[KyuMin] ¿Quién soy yo?
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[KyuMin] ¿Quién soy yo?
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Era una noche de invierno, todo alrededor parecía triste, desolado, sin vida. En realidad era así como me sentía yo, hace un mes cumplí veinte años, para la mayoría es sinónimo de estar cerca de ser mayor edad, para mí, es una desgracia cumplirlos. Se preguntaran el porqué, ¿quieren que les cuente? Está bien, al menos me sirve de desahogo.
Desde pequeño vivo en orfanatos, nunca supe quién era mi madre, pues me abandonó cuando apenas empezaba a razonar, no la recuerdo y en parte lo agradezco, así no tengo que recordar quién me trajo al mundo sin quererlo. Tuve una infancia dura pero por lo menos un techo donde cobijarme y comida, además de una fría cama que por lo menos me servía para descansar y dos amigos, bueno uno de ellos hace ocho años que no lo veo, fue adoptado, ese día fue triste despedirme de él, pero me sentía feliz por él; al fin tendría la familia que tanto anhelaba. Yo tuve las mismas oportunidades, pero las personas al conocerme en un principio les parecía lindo, pero siempre se quejaban de porque no hablaba mucho, que se podría hacer si yo ya nací así.
Pasaron los años y cada vez que crecía se me hacia mas difícil que me adoptaran, pero también yo no lo tomaba importancia a eso, al fin estaba conforme con lo poco que tenía, de vez en cuando tenía problemas con unos muchachos me golpeaban pero por suerte se dieron cuenta y me cambiaron de centro. Cada vez hablaba menos y empecé a tener miedo y rechazo a las personas, los únicos momentos que recuerdo de abrir mi boca fue cuando un día me sentí triste y lo único que se me ocurrió fue tararear una canción que alguna vez escuché de algunas de las cuidadoras del orfanato, desde ese día me di cuento que solo cantando se pasaban mis penas.
Como decía por lo menos tenia eso, pero ahora con la edad que tengo eso se acabó, pues solo puedes estar en esos centros hasta los 19 años, pasado de eso tienes que irte, y esa es la razón por la que estoy ahora así, en la calle, lo único que me ha servido para dormir es un poco de periódicos que alcance ese día traerme, la única muda de ropa y la desesperanza. He estado sobreviviendo gracias a pequeñas limosnas y ayudas de personas, mas de ancianas que seguro tenían un gran corazón, con eso bastaba para vivir un día más.
La noche verdaderamente era un peligro, muchos vagabundos en la calle se aprovechaban de lo solo que estaba y me quitaban lo poco que conseguía en el día, pero por lo menos no me hacían otras cosas que vi que hacían a otros. Esta vida es tan dura, a veces pienso que sería mejor no vivir, para qué solo ser un parásito de la sociedad, que me lleve la muerte a un lugar donde no se pueda sentir el dolor; si tan solo en el lugar que me encontraba me hubiera enseñado algo más que solo sumar y restar, prepararme para cuando saliera, pero eso no les importaba.
Camino en silencio por las calles, veo como niños me señalan asustados por mi apariencia, como no, si estoy vestido con un pantalón con roturas y la camiseta que más parecen harapos que cualquier otra cosa, un mes sin rasurarme la barba y cortar el cabello, creo que hasta yo me asustaría si pudiera verme. A veces me pregunto cómo sería mi vida si volviera a nacer.
Ni sé para qué pierdo el tiempo pensando en estas cosas, a nosotros no se nos permite soñar, porque debemos pensar en otras cosas como poder sobrevivir. Por qué el tiempo no es bueno con nosotros, otra vez empieza a llover y esta vez parece que será más fuerte, miro para todos lados a ver si encuentro un lugar donde refugiarme y lo encuentro, pero no debería cantar victoria, pues según parece no es una casa abandonada, está demasiado bien cuidada y arreglada para serlo, seguro vive una familia, de esas casi perfectas que alguna vez vi en el pequeño televisor que compartíamos muchos niños en las tardes para “distraernos”, aquello no era más que un recordatorio de lo que quizás nunca podríamos alcanzar y obtener.
La casa parece sola me detengo a pensar en qué hacer, pero la amenazante tormenta avanzaba, mi instinto hizo que no pensara mas y me refugiara en la parte baja del techo de aquella casa ahí me acurruqué como pude, levantando mis piernas y abrazándolas para así proporcionar algo de calor. El frio se hizo presente, cada vez se calaba más fuerte en mis huesos. Quizás por lo que no comí mucho en este día más que un pan, me empecé a sentir inestable, todo daba vueltas así que caí rendido al piso y no supe más.
Dentro de mis sueños observaba a una mujer, era muy bella y se acercaba a mi cara y sonreía, se veía feliz de verme, pero de un momento a otro su expresión cambió, ahora lloraba con desquiciante tristeza y amargura, me tapó con una sábana, empecé a sentirme asustado y a llorar descontroladamente.
Desperté de golpe, todo era un maldito sueño, pero se sentía tan real, como si de un recuerdo se tratara. Me sentí raro, hace poco si no me equivoco estaba en el frío piso, pero ahora estaba sobre algo suave, me restregué los ojos ¿Cómo llegue ahí? No lo sé me iba a mover pero lo único que conseguí fue caerme al piso y vi que había estado sobre un mueble. Y después del ruido se acercó a mí un joven. Sonrió y extendió su mano para ayudarme a levantar, la cual dude en tomarla y me alejé de él, golpeándome con un aparato que tembló y dejó caer un objeto, desmayándome.
Al rato abrí mis ojos, cuál fue mi susto al abrir mis ojos y ver lo cerca que estaba su rostro del mío, observándome –No te asustes- fueron sus palabras-estas en buena manos-. Desde ahí solo me quedé observándolo y hubiera seguido así de no ser por un aroma que invadió hasta lo más hondo de mi nariz y rugió mi estomago. Baje la cabeza avergonzado -¿tienes hambre? Preguntó, yo solo asentí levemente con la cabeza. Sonrió y nuevamente me extendió la mano la cual ahora si acepté y me levanté y luego el me dirigió al baño para que lavara mis manos. Mi corazón latió de forma diferente, quizás por la demasiada cercanía de ese ser.
Secó mis manos y me llevó a la mesa, donde me senté, me sentía sumamente incómodo esta persona no me conocía sin embargo me entró a su casa, a pesar del aspecto que yo tenía en ese instante. Mis deducciones no fueron del todo ciertas, pues en esa casa no había indicios de que viviera una familia. Solo se encontraba ese joven y las cosas que lo rodeaban. Observé con detenimiento cada uno de los detalles de esa casa hasta que él se acercó con el plato de comida, olía realmente delicioso que no demoré en devorar el plato, seguro por los tantos meses que llevaba sin comer bien y probar tan delicioso manjar, alce mi mirada y él solo me observaba divertido, sentí como mis mejillas ardían.
¿Deseas más?-preguntó con una sonrisa en sus labios que no pude definir si era por amabilidad o por burlarse, pero mas estaba pensando con mi estómago es ese momento que olvidé mi orgullo y solo asentí de forma afirmativa. Nuevamente vacié el plato rápidamente y así me volvió a servir otro plato más.
-Seguro no has comido bien, pero me alegro de tu buen apetito, sabes en esta casa vivo solo y pues muchas veces desperdicio la comida o la boto o se la come mi gato que por cierto no veo por ningún lado-dijo mirando por la ventanas a ver si veía a su animal. Yo solo deseaba que no estuviera por ahí, no me agrada en absoluto los gatos. Por otro lado cambiando de tema, porque este tipo me habla como si me conociera, para empezar, porque me dejo entrar ¿y si fuese un violador u otro ser malvado? Se ve que es demasiado inocente-pensé-.
-Pero tú no me has dicho nada desde que despertaste ¿Cuál es tu nombre?-me preguntó mientras dejaba su cuchara a un lado de la vendeja de sopa.
¿Cuál es mi nombre? Ni siquiera sé quién soy, el tiempo que estuve apenas escuchaba mi nombre, el cual ni recuerdo, más me decían muchachito o huérfano de mierda, pero mi nombre creo que solo lo escuché unas cinco veces en todo el tiempo que estuve ahí, solo recuerdo que terminaba en Hyun, mi tristeza se reflejó en mi rostro.
-No te preocupes si no me lo quieres decir-.
Por primera vez sentí la necesidad de contestar –No es eso, es solo que no lo recuerdo, ni siquiera sé quien soy-
-Perdón-me dijo. Rayos seguro hable muy rápido y no entendió lo que dije-Te dije que…
-No, si te escuché es solo que me sorprendí, pensé que no hablabas, pero me alegra que lo hicieras-
Es mi imaginación o a ese tipo le brilló la sonrisa, un frio recorrió mi cuerpo, es que esa sonrisa era tan, no puedo explicarlo.
Un ruido me sacó de mis pensamientos al igual que al joven que tenía en frente, el cual había cambiado su semblante, parecía tener miedo. El ruido no era otro que el de un trueno y rayos en el cielo. Se levantó de su asiento y se metió debajo de la mesa, tapándose los oídos.
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este es mi primer RPG, lo seguirá mi dongsaeng Mai_Beloved, espero lo disfruten y no sean duras con nosotras por favor. Bueno esperen a que ella escriba la siguiente parte. XOXO
Ya pueden publicar sus comentarios, los espero asi como sus sugerencias.
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Era una noche de invierno, todo alrededor parecía triste, desolado, sin vida. En realidad era así como me sentía yo, hace un mes cumplí veinte años, para la mayoría es sinónimo de estar cerca de ser mayor edad, para mí, es una desgracia cumplirlos. Se preguntaran el porqué, ¿quieren que les cuente? Está bien, al menos me sirve de desahogo.
Desde pequeño vivo en orfanatos, nunca supe quién era mi madre, pues me abandonó cuando apenas empezaba a razonar, no la recuerdo y en parte lo agradezco, así no tengo que recordar quién me trajo al mundo sin quererlo. Tuve una infancia dura pero por lo menos un techo donde cobijarme y comida, además de una fría cama que por lo menos me servía para descansar y dos amigos, bueno uno de ellos hace ocho años que no lo veo, fue adoptado, ese día fue triste despedirme de él, pero me sentía feliz por él; al fin tendría la familia que tanto anhelaba. Yo tuve las mismas oportunidades, pero las personas al conocerme en un principio les parecía lindo, pero siempre se quejaban de porque no hablaba mucho, que se podría hacer si yo ya nací así.
Pasaron los años y cada vez que crecía se me hacia mas difícil que me adoptaran, pero también yo no lo tomaba importancia a eso, al fin estaba conforme con lo poco que tenía, de vez en cuando tenía problemas con unos muchachos me golpeaban pero por suerte se dieron cuenta y me cambiaron de centro. Cada vez hablaba menos y empecé a tener miedo y rechazo a las personas, los únicos momentos que recuerdo de abrir mi boca fue cuando un día me sentí triste y lo único que se me ocurrió fue tararear una canción que alguna vez escuché de algunas de las cuidadoras del orfanato, desde ese día me di cuento que solo cantando se pasaban mis penas.
Como decía por lo menos tenia eso, pero ahora con la edad que tengo eso se acabó, pues solo puedes estar en esos centros hasta los 19 años, pasado de eso tienes que irte, y esa es la razón por la que estoy ahora así, en la calle, lo único que me ha servido para dormir es un poco de periódicos que alcance ese día traerme, la única muda de ropa y la desesperanza. He estado sobreviviendo gracias a pequeñas limosnas y ayudas de personas, mas de ancianas que seguro tenían un gran corazón, con eso bastaba para vivir un día más.
La noche verdaderamente era un peligro, muchos vagabundos en la calle se aprovechaban de lo solo que estaba y me quitaban lo poco que conseguía en el día, pero por lo menos no me hacían otras cosas que vi que hacían a otros. Esta vida es tan dura, a veces pienso que sería mejor no vivir, para qué solo ser un parásito de la sociedad, que me lleve la muerte a un lugar donde no se pueda sentir el dolor; si tan solo en el lugar que me encontraba me hubiera enseñado algo más que solo sumar y restar, prepararme para cuando saliera, pero eso no les importaba.
Camino en silencio por las calles, veo como niños me señalan asustados por mi apariencia, como no, si estoy vestido con un pantalón con roturas y la camiseta que más parecen harapos que cualquier otra cosa, un mes sin rasurarme la barba y cortar el cabello, creo que hasta yo me asustaría si pudiera verme. A veces me pregunto cómo sería mi vida si volviera a nacer.
Ni sé para qué pierdo el tiempo pensando en estas cosas, a nosotros no se nos permite soñar, porque debemos pensar en otras cosas como poder sobrevivir. Por qué el tiempo no es bueno con nosotros, otra vez empieza a llover y esta vez parece que será más fuerte, miro para todos lados a ver si encuentro un lugar donde refugiarme y lo encuentro, pero no debería cantar victoria, pues según parece no es una casa abandonada, está demasiado bien cuidada y arreglada para serlo, seguro vive una familia, de esas casi perfectas que alguna vez vi en el pequeño televisor que compartíamos muchos niños en las tardes para “distraernos”, aquello no era más que un recordatorio de lo que quizás nunca podríamos alcanzar y obtener.
La casa parece sola me detengo a pensar en qué hacer, pero la amenazante tormenta avanzaba, mi instinto hizo que no pensara mas y me refugiara en la parte baja del techo de aquella casa ahí me acurruqué como pude, levantando mis piernas y abrazándolas para así proporcionar algo de calor. El frio se hizo presente, cada vez se calaba más fuerte en mis huesos. Quizás por lo que no comí mucho en este día más que un pan, me empecé a sentir inestable, todo daba vueltas así que caí rendido al piso y no supe más.
Dentro de mis sueños observaba a una mujer, era muy bella y se acercaba a mi cara y sonreía, se veía feliz de verme, pero de un momento a otro su expresión cambió, ahora lloraba con desquiciante tristeza y amargura, me tapó con una sábana, empecé a sentirme asustado y a llorar descontroladamente.
Desperté de golpe, todo era un maldito sueño, pero se sentía tan real, como si de un recuerdo se tratara. Me sentí raro, hace poco si no me equivoco estaba en el frío piso, pero ahora estaba sobre algo suave, me restregué los ojos ¿Cómo llegue ahí? No lo sé me iba a mover pero lo único que conseguí fue caerme al piso y vi que había estado sobre un mueble. Y después del ruido se acercó a mí un joven. Sonrió y extendió su mano para ayudarme a levantar, la cual dude en tomarla y me alejé de él, golpeándome con un aparato que tembló y dejó caer un objeto, desmayándome.
Al rato abrí mis ojos, cuál fue mi susto al abrir mis ojos y ver lo cerca que estaba su rostro del mío, observándome –No te asustes- fueron sus palabras-estas en buena manos-. Desde ahí solo me quedé observándolo y hubiera seguido así de no ser por un aroma que invadió hasta lo más hondo de mi nariz y rugió mi estomago. Baje la cabeza avergonzado -¿tienes hambre? Preguntó, yo solo asentí levemente con la cabeza. Sonrió y nuevamente me extendió la mano la cual ahora si acepté y me levanté y luego el me dirigió al baño para que lavara mis manos. Mi corazón latió de forma diferente, quizás por la demasiada cercanía de ese ser.
Secó mis manos y me llevó a la mesa, donde me senté, me sentía sumamente incómodo esta persona no me conocía sin embargo me entró a su casa, a pesar del aspecto que yo tenía en ese instante. Mis deducciones no fueron del todo ciertas, pues en esa casa no había indicios de que viviera una familia. Solo se encontraba ese joven y las cosas que lo rodeaban. Observé con detenimiento cada uno de los detalles de esa casa hasta que él se acercó con el plato de comida, olía realmente delicioso que no demoré en devorar el plato, seguro por los tantos meses que llevaba sin comer bien y probar tan delicioso manjar, alce mi mirada y él solo me observaba divertido, sentí como mis mejillas ardían.
¿Deseas más?-preguntó con una sonrisa en sus labios que no pude definir si era por amabilidad o por burlarse, pero mas estaba pensando con mi estómago es ese momento que olvidé mi orgullo y solo asentí de forma afirmativa. Nuevamente vacié el plato rápidamente y así me volvió a servir otro plato más.
-Seguro no has comido bien, pero me alegro de tu buen apetito, sabes en esta casa vivo solo y pues muchas veces desperdicio la comida o la boto o se la come mi gato que por cierto no veo por ningún lado-dijo mirando por la ventanas a ver si veía a su animal. Yo solo deseaba que no estuviera por ahí, no me agrada en absoluto los gatos. Por otro lado cambiando de tema, porque este tipo me habla como si me conociera, para empezar, porque me dejo entrar ¿y si fuese un violador u otro ser malvado? Se ve que es demasiado inocente-pensé-.
-Pero tú no me has dicho nada desde que despertaste ¿Cuál es tu nombre?-me preguntó mientras dejaba su cuchara a un lado de la vendeja de sopa.
¿Cuál es mi nombre? Ni siquiera sé quién soy, el tiempo que estuve apenas escuchaba mi nombre, el cual ni recuerdo, más me decían muchachito o huérfano de mierda, pero mi nombre creo que solo lo escuché unas cinco veces en todo el tiempo que estuve ahí, solo recuerdo que terminaba en Hyun, mi tristeza se reflejó en mi rostro.
-No te preocupes si no me lo quieres decir-.
Por primera vez sentí la necesidad de contestar –No es eso, es solo que no lo recuerdo, ni siquiera sé quien soy-
-Perdón-me dijo. Rayos seguro hable muy rápido y no entendió lo que dije-Te dije que…
-No, si te escuché es solo que me sorprendí, pensé que no hablabas, pero me alegra que lo hicieras-
Es mi imaginación o a ese tipo le brilló la sonrisa, un frio recorrió mi cuerpo, es que esa sonrisa era tan, no puedo explicarlo.
Un ruido me sacó de mis pensamientos al igual que al joven que tenía en frente, el cual había cambiado su semblante, parecía tener miedo. El ruido no era otro que el de un trueno y rayos en el cielo. Se levantó de su asiento y se metió debajo de la mesa, tapándose los oídos.
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Última edición por ♔ Genie Universal el 2012-01-21, 9:27 am, editado 3 veces (Razón : comentarios)

conito02- Suju King

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Cantidad de Mensajes: 4338
Edad: 22
Inscrita/o el: 18/01/2010
Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
Amor?
Todo lo que quiero ahora es poder encontrar el amor verdadero, pero creo que tal vez no este hecho para mí, porque lo único que he conocido hasta ahora es la mentira y el engaño.
Las personas con las que he estado, solo se interesan en poseer mi cuerpo o en la riqueza de mi padre quien es un ministro muy importante, mi familia me crió en lujos, buena educación y cariño, más cariño de mi madre que de mi padre desde que él se enteró de que soy gay.
Cuando cumplí mayoría de edad, decidí independizarme y entonces salí de mi casa, se que extrañaría a mi madre pero no puedo soportar las miradas recriminatorias de mi padre.
Me di cuenta que era gay cuando me enamore de mi ex compañero de instituto: Yesung, la primera vez que lo oí cantar me hipnotizo por completo, desde esa vez empecé a conocerlo y a sentirme más atraído por él, antes de que me declare él me dio la mala noticia de que se iría del país. Entonces enterré mis sentimientos.
las personas que conocí después fueron muy falsas e interesadas. Ya no quiero enamorarme.
Este día era muy aburrido y para relajarme un poco decidí salir a pasear, no contaba con que llovería así que regrese corriendo a casa, comenzaba a hacer demasiado frio, cuando llegue a mi dulce y solitario hogar vi un bulto en mi puerta, basuras? Pensé, pero al acercarme más me di cuenta de que era un pordiosero –Pobre, seguro se está refugiando de la lluvia – lo iba a pasar por alto, cuando comenzó a llorar, me dolió verlo así, lo pensé por un momento y algo me decía que él no era malo y lo ayudara.
Entonces lo alcé en mis brazos delicadamente y lo lleve adentro lo deje dormir en el sofá, seguro mi invitado tendría hambre cuando se levante así que manos a la obra me puse a realizar mi mejor virtud: cocinar.
De pronto escuche un ruido, salí a ver qué pasaba cuando vi a mi invitado despierto le sonreí y le extendí mi mano pero él dudó y se alejo de mi pero retrocedió tanto que se chocó con la lámpara, la cual cayó, y mi invitado volvió a sumergirse en un sueño profundo por el fuerte golpe. Me reí mucho, fue muy gracioso. Entonces volví a lo mío, la cocina.
Cuando termine fui a la sala pero el durmiente seguía en su sueño, me le quede observando cuando abrió poco a poco sus ojos, adelantadamente dije:
–No te asustes, estas en buenas manos-
Y se quedo mirándome, de pronto un sonido proveniente de su estomago se hizo presente, sonreí y le pregunte -¿tienes hambre?-
Él solo asintió levemente con la cabeza. Entonces nuevamente le extendió mi mano que acepto, entonces lo dirijo al baño para que se lave las manos, le ayudo a secar sus manos porque siento cierta timidez en sus acciones, y llevo al comedor.
Voy a la cocina por su plato y se lo entrego, él comienza a comer, no, mejor dicho a devorar la comida. Al principio me sorprendo y me le quedo mirando y me pareció divertido.
-¿Deseas más?- le preguntó con una sonrisa y volvió a asentir y nuevamente se acabo el plato rápidamente y entonces le volví a servir otro plato más, que interesante persona digo para mí. Entonces trato de entablar un conversación, aunque tal vez mi invitado sea mudo, ya que hasta ahora no ha pronunciado ni una palabra:
-Seguro no has comido bien, pero me alegro de tu buen apetito, sabes en esta casa vivo solo y pues muchas veces desperdicio la comida o la boto o se la come mi gato que por cierto no veo por ningún lado- me acabo de acordar de pinku donde se habrá metido y con esta lluvia?. Vuelvo a la conversación -Pero tú no me has dicho nada desde que despertaste ¿Cuál es tu nombre?-le preguntó pero él se quedo pensativo por un rato, tal vez en serio no sea capaz de hablar.
-No te preocupes si no me lo quieres decir- le dije, no quiero presionarlo
–No es eso, es solo que no lo recuerdo, ni siquiera sé quien soy- me dijo
-Perdón- estoy atónito, si puede hablar.
-Te dije que…
-No, si te escuché es solo que me sorprendí, pensé que no hablabas, pero me alegra que lo hicieras- le dije inmediatamente, con una inmensa alegría y una sonrisa que desbordaba mi rostro. Pero de pronto un horrible ruido me hizo temblar todo el cuerpo eran TRUENOS!!, odio los truenos, me asustan, y en un momento me metí bajo la mesa, y comencé a temblar.
Tenía tantas ganas de llorar por que seguían cayendo truenos, se sentían como si cayeran cerca de la casa, pero de pronto sentí una presencia a mi lado, él también entro bajo la mesa.
-no tengas miedo- dijo – solo son truenos-
Entonces me aferre a él, - gracias – dije un poco alivianado, que bueno que él estuviera junto a mí. Aunque me di cuenta de que necesitaba un buen baño, pero eso sería luego, ahora estaba más calmado – en serio muchas gracias- volví a decir.
Estuvimos bajo la mesa como media hora, al parecer la lluvia ya se calmo.
-Ya se acabo- dijo – salgamos- entonces yo asentí, él salió primero, yo lo seguí y para pararme me tendió una mano, le sonreí y cogí su mano.
- sabes- le dije- estando debajo de la mesa me di cuenta de que necesitas un baño- le sonreí, pero pude observar que la idea no le gusto mucho.
- no me digas que no te gusta bañarte?- me reí por la ocurrencia, pero creo que era cierto. – no señor, debes bañarte y lo harás ahora-
- pero hace frio- dijo con un poco de tono infantil
- jajajajajajaja no te preocupes, te prepararé la tina con agua caliente- dije riendo de lo gracioso que resultó su queja.
-pero..-
-nada de peros, te bañas ahora mismo- y comencé a empujarle hacia el baño, primero cerré el baño con seguro para que no huyera mientras prepare la bañera.
–no sales de aquí hasta que estés bañado- dije escabulléndome por su detrás y saliendo del baño – hasta que estes bañado, entendiste?- y le guiñé sonriendo.
(esperamos su apoyo chicas )
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Todo lo que quiero ahora es poder encontrar el amor verdadero, pero creo que tal vez no este hecho para mí, porque lo único que he conocido hasta ahora es la mentira y el engaño.
Las personas con las que he estado, solo se interesan en poseer mi cuerpo o en la riqueza de mi padre quien es un ministro muy importante, mi familia me crió en lujos, buena educación y cariño, más cariño de mi madre que de mi padre desde que él se enteró de que soy gay.
Cuando cumplí mayoría de edad, decidí independizarme y entonces salí de mi casa, se que extrañaría a mi madre pero no puedo soportar las miradas recriminatorias de mi padre.
Me di cuenta que era gay cuando me enamore de mi ex compañero de instituto: Yesung, la primera vez que lo oí cantar me hipnotizo por completo, desde esa vez empecé a conocerlo y a sentirme más atraído por él, antes de que me declare él me dio la mala noticia de que se iría del país. Entonces enterré mis sentimientos.
las personas que conocí después fueron muy falsas e interesadas. Ya no quiero enamorarme.
Este día era muy aburrido y para relajarme un poco decidí salir a pasear, no contaba con que llovería así que regrese corriendo a casa, comenzaba a hacer demasiado frio, cuando llegue a mi dulce y solitario hogar vi un bulto en mi puerta, basuras? Pensé, pero al acercarme más me di cuenta de que era un pordiosero –Pobre, seguro se está refugiando de la lluvia – lo iba a pasar por alto, cuando comenzó a llorar, me dolió verlo así, lo pensé por un momento y algo me decía que él no era malo y lo ayudara.
Entonces lo alcé en mis brazos delicadamente y lo lleve adentro lo deje dormir en el sofá, seguro mi invitado tendría hambre cuando se levante así que manos a la obra me puse a realizar mi mejor virtud: cocinar.
De pronto escuche un ruido, salí a ver qué pasaba cuando vi a mi invitado despierto le sonreí y le extendí mi mano pero él dudó y se alejo de mi pero retrocedió tanto que se chocó con la lámpara, la cual cayó, y mi invitado volvió a sumergirse en un sueño profundo por el fuerte golpe. Me reí mucho, fue muy gracioso. Entonces volví a lo mío, la cocina.
Cuando termine fui a la sala pero el durmiente seguía en su sueño, me le quede observando cuando abrió poco a poco sus ojos, adelantadamente dije:
–No te asustes, estas en buenas manos-
Y se quedo mirándome, de pronto un sonido proveniente de su estomago se hizo presente, sonreí y le pregunte -¿tienes hambre?-
Él solo asintió levemente con la cabeza. Entonces nuevamente le extendió mi mano que acepto, entonces lo dirijo al baño para que se lave las manos, le ayudo a secar sus manos porque siento cierta timidez en sus acciones, y llevo al comedor.
Voy a la cocina por su plato y se lo entrego, él comienza a comer, no, mejor dicho a devorar la comida. Al principio me sorprendo y me le quedo mirando y me pareció divertido.
-¿Deseas más?- le preguntó con una sonrisa y volvió a asentir y nuevamente se acabo el plato rápidamente y entonces le volví a servir otro plato más, que interesante persona digo para mí. Entonces trato de entablar un conversación, aunque tal vez mi invitado sea mudo, ya que hasta ahora no ha pronunciado ni una palabra:
-Seguro no has comido bien, pero me alegro de tu buen apetito, sabes en esta casa vivo solo y pues muchas veces desperdicio la comida o la boto o se la come mi gato que por cierto no veo por ningún lado- me acabo de acordar de pinku donde se habrá metido y con esta lluvia?. Vuelvo a la conversación -Pero tú no me has dicho nada desde que despertaste ¿Cuál es tu nombre?-le preguntó pero él se quedo pensativo por un rato, tal vez en serio no sea capaz de hablar.
-No te preocupes si no me lo quieres decir- le dije, no quiero presionarlo
–No es eso, es solo que no lo recuerdo, ni siquiera sé quien soy- me dijo
-Perdón- estoy atónito, si puede hablar.
-Te dije que…
-No, si te escuché es solo que me sorprendí, pensé que no hablabas, pero me alegra que lo hicieras- le dije inmediatamente, con una inmensa alegría y una sonrisa que desbordaba mi rostro. Pero de pronto un horrible ruido me hizo temblar todo el cuerpo eran TRUENOS!!, odio los truenos, me asustan, y en un momento me metí bajo la mesa, y comencé a temblar.
Tenía tantas ganas de llorar por que seguían cayendo truenos, se sentían como si cayeran cerca de la casa, pero de pronto sentí una presencia a mi lado, él también entro bajo la mesa.
-no tengas miedo- dijo – solo son truenos-
Entonces me aferre a él, - gracias – dije un poco alivianado, que bueno que él estuviera junto a mí. Aunque me di cuenta de que necesitaba un buen baño, pero eso sería luego, ahora estaba más calmado – en serio muchas gracias- volví a decir.
Estuvimos bajo la mesa como media hora, al parecer la lluvia ya se calmo.
-Ya se acabo- dijo – salgamos- entonces yo asentí, él salió primero, yo lo seguí y para pararme me tendió una mano, le sonreí y cogí su mano.
- sabes- le dije- estando debajo de la mesa me di cuenta de que necesitas un baño- le sonreí, pero pude observar que la idea no le gusto mucho.
- no me digas que no te gusta bañarte?- me reí por la ocurrencia, pero creo que era cierto. – no señor, debes bañarte y lo harás ahora-
- pero hace frio- dijo con un poco de tono infantil
- jajajajajajaja no te preocupes, te prepararé la tina con agua caliente- dije riendo de lo gracioso que resultó su queja.
-pero..-
-nada de peros, te bañas ahora mismo- y comencé a empujarle hacia el baño, primero cerré el baño con seguro para que no huyera mientras prepare la bañera.
–no sales de aquí hasta que estés bañado- dije escabulléndome por su detrás y saliendo del baño – hasta que estes bañado, entendiste?- y le guiñé sonriendo.
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Mai- Suju ocioso

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Edad: 18
Inscrita/o el: 03/03/2010
Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
Parece mentira que todavía existan personas que tengan miedo, pero cada uno es un mundo diferente; después de lo bien que se había portado conmigo decidí acompañarlo, así que también entré bajo la mesa poniéndome a su lado.
-no tengas miedo- le dije – solo son truenos-
Entonces él se aferró a mí, - gracias – dijo al parecer un poco alivianado, lo adiviné por su timbre de voz– en serio muchas gracias- volvió a decirme.
Estuvimos bajo la mesa como media hora, al parecer la lluvia ya se calmo entonces decidí que ya era hora que saliéramos.
-Ya se acabo, salgamos- entonces él asintió, yo salí primero y el me siguió y para que pudiera pararse le tendí una mano, me sonrió y la agarró.
- sabes- le escuché decir- estando debajo de la mesa me di cuenta de que necesitas un baño- me sonrió.
La idea no me gustaba mucho, y no es porque no me agradara el baño, lo necesitaba en serio, pero en ambiente era muy frío.
- no me digas que no te gusta bañarte?- se rió sin yo saber porque– no señor, debes bañarte y lo harás ahora-
- pero hace frio- le dije con uan voz que sonó algo infantil
- jajajajajajaja no te preocupes, te prepararé la tina con agua caliente- dijo riendo de lo gracioso que resultó mi queja.
-pero..-
-nada de peros, te bañas ahora mismo- y comenzó a empujarme hacia el donde sería el baño, escuché que cerró con seguro, quizás para que no huyera mientras preparaba la bañera.
–no sales de aquí hasta que estés bañado- dijo escabulléndose rápidamente y saliendo de aquel lugar – hasta que estés bañado, ¿entendiste?, al rato te paso una muda de ropa, hasta entonces.
Y me quedé ahí solo, me acerqué a la bañera y con mis largos dedos probé su temperatura, estaba tibia, justo como me gustaba, no fue difícil quitarme las ropas que llevaba encima, las dejé a un lado e introduje primero mis piernas en el agua. Pero no contaba con que el equilibrio me fallara cayendo sentado de golpe sobre mi trasero, pegué un grito de quejido.
-¿qué te pasó? ¿estás bien? ¿Qué fue ese ruido?
Rápidamente le contesté-No te preocupes, es solo que resbalé y me caí.
-¿qué? Y dicho esto abrió la puerta, sobre sus brazos traía lo que supuse que era ropa para mí. La dejó hacia un lado del baño y se dirigió hacia mí, instintivamente me tapé con los brazos mi torso desnudo, lo poco que recuerdo que me enseñaron es que jamás debes dejar que ninguna persona mire tu cuerpo.
El joven me miró confundido por mi reacción, sacudió la cabeza y prosiguió.
-Debes tener más cuidado, y si te pasaba algo, aquí te traje tu ropa, tal vez no te quede muy bien pues, eres más alto que yo, pero por lo menos te cubrirás.
-Pues muchas gracias y disculpa la molestia.
-no que va, bueno te dejo-y salió por donde vino.
En verdad no entiendo a este chico, porque se toma tantas molestias por mi, un total desconocido, sin ninguna gracia o beneficio para la humanidad. Será que pedirá algo a cambio, no, que estoy haciendo, no puedo pensar de él de esa forma se ve que es demasiado bueno, sí, demasiado, porque bien podría yo golpear su cabeza y dejarlo botado o hacerle otro tipo de daño, tiene suerte de que sea yo a quien dejo entrar a su casa.
Después de tanto pensar tomé asunto en lo que debía, disfrutar del baño, porque quien sabe cuando tomaré uno de nuevo. Se sentía tan bien después de tanto tiempo sin tomar baño alguno, mis músculos comenzaban a relajarse, tomé la esponja y restregué todo mi cuerpo para retirar todo rastro de suciedad. Una vez que terminé salí y me sequé para luego colocarme la ropa que me dejó.
Tenía razón con lo que dijo, al ser más bajo que yo, los pantalones de pijama me quedaban más arriba de los tobillos y ni que decir de la parte superior, pero no puedo quejarme, sería mal agradecido de mi parte, aunque algo no entendí ¿por qué me dio una pijama? Acaso ¿dormiría hoy aquí? Ahora si, éste chico es el colmo de la ingenuidad, que no sabe que hay muchos depravados afuera, que bien podría aprovecharse de él.
Sacudí mi cabeza y terminé de secar el cabello.
-Ya terminaste- me preguntó.
-sí gracias por todo, pero…
Abrió la puerta, al verme no pudo aguantar la risa, seguro me veía tan gracioso por cómo estaba vestido con sus ropas.
-lo siento-se disculpó-no debí reírme pero es que en verdad te ves gracioso.
-No hay problema-le dije, de todos modos quien soy yo para negarle el derecho después de lo que ha hecho por mí.
-Pero esto no ha terminado todavía- se cruzó de brazos, examinándome.
Alcé una ceja sin entender a que se refería.
-Pues verás, el baño solo fue lo primero, ahora te voy a cortar el cabello y te rasuraré la barba larga que tienes-
-en serio no tienes porque hacerlo-
-No se diga más-y sin más reproches, me tomó de la mano y me hizo sentar en la taza del baño.
-Por cierto todo este rato hemos estado, hablando de todo pero no te he dicho mi nombre-decía mientras empezaba a tomar mechones de cabellos entre sus manos y alcanzando una tijera-Soy Lee Sungmin.
No entendía eso de “hablando” porque apenas conversamos, pero agradecí saber el nombre de mi “salvador” de éste día
-Pues mucho gusto Sungmin-
-¿Cuántos años tienes? O tampoco lo sabes-
-Pues hace un mes cumplí 20 años-
-En serio, entonces soy tu hyung, ok. Aun no te he preguntado porque has estado así, en la calle-mi cara empezó a entristecerse-Lo siento no debí decirte eso, perdona mi curiosidad-se disculpó inmediatamente.
-Está bien es solo, que no es gran cosa de contar, es mas es una historia triste y sin sentido, con decirte que soy huérfano-
Pude notar que en sus ojos advertían que querían llorar
-No te sientas triste por mi, en fin ya me he acostumbrado y el por qué estoy en la calle, fácil, vivía en un orfanatorio pero al cumplir los 20 ya no pude quedarme-hablé rápidamente par ano ahondar detalles innecesarios, a la vez que me quería ganar las ganas de llorar-
Todo quedó en silencio, al parecer sintió mucho lastima por mi ese joven y no es para menos, pero lo miré a los ojos y vi compasión, claramente escritos en ellos, así como un inmenso corazón.
-bueno quiero que cierres lo ojos y los abras cuando termine, seguro te llevarás una buena sorpresa confía en mí- me dijo al ver como movía la cabeza en señal de negación y tal vez un poco de miedo.
Al final lo hice y claro está no pude ver nada hasta que él diera la orden. De un momento a otros sentí que había dejado de cortar mi cabello, pero ahora colocaba sobre mi barbilla una cosa fría, me estremecí por el contacto producido por sus manos. Se escuchó una maquina encenderse, los nervios se apoderaron e mí, ¿Qué seria ese sonido? ¿De dónde provenía?.
Cuando cesó, se escucho otra vez un silencio, incomodo para mí, no aguanté mas y los abrí sin que él me diera la orden ¿y si de repente hizo algo que quedó mal? Y entonces vi como en su cara se daba una expresión, pero de que, de horror, no lo parecía pero tenía sus mejillas coloreadas dándole una linda imagen. Aun así seguía sin habla; me levanté y lo tomé de la cara a ver si reaccionaba, pero seguía con la mirada perdida ¿en mí? Eso no entendí, pero lo cierto era que no dejaba de verme ¿tan mal quedé? Entonces se me ocurrió girarme al espejo.
Ahora fui yo quien ahora se quedó sin habla ¿en verdad era yo aquella persona que se reflejaba en el espejo? No podía ser cierto, es que después de tanto tiempo sin ver mi cara, es que mientras estuve en el orfanatorio rara vez me miraba al espejo y es que los muchachos siempre los terminaban rompiendo.
Toqué con mis manos todo mi rostro, ya no estaba la barba ni el cabello largo. Parecía en verdad otra persona, pero solo exteriormente porque por dentro era la misma.
-Bueno ahora si ya terminamos-se escucho su voz temblar-Bueno ahora si es hora de ir a descansar- y se movió rápidamente de ahí, con la cabeza baja ¿qué le pasaba?.
Me quedé pensando ¿y dónde iba a dormir yo? Me daba vergüenza preguntar, tenía que hacerlo pero más me pudo eso así que al final lo único que hice fue echarme en el mueble de la sala. Estaba cansado y no demoré es que darme dormido.
…
Al día siguiente desperté bien descansado, me sentía extraño, seguro todo lo que viví ayer no fue más que un sueño, pero cuál fue mi sorpresa de que no fue así, pues, estaba yo en el mueble, arropado con una manta color rosa y vi todo alrededor, estaba todavía ahí en ese hogar donde me había acogido ese joven de bondadoso corazón.
¿Descansaste bien?-se escuchó una dulce voz, y yo ya sabía de dónde provenía. Que rumbo tomaría mi vida no lo sé, todo depende de qué decida él.
-no tengas miedo- le dije – solo son truenos-
Entonces él se aferró a mí, - gracias – dijo al parecer un poco alivianado, lo adiviné por su timbre de voz– en serio muchas gracias- volvió a decirme.
Estuvimos bajo la mesa como media hora, al parecer la lluvia ya se calmo entonces decidí que ya era hora que saliéramos.
-Ya se acabo, salgamos- entonces él asintió, yo salí primero y el me siguió y para que pudiera pararse le tendí una mano, me sonrió y la agarró.
- sabes- le escuché decir- estando debajo de la mesa me di cuenta de que necesitas un baño- me sonrió.
La idea no me gustaba mucho, y no es porque no me agradara el baño, lo necesitaba en serio, pero en ambiente era muy frío.
- no me digas que no te gusta bañarte?- se rió sin yo saber porque– no señor, debes bañarte y lo harás ahora-
- pero hace frio- le dije con uan voz que sonó algo infantil
- jajajajajajaja no te preocupes, te prepararé la tina con agua caliente- dijo riendo de lo gracioso que resultó mi queja.
-pero..-
-nada de peros, te bañas ahora mismo- y comenzó a empujarme hacia el donde sería el baño, escuché que cerró con seguro, quizás para que no huyera mientras preparaba la bañera.
–no sales de aquí hasta que estés bañado- dijo escabulléndose rápidamente y saliendo de aquel lugar – hasta que estés bañado, ¿entendiste?, al rato te paso una muda de ropa, hasta entonces.
Y me quedé ahí solo, me acerqué a la bañera y con mis largos dedos probé su temperatura, estaba tibia, justo como me gustaba, no fue difícil quitarme las ropas que llevaba encima, las dejé a un lado e introduje primero mis piernas en el agua. Pero no contaba con que el equilibrio me fallara cayendo sentado de golpe sobre mi trasero, pegué un grito de quejido.
-¿qué te pasó? ¿estás bien? ¿Qué fue ese ruido?
Rápidamente le contesté-No te preocupes, es solo que resbalé y me caí.
-¿qué? Y dicho esto abrió la puerta, sobre sus brazos traía lo que supuse que era ropa para mí. La dejó hacia un lado del baño y se dirigió hacia mí, instintivamente me tapé con los brazos mi torso desnudo, lo poco que recuerdo que me enseñaron es que jamás debes dejar que ninguna persona mire tu cuerpo.
El joven me miró confundido por mi reacción, sacudió la cabeza y prosiguió.
-Debes tener más cuidado, y si te pasaba algo, aquí te traje tu ropa, tal vez no te quede muy bien pues, eres más alto que yo, pero por lo menos te cubrirás.
-Pues muchas gracias y disculpa la molestia.
-no que va, bueno te dejo-y salió por donde vino.
En verdad no entiendo a este chico, porque se toma tantas molestias por mi, un total desconocido, sin ninguna gracia o beneficio para la humanidad. Será que pedirá algo a cambio, no, que estoy haciendo, no puedo pensar de él de esa forma se ve que es demasiado bueno, sí, demasiado, porque bien podría yo golpear su cabeza y dejarlo botado o hacerle otro tipo de daño, tiene suerte de que sea yo a quien dejo entrar a su casa.
Después de tanto pensar tomé asunto en lo que debía, disfrutar del baño, porque quien sabe cuando tomaré uno de nuevo. Se sentía tan bien después de tanto tiempo sin tomar baño alguno, mis músculos comenzaban a relajarse, tomé la esponja y restregué todo mi cuerpo para retirar todo rastro de suciedad. Una vez que terminé salí y me sequé para luego colocarme la ropa que me dejó.
Tenía razón con lo que dijo, al ser más bajo que yo, los pantalones de pijama me quedaban más arriba de los tobillos y ni que decir de la parte superior, pero no puedo quejarme, sería mal agradecido de mi parte, aunque algo no entendí ¿por qué me dio una pijama? Acaso ¿dormiría hoy aquí? Ahora si, éste chico es el colmo de la ingenuidad, que no sabe que hay muchos depravados afuera, que bien podría aprovecharse de él.
Sacudí mi cabeza y terminé de secar el cabello.
-Ya terminaste- me preguntó.
-sí gracias por todo, pero…
Abrió la puerta, al verme no pudo aguantar la risa, seguro me veía tan gracioso por cómo estaba vestido con sus ropas.
-lo siento-se disculpó-no debí reírme pero es que en verdad te ves gracioso.
-No hay problema-le dije, de todos modos quien soy yo para negarle el derecho después de lo que ha hecho por mí.
-Pero esto no ha terminado todavía- se cruzó de brazos, examinándome.
Alcé una ceja sin entender a que se refería.
-Pues verás, el baño solo fue lo primero, ahora te voy a cortar el cabello y te rasuraré la barba larga que tienes-
-en serio no tienes porque hacerlo-
-No se diga más-y sin más reproches, me tomó de la mano y me hizo sentar en la taza del baño.
-Por cierto todo este rato hemos estado, hablando de todo pero no te he dicho mi nombre-decía mientras empezaba a tomar mechones de cabellos entre sus manos y alcanzando una tijera-Soy Lee Sungmin.
No entendía eso de “hablando” porque apenas conversamos, pero agradecí saber el nombre de mi “salvador” de éste día
-Pues mucho gusto Sungmin-
-¿Cuántos años tienes? O tampoco lo sabes-
-Pues hace un mes cumplí 20 años-
-En serio, entonces soy tu hyung, ok. Aun no te he preguntado porque has estado así, en la calle-mi cara empezó a entristecerse-Lo siento no debí decirte eso, perdona mi curiosidad-se disculpó inmediatamente.
-Está bien es solo, que no es gran cosa de contar, es mas es una historia triste y sin sentido, con decirte que soy huérfano-
Pude notar que en sus ojos advertían que querían llorar
-No te sientas triste por mi, en fin ya me he acostumbrado y el por qué estoy en la calle, fácil, vivía en un orfanatorio pero al cumplir los 20 ya no pude quedarme-hablé rápidamente par ano ahondar detalles innecesarios, a la vez que me quería ganar las ganas de llorar-
Todo quedó en silencio, al parecer sintió mucho lastima por mi ese joven y no es para menos, pero lo miré a los ojos y vi compasión, claramente escritos en ellos, así como un inmenso corazón.
-bueno quiero que cierres lo ojos y los abras cuando termine, seguro te llevarás una buena sorpresa confía en mí- me dijo al ver como movía la cabeza en señal de negación y tal vez un poco de miedo.
Al final lo hice y claro está no pude ver nada hasta que él diera la orden. De un momento a otros sentí que había dejado de cortar mi cabello, pero ahora colocaba sobre mi barbilla una cosa fría, me estremecí por el contacto producido por sus manos. Se escuchó una maquina encenderse, los nervios se apoderaron e mí, ¿Qué seria ese sonido? ¿De dónde provenía?.
Cuando cesó, se escucho otra vez un silencio, incomodo para mí, no aguanté mas y los abrí sin que él me diera la orden ¿y si de repente hizo algo que quedó mal? Y entonces vi como en su cara se daba una expresión, pero de que, de horror, no lo parecía pero tenía sus mejillas coloreadas dándole una linda imagen. Aun así seguía sin habla; me levanté y lo tomé de la cara a ver si reaccionaba, pero seguía con la mirada perdida ¿en mí? Eso no entendí, pero lo cierto era que no dejaba de verme ¿tan mal quedé? Entonces se me ocurrió girarme al espejo.
Ahora fui yo quien ahora se quedó sin habla ¿en verdad era yo aquella persona que se reflejaba en el espejo? No podía ser cierto, es que después de tanto tiempo sin ver mi cara, es que mientras estuve en el orfanatorio rara vez me miraba al espejo y es que los muchachos siempre los terminaban rompiendo.
Toqué con mis manos todo mi rostro, ya no estaba la barba ni el cabello largo. Parecía en verdad otra persona, pero solo exteriormente porque por dentro era la misma.
-Bueno ahora si ya terminamos-se escucho su voz temblar-Bueno ahora si es hora de ir a descansar- y se movió rápidamente de ahí, con la cabeza baja ¿qué le pasaba?.
Me quedé pensando ¿y dónde iba a dormir yo? Me daba vergüenza preguntar, tenía que hacerlo pero más me pudo eso así que al final lo único que hice fue echarme en el mueble de la sala. Estaba cansado y no demoré es que darme dormido.
…
Al día siguiente desperté bien descansado, me sentía extraño, seguro todo lo que viví ayer no fue más que un sueño, pero cuál fue mi sorpresa de que no fue así, pues, estaba yo en el mueble, arropado con una manta color rosa y vi todo alrededor, estaba todavía ahí en ese hogar donde me había acogido ese joven de bondadoso corazón.
¿Descansaste bien?-se escuchó una dulce voz, y yo ya sabía de dónde provenía. Que rumbo tomaría mi vida no lo sé, todo depende de qué decida él.

