manera que los míos se ralentizan, poco a poco. Qué noche más larga y horrible. Tiemblo. Él aprieta su abrazo y deja un pequeño beso en mi cabeza, como si fuera un niño. No me calmo, pero en algún momento de la noche, el silencio, el cansancio y el calor que desprende Zhou Mi me empujan hacia los brazos de Morfeo.

~


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Re: [QMi] Blues triste para ángeles caídos.

Mensaje por AnHae<3 el 2010-11-21, 2:45 am

¿Por qué lloras?


Quería preguntárselo pero me he callado, dejando que se desahogue en mi pecho, notando este cada vez más húmedo por sus lágrimas.
No puedo evitar abrazarlo más contra mi cuerpo (si eso puede ser posible) queriendo evitar sus continuos espasmos.


Noto como por mis mejillas se deslizan las lágrimas que sin motivo (depende de cómo se mire) han salido a la luz, queriendo llorar como un desesperado y desahogarme al igual que la pequeña persona que se encuentra entre mis brazos. Pero he de ser fuerte, para que su corazón alcance la calma y pueda respirar tranquilo.


- Eh, KyuHyun, ¿estás bien?


Tan sólo logro escuchar su tranquila respiración, mostrándome que ya había caído en los brazos de Morfeo. Lamentablemente, yo no consigo acompañarle. No puedo evitar el pensar en todo lo sucedido por hoy.

Primero, soy despedido del trabajo sin motivo alguno, después me encuentro con que mi casa ha sido incendiada y no tengo lugar donde vivir. Para colmar el vaso, me he emborrachado y he parado en esta situación… Pero lo bueno de esto (si se puede decir así) es que he podido conocer a KyuHyun. Un mustio y afligido chico, que ansía con querer descubrir que es la gran anhelada “felicidad”.



- Que sepas, que gracias a ti, he conseguido saber cómo se siente el ser “feliz”. Gracias a ti por parecer confiar en mí, por mostrarme tus ocultas (a la vez que hermosas) lágrimas, ese cariño desesperado esperando ser aceptado por alguien, esa amabilidad en tu interior intentando esconder frente a todos… A pesar de solo conocerte esta noche, siento que lo sé prácticamente todo de ti. Quiero seguir estando a tu lado, KyuHyun.


Digo en susurros, mientras beso sus cabellos con delicadez, a la vez que aspiro su varonil aroma contrastando con el fuerte olor a tabaco, aun siendo un poco desagradable es adictivo al mismo tiempo, teniéndolo como un perfume al que admiraré por el resto de mis días…


- Aun abrazándo tu fino cuerpo y sintiendo el calor que desprendes, no consigo dormir. Quiero despertarte e intentar saber más de ti, pero verte dormido es lo más bello que he visto en mi vida. Sé que te parecerá una locura pero, creo que…

- Mmh..

- Vale
- sonrío- dejo que descanses en paz.

Le doy esta vez un beso en la mejilla, sintiendo su suave y nívea piel contra mis labios, provocando que sonría sobre esta.

Parece mentira que hayas conseguido sacar un lado desconocido de mi personalidad, ni siquiera yo sabía que podía llegar a sentir la “felicidad”. Has conseguido en una noche, transformarme en alguien completamente diferente. A alguien con sentimientos. A alguien con corazón. A alguien con la capacidad de amar.


- "Déjame oír tu voz", te ruego
"Déjame ver tu sueño, te pido
porque incluso si caemos en un sueño interminable
no hay nada que temer...


Susurro, notando como la débil brisa que pasa se lleva consigo mis palabras.


- "Dime la verdad" te lo ruego
"Explícame tus pecados" te ruego
Las lágrimas carmesí que siguen fluyendo
se han escondido de este rostro mío....



Y aun con esta triste canción, mis parpados van perdiendo la fuerza para mantenerse abiertos, notando poco a poco, como Morfeo me lleva a su mundo… el mismo mundo en el que se encuentra él.

~


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