conito02- Suju King

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Inscrita/o el: 18/01/2010
Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
Cuando salí del baño me dirigí a mi dormitorio para buscar ropa, ya que mi agradable invitado necesitaba una pijama, al buscar entre mi ropa recordé que él es más alto que yo así que seguro el pijama le haría pequeño, jejeje ya quiero verlo vestido así. Quería que se quede a dormir en mi casa porque en verdad apreciaba su compañía, algo en él me transmitía confianza. Luego volví a regresar al baño con la ropa cuando escucho un ruido; creo que un zambullido de agua y ¿un grito? Me apresure en llegar a la puerta y le pregunte:
-¿qué te pasó? ¿Estás bien? ¿Qué fue ese ruido?-
-No te preocupes, es solo que resbalé y me caí. -respondió
-¿qué? – en entonces abrí la puerta, deje la ropa en un lado del baño me dirigí hacia él, me sorprendió que reaccione tapándose el torso como si fuera una chica así que lo mire confundido y luego le dije:
-Debes tener más cuidado, y si te pasaba algo?, aquí te traje tu ropa, tal vez no te quede muy bien pues, eres más alto que yo, pero por lo menos te cubrirás.
-Pues muchas gracias y disculpa la molestia.- me respondió
-no que va, bueno te dejo-y volví a salir del baño.
El verlo casi desnudo me puso un poco nervioso, por eso me apresure en salir de ahí, en serio que tiene este joven que hace que la tenga tanta confianza y sienta el deseo de ayudarlo?, lo que sea que fuera , él llego a mí y tal vez el destino quiso que nos conociéramos, en una circunstancia muy rara sea de paso, no es muy común ver dormir a un chico en la puerta de tu casa. Pero su presencia me tranquiliza y me da paz, en verdad quiero compartir mas cosas con él, quiero conocerlo mejor y decirle que creo que él es mi amuleto de tranquilidad y anti truenos.
Bueno ya paso un largo rato, yo creo que ya debió terminar de bañarse entonces volví al baño y me asomo por la puerta
-Ya terminaste- le pregunto
-sí gracias por todo, pero…- ya que termino abri la puerta y entre, y como lo supuse el pijama le quedaba gracioso, muy gracioso y no aguante mi risa
-lo siento-me disculpe-no debí reírme pero es que en verdad te ves gracioso.
-No hay problema-me dijo en un tono muy amigable, lo observe un poco mas y él en verdad necesitaba un corte de cabello y una buena rasurada, entonces le dije:
-Pero esto no ha terminado todavía- me cruzó de brazos, y examino por donde debería empezar, él alzo una ceja, seguro no sabe a qué me refiero
-Pues verás, el baño solo fue lo primero, ahora te voy a cortar el cabello y te rasuraré la barba larga que tienes-
-en serio no tienes porque hacerlo-
-No se diga más-y le sujete de la mano y haciéndolo sentar en la taza del baño, y comencé mi labor, primero cortando su cabello -Por cierto todo este rato hemos estado, hablando de todo pero no te he dicho mi nombre-decía mientras empezaba a tomar mechones de cabellos entre sus manos y alcanzando una tijera-Soy Lee Sungmin.
-Pues mucho gusto Sungmin- me respondió
-¿Cuántos años tienes? O tampoco lo sabes- quería saber mas de él
-Pues hace un mes cumplí 20 años-
-En serio, entonces soy tu hyung, ok. Aun no te he preguntado porque has estado así, en la calle-mala idea porque vi que su rostro rápidamente se entristecía - Lo siento no debí decirte eso, perdona mi curiosidad-me disculpó inmediatamente.
-Está bien es solo, que no es gran cosa de contar, es mas es una historia triste y sin sentido, con decirte que soy huérfano- era huérfano? Vaya debe ser muy feo no tener familia, pero como es la vida, ahora él tiene que estar separado de su familia por crueldades del destino, y yo aunque mis padres estén aquí tengo que separarme de ellos porque mi padre no me acepta como soy. Sentí un profundo vacio, y muchas ganas de llorar
-No te sientas triste por mí, en fin ya me he acostumbrado y el por qué estoy en la calle, fácil, vivía en un orfanatorio pero al cumplir los 20 ya no pude quedarme- me habló tan rápido que apenas pude entenderle, pero pude ver que él también se sentía mal con hablar sobre este tema. Todo quedó en silencio.
Por una parte me vi reflejado en este joven, ambos sentimos la necesidad de ser amados, y lo observe sintiendo una enorme compasión y alegría de haberlo encontrado. Para quitar este mal rato decidí cambiar de tema, así que le propuse algo:
-bueno quiero que cierres lo ojos y los abras cuando termine, seguro te llevarás una buena sorpresa, confía en mí-
Entonces cerró sus ojos y manos a la obra. Termine de cortarle el cabello y le puse la crema para rasurar, encendí la maquina rasuradora y note que se puso un poco nervioso, no importa es por su bien, cuando termine me quede realmente sorprendido al ver ese hermoso rostro frente a mi, vaya que era guapo!!! Y él abrió sus ojos y se dio cuenta de que lo observaba, sentí mis mejillas enrojecerse pero no podía apartar mis ojos de su rostro estaba completamente embelesado, él me tomo de la cara, eso me puso muy nervioso pero no podía dejar de mirarlo, espero alguna reacción de mi pero no podía apartar mi vista de él, y entonces se giro hacia el espejo estoy seguro de que se quedo también muy sorprendido porque no se aparto por un buen rato del espejo, hasta eso yo ya reaccione pero seguía nervioso
-Bueno ahora si ya terminamos-mi voz temblaba-Bueno ahora si es hora de ir a descansar- y salí rápido de ahí, mi corazón palpitaba a mil por hora, que fue todo eso? En verdad no me esperaba que él sea tan, taan guapo.
Ya era muy tarde pero no podía conciliar el sueño, tengo que calmarme, no puedo él está durmiendo abajo, quiero ir a verlo, me levante de mi cama y caminando de puntitas sin hacer ningún ruido llego a la sala, está durmiendo parece un ángel con su mirada tan pacifica, regreso a la habitación vuelvo a la cama y no puedo dormir,
-Piensa en otras cosas Lee Sungmin!!!!- me reprocho yo mismo, respiro hondo y me recuerdo que él dijo que no se acordaba de su nombre, mmmm su nombre creo que dijo que terminaba algo así como hyun, para completar que palabra seria bonita? won hyun, jong hyun, son hyun, y poco a poco me sumerjo en un sueño…
Al despertar no logro recordar cómo fue mi sueño, pero lo primero que se me viene a la mente fue una voz, si en mi sueño una voz tarareaba una canción y finalizo diciendo: KYUHYUN!!!! Eso es!! a partir de ahora le pondré el nombre de kyuhyun, hasta que recuerde su nombre claro, me invade una inmensa alegría, espero que le guste su nuevo nombre!!!
Me levanto de un salto, es temprano todavía seguro no está despierto, paso por la sala y si, aun duerme, bien!! para celebrar prepararé un delicioso desayuno.
-------
Termino de poner la mesa y regreso a la sala por lo visto el bello durmiente ya se despertó
-¿Descansaste bien?-le pregunto
-muy bien- me responde con una sonrisa en su rostro – creí que eras un sueño, que todo lo que pase ayer era un sueño, pero estas aquí!! Mi salvador es real!!-
-ehhhh!!!- dijo salvador? Me cree su salvador? Sentí que mi rostro se ponía caliente seguro ya estoy rojo- jejeje – no sé qué decir, esto me tomo de sorpresa – estas exagerando!! Por cierto el desayuno ya está listo, puedes pasar al comedor?-
El me sonrió de un forma muy tierna- primero iré al baño, puedo?-
-cla, claro- porque estoy tan nervioso? Debo calmarme, me dirijo al comedor y comienzo a tomar mi desayuno, a los minutos él viene y se sienta en frente de mi, me mira y me vuelve a sonreír, yo desvió mi mirada, no quiero volver a ponerme rojo, y me recuerdo del nombre!
-sabes creo que ya tengo un nombre perfecto para ti-
-en serio? Cual?- vaya se muestra interesado
-pues como me dijiste que lo único que recuerdas es que terminaba en hyun, decidí darle un complemento y entre sueños pensé : KYUHYUN- lo mire quería saber que le parecía
-Kyuhyun?- pensó un rato, tal vez no le gusto?, entonces lo mire con ojitos esperanzados- KYUHYUN me parece genial!! Si me gusta ese nombre, gracias- y me sonrió de una forma tan dulce que me volvió a poner sonrojado. Creo que el rojo también se volverá uno de mis colores favoritos, porque puedo adquirirlo en cualquier momento junto a kyu.---------------------------------
GRACIAS POR LEERNOS CHICAS!!!!!!!
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-¿qué te pasó? ¿Estás bien? ¿Qué fue ese ruido?-
-No te preocupes, es solo que resbalé y me caí. -respondió
-¿qué? – en entonces abrí la puerta, deje la ropa en un lado del baño me dirigí hacia él, me sorprendió que reaccione tapándose el torso como si fuera una chica así que lo mire confundido y luego le dije:
-Debes tener más cuidado, y si te pasaba algo?, aquí te traje tu ropa, tal vez no te quede muy bien pues, eres más alto que yo, pero por lo menos te cubrirás.
-Pues muchas gracias y disculpa la molestia.- me respondió
-no que va, bueno te dejo-y volví a salir del baño.
El verlo casi desnudo me puso un poco nervioso, por eso me apresure en salir de ahí, en serio que tiene este joven que hace que la tenga tanta confianza y sienta el deseo de ayudarlo?, lo que sea que fuera , él llego a mí y tal vez el destino quiso que nos conociéramos, en una circunstancia muy rara sea de paso, no es muy común ver dormir a un chico en la puerta de tu casa. Pero su presencia me tranquiliza y me da paz, en verdad quiero compartir mas cosas con él, quiero conocerlo mejor y decirle que creo que él es mi amuleto de tranquilidad y anti truenos.
Bueno ya paso un largo rato, yo creo que ya debió terminar de bañarse entonces volví al baño y me asomo por la puerta
-Ya terminaste- le pregunto
-sí gracias por todo, pero…- ya que termino abri la puerta y entre, y como lo supuse el pijama le quedaba gracioso, muy gracioso y no aguante mi risa
-lo siento-me disculpe-no debí reírme pero es que en verdad te ves gracioso.
-No hay problema-me dijo en un tono muy amigable, lo observe un poco mas y él en verdad necesitaba un corte de cabello y una buena rasurada, entonces le dije:
-Pero esto no ha terminado todavía- me cruzó de brazos, y examino por donde debería empezar, él alzo una ceja, seguro no sabe a qué me refiero
-Pues verás, el baño solo fue lo primero, ahora te voy a cortar el cabello y te rasuraré la barba larga que tienes-
-en serio no tienes porque hacerlo-
-No se diga más-y le sujete de la mano y haciéndolo sentar en la taza del baño, y comencé mi labor, primero cortando su cabello -Por cierto todo este rato hemos estado, hablando de todo pero no te he dicho mi nombre-decía mientras empezaba a tomar mechones de cabellos entre sus manos y alcanzando una tijera-Soy Lee Sungmin.
-Pues mucho gusto Sungmin- me respondió
-¿Cuántos años tienes? O tampoco lo sabes- quería saber mas de él
-Pues hace un mes cumplí 20 años-
-En serio, entonces soy tu hyung, ok. Aun no te he preguntado porque has estado así, en la calle-mala idea porque vi que su rostro rápidamente se entristecía - Lo siento no debí decirte eso, perdona mi curiosidad-me disculpó inmediatamente.
-Está bien es solo, que no es gran cosa de contar, es mas es una historia triste y sin sentido, con decirte que soy huérfano- era huérfano? Vaya debe ser muy feo no tener familia, pero como es la vida, ahora él tiene que estar separado de su familia por crueldades del destino, y yo aunque mis padres estén aquí tengo que separarme de ellos porque mi padre no me acepta como soy. Sentí un profundo vacio, y muchas ganas de llorar
-No te sientas triste por mí, en fin ya me he acostumbrado y el por qué estoy en la calle, fácil, vivía en un orfanatorio pero al cumplir los 20 ya no pude quedarme- me habló tan rápido que apenas pude entenderle, pero pude ver que él también se sentía mal con hablar sobre este tema. Todo quedó en silencio.
Por una parte me vi reflejado en este joven, ambos sentimos la necesidad de ser amados, y lo observe sintiendo una enorme compasión y alegría de haberlo encontrado. Para quitar este mal rato decidí cambiar de tema, así que le propuse algo:
-bueno quiero que cierres lo ojos y los abras cuando termine, seguro te llevarás una buena sorpresa, confía en mí-
Entonces cerró sus ojos y manos a la obra. Termine de cortarle el cabello y le puse la crema para rasurar, encendí la maquina rasuradora y note que se puso un poco nervioso, no importa es por su bien, cuando termine me quede realmente sorprendido al ver ese hermoso rostro frente a mi, vaya que era guapo!!! Y él abrió sus ojos y se dio cuenta de que lo observaba, sentí mis mejillas enrojecerse pero no podía apartar mis ojos de su rostro estaba completamente embelesado, él me tomo de la cara, eso me puso muy nervioso pero no podía dejar de mirarlo, espero alguna reacción de mi pero no podía apartar mi vista de él, y entonces se giro hacia el espejo estoy seguro de que se quedo también muy sorprendido porque no se aparto por un buen rato del espejo, hasta eso yo ya reaccione pero seguía nervioso
-Bueno ahora si ya terminamos-mi voz temblaba-Bueno ahora si es hora de ir a descansar- y salí rápido de ahí, mi corazón palpitaba a mil por hora, que fue todo eso? En verdad no me esperaba que él sea tan, taan guapo.
Ya era muy tarde pero no podía conciliar el sueño, tengo que calmarme, no puedo él está durmiendo abajo, quiero ir a verlo, me levante de mi cama y caminando de puntitas sin hacer ningún ruido llego a la sala, está durmiendo parece un ángel con su mirada tan pacifica, regreso a la habitación vuelvo a la cama y no puedo dormir,
-Piensa en otras cosas Lee Sungmin!!!!- me reprocho yo mismo, respiro hondo y me recuerdo que él dijo que no se acordaba de su nombre, mmmm su nombre creo que dijo que terminaba algo así como hyun, para completar que palabra seria bonita? won hyun, jong hyun, son hyun, y poco a poco me sumerjo en un sueño…
Al despertar no logro recordar cómo fue mi sueño, pero lo primero que se me viene a la mente fue una voz, si en mi sueño una voz tarareaba una canción y finalizo diciendo: KYUHYUN!!!! Eso es!! a partir de ahora le pondré el nombre de kyuhyun, hasta que recuerde su nombre claro, me invade una inmensa alegría, espero que le guste su nuevo nombre!!!
Me levanto de un salto, es temprano todavía seguro no está despierto, paso por la sala y si, aun duerme, bien!! para celebrar prepararé un delicioso desayuno.
-------
Termino de poner la mesa y regreso a la sala por lo visto el bello durmiente ya se despertó
-¿Descansaste bien?-le pregunto
-muy bien- me responde con una sonrisa en su rostro – creí que eras un sueño, que todo lo que pase ayer era un sueño, pero estas aquí!! Mi salvador es real!!-
-ehhhh!!!- dijo salvador? Me cree su salvador? Sentí que mi rostro se ponía caliente seguro ya estoy rojo- jejeje – no sé qué decir, esto me tomo de sorpresa – estas exagerando!! Por cierto el desayuno ya está listo, puedes pasar al comedor?-
El me sonrió de un forma muy tierna- primero iré al baño, puedo?-
-cla, claro- porque estoy tan nervioso? Debo calmarme, me dirijo al comedor y comienzo a tomar mi desayuno, a los minutos él viene y se sienta en frente de mi, me mira y me vuelve a sonreír, yo desvió mi mirada, no quiero volver a ponerme rojo, y me recuerdo del nombre!
-sabes creo que ya tengo un nombre perfecto para ti-
-en serio? Cual?- vaya se muestra interesado
-pues como me dijiste que lo único que recuerdas es que terminaba en hyun, decidí darle un complemento y entre sueños pensé : KYUHYUN- lo mire quería saber que le parecía
-Kyuhyun?- pensó un rato, tal vez no le gusto?, entonces lo mire con ojitos esperanzados- KYUHYUN me parece genial!! Si me gusta ese nombre, gracias- y me sonrió de una forma tan dulce que me volvió a poner sonrojado. Creo que el rojo también se volverá uno de mis colores favoritos, porque puedo adquirirlo en cualquier momento junto a kyu.---------------------------------
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Mai- Suju ocioso

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
por fin pude escribir. a continuacion la siguiente parte
-Muy bien- le respondí con una sonrisa en mi rostro– creí que eras un sueño, que todo lo que pase ayer era un sueño, pero estas aquí!! Mi salvador es real!!- a qué vino eso, porque lo dije.
-ehhhh!!!-noté su cara sonrojada- jejeje – se demoró en responder, seguro lo tomó de sorpresa – estas exagerando!! Por cierto el desayuno ya está listo, puedes pasar al comedor?- terminó por decir.
- Primero iré al baño, puedo?-le pregunté con otra sonrisa, al parecer estar frente a él me provocaba hacerlo sin razón alguna. Ni todo el tiempo que estuve en el orfanato, provocó tantas sonrisas en mi.
-cla… claro- respondió no sin antes caminar hacia el comedor,
Después de lavar mi cara, regresé para sentarme frente a él, lo miro y le vuelvo a sonreír, pero el desvía su mirada.
-sabes creo que ya tengo un nombre perfecto para ti-
-¡en serio! ¿Cuál?- me mostré interesado
-pues como me dijiste que lo único que recuerdas es que terminaba en hyun, decidí darle un complemento y entre sueños pensé: KYUHYUN- en eso me miró, lo interpreté como que quería obtener respuesta.
-Kyuhyun?- lo pensé por un rato, en verdad me agradaba mucho entonces me miró con ojitos esperanzados- KYUHYUN me parece genial!! Si me gusta ese nombre, gracias-terminé por responderle.
En verdad este chico se empecinaba es sacarme sonrisas y alegrías, pero todo lo bueno tiene un final, al menos eso es lo que pensaba yo, pues obvio no me podía quedar para siempre ahí, ni que fuéramos alguien cercano o familiares, al llegar esa conclusión no pude evitar sentirme triste, de que sirvió toda la noche pasada estar al cuidado de alguien si al dia siguiente tendría que marcharme y regresar a donde pertenecía, la calle. Probé el ultimo bocado de la deliciosa comida que preparó con tanto esmero, y que seguro sería el ultimo.
Me levanté de la silla no sin antes decirle-Muchas gracias por todo Sungmin, pero ya tengo que irme.
-pero a donde se supone que irás? ¿no me dijiste que no tienes familia? Además yo no te he dicho que te vayas o acaso me has escuchado decirte que te marches ¿no, verdad? Entonces porque me dices esto-en su rostro se notaba la confusión que pasaba debido a mis actos.
-Lo sé Sungmin, tú no me has dicho nada, pero seamos sinceros, yo no tengo ninguna excusa ni razón para quedarme aquí, tú eres el dueño de sta casa, te la compraron tus padres con esfuerzo y yo no soy nadie, de verdad te estoy muy agradecido, has permitido que pase un buen día y ¿sabes? Tienes un gran corazón y seguro la vida te tiene preparada muchas bendiciones por ser así. Ya hiciste tu bueno obra del día, ahora si me marcho, pero muy feliz de haberte conocido-hablé lo más rápido que pude, decir aquellas palabras en el fondo me dolía sin saber su razón de ser. Caminé hacia la puerto resulto a salir, pero una mano me paró de todo movimiento.
-No te vayas, no quiero que pienses que lo hago por caridad, o bueno tal vez sí, pero aun así quiero que te quedes ¿para qué quieres regresar a un lugar dónde solo sufres?
-Sé que sufro, pero no puedo hacer nada más-
-Cómo que no tienes que hacer nada más? Me haló de los hombros para quedar frente a él- Solo tienes que quedarte sin decir nada-
-¿y por que tendría que quedarme? No seré más que un estorbo para ti ¿Qué sé hacer? Nada, te lo diré, soy un inútil. Entonces cual es la gracia que me quede-
-Que me hagas compañía, acaso esa no es suficiente razón-
-No lo creo, si te sientes solo, entonces solo tienes que hablar con tu familia, ni tu ni yo nos conocemos bien, yo no sé nada de ti ni de tu vida y tu de la mía tampoco, mas lo que te conté ayer. Soy un desconocido para ti-porque de repente me siento tan triste al ver sus ojos con lagrimas-¿por qué estas llorando?
Se tocó la cara, al parecer ni el mismo sabia el porqué, se las limpió y me miró directo a los ojos, y volvió a hablar-¿de verdad te quieres ir?
-no, pero…
-Entonces no se diga más, no tienes porque hacerlo-
-pero ¿Qué hago si me quedo?-esa era una valida pregunta ¿Qué hacer? Si no se nada
-Ya pensaremos que hacer, pero por ahora no te vayas.
No pude negarme y accedí, además a quien quiero engañar lo deseaba con toda el alma, alguien con quien estar, que me comprendiera, que fuera a mi amigo incondicional.
-Está bien lo haré pero con una condición-le dije
-¿Cuál?-preguntó con ansias de saber que le diría
-Seré tu sirviente-
-¡Estás loco! oye yo no quiero eso, que tal si mejor yo te enseño algunas cosas… este ¡Ya sé!
-¿Que se te ocurre?-
-pues yo trabajo para una subdivisión de la empresa de mi tío donde es socio mi padre, él ya no trabajo ahí, porque se convirtió en ministro y…
-¿tu padre es un ministro?
-sí, pero no quiero hablar de él-
-¿por qué?
Yo y mi bocaza, para qué dije eso, sentí claramente como se incomodaba por la pregunta que le hice, por lo que decidí cambiar de tema-Bueno ¿Cuál es tu idea?
-Ah, sí, mi idea es que seas mi asistente, yo hablaría con mi tío y sé que no tendría problemas en acceder-
-pues me parece bien, así podría pagarte por todos los favores que has hecho por mí-
-entonces te gusta mi idea-
-Supongo, si quieres ayudarme no soy quien para negártelo, pero todavía hay un problema-
-¿Cuál?
-pues apenas sé leer y escribir y no muy bien que digamos-
-Pues para eso te tengo otra solución, sabes hace tiempo estudié licenciatura en ciencias de la educación, así que podría enseñarte, no tengo mucha experiencia pues no he ejercido, pero aun así lo haría con mucho gusto.
-no te estoy provocando demasiadas molestias?
-para nada, además me gusta enseñar-
-si es así entonces me quedo, aunque aun siento incomodidad.
-pues no deberías, no sé pero siento que eres especial-vi como se tapaba la boca y se sonrojaba por lo que acababa de decir. Me dio tanta ternura y me acerqué a él.
-Gracias-musité después de abrazarlo, aquella reacción no la esperó él, pues sentí como se puso tenso en ese momento, pero luego me correspondió, sentí como algo en mi corazón se llenó de calidez debido al contacto, jamás lo había experimentado, ni aun con mi amigo Ryeowook.
Parecía que el tiempo se había detenido en ese abrazo, era tan confortante que no quería soltarlo, pero se vería muy extraño, pues somos hombres.
Lo solté de mi agarre y él se volteó, seguro iba a su dormitorio, pero antes me dijo:
-Como hoy recién hablaré con mi tío, te quedaras en casa hasta que regrese, ok-
-Ok. Pero ¿Qué haré hasta entonces?
-mmm…no sé solo descansa, cuando regrese tendremos muchas horas por estudiar-
-Veré que hago-
-Ah me olvidaba, si decides cambiarte de ropa, puedes usar una de las mías, ya después iremos de compras para acomodarte.
Siguió su rumbo, seguro se iba a cambiar para dirigirse a su trabajo. A pesar de las muchas veces que me decía que no me sintiera incomodo que no molestaba, aun así no podía sentirme de otra forma, es que en verdad cualquiera pensaría que estaba abusando de su confianza, y tendrían toda la razón para pensar así, yo apenas un chico de la calle, y de la noche a la mañana estaba siendo acogido en una casa, por lo menos debería ser agradecido y si él quería que me quedara pues no podía hacer otra cosa que hacerlo.
Se despidió de mi con una sonrisa y moviendo la mano antes de salir por la puerta. Yo lo imité.
Me quedé solo en ese silencio sepulcral ¿qué podía hacer durante todo el día? Miré para todos lados hasta que se me ocurrió una idea, en el orfanato si existía algo que si enseñaban a todos, era ser ordenado y limpiar todos los días por turnos establecidos.
En verdad eso no se me daba muy bien, pero al menos haría mi esfuerzo hoy, decidí que era hora de cambiarme de vestimenta, para empezar con los labores de la casa. Entonces me dirigí a su cuarto, busqué en su closet algo apropiado y que por lo menos, no me viera tan gracioso con sus ropas, cuál fue mi sorpresa al encontrarme con gran cantidad de ropa rosa ¿tendrá una hermana que lo visita? me pregunté; pero no podía ser eso dado que al ropa era masculina solo que de ese color, rebusqué y encontré algo apropiado, unas bermudas que al colocarme me quedaban unos dedos más alto de la rodilla peor no se veía mal, y una camiseta negra con estampado de “I love Korea”. Ya una vez listo decidí que hora de empezar a trabajar.
Primero empecé por los dormitorios, tendí las camas y acomodé la ropa, fui por una escoba para retirar parte del polvo, como solo estuve en la parte baja, no me había percatado que existía otro piso, subí y me pude dar cuentan que estaban vacios sin ocupar excepto por uno donde había equipos de gimnasio. Estaban llenos de polvo las maquinas así que fue en busca de un trapo húmedo.
Al terminar la parte de arriba y los dormitorios decidí trapear la sala, agarré un balde con detergente y lo esparcí pro toda la sala. Estaba tan resbaloso el piso que luchaba para no perder el equilibrio, pero igual fallé, cayendo sentado sobre mi trasero que quedó húmedo por el piso mojado, con dificultad logré pararme, lamentablemente mis brazos sufrieron también golpes dejándome moretones.
Una vez que culminé esa faena, miré el reloj; parece mentira pero cuando estás ocupado el tiempo pasa volando pues ya era las doce del mediodía, si hay algo malo en la vida es desayunar demasiado temprano, pues al rato te daba hambre, suspiré y me agarré la cabeza ¿Qué hacer? Y es que la cocina y yo, no nos llevábamos muy bien, encima no tenía dinero para comprar algo, tendría que hacer el intento.
Busqué en la alacena cosas que podrían servirme y lo ví, un paquete de fideos instantáneos-no ha de ser tan difícil -dije en voz alta- lo agarré y me puse a leer las indicaciones. Las seguí paso a paso, pero me detuve en la parte del agua, ¿Cómo mido esa cantidad? Supuse que sería una buena cantidad así que puse suficiente agua, prendí la hornilla y puse a calentar, mientras esperaba que estuviera listo me puse a pensar en todas las cosas que había pasado. Como contabilicé el tiempo supe que ya era hora, vaya sorpresa que me llevé cuando vi los fideos todos aguados, casi para desbaratarse.
Me encogí de brazos, me equivoque y no podía hacer nada, así que no mas me los iba a comer, usé el cernidero para separar el agua de los fideos, pero estos se resbalaron cayendo al piso, maldije por el error cometido, pero qué más daba. Busqué la forma de limpiar pues le piso estaba muy sucio.
-¿Qué ha pasado aquí?-es cuché una voz decir.
Me giré para quedar frente a mi “salvador” parado en la puerta de la cocina con la boca abierta, como no dando crédito de lo que ocurría.
-siento mucho ensuciarte la cocina, en verdad soy torpe-agaché la cabeza avergonzado.
-Me hubieras esperado, ¿Y si te pasaba algo?-se rió-menudo desastre que has hecho Kyu.
Ante sus palabras también me reí-pensé que estabas enojado-
-¿enojado yo? Que va Lee Sungmin no se enoja por pequeñeces.
-no me esperabas ¿verdad? Olvide decirte que siempre vengo a casa a almorzar, bueno solo a veces lo hago afuera cuando me siento muy solo, peor como ya no lo estoy, vamos, levántate del piso- y con su mano me ayudo a incorporar.
-gracias-dije mientras me limpiaba un poco.
-Veo que te has puesto esa bermuda-
-¿te molesta?
-No, yo ni la uso, puedes quedártela se ve bien en ti…sus mejillas se colorearon de rojo.
-¿tenias hambre, verdad?
-sí, pero ya ves el desastre que provoqué-
-no importa después limpiamos ¿quieres aprender a cocinar un poco?
-Bueno pero no te seré de mucha ayuda te aviso-
-Claro que sí, primero déjame cambiar de ropa ¡ya!
Se fue y regresó en seguida, solo se había cambiado la camisa del trabajo, por una camiseta rosada.
-¿te gusta ese color?
-Sí, me encanta ¿a ti no?
-pues la verdad no es de muy…niña.
Por primera vez vi su rostro algo enojado.
-pues el rosa es solo un color, no es ni de hombre ni de niña, solo un color-dijo con un puchero en sus labios-
-ok, ya lo entendí, no te enojes por favor, si discúlpame si te ofendí-traté de sonar lo más amable posible, en verdad no quería que se enojara.
-Bueno pasemos a otra cosa, asunto olvidado, ok. Como dije que te voy a enseñar haremos algo bien sencillo que tal ramen con verduras-
-genial, si ah de ser sencillo-
-Claro que si por eso empiezo por ahí. Bueno primero pásame unas zanahorias, te dejaré indicando como cortarlas y yo haré lo mismo con el resto-
Entonces fui por las zanahorias, estaba entusiasmado pues aquello no se veía difícil así que no habría problema. Se la di y el la puso sobre la tabla, comenzó a indicarme cómo pelarla y el corte que tenía que hacer, no estaba difícil.
-entonces entendiste todo?
-Por supuesto-
-Ok, aquí tienes las zanahorias-
Agarré tres de ellas, la primera lo hice despacio por si acaso, y salió bien la segunda lo mismo, peor al tercera no se que tenía que estaba dura de pelar, como no quería quedar en ridítrasero por no pelar una cosa tan sencilla, seguí intentando, fue cuando solté un grito de dolor. El cuchillo resbaló y produjo un corte en mi dedo.
¿Qué pasó?-dejo de lado lo que estaba haciendo para acercarse a mí. Tomó mi mano y vio como corría la sangre en gotitas.
-al parecer no es muy profundo-dijo mirando el corte-déjame ver si esto funciona., sino iré por alcohol y banditas.
Dicho esto me tomó del dedo, lo apretó y se lo llevó a la boca y empezó a succionar, yo lo miraba sorprendido, ¿Cómo no le daba asco chupar sangre? El solo me miraba, la forma en que lo hacía me resultaba extraña y un tanto ¿“sexy”?. En qué momento vino esa palabra a mi cabeza. Mis mejillas se sonrojaron por tal pensamiento mientras él seguía ensalivando mi dedo en su boca. Notó mi “incomodidad” y paró, el también llevaba las mejillas sonrojadas.
-Iré por el botiquín- y desapareció
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veamos Donsaeng cómo le haces jeje, al parecer esta vez escirbí un poquito mas largo
Chicas no se olviden los comentarios AQUÍ
-Muy bien- le respondí con una sonrisa en mi rostro– creí que eras un sueño, que todo lo que pase ayer era un sueño, pero estas aquí!! Mi salvador es real!!- a qué vino eso, porque lo dije.
-ehhhh!!!-noté su cara sonrojada- jejeje – se demoró en responder, seguro lo tomó de sorpresa – estas exagerando!! Por cierto el desayuno ya está listo, puedes pasar al comedor?- terminó por decir.
- Primero iré al baño, puedo?-le pregunté con otra sonrisa, al parecer estar frente a él me provocaba hacerlo sin razón alguna. Ni todo el tiempo que estuve en el orfanato, provocó tantas sonrisas en mi.
-cla… claro- respondió no sin antes caminar hacia el comedor,
Después de lavar mi cara, regresé para sentarme frente a él, lo miro y le vuelvo a sonreír, pero el desvía su mirada.
-sabes creo que ya tengo un nombre perfecto para ti-
-¡en serio! ¿Cuál?- me mostré interesado
-pues como me dijiste que lo único que recuerdas es que terminaba en hyun, decidí darle un complemento y entre sueños pensé: KYUHYUN- en eso me miró, lo interpreté como que quería obtener respuesta.
-Kyuhyun?- lo pensé por un rato, en verdad me agradaba mucho entonces me miró con ojitos esperanzados- KYUHYUN me parece genial!! Si me gusta ese nombre, gracias-terminé por responderle.
En verdad este chico se empecinaba es sacarme sonrisas y alegrías, pero todo lo bueno tiene un final, al menos eso es lo que pensaba yo, pues obvio no me podía quedar para siempre ahí, ni que fuéramos alguien cercano o familiares, al llegar esa conclusión no pude evitar sentirme triste, de que sirvió toda la noche pasada estar al cuidado de alguien si al dia siguiente tendría que marcharme y regresar a donde pertenecía, la calle. Probé el ultimo bocado de la deliciosa comida que preparó con tanto esmero, y que seguro sería el ultimo.
Me levanté de la silla no sin antes decirle-Muchas gracias por todo Sungmin, pero ya tengo que irme.
-pero a donde se supone que irás? ¿no me dijiste que no tienes familia? Además yo no te he dicho que te vayas o acaso me has escuchado decirte que te marches ¿no, verdad? Entonces porque me dices esto-en su rostro se notaba la confusión que pasaba debido a mis actos.
-Lo sé Sungmin, tú no me has dicho nada, pero seamos sinceros, yo no tengo ninguna excusa ni razón para quedarme aquí, tú eres el dueño de sta casa, te la compraron tus padres con esfuerzo y yo no soy nadie, de verdad te estoy muy agradecido, has permitido que pase un buen día y ¿sabes? Tienes un gran corazón y seguro la vida te tiene preparada muchas bendiciones por ser así. Ya hiciste tu bueno obra del día, ahora si me marcho, pero muy feliz de haberte conocido-hablé lo más rápido que pude, decir aquellas palabras en el fondo me dolía sin saber su razón de ser. Caminé hacia la puerto resulto a salir, pero una mano me paró de todo movimiento.
-No te vayas, no quiero que pienses que lo hago por caridad, o bueno tal vez sí, pero aun así quiero que te quedes ¿para qué quieres regresar a un lugar dónde solo sufres?
-Sé que sufro, pero no puedo hacer nada más-
-Cómo que no tienes que hacer nada más? Me haló de los hombros para quedar frente a él- Solo tienes que quedarte sin decir nada-
-¿y por que tendría que quedarme? No seré más que un estorbo para ti ¿Qué sé hacer? Nada, te lo diré, soy un inútil. Entonces cual es la gracia que me quede-
-Que me hagas compañía, acaso esa no es suficiente razón-
-No lo creo, si te sientes solo, entonces solo tienes que hablar con tu familia, ni tu ni yo nos conocemos bien, yo no sé nada de ti ni de tu vida y tu de la mía tampoco, mas lo que te conté ayer. Soy un desconocido para ti-porque de repente me siento tan triste al ver sus ojos con lagrimas-¿por qué estas llorando?
Se tocó la cara, al parecer ni el mismo sabia el porqué, se las limpió y me miró directo a los ojos, y volvió a hablar-¿de verdad te quieres ir?
-no, pero…
-Entonces no se diga más, no tienes porque hacerlo-
-pero ¿Qué hago si me quedo?-esa era una valida pregunta ¿Qué hacer? Si no se nada
-Ya pensaremos que hacer, pero por ahora no te vayas.
No pude negarme y accedí, además a quien quiero engañar lo deseaba con toda el alma, alguien con quien estar, que me comprendiera, que fuera a mi amigo incondicional.
-Está bien lo haré pero con una condición-le dije
-¿Cuál?-preguntó con ansias de saber que le diría
-Seré tu sirviente-
-¡Estás loco! oye yo no quiero eso, que tal si mejor yo te enseño algunas cosas… este ¡Ya sé!
-¿Que se te ocurre?-
-pues yo trabajo para una subdivisión de la empresa de mi tío donde es socio mi padre, él ya no trabajo ahí, porque se convirtió en ministro y…
-¿tu padre es un ministro?
-sí, pero no quiero hablar de él-
-¿por qué?
Yo y mi bocaza, para qué dije eso, sentí claramente como se incomodaba por la pregunta que le hice, por lo que decidí cambiar de tema-Bueno ¿Cuál es tu idea?
-Ah, sí, mi idea es que seas mi asistente, yo hablaría con mi tío y sé que no tendría problemas en acceder-
-pues me parece bien, así podría pagarte por todos los favores que has hecho por mí-
-entonces te gusta mi idea-
-Supongo, si quieres ayudarme no soy quien para negártelo, pero todavía hay un problema-
-¿Cuál?
-pues apenas sé leer y escribir y no muy bien que digamos-
-Pues para eso te tengo otra solución, sabes hace tiempo estudié licenciatura en ciencias de la educación, así que podría enseñarte, no tengo mucha experiencia pues no he ejercido, pero aun así lo haría con mucho gusto.
-no te estoy provocando demasiadas molestias?
-para nada, además me gusta enseñar-
-si es así entonces me quedo, aunque aun siento incomodidad.
-pues no deberías, no sé pero siento que eres especial-vi como se tapaba la boca y se sonrojaba por lo que acababa de decir. Me dio tanta ternura y me acerqué a él.
-Gracias-musité después de abrazarlo, aquella reacción no la esperó él, pues sentí como se puso tenso en ese momento, pero luego me correspondió, sentí como algo en mi corazón se llenó de calidez debido al contacto, jamás lo había experimentado, ni aun con mi amigo Ryeowook.
Parecía que el tiempo se había detenido en ese abrazo, era tan confortante que no quería soltarlo, pero se vería muy extraño, pues somos hombres.
Lo solté de mi agarre y él se volteó, seguro iba a su dormitorio, pero antes me dijo:
-Como hoy recién hablaré con mi tío, te quedaras en casa hasta que regrese, ok-
-Ok. Pero ¿Qué haré hasta entonces?
-mmm…no sé solo descansa, cuando regrese tendremos muchas horas por estudiar-
-Veré que hago-
-Ah me olvidaba, si decides cambiarte de ropa, puedes usar una de las mías, ya después iremos de compras para acomodarte.
Siguió su rumbo, seguro se iba a cambiar para dirigirse a su trabajo. A pesar de las muchas veces que me decía que no me sintiera incomodo que no molestaba, aun así no podía sentirme de otra forma, es que en verdad cualquiera pensaría que estaba abusando de su confianza, y tendrían toda la razón para pensar así, yo apenas un chico de la calle, y de la noche a la mañana estaba siendo acogido en una casa, por lo menos debería ser agradecido y si él quería que me quedara pues no podía hacer otra cosa que hacerlo.
Se despidió de mi con una sonrisa y moviendo la mano antes de salir por la puerta. Yo lo imité.
Me quedé solo en ese silencio sepulcral ¿qué podía hacer durante todo el día? Miré para todos lados hasta que se me ocurrió una idea, en el orfanato si existía algo que si enseñaban a todos, era ser ordenado y limpiar todos los días por turnos establecidos.
En verdad eso no se me daba muy bien, pero al menos haría mi esfuerzo hoy, decidí que era hora de cambiarme de vestimenta, para empezar con los labores de la casa. Entonces me dirigí a su cuarto, busqué en su closet algo apropiado y que por lo menos, no me viera tan gracioso con sus ropas, cuál fue mi sorpresa al encontrarme con gran cantidad de ropa rosa ¿tendrá una hermana que lo visita? me pregunté; pero no podía ser eso dado que al ropa era masculina solo que de ese color, rebusqué y encontré algo apropiado, unas bermudas que al colocarme me quedaban unos dedos más alto de la rodilla peor no se veía mal, y una camiseta negra con estampado de “I love Korea”. Ya una vez listo decidí que hora de empezar a trabajar.
Primero empecé por los dormitorios, tendí las camas y acomodé la ropa, fui por una escoba para retirar parte del polvo, como solo estuve en la parte baja, no me había percatado que existía otro piso, subí y me pude dar cuentan que estaban vacios sin ocupar excepto por uno donde había equipos de gimnasio. Estaban llenos de polvo las maquinas así que fue en busca de un trapo húmedo.
Al terminar la parte de arriba y los dormitorios decidí trapear la sala, agarré un balde con detergente y lo esparcí pro toda la sala. Estaba tan resbaloso el piso que luchaba para no perder el equilibrio, pero igual fallé, cayendo sentado sobre mi trasero que quedó húmedo por el piso mojado, con dificultad logré pararme, lamentablemente mis brazos sufrieron también golpes dejándome moretones.
Una vez que culminé esa faena, miré el reloj; parece mentira pero cuando estás ocupado el tiempo pasa volando pues ya era las doce del mediodía, si hay algo malo en la vida es desayunar demasiado temprano, pues al rato te daba hambre, suspiré y me agarré la cabeza ¿Qué hacer? Y es que la cocina y yo, no nos llevábamos muy bien, encima no tenía dinero para comprar algo, tendría que hacer el intento.
Busqué en la alacena cosas que podrían servirme y lo ví, un paquete de fideos instantáneos-no ha de ser tan difícil -dije en voz alta- lo agarré y me puse a leer las indicaciones. Las seguí paso a paso, pero me detuve en la parte del agua, ¿Cómo mido esa cantidad? Supuse que sería una buena cantidad así que puse suficiente agua, prendí la hornilla y puse a calentar, mientras esperaba que estuviera listo me puse a pensar en todas las cosas que había pasado. Como contabilicé el tiempo supe que ya era hora, vaya sorpresa que me llevé cuando vi los fideos todos aguados, casi para desbaratarse.
Me encogí de brazos, me equivoque y no podía hacer nada, así que no mas me los iba a comer, usé el cernidero para separar el agua de los fideos, pero estos se resbalaron cayendo al piso, maldije por el error cometido, pero qué más daba. Busqué la forma de limpiar pues le piso estaba muy sucio.
-¿Qué ha pasado aquí?-es cuché una voz decir.
Me giré para quedar frente a mi “salvador” parado en la puerta de la cocina con la boca abierta, como no dando crédito de lo que ocurría.
-siento mucho ensuciarte la cocina, en verdad soy torpe-agaché la cabeza avergonzado.
-Me hubieras esperado, ¿Y si te pasaba algo?-se rió-menudo desastre que has hecho Kyu.
Ante sus palabras también me reí-pensé que estabas enojado-
-¿enojado yo? Que va Lee Sungmin no se enoja por pequeñeces.
-no me esperabas ¿verdad? Olvide decirte que siempre vengo a casa a almorzar, bueno solo a veces lo hago afuera cuando me siento muy solo, peor como ya no lo estoy, vamos, levántate del piso- y con su mano me ayudo a incorporar.
-gracias-dije mientras me limpiaba un poco.
-Veo que te has puesto esa bermuda-
-¿te molesta?
-No, yo ni la uso, puedes quedártela se ve bien en ti…sus mejillas se colorearon de rojo.
-¿tenias hambre, verdad?
-sí, pero ya ves el desastre que provoqué-
-no importa después limpiamos ¿quieres aprender a cocinar un poco?
-Bueno pero no te seré de mucha ayuda te aviso-
-Claro que sí, primero déjame cambiar de ropa ¡ya!
Se fue y regresó en seguida, solo se había cambiado la camisa del trabajo, por una camiseta rosada.
-¿te gusta ese color?
-Sí, me encanta ¿a ti no?
-pues la verdad no es de muy…niña.
Por primera vez vi su rostro algo enojado.
-pues el rosa es solo un color, no es ni de hombre ni de niña, solo un color-dijo con un puchero en sus labios-
-ok, ya lo entendí, no te enojes por favor, si discúlpame si te ofendí-traté de sonar lo más amable posible, en verdad no quería que se enojara.
-Bueno pasemos a otra cosa, asunto olvidado, ok. Como dije que te voy a enseñar haremos algo bien sencillo que tal ramen con verduras-
-genial, si ah de ser sencillo-
-Claro que si por eso empiezo por ahí. Bueno primero pásame unas zanahorias, te dejaré indicando como cortarlas y yo haré lo mismo con el resto-
Entonces fui por las zanahorias, estaba entusiasmado pues aquello no se veía difícil así que no habría problema. Se la di y el la puso sobre la tabla, comenzó a indicarme cómo pelarla y el corte que tenía que hacer, no estaba difícil.
-entonces entendiste todo?
-Por supuesto-
-Ok, aquí tienes las zanahorias-
Agarré tres de ellas, la primera lo hice despacio por si acaso, y salió bien la segunda lo mismo, peor al tercera no se que tenía que estaba dura de pelar, como no quería quedar en ridítrasero por no pelar una cosa tan sencilla, seguí intentando, fue cuando solté un grito de dolor. El cuchillo resbaló y produjo un corte en mi dedo.
¿Qué pasó?-dejo de lado lo que estaba haciendo para acercarse a mí. Tomó mi mano y vio como corría la sangre en gotitas.
-al parecer no es muy profundo-dijo mirando el corte-déjame ver si esto funciona., sino iré por alcohol y banditas.
Dicho esto me tomó del dedo, lo apretó y se lo llevó a la boca y empezó a succionar, yo lo miraba sorprendido, ¿Cómo no le daba asco chupar sangre? El solo me miraba, la forma en que lo hacía me resultaba extraña y un tanto ¿“sexy”?. En qué momento vino esa palabra a mi cabeza. Mis mejillas se sonrojaron por tal pensamiento mientras él seguía ensalivando mi dedo en su boca. Notó mi “incomodidad” y paró, el también llevaba las mejillas sonrojadas.
-Iré por el botiquín- y desapareció
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veamos Donsaeng cómo le haces jeje, al parecer esta vez escirbí un poquito mas largo
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conito02- Suju King

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Cantidad de Mensajes: 4338
Edad: 22
Inscrita/o el: 18/01/2010
Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
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Mientras comíamos lo note un poco triste, luego de la nada se paro y me dijo
-Muchas gracias por todo Sungmin, pero ya tengo que irme.
-pero a donde se supone que irás? ¿no me dijiste que no tienes familia? Además yo no te he dicho que te vayas o acaso me has escuchado decirte que te marches ¿no, verdad? Entonces porque me dices esto- estaba confundido y triste, porque quería separarse de mí?? Acaso hice algo malo? ……Porque no quiero dejarlo ir?
-Lo sé Sungmin, tú no me has dicho nada, pero seamos sinceros, yo no tengo ninguna excusa ni razón para quedarme aquí, tú eres el dueño de esta casa, te la compraron tus padres con esfuerzo y yo no soy nadie, de verdad te estoy muy agradecido, has permitido que pase un buen día y ¿sabes? Tienes un gran corazón y seguro la vida te tiene preparada muchas bendiciones por ser así. Ya hiciste tu bueno obra del día, ahora si me marcho, pero muy feliz de haberte conocido-hablo tan rápido que apenas pude entenderle y me miro muy triste, y se dio la vuelta en dirección a la puerta para poder salirse de la casa y no sé cómo pero llegue junto a él e inconscientemente lo detuve.
-No te vayas, no quiero que pienses que lo hago por caridad, o bueno tal vez sí, pero aun así quiero que te quedes ¿para qué quieres regresar a un lugar dónde solo sufres?- hable desde el fondo de mi corazón.
-Sé que sufro, pero no puedo hacer nada más- me dijo con un carita triste.
-Cómo que no tienes que hacer nada más?- lo voltee para que me mirara directamente- Solo tienes que quedarte sin decir nada-
-¿y por qué tendría que quedarme? No seré más que un estorbo para ti ¿Qué sé hacer? Nada, te lo diré, soy un inútil. Entonces cual es la gracia que me quede-
-Que me hagas compañía, acaso esa no es suficiente razón- era algo muy cierto, me agradaba su compañía, como hacérselo entender?
-No lo creo, si te sientes solo, entonces solo tienes que hablar con tu familia, ni tu ni yo nos conocemos bien, yo no sé nada de ti ni de tu vida y tu de la mía tampoco, mas lo que te conté ayer. Soy un desconocido para ti- y tenía que mencionar a mi familia, si supiera que no me llevo muy bien con mi padre y solo algunas veces logro comunicarme con mi madre porque está muy ocupada, me duele mi corazón, no sé qué hacer -¿por qué estas llorando?-
Esa pregunta me saco de mis pensamientos, me toque el rostro y siento mis lagrimas, no sé por qué lloro, pero me limpio las lagrimas y levanto mi vista hacia él -¿de verdad te quieres ir?
-no, pero…
-Entonces no se diga más, no tienes porque hacerlo-
-pero ¿Qué hago si me quedo?-
-Ya pensaremos que hacer, pero por ahora no te vayas- esa era mi última decisión por lo visto no le quedo de otra y aceptó
-Está bien lo haré pero con una condición-
-¿Cuál?- pregunto inmediatamente
-Seré tu sirviente-…. Eso me sorprendió!!!!
-¡Estás loco! oye yo no quiero eso, que tal si mejor yo te enseño algunas cosas… este ¡Ya sé!- se me ilumino la mente
-¿Que se te ocurre?-
-pues yo trabajo para una subdivisión de la empresa de mi tío donde es socio mi padre, él ya no trabajo ahí, porque se convirtió en ministro y… - era una genial idea
-¿tu padre es un ministro? – me preguntó
-sí, pero no quiero hablar de él- me incomodó esa pregunta
-¿por qué?- volvió a preguntar, algún día le contare mi historia pero será otro día, no hoy. No sabía que decir -Bueno ¿Cuál es tu idea? – que suerte cambio de tema.
-Ah, sí, mi idea es que seas mi asistente, yo hablaría con mi tío y sé que no tendría problemas en acceder- le dije
-pues me parece bien, así podría pagarte por todos los favores que has hecho por mí-
-entonces te gusta mi idea?- le pregunte, rogando por que le agrade la idea.
-Supongo, si quieres ayudarme no soy quien para negártelo, pero todavía hay un problema-
-¿Cuál? – me invadió la curiosidad
-pues apenas sé leer y escribir y no muy bien que digamos-
-Pues para eso te tengo otra solución, sabes hace tiempo estudié licenciatura en ciencias de la educación, así que podría enseñarte, no tengo mucha experiencia pues no he ejercido, pero aun así lo haría con mucho gusto.- a que soy una caja de sorpresas y soluciones!!!
-no te estoy provocando demasiadas molestias?- me miro preocupado
-para nada, además me gusta enseñar- le sonreí
-si es así entonces me quedo, aunque aun siento incomodidad.-
-pues no deberías, no sé pero siento que eres especial- oh no!!!!! Lo dije en voz alta!!! Que va a pensar de mi?? QUE VERGÜENZA!!!!, y otra vez volvió el añorado color rojo a mi rostro.
-Gracias- escuche bien? dijo gracias? Y de pronto sentí como unos cálidos brazos me rodeaban, esto era tan reconfortante, tan especial, me sentí protegido dentro de sus brazos, y me llene de una alegría única, no quería que acabe, pero ahora que hago? Ahora estaba más rojo y no quiero que se dé cuenta de las sensaciones que solo él produce en mi. Cuando me fue soltando poco a poco, yo inmediatamente me di la vuelta con dirección a mi habitación, pero antes de salir de ahí le dije:
-Como hoy recién hablaré con mi tío, te quedaras en casa hasta que regrese, ok-
-Ok. Pero ¿Qué haré hasta entonces?
-mmm…no sé solo descansa, cuando regrese tendremos muchas horas por estudiar-
-Veré que hago- cuando ya estaba por avanzar me acorde de algo
-Ah me olvidaba, si decides cambiarte de ropa, puedes usar una de las mías, ya después iremos de compras para acomodarte.- y me fui a mi habitación para cambiarme
Están en la puerta, listo para salir, lo mire y me despedi con la mano regalándole una de mis mejores sonrisas, el me imito.
Estaba que rebalsaba de felicidad!!, que lindo es tener a alguien en casa y de quien despedirte cuando salgas, por primera vez en mi vida me sentía completo, porque no es lo mismo decir adiós a un gato que aun hermoso chico, por cierto aun no veo a mi pinku donde se habrá metido?
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En la empresa fue fácil convencer a mi tio, él es una de las personas que cumple todo lo que yo quiera, pero viendo mi reloj me di cuenta de que ya hora del almuerzo, siempre almuerzo en mi casa rara vez salgo a comer afuera, pero hoy debía regresar porque había alguien esperándome.
Cual fue mi sorpresa al entrar a mi casa y no ver a kyu por ningún lado, pero luego escucho ruidos en la cocina, no será qué? Él está cocinando? Me acerco a ver y no me lo creo -¿Qué ha pasado aquí?- le digo al ver el desastre de lo que era una cocina.
Él se volteo a mirarme y agacho su cabeza, como un niño regañado
-siento mucho ensuciarte la cocina, en verdad soy torpe-
-Me hubieras esperado, ¿Y si te pasaba algo?- me pareció tan tierno que me puse a reir -menudo desastre que has hecho Kyu!!
me miro y sonrió -pensé que estabas enojado-
-¿enojado yo? Que va Lee Sungmin no se enoja por pequeñeces.- y mucho menos con él -no me esperabas ¿verdad? Olvide decirte que siempre vengo a casa a almorzar, bueno solo a veces lo hago afuera cuando me siento muy solo, peor como ya no lo estoy, vamos, levántate del piso- lo ayude a levantarse.
-gracias- me dijo y se limpio el rostro, que estaba todo sucio, lo miro de pies a cabeza, parecía un niño que había jugado con la comida,
-Veo que te has puesto esa bermuda- vi que utilizaba una de mis bermudas antiguas
-¿te molesta?-
-No, yo ni la uso, puedes quedártela se ve bien en ti…- pero que estoy diciendo? Otra vez estoy diciendo incoherencia, qué vergüenza!!! -¿tenias hambre, verdad?- trate de cambiar de tema, antes de que se dé cuenta.
-sí, pero ya ves el desastre que provoqué- me dijo algo decepcionado
-no importa después limpiamos ¿quieres aprender a cocinar un poco?- quise animarlo
-Bueno pero no te seré de mucha ayuda te aviso-
-Claro que sí, primero déjame cambiar de ropa ¡ya!- me di la vuelta y Salí corriendo a cambiarme lo más rápido posible, del apuro solo me quite la camisa y me puse una camiseta, rosada por supuesto.
él me vio y pregunto:-¿te gusta ese color?
-Sí, me encanta ¿a ti no?-
-pues la verdad no es de muy…niña.- que???? De niña? Eso me molesto un poco y le conteste:
-pues el rosa es solo un color, no es ni de hombre ni de niña, solo un color- hice mi puchero de enojo
-ok, ya lo entendí, no te enojes por favor, si discúlpame si te ofendí- que tierno!!! Tanto asi no quiere que me enoje con él?? Entonces tratare de enojarme seguido para que me vuelva a hablar de esa forma…
-Bueno pasemos a otra cosa, asunto olvidado, ok. Como dije que te voy a enseñar haremos algo bien sencillo que tal ramen con verduras- le dije
-genial, si ah de ser sencillo-
-Claro que si por eso empiezo por ahí. Bueno primero pásame unas zanahorias, te dejaré indicando como cortarlas y yo haré lo mismo con el resto- y comencé mis lecciones de cocina, él trajo las zanahorias y le enseñe como deben cortarse,
-entonces entendiste todo?- pregunte
-Por supuesto-
-Ok, aquí tienes las zanahorias- lo deje, para que yo haga el resto, cuando de pronto él grito, me di la vuelta y deje lo que estaba haciendo- que paso?- me acerque a él preocupado agarre su mano y note que había sangre.. -al parecer no es muy profundo-observe el corte-déjame ver si esto funciona., sino iré por alcohol y banditas – sujete el dedo lo apreté un poco y lo lleve a mi boca succionando la sangre, no tome cuenta de mi acción, como se me ocurre hacer eso?? Comencé a sonrojarme lo mire de reojo y el también estaba sonrojado, me detuve de inmediato y me di la vuelta
-ire por el botiquín- le dije algo nervioso, Salí apurado de ahí, que tontería la mia de hacer algo como eso, en que estoy pensando? Agarre el botiquín y antes de entrar a la cocina, trate de relajarme, respire profundo y poniendo una sonrisa me dirigí a él.
- muéstrame tu dedo- le dije, él obedeció – primero limpie la herida con agua oxigenada, para que no le ardiera, luego le puse una bandita de color azul con estrellitas- ya esta-
Él miro la bandita de estrellas y sonrió – esto es para niños – reclamo
-pues lo siento pero no tengo otras- haciendo un puchero de ofendido
-muchas gracias – me dijo y me dio un beso en la frente, luego se dio la vuelta – ahora debo continuar con mi labor, no puedo fallarte –
Estaba en shock!!!!! Ese beso me dejo en las nubes, me paralice por unos segundos y luego sacudí mi cabeza y me puse manos a la obra con el almuerzo.
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Ya en la tarde decidí llevarle de compras, llegando a la tienda de ropas compramos varias cosas, era increíble pero todo lo que se ponía le quedaba bien desde una simple gorra, hasta unos trajes que necesitaba para su nuevo trabajo, lo mas chistoso fue la parte en la que le compramos los calzoncillos, desde que entramos y salimos de esa tienda el estaba todo sonrojado, me pareció taaaaan tierno!!! Lo mejor era que todo le impresionaba, y tímidamente me comento que nunca había entrado a los grandes centros comerciales, y todo le parecía genial.
-no crees que ya compramos mucho?- me miro preocupado
-ni hablar, mi asistente debe vestir bien!!- dije – además quiero ir al sector de los peluches desde aquí puedo ver que llegaron nuevos modelos- y apure mi paso hacia uno de los lugares que mas me encantan. Él me miro sorprendido y me siguió
Cuando entramos a la tienda de peluches me acerque a la vitrina en la que estaban una familia de conejitos blancos y sin dudarlo los compre. Me di la vuelta y el estaba observándome de una forma tan tierna que me puso un poco nervioso, pague los peluches y salimos de ahí
-cuando tenga dinero, yo seré quien te compre muchos peluches- me dijo mirándome y serio, eso me puso nuevamente rojo y lo único que hice fue sonreírle nerviosamente y mirar a otro lado, ahí me di cuenta de que muchas chicas nos miraban, bueno creo que miraban mas kyu, están completamente embelesadas como si tuvieran a una estrella frente a sus ojos, eso me molesto, no quiero que miren a mi kyu! Un momento mi kyu????? Otra vez estoy hablando incoherencia.
-mejor regresemos a casa – le dije comenzando a caminar- sino las chicas de nuestro alrededor van a querer secuestrarte- creo que mi tono era un poco molesto, porque estoy hablando asi???
-está bien- me obedeció inmediatamente y miro a su alrededor- pero estas molesto?- me dijo algo triste.
- no para nada- me calme un poco y le sonreí
-sabes cuando entramos aquí, todo el tiempo también te miraban a ti, y eso me ponía un poco molesto- pare en seco, pero luego seguí caminando
-mejor no le demos tanta importancia al asunto- le dije sonriendo, además cerca de la salida del centro divise una tienda de dulces, me apure en llegar ahí y decidí comprarme muchos dulces porque todos lucían exquisitos!!
-también te gustan los dulces??- me pregunto
-sip, me encantan- dije con una gran sonrisa en mis labios.
Y nos dirigimos a nuestro hogar.
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(espero les haya gustado !!!!!!!!!! y espero con gusto sus: COMENTARIOS

Mai- Suju ocioso

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
- muéstrame tu dedo- me dijo entonces le obedecí – primero limpió la herida con agua oxigenada, y por ultimo una bandita de color azul con estrellitas- ya esta-
Miré esa bandita de estrellas y sonreí – esto es para niños – le dije para ver cómo me respondía
-pues lo siento pero no tengo otras- respondió haciendo un puchero de ofendido.
En verdad este chico podía resultar muy tierno a pesar de su edad, pero eso que importaba de todo modos el me cuidaba ¿no?
-muchas gracias – le dije y le di un beso en la frente para luego darme la vuelta – ahora debo continuar con mi labor, no puedo fallarte –
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En la tarde Sungmin decidió llevarme de compras, en verdad me llenaba de entusiasmo y curiosidad por el simple hecho que jamás había ido a una, pues toda la ropa nos llevaba al lugar y las monjas se encargaban de repartirla, así que teníamos que conformarnos con lo que nos dieran, la verdad yo no tenía problemas, me bastaba con lo que me daban.
Me sentía bastante extraño en ese lugar tan grande y con muchas personas, hice mucho esfuerzo por no separarme de Sungmin, si no terminaría perdido. Entramos como a tres tiendas o más , la verdad no me fijé en eso, debería ser mas observador. Me colocaba como cuatro prendas para que me probara, cada vez que me miraba en el espejo me sentía extraño, como que no era yo, siempre preguntaba si me gustaba, yo no sabía que responderle, si me gustaba y mucho peor me sentía incomodo por el hecho que estaba gastando por mí. Varias veces me recalcó que no me preocupara, pero que eso sí, me decidiera, no quería convertirse en un “dictador” e imponerme sus gustos (y dentro de mí lo agradecí, o terminaría vestido de rosa y blanco), así que optaba por ropa cómoda y oscura, unas gorras para el diario, aparte de unos trajes para el trabajo que seguro me tomaría tiempo acostumbrarme sobre todo por las corbatas, aprender hacer ese bendito nudo y dejar de sentirme ahorcado con eso.
La parte más dura y vergonzosa fue al comprar calzoncillos, desde que entramos y salimos de esa tienda no dejaba de sentirme así, y es que el solo hecho de estar en ese lugar me producía nervios, la cantidad de diferentes modelos de interior par ahombres, jamás pensé que existieran tantos incluso unos, que al verdad me hacían pensar, oles falto para la tela o quisieron hacer una broma, pues eso, apenas taparía la parte delantera y la trasera quedaría al aire.
La verdad todo me impresionaba, y tímidamente le comenté que nunca había entrado a los grandes centros comerciales, y todo me parecía genial.
-no crees que ya compramos mucho?- le miré preocupado
-ni hablar, mi asistente debe vestir bien!!- me dijo él – además quiero ir al sector de los peluches desde aquí puedo ver que llegaron nuevos modelos- y apuró su paso hacia uno de los lugares que los vendían. Cada vez me sorprendía más, tenía unos gustos tan diferentes a los demás, pero no hacía más que darme ternura.
Entró a la tienda y le seguí, estaba emocionado hasta llegué a pensar o imaginé que los ojos le brillaban al ver una familia de conejitos blancos que sin dudarlo los compró. Yo lo observaba de una forma tierna, era como si de repente tuviera frente a mí, a mi amigo Ryeowook, pues recordaba cómo se peleaban con el resto para poder conseguir los mejores peluches, en verdad los amaba. Anoté en mi memoria que si algún día le regalaba algo sería eso, peluches, así podría ver esa sonrisa.
-cuando tenga dinero, yo seré quien te compre muchos peluches- le dijo mirándole serio, me sonrió y miró a su lado su cara cambió, así que le seguí con la vista y vi un grupo de chicas que nos miraban, no sabía cómo reaccionar, jamás había pasado por eso.
-mejor regresemos a casa – me dijo comenzando a caminar- sino las chicas de nuestro alrededor van a querer secuestrarte- su tono de voz sonó un poco molesto, al verdad no entendí por qué ¿acaso hice algo mal?
-está bien- le obedecí y miré a mi alrededor- ¿pero estas molesto?- no me aguanté las ganas de preguntarle algo triste. Quizás hice algo para que se pudiera así.
- no para nada- me sonrió, eso me calmó un poco.
Volví a mirar a esas chicas, no conocía de mujeres pero si algo podía describir sus miradas hacia Sungmin era como una expresión de hambre, si casi como cuando tu miras el plato de comida que te gusta , asi miraban esas chicas, en esos instantes un sentimiento de molestia se produjo en mi, sin saber la razón por la que me encontraba así, o bueno quizás sí, era por Sungmin, pero no entendía por qué.
-sabes cuando entramos aquí, todo el tiempo también te miraban a ti, y eso me ponía un poco molesto- esperen por qué le dije eso.
Paró en seco por lo que le dije, pero luego siguió caminando.
-mejor no le demos tanta importancia al asunto- me dijo sonriendo,
De un momento a otro caminó apurado hacia un lugar, era una tienda de dulces, parecía como si iba a comprarlos todos-también te gustan los dulces?- no pude evitar preguntarle.
-sip, me encantan- dijo con una gran sonrisa en sus labios, como si de un niño se tratara.
Después de eso nos dirigimos a su casa. Me dijo que llevara mis cosas al dormitorio para que las ordenara y que de una vez separara lo que iba a usar para mañana, pues sería mi primer día de trabajo.
Llegamos ya a la hora de la cena, el se pudo su delantal para cocinar, de inmediato me puse a su lado, quiera aprender a cocinar tal como lo hacia él. Así que observaba atentamente cada uno de sus movimientos, sus mejillas estaban coloradas, seguramente por el calor que emanaba la cocina.
Cuando terminó me invitó a sentarme, para ser comedido fui por las cucharas, era un consomé lo que había hecho, así me dijo él que se llamaba ese plato que había preparado. Nos sentamos casi al mismo tiempo, di la primera probada.
-Está muy rica, si que tienes talento para la cocina.
-no es para tanto, esto es algo sencillo de hacer-decía mientras sacaba la lengua y se tocaba la cabeza de manera tímida-
-Sí, pero te apuesto que si yo lo hubiera intentado, seguro ahora nos estaríamos intoxicando-
Tranquilo, verás cómo pronto aprendes a cocinar-
Eso espero, así podre ayudarte cuando estés cansado-
-Gracias, es muy gentil de tu parte-
-Es lo menos que puedo hacer-
-bueno dejemos de hablar o se enfriara –dijo metiéndose una cucharada.
El resto de la cena, comimos en silencio, hasta que terminamos y yo me ofrecí lavar los platos. Luego de dejarlos todos limpios me dijo que veamos una película, pues era muy temprano como para dormirse.
-¿cómo que te gustaría ver?
-no sé, la que tú elijas está bien-
-Seguro, no quiero que luego me estés diciendo que esta aburrida o te duermas-
-no pasará te lo aseguro-
Dicho esto se agachó hacia el estante donde tenía muchos de esos paquetes. Sacó uno que seguro le gustaba mucho, deduje por la cara que puso.
La coloco dentro del aparato llamado DVD, y dio comienzo, se sentó a un lado mío y abrazaba una cojín del mueble. Al principio la película no llamaba mi atención, pero al ver como el chico de un momento a otro estaba muy triste, había perdido a sus padres en un accidente de tránsito, quedándose huérfano, eso me llegó, aquel niño empezaba a pasar lo mismo por lo que me tocó pasar a mí, me conmovió por el simple hecho de que en algunas cosas se parecía a mí, solo en algo nos diferenciábamos, el era rubio, era muy abierto con las personas y tenia, eso que dejó en shock ¡Tenia novio!, aquello sí que me conmociono por completo, y es que si había algo que si nos enseñaron es que los hombres no deben juntarse con hombres, pero el caso que tenia al frente me tenia intrigado, pues se notaba que en verdad se amaban escuché sollozos que provino de mi acompañante, cuando aquel muchacho tuvo que dejar el orfanato y asi separarse de su novio.
Seguí el trama, pero sentí un peso sobre mi hombro Sungmin se había quedado dormido, seguro estaba muy cansado por su trabajo; me levanté como pude, tratando de no moverlo tanto para que no se despertara, y lo cargué en mis brazos para llevarlo a su cuarto.
Pase con mucho cuidado la puerta cuidando de no golpear su cabeza, hasta que por fin lo logré y pasé rápidamente a su cama para reposarlo ahí, y lo hice a tiempo, pues ya me comenzaba a pesar –Debería de dejar de comer tantos dulces-pensé y me reí por mi comentario al recordarlo como se ponía por estos en la tarde.
Lo recosté lo más cómodo posible, apoyándolo con su almohadas o colocando sobre él, la mantita caliente, para que así no tuviera frío mas adentrada la noche. Lo observé por unos instantes, su pecho subía y bajaba a un ritmo suave, una mano la puso sobre su pecho, la otra a un costado de la almohada y la boca entreabierta dejando escapar su aliento.
En actitud de agradecimiento me acerqué y besé su frente, dándole unas buenas noches y salí, cerrando la puerta detrás de mí.
Caminé hacia mi cuarto sin dejar de pensar en las cosas buenas que había vivido el día de hoy, y todo gracias a ese ser, dulce y amigable. No pude tener mejor suerte que encontrarme con él, en el camino de este diario vivir, con un destino marcado desde que nacemos. Quizás mi destino era que lo conociera a él con un propósito, que sea cual fuera lo aceptaría con gusto, pues él me ah devuelta la oportunidad de empezar una nueva vida. Pensando en estas cosas me quedé dormido, pues ya mis ojos pesaban.
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Sentí unas manos moverme.
-Kyuhyun, ya despierta o llegaremos tarde-decía mi salvador, pues ahora en adelante ese sería mi apodo para él.
-Ah, buenos días Sungmin-diej todavia deperezándome
-Buenos días Kyu, apúrate o llegaremos tarde, ve a duchaste primero, tienes una cara, sigue que yo iré a alimentar a mi gato antes de irme-me habló rápidamente mientras cargaba un felino en sus brazos, de solo verlo se me erizó la piel, no sé por qué pero jamás soporte los gatos cerca de mí.
-ok, no demoro en salir-dije antes de dirigirme al baño.
Mis ojos aun no se abrían del todo y mi cara estaba un desastre, me retiré la pijama y me metí a la ducha esta vez, pegué un grito al sentir caer el agua fría, pero después se convirtió de molestia, en energizante, el agua fría despertó todas las células de mi cuerpo, Salí de baño y me sequé dejando la toalla amarrada en mi cintura para poder afeitarme tal como me había enseñado días antes Sungmin.
Ya una vez listo mi limpieza, corrí a vestirme, me coloqué la ropa interior seguido del desodorante para después colocarme la camiseta mangas largas de color blanco con unos pantalones azul marino, la corbata no me la puse pues todavía no sabía cómo hacerme el nudo así que tendría que pedirle ayuda a mi salvador.
-ya está el desayuno, come mientras termino de vestirme- me dijo apurado-
-¿podrias ayudarme luego con la corbata?
-claro no hay problema, regreso enseguida-
-¿ya desayunaste tu?
-si perdona si no te acompañé-
-tranquilo no hay problema-alcancé a decirle antes de que se retirara, pero me sentí un poco triste quería compartir el desayuno con él.
Pero eso fue por segundos, el aroma despertó mi estomago y lo devoré en pocos minutos.
Sungmin ya venía vestido impecablemente de pies a cabeza, aquel conjunto le quedaba a la perfección acentuaba su esbelta figura, lo quedé mirando como un tonto, es que no lo podía negar, se veía ¡Como era la palabra? Ah, si, muy atractivo. No tiene nada de malo qe piense eso ¿Verdad?
-a ver, me dijiste que te ayudara con la corbata ¿no? , pon atención- se acercó a mí, quedando frente a frente, Subió el cuello de mi camisa y cerró el botón-
-ahora escucha con atención, por debajo del cuello debes cruzar la parte ancha sobre la parte estrecha un poco más abajo del cuello, luego deslizas la parte ancha por debajo de la parte estrecha, doblas la parte ancha por encima de la parte estrecha, pasas la parte ancha por arriba detrás de la corbata colocando tu dedo índice sobre el nudo que se está formando, retiras el dedo y deslizar la parte ancha en el interior del nudo, mantienes la parte estrecha, enseguida delicadamente tiras la parte ancha para cerrar el nudo. Ajustas el nudo, luego lo subes hasta el último botón del cuello. Una vez que el nudo está hecho, la parte estrecha tienes que ver que note y la extremidad de la parte ancha debe situarse a nivel de la cintura. Y eso es todo ¿entendiste?
Estuve atento a cada una de sus palabras, incluso noté como sus mejillas se sonrojaban, luego preguntó eso y la verdad todo lo que dijo se me fue. Por la cara que puse, supo que no, el solo se rió y me dijo.
-no te preocupes, solo tienes que practicar y serás un experto-
-pues tendrás que enseñarme más veces-le dije.
-Así parece, bueno, por ahora no llevaras nada, solo seguirás mis instrucciones y todo estará bien ¿de acuerdo?
-De acuerdo-respondí inmediatamente.
-bueno ay es hora de irnos, ¡Hasta luego Pinku! Te portaras bien.
El minino maulló, como respondiendo a su amo. Cerró con llave la puerta para dejarla asegurada.
Seguro hoy me depararía nuevas cosas que aprender. Subimos al carro y al cabo de media hora más o menos, llegamos a un edificio, era inmenso, no pude evitar abrir mi boca por lo sorprendido que estaba. Nos miramos y me sonrió- hoy ya no me aburriré en la oficina-dicho esto estacionó el auto más adelante.
Bajamos y caminamos hacia el ascensor (ya lo reconocí, pues en el centro comercial había muchos), presionó el botón numero 137. Sí, tenía muchos pisos ese edificio, por algo dije que era inmenso. Al fin se abrieron las puertas y respiré aliviado, pues tanto pisos y ver al altitud en la que nos encontrábamos, me produjo una especie de vértigo, de manera que mi rostro estaba verde.
Mi salvador se reía de mi cara, yo lo miré molesto, o eso intente hacer, pues no podía estar así con él, menos con una de sus sonrisas tan dulces; llegamos a la recepción (leí el letrerito) y saludamos a la que supuse era la secretaria.
-Buenos días Sunny-
-Buenos días jefe ¿cómo ha amanecido? Oh! ¿él es el nuevo?
-Sí, el es Kyuhyun, mi asistente-se dirigió a mi-Kyuhyun, ella es Sunny la recepcionista general-
-pues mucho gusto señorita Sunny-
-el placer es mío, jefe aquí le dejaron unos papeles para que los revise, ah no se olvide de sacarle copias a los archivos de ayer.
-está bien Sunny, nos vemos más tarde-dijo después de pasar una tarjeta por un objeto desconocido para mi, sungmin notó mi cara curiosa.
-Es para marcar tu hora de entrada y salida, en esta semana te darán una igual para que hagas lo mismo, solo tienes que pasarla por donde está este código de barras que se encuentra aquí.
-Ah ya veo, así que eso mismo haré todos los días-
-si todos días excepto los domingos que tenemos libres-guardó su tarjeta en la billetera-nos vemos más tarde, con permiso-
-siga no mas jefe, y que tenga un buen primer día señor Kyuhyun-me dedicó una sonrisa que yo le respondí inmediatamente Sungmin solo miraba.
-Kyu, debes tener cuidado por cómo te comportas o sonríes, si no, las secretarias o demás mujeres pueden malinterpretar, te lo digo por si acaso ves algún comportamiento extraño en ellas-me miró fijamente- no te voy a engañar, Eres guapo Kyu, y no dudo que las mujeres de aquí te salten encima, peor que eres nuevo, eres como carne fresca.
Debo admitir que la palabra “carne fresca” no me agradaba en absoluto, Sungmin vio mi cara de preocupación.
-Tranquilo Kyu, solo sigue los consejos que te iré dando conforme pase el tiempo-giramos en una esquina-ahora si Kyu, aquí es donde trabajaremos juntos-abrió la puerta dejando ver un lugar amplio con muchos papeles ordenados, algunos sillones, la ventana dejaba ver una hermosa vista de la cuidad, un aparto que no supe cómo se llamaba, pero no importaba, luego reconocería todo a su tiempo.
Entramos y el cerró la puerta, hoy sería un largo día, mi primer día de trabajo ¿qué cosas pasaran? No lo sé peor sé que estando a su lado todo estará bien, al menos quiero pensar eso por ahora.
Me indicó que tomara asiento, para darme algunas indicaciones, yo lo miraba atento, con ansias de aprender todo de él y poder dar lo mejor de mí.
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Miré esa bandita de estrellas y sonreí – esto es para niños – le dije para ver cómo me respondía
-pues lo siento pero no tengo otras- respondió haciendo un puchero de ofendido.
En verdad este chico podía resultar muy tierno a pesar de su edad, pero eso que importaba de todo modos el me cuidaba ¿no?
-muchas gracias – le dije y le di un beso en la frente para luego darme la vuelta – ahora debo continuar con mi labor, no puedo fallarte –
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En la tarde Sungmin decidió llevarme de compras, en verdad me llenaba de entusiasmo y curiosidad por el simple hecho que jamás había ido a una, pues toda la ropa nos llevaba al lugar y las monjas se encargaban de repartirla, así que teníamos que conformarnos con lo que nos dieran, la verdad yo no tenía problemas, me bastaba con lo que me daban.
Me sentía bastante extraño en ese lugar tan grande y con muchas personas, hice mucho esfuerzo por no separarme de Sungmin, si no terminaría perdido. Entramos como a tres tiendas o más , la verdad no me fijé en eso, debería ser mas observador. Me colocaba como cuatro prendas para que me probara, cada vez que me miraba en el espejo me sentía extraño, como que no era yo, siempre preguntaba si me gustaba, yo no sabía que responderle, si me gustaba y mucho peor me sentía incomodo por el hecho que estaba gastando por mí. Varias veces me recalcó que no me preocupara, pero que eso sí, me decidiera, no quería convertirse en un “dictador” e imponerme sus gustos (y dentro de mí lo agradecí, o terminaría vestido de rosa y blanco), así que optaba por ropa cómoda y oscura, unas gorras para el diario, aparte de unos trajes para el trabajo que seguro me tomaría tiempo acostumbrarme sobre todo por las corbatas, aprender hacer ese bendito nudo y dejar de sentirme ahorcado con eso.
La parte más dura y vergonzosa fue al comprar calzoncillos, desde que entramos y salimos de esa tienda no dejaba de sentirme así, y es que el solo hecho de estar en ese lugar me producía nervios, la cantidad de diferentes modelos de interior par ahombres, jamás pensé que existieran tantos incluso unos, que al verdad me hacían pensar, oles falto para la tela o quisieron hacer una broma, pues eso, apenas taparía la parte delantera y la trasera quedaría al aire.
La verdad todo me impresionaba, y tímidamente le comenté que nunca había entrado a los grandes centros comerciales, y todo me parecía genial.
-no crees que ya compramos mucho?- le miré preocupado
-ni hablar, mi asistente debe vestir bien!!- me dijo él – además quiero ir al sector de los peluches desde aquí puedo ver que llegaron nuevos modelos- y apuró su paso hacia uno de los lugares que los vendían. Cada vez me sorprendía más, tenía unos gustos tan diferentes a los demás, pero no hacía más que darme ternura.
Entró a la tienda y le seguí, estaba emocionado hasta llegué a pensar o imaginé que los ojos le brillaban al ver una familia de conejitos blancos que sin dudarlo los compró. Yo lo observaba de una forma tierna, era como si de repente tuviera frente a mí, a mi amigo Ryeowook, pues recordaba cómo se peleaban con el resto para poder conseguir los mejores peluches, en verdad los amaba. Anoté en mi memoria que si algún día le regalaba algo sería eso, peluches, así podría ver esa sonrisa.
-cuando tenga dinero, yo seré quien te compre muchos peluches- le dijo mirándole serio, me sonrió y miró a su lado su cara cambió, así que le seguí con la vista y vi un grupo de chicas que nos miraban, no sabía cómo reaccionar, jamás había pasado por eso.
-mejor regresemos a casa – me dijo comenzando a caminar- sino las chicas de nuestro alrededor van a querer secuestrarte- su tono de voz sonó un poco molesto, al verdad no entendí por qué ¿acaso hice algo mal?
-está bien- le obedecí y miré a mi alrededor- ¿pero estas molesto?- no me aguanté las ganas de preguntarle algo triste. Quizás hice algo para que se pudiera así.
- no para nada- me sonrió, eso me calmó un poco.
Volví a mirar a esas chicas, no conocía de mujeres pero si algo podía describir sus miradas hacia Sungmin era como una expresión de hambre, si casi como cuando tu miras el plato de comida que te gusta , asi miraban esas chicas, en esos instantes un sentimiento de molestia se produjo en mi, sin saber la razón por la que me encontraba así, o bueno quizás sí, era por Sungmin, pero no entendía por qué.
-sabes cuando entramos aquí, todo el tiempo también te miraban a ti, y eso me ponía un poco molesto- esperen por qué le dije eso.
Paró en seco por lo que le dije, pero luego siguió caminando.
-mejor no le demos tanta importancia al asunto- me dijo sonriendo,
De un momento a otro caminó apurado hacia un lugar, era una tienda de dulces, parecía como si iba a comprarlos todos-también te gustan los dulces?- no pude evitar preguntarle.
-sip, me encantan- dijo con una gran sonrisa en sus labios, como si de un niño se tratara.
Después de eso nos dirigimos a su casa. Me dijo que llevara mis cosas al dormitorio para que las ordenara y que de una vez separara lo que iba a usar para mañana, pues sería mi primer día de trabajo.
Llegamos ya a la hora de la cena, el se pudo su delantal para cocinar, de inmediato me puse a su lado, quiera aprender a cocinar tal como lo hacia él. Así que observaba atentamente cada uno de sus movimientos, sus mejillas estaban coloradas, seguramente por el calor que emanaba la cocina.
Cuando terminó me invitó a sentarme, para ser comedido fui por las cucharas, era un consomé lo que había hecho, así me dijo él que se llamaba ese plato que había preparado. Nos sentamos casi al mismo tiempo, di la primera probada.
-Está muy rica, si que tienes talento para la cocina.
-no es para tanto, esto es algo sencillo de hacer-decía mientras sacaba la lengua y se tocaba la cabeza de manera tímida-
-Sí, pero te apuesto que si yo lo hubiera intentado, seguro ahora nos estaríamos intoxicando-
Tranquilo, verás cómo pronto aprendes a cocinar-
Eso espero, así podre ayudarte cuando estés cansado-
-Gracias, es muy gentil de tu parte-
-Es lo menos que puedo hacer-
-bueno dejemos de hablar o se enfriara –dijo metiéndose una cucharada.
El resto de la cena, comimos en silencio, hasta que terminamos y yo me ofrecí lavar los platos. Luego de dejarlos todos limpios me dijo que veamos una película, pues era muy temprano como para dormirse.
-¿cómo que te gustaría ver?
-no sé, la que tú elijas está bien-
-Seguro, no quiero que luego me estés diciendo que esta aburrida o te duermas-
-no pasará te lo aseguro-
Dicho esto se agachó hacia el estante donde tenía muchos de esos paquetes. Sacó uno que seguro le gustaba mucho, deduje por la cara que puso.
La coloco dentro del aparato llamado DVD, y dio comienzo, se sentó a un lado mío y abrazaba una cojín del mueble. Al principio la película no llamaba mi atención, pero al ver como el chico de un momento a otro estaba muy triste, había perdido a sus padres en un accidente de tránsito, quedándose huérfano, eso me llegó, aquel niño empezaba a pasar lo mismo por lo que me tocó pasar a mí, me conmovió por el simple hecho de que en algunas cosas se parecía a mí, solo en algo nos diferenciábamos, el era rubio, era muy abierto con las personas y tenia, eso que dejó en shock ¡Tenia novio!, aquello sí que me conmociono por completo, y es que si había algo que si nos enseñaron es que los hombres no deben juntarse con hombres, pero el caso que tenia al frente me tenia intrigado, pues se notaba que en verdad se amaban escuché sollozos que provino de mi acompañante, cuando aquel muchacho tuvo que dejar el orfanato y asi separarse de su novio.
Seguí el trama, pero sentí un peso sobre mi hombro Sungmin se había quedado dormido, seguro estaba muy cansado por su trabajo; me levanté como pude, tratando de no moverlo tanto para que no se despertara, y lo cargué en mis brazos para llevarlo a su cuarto.
Pase con mucho cuidado la puerta cuidando de no golpear su cabeza, hasta que por fin lo logré y pasé rápidamente a su cama para reposarlo ahí, y lo hice a tiempo, pues ya me comenzaba a pesar –Debería de dejar de comer tantos dulces-pensé y me reí por mi comentario al recordarlo como se ponía por estos en la tarde.
Lo recosté lo más cómodo posible, apoyándolo con su almohadas o colocando sobre él, la mantita caliente, para que así no tuviera frío mas adentrada la noche. Lo observé por unos instantes, su pecho subía y bajaba a un ritmo suave, una mano la puso sobre su pecho, la otra a un costado de la almohada y la boca entreabierta dejando escapar su aliento.
En actitud de agradecimiento me acerqué y besé su frente, dándole unas buenas noches y salí, cerrando la puerta detrás de mí.
Caminé hacia mi cuarto sin dejar de pensar en las cosas buenas que había vivido el día de hoy, y todo gracias a ese ser, dulce y amigable. No pude tener mejor suerte que encontrarme con él, en el camino de este diario vivir, con un destino marcado desde que nacemos. Quizás mi destino era que lo conociera a él con un propósito, que sea cual fuera lo aceptaría con gusto, pues él me ah devuelta la oportunidad de empezar una nueva vida. Pensando en estas cosas me quedé dormido, pues ya mis ojos pesaban.
--------------------------------------------------------------------------------------------------
Sentí unas manos moverme.
-Kyuhyun, ya despierta o llegaremos tarde-decía mi salvador, pues ahora en adelante ese sería mi apodo para él.
-Ah, buenos días Sungmin-diej todavia deperezándome
-Buenos días Kyu, apúrate o llegaremos tarde, ve a duchaste primero, tienes una cara, sigue que yo iré a alimentar a mi gato antes de irme-me habló rápidamente mientras cargaba un felino en sus brazos, de solo verlo se me erizó la piel, no sé por qué pero jamás soporte los gatos cerca de mí.
-ok, no demoro en salir-dije antes de dirigirme al baño.
Mis ojos aun no se abrían del todo y mi cara estaba un desastre, me retiré la pijama y me metí a la ducha esta vez, pegué un grito al sentir caer el agua fría, pero después se convirtió de molestia, en energizante, el agua fría despertó todas las células de mi cuerpo, Salí de baño y me sequé dejando la toalla amarrada en mi cintura para poder afeitarme tal como me había enseñado días antes Sungmin.
Ya una vez listo mi limpieza, corrí a vestirme, me coloqué la ropa interior seguido del desodorante para después colocarme la camiseta mangas largas de color blanco con unos pantalones azul marino, la corbata no me la puse pues todavía no sabía cómo hacerme el nudo así que tendría que pedirle ayuda a mi salvador.
-ya está el desayuno, come mientras termino de vestirme- me dijo apurado-
-¿podrias ayudarme luego con la corbata?
-claro no hay problema, regreso enseguida-
-¿ya desayunaste tu?
-si perdona si no te acompañé-
-tranquilo no hay problema-alcancé a decirle antes de que se retirara, pero me sentí un poco triste quería compartir el desayuno con él.
Pero eso fue por segundos, el aroma despertó mi estomago y lo devoré en pocos minutos.
Sungmin ya venía vestido impecablemente de pies a cabeza, aquel conjunto le quedaba a la perfección acentuaba su esbelta figura, lo quedé mirando como un tonto, es que no lo podía negar, se veía ¡Como era la palabra? Ah, si, muy atractivo. No tiene nada de malo qe piense eso ¿Verdad?
-a ver, me dijiste que te ayudara con la corbata ¿no? , pon atención- se acercó a mí, quedando frente a frente, Subió el cuello de mi camisa y cerró el botón-
-ahora escucha con atención, por debajo del cuello debes cruzar la parte ancha sobre la parte estrecha un poco más abajo del cuello, luego deslizas la parte ancha por debajo de la parte estrecha, doblas la parte ancha por encima de la parte estrecha, pasas la parte ancha por arriba detrás de la corbata colocando tu dedo índice sobre el nudo que se está formando, retiras el dedo y deslizar la parte ancha en el interior del nudo, mantienes la parte estrecha, enseguida delicadamente tiras la parte ancha para cerrar el nudo. Ajustas el nudo, luego lo subes hasta el último botón del cuello. Una vez que el nudo está hecho, la parte estrecha tienes que ver que note y la extremidad de la parte ancha debe situarse a nivel de la cintura. Y eso es todo ¿entendiste?
Estuve atento a cada una de sus palabras, incluso noté como sus mejillas se sonrojaban, luego preguntó eso y la verdad todo lo que dijo se me fue. Por la cara que puse, supo que no, el solo se rió y me dijo.
-no te preocupes, solo tienes que practicar y serás un experto-
-pues tendrás que enseñarme más veces-le dije.
-Así parece, bueno, por ahora no llevaras nada, solo seguirás mis instrucciones y todo estará bien ¿de acuerdo?
-De acuerdo-respondí inmediatamente.
-bueno ay es hora de irnos, ¡Hasta luego Pinku! Te portaras bien.
El minino maulló, como respondiendo a su amo. Cerró con llave la puerta para dejarla asegurada.
Seguro hoy me depararía nuevas cosas que aprender. Subimos al carro y al cabo de media hora más o menos, llegamos a un edificio, era inmenso, no pude evitar abrir mi boca por lo sorprendido que estaba. Nos miramos y me sonrió- hoy ya no me aburriré en la oficina-dicho esto estacionó el auto más adelante.
Bajamos y caminamos hacia el ascensor (ya lo reconocí, pues en el centro comercial había muchos), presionó el botón numero 137. Sí, tenía muchos pisos ese edificio, por algo dije que era inmenso. Al fin se abrieron las puertas y respiré aliviado, pues tanto pisos y ver al altitud en la que nos encontrábamos, me produjo una especie de vértigo, de manera que mi rostro estaba verde.
Mi salvador se reía de mi cara, yo lo miré molesto, o eso intente hacer, pues no podía estar así con él, menos con una de sus sonrisas tan dulces; llegamos a la recepción (leí el letrerito) y saludamos a la que supuse era la secretaria.
-Buenos días Sunny-
-Buenos días jefe ¿cómo ha amanecido? Oh! ¿él es el nuevo?
-Sí, el es Kyuhyun, mi asistente-se dirigió a mi-Kyuhyun, ella es Sunny la recepcionista general-
-pues mucho gusto señorita Sunny-
-el placer es mío, jefe aquí le dejaron unos papeles para que los revise, ah no se olvide de sacarle copias a los archivos de ayer.
-está bien Sunny, nos vemos más tarde-dijo después de pasar una tarjeta por un objeto desconocido para mi, sungmin notó mi cara curiosa.
-Es para marcar tu hora de entrada y salida, en esta semana te darán una igual para que hagas lo mismo, solo tienes que pasarla por donde está este código de barras que se encuentra aquí.
-Ah ya veo, así que eso mismo haré todos los días-
-si todos días excepto los domingos que tenemos libres-guardó su tarjeta en la billetera-nos vemos más tarde, con permiso-
-siga no mas jefe, y que tenga un buen primer día señor Kyuhyun-me dedicó una sonrisa que yo le respondí inmediatamente Sungmin solo miraba.
-Kyu, debes tener cuidado por cómo te comportas o sonríes, si no, las secretarias o demás mujeres pueden malinterpretar, te lo digo por si acaso ves algún comportamiento extraño en ellas-me miró fijamente- no te voy a engañar, Eres guapo Kyu, y no dudo que las mujeres de aquí te salten encima, peor que eres nuevo, eres como carne fresca.
Debo admitir que la palabra “carne fresca” no me agradaba en absoluto, Sungmin vio mi cara de preocupación.
-Tranquilo Kyu, solo sigue los consejos que te iré dando conforme pase el tiempo-giramos en una esquina-ahora si Kyu, aquí es donde trabajaremos juntos-abrió la puerta dejando ver un lugar amplio con muchos papeles ordenados, algunos sillones, la ventana dejaba ver una hermosa vista de la cuidad, un aparto que no supe cómo se llamaba, pero no importaba, luego reconocería todo a su tiempo.
Entramos y el cerró la puerta, hoy sería un largo día, mi primer día de trabajo ¿qué cosas pasaran? No lo sé peor sé que estando a su lado todo estará bien, al menos quiero pensar eso por ahora.
Me indicó que tomara asiento, para darme algunas indicaciones, yo lo miraba atento, con ansias de aprender todo de él y poder dar lo mejor de mí.
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sus comentarios son bienvenidos e inspiradores, gracias por seguirnos. si tienen alguan sugerencia que nos ayude a mejorar pue solo ponganlo AQUÍ

conito02- Suju King

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
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Llegando a la casa le dije que dejara sus cosas en su dormitorio (pues ya le asigne su nuevo dormitorio, no iba a dejar que se quede a dormir todo el tiempo en la sala) y que ordenara todas sus cosas porque mañana seria su primer día de trabajo.
Mientras él se acomodaba en su habitación, yo me dirigí a la cocina a prepara la cena pero en unos segundos el ya se había instalado y ya estaba colado a mi lado observando lo que hacía, él me dijo que quería aprender a cocinar por eso quería observarme atentamente.
El simple hecho de que esté a mi lado me pone nervioso, pero el tenerlo todo el tiempo observándome como un niño que quiere aprender de su madre, me ponía realmente nervioso no pude evitar estar sonrojado todo el tiempo porque su mirada era tan profunda que creo que hasta veía a través de mí. Cuando termine de cocinar lo invite a que pase al comedor para poder cenar, ni bien se comió el primero bocado me dijo:
-Está muy rica, si que tienes talento para la cocina.
-no es para tanto, esto es algo sencillo de hacer- le dije, muchas veces me dijeron que cocino delicioso pero el que me lo diga él lo hace un tanto ¿especial?
-Sí, pero te apuesto que si yo lo hubiera intentado, seguro ahora nos estaríamos intoxicando-
-Tranquilo, verás cómo pronto aprendes a cocinar- lo anime para que no se decepcionara de la cocina
-Eso espero, así podre ayudarte cuando estés cansado- me dijo sonriendo, y casi me atraganto de la emoción (por que este chico siempre tiene las palabras adecuadas para hacerme sonrojar)
-Gracias, es muy gentil de tu parte- es lo único que atine a decir
-Es lo menos que puedo hacer-
-bueno dejemos de hablar o se enfriara – decidí cortar el tema para ya no sentirme tan nervioso.
Después de la cena él se ofreció a lavar los platos (al menos eso era una de las pocas cosas que sabía hacer bien). Ya que era muy temprano todavía le ofrecí ver una película
-¿cómo que te gustaría ver?
-no sé, la que tú elijas está bien- como siempre tan caballeroso
-Seguro, no quiero que luego me estés diciendo que esta aburrida o te duermas-
-no pasará te lo aseguro- me dijo, entonces escogí una de las películas que más me gusta porque es muy tierna y muy emotiva siempre lloro cada vez que veo esa película.
Después de poner el video me dirigí el lado de kyu, me senté y abrase uno de los cojines, mientras avanzaba la película no te que poco a poco le comenzaba a interesar, ahora que lo pienso esta película se parece en algo a la historia de kyu, pero el será gay como el protagonista?, y mientras pensaba en todo eso mis ojos comenzaron a cerrarse…
Entre mis sueños sentí que alguien me arropaba en mi cama y me daba un beso de las buenas noches, y eso me hizo recordar a mi mami…
…………………………………………
Cuando desperté ya había amanecido, pensé en el día anterior y no recordaba como llegue a mi cama, lo último que recuerdo era que estábamos viendo la película y parece que me dormí, tal vez kyu me trajo? Mire la hora y ya era hora de alistarse, fui al baño luego a la cocina a preparar el desayuno, mientras se hervía el agua fui a la habitación de kyu, en el camino mi lindo pinku apareció de tanto tiempo –Pinku!! Donde estuviste? Te perdiste de muchas cosas, ven vamos a despertar a mi invitado - toque la puerta pero no contestaba (seguro tiene sueño profundo) entonces entre y lo vi durmiendo de lo más tranquilo que no me dieron ganas de despertarlo pero el trabajo es importante – ni modo bello durmiente, debes despertar- y comencé a moverlo con las manos porque a mis llamados no oia -Kyuhyun, ya despierta o llegaremos tarde- le dije y por fin despertó
-Ah, buenos días Sungmin- parece que aun me hablaba dormido ( me gusto verlo de esa manera, quisiera verle despertar asi todos los días, pero que estoy diciendo????)
-Buenos días Kyu, apúrate o llegaremos tarde, ve a ducharte primero, tienes una cara!!, sigue que yo iré a alimentar a mi gato antes de irme- le dije sonriendo y enseñándole mi gato, pero parece que los gatos no son su fuerte, por uqe podría decir que sentí tensión entre kyu y mi pinku.
-ok, no demoro en salir- me dijo, entonces yo salí de su dormitorio a terminar de preparar el desayuno y dar comida a mi bebe pinku. Como se demoraba un poco, comencé a desayunar y justo cuando acabe él ingreso al comedor, yo me levante pues tenía que alistarme para ir al trabajo, lo observe un poco y la ropa que le compre le quedaban realmente bien -ya está el desayuno, come mientras termino de vestirme- me apure
-¿podrias ayudarme luego con la corbata?- me pregunto, me fije en su corbata y por lo visto aun no había aprendido a hacer el nudo
-claro no hay problema, regreso enseguida- le dije
-¿ya desayunaste tu?- me preguntó
-si perdona si no te acompañé- aunque es su culpa por demorarse
-tranquilo no hay problema- me dijo algo ¿triste? Creo que debo desayunar siempre con él, tal vez no le gusta comer solo, pensé mientras me dirigía a mi dormitorio.
Me apure en vestirme, me gustaba verme bien asi que me fije varias veces en el espejo, no es por presumir pero hasta ahora todas las prendas me quedan demasiado bien, tal vez debería probar eso de ser modelo dije riendo de esa ocurrencia, porque a mí no me gusta mucho estar entre tanta gente y tanto ajetreo, una vez listo ya baje para ayudar con la corbata a mi kyu, ¿?????? Que estoy hablando?? Pare en seco, sacudí mi cabeza y me dirigí a la sala donde me esperaba el susodicho
-a ver, me dijiste que te ayudara con la corbata ¿no? , pon atención- y comencé con la explicación, mientras mis mejillas adquirían ese color tan significativo: el rojo -ahora escucha con atención, por debajo del cuello debes cruzar la parte ancha sobre la parte estrecha un poco más abajo del cuello, luego deslizas la parte ancha por debajo de la parte estrecha, doblas la parte ancha por encima de la parte estrecha, pasas la parte ancha por arriba detrás de la corbata colocando tu dedo índice sobre el nudo que se está formando, retiras el dedo y deslizar la parte ancha en el interior del nudo, mantienes la parte estrecha, enseguida delicadamente tiras la parte ancha para cerrar el nudo. Ajustas el nudo, luego lo subes hasta el último botón del cuello. Una vez que el nudo está hecho, la parte estrecha tienes que ver que note y la extremidad de la parte ancha debe situarse a nivel de la cintura. Y eso es todo– note que él me miraba muy atento y eso me puso más rojo aún, pero cuando le pregunte - ¿entendiste?- creo que su mente se puso en blanco por qué no reaccionaba, conclusión: no entendió. Me comencé a reír de su expresión -no te preocupes, solo tienes que practicar y serás un experto-
-pues tendrás que enseñarme más veces- y eso le devolvió el color rojo a mis mejillas
-Así parece, bueno, por ahora no llevaras nada, solo seguirás mis instrucciones y todo estará bien ¿de acuerdo?-
-De acuerdo- me respondió
-bueno - mire mi reloj- ahh!! es hora de irnos, ¡Hasta luego Pinku! Te portas bien.
Cuando llegamos al edificio de la empresa, note como kyu se sorprendia de lo grande que era, entonces sonreí y le dije - hoy ya no me aburriré en la oficina- y estacione el auto. Luego subimos en ascensor al piso 137 que era donde quedaba mi oficina, dentro del ascensor kyu estaba mareándose y su cara estaba color ¿verde? Fue mur gracioso y no pude evitar reirme, el hizo una mueca como de molesto, lo cual me hizo reir mas.
Ya saliendo del ascensor llegamos a la recepción, donde estaba una de mis grandes amigas, y eterna enamorada mia (según ella): sunny.
-Buenos días Sunny- la salude cordialmente
-Buenos días jefe ¿cómo ha amanecido? Oh! ¿él es el nuevo?- miro a kyu
-Sí, el es Kyuhyun, mi asistente-por no ser descortes decidi presentarlos -Kyuhyun, ella es Sunny la recepcionista general-
-pues mucho gusto señorita Sunny- contesto el muy galante…
-el placer es mío, jefe aquí le dejaron unos papeles para que los revise, ah no se olvide de sacarle copias a los archivos de ayer- sunny es muy atenta con mis cosas es de gran ayuda, y se que con ella no hay peligro para mi kyu, (?) mi kyu???? Otra vez estoy diciendo tonterías,
-está bien Sunny, nos vemos más tarde- le dije tratando de despejarme de las incoherencias que pienso, saque mi tarjeta y la pase por el código de barras, me di la vuelta y vi a un kyuhyun muy interesado en lo que acababa de hacer -Es para marcar tu hora de entrada y salida, en esta semana te darán una igual para que hagas lo mismo, solo tienes que pasarla por donde está este código de barras que se encuentra aquí- le explique
-Ah ya veo, así que eso mismo haré todos los días-
-si todos días excepto los domingos que tenemos libres- guarde mi tarjeta y le dije a sunny -nos vemos más tarde, con permiso-
-siga no mas jefe, y que tenga un buen primer día señor Kyuhyun-
esa picarona le sonrio a kyu, aunque la verdad no me preocupaba mucho sunny ella solo tiene ojos para mi (eso dice ella), quienes si me preocupaban eran las otras secretarias que ya se asomaban para ver al chico nuevo entonces le dije -Kyu, debes tener cuidado por cómo te comportas o sonríes, si no, las secretarias o demás mujeres pueden malinterpretar, te lo digo por si acaso ves algún comportamiento extraño en ellas- lo observe, y este chico estaba como el príncipe perfecto para toda mujer- no te voy a engañar, Eres guapo Kyu, y no dudo que las mujeres de aquí te salten encima, peor que eres nuevo, eres como carne fresca.- por que le hablo asi? Pareciera que estoy celoso, pero no, esta es la realidad, cuando yo entre a trabajar por primera vez en la empresa, todas las chicas me perseguían, me observaban, casi me acosaban y hasta se peleaban por atenderme, todo eso era realmente incomodo y no quisiera que kyu pase por todo eso.
-Tranquilo Kyu, solo sigue los consejos que te iré dando conforme pase el tiempo- le dije notando un poco de preocupación en su rostro -ahora si Kyu, aquí es donde trabajaremos juntos- y llegamos a mi oficina, nuestra oficina a partir de ahora.
Le dije que tomara asiento mientras yo veía los papeles que me habían asignado y pensaba que trabajo le daría a kyu, tenia que ser algo sencillo para empezar, cuando desvie mi mirada hacia él, vi lo muy atento que me observaba, eso me hizo sonrojar un poco, volvi mi vista a los papeles y recordé que tenia que fotocopiar las documentos que ya estaban listos.
-kyu necesito que vayas a la fotocopiadora y saques dos copias de cada hoja –le entregue los papeles- solo dáselos a la persona encargada y dile dos copias de cada uno, la fotocopiadora esta al final de este mismo pasillo- él se paro inmediatamente
- si señor- me dijo como si le estuviera encargando una tarea de vida o muerte, y salió rumbo a su destino… no pude evitar reírme ni bien salió de la oficina, se toma tan en serio las cosas…
-----------------------
Creo que ya paso 20 minutos y el guerrero aun no vuelve de la guerra, (jajajajajaja) mejor dicho kyu no vuelve de la fotocopiadora, quizás…
--------------------------------Imaginación de min--------------------------------------
Un preocupado kyu se dirige con papeles más importantes que su vida (según kyu) a una misión en la fotocopiadora, pero una vez que entra a esta, es interceptado por muchas mujeres que quieren ver, tocar y acosar al lindo chico nuevo. Como son varias kyu se asusta e intenta salir de ahí pero ellas lo agarran y lo amarran con cuerdas (que ese momento aparecieron de quien sabe dónde) lo ponen al centro de una mesa y están a punto de devorarlo.
-NOOOO-
---------------------------fin de la imaginación de min-----------------------------------
-nooooooooo no le hagan nada a kyu!!!!- y salgo corriendo de la oficina en busca de kyu, me dirijo a toda velocidad a la oficina donde sacan las fotocopias viendo como una lluvia de hojas salía de ahí y al momento de entrar me resbalo con los papeles que estaban tirados en el piso, cierro los ojos porque estoy seguro de que esta caída dolería y mucho.
1, 2, 3, …? No llega el golpe, abro mis ojos y veo el rostro de kyu muy cerca de mi observo sus labios estaban entre abiertos demasiado cerca de mí, analizo la situación y rápidamente me doy cuenta de que él detuvo mi caída, me separo inmediatamente de él al notar la demasiada cercanía en la que estaban nuestros rostros, estaba nuevamente rojo.
Mire alrededor y note que solo estábamos los dos, y por fin había dejado de llover papeles- que paso aquí?- pregunte
-lo siento, volví a causar problemas- me dijo kyu bajando la cabeza
-jajajajajajajajaja en serio contigo ya no me aburriré en esta monótona oficina- y comencé a recoger los papeles – y por qué decidiste hacer tú las fotocopias?-
- es que la persona encargada no estaba, y como ya llevaba un buen rato esperando, observe la maquina y no parecía tan difícil, cuando la maquina se volvió loca y comenzó a botar todos estos papeles- me dijo con carita de tristeza.
Le sonreí de una forma muy tierna – bueno no importa, ahora recojamos todo esto- luego saque las copias que necesitaba y volvimos a nuestra oficina.
Después de ir revisando los documentos que tenía que entregar luego, note la falla en uno de ellos, pero era muy largo de redactar además yo soy lento escribiendo en la computadora y aun tenía otras cosas que hacer, entonces vi a mi asistente que esperaba instrucciones.
-kyu acércate a la computadora, necesito que me ayudes en esto, solo tienes que copiarlo tal como está y en vez de esta parte tachada escribe lo que puse a un costado, ya te lo abrí Microsoft Word para que lo redactes, haber inténtalo con calma- le dije sonriendo,
-si señor- se sentó frente al ordenador y comenzó lento en un principio, pero poco a poco le fue tomando el ritmo y empezó escribir a una velocidad el doble de la mía, estaba sorprendido, además acababa de descubrir una nueva virtud de él: es bueno con las computadoras, y debo enseñarle más de computación.
Mientras yo firmaba los otros documentos y los ponía en un sobre, kyu acabo en un dos por tres toda la redacción, ya que todo estaba hecho y ya casi era la hora del almuerzo le pregunte:
-quieres salir al centro a almorzar o nos volvemos a la casa y yo preparo el almuerzo?-
- mmmm Me gusta tu comida, asi que quisiera que volvamos a casa, pero talvez estas cansado y lo mejor seria ir a comer al centro- kyu es tan considerado…
- volveremos a casa- le dije mientras salía de la oficina, me detuve en la puerta me gire hacia él y le dedique una de mis mejores sonrisas, luego le hice una seña para decirle que saliera y nos vayamos de ahí, mientras caminábamos por el pasillo, en el ascensor, por la salida del edificio, en el auto, solo pensaba: “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida” sentía que caminaba en las nubes, en serio “le gusta mi comida”, y asi llegamos a la casa, subí a mi habitación velozmente me cambie, no, en realidad me quite lo que no quería que se ensucie y baje con mi delantal corriendo hacia la cocina a preparar la comida que le gusta a kyu.
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Llegando a la casa le dije que dejara sus cosas en su dormitorio (pues ya le asigne su nuevo dormitorio, no iba a dejar que se quede a dormir todo el tiempo en la sala) y que ordenara todas sus cosas porque mañana seria su primer día de trabajo.
Mientras él se acomodaba en su habitación, yo me dirigí a la cocina a prepara la cena pero en unos segundos el ya se había instalado y ya estaba colado a mi lado observando lo que hacía, él me dijo que quería aprender a cocinar por eso quería observarme atentamente.
El simple hecho de que esté a mi lado me pone nervioso, pero el tenerlo todo el tiempo observándome como un niño que quiere aprender de su madre, me ponía realmente nervioso no pude evitar estar sonrojado todo el tiempo porque su mirada era tan profunda que creo que hasta veía a través de mí. Cuando termine de cocinar lo invite a que pase al comedor para poder cenar, ni bien se comió el primero bocado me dijo:
-Está muy rica, si que tienes talento para la cocina.
-no es para tanto, esto es algo sencillo de hacer- le dije, muchas veces me dijeron que cocino delicioso pero el que me lo diga él lo hace un tanto ¿especial?
-Sí, pero te apuesto que si yo lo hubiera intentado, seguro ahora nos estaríamos intoxicando-
-Tranquilo, verás cómo pronto aprendes a cocinar- lo anime para que no se decepcionara de la cocina
-Eso espero, así podre ayudarte cuando estés cansado- me dijo sonriendo, y casi me atraganto de la emoción (por que este chico siempre tiene las palabras adecuadas para hacerme sonrojar)
-Gracias, es muy gentil de tu parte- es lo único que atine a decir
-Es lo menos que puedo hacer-
-bueno dejemos de hablar o se enfriara – decidí cortar el tema para ya no sentirme tan nervioso.
Después de la cena él se ofreció a lavar los platos (al menos eso era una de las pocas cosas que sabía hacer bien). Ya que era muy temprano todavía le ofrecí ver una película
-¿cómo que te gustaría ver?
-no sé, la que tú elijas está bien- como siempre tan caballeroso
-Seguro, no quiero que luego me estés diciendo que esta aburrida o te duermas-
-no pasará te lo aseguro- me dijo, entonces escogí una de las películas que más me gusta porque es muy tierna y muy emotiva siempre lloro cada vez que veo esa película.
Después de poner el video me dirigí el lado de kyu, me senté y abrase uno de los cojines, mientras avanzaba la película no te que poco a poco le comenzaba a interesar, ahora que lo pienso esta película se parece en algo a la historia de kyu, pero el será gay como el protagonista?, y mientras pensaba en todo eso mis ojos comenzaron a cerrarse…
Entre mis sueños sentí que alguien me arropaba en mi cama y me daba un beso de las buenas noches, y eso me hizo recordar a mi mami…
…………………………………………
Cuando desperté ya había amanecido, pensé en el día anterior y no recordaba como llegue a mi cama, lo último que recuerdo era que estábamos viendo la película y parece que me dormí, tal vez kyu me trajo? Mire la hora y ya era hora de alistarse, fui al baño luego a la cocina a preparar el desayuno, mientras se hervía el agua fui a la habitación de kyu, en el camino mi lindo pinku apareció de tanto tiempo –Pinku!! Donde estuviste? Te perdiste de muchas cosas, ven vamos a despertar a mi invitado - toque la puerta pero no contestaba (seguro tiene sueño profundo) entonces entre y lo vi durmiendo de lo más tranquilo que no me dieron ganas de despertarlo pero el trabajo es importante – ni modo bello durmiente, debes despertar- y comencé a moverlo con las manos porque a mis llamados no oia -Kyuhyun, ya despierta o llegaremos tarde- le dije y por fin despertó
-Ah, buenos días Sungmin- parece que aun me hablaba dormido ( me gusto verlo de esa manera, quisiera verle despertar asi todos los días, pero que estoy diciendo????)
-Buenos días Kyu, apúrate o llegaremos tarde, ve a ducharte primero, tienes una cara!!, sigue que yo iré a alimentar a mi gato antes de irme- le dije sonriendo y enseñándole mi gato, pero parece que los gatos no son su fuerte, por uqe podría decir que sentí tensión entre kyu y mi pinku.
-ok, no demoro en salir- me dijo, entonces yo salí de su dormitorio a terminar de preparar el desayuno y dar comida a mi bebe pinku. Como se demoraba un poco, comencé a desayunar y justo cuando acabe él ingreso al comedor, yo me levante pues tenía que alistarme para ir al trabajo, lo observe un poco y la ropa que le compre le quedaban realmente bien -ya está el desayuno, come mientras termino de vestirme- me apure
-¿podrias ayudarme luego con la corbata?- me pregunto, me fije en su corbata y por lo visto aun no había aprendido a hacer el nudo
-claro no hay problema, regreso enseguida- le dije
-¿ya desayunaste tu?- me preguntó
-si perdona si no te acompañé- aunque es su culpa por demorarse
-tranquilo no hay problema- me dijo algo ¿triste? Creo que debo desayunar siempre con él, tal vez no le gusta comer solo, pensé mientras me dirigía a mi dormitorio.
Me apure en vestirme, me gustaba verme bien asi que me fije varias veces en el espejo, no es por presumir pero hasta ahora todas las prendas me quedan demasiado bien, tal vez debería probar eso de ser modelo dije riendo de esa ocurrencia, porque a mí no me gusta mucho estar entre tanta gente y tanto ajetreo, una vez listo ya baje para ayudar con la corbata a mi kyu, ¿?????? Que estoy hablando?? Pare en seco, sacudí mi cabeza y me dirigí a la sala donde me esperaba el susodicho
-a ver, me dijiste que te ayudara con la corbata ¿no? , pon atención- y comencé con la explicación, mientras mis mejillas adquirían ese color tan significativo: el rojo -ahora escucha con atención, por debajo del cuello debes cruzar la parte ancha sobre la parte estrecha un poco más abajo del cuello, luego deslizas la parte ancha por debajo de la parte estrecha, doblas la parte ancha por encima de la parte estrecha, pasas la parte ancha por arriba detrás de la corbata colocando tu dedo índice sobre el nudo que se está formando, retiras el dedo y deslizar la parte ancha en el interior del nudo, mantienes la parte estrecha, enseguida delicadamente tiras la parte ancha para cerrar el nudo. Ajustas el nudo, luego lo subes hasta el último botón del cuello. Una vez que el nudo está hecho, la parte estrecha tienes que ver que note y la extremidad de la parte ancha debe situarse a nivel de la cintura. Y eso es todo– note que él me miraba muy atento y eso me puso más rojo aún, pero cuando le pregunte - ¿entendiste?- creo que su mente se puso en blanco por qué no reaccionaba, conclusión: no entendió. Me comencé a reír de su expresión -no te preocupes, solo tienes que practicar y serás un experto-
-pues tendrás que enseñarme más veces- y eso le devolvió el color rojo a mis mejillas
-Así parece, bueno, por ahora no llevaras nada, solo seguirás mis instrucciones y todo estará bien ¿de acuerdo?-
-De acuerdo- me respondió
-bueno - mire mi reloj- ahh!! es hora de irnos, ¡Hasta luego Pinku! Te portas bien.
Cuando llegamos al edificio de la empresa, note como kyu se sorprendia de lo grande que era, entonces sonreí y le dije - hoy ya no me aburriré en la oficina- y estacione el auto. Luego subimos en ascensor al piso 137 que era donde quedaba mi oficina, dentro del ascensor kyu estaba mareándose y su cara estaba color ¿verde? Fue mur gracioso y no pude evitar reirme, el hizo una mueca como de molesto, lo cual me hizo reir mas.
Ya saliendo del ascensor llegamos a la recepción, donde estaba una de mis grandes amigas, y eterna enamorada mia (según ella): sunny.
-Buenos días Sunny- la salude cordialmente
-Buenos días jefe ¿cómo ha amanecido? Oh! ¿él es el nuevo?- miro a kyu
-Sí, el es Kyuhyun, mi asistente-por no ser descortes decidi presentarlos -Kyuhyun, ella es Sunny la recepcionista general-
-pues mucho gusto señorita Sunny- contesto el muy galante…
-el placer es mío, jefe aquí le dejaron unos papeles para que los revise, ah no se olvide de sacarle copias a los archivos de ayer- sunny es muy atenta con mis cosas es de gran ayuda, y se que con ella no hay peligro para mi kyu, (?) mi kyu???? Otra vez estoy diciendo tonterías,
-está bien Sunny, nos vemos más tarde- le dije tratando de despejarme de las incoherencias que pienso, saque mi tarjeta y la pase por el código de barras, me di la vuelta y vi a un kyuhyun muy interesado en lo que acababa de hacer -Es para marcar tu hora de entrada y salida, en esta semana te darán una igual para que hagas lo mismo, solo tienes que pasarla por donde está este código de barras que se encuentra aquí- le explique
-Ah ya veo, así que eso mismo haré todos los días-
-si todos días excepto los domingos que tenemos libres- guarde mi tarjeta y le dije a sunny -nos vemos más tarde, con permiso-
-siga no mas jefe, y que tenga un buen primer día señor Kyuhyun-
esa picarona le sonrio a kyu, aunque la verdad no me preocupaba mucho sunny ella solo tiene ojos para mi (eso dice ella), quienes si me preocupaban eran las otras secretarias que ya se asomaban para ver al chico nuevo entonces le dije -Kyu, debes tener cuidado por cómo te comportas o sonríes, si no, las secretarias o demás mujeres pueden malinterpretar, te lo digo por si acaso ves algún comportamiento extraño en ellas- lo observe, y este chico estaba como el príncipe perfecto para toda mujer- no te voy a engañar, Eres guapo Kyu, y no dudo que las mujeres de aquí te salten encima, peor que eres nuevo, eres como carne fresca.- por que le hablo asi? Pareciera que estoy celoso, pero no, esta es la realidad, cuando yo entre a trabajar por primera vez en la empresa, todas las chicas me perseguían, me observaban, casi me acosaban y hasta se peleaban por atenderme, todo eso era realmente incomodo y no quisiera que kyu pase por todo eso.
-Tranquilo Kyu, solo sigue los consejos que te iré dando conforme pase el tiempo- le dije notando un poco de preocupación en su rostro -ahora si Kyu, aquí es donde trabajaremos juntos- y llegamos a mi oficina, nuestra oficina a partir de ahora.
Le dije que tomara asiento mientras yo veía los papeles que me habían asignado y pensaba que trabajo le daría a kyu, tenia que ser algo sencillo para empezar, cuando desvie mi mirada hacia él, vi lo muy atento que me observaba, eso me hizo sonrojar un poco, volvi mi vista a los papeles y recordé que tenia que fotocopiar las documentos que ya estaban listos.
-kyu necesito que vayas a la fotocopiadora y saques dos copias de cada hoja –le entregue los papeles- solo dáselos a la persona encargada y dile dos copias de cada uno, la fotocopiadora esta al final de este mismo pasillo- él se paro inmediatamente
- si señor- me dijo como si le estuviera encargando una tarea de vida o muerte, y salió rumbo a su destino… no pude evitar reírme ni bien salió de la oficina, se toma tan en serio las cosas…
-----------------------
Creo que ya paso 20 minutos y el guerrero aun no vuelve de la guerra, (jajajajajaja) mejor dicho kyu no vuelve de la fotocopiadora, quizás…
--------------------------------Imaginación de min--------------------------------------
Un preocupado kyu se dirige con papeles más importantes que su vida (según kyu) a una misión en la fotocopiadora, pero una vez que entra a esta, es interceptado por muchas mujeres que quieren ver, tocar y acosar al lindo chico nuevo. Como son varias kyu se asusta e intenta salir de ahí pero ellas lo agarran y lo amarran con cuerdas (que ese momento aparecieron de quien sabe dónde) lo ponen al centro de una mesa y están a punto de devorarlo.
-NOOOO-
---------------------------fin de la imaginación de min-----------------------------------
-nooooooooo no le hagan nada a kyu!!!!- y salgo corriendo de la oficina en busca de kyu, me dirijo a toda velocidad a la oficina donde sacan las fotocopias viendo como una lluvia de hojas salía de ahí y al momento de entrar me resbalo con los papeles que estaban tirados en el piso, cierro los ojos porque estoy seguro de que esta caída dolería y mucho.
1, 2, 3, …? No llega el golpe, abro mis ojos y veo el rostro de kyu muy cerca de mi observo sus labios estaban entre abiertos demasiado cerca de mí, analizo la situación y rápidamente me doy cuenta de que él detuvo mi caída, me separo inmediatamente de él al notar la demasiada cercanía en la que estaban nuestros rostros, estaba nuevamente rojo.
Mire alrededor y note que solo estábamos los dos, y por fin había dejado de llover papeles- que paso aquí?- pregunte
-lo siento, volví a causar problemas- me dijo kyu bajando la cabeza
-jajajajajajajajaja en serio contigo ya no me aburriré en esta monótona oficina- y comencé a recoger los papeles – y por qué decidiste hacer tú las fotocopias?-
- es que la persona encargada no estaba, y como ya llevaba un buen rato esperando, observe la maquina y no parecía tan difícil, cuando la maquina se volvió loca y comenzó a botar todos estos papeles- me dijo con carita de tristeza.
Le sonreí de una forma muy tierna – bueno no importa, ahora recojamos todo esto- luego saque las copias que necesitaba y volvimos a nuestra oficina.
Después de ir revisando los documentos que tenía que entregar luego, note la falla en uno de ellos, pero era muy largo de redactar además yo soy lento escribiendo en la computadora y aun tenía otras cosas que hacer, entonces vi a mi asistente que esperaba instrucciones.
-kyu acércate a la computadora, necesito que me ayudes en esto, solo tienes que copiarlo tal como está y en vez de esta parte tachada escribe lo que puse a un costado, ya te lo abrí Microsoft Word para que lo redactes, haber inténtalo con calma- le dije sonriendo,
-si señor- se sentó frente al ordenador y comenzó lento en un principio, pero poco a poco le fue tomando el ritmo y empezó escribir a una velocidad el doble de la mía, estaba sorprendido, además acababa de descubrir una nueva virtud de él: es bueno con las computadoras, y debo enseñarle más de computación.
Mientras yo firmaba los otros documentos y los ponía en un sobre, kyu acabo en un dos por tres toda la redacción, ya que todo estaba hecho y ya casi era la hora del almuerzo le pregunte:
-quieres salir al centro a almorzar o nos volvemos a la casa y yo preparo el almuerzo?-
- mmmm Me gusta tu comida, asi que quisiera que volvamos a casa, pero talvez estas cansado y lo mejor seria ir a comer al centro- kyu es tan considerado…
- volveremos a casa- le dije mientras salía de la oficina, me detuve en la puerta me gire hacia él y le dedique una de mis mejores sonrisas, luego le hice una seña para decirle que saliera y nos vayamos de ahí, mientras caminábamos por el pasillo, en el ascensor, por la salida del edificio, en el auto, solo pensaba: “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida”, “le gusta mi comida” sentía que caminaba en las nubes, en serio “le gusta mi comida”, y asi llegamos a la casa, subí a mi habitación velozmente me cambie, no, en realidad me quite lo que no quería que se ensucie y baje con mi delantal corriendo hacia la cocina a preparar la comida que le gusta a kyu.
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Mai- Suju ocioso

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
Escuché cada una de sus palabras
-kyu necesito que vayas a la fotocopiadora y saques dos copias de cada hoja –me entregó los papeles que eran algunos por cierto- solo dáselos a la persona encargada y dile dos copias de cada uno, la fotocopiadora esta al final de este mismo pasillo- me paré inmediatamente
- si señor- mi voz salió como si fuera una misión de vida o muerte, ridítrasero no, pero es que quería quedar bien con él
Busqué el lugar que me indicó Min, mientras llegaba no pude evitar sentirme nervioso, y es que a cada paso que daba, las miradas de las secretarias no dejaban de seguirme, tragué saliva al recordar las palabras de Min “eres como carne fresca”, apresuré los pasos pues no quería que me “comieran” en mi primer día de trabajo.
Seguí con esos pensamientos cuando fui interceptado por unas manos que me llevaron hasta una oficina. La reconocí de inmediato era Sunny.
-no te asustes Kyuhyun, disculpa si te tomé de sorpresa pero es que quería advertirte, debes tener cuidado con las mujeres de aquí, algunas son casadas, pero eso sí, bien sinvergüenzas y apenas ven a un joven guapo se le lanzan como hienas y no descansan hasta tenerlo sobre ellas, perdona que sea tan cruda pero es por tu bien.
No sabía si sentirme agradecido o mas asustado, las descripciones que me daba era de un samaritano en la jungla con leones hambrientos.
-Gracias por tus consejos Sunny, pero solo logras que me asuste más, ¿Qué esto una oficina o la jungla?
-eres muy gracioso Kyu y hasta tal vez podría decir que inocente, no te preocupes te cuidaré, aunque seguro el jefe Sungmin también ya te debió decirlo-
-en eso tienes razón, Sungmin me dijo algo parecido y que él también fue víctima-
-uy si esas mujeres-por el tono que habló diría que estaba celosa, tal vez era cierto Sunny le gusta Min, eso me hizo sentir incomodo- bueno no te quito más tiempo, seguro Min te dejó un encargo-
-si me mandó a sacar unas copias-
-ok, ve antes de que se vaya el encargado, yo tengo que seguir con estas cosas-se agarraba la cabeza seguro no sabía por dónde empezar-
-gracias por todo Sunny, me alegra saber que tengo a alguien de mi lado aparte de Min-
-es extraño-
-Que cosa?-
-eso, le dices Min todo el tiempo, y a él solo le dicen así las personas bien cercanas para él, ¿acaso son más que empleado y jefe?
-bueno vivo con él, es una larga historia-
-bueno luego me la cuentas, pero como te dije no muchos le dicen así, es mas la última persona que le nombraba así era Yesung un antiguo..un amigo de él. Nos vemos Kyuhyun- me llevó hasta la salida de la puerta y yo estaba confundido ¿Quién sería ese tal Yesung?
Acomode los papeles y retomé el camino nuevamente, por fin llegué a la dichosa maquina, pero no había nadie.
-se te ofrece algo guapo-se acercó una joven, era rubia por cierto, pero recordé las palabras de Sunny, asi que tomé mi postura de no se me acerquen, siempre me dijeron que mi mirada era fría e intensa, y así lo hice.
-vaya, me encanta esa mirada que tienes-se acercó felinamente, acorralándome contra la máquina, se supone que debería ser yo quien mandara, pero esta acosadora me intimidaba en serio- ¿Cuál es tu nombre? Pues veo que eres nuevo.
-no tengo por qué contestarle señorita, y si me disculpa, tengo cosas que hacer-
-mmm.. me gusta que me huyan, eso lo hace más excitante-pasó uno de sus dedos por mis labios-wow, son tan carnosos y suaves, me preguntó a que sabrán-
No aguanté más, o la alejaba ahora o saldría violado, así que la empujé y le dije- aléjese de mi, fea, deje de perder el tiempo, que le pagan para que trabaje y no para que ande de zorra-
Recibí una bofetada como respuesta, pero se la detuve a tiempo con la mano- Eres un estúpido- me respondió- Pero quien habla si usted se lo buscó, ahora retírese antes de que llame al jefe.
-esto no se quedará así, serás mío-
-Jessica déjalo en paz, tú tienes novio o te olvidas de eso-
-eres metida Sunny, claro como a ti ni hacen caso, por estar atrás de Sun…
-cállate y vete a trabajar, o quieres que se lo diga al jefe-
-aish, como fastidian, nos vemos guapo.
Debo admitirlo esa mujer daba miedo y espero no tener que toparla de nuevo, aunque será imposible, si trabajamos en el mismo lado.
-no puedo creerlo, te topaste con la peor de todas y encima te puso el ojo, vamos a tener que cuidarte-
-gracias Sunny, pero soy lo bastante grandecito como para que me defiendan, ojo, no te estoy siendo mal agradecido solo…
-lo sé tú orgullo de hombre no te lo permite, ni se para que vine…y se alejó
Otra vez solo, espero no aparezcan más, creo que tendré que comprar un repelente para este tipo de mujeres, ahora que haré, el encargado no viene.
Miré para todos lados y no había nadie, me fijé en la maquina, ¿Qué tan difícil podrías ser?
Miré con detenimiento de un lado a otro, en eso se acercó otro joven, vi cómo alzo la tapa y colocó la hoja, luego presionó unos botones y listo sacó la copia; tal como supuse no era complicado ¿o si?. Cuando se retiró decidí hacer lo mismo, la primer hoja bien, la segunda, también luego la tercera y….rayos que le pasó a esta cosa, esta que bota hojas por todos lados. Desesperado corro para todos lado tratando de agarrar las hojas al aire, pero cada vez salían más.
En eso notó una sombra entre las hojas y vi cómo se resbalaba, por reflejo me moví hacia ella y alcancé a tomar de la cintura, ya cerca noto que es Sungmin, y por la posición y el poco tiempo para analizar la situación, por prevenir su caída mi rostro quedó demasiado cerca al de él, observó muy de cerca sus labios, eran rosados, como no lo noté antes, aish no debería pensar esas cosas es un chico, pero aun así no puedo evitar que es hermoso y esa posición tan vulnerable, mi cara sentí arder de la vergüenza, al igual que la de él y no es para menos.
Por fin nos incorporamos y arreglamos nuestras ropas, la lluvia de papeles había cesado, entonces él preguntó.
-¿qué paso aquí?-
-lo siento volví a causar problemas-le respondí con la cabeza agachada de la vergüenza, no lo por el desastre si no por lo anterior.
Pero en vez de oír un regaño, escuché una carcajada y me dijo - en serio contigo ya no me aburriré en esta monótona oficina- y comenzó a recoger los papeles – y por qué decidiste hacer tú las fotocopias?-
- es que la persona encargada no estaba, y como ya llevaba un buen rato esperando, observe la maquina y no parecía tan difícil, cuando la maquina se volvió loca y comenzó a botar todos estos papeles- le dijo con cara triste.
Me sonrió de una forma muy tierna – bueno no importa, ahora recojamos todo esto- entonces él tomó las hojas y sacó las copias que necesitaba y volvimos a la oficina.
Yo observaba como revisaba hoja tras hoja, en eso mostró una cara de preocupación, sin tan solo pudiera saberlo o ayudarle, peor mejor que me quedo callado quizás así le ayudo más. Entonces me miró y me llamó con la mano.
-kyu acércate a la computadora, necesito que me ayudes en esto, solo tienes que copiarlo tal como está y en vez de esta parte tachada escribe lo que puse a un costado, ya te lo abrí Microsoft Word para que lo redactes, haber inténtalo con calma- me dijo sonriendo,
-si señor- me senté frente al ordenador, la miré por unos instantes, y es que en la vida había tocado una de estas cosas, lo más cerca fue la primera vez que entré a la oficina de la moja, de ahí ni mas, pero no quería fallarle, asi que tal y como me dijo comencé a teclear; primero lento pues no tenia practica, pero poco a poco le fui tomando el ritmo y empecé escribir a una velocidad que jamás pensé, era como si desde siempre había tocado esa máquina, estaba sorprendido, me giré para ver a Min y supe que estaba igual de sorprendido como yo.
Se fue a su escritorio, seguro a hacer otras cosas, yo seguí con lo mío y al poco rato terminé, me sentía muy feliz por fin pude serle de utilidad. Mi barriga empezó a moverse, ví la hora y eran ya las 12 y 30, vaya cómo pasa el tiempo.
-quieres salir al centro a almorzar o nos volvemos a la casa y yo preparo el almuerzo?- me dijo.
- mmmm Me gusta tu comida, así que quisiera que volvamos a casa, pero tal vez estas cansado y lo mejor sería ir a comer al centro- quise ser considerado, pues era mi forma de agradecerle por todo
- volveremos a casa- me dijo.
Entonces salimos de la oficina, de repente se detuvo en la puerta se giró hacia mí y me dedicó una sonrisa que me dejó alucinando, luego me hizo una seña indicándome que saliera y nos vayamos de ahí, mientras caminábamos por el pasillo, en el ascensor, por la salida del edificio, en el auto, solo pensaba en esa sonrisa y él porque me sentí extraño con ella, a eso sumaba lo que sentí y pensé cuando lo tenía frente a mí al resbalarse.
Estaba con toda esa lluvia de pensamientos que no me fijé en qué momento llegamos a la casa, el subió a su habitación y enseguida bajó con un delantal corriendo hacia la cocina.
Me saqué el molesto saco y lo colgué en el mueble, me recogí las mangas para no ensuciar la camisa y así ayudarle en la cocina, después de todo quiera aprender a hacerlo como él.
-dime en que te ayudo-
-la vez pasada cortaste las verduras, como hoy no es el palto así, te enseñaré a cómo abrir la carne ¿de acuerdo?
Asentí con la cabeza, pero no me esperaba lo siguiente, se colocó detrás de mí y tomó mis manos junto al cuchillo-este es el movimiento y la colocación que debe tener el cuchillo, de ese modo te será más fácil- mientras me hablaba, su aliento en mi cuello me producía cosquillas, y es que al ser más bajo, fácilmente llegaba hasta ahí.
El resto del tiempo respondía por inercia, y es que en poco tiempo estaba pasándome cosas que jamás sentí, y eso me asustaba.
-estas bien Kyu- me preguntó inocentemente-
-si lo estoy- traté de mentir
-no me mientas-me hizo un puchero, estaba enojado- te he estado hablando y no me haces caso-
-yo lo siento, creo que estaba distraído ¿me perdonas?-no sé porque mi voz sonó dulce, pero no quería verlo enojado conmigo.
-está bien te perdono, pero con una condición-
-¿Cuál?-pregunté ansioso.
-que después del trabajo nos vayamos a celebrar a un bar-
-eh!!! Y ¿Qué se supone que celebramos?-
-tontito, celebramos tu primer día laboral y porque estamos juntos en esto, no te parece genial?-
-sí pero, tengo un problema, sé lo que es un bar, alguna vez vi en una película sin querer pero….yo no sé tomar-
-ah, de eso no te preocupes, yo te enseño-
-habrá alguna cosa que puedo ser yo quien te enseñe-
-mmm…pues claro-me miró juguetonamente—dime como le haces para verte bien aun estando despeinado-dicho esto me deslizó sus dedos por mi cabello sacudiéndolos-Ya basta decía entre risas- Ah no…no pararé-me respondió él.
Parecíamos dos niños molestándonos y sin parar de reír, seguimos así, hasta que nuestras miradas chocaron y cesaron las risas, nuestros rostros se enrojecieron sin saber bien por qué, estábamos cerca y mi cuerpo se movía solo hacia él, pero me vi interrumpido.
-Bueno vamos a comer que se enfría y no llegarnos temprano al trabajo de nuevo-habló nerviosamente.
No sé por qué actué así, de repente quise estar más cerca de él, era como un instinto algo que me llamaba a hacerlo, estaba cada vez mas confundido. Me senté frente a él y comimos en silencio, ya cuando terminamos, el subió a cambiarse y yo me acomodé el saco nuevamente, y volvimos a la oficina.
Se sentía muy extraño pues apenas cruzamos palabras más que para indicarme cualquier cosa que quería que hiciera, con mi virtud descubierta ahora me la pasaba tipiando.
-ya regreso, voy por unas cosas y vengo enseguida-
-está bien, sigue no más- me sentía my incomodo estar así.
Otra vez terminé pronto y me estaba aburriendo, encima ya habían pasado como 20 minutos desde que se fue Min, como extraño sus sonrisas, ay Kyu si apenas llevas poco tiempo de conocerlo y lo extrañas a cada instante, peor que es lo que te pasa, está bien que seas agradecido, de todo modos es tu salvador, pero no está bien esa dependencia, ya me estoy volviendo loco hablando conmigo mismo.
Tocaron la puerta.
-pase-
-Ah, hola Kyu ¿está Min?
-no, salió-
-mmm…bueno, hazme un favor entrégale esta carta, es importante.
-ok, se la daré-
-gracias Kyu, parece que ya te estás ambientando qué rápido-
-ejem, si así parece-
-bueno me retiro- y cerró la puerta detrás de sí.
Le has pasado que miran un sobre y les da ganas de abrirlo, aun sabiendo que no es suyo, pues asi me sentía en ese momento, quería saber su contenido, me regañé varias veces para no hacerlo, finalmente me acerqué y lo tomé, leí la primera línea decía “de: Yesung, para: Sungmin mi lindo conejito”.
Otra vez ese nombre y encima porque le decía mi conejito, me sentí muy molesto, pero abrieron la puerta.
-bueno Kyu, terminó nuestra jornada de trabajo, ahora sí, vámonos que nos espera una celebración-otra vez era el mismo de siempre. Estaba tan feliz que olvidé por completo el sobre que tenía que entregarle. Salimos y nos despedimos del resto de los empleados.
Subí al carro, tenia ansias de saber a dónde me llevaría, pues todo era nuevo para mí.
-emocionado-me pregunté-
-pues sí-
-espero te guste bailar-
-Eh!!!-mi cara se descolocó, yo no sé bailar.
Llegamos al lugar, se escuchaba la música muy fuerte, casi para romper los tímpanos, tuve que tapar mis oídos si no quería terminar sordo, Min se reía de mi actitud, lo cual no me pareció gracioso y se lo hice entender, entonces su expresión cambió, de todos modos me tomó de la mano y me llevó hacia un lugar, tomé asiento.
-dos copas por favor-escuché que ordenó-no te preocupes pedí lo más suave.
Al rato llegaron las órdenes-Bueno es hora de brindar Kyu, por nosotros-dicho esto chocaron vasos, el primero en tomar fue Min, Kyu le siguió después, pero le supo mal y escupió, Min quien lo observaba solo se echó a reír.
-eso pasa hasta que e acostumbres, al comienzo sabe así, pero después, se siente mejor-
lo miré con duda, pero volví a intentarlo, luego de cuatro vasos al quinto pudo sentir algo, como que se relajaba y sus mejillas estaban rojas.
-ya me cansé de estar sentado, vamos a bailar-
-disculpa no creo que sea buena idea, yo no sé bailar, te lo dije-
-no importa aquí nadie te ve-de haber sido en otro momento me negaba y jamás saldría, pero me sentía tan relajado de manera que hice caso y me dejé arrastrar a la pista. La música sonaba –solo déjate llevar-me susurró al oído.
Entonces comencé a moverme, imitando a Sungmin y sus movimientos, se meneaba muy bien, al ritmo de la música, parecería mentira pero luego de un rato me gustó y ya no quería parar, entonces la música cambio de ritmo, era más suave y me quedé parado sin saber qué hacer, nuestros cuerpos sudados por el baile anterior y la camisa pegada dejando ver perfectamente la silueta de Min, y él se acercó, posó sus brazos sobre mis hombros no sin antes acomodar mis manos en su cintura, moviéndonos al nuevo compas, era lento y se podía decir que romántico.
Miré para todos lados y todas las parejas estaban casi igual, pues la diferencia era que muchos se besaban y otros más atrevidos le apretaba el trasero al otro, yo por mi lado observaba los ojos de Min, eran tan puros, tan sinceros y tiernos, que sentí perderme en ellos.
Pasaron las horas y de canción en canción terminamos cansados y yo con un sentimiento nuevo que no podía identificar, solo sabía que ahora miraba diferente a Sungmin y eso me asustaba, pues al estar cerca de él, mi corazón se aceleraba y mucho, pensé que tal vez debería ver un doctor. Ya era hora de regresar a casa, le agradecí por el momento y la experiencia vivida, después de subir al carro y llegar a casa; cada quien se dirigió a su dormitorio, Min lo hizo casi corriendo pues no cogió tarde la noche y con lluvia, y eso solo significaba una cosa sobre todo si en invierno, truenos.
Varias veces quise subir para saber si estaba bien, pero no podía, llegaba hasta el marco de la puerta y me regresaba. Entonces escuché un fuerte estruendo, era un trueno, entonces ya no pude seguir ahí. Tenía que ir a verlo, pero se me adelantó pues cuando estaba a punto de salir él ya estaba parado en mi dormitorio.
-¿puedo dormir contigo?-
Hice un espacio en mi cama, dándole a entender que sí, su expresión era exactamente igual a la de un niño, me recordaba a uno del orfanato, se ponía casi igual, caminó a gatas en la cama y se recostó hacia la pared-es que no me gusta dormir en la orilla, siento que me voy a caer- le sonreí y le dejé pasar para cambiar puestos.
Casi al instante cerró los ojos y se quedó dormido.
-Buenas noches Sungmin, que duermas bien- me acomodé a su lado y cerré los ojos. Por mi mente pasaban muchos recuerdos y pensamientos, la mayoría eran tristes, en eso recordé el momento en que conocí a Sungmin, en mi rostro se dibujo una sonrisa, ese día conocí la luz, pero de repente se fue desvaneciendo y él se alejaba de mí. Grité asustado para darme cuenta que solo era una pesadilla.
Me recosté nuevamente ahí estaba durmiendo plácidamente, me fije mas en su cara, sus facciones se podrían decir que eran perfectas, eran delicadas y la piel se notaba que era tersa como piel de melocotón, sus labios…sus labios besables…en que estoy pensando. Me giré para disipar todo pensamiento pero lo único que ocurrió fue que Min se movió y e abrazó, dejando nuestras caras muy juntas, por no decir nuestros labios.
Y ahí estaba la tentación que por primera vez sentí, estaban entreabiertos como haciendo una invitación a que continuara con lo que tenía pensado. Quería soltarme de su agarre, jamás pensé que tendría tanta fuerza y no pude, o único que logre fue hacer una especie de rebote y rozarlos, esos lindos y rosados labios, esparciendo por todo mi ser un temblor muy agradable.
Y ya no me basto eso, quería saborearlos, sentirlos una vez más, y me acerqué a ellos, dándole un suave y tierno beso, apenas una caricia, pero igual un beso que guardaría siempre en mi mente, me separé para observarlo y vi que se movía, eso me puso más nervioso parecía que iba a despertar pero no lo hizo, entonces me acerqué de nuevo e inconscientemente comencé a mover mis labios sobre los de él, eran exquisitos y una nube de euforia me cegó, estaba contento o, no sabía bien como describirlo, le robé un último beso y me dejé acurrucar en sus brazos quedándome dormido.
…
A la mañana siguiente, desperté de golpe, pensé que todo había sido un sueño, me pasé mis dedos sobre mis labios, pero el recuerdo estaba vivo, entonces no podría haber sido solo un sueño, entonces él entró, vestido con su pijama rosada, inmediatamente mi cara tomó color rojo de solo recordar lo que hice. Me sentía avergonzado, pero a la vez feliz eso no había sido un sueño, eso quería creer.
-hola Kyu como dormiste-se acercó a mi cara-¿te encuentras bien? Estas rojo, no tendrás fiebre-y me perdí en sus ojos.
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-kyu necesito que vayas a la fotocopiadora y saques dos copias de cada hoja –me entregó los papeles que eran algunos por cierto- solo dáselos a la persona encargada y dile dos copias de cada uno, la fotocopiadora esta al final de este mismo pasillo- me paré inmediatamente
- si señor- mi voz salió como si fuera una misión de vida o muerte, ridítrasero no, pero es que quería quedar bien con él
Busqué el lugar que me indicó Min, mientras llegaba no pude evitar sentirme nervioso, y es que a cada paso que daba, las miradas de las secretarias no dejaban de seguirme, tragué saliva al recordar las palabras de Min “eres como carne fresca”, apresuré los pasos pues no quería que me “comieran” en mi primer día de trabajo.
Seguí con esos pensamientos cuando fui interceptado por unas manos que me llevaron hasta una oficina. La reconocí de inmediato era Sunny.
-no te asustes Kyuhyun, disculpa si te tomé de sorpresa pero es que quería advertirte, debes tener cuidado con las mujeres de aquí, algunas son casadas, pero eso sí, bien sinvergüenzas y apenas ven a un joven guapo se le lanzan como hienas y no descansan hasta tenerlo sobre ellas, perdona que sea tan cruda pero es por tu bien.
No sabía si sentirme agradecido o mas asustado, las descripciones que me daba era de un samaritano en la jungla con leones hambrientos.
-Gracias por tus consejos Sunny, pero solo logras que me asuste más, ¿Qué esto una oficina o la jungla?
-eres muy gracioso Kyu y hasta tal vez podría decir que inocente, no te preocupes te cuidaré, aunque seguro el jefe Sungmin también ya te debió decirlo-
-en eso tienes razón, Sungmin me dijo algo parecido y que él también fue víctima-
-uy si esas mujeres-por el tono que habló diría que estaba celosa, tal vez era cierto Sunny le gusta Min, eso me hizo sentir incomodo- bueno no te quito más tiempo, seguro Min te dejó un encargo-
-si me mandó a sacar unas copias-
-ok, ve antes de que se vaya el encargado, yo tengo que seguir con estas cosas-se agarraba la cabeza seguro no sabía por dónde empezar-
-gracias por todo Sunny, me alegra saber que tengo a alguien de mi lado aparte de Min-
-es extraño-
-Que cosa?-
-eso, le dices Min todo el tiempo, y a él solo le dicen así las personas bien cercanas para él, ¿acaso son más que empleado y jefe?
-bueno vivo con él, es una larga historia-
-bueno luego me la cuentas, pero como te dije no muchos le dicen así, es mas la última persona que le nombraba así era Yesung un antiguo..un amigo de él. Nos vemos Kyuhyun- me llevó hasta la salida de la puerta y yo estaba confundido ¿Quién sería ese tal Yesung?
Acomode los papeles y retomé el camino nuevamente, por fin llegué a la dichosa maquina, pero no había nadie.
-se te ofrece algo guapo-se acercó una joven, era rubia por cierto, pero recordé las palabras de Sunny, asi que tomé mi postura de no se me acerquen, siempre me dijeron que mi mirada era fría e intensa, y así lo hice.
-vaya, me encanta esa mirada que tienes-se acercó felinamente, acorralándome contra la máquina, se supone que debería ser yo quien mandara, pero esta acosadora me intimidaba en serio- ¿Cuál es tu nombre? Pues veo que eres nuevo.
-no tengo por qué contestarle señorita, y si me disculpa, tengo cosas que hacer-
-mmm.. me gusta que me huyan, eso lo hace más excitante-pasó uno de sus dedos por mis labios-wow, son tan carnosos y suaves, me preguntó a que sabrán-
No aguanté más, o la alejaba ahora o saldría violado, así que la empujé y le dije- aléjese de mi, fea, deje de perder el tiempo, que le pagan para que trabaje y no para que ande de zorra-
Recibí una bofetada como respuesta, pero se la detuve a tiempo con la mano- Eres un estúpido- me respondió- Pero quien habla si usted se lo buscó, ahora retírese antes de que llame al jefe.
-esto no se quedará así, serás mío-
-Jessica déjalo en paz, tú tienes novio o te olvidas de eso-
-eres metida Sunny, claro como a ti ni hacen caso, por estar atrás de Sun…
-cállate y vete a trabajar, o quieres que se lo diga al jefe-
-aish, como fastidian, nos vemos guapo.
Debo admitirlo esa mujer daba miedo y espero no tener que toparla de nuevo, aunque será imposible, si trabajamos en el mismo lado.
-no puedo creerlo, te topaste con la peor de todas y encima te puso el ojo, vamos a tener que cuidarte-
-gracias Sunny, pero soy lo bastante grandecito como para que me defiendan, ojo, no te estoy siendo mal agradecido solo…
-lo sé tú orgullo de hombre no te lo permite, ni se para que vine…y se alejó
Otra vez solo, espero no aparezcan más, creo que tendré que comprar un repelente para este tipo de mujeres, ahora que haré, el encargado no viene.
Miré para todos lados y no había nadie, me fijé en la maquina, ¿Qué tan difícil podrías ser?
Miré con detenimiento de un lado a otro, en eso se acercó otro joven, vi cómo alzo la tapa y colocó la hoja, luego presionó unos botones y listo sacó la copia; tal como supuse no era complicado ¿o si?. Cuando se retiró decidí hacer lo mismo, la primer hoja bien, la segunda, también luego la tercera y….rayos que le pasó a esta cosa, esta que bota hojas por todos lados. Desesperado corro para todos lado tratando de agarrar las hojas al aire, pero cada vez salían más.
En eso notó una sombra entre las hojas y vi cómo se resbalaba, por reflejo me moví hacia ella y alcancé a tomar de la cintura, ya cerca noto que es Sungmin, y por la posición y el poco tiempo para analizar la situación, por prevenir su caída mi rostro quedó demasiado cerca al de él, observó muy de cerca sus labios, eran rosados, como no lo noté antes, aish no debería pensar esas cosas es un chico, pero aun así no puedo evitar que es hermoso y esa posición tan vulnerable, mi cara sentí arder de la vergüenza, al igual que la de él y no es para menos.
Por fin nos incorporamos y arreglamos nuestras ropas, la lluvia de papeles había cesado, entonces él preguntó.
-¿qué paso aquí?-
-lo siento volví a causar problemas-le respondí con la cabeza agachada de la vergüenza, no lo por el desastre si no por lo anterior.
Pero en vez de oír un regaño, escuché una carcajada y me dijo - en serio contigo ya no me aburriré en esta monótona oficina- y comenzó a recoger los papeles – y por qué decidiste hacer tú las fotocopias?-
- es que la persona encargada no estaba, y como ya llevaba un buen rato esperando, observe la maquina y no parecía tan difícil, cuando la maquina se volvió loca y comenzó a botar todos estos papeles- le dijo con cara triste.
Me sonrió de una forma muy tierna – bueno no importa, ahora recojamos todo esto- entonces él tomó las hojas y sacó las copias que necesitaba y volvimos a la oficina.
Yo observaba como revisaba hoja tras hoja, en eso mostró una cara de preocupación, sin tan solo pudiera saberlo o ayudarle, peor mejor que me quedo callado quizás así le ayudo más. Entonces me miró y me llamó con la mano.
-kyu acércate a la computadora, necesito que me ayudes en esto, solo tienes que copiarlo tal como está y en vez de esta parte tachada escribe lo que puse a un costado, ya te lo abrí Microsoft Word para que lo redactes, haber inténtalo con calma- me dijo sonriendo,
-si señor- me senté frente al ordenador, la miré por unos instantes, y es que en la vida había tocado una de estas cosas, lo más cerca fue la primera vez que entré a la oficina de la moja, de ahí ni mas, pero no quería fallarle, asi que tal y como me dijo comencé a teclear; primero lento pues no tenia practica, pero poco a poco le fui tomando el ritmo y empecé escribir a una velocidad que jamás pensé, era como si desde siempre había tocado esa máquina, estaba sorprendido, me giré para ver a Min y supe que estaba igual de sorprendido como yo.
Se fue a su escritorio, seguro a hacer otras cosas, yo seguí con lo mío y al poco rato terminé, me sentía muy feliz por fin pude serle de utilidad. Mi barriga empezó a moverse, ví la hora y eran ya las 12 y 30, vaya cómo pasa el tiempo.
-quieres salir al centro a almorzar o nos volvemos a la casa y yo preparo el almuerzo?- me dijo.
- mmmm Me gusta tu comida, así que quisiera que volvamos a casa, pero tal vez estas cansado y lo mejor sería ir a comer al centro- quise ser considerado, pues era mi forma de agradecerle por todo
- volveremos a casa- me dijo.
Entonces salimos de la oficina, de repente se detuvo en la puerta se giró hacia mí y me dedicó una sonrisa que me dejó alucinando, luego me hizo una seña indicándome que saliera y nos vayamos de ahí, mientras caminábamos por el pasillo, en el ascensor, por la salida del edificio, en el auto, solo pensaba en esa sonrisa y él porque me sentí extraño con ella, a eso sumaba lo que sentí y pensé cuando lo tenía frente a mí al resbalarse.
Estaba con toda esa lluvia de pensamientos que no me fijé en qué momento llegamos a la casa, el subió a su habitación y enseguida bajó con un delantal corriendo hacia la cocina.
Me saqué el molesto saco y lo colgué en el mueble, me recogí las mangas para no ensuciar la camisa y así ayudarle en la cocina, después de todo quiera aprender a hacerlo como él.
-dime en que te ayudo-
-la vez pasada cortaste las verduras, como hoy no es el palto así, te enseñaré a cómo abrir la carne ¿de acuerdo?
Asentí con la cabeza, pero no me esperaba lo siguiente, se colocó detrás de mí y tomó mis manos junto al cuchillo-este es el movimiento y la colocación que debe tener el cuchillo, de ese modo te será más fácil- mientras me hablaba, su aliento en mi cuello me producía cosquillas, y es que al ser más bajo, fácilmente llegaba hasta ahí.
El resto del tiempo respondía por inercia, y es que en poco tiempo estaba pasándome cosas que jamás sentí, y eso me asustaba.
-estas bien Kyu- me preguntó inocentemente-
-si lo estoy- traté de mentir
-no me mientas-me hizo un puchero, estaba enojado- te he estado hablando y no me haces caso-
-yo lo siento, creo que estaba distraído ¿me perdonas?-no sé porque mi voz sonó dulce, pero no quería verlo enojado conmigo.
-está bien te perdono, pero con una condición-
-¿Cuál?-pregunté ansioso.
-que después del trabajo nos vayamos a celebrar a un bar-
-eh!!! Y ¿Qué se supone que celebramos?-
-tontito, celebramos tu primer día laboral y porque estamos juntos en esto, no te parece genial?-
-sí pero, tengo un problema, sé lo que es un bar, alguna vez vi en una película sin querer pero….yo no sé tomar-
-ah, de eso no te preocupes, yo te enseño-
-habrá alguna cosa que puedo ser yo quien te enseñe-
-mmm…pues claro-me miró juguetonamente—dime como le haces para verte bien aun estando despeinado-dicho esto me deslizó sus dedos por mi cabello sacudiéndolos-Ya basta decía entre risas- Ah no…no pararé-me respondió él.
Parecíamos dos niños molestándonos y sin parar de reír, seguimos así, hasta que nuestras miradas chocaron y cesaron las risas, nuestros rostros se enrojecieron sin saber bien por qué, estábamos cerca y mi cuerpo se movía solo hacia él, pero me vi interrumpido.
-Bueno vamos a comer que se enfría y no llegarnos temprano al trabajo de nuevo-habló nerviosamente.
No sé por qué actué así, de repente quise estar más cerca de él, era como un instinto algo que me llamaba a hacerlo, estaba cada vez mas confundido. Me senté frente a él y comimos en silencio, ya cuando terminamos, el subió a cambiarse y yo me acomodé el saco nuevamente, y volvimos a la oficina.
Se sentía muy extraño pues apenas cruzamos palabras más que para indicarme cualquier cosa que quería que hiciera, con mi virtud descubierta ahora me la pasaba tipiando.
-ya regreso, voy por unas cosas y vengo enseguida-
-está bien, sigue no más- me sentía my incomodo estar así.
Otra vez terminé pronto y me estaba aburriendo, encima ya habían pasado como 20 minutos desde que se fue Min, como extraño sus sonrisas, ay Kyu si apenas llevas poco tiempo de conocerlo y lo extrañas a cada instante, peor que es lo que te pasa, está bien que seas agradecido, de todo modos es tu salvador, pero no está bien esa dependencia, ya me estoy volviendo loco hablando conmigo mismo.
Tocaron la puerta.
-pase-
-Ah, hola Kyu ¿está Min?
-no, salió-
-mmm…bueno, hazme un favor entrégale esta carta, es importante.
-ok, se la daré-
-gracias Kyu, parece que ya te estás ambientando qué rápido-
-ejem, si así parece-
-bueno me retiro- y cerró la puerta detrás de sí.
Le has pasado que miran un sobre y les da ganas de abrirlo, aun sabiendo que no es suyo, pues asi me sentía en ese momento, quería saber su contenido, me regañé varias veces para no hacerlo, finalmente me acerqué y lo tomé, leí la primera línea decía “de: Yesung, para: Sungmin mi lindo conejito”.
Otra vez ese nombre y encima porque le decía mi conejito, me sentí muy molesto, pero abrieron la puerta.
-bueno Kyu, terminó nuestra jornada de trabajo, ahora sí, vámonos que nos espera una celebración-otra vez era el mismo de siempre. Estaba tan feliz que olvidé por completo el sobre que tenía que entregarle. Salimos y nos despedimos del resto de los empleados.
Subí al carro, tenia ansias de saber a dónde me llevaría, pues todo era nuevo para mí.
-emocionado-me pregunté-
-pues sí-
-espero te guste bailar-
-Eh!!!-mi cara se descolocó, yo no sé bailar.
Llegamos al lugar, se escuchaba la música muy fuerte, casi para romper los tímpanos, tuve que tapar mis oídos si no quería terminar sordo, Min se reía de mi actitud, lo cual no me pareció gracioso y se lo hice entender, entonces su expresión cambió, de todos modos me tomó de la mano y me llevó hacia un lugar, tomé asiento.
-dos copas por favor-escuché que ordenó-no te preocupes pedí lo más suave.
Al rato llegaron las órdenes-Bueno es hora de brindar Kyu, por nosotros-dicho esto chocaron vasos, el primero en tomar fue Min, Kyu le siguió después, pero le supo mal y escupió, Min quien lo observaba solo se echó a reír.
-eso pasa hasta que e acostumbres, al comienzo sabe así, pero después, se siente mejor-
lo miré con duda, pero volví a intentarlo, luego de cuatro vasos al quinto pudo sentir algo, como que se relajaba y sus mejillas estaban rojas.
-ya me cansé de estar sentado, vamos a bailar-
-disculpa no creo que sea buena idea, yo no sé bailar, te lo dije-
-no importa aquí nadie te ve-de haber sido en otro momento me negaba y jamás saldría, pero me sentía tan relajado de manera que hice caso y me dejé arrastrar a la pista. La música sonaba –solo déjate llevar-me susurró al oído.
Entonces comencé a moverme, imitando a Sungmin y sus movimientos, se meneaba muy bien, al ritmo de la música, parecería mentira pero luego de un rato me gustó y ya no quería parar, entonces la música cambio de ritmo, era más suave y me quedé parado sin saber qué hacer, nuestros cuerpos sudados por el baile anterior y la camisa pegada dejando ver perfectamente la silueta de Min, y él se acercó, posó sus brazos sobre mis hombros no sin antes acomodar mis manos en su cintura, moviéndonos al nuevo compas, era lento y se podía decir que romántico.
Miré para todos lados y todas las parejas estaban casi igual, pues la diferencia era que muchos se besaban y otros más atrevidos le apretaba el trasero al otro, yo por mi lado observaba los ojos de Min, eran tan puros, tan sinceros y tiernos, que sentí perderme en ellos.
Pasaron las horas y de canción en canción terminamos cansados y yo con un sentimiento nuevo que no podía identificar, solo sabía que ahora miraba diferente a Sungmin y eso me asustaba, pues al estar cerca de él, mi corazón se aceleraba y mucho, pensé que tal vez debería ver un doctor. Ya era hora de regresar a casa, le agradecí por el momento y la experiencia vivida, después de subir al carro y llegar a casa; cada quien se dirigió a su dormitorio, Min lo hizo casi corriendo pues no cogió tarde la noche y con lluvia, y eso solo significaba una cosa sobre todo si en invierno, truenos.
Varias veces quise subir para saber si estaba bien, pero no podía, llegaba hasta el marco de la puerta y me regresaba. Entonces escuché un fuerte estruendo, era un trueno, entonces ya no pude seguir ahí. Tenía que ir a verlo, pero se me adelantó pues cuando estaba a punto de salir él ya estaba parado en mi dormitorio.
-¿puedo dormir contigo?-
Hice un espacio en mi cama, dándole a entender que sí, su expresión era exactamente igual a la de un niño, me recordaba a uno del orfanato, se ponía casi igual, caminó a gatas en la cama y se recostó hacia la pared-es que no me gusta dormir en la orilla, siento que me voy a caer- le sonreí y le dejé pasar para cambiar puestos.
Casi al instante cerró los ojos y se quedó dormido.
-Buenas noches Sungmin, que duermas bien- me acomodé a su lado y cerré los ojos. Por mi mente pasaban muchos recuerdos y pensamientos, la mayoría eran tristes, en eso recordé el momento en que conocí a Sungmin, en mi rostro se dibujo una sonrisa, ese día conocí la luz, pero de repente se fue desvaneciendo y él se alejaba de mí. Grité asustado para darme cuenta que solo era una pesadilla.
Me recosté nuevamente ahí estaba durmiendo plácidamente, me fije mas en su cara, sus facciones se podrían decir que eran perfectas, eran delicadas y la piel se notaba que era tersa como piel de melocotón, sus labios…sus labios besables…en que estoy pensando. Me giré para disipar todo pensamiento pero lo único que ocurrió fue que Min se movió y e abrazó, dejando nuestras caras muy juntas, por no decir nuestros labios.
Y ahí estaba la tentación que por primera vez sentí, estaban entreabiertos como haciendo una invitación a que continuara con lo que tenía pensado. Quería soltarme de su agarre, jamás pensé que tendría tanta fuerza y no pude, o único que logre fue hacer una especie de rebote y rozarlos, esos lindos y rosados labios, esparciendo por todo mi ser un temblor muy agradable.
Y ya no me basto eso, quería saborearlos, sentirlos una vez más, y me acerqué a ellos, dándole un suave y tierno beso, apenas una caricia, pero igual un beso que guardaría siempre en mi mente, me separé para observarlo y vi que se movía, eso me puso más nervioso parecía que iba a despertar pero no lo hizo, entonces me acerqué de nuevo e inconscientemente comencé a mover mis labios sobre los de él, eran exquisitos y una nube de euforia me cegó, estaba contento o, no sabía bien como describirlo, le robé un último beso y me dejé acurrucar en sus brazos quedándome dormido.
…
A la mañana siguiente, desperté de golpe, pensé que todo había sido un sueño, me pasé mis dedos sobre mis labios, pero el recuerdo estaba vivo, entonces no podría haber sido solo un sueño, entonces él entró, vestido con su pijama rosada, inmediatamente mi cara tomó color rojo de solo recordar lo que hice. Me sentía avergonzado, pero a la vez feliz eso no había sido un sueño, eso quería creer.
-hola Kyu como dormiste-se acercó a mi cara-¿te encuentras bien? Estas rojo, no tendrás fiebre-y me perdí en sus ojos.
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conito02- Suju King

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
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Me puse a cocinar, no quería perder ni un minuto, él entro a la cocina y se ofreció a ayudarme
-dime en que te ayudo?- me pregunto
-la vez pasada cortaste las verduras, entonces, te enseñaré a cómo abrir la carne ¿de acuerdo?- le dije e instintivamente fui detrás de él y agarre sus manos para enseñarle como debía cortar por que las posiciones que tomaba no eran correctas -este es el movimiento y la colocación que debe tener el cuchillo, de ese modo te será más fácil- le hable estirándome un poquito con la punta de los pies por que kyu era más alto y eso hacía que mi rostro le llegue al cuello, mientras le explicaba los movimientos lo note un poco extraño, parecía ¿nervioso?, acaso algo le incomodaba?, hice algo mal?
-estas bien Kyu- le pregunte
-si lo estoy- me respondió algo dubitativo y me di cuenta que me mentía
-no me mientas- hice mi puchero de enojado y le reclame - te he estado hablando y no me haces caso-
-yo lo siento, creo que estaba distraído ¿me perdonas?- me hablo de una forma tan dulce que me gusto su manera de hablarme
-está bien te perdono, pero con una condición- le sonreí, pues tenía un plan en mente
-¿Cuál?-me pregunto ansioso
-que después del trabajo nos vayamos a celebrar a un bar- le dije contento pues no podía negar mi condición, además hace mucho tiempo que no voy a divertirme.
-eh!!! Y ¿Qué se supone que celebramos?- me miro confuso
-tontito, celebramos tu primer día laboral y porque estamos juntos en esto, no te parece genial?- le dije triunfante
-sí pero, tengo un problema, sé lo que es un bar, alguna vez vi en una película sin querer pero….yo no sé tomar- me pareció muy tierna su confesión
-ah, de eso no te preocupes, yo te enseño- bueno no lo estoy induciendo al vicio, solo que al final de cuentas algún día tiene que aprender y que mejor momento que ahora, porque yo le enseñare y le cuidare.
-habrá alguna cosa que puedo ser yo quien te enseñe-
-mmm…pues claro-me reí de su queja —dime como le haces para verte bien aun estando despeinado- era cierto, aunque no esté arreglado se sigue viendo tan bien! Y comencé a despeinarle con mis manos, él comenzó a reír, me gustaba verlo reír, por algún motivo también me sentía feliz al verlo reír
-ya basta – me reclamaba entre risas
-Ah no… no parare- le dije mientras seguía riendo, me gustaba estar así, hasta ahora me doy cuenta de que vivir solo era tan vacio, si no tienes a nadie con quien compartir tus momentos felices, la vida es vacía. Entre juegos nuestros cuerpos se fueron acercando inconscientemente, cuando me di cuenta de la situación estaba a escasos centímetros de su rostro, inmediatamente me sonroje y me di cuenta que él también se sonrojo pero ante todo eso me pareció que él avanzaba hacia mí, eso me puso nervioso y corte el momento -Bueno vamos a comer que la comida se enfriará y no llegaremos temprano al trabajo de nuevo- estaba muy nervioso.
Y todo el anterior ambiente se cambio a uno incomodo, todo el almuerzo estábamos callados, por lo visto ni él ni yo teníamos palabras y cuando terminamos me fui a cambiar para luego volver a la oficina, una vez allí el ambiente seguía incomodo hasta que decidí salir un momento para despejarme
-ya regreso, voy por unas cosas y vengo enseguida- le dije
-está bien, sigue no más- me dijo
Cuando salí de ahí me dirigí a la terraza del edificio, era uno de los lugares que mas me gustaba, porque aparte de tener una vista espectacular y ser un mini paraíso que yo cree, era un sitio muy tranquilo, y comencé a recordar que antes venia todos los días a este lugar trayendo todo tipo de plantas y flores para adornarlo, lo primero que traje aquí fue un arbolito muy frágil y pequeño que me lo regalaron en la calle por el día del árbol, ese día estaba de mal humor por haber discutido con mi padre y al subir al ascensor presione al último piso con el árbol en mano llegue a la terraza y vi un macetero vacio con un poco de tierra, eso hizo que me olvidara de mi malhumor y me remangue las mangas de la camisa para empezar a plantar el árbol que estaba seguro que se iba a marchitar, le eche un poco de agua y me fui del lugar, a la semana volví y me tope con la sorpresa de que el árbol se había recuperado y había crecido más, desde ese día comencé a subir todos los días a la terraza llevando todo tipo plantas y alimentándolas con abono y agua. Con el tiempo mi árbol creció bastante tuve que instalárselo una base especial para que pueda expandirse. Entonces cada vez que me siento triste por alguna discusión con mi padre, subía al último piso y corría a abrasar el árbol así sentía que me recargaba de energía para poder continuar en esta monótona vida.
Mire el árbol y fui a abrazarlo, me sentía tan confundido con mis sentimientos, que no me entendía, como podía tener tanta confianza en kyu?, porque siento que necesito estar al lado de él?, porque no quiero dejarlo ir? Porque me siento tan feliz al estar junto a él?
-árbol, que es lo que me pasa?- abrace mas fuerte al árbol y nuevamente este me pasaba su energía tan natural que me hizo dar cuenta de algo especial- creo que me estoy … enamorando-
Solté al árbol, extendí mis brazos y respire profundo, después de esto un sonrisa se dibujaba en mi rostro
-dejare que las cosas pasen, como tengan que pasar- mire al cielo – kyu quisiera saber qué es lo que tú sientes… – después de esto regrese a la oficina.
Seguro kyu ya termino con el trabajo que le encargue, me sorprende la manera tan fácil en que se adaptó a la computadora.
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-bueno Kyu, terminó nuestra jornada de trabajo, ahora sí, vámonos que nos espera una celebración- él me miro sonriendo y salimos del edificio.
Lo note ansioso así que le pregunte – emocionado?-
-pues sí- me respondió
-espero te guste bailar- agregue
-Eh!!!- al parecer eso le sorprendió, adivino, seguro no sabe bailar.
La música estaba fuerte en la disco, me reí de kyu al verlo taparse los oídos, pero él se puso serio entonces lo lleve a la barra y ordene los pedidos al barman
-dos copas por favor- kyu me miro atento- no te preocupes, pedí lo más suave- le aclare y en un rato llego las ordenes
-bueno es hora de brindar kyu, por nosotros!!- y chocamos nuestros vasos, era mucho tiempo que no tomaba así que lo tome a fondo, después fue kyu, quien ni bien lo probo… lo escupió, eso me causo mucho gracia y comencé a reír -eso pasa hasta que te acostumbres, al comienzo sabe así, pero después, se siente mejor-le dije
Él me miro algo dudoso y lo volvió intentar, mientras yo pedí mas vasos y comencé a tomarlos sin medida, quería relajarme lo más posible, además la bebida no era tan fuerte - ya me cansé de estar sentado, vamos a bailar- y me pare dispuesto a salir a la pista
-disculpa no creo que sea buena idea, yo no sé bailar, te lo dije- me dijo
-no importa aquí nadie te ve- le respondí y lo lleve a la pista – solo déjate llevar le dije al oído pues la música estaba bastante fuerte que tal vez no me escucharía.
Siempre me gusto bailar, así que comencé a mover todo mi cuerpo al ritmo de la música, de rato en rato miraba a kyu para ver que tal estaba pero él se adapto muy rápido a la música y me di cuenta de que comenzaba a gustarle bailar.
me quede observándole, kyu era muy hermoso…,ejem, pero que estoy diciendo, sentí que me subía un calorcito por todo el cuerpo, apuesto a que mi rostro esta rojo pero no se nota gracias a la infinidad de luces que brillan en la disco.
Después de unos cuantos temas más, el ritmo se cambio a uno más suave, volví a mirar a kyu seguro ya no sabía cómo bailar ahora, me dirigí a él y puse mis brazos sobre sus hombros el me tomo por la cintura, lo cual me puso un poco nervioso, y comencé a llevarlo lentamente con el nuevo ritmo que era lento con un ambiente muy romántico, y me perdí en su mirada, me tenia completamente hipnotizado…
Después de varias horas en la pista, yo estaba cansado y también él, así que regresamos a casa. En el camino el me agradeció por la experiencia vivida pero lo note un poco nervioso y pensativo, al llegar a casa estaba lloviendo muy fuerte y eso no me gustaba para nada, así que me corrí a mi dormitorio. Me cambie rápido y me puse mi pijama rosa, luego me entre en medio de los edredones tapándome los oídos y atraje a todos mis peluches para que me rodearan y me sintiera más cómodo, pero cuando estaba a punto de conciliar el sueño un horroroso trueno se hizo presente, lo cual me puso a temblar y salí corriendo de mi dormitorio en dirección a la habitación de kyu repitiendo para mi mismo – no tengo miedo, no tengo miedo, no tengo miedo...ya no estoy solo- me pare delante de su puerta y estaba a punto de tocar cuando esta se abrió dando paso a un kyu con cara de preocupación que se sorprendió al verme, inmediatamente le pregunte – puedo dormir contigo?-
Él ingreso a su habitación y me hizo un espacio en su cama, corrí hacia él con carita esperanzada y quise acomodarme hacia el lado de la pared -es que no me gusta dormir en la orilla, siento que me voy a caer- él me sonrió y me cambio de lugar.
Como estaba cansado me dormí en ese mismo instante, pero entre sueños escuche un -Buenas noches Sungmin, que duermas bien- luego me entre en mi mundo rosa…
-----------sueño de min-------------
Estaba en una plaza, alrededor había muchas tiendas de dulces y de la nada caían del cielo muchos peluches de color rosa en forma de ositos, gatitos, etc. Yo corría feliz por todo el lugar hasta que vi a un peluche en forma de conejo muy grande, me acerque a él y lo abrace, después de unos momentos el peluche me besaba, cerré mis ojos y cuando los volví a abrir ya no había el conejo pero en su lugar estaba kyu, estaba besando a KYU!!!!!!!!! Ya que era un sueño me deje llevar, sabía que era un sueño por que en el mundo real no caen peluches del cielo, lamentablemente.
el beso con kyu lo sentía tan real, en verdad sentía que lo estaba besando de verdad, luego me tomo de la mano y fuimos dando un paseo por todo mi mundo rosa…
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No quería despertar… pero la luz comenzó a molestarme así que me levante de la cama y vi un hermoso rostro durmiendo a mi lado, recordé el beso en mi sueño y mire sus labios, los toque con la punta de mis dedos eran muy suaves, como en mi sueño, sabrán como lo que me soñé…? y me acerque poco a poco hasta sentir su respiración a escasos milímetros de sus labios, hice un pequeño roce con nuestros labios pero me aparte inmediatamente recriminándome por lo que estaba haciendo, sacudí mi cabeza y decidí ir a preparar el desayuno.
Ya cuando estaba terminando de cocinar, no dejaba de pensar en mi sueño, -tengo que ir a comprar dulces- eso era lo primero que haría en el día. Fui contento a despertar a mi bello durmiente
-Kyu si sigues durmiendo, voy a robarte un beso- me dije para mí mismo, pero cuando entre él ya estaba sentado sobre su cama, que mala suerte! Pensé.
-hola kyu como dormiste? - cuando me acerque me di cuenta de que estaba completamente rojo -¿te encuentras bien? Estas rojo, no tendrás fiebre-y me miro como hipnotizado – kyu?- ohh quizás se dio cuenta de que al despertarme quería robarle un beso y acerque nuestros labios… ohh no!!! Y mi color aclamado inundo mi rostro, sí, estoy completamente rojo- kyu ocurre algo malo??- lo mire con carita inocente- ahh!! Ya está el desayuno, que tal si bajamos a comer?- y me di la vuelta saliendo de su dormitorio.
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Cuando fuimos al trabajo estábamos más relajados, aunque cada vez que miraba sus labios me sonrojaba. Así que para evitar eso decidí salir de la oficina para poder ir a comprar mis apreciados dulces, ya en la tienda me entretuve mucho sin darme cuenta del tiempo, entonces me apure en regresar a la oficina pues de seguro kyu tal vez ya está siendo acosado por una de esas secretarias alocadas, por que sunny ya me conto lo que ocurrió con jessica y que por cierto aun kyu no me ha avisado, seguro que es para no preocuparme. Uff Jessica es una de las peores personas que he conocido, si por mi fuera hace un buen tiempo que la habría despedido pero eso no depende de mí y además me da un poco de lastima hacer esas cosas, pero que ni se le ocurra meterse con kyu que ahí si no respondo, aun me recuerdo como me acosaba, esa chica sí que está loca.
------flashback -----------
-Jefe, quiere que se lo prepare café?-
-ehh, no gracias jessica, no me gusta mucho el café- respondí
De pronto ella cerró la puerta, y escuche un click que creo era del seguro
-jefe, usted se ve tan sexy cuando está concentrado en su trabajo- y comenzó a acercarse a mi – pero que tal si te distraes un poco conmigo- me tomo de la corbata y me atrajo hacia ella
- srta. Jessica debe comportarse, está hablando con su superior y estamos en el trabajo- dije molesto
-sungmin quiero ser tuya- y se me abalanzó quedando encima mío
Me pare de golpe, lo cual hizo que ella cayera al piso – voy a ser considerado y hare como que esto no paso- estaba muy renegado – así que retírese!! y voy a pedir que le asignen otro puesto porque no quiero volver a verla, entendió?-
-algún día vendrás a mi bombón- y salió coquetamente enviándome besos.
-----------fin flashback----------------
Desde ese día no quise tener secretarias, pero ahora tengo a kyu… y debo protegerlo de esa arpía…
Cuando llegue a la oficina, me encontré a un kyu muy preocupado, cuando se dio cuenta de mi presencia me sonrió, yo le devolví la sonrisa y lo tome de la mano llevándole a mi pequeño paraíso.
Subimos en silencio hacia la terraza, sería la primera persona a quien le mostraría mi lugar secreto ya que para mi suerte ese lugar era solo mío pues mi tío prohibió la entrada de aquel lugar y así sería solo para mí.
Cuando llegamos él se sorprendió al ver el lugar, yo me senté en la banca para sacar los pasteles que traje especialmente para él y se sentó a mi lado recibiendo el trozo de pastel que le ofrecía
-que es este lugar?- me pregunto mirando todo lo que había
-es mi pequeño paraíso personal- le dije muy contento de que estuviéramos aquí- te gusta?-
-si es maravilloso que exista este lugar en una empresa tan enorme!!- por lo visto estaba muy admirado
-puedes venir cuando quieras aquí, voy a darte una llave- le mire y el me miraba con ojos ilusionados
-gracias por dejarme entrar a tu mundo!!- mi mundo? Bueno si es uno de los lugares que más me gusta, pero mi mundo ideal es uno en el que las casas, los autos, los edificios, las nubes, el sol, los animales, etc. Todo sea rosado y de chocolate!!
-sungmin? …min?- me desperté de mi sueño, me había quedado pensando en mi mundo, y no le hacía caso – se te está cayendo el pastel-me dijo, mire abajo y parte de la crema se había resbalado de mi platillo
-ohh pero que despistado que soy!! Buhhhhh – hice un puchero de disgusto lo cual hizo que kyu se riera mucho
-si quieres te doy parte de mi pastel- me dijo y dicho esto acerco su platillo al mío y me partió la mitad de su pastel
-gracias!!!-le dije sonriendo porque ese acto tan sencillo, me hizo muy feliz
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Cuando estábamos regresando a casa nos detuvimos en el supermercado para comprar algunos víveres que faltaban en la casa. Ingresamos al lugar y yo iba delante escogiendo las cosas que necesitamos mientras kyu llevaba el carrito, nos acercamos al sector de jugos y mientras yo me pedía uno de frutilla, alguien se acerco a kyu
- kyu???- le pregunto – eres kyuhyun?...-
-eh? Quien eres tu?- le pregunto mi kyu
-soy Ryeowook, no te acuerdas de mi? Estuvimos juntos en el orfanato- le miro sonriendo
-no puedes ser!! Eres wookie? - dijo wookie? Y quien diablos es ese?
-si!! Vaya kyu ha pasado mucho tiempo desde que te vi – y le abrazo, y lo peor kyu le correspondió, que es esto? Como es posible? Acaso se olvidaron de que estoy aquí?
-ejem!!- me hice notar
- oh, esto ryeowook te presentare a alguien- y me presento- el es sungmin, mi jefe-
-…y su casero- agregue- pues vivimos juntos- creo que mi voz sonaba molesta porque el tal ryeowook pareció asustarse
-mucho gusto soy ryeowook- me hizo una venia, luego miro a kyu- que bueno encontrarte de nuevo kyu-
Que me estaba pasando? Debería estar feliz de que kyu haya encontrado a algunos de sus antiguos amigos, pero la manera en que se miraban hacia que mi corazón doliera y tenga ganas de empujar al pequeño wookie, porque tienen que sonreírse tanto? Yo quiero que esas sonrisas tiernas que kyu le estaba dedicando a ryeowook sean solo para mí, no puedo soportarlo mas entonces agarro el carrito dispuesto a salir de ahí.
-te espero en el auto, trata de no tardarte- le dije a kyu – gusto en conocerte- le dije a ryeowook solo por educación porque yo no era nadie para atajarme de kyu, nadie aún.
Y salí del supermercado.
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(perdon por la demora!!!!!)
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Me puse a cocinar, no quería perder ni un minuto, él entro a la cocina y se ofreció a ayudarme
-dime en que te ayudo?- me pregunto
-la vez pasada cortaste las verduras, entonces, te enseñaré a cómo abrir la carne ¿de acuerdo?- le dije e instintivamente fui detrás de él y agarre sus manos para enseñarle como debía cortar por que las posiciones que tomaba no eran correctas -este es el movimiento y la colocación que debe tener el cuchillo, de ese modo te será más fácil- le hable estirándome un poquito con la punta de los pies por que kyu era más alto y eso hacía que mi rostro le llegue al cuello, mientras le explicaba los movimientos lo note un poco extraño, parecía ¿nervioso?, acaso algo le incomodaba?, hice algo mal?
-estas bien Kyu- le pregunte
-si lo estoy- me respondió algo dubitativo y me di cuenta que me mentía
-no me mientas- hice mi puchero de enojado y le reclame - te he estado hablando y no me haces caso-
-yo lo siento, creo que estaba distraído ¿me perdonas?- me hablo de una forma tan dulce que me gusto su manera de hablarme
-está bien te perdono, pero con una condición- le sonreí, pues tenía un plan en mente
-¿Cuál?-me pregunto ansioso
-que después del trabajo nos vayamos a celebrar a un bar- le dije contento pues no podía negar mi condición, además hace mucho tiempo que no voy a divertirme.
-eh!!! Y ¿Qué se supone que celebramos?- me miro confuso
-tontito, celebramos tu primer día laboral y porque estamos juntos en esto, no te parece genial?- le dije triunfante
-sí pero, tengo un problema, sé lo que es un bar, alguna vez vi en una película sin querer pero….yo no sé tomar- me pareció muy tierna su confesión
-ah, de eso no te preocupes, yo te enseño- bueno no lo estoy induciendo al vicio, solo que al final de cuentas algún día tiene que aprender y que mejor momento que ahora, porque yo le enseñare y le cuidare.
-habrá alguna cosa que puedo ser yo quien te enseñe-
-mmm…pues claro-me reí de su queja —dime como le haces para verte bien aun estando despeinado- era cierto, aunque no esté arreglado se sigue viendo tan bien! Y comencé a despeinarle con mis manos, él comenzó a reír, me gustaba verlo reír, por algún motivo también me sentía feliz al verlo reír
-ya basta – me reclamaba entre risas
-Ah no… no parare- le dije mientras seguía riendo, me gustaba estar así, hasta ahora me doy cuenta de que vivir solo era tan vacio, si no tienes a nadie con quien compartir tus momentos felices, la vida es vacía. Entre juegos nuestros cuerpos se fueron acercando inconscientemente, cuando me di cuenta de la situación estaba a escasos centímetros de su rostro, inmediatamente me sonroje y me di cuenta que él también se sonrojo pero ante todo eso me pareció que él avanzaba hacia mí, eso me puso nervioso y corte el momento -Bueno vamos a comer que la comida se enfriará y no llegaremos temprano al trabajo de nuevo- estaba muy nervioso.
Y todo el anterior ambiente se cambio a uno incomodo, todo el almuerzo estábamos callados, por lo visto ni él ni yo teníamos palabras y cuando terminamos me fui a cambiar para luego volver a la oficina, una vez allí el ambiente seguía incomodo hasta que decidí salir un momento para despejarme
-ya regreso, voy por unas cosas y vengo enseguida- le dije
-está bien, sigue no más- me dijo
Cuando salí de ahí me dirigí a la terraza del edificio, era uno de los lugares que mas me gustaba, porque aparte de tener una vista espectacular y ser un mini paraíso que yo cree, era un sitio muy tranquilo, y comencé a recordar que antes venia todos los días a este lugar trayendo todo tipo de plantas y flores para adornarlo, lo primero que traje aquí fue un arbolito muy frágil y pequeño que me lo regalaron en la calle por el día del árbol, ese día estaba de mal humor por haber discutido con mi padre y al subir al ascensor presione al último piso con el árbol en mano llegue a la terraza y vi un macetero vacio con un poco de tierra, eso hizo que me olvidara de mi malhumor y me remangue las mangas de la camisa para empezar a plantar el árbol que estaba seguro que se iba a marchitar, le eche un poco de agua y me fui del lugar, a la semana volví y me tope con la sorpresa de que el árbol se había recuperado y había crecido más, desde ese día comencé a subir todos los días a la terraza llevando todo tipo plantas y alimentándolas con abono y agua. Con el tiempo mi árbol creció bastante tuve que instalárselo una base especial para que pueda expandirse. Entonces cada vez que me siento triste por alguna discusión con mi padre, subía al último piso y corría a abrasar el árbol así sentía que me recargaba de energía para poder continuar en esta monótona vida.
Mire el árbol y fui a abrazarlo, me sentía tan confundido con mis sentimientos, que no me entendía, como podía tener tanta confianza en kyu?, porque siento que necesito estar al lado de él?, porque no quiero dejarlo ir? Porque me siento tan feliz al estar junto a él?
-árbol, que es lo que me pasa?- abrace mas fuerte al árbol y nuevamente este me pasaba su energía tan natural que me hizo dar cuenta de algo especial- creo que me estoy … enamorando-
Solté al árbol, extendí mis brazos y respire profundo, después de esto un sonrisa se dibujaba en mi rostro
-dejare que las cosas pasen, como tengan que pasar- mire al cielo – kyu quisiera saber qué es lo que tú sientes… – después de esto regrese a la oficina.
Seguro kyu ya termino con el trabajo que le encargue, me sorprende la manera tan fácil en que se adaptó a la computadora.
--------------
-bueno Kyu, terminó nuestra jornada de trabajo, ahora sí, vámonos que nos espera una celebración- él me miro sonriendo y salimos del edificio.
Lo note ansioso así que le pregunte – emocionado?-
-pues sí- me respondió
-espero te guste bailar- agregue
-Eh!!!- al parecer eso le sorprendió, adivino, seguro no sabe bailar.
La música estaba fuerte en la disco, me reí de kyu al verlo taparse los oídos, pero él se puso serio entonces lo lleve a la barra y ordene los pedidos al barman
-dos copas por favor- kyu me miro atento- no te preocupes, pedí lo más suave- le aclare y en un rato llego las ordenes
-bueno es hora de brindar kyu, por nosotros!!- y chocamos nuestros vasos, era mucho tiempo que no tomaba así que lo tome a fondo, después fue kyu, quien ni bien lo probo… lo escupió, eso me causo mucho gracia y comencé a reír -eso pasa hasta que te acostumbres, al comienzo sabe así, pero después, se siente mejor-le dije
Él me miro algo dudoso y lo volvió intentar, mientras yo pedí mas vasos y comencé a tomarlos sin medida, quería relajarme lo más posible, además la bebida no era tan fuerte - ya me cansé de estar sentado, vamos a bailar- y me pare dispuesto a salir a la pista
-disculpa no creo que sea buena idea, yo no sé bailar, te lo dije- me dijo
-no importa aquí nadie te ve- le respondí y lo lleve a la pista – solo déjate llevar le dije al oído pues la música estaba bastante fuerte que tal vez no me escucharía.
Siempre me gusto bailar, así que comencé a mover todo mi cuerpo al ritmo de la música, de rato en rato miraba a kyu para ver que tal estaba pero él se adapto muy rápido a la música y me di cuenta de que comenzaba a gustarle bailar.
me quede observándole, kyu era muy hermoso…,ejem, pero que estoy diciendo, sentí que me subía un calorcito por todo el cuerpo, apuesto a que mi rostro esta rojo pero no se nota gracias a la infinidad de luces que brillan en la disco.
Después de unos cuantos temas más, el ritmo se cambio a uno más suave, volví a mirar a kyu seguro ya no sabía cómo bailar ahora, me dirigí a él y puse mis brazos sobre sus hombros el me tomo por la cintura, lo cual me puso un poco nervioso, y comencé a llevarlo lentamente con el nuevo ritmo que era lento con un ambiente muy romántico, y me perdí en su mirada, me tenia completamente hipnotizado…
Después de varias horas en la pista, yo estaba cansado y también él, así que regresamos a casa. En el camino el me agradeció por la experiencia vivida pero lo note un poco nervioso y pensativo, al llegar a casa estaba lloviendo muy fuerte y eso no me gustaba para nada, así que me corrí a mi dormitorio. Me cambie rápido y me puse mi pijama rosa, luego me entre en medio de los edredones tapándome los oídos y atraje a todos mis peluches para que me rodearan y me sintiera más cómodo, pero cuando estaba a punto de conciliar el sueño un horroroso trueno se hizo presente, lo cual me puso a temblar y salí corriendo de mi dormitorio en dirección a la habitación de kyu repitiendo para mi mismo – no tengo miedo, no tengo miedo, no tengo miedo...ya no estoy solo- me pare delante de su puerta y estaba a punto de tocar cuando esta se abrió dando paso a un kyu con cara de preocupación que se sorprendió al verme, inmediatamente le pregunte – puedo dormir contigo?-
Él ingreso a su habitación y me hizo un espacio en su cama, corrí hacia él con carita esperanzada y quise acomodarme hacia el lado de la pared -es que no me gusta dormir en la orilla, siento que me voy a caer- él me sonrió y me cambio de lugar.
Como estaba cansado me dormí en ese mismo instante, pero entre sueños escuche un -Buenas noches Sungmin, que duermas bien- luego me entre en mi mundo rosa…
-----------sueño de min-------------
Estaba en una plaza, alrededor había muchas tiendas de dulces y de la nada caían del cielo muchos peluches de color rosa en forma de ositos, gatitos, etc. Yo corría feliz por todo el lugar hasta que vi a un peluche en forma de conejo muy grande, me acerque a él y lo abrace, después de unos momentos el peluche me besaba, cerré mis ojos y cuando los volví a abrir ya no había el conejo pero en su lugar estaba kyu, estaba besando a KYU!!!!!!!!! Ya que era un sueño me deje llevar, sabía que era un sueño por que en el mundo real no caen peluches del cielo, lamentablemente.
el beso con kyu lo sentía tan real, en verdad sentía que lo estaba besando de verdad, luego me tomo de la mano y fuimos dando un paseo por todo mi mundo rosa…
-------------------------
No quería despertar… pero la luz comenzó a molestarme así que me levante de la cama y vi un hermoso rostro durmiendo a mi lado, recordé el beso en mi sueño y mire sus labios, los toque con la punta de mis dedos eran muy suaves, como en mi sueño, sabrán como lo que me soñé…? y me acerque poco a poco hasta sentir su respiración a escasos milímetros de sus labios, hice un pequeño roce con nuestros labios pero me aparte inmediatamente recriminándome por lo que estaba haciendo, sacudí mi cabeza y decidí ir a preparar el desayuno.
Ya cuando estaba terminando de cocinar, no dejaba de pensar en mi sueño, -tengo que ir a comprar dulces- eso era lo primero que haría en el día. Fui contento a despertar a mi bello durmiente
-Kyu si sigues durmiendo, voy a robarte un beso- me dije para mí mismo, pero cuando entre él ya estaba sentado sobre su cama, que mala suerte! Pensé.
-hola kyu como dormiste? - cuando me acerque me di cuenta de que estaba completamente rojo -¿te encuentras bien? Estas rojo, no tendrás fiebre-y me miro como hipnotizado – kyu?- ohh quizás se dio cuenta de que al despertarme quería robarle un beso y acerque nuestros labios… ohh no!!! Y mi color aclamado inundo mi rostro, sí, estoy completamente rojo- kyu ocurre algo malo??- lo mire con carita inocente- ahh!! Ya está el desayuno, que tal si bajamos a comer?- y me di la vuelta saliendo de su dormitorio.
---------------------------------------
Cuando fuimos al trabajo estábamos más relajados, aunque cada vez que miraba sus labios me sonrojaba. Así que para evitar eso decidí salir de la oficina para poder ir a comprar mis apreciados dulces, ya en la tienda me entretuve mucho sin darme cuenta del tiempo, entonces me apure en regresar a la oficina pues de seguro kyu tal vez ya está siendo acosado por una de esas secretarias alocadas, por que sunny ya me conto lo que ocurrió con jessica y que por cierto aun kyu no me ha avisado, seguro que es para no preocuparme. Uff Jessica es una de las peores personas que he conocido, si por mi fuera hace un buen tiempo que la habría despedido pero eso no depende de mí y además me da un poco de lastima hacer esas cosas, pero que ni se le ocurra meterse con kyu que ahí si no respondo, aun me recuerdo como me acosaba, esa chica sí que está loca.
------flashback -----------
-Jefe, quiere que se lo prepare café?-
-ehh, no gracias jessica, no me gusta mucho el café- respondí
De pronto ella cerró la puerta, y escuche un click que creo era del seguro
-jefe, usted se ve tan sexy cuando está concentrado en su trabajo- y comenzó a acercarse a mi – pero que tal si te distraes un poco conmigo- me tomo de la corbata y me atrajo hacia ella
- srta. Jessica debe comportarse, está hablando con su superior y estamos en el trabajo- dije molesto
-sungmin quiero ser tuya- y se me abalanzó quedando encima mío
Me pare de golpe, lo cual hizo que ella cayera al piso – voy a ser considerado y hare como que esto no paso- estaba muy renegado – así que retírese!! y voy a pedir que le asignen otro puesto porque no quiero volver a verla, entendió?-
-algún día vendrás a mi bombón- y salió coquetamente enviándome besos.
-----------fin flashback----------------
Desde ese día no quise tener secretarias, pero ahora tengo a kyu… y debo protegerlo de esa arpía…
Cuando llegue a la oficina, me encontré a un kyu muy preocupado, cuando se dio cuenta de mi presencia me sonrió, yo le devolví la sonrisa y lo tome de la mano llevándole a mi pequeño paraíso.
Subimos en silencio hacia la terraza, sería la primera persona a quien le mostraría mi lugar secreto ya que para mi suerte ese lugar era solo mío pues mi tío prohibió la entrada de aquel lugar y así sería solo para mí.
Cuando llegamos él se sorprendió al ver el lugar, yo me senté en la banca para sacar los pasteles que traje especialmente para él y se sentó a mi lado recibiendo el trozo de pastel que le ofrecía
-que es este lugar?- me pregunto mirando todo lo que había
-es mi pequeño paraíso personal- le dije muy contento de que estuviéramos aquí- te gusta?-
-si es maravilloso que exista este lugar en una empresa tan enorme!!- por lo visto estaba muy admirado
-puedes venir cuando quieras aquí, voy a darte una llave- le mire y el me miraba con ojos ilusionados
-gracias por dejarme entrar a tu mundo!!- mi mundo? Bueno si es uno de los lugares que más me gusta, pero mi mundo ideal es uno en el que las casas, los autos, los edificios, las nubes, el sol, los animales, etc. Todo sea rosado y de chocolate!!
-sungmin? …min?- me desperté de mi sueño, me había quedado pensando en mi mundo, y no le hacía caso – se te está cayendo el pastel-me dijo, mire abajo y parte de la crema se había resbalado de mi platillo
-ohh pero que despistado que soy!! Buhhhhh – hice un puchero de disgusto lo cual hizo que kyu se riera mucho
-si quieres te doy parte de mi pastel- me dijo y dicho esto acerco su platillo al mío y me partió la mitad de su pastel
-gracias!!!-le dije sonriendo porque ese acto tan sencillo, me hizo muy feliz
--------------
Cuando estábamos regresando a casa nos detuvimos en el supermercado para comprar algunos víveres que faltaban en la casa. Ingresamos al lugar y yo iba delante escogiendo las cosas que necesitamos mientras kyu llevaba el carrito, nos acercamos al sector de jugos y mientras yo me pedía uno de frutilla, alguien se acerco a kyu
- kyu???- le pregunto – eres kyuhyun?...-
-eh? Quien eres tu?- le pregunto mi kyu
-soy Ryeowook, no te acuerdas de mi? Estuvimos juntos en el orfanato- le miro sonriendo
-no puedes ser!! Eres wookie? - dijo wookie? Y quien diablos es ese?
-si!! Vaya kyu ha pasado mucho tiempo desde que te vi – y le abrazo, y lo peor kyu le correspondió, que es esto? Como es posible? Acaso se olvidaron de que estoy aquí?
-ejem!!- me hice notar
- oh, esto ryeowook te presentare a alguien- y me presento- el es sungmin, mi jefe-
-…y su casero- agregue- pues vivimos juntos- creo que mi voz sonaba molesta porque el tal ryeowook pareció asustarse
-mucho gusto soy ryeowook- me hizo una venia, luego miro a kyu- que bueno encontrarte de nuevo kyu-
Que me estaba pasando? Debería estar feliz de que kyu haya encontrado a algunos de sus antiguos amigos, pero la manera en que se miraban hacia que mi corazón doliera y tenga ganas de empujar al pequeño wookie, porque tienen que sonreírse tanto? Yo quiero que esas sonrisas tiernas que kyu le estaba dedicando a ryeowook sean solo para mí, no puedo soportarlo mas entonces agarro el carrito dispuesto a salir de ahí.
-te espero en el auto, trata de no tardarte- le dije a kyu – gusto en conocerte- le dije a ryeowook solo por educación porque yo no era nadie para atajarme de kyu, nadie aún.
Y salí del supermercado.
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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
- kyu ocurre algo malo??- me miró con carita inocente, por qué él tenía que ser así conmigo, es mas ¿qué es esto que ahora siento?. Recordé el beso de nuevo- ahh!! Ya está el desayuno, que tal si bajamos a comer?- y se dio la vuelta saliendo del dormitorio.
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En la oficina no podía evitar estar nervioso, hice lo mismo de ayer, pero parecía una maquina automatizada, todo lo hacía por inercia, hasta se sentía raro el ambiente entre nosotros ¿será que lo sintió y no estaba dormido? No podía ser eso de ser así, me hubiese reclamado pero no lo ha hecho.
De repente salió de la oficina sin decirme nada ni a donde iba.
-es lo más lógico, no eres nada para él, así que puede hacerlo-pensé pero aun así quería saber que le había pasado.
Me preocupé más al ver que no regresaba ya había pasado bastante tiempo, me levantaba del asiento cada 10 minutos, ya no tenia nada qué hacer ni en que ocupar mi mente, entonces volví a recordar lo ocurrido anoche, inconscientemente me lleve uno de mis dedos a mis labios, tratando de recordar su sabor ¿pero qué es lo que me pasa, él es un hombre y yo también? Pero aun asi sabia que mis sentimientos hacia e´l se hacia cada día más diferentes, y él tiene la culpa pues quien lo manda a ser tan lindo, a tener esa sonrisa tan cálida, a expresarme ternura y preocupación por mí con sus ojos, cosas que jamás sentí mientras estuve al cuidado de las monjas, pues lo único que veía en ellas era lastima, hacia nosotros lo huérfanos.
Suspiré nostálgico, hace cuanto tiempo que había dejado ese lugar, no guardo malos recuerdos ni rencor, en fin ellos por lo menos me acogieron, pero ahora tenía algo mejor, pro también nuevas confusiones o cosas en qué pensar.
Por fin la puerta sonó y era él quien entraba, suspiré aliviada, estaba bien y le sonreí y él me da devolvió para luego tomar mi mano, una corriente sentí pasar por todo mi cuerpo al sentir su mano tocar la mía, me llevaba a un lugar eso era más que obvio, pero no sabía a dónde.
Subimos en silencio las escaleras sin dejar de soltar su mano. Cuando llegamos me sorprendí al ver el lugar, él se sentó en la banca para sacar unos pasteles, me hizo que me sentara a su lado recibiendo el trozo de pastel que me ofrecía
-que es este lugar?- le pregunté sin dejar de mirar todo lo que había
-es mi pequeño paraíso personal- me dijo muy contento - te gusta?-
-si es maravilloso que exista este lugar en una empresa tan enorme!!- estaba muy asombrado pues jamás pensé que hubiese este lugar
-puedes venir cuando quieras aquí, voy a darte una llave-me miró , me hacia ilusión que compartiera conmigo su lugar secreto-gracias por dejarme entrar a tu mundo!!le solté sin querer.
-sungmin? …min?- le llamaba de regreso a tierra, y que parecía que se había quedado pensando en no se qué, y no me hacía caso – se te está cayendo el pastel-le dijo, él miró abajo y parte de la crema se había resbalado sobre su platillo
-ohh pero que despistado que soy!! Buhhhhh – hizo un puchero de disgusto lo cual hizo que me riera mucho, ya me estaba acostumbrando a ellos.
-si quieres te doy parte de mi pastel- le dije entonces acerque mi platillo al suyo y le partí la mitad de mi pastel
-gracias!!!-me dijo sonriendo, como empezaba a adorar esas sonrisas.
Cuando estábamos regresando a casa nos detuvimos en el supermercado para comprar víveres que Min decía que no había en la casa. Ingresamos al lugar él iba delante escogiendo las cosas que necesitamos mientras yo llevaba el carrito, nos acercamos al sector de jugos y mientras él agarraba un de fresa, entonces alguien se me acercó.
- kyu???- escuché esa voz – eres kyuhyun?...-
-eh? Quien eres tú?- le pregunté pues no lo recordaba o su cara no me sonaba
-soy Ryeowook, no te acuerdas de mí? Estuvimos juntos en el orfanato- me miró sonriendo
-no puedes ser!! Eres wookie? – y es que en verdad no pude reconocerlo, cuando estaba en el orfanato estaba gordito y usaba el cabello largo, pero ahora estaba más delgado y llevaba y corte muy diferente
-si!! Vaya kyu ha pasado mucho tiempo desde que te vi – me abrazo, y le correspondí, estaba feliz de ver a mi mejor amigo después de tanto tiempo, desde que fue adoptado para ser precisos.
-ejem!!- me giré para ver quien había hecho eso, había sido Min, me sentí un poco culpable y es que de la emoción olvidé que estaba aquí.
- oh, esto ryeowook te presentare a alguien, el es Sungmin, mi jefe-
-…y su casero- agregó con una voz que no dudaba que estuviese enojado - pues vivimos juntos-
-mucho gusto soy Ryeowook- le hizo una venia y luego me dijo - que bueno encontrarte de nuevo Kyu- sin dejar de sonreírnos. En verdad era tanta la felicidad que me embargaba en ese momento, tenía mucho que contarle, desde que se fue hasta el día de hoy y cómo conocí a Min, para convertirse en mi salvador.
Entonces escuché como un carrito sonaba como alejándose, me giré y vi que era Min ¿se habría enojado? Pero ¿por qué?
-te espero en el auto, trata de no tardarte- me dijo – gusto en conocerte- se dirigió a Ryeowook y vi como se fue dejándome a mí, algo me decía que le yo tenía la culpa de que se fuese así.
-¡qué extraño! no te parece?
-quizás se enojó porque no retrasamos-
-oh entonces debería ir a pedirle disculpas-
-no te preocupes yo lo haré por ti- me quedé pensando en la reacción de Min, en todo este revuelo olvidé una cosa, Ryeo me había llamado Kyuhyun, eso significaba que sin querer Min adivino mi nombre completo.
-¿pasa algo?-me dijo preocupado
-no es nada, mi nombre completo es Cho Kyuhyun ¿verdad?
-pues claro, porque preguntas cosas obvias-
Me sentí feliz, tenía que contarle esto a Sungmin.
-bueno será mejor que nos despidamos, si demoro en legar a casa se preocuparan mis padre y tu jefe te ha de estar esperando, así que te cuidas mucho, espero verte pronto. Por cierto ¿me das el número de casa?
-ah por supuesto-se lo di-
-bueno te estaré llamando para quedar y poder conversar tranquilamente.
Nos despedimos con un fuerte abrazo y me dirigí al carro donde me esperaba Min.
-pensé que ya no volverías, como tardaste tanto-
-Perdona, es que la emoción de verlo-
-Así veo- en su rostro se mostraba cierto grado de enojo- bueno vamos a casa, tenemos cosas que hacer.
El camino fue silencioso, yo lo miraba de reojo, o tenia expresión alguna, o bueno sí, tenia el ceño fruncido y yo no entendía nada, al menos que haya visto a alguien que le desagradara en el super, sí, seguro fue eso por eso salió pronto de ahí, la pregunta ¿Quién sería?.
Llegamos a casa y le ayude a bajar las compras, yo las subí mientras él cerraba la cajuela. Mientras guardábamos se me ocurrió contarle lo sucedido.
-sabes Min , creo que eres adivino-
-y eso por qué? Al fin me miraba.
-pues porque tú sin querer adivinaste mi nombre completo, lo confirme con Wookie, me hizo mucha gracia-
-pues qué bien-le escuché decir sin ánimos-
-Te encuentras bien? ¿ te sientes enfermo?
-no es nada, solo cansancio-
Pero su cara no reflejaba nada de eso, es mas cargaba las cosas sin problema y las metía al refrigerador, eso sí como con rabia.
-¿Qué deseas cenar?
-pues cualquier cosa que hagas está bien, o tengo una mejor idea ¿por qué no lo intento yo?
-¿estás seguro de poder hacerlo? Me miró con duda.
-pues sí, no me parece justo que siempre lo hagas tu, cuando es gracias ti que estoy aquí.
-ok si eso es lo que deseas, hasta eso me ducharé y bajo para ver cómo te va de acuerdo-
-si a sus ordenes jefe-intenté ser gracioso pero él no sonrió, me estaba preocupando.
Agarré las ollas y los vegetales junto con los fideos, haría algo fácil por ser la primera vez. Seguí los pasos que recordaba, prendí la hornilla y puse la olla con agua a hervir, cuando estuvo listo puse los fideos.
Después cogí unos vegetales para lavarlos y pelarlos, para luego hacer el guiso que alguna vez vi hacer a Min, estaba tan entusiasmado que me olvide de los fideos, cuando lo fui a ver, estaban casi deshaciéndose, estaban muy aguados, y aunque el sabor no estaba muy mal, igual al ponerlo en la boca se sentía raro.
-vamos a ver, como vas-
Me interpuse entre él y la cocina, no quería que viese el horror que había hecho, peor el igual me movió pues aumente su curiosidad, sus ojos se desorbitaron.
-pusiste mucha agua, y además te pasaste del tiempo-me dijo.
Agaché la cabeza avergonzado, yo que quería hacer algo por él y me viene a pasar esto.
-¿Qué tienes allá?
-los vegetales, para el guiso-
-ok, no te preocupes Kyu, salvaremos al cena-me dedicó una pequeña sonrisa y le segui.
-al parecer no tienes mucho talento para la cocina, pero no te preocupes todo se da con practica-
-pues terminare quemando, dañando todos los comestibles del supermercado y ni aun asi lo lograría-
Se rió por mi comentario-vamos no seas pesimista, además quien es tu profesor de cocina?
-este…¿Tú?- diej dudando un poco.
Me dio con el cucharon-auch..eso duele-
-eso te pasa por dudar, pues claro que soy yo, y si me tienes a mí, no hay de qué preocuparse-volvió sus pucheros, al menos ahora podía estar tranquilo.
-¿Por qué estabas enojado enantes Min?
-no me hagas caso-bajo la cabeza-es solo que a veces me pongo de la nada asi, eso es todo.
-seguro, pues para la próxima si te sientes así no mas dímelo y buscaré la forma de reanimarte-
Me miró con sus hermoso ojos, parecían brillar- pues gracias Kyu, eres muy amable-
-tú lo eres más conmigo, además mírate, me tienes demasiada paciencia.
-mmm…eso es verdad, me deber muchas Cho Kyuhyun y empezaré por cobrármelas ahora-dicho esto soltó los vegetales y agarró mi vientre haciéndome cosquillas
-no para, que me..ah..es serio para-sentía que me hacia pipí de la risa-
-no este es tu castigo por dañar la cena-se reía como niño pequeño.
Entre risa y risa, perdí el equilibrio, cayéndome encima de él, verlo asi tan vulnerable, no hacia más que despertar mi deseo de volver a besarlo, su respiración agitada debido a la risa de enantes, sus ojos cerrados al ver que se estaba cayendo, entonces los abrió y sentí como me traspasaba con ellos, mi corazón parecía salirse de mi pecho, de lo tan fuerte que latia, nos quedamos por no se cuanto tiempo, mi cuerpo no respondia, no quería moverse, en cambio se estaba moviendo hacia adelante, acortando la distancia que existía entre nosotros, llegué a rozarlos cuando por fin reaccione y me levante violentamente, dejándolo confundido y absorto.
-discúlpame- y Salí corriendo de ahí.
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Al parecer ya se estaba haciendo costumbre entre nosotros, estar un día bien al siguiente momento estar como extraños, en silencio hablando apenas lo necesario para el trabajo.
-dejo estos papeles y regreso en un momento-escuche la puerta abrirse y cerrarse inmediatamente.
Mierda, lo había dañado todo, y es que es normal que se asuste, después de eso, no lo besó del todo, pero igual roce sus labios y cuanto desee eso.
Ahora no había ninguan duda, lo quería y no de forma amistosa ni agradecida, ahora si podía decir que lo quería enserio, pero como decírselo, seguro dañaría nuestra relación y me botaría de regreso a la calle, un chico gay, le pago asi, enamorándome perdidamente de él.
-puedo pasar?
-siga- vi como entraba un joven, era más bajo que yo, la piel morena y su cabello oscuro, cara redondeada y manos pequeñas, su voz era grave.
-disculpe se encuentra Sungmin?-lo miré de arriba abajo que quería con el? No piense cosas Kyu seguro es un negocio que quiere entablar con el.
-pues acaba de salir, si gusta espérelo-
-¿y quién es usted?
-¿Quién soy yo? Hace tiempo no me hacia esa pregunta, y es que ya no se me hacía necesario, para que preguntarme eso, si lo que tengo ahora me hace feliz, para que recordar el pasado, pero aun asi, ¿qué mismo era yo?
-hey te pregunte quien eres, no cuantos es 15548932 x 454645-
-eh!!! Lo siento, pensaba en otras cosas. Pues soy el ayudante de Sungmin.
-y ese milagro, es que desde hace tiempo el ya no contrataba ayudantes, pues podía hacerlo todo él solo-
Antes! Acaso ya lo conocía desde antes a Min?
-solo sé que le estoy agradecido, pues gracias a él, tengo trabajo.
-ya veo, al parecer nada ha cambiado desde que me fui-
-usted trabajaba aqui?
-si antes trabajaba con Sungmin-
Una ligera molestia se apoderó de mi corazón.
-Kyu, ya regresé necesito que redactes esto para…. Vi como miraba al recién llegado, ¿qué significaba esa mirada?
-Cuanto tiempo Sungmin-
-Yesunnie…
Antes era pequeña la molestia ahora era enorme ¿Quién rayos era Yesunnie? Y más aun ¿qué era él para Min?.
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tu turno dongsaeng jiji...wow hasta que por fin pude actualizar
AQUÍ sus lindo sy alentadores comentarios son bienvenidos
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En la oficina no podía evitar estar nervioso, hice lo mismo de ayer, pero parecía una maquina automatizada, todo lo hacía por inercia, hasta se sentía raro el ambiente entre nosotros ¿será que lo sintió y no estaba dormido? No podía ser eso de ser así, me hubiese reclamado pero no lo ha hecho.
De repente salió de la oficina sin decirme nada ni a donde iba.
-es lo más lógico, no eres nada para él, así que puede hacerlo-pensé pero aun así quería saber que le había pasado.
Me preocupé más al ver que no regresaba ya había pasado bastante tiempo, me levantaba del asiento cada 10 minutos, ya no tenia nada qué hacer ni en que ocupar mi mente, entonces volví a recordar lo ocurrido anoche, inconscientemente me lleve uno de mis dedos a mis labios, tratando de recordar su sabor ¿pero qué es lo que me pasa, él es un hombre y yo también? Pero aun asi sabia que mis sentimientos hacia e´l se hacia cada día más diferentes, y él tiene la culpa pues quien lo manda a ser tan lindo, a tener esa sonrisa tan cálida, a expresarme ternura y preocupación por mí con sus ojos, cosas que jamás sentí mientras estuve al cuidado de las monjas, pues lo único que veía en ellas era lastima, hacia nosotros lo huérfanos.
Suspiré nostálgico, hace cuanto tiempo que había dejado ese lugar, no guardo malos recuerdos ni rencor, en fin ellos por lo menos me acogieron, pero ahora tenía algo mejor, pro también nuevas confusiones o cosas en qué pensar.
Por fin la puerta sonó y era él quien entraba, suspiré aliviada, estaba bien y le sonreí y él me da devolvió para luego tomar mi mano, una corriente sentí pasar por todo mi cuerpo al sentir su mano tocar la mía, me llevaba a un lugar eso era más que obvio, pero no sabía a dónde.
Subimos en silencio las escaleras sin dejar de soltar su mano. Cuando llegamos me sorprendí al ver el lugar, él se sentó en la banca para sacar unos pasteles, me hizo que me sentara a su lado recibiendo el trozo de pastel que me ofrecía
-que es este lugar?- le pregunté sin dejar de mirar todo lo que había
-es mi pequeño paraíso personal- me dijo muy contento - te gusta?-
-si es maravilloso que exista este lugar en una empresa tan enorme!!- estaba muy asombrado pues jamás pensé que hubiese este lugar
-puedes venir cuando quieras aquí, voy a darte una llave-me miró , me hacia ilusión que compartiera conmigo su lugar secreto-gracias por dejarme entrar a tu mundo!!le solté sin querer.
-sungmin? …min?- le llamaba de regreso a tierra, y que parecía que se había quedado pensando en no se qué, y no me hacía caso – se te está cayendo el pastel-le dijo, él miró abajo y parte de la crema se había resbalado sobre su platillo
-ohh pero que despistado que soy!! Buhhhhh – hizo un puchero de disgusto lo cual hizo que me riera mucho, ya me estaba acostumbrando a ellos.
-si quieres te doy parte de mi pastel- le dije entonces acerque mi platillo al suyo y le partí la mitad de mi pastel
-gracias!!!-me dijo sonriendo, como empezaba a adorar esas sonrisas.
Cuando estábamos regresando a casa nos detuvimos en el supermercado para comprar víveres que Min decía que no había en la casa. Ingresamos al lugar él iba delante escogiendo las cosas que necesitamos mientras yo llevaba el carrito, nos acercamos al sector de jugos y mientras él agarraba un de fresa, entonces alguien se me acercó.
- kyu???- escuché esa voz – eres kyuhyun?...-
-eh? Quien eres tú?- le pregunté pues no lo recordaba o su cara no me sonaba
-soy Ryeowook, no te acuerdas de mí? Estuvimos juntos en el orfanato- me miró sonriendo
-no puedes ser!! Eres wookie? – y es que en verdad no pude reconocerlo, cuando estaba en el orfanato estaba gordito y usaba el cabello largo, pero ahora estaba más delgado y llevaba y corte muy diferente
-si!! Vaya kyu ha pasado mucho tiempo desde que te vi – me abrazo, y le correspondí, estaba feliz de ver a mi mejor amigo después de tanto tiempo, desde que fue adoptado para ser precisos.
-ejem!!- me giré para ver quien había hecho eso, había sido Min, me sentí un poco culpable y es que de la emoción olvidé que estaba aquí.
- oh, esto ryeowook te presentare a alguien, el es Sungmin, mi jefe-
-…y su casero- agregó con una voz que no dudaba que estuviese enojado - pues vivimos juntos-
-mucho gusto soy Ryeowook- le hizo una venia y luego me dijo - que bueno encontrarte de nuevo Kyu- sin dejar de sonreírnos. En verdad era tanta la felicidad que me embargaba en ese momento, tenía mucho que contarle, desde que se fue hasta el día de hoy y cómo conocí a Min, para convertirse en mi salvador.
Entonces escuché como un carrito sonaba como alejándose, me giré y vi que era Min ¿se habría enojado? Pero ¿por qué?
-te espero en el auto, trata de no tardarte- me dijo – gusto en conocerte- se dirigió a Ryeowook y vi como se fue dejándome a mí, algo me decía que le yo tenía la culpa de que se fuese así.
-¡qué extraño! no te parece?
-quizás se enojó porque no retrasamos-
-oh entonces debería ir a pedirle disculpas-
-no te preocupes yo lo haré por ti- me quedé pensando en la reacción de Min, en todo este revuelo olvidé una cosa, Ryeo me había llamado Kyuhyun, eso significaba que sin querer Min adivino mi nombre completo.
-¿pasa algo?-me dijo preocupado
-no es nada, mi nombre completo es Cho Kyuhyun ¿verdad?
-pues claro, porque preguntas cosas obvias-
Me sentí feliz, tenía que contarle esto a Sungmin.
-bueno será mejor que nos despidamos, si demoro en legar a casa se preocuparan mis padre y tu jefe te ha de estar esperando, así que te cuidas mucho, espero verte pronto. Por cierto ¿me das el número de casa?
-ah por supuesto-se lo di-
-bueno te estaré llamando para quedar y poder conversar tranquilamente.
Nos despedimos con un fuerte abrazo y me dirigí al carro donde me esperaba Min.
-pensé que ya no volverías, como tardaste tanto-
-Perdona, es que la emoción de verlo-
-Así veo- en su rostro se mostraba cierto grado de enojo- bueno vamos a casa, tenemos cosas que hacer.
El camino fue silencioso, yo lo miraba de reojo, o tenia expresión alguna, o bueno sí, tenia el ceño fruncido y yo no entendía nada, al menos que haya visto a alguien que le desagradara en el super, sí, seguro fue eso por eso salió pronto de ahí, la pregunta ¿Quién sería?.
Llegamos a casa y le ayude a bajar las compras, yo las subí mientras él cerraba la cajuela. Mientras guardábamos se me ocurrió contarle lo sucedido.
-sabes Min , creo que eres adivino-
-y eso por qué? Al fin me miraba.
-pues porque tú sin querer adivinaste mi nombre completo, lo confirme con Wookie, me hizo mucha gracia-
-pues qué bien-le escuché decir sin ánimos-
-Te encuentras bien? ¿ te sientes enfermo?
-no es nada, solo cansancio-
Pero su cara no reflejaba nada de eso, es mas cargaba las cosas sin problema y las metía al refrigerador, eso sí como con rabia.
-¿Qué deseas cenar?
-pues cualquier cosa que hagas está bien, o tengo una mejor idea ¿por qué no lo intento yo?
-¿estás seguro de poder hacerlo? Me miró con duda.
-pues sí, no me parece justo que siempre lo hagas tu, cuando es gracias ti que estoy aquí.
-ok si eso es lo que deseas, hasta eso me ducharé y bajo para ver cómo te va de acuerdo-
-si a sus ordenes jefe-intenté ser gracioso pero él no sonrió, me estaba preocupando.
Agarré las ollas y los vegetales junto con los fideos, haría algo fácil por ser la primera vez. Seguí los pasos que recordaba, prendí la hornilla y puse la olla con agua a hervir, cuando estuvo listo puse los fideos.
Después cogí unos vegetales para lavarlos y pelarlos, para luego hacer el guiso que alguna vez vi hacer a Min, estaba tan entusiasmado que me olvide de los fideos, cuando lo fui a ver, estaban casi deshaciéndose, estaban muy aguados, y aunque el sabor no estaba muy mal, igual al ponerlo en la boca se sentía raro.
-vamos a ver, como vas-
Me interpuse entre él y la cocina, no quería que viese el horror que había hecho, peor el igual me movió pues aumente su curiosidad, sus ojos se desorbitaron.
-pusiste mucha agua, y además te pasaste del tiempo-me dijo.
Agaché la cabeza avergonzado, yo que quería hacer algo por él y me viene a pasar esto.
-¿Qué tienes allá?
-los vegetales, para el guiso-
-ok, no te preocupes Kyu, salvaremos al cena-me dedicó una pequeña sonrisa y le segui.
-al parecer no tienes mucho talento para la cocina, pero no te preocupes todo se da con practica-
-pues terminare quemando, dañando todos los comestibles del supermercado y ni aun asi lo lograría-
Se rió por mi comentario-vamos no seas pesimista, además quien es tu profesor de cocina?
-este…¿Tú?- diej dudando un poco.
Me dio con el cucharon-auch..eso duele-
-eso te pasa por dudar, pues claro que soy yo, y si me tienes a mí, no hay de qué preocuparse-volvió sus pucheros, al menos ahora podía estar tranquilo.
-¿Por qué estabas enojado enantes Min?
-no me hagas caso-bajo la cabeza-es solo que a veces me pongo de la nada asi, eso es todo.
-seguro, pues para la próxima si te sientes así no mas dímelo y buscaré la forma de reanimarte-
Me miró con sus hermoso ojos, parecían brillar- pues gracias Kyu, eres muy amable-
-tú lo eres más conmigo, además mírate, me tienes demasiada paciencia.
-mmm…eso es verdad, me deber muchas Cho Kyuhyun y empezaré por cobrármelas ahora-dicho esto soltó los vegetales y agarró mi vientre haciéndome cosquillas
-no para, que me..ah..es serio para-sentía que me hacia pipí de la risa-
-no este es tu castigo por dañar la cena-se reía como niño pequeño.
Entre risa y risa, perdí el equilibrio, cayéndome encima de él, verlo asi tan vulnerable, no hacia más que despertar mi deseo de volver a besarlo, su respiración agitada debido a la risa de enantes, sus ojos cerrados al ver que se estaba cayendo, entonces los abrió y sentí como me traspasaba con ellos, mi corazón parecía salirse de mi pecho, de lo tan fuerte que latia, nos quedamos por no se cuanto tiempo, mi cuerpo no respondia, no quería moverse, en cambio se estaba moviendo hacia adelante, acortando la distancia que existía entre nosotros, llegué a rozarlos cuando por fin reaccione y me levante violentamente, dejándolo confundido y absorto.
-discúlpame- y Salí corriendo de ahí.
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Al parecer ya se estaba haciendo costumbre entre nosotros, estar un día bien al siguiente momento estar como extraños, en silencio hablando apenas lo necesario para el trabajo.
-dejo estos papeles y regreso en un momento-escuche la puerta abrirse y cerrarse inmediatamente.
Mierda, lo había dañado todo, y es que es normal que se asuste, después de eso, no lo besó del todo, pero igual roce sus labios y cuanto desee eso.
Ahora no había ninguan duda, lo quería y no de forma amistosa ni agradecida, ahora si podía decir que lo quería enserio, pero como decírselo, seguro dañaría nuestra relación y me botaría de regreso a la calle, un chico gay, le pago asi, enamorándome perdidamente de él.
-puedo pasar?
-siga- vi como entraba un joven, era más bajo que yo, la piel morena y su cabello oscuro, cara redondeada y manos pequeñas, su voz era grave.
-disculpe se encuentra Sungmin?-lo miré de arriba abajo que quería con el? No piense cosas Kyu seguro es un negocio que quiere entablar con el.
-pues acaba de salir, si gusta espérelo-
-¿y quién es usted?
-¿Quién soy yo? Hace tiempo no me hacia esa pregunta, y es que ya no se me hacía necesario, para que preguntarme eso, si lo que tengo ahora me hace feliz, para que recordar el pasado, pero aun asi, ¿qué mismo era yo?
-hey te pregunte quien eres, no cuantos es 15548932 x 454645-
-eh!!! Lo siento, pensaba en otras cosas. Pues soy el ayudante de Sungmin.
-y ese milagro, es que desde hace tiempo el ya no contrataba ayudantes, pues podía hacerlo todo él solo-
Antes! Acaso ya lo conocía desde antes a Min?
-solo sé que le estoy agradecido, pues gracias a él, tengo trabajo.
-ya veo, al parecer nada ha cambiado desde que me fui-
-usted trabajaba aqui?
-si antes trabajaba con Sungmin-
Una ligera molestia se apoderó de mi corazón.
-Kyu, ya regresé necesito que redactes esto para…. Vi como miraba al recién llegado, ¿qué significaba esa mirada?
-Cuanto tiempo Sungmin-
-Yesunnie…
Antes era pequeña la molestia ahora era enorme ¿Quién rayos era Yesunnie? Y más aun ¿qué era él para Min?.
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tu turno dongsaeng jiji...wow hasta que por fin pude actualizar
AQUÍ sus lindo sy alentadores comentarios son bienvenidos

conito02- Suju King

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
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Cuando avanzaba con el carrito llegue al cajero y me atendió una chica, ella me miro y me sonrió y amablemente comenzó a pasar las cosas que compre por la maquina, mientras yo seguía sumergido en la confusión y la rabia, confusión por la forma en la que me comporte y rabia porque creí que kyu me seguiría cuando me di la vuelta para salir de ahí pero él seguía conversando feliz con su “ex compañero”.
-disculpe joven, va a pagar al contado o con tarjeta?- me pregunto la cajera, sacándome de mis pensamientos
-con tarjeta- le respondí y le alcance mi tarjeta de crédito. En unos segundos ella me alcanzó mi tarjeta
-aquí tiene joven y vuelva pronto- me miro coquetamente, al recibir mi tarjeta note un papel doblado junto a esta, mire a la cajera – es mi numero, por si te animas a salir- y me sonrió. Esto lo único que me faltaba, miré a la sonriente chica con una cara de odio que hizo que la sonrisa se le borrara de los labios. Me di media vuelta y salí de ahí.
Ya llevaba como 15 minutos esperando,
-por que tarda tanto? Qué rayos están haciendo??- no quiero pensar nada pero la forma en la que miro kyu a ese tal wookie me saca de mis casillas – kyu!!! Ven ya!!!! Kyu tonto tonto TONTO!!! Ven de una vez!!-vuelvo a mirar la entrada del supermercado y nadie pasa por esa puerta, y que tal si ese chico le está diciendo a kyu que se vaya con él?, y si le está proponiendo otras ideas para su vida? Y si quiere separarlo de mi?- esto es el colmo voy a buscarlo- estaba a punto de salir del auto cuando kyu sale por la puerta del super, yo me vuelvo a entrar al auto. ¿Qué debo hacer? Debo reclamarle? O debo hacerme a los que no me importa sobre lo que hablaron? Hasta que piense kyu ingreso al auto –pensé que ya no volverías, como tardaste tanto- trate de sonar indiferente
-Perdona, es que la emoción de verlo- me respondió, la emoción? TANTO TE EMOCIONA VERLO E IGNORARME?
-Así veo-trate de responder lo más calmado posible- bueno vamos a casa, tenemos cosas que hacer- concluí no quería seguir hablando.
Todo el trayecto fuimos en silencio, aunque quería preguntarle de que hablaron no lo hice, por que esperaba que él me cuente y asi no perturbar sus asuntos, pero me recordaba como abrazo a wookie y me invadía la ira y apretaba fuerte el volante, como se atreve a abrasarlo con semejante confianza a plena luz del dia y en mi delante?, y (es algo normal es su ex compañero y no hay nada de malo en abrazarse con un amigo), entonces a mi porque no me abraza de esa forma? (será porque todavía no son tan cercanos) Parece que todavía no soy tan importante para él.
Cuando llegamos a la casa él me ayudo a descargar las cosas que compramos luego las comenzamos a ordenar y guardar, me sentía muy alicaído por todo el remolino de sentimientos que tengo.
-sabes Min , creo que eres adivino- comenzó a hablarme
-y eso por qué? – le pregunte mirándole
-pues porque tú sin querer adivinaste mi nombre completo, lo confirme con Wookie, me hizo mucha gracia- y otra vez wookie
-pues qué bien- me molestaba que ese wookie supiera más cosas de kyu
-Te encuentras bien? ¿ te sientes enfermo?- me miro preocupado
-no es nada, solo cansancio- ni yo mismo entiendo porque me comporto así -¿Qué deseas cenar?
-pues cualquier cosa que hagas está bien, o tengo una mejor idea ¿por qué no lo intento yo?-
-¿estás seguro de poder hacerlo? – lo mire con duda porque tal vez sea peligroso dejarlo a él y a la cocina solos
-pues sí, no me parece justo que siempre lo hagas tu, cuando es gracias ti que estoy aquí- me pareció tan tierno su motivo que acepte su trato
-ok si eso es lo que deseas, hasta eso me ducharé y bajo para ver cómo te va de acuerdo- en verdad necesitaba la ducha para poder relajarme
-si a sus ordenes jefe- lo dijo en forma graciosa pero me aguante la risa y me di media vuelta.
En la ducha me fui relajando y apagando el enojo que llevaba dentro, el agua fría me estremeció un poco al principio pero luego me acostumbre, no quería estar enojado con kyu, solo que no me gusta que me ignoren y mucho menos él, quiero ser algo mas para él… quiero saber más de él…
Acabe de ducharme y baje para ver que tal iba kyu con la comida.
-vamos a ver, como vas- ingrese a la cocina pero él se paro delante de mí y no quiso dejarme entrar, mmmm algo hizo… lo aparte pues tenía curiosidad de lo que había hecho, mire dentro la olla y el fideo estaba casi pure. -pusiste mucha agua, y además te pasaste del tiempo- él agacho su cabeza apenado, seguro no fue su intención además ya me esperaba algo como esto porque él y la cocina no se llevan bien
-¿Qué tienes allá? – le pregunte
-los vegetales, para el guiso- me respondió automáticamente
-ok, no te preocupes Kyu, salvaremos la cena-y le sonreí, me parece gracioso las formas en que siempre le salen las cosas -al parecer no tienes mucho talento para la cocina, pero no te preocupes todo se da con practica- trate de animarlo
-pues terminare quemando, dañando todos los comestibles del supermercado y ni aun asi lo lograría- ese comentario me hizo reír bastante
-vamos no seas pesimista, además quien es tu profesor de cocina?- le pregunte todo confiado en lo que me iba a responder
-este…¿Tú?- como pudo dudarlo?? Y agarre el cucharon para darle en la cabeza -auch..eso duele- se quejo
-eso te pasa por dudar, pues claro que soy yo, y si me tienes a mí, no hay de qué preocuparse- hice uno de mis pucheros enojados
-¿Por qué estabas enojado en antes Min?- no esperaba esa pregunta
-no me hagas caso-agache mi cabeza, no podía decirle lo que me hizo enojar - es solo que a veces me pongo de la nada asi, eso es todo- trate de excusarme
-seguro, pues para la próxima si te sientes así no mas dímelo y buscaré la forma de reanimarte- podía ser tan gentil? Levante mi vista y lo mire
- pues gracias Kyu, eres muy amable-
-tú lo eres más conmigo, además mírate, me tienes demasiada paciencia.
-mmm…eso es verdad, me debes muchas Cho Kyuhyun y empezaré por cobrármelas ahora-entonces solté los vegetales y comencé a hacer cosquillas en su estomago
-no para, que me..ah..es serio para- pero reia mucho creo que hasta lloraba de la risa
-no este es tu castigo por dañar la cena- yo también me rei de los gestos de kyu, estaba feliz.
Estaba tan concentrado en hacerlo reir que ambos perdimos el equilibrio, cerré mis ojos para sentir el impacto que no fue tan fuerte, abrí mis ojos y vi a kyu encima de mí, eso me puso muy nervioso rápidamente adquirí el aclamado color rojo en mi rostro y pude notar sus labios muy cerca a los míos lo extraño era que la distancia poco a poco se iba acortando, no entendía que estaba pasando y quede completamente en blanco y sin saber qué hacer cuando sentí sus labios rosar los míos y como un resorte kyu se levanto me miro apenado – discúlpame – me dijo y salió corriendo dejándome en el suelo, yo no sabía que hacer estaba muy confundido y seguía en el suelo, cuando me senté de golpe y toque mis labios – casi me beso!!- reaccione.
En la noche no podía conciliar el sueño, daba vueltas en la cama y lo único que venía a mi mente fue la imagen de kyu rosando mis labios, quería saber que estaba pasando en la mente de kyu, también quería saber por qué se salió de esa manera, y lo peor es que hubiese querido que ese simple rose de labios se convirtiera en un beso apasionado…
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Al dia siguiente, el ambiente en la oficina era incomodo, primero porque kyu apenas y me hablaba, y lo segundo porque yo seguía con la idea de cómo sabran sus besos? Y no dejaba de mirar sus labios y sonrojarme todo el tiempo.
Sonó el teléfono, era sunny quien me llamaba para presentar los papeles que tenía que entregar para la reunión, papeles que ya hice pero me olvide de la hora y seguro la reunión ya había empezado
-dejo estos papeles y regreso en un momento- le dije a kyu saliendo a toda velocidad hacia la sala de reuniones.
Después de la reunión, me encargaron trabajos para realizar, bien al menos asi me distraería un poco -Kyu, ya regresé necesito que redactes esto para….- no podía creerlo, era él? En verdad era yesung? Estaba sorprendido y feliz…
-Cuanto tiempo Sungmin- me dijo sonriendo yesung
-Yesunnie…- y una grande sonrisa se dibujo en mi rostro - en serio eres tu yesunnie?? O eres un espejismo?-
-claro soy yo- yesung se acerco a mi y me abrazo cálidamente- y dime me extrañaste?-
-siii… no sabes cuanto- estaba muy feliz- y como te fue alla? cuando regresaste? Porque no me dijiste que volvías? Al menos me hubieras avisado para que te vaya a recoger!-
- tranquilo mi conejito, ya tendremos tiempo para hablar de todo mi tiempo fuera del país, y sobre lo de avisarte que volvería te envié un carta, incluso ahí te avisaba el día y la hora de mi llegada, acaso no te la entregaron? Cuando llame a recepción me dijeron que no estabas pero que la recepcionista misma te iba entregar la carta cuando llegara a tu oficina-
-que raro, a mi no me entregaron nada- y me di la vuelta dirigiéndome a kyu- puedes llamar a sunny por favor-
-ehh no creo que sea necesario- dijo kyu- si te llego una carta, pero me olvide entregártela-
-queee? Pero kyu…- me dio un poco de rabia que no me haya entregado algo tan importante, pero es muy difícil enojarme con él pues había puesto una carita de remordimiento- bueno, de que sirve ya, porque al final de cuentas ya estás aqui yesunie!!!, por cierto ya conociste a mi despistado asistente? El es Cho Kyuhyun-
-si ya nos presentamos mientras te esperaba aquí- me dijo yesung
-oh que bueno, entonces que tal si quedamos uno de estos días para salir?-
-eso suena fantástico, mmm que tal mañana te parece?-
-ok entonces mañana, en el lugar de siempre?- le dije sonriéndole
-acaso siguen atendiendo ahí?- se sorprendió- que bueno!! Extrañaba comer ahí- me dijo
-entonces a las 8 te veo-
-perfecto mi conejito, se puntual- y luego se despidió de mi con otro abrazo y salió de la oficina
Estaba muy feliz, volverlo a ver me hizo muy feliz pero lo raro en la oficina era que sentía como un aura asesina que estaba detrás de mí, me di la vuelta y vi a kyu parado cerca de la ventana y mirando hacia afuera, que raro pues seguía sintiendo esa aura malévola, pero no le tome mucha importancia está demasiado feliz para eso, vi los papeles de los trabajos que me habían encargado y saltando me acerque a kyu
-kyuhyunnie!!!!- hice uno de mis gestos mas adorables – puedes redactar estos papeles… por fis!!!!- y le sonreí de la manera más tierna posible, él se dio la vuelta traia el ceño fruncido pero en cuanto me vio me sonrió de lo más normal
-claro- me dijo y se sentó inmediatamente frente a la computadora con una sonrisa en su rostro
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Me desperté con una grande sonrisa en el rostro creo de la emoción no podía dormir y me desperté muy temprano, fui directo a la ducha, baje a preparar el desayuno luego escuche pasos acercarse, era kyu que acababa de despertar
-que haces tan temprano?- me preguntó
- preparo el desayuno, además hoy me encuentro con yesung- y continué haciendo el desayuno
Tomamos el desayuno en silencio parece que kyu meditaba algo y estaba muy concentrado, yo solo lo observaba.
-está decidido- dijo de golpe
-que esta decido?- le pregunte inocentemente
-voy a acompañarte a tu cita con yesung-
-eh bueno … está bien pero por qué esa decisión?- lo mire dudoso
-esto… bueno- lo pensó un poco- también me cae muy bien tu amigo yesung y quiero conocerlo más- esa respuesta me sorprendió.
Y a la media hora ya estábamos camino al restaurant donde acostumbrábamos a ir con yesunnie, entramos al lugar y busque con la mirada el mismo lugar donde solíamos sentarnos y ahí estaba quien fue mi primer amor: yesung, digo eso porque ahora otra persona ya ocupa un importante lugar en mi corazón.
Salude con mi mano a yesung quien ya me había visto y por lo visto también vio a kyuhyun por que lo miro confundido
-ya llegue!!- le dije
-hola mi lindo conejito y hola kyuhyun- dijo yesung
-buenos días- saludo formalmente kyu
-que quieres pedir minnie? Un pastel de chocolate que contenga chispas de colores con bastante crema, frutillas encima bañadas en manjar y con una taza de leche caliente esta bien?- me pregunto yesung, vaya que me conocía bien – y tu kyuhyun?-
-solo café esta bien- respondió sorprendido
Y asi comenzamos a hablar de trivialidades que ocurrieron mientras estaba fuera del país y yesung también me conto muchas cosas que había vivido en el extranjero, mientras comía mi pastel yesung me hizo señas señalando mi mejilla, no lo entendí muy bien, entonces él se paro acerco su mano a mi rostro y con su dedo recogió la crema que había en mi rostro y se la llevo a su boca, eso me hizo sonrojar un poco, de pronto kyuhyun se paró de golpe
-con permiso- y salió a todo prisa del restaurant, que ocurría? no entendía nada
-vaya!!- dijo yesung- asi que él está enamorado-
-que enamorado???- pregunte sorprendido, tenía ganas de correr detrás de kyu para preguntarle quien me había robado su corazón
-no iras detrás de él?- me pregunto yesung
-yo… yo…- estaba confundido no sabia que hacer
-minnie que sientes por él?- esa pregunta me hizo pensar en todos los momentos vividos entre kyu y yo
- creo que lo quiero…-dije algo dudoso – pero no sé lo que él siente por mí, asi que no quiero asegurarme a algo que podría lastimarme-
-mi pequeño conejito- se acerco a mi y me abrazo- a veces es bueno arriesgarse, porque luego te quedaras con la duda de ¿y si lo hubiera intentado? ¿Y si le hubiera preguntado? Es mejor saber la respuesta para bien o para mal-
-gracias- le dije, entonces él me soltó
-ve a preguntar- me dijo y en unos segundos sali del lugar, comencé a correr en varias direcciones pues no sabía por donde se había ido
-kyu donde estas?- dije a la nada y segui corriendo hasta llegar a un parque a lo lejos vi a kyuhyun me acerque caminando por que ya estaba cansado de correr, mientras más me acercaba me di cuenta de que kyu estaba con alguien, no pude ver bien el rostro pero me acerque más y lo reconocí, era ryeowook.
Cuando estaba a unos pasos de ellos kyuhyun lo abrazo, mi corazón se sintió muy oprimido, me dolia, por lo visto ya tengo mi respuesta y sin pensarlo un lágrima rodó por mi mejilla y detrás de ella varias mas.
-qué rayos hago aquí?- dije y me di media vuelta para volver por donde vine
De pronto escuche que kyu me llamaba, pero yo no quería detenerme no quería que me viera llorando asi que corrí a toda velocidad, me subi al primer taxi que encontré y me fui a mi casa, subi a mi dormitorio y me encerre, después de un rato kyu llego subió corriendo hacia mi cuarto y golpeo la puerta para que le abriera.
-sungmin!!! Abre la puerta- yo no respondi
-sungmin abre la puerta quiero hablar contigo, hay varias cosas que no entiendo, por favor abre la puerta- insistio
-No quiero!!! Yo ya entendí todo- le grite
-estas llorando? Que ocurre minnie por que lloras?-
-no estoy llorando snif- se me salió un sollozo
-a no? Vamos abre la puerta por favor- volvió a insistir, luego lo escuche bajar las gradas y todo estaba en silencio, después de un rato me preocupe y con calma abrí un poco la puerta pero note que no había nadie- tonto – dije y volví a cerrar la puerta me eche en la cama y con la sabana seque mis lagrimas pero la escena del abrazo de kyu con ryeowook volvía a mi mente y las lagrimas caían nuevamente, agarre la almohada y la golpee contra la cama de pronto escuche golpes en mi ventana, me di la vuelta y kyu estaba colgado de un árbol que se encontraba cerca a mi ventana, me hizo seña para que le abriera, negué con la cabeza cuando de pronto comenzó a tambalearse parece que la rama se estaba rompiendo.
-sungmin ayuda!!!!- me asuste y abrí de inmediato la ventana luego lo sujete, cuando ya estaba medio cuerpo adentro me dijo
- era broma lo de la ventana- y lo solté inmediatamente cayendo este al piso de mi habitación- auch – luego se paro y me agarro de los hombros – dime porque lloras?-
-no te importa- le dijo haciendo mi rostro a un lado, pero él con sus manos agarro mi rostro limpio y mis lágrimas
-no me gusta verte llorar- y me abrazo protectoramente por varios minutos luego me soltó – sungmin lo siento pero se que esto va sonarte muy raro por favor no me tomes a mal, sungmin yo… yo…
-lo sé…- le dije, sabía que este momento llegaría, momento en el que él me dejaría
-lo sabes?- me miro confundido y sonrojado
-si, lo sé, quieres a ryeowook ¿verdad?- decir esas palabras me dolieron mucho
él me miro sorprendido –de donde sacas eso?, no eso no es cierto –
-ha no- eso me alivio mucho- en serio?- le dije no pudiendo ocultar mi felicidad
-claro que no, yo a quien quiero es … a ti – y dicho esto no sabía cómo reaccionar, él me miro confundido por que yo no decía nada, me soltó dio unos pasos atrás pero luego volvió y me dio un beso, un beso tierno lleno de amor, yo correspondí el beso, lo abrace por el cuello y le dije
-yo también te quiero-
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Mai- Suju ocioso

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
hola...como no tengo internet fijo lo copie para poder leerlo..pero cuando termine te vulvo a escribir..
saludos
saludos

anny-katrinas- Suju baby

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
-Yesunnie…- y noté como una grande sonrisa se dibujo en su rostro - en serio eres tu yesunnie?? O eres un espejismo?-
-claro soy yo- el joven recién llegado se acerco a él y lo abrazo frente mio, apreté lso puños inconscientemente - y dime me extrañaste?-lo escuché preguntarle
-siii… no sabes cuánto ¿y cómo te fue allá? ¿cuándo regresaste? Porque no me dijiste que volvías? Al menos me hubieras avisado para que te vaya a recoger!-
El resto de la conversación no le tomé importancia ¿para qué escuchar? Fue entonces cuando escuché algo que provino de Min.
-qué raro, a mi no me entregaron nada- y se giró dirigiendo su mirada a mi- puedes llamar a sunny por favor-
-ehh no creo que sea necesario- le dije, y es que recién me acordaba de la carta- si te llego una carta, pero me olvide entregártela-
-queee? Pero Kyu…no pude evitar poner una cara de remordimiento y es que tenía toda la razón para enojarse conmigo- bueno, de que sirve ya, porque al final de cuentas ya estás aquí yesunie!!!, por cierto ya conociste a mi despistado asistente? El es Cho Kyuhyun-
-si ya nos presentamos mientras te esperaba aquí- respondió el aclamado antes de que yo lo hiciera.
-oh que bueno, entonces qué tal si quedamos uno de estos días para salir?- ¡Cómo? ¿sungmin lo estaba invitando a salir? Entonces eso solo significaba algo, ellos tenia una relación muy cercana pero ¿cuál?
-eso suena fantástico, mmm que tal mañana te parece?-
-ok entonces mañana, en el lugar de siempre?- si tan solo esa sonrisa fuese solo para mi
-acaso siguen atendiendo ahí? ¡qué bueno!! Extrañaba comer ahí- se notaba la cara de felicidad en ese tipo, mas yo sentía mi corazón doler.
-entonces a las 8 te veo-
-perfecto mi conejito, se puntual- y luego se despidió de min con otro abrazo y salió de la oficina.
¡Conejito! Encima le tenía un apodo muy tierno, bueno es que en verdad si lo ves bien a mi salvador pues parecía uno, pero aun así me sentía mal; pues por lo visto Min estaba feliz de verlo y se notaba la conexión especial entre ellos dos.
Flashback
Estaba otra vez en mi dormitorio ya era la hora en que las monjas nos mandaban a dormir, me coloque la pijama de segunda mano, “regalo de personas caritativas” que nos daban en ciertas fechas.
Hace unos días llegaron nuevas cosas por mi buen comportamiento me dejaron escoger una de las nuevas cosas, sin embargo una en particular llamó mi atención, y es que no era una cosas si no un perrito. En el cuello tenía un collar con la letra K tal como mi nombre, Kyu, era como si desde antes estaba destinado para mí.
Si al comienzo me llamó la atención, luego la adoré por no decir, amé, y es que era tan tierno y juguetón y me acompañaba en esas frías noches de invierno. Incluso a veces lo compartía con Wookie, eso fue unos 10 días antes de que se fuera.
Entonces pasó un día que, por dejarme llevar; me porté mal y mi castigo fue quitármelo. Por más que lloré y rogué no me hicieron caso y me lo quitaron de mis brazos y vi como se lo daban a un niño, que no me caía nada bien ni yo a él. Desde el primer día me lo quiso quitar, lo supe por su mirada, pero el afortunado fui yo.
Amaba mucho a mi perrito y me dolió que me la quitaran de esa forma. Y no solo fue por esa noche, si no todas las siguientes, me habían quitado lo que quería, y encima ese niño me miraba y me provocaba a propósito. Estaba enojado, me la habían quitado y se la dieron a él que no sabía cuidarlo bien (según yo).
Llegó el día que me regresaron mi mascota, pero el animal ya no se quería acercar a mi si no al otro chico, lo llamé y no me hizo caso. Me dio celos de ver como lo lamía de felicidad, me habían quitado su cariño. Jamás olvidaré ese sentimiento de enojo, fastidio o como alguna vez escuché pro ahí, con ganas de matar a alguien, entonces me explicaron que eran celos.
Fin del flashback
Recordé ese viejo sentimiento, aunque creo que este no se comparaba pues antes era por una mascota pero ahora era por alguien, por un ser humano que se había ganado mi corazón y ahora lo notaba demasiado feliz por la llegada del otro, quería “matar” a Sungmin por hacerme sentir de esa forma, pero sé que él no lo hace a propósito, además no sé nada de ellos, pero aun así, no podía calmar mi rabia, mis celos.Me fui hacia la ventana miraba hacia afuera a ver si así calmaba mis malos sentimientos.
-kyuhyunnie!!!!- hizo uno de sus gestos mas adorables – puedes redactar estos papeles… por fis!!!!- y me sonreí de la manera más tierna que pudiese existir en el mundo, como si fuera posible, al darme la vuelta tenia mi ceño fruncido pero en cuanto lo vi inmediatamente cambié por una sonrisa. Solo él podía hacerme cambiar en cuestión de segundos.
-claro- le dije y me senté frente a la computadora con una sonrisa en mi rostro dejando atrás todo rastro de amargura y celos.
Era nuestro dia libré, pero aun asi por la costumbre me levanté temprano, me dirigí al baño entonces escuché a alguien en la cocina, pensé que Min dormía, pero no era asi. Me lavé las manos y bajé. Lo vi, se veía tan adorable como siempre con sus pijamas rosadas
-que haces tan temprano?- le preguntó
- preparo el desayuno, además hoy me encuentro con Yesung- y continuó haciendo el desayuno-
¿Por qué tuvo que nombrarlo? Acaso me quería amargar el día?
Me llamó para que me sentara a desayunar, y asi lo hice, en todo el desayuno me la pasé pensando, tenía que hacer algo y evitar que ese Yesung me quitara a Min, peor que cosas pienso y digo, ni que Min fuese mío. Sentí su mirada de seguro me estaba observando, extrañado por mi silencio. Entonces se me prendió el foco tenia una idea.
-está decidido- dije de golpe, casi haciéndolo asustar por lo repentino.
-que esta decido?- me preguntó con su voz inocente
-voy a acompañarte a tu cita con yesung-
-eh bueno … está bien pero por qué esa decisión?- me miró dudoso causándome nerviosismo. ¿Qué les respondo ahora?
-esto… bueno- lo pensé un poco- también me cae muy bien tu amigo Yesung y quiero conocerlo más- que mentira más grande le dije.
No sé en qué momento pasó, pero Min aceptó y ya a la media hora nos encontrábamos camino al restaurant donde seguro quedo en ir con Yesung, entramos al lugar seguí su mirada, no necesitaba saber pues de sobra sabia a quien buscaba. Lo saludó con la mano, él también le respondió, seguro lo vio lo siguiente me causo un poco de gracia pues el susodicho se dio cuenta de mi presencia y me miró confundido.
-ya llegue!!- le dijo mi por siempre salvador.
-hola mi lindo conejito y hola kyuhyun- dijo yesung
-buenos días- lo saludé formalmente y él me respondió con un movimiento de la cabeza, todavía seguía asombrado.
-que quieres pedir minnie? -Le preguntó, yo solo lo observaba--Un pastel de chocolate que contenga chispas de colores con bastante crema, frutillas encima bañadas en manjar y con una taza de leche caliente está bien?- me sorprendí por todo lo que dijo ¿todo eso le gustaba Sungmin? Se notaba que lo conocía bien mas al ver la cara de satisfacción de Min – y tu kyuhyun?-se dirigió a mí
-solo café está bien- respondí bajo pues aun estaba sorprendido por cuanta cosa dulce comía él.
Y así comenzaron a hablar de trivialidades entre ellos, como cosas que le ocurrieron a Min mientras el otro estaba fuera del país y yesung también conto muchas cosas que habían vivido en el extranjero. Yo solo los “escuchaba”, en verdad no perdía detalle de la mirada de Min hacia él, entonces vi cómo él se paro y acerco su mano al rostro de Min y con su dedo recogió la crema que había y se la llevo a su boca, eso le hizo sonrojar un poco a él, yo no aguanté más, otra vez mis celos se apoderaron de mí y me paré de golpe.
-con permiso- dije y me salí a toda prisa del restaurant, dejándolo confundido
Caminé lo mas rápido que me permitieron mis pies, a pesar que no conocía el lugar igual em movi en todas las direcciones, mi corazón latia pero no de emoción sino de enojo, y aunque Min no tenia la culpa directa de mi reacción, pues no conocía de mis sentimientos, igual yo lo hice culpable, porque por él me sentía asi de ofuscado; pero para empezar el culpable soy yo, primero por enamorarme de él, segundo porque quien me mandó a que lo acompañara, ¿Qué gané con eso? Nada solo confirmar que Yesung sentía algo especial por Min , aunque yo no sabia a ciencia cierta qué, pero tampoco me interesaba.
Estuve tan absorto en mis pensamientos que cuando me fijé estaba en un parque y seguro muy lejos del lugar, me senté en una de las bancas, estaba cansado de tanto caminar y pensar a la vez, fue entonces cuando escuche que alguien me nombró, una voz muy conocida para mi.
-Kyu ¿Estas bien? ..era Ryeowook, siempre tan oportuno, deseaba desahogarme, necesitaba un abrazo y ahí estaba él. Me levanté del asiento y lo abracé fuertemente, sin decirle nada, ya después lo haría seguí asi por unos minutos cuando alcancé a escuchar unos sollozos. Me separé de Ryeo solo para reconocer a la persona que se estaba escapando de mi vista, era Min.
Lo llamé pues quería saber por qué me siguió, pero mientras más me acercaba a él mas se alejaba, pues estaba corriendo. Y entonces vi como paró un taxi y se fué en él.
-¿Qué pasa aquí Kyu? Ryeo se había quedado preocupado.
-ahora no te lo puedo contar, pues necesito irme pronto, peor te prometo que apenas pueda te lo explico, nos vemos.
-está bien, pero veras, me contaras que te pasa-
-si lo haré, hasta luego Ryeo- y salí corriendo de ahí. Solo se me ocurrió una cosa para llegar y era pedir un taxi, pues no reconocía en donde estaba, hice señas pero nada, entonces vi como un auto se estaciono a mi lado. Me asusté y si era alguien que secuestraba, entonces bajaron el vidrio.
-Si quieres te llevo?-no podía creerlo era Yesung.
-gracias pero se cómo llegar solo-
¿estás seguro? En serio ven, mientras más pronto estés en casa mejor-
Y que sabia el. Pero entonces recordé la imagen de Min corriendo y no respondiendo a mis llamados, entonces no dudé en aceptar la ayuda y me subí. En todo el trayecto no le hablé a Yesugn, me estaba ayudando, pero no sabía con que intenciones, desconfiaba de él.
-ya llegamos ¿Es aqi verdad?
Solo asentí con la cabeza, me bajé y le di un gracias con una reverencia. Escuché a lo lejos unas risitas, pero no hice caso , quería estar donde Min. Entré a la casa por suerte cargaba copia de llaves y subí corriendo a su cuarto y empecé a golpear la puerta esperando que me abriera.
-sungmin!!! Abre la puerta- pero no obtuve respuesta haciéndome preocupar mas
-sungmin abre la puerta quiero hablar contigo, hay varias cosas que no entiendo, por favor abre la puerta- insistí
-No quiero!!! Yo ya entendí todo- me gritó y escuché un sollozo, mi corazón se acongojó. No soportaba eso.
-estas llorando? Que ocurre minnie por qué lloras?-
-no estoy llorando snif- era el peor mentiroso del mundo, se le notaba que lloraba, pero ¿por qué?
-a no? Vamos abre la puerta por favor- volví a insistir, como no salía bajé las escaleras y salí fuera de la casa, se me ocurrió una idea, en mis días de vivir en el orfanato siempre que perdíamos el balón era yo quien lo iba a ver, a ves caia en el techo, otras en la copa de los arboles, fui para el otro lado de la casa justo donde estaba el cuarto de Sungmin, que suerte la mía pensé, pues como supuse, había un árbol, un día que pasaba por su cuarto lo miré. Entonces empecé a treparlo, por suerte era de tronco fuerte y aguantó mi peso a medida que subía, unos pisadas más y ya me encontraba cerca de su ventana. Lance unas piedritas que había cogido antes de subirme para hacerle ruido y que me escuchara. Vi como se incorporaba, tenía los ojos rojos, entonces empecé a hacerle señas para que me abriera pero él negó con la cabeza, no me daría por vencido así que se me ocurrió otra cosa, y me moví como si me fuese a caer.
-sungmin ayuda!!!!- le grité para provocar el efecto esperado y asi fue, noté su cara de susto y abrió de inmediato la ventana, me sujetó para hacerme entrar, cuando ya tenía medio cuerpo adentro le dije:- era broma lo de la ventana- entonces me soltó de inmediato, seguro se enojó y me hizo caer al piso de su habitación- auch – me sobé por el golpe que me di en el estomago, luego me paré y lo agarré de los hombros, ahora si, no tenia escapatoria y me diría que le pasa– dime ¿por qué lloras?-
-no te importa- me respondió haciendo su rostro a un lado, pero entonces con mis manos por mero impulso agarré su blanco rostro y limpié y sus lágrimas que no habían cesado de su lindos ojos.
-no me gusta verte llorar- era cierto, detestaba verlo así, no dude por un segundo mas y lo abracé protectoramente por varios minutos para luego me soltarlo, ya no aguantaba más. Se me oprimía el pecho las dos veces que lo había visto con Yesung estaba decidido se lo diría, quería que supiese mis sentimientos, aunque luego me arrepentiría si él me rechaza, le agarré de las manos– Sungmin lo siento pero sé que esto va sonarte muy raro por favor no me tomes a mal, sungmin yo… yo…
-lo sé…- lo escuché decirme, ¿acaso el ya sabía de mis sentimientos? Había sido yo tan obvio?
-lo sabes?- le miré confundido y sonrojado.
-si, lo sé, quieres a Ryeowook ¿verdad?-
Sus palabras me dejaron en shock ¿por qué me dice eso? Eso no era lo que yo me esperaba escuchar, le miré sorprendido –¿de dónde sacas eso?, no eso no es cierto –
-ha no? ¿en serio?- me dijo, pude notar cierta felicidad en sus palabras acaso él me quiere, era ahora o nunca, tenia que saberlo ya.
-claro que no, yo a quien quiero es … a ti – esperé una pronta respuesta pero nada, eso me comenzó a desesperar ¿y si había metido la pata? ¿y si ahora me odiaba? Estaba confundido y desesperado ¿por qué yo no me decía nada?, si no me quiere que me lo diga ya, pero que diga algo. Le solté las manos, di unos pasos atrás, no sabía si estaba bien lo que iba a hacer, pero por lo menos tendria un recuerdo de él, pasara lo que pasara, me acerqué a su rostro me agaché un poco debido a la diferencia de estatura y le planté un beso, un beso lleno de todo el amor que sentía, esperaba una bofetada pero nada, al contrario me correspondió el beso, me abrazó por el cuello y me dijo
-yo también te quiero- esas fueran las palabras más hermosas que pude escuchar y mi corazón empezó a latir mas fuerte que antes, producto del inmenso gozo que sentía en ese mismo instante, que seguro si moría, toda mi vida ya había valido la pena, pero no, tenía que vivir mas, aun mejor, tenía que vivir a plenitud ese amor que se me estaba dando y me estaba siendo correspondido. Lo besé con ternura por varios minutos par aluego cambiarlos por unos con locura y pasión, lo escuchaba suspirar y sentir sus latidos igual que los míos, acompasados siguiendo un mismo ritmo. Solo me separé de sus dulces labios cuando el aire escaseó.
Lo miré con ternura y no pude evitar sonreir como un tonto, pues asi me sentía en esos momentos, el pasó sus manos por mis mejillas, instintivamente cerré mis ojos, sintiendo esas caricias, luego se fue a mi frente donde luego depositó un beso y bajo a mi nariz y mi cuello, causando cosquillas, dejando escapar un suspiro y risilla de mis labios.
Nos abrazamos, como si no hubiese mañana y caímos en su cama, y ahí nos quedamos dormidos.
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Abrí mis ojos, y me encontré que estaba en otro lado ¿habria sido todo un sueño? Quise cerciorarme entonces escuché una respiración seguida de un suspiro, me gire y lo vi, ahí durmiendo plácidamente con una sonrisa en sus labios. No fue un sueño, fue todo real, él me correspondía y eso me hacia inmensamente feliz, me gire hasta quedarme de lado, me apoyé en uno de mis brazos, verlo dormir era lo más hermoso que pude ver en mi vida.
Sus labios entreabiertos, dejando escapar su exhalación, sus largas pestañas que había visto tantas veces bajar y subir, su nariz tan perfecta, sus bellos pómulos su frente que se fruncía cada vez que se enojaba acompañado de sus pucheros tan tiernos que me hacían sonreir y esa piel, invitaba a ser acariciada, pero con mucho cuidado, por miedo a dañarla, parecía aterciopelada como la piel de un melocotón. Llevé mis manos hacia ella preso de la tentación de sentirla, acariciando o más bien apenas rozándola por miedo a que despierte.
Movió su boca como gesto de querer levantarse, entonces abrió sus ojos lentamente, encontrándose con mi miraba, al verme se restregó los ojos, más tierno imposible, y me dedicó una dulce sonrisa capaz de derretir a cualquiera, pero que ahora me pertenecía.
-buenos días Min-le dije.
-buenos días Kyunie- me acerqué a sus labios depositando un dulce beso, que él recibió gustoso.
-¿Qué hora es?-me preguntó y luego entendí por qué al escuchar un ruidito en su barriga. Ambos nos empezamos a reír- son casi las 8 de la noche.
-¡Que!!!....hemos dormido toda la tarde-
-corrección, hemos dormido juntos toda la tarde-me sonrojé por mis palabras y es que sonaron en doble sentido, lo miré nerviosamente, peor le también estaba rojo.
-este…te parece si vamos a cenar-
-mmm…esta bien, pero no crees que mejor nos duchamos antes-
-oh..tienes razón ¿Quién va primero?
-tu yo cocino-le dije-
-mmm…creo que mejor al revés Kyunnie, no quiero quedarme sin cenar.
-que malo eres conmigo- te burlas de mí porque no se cocinar-intente hacer uno de sus pucheros-
-no te salen Kyu, eres más adorable a tu forma-me agarró de las mejillas y me besó, sintiendo calor en mis mejillas- anda, ve a bañarte.
Me levanté no sin antes robarle otro beso. Me desvestí y me fui a bañar, cuando ya salí del baño y estuve en mi cuarto, me fijé que había una brillante luna, no era exactamente la que mas me gustaba, pero estaba en cuarto creciente-como nuestro amor, creciente, pues recién empieza-dije sonriendo tontamente por las cosas que decía.
Tenía otra idea, cenaríamos, pero no en el comedor, en lo que subí al árbol, me di cuenta que tranquilamente dos personas podían estar sentadas en el techo de la casa.
Bajé rápido hasta donde él y lo abracé por detrás, se sorprendió por mi acto, pero igual sonrio feliz.
-vaya que te bañaste rápido, ahora es mi turno-
-sigue Hyung, que yo te espero-
Cuando vi que ya había subido a su cuarto y noté que se había ido al baño, empecé a poner la cena en una canasta que encontré en uno de los cajones de la cocina, guardé un mantel y tapé muy bien todo, llevando todo lo necesario. Como el baño estaba en el pasillo, me meti cautelosamente al cuarto de Min, abrió le ventana y con mucho cuidado y con uan cuerda bajé la canasta para dejarla sobre el techo. Bajé por ella y empecé a arreglar todo para dejarlo listo.
Bajé de nuevo a la sala, esperando a mi hyung.
-estamos listos para cenar?-bajaba las escaleras secándose el cabello
-si, hyung-
-entonces ya pusiste todo en le mes…¿kyu donde esta la comida?
-es uan sorpresa- lo tomé de la mano-vamos, aca es donde cenaremos-e hice que subiera las escaleras de nuevo-
-¿a dodne me llevas Kyu? La cena es en el comedor y…¿por que estamos en mi cuarto?
.-shhh….solo bajemos por la ventana-
-¿Estas loco? Y si nos caemos
-tranquilo no pasará eso-
Lo guie hasta la ventana, sus ojos adquirieron un brillo cuando vio el arreglo que hice, se esbozó una sonrisa y bajó por la ventana, pisaba con cuidado sobre el techo, por miedo a caerse.
-no te parece genial, comer a la luz de la luna y…no pude terminar pues se había abalanzado sobre mi, tomando mi cara entre sus manos y me besó.
Era como una doncella enamorada y me sentía orgulloso pues era yo, quien lo tenía así. le indique donde tomara asiento, dándole la mano, me senté a su lado y empecé a sacar las cosas de la canasta, colocando los platos y demás utensilios sobre el mantel.
De vez en cuando lo miraba, tenía razón en lo que pensé, la luz de la luna iluminaba mejor de lo que pensaba el bello rostro de Min dándole un aspecto de ser intocable, no pude evitar quedarme viéndolo todo embobado y mi corazón latiendo a mil, mas aun cuando se dio cuenta y se empezó a reír.
-será mejor que nos apresuremos o se enfriara la comida-
Solo asentí estaba muy avergonzado, pero que quería que hiciera si era tan hermoso y me tenía muy enamorado. Cuando ya había servido la comida, agradecimos los alimentos y empezamos a consumirlos-
-tan rico como siempre Min.
-gracias, lo hago especialmente para ti-dijo todo sonrojado, se veía adorable. Entonces vi como se me acercaba poniéndome nervioso.
-tenias un grano de arroz-dijo retirándolo de la comisura de mis labios.
Nos quedamos viendo por el espacio de no sé qué tiempo, era extraño sabia que me quería y yo a él, aun así me sentía avergonzado estar así, quizás por la no costumbre, pues no teníamos ni un día de ser… ¿Qué éramos?
Pero me deje de preguntar al perderme en sus ojos y como si se tratara de un hechizo dejé de lado la bandeja y me acerque hacia él, el retrocedía y yo avanzaba, hasta quedar el casi recostado sobre el techo y yo casi encima de él.
Llevé una de mis manos a su suave rostro, cerró los ojos y yo por instinto me acerqué a sus labios solo alcance a rozarlos pues me vi interrumpido.
-achuuuuu! Había estornudado sobre mi cara-
-oh lo siento Kyu yo…pero yo el sonreí para tranquilizarlo, no me molestaba en absoluto.
-hyung, creo que mejor entramos o te resfriaras.
-pero si la estamos pasando muy lindo, y yo..no quería interrumpir y…
-en otro momento lo haremos, debimos traer abrigos, no pensé que hubiese tanto viento-le extendi mi mano-vamos Min es hora de retirarnos, tenemos que dormir temprano mañana tenemos que ir al trabajo.
-está bien….hizo una mueca de desagrado, parecía un niño
Se coló por la ventana, yo le pase la canasta y luego el mantel, para luego entrar yo.
-gracias por todo Kyu-
-no tienes nada que agradecer, te quiero-besé su frente-buenas noches que descanses-pero me agarró de la mano, evitando mi salida.
-¿quieres que duerma contigo? ¿Tienes miedo? Porque hoy no hay rayos-
-no es por eso- tenía su cabeza agachada- este…quería que durmieras conmigo pues..somos novios después de todo y no tiene nada de malo que duermas conmigo-sus ojitos brillaban. Entonces esa era la palabra, eso es lo que somos, si alguien se me acerca y me pregunta quién era, pues eso tenía que responder, soy el novio de Min. Mi rostro se iluminó, sonaba tan bonita esa palabra.
-entonces encantado dormiré contigo-me sonrió y me llevó a su cama, dejando un puesto libre para que me acomodara en el.
Sin dejar de mirarnos nos recostamos en aquella cama blandita, que se hundió por nuestro peso, deje un brazo extendido y él reposó su cabeza sobre éste, la otra la lleve a un costado de su abdomen, Min me imitó quedando semi abrazados, pegamos nuestra nariz frotándola s cariñosamente, se sentía tan bien dormir en sus brazos, no necesitaba de ningún manta pues con él era suficiente para mantenerme caliente toda la noche.
Nos fundimos en beso suave pero apasionado, quería gravar en mi mente cada una de la sensaciones vividas de los sentimientos, de su sabor, de su rostro y su respiración que chocaba con la mía, solo se escuchaba nuestro latir, lento otras veces más rápido, para luego regularse y quedarme dormido, no sin antes dar una ultima mirada a ese dulce rostro antes de caer en los brazos de morfeo.
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AQUÍ sus lindos y alentadores comentarios son bienvenidos chicas....uff parece que quedo un poco largo, en fin espero les guste
-claro soy yo- el joven recién llegado se acerco a él y lo abrazo frente mio, apreté lso puños inconscientemente - y dime me extrañaste?-lo escuché preguntarle
-siii… no sabes cuánto ¿y cómo te fue allá? ¿cuándo regresaste? Porque no me dijiste que volvías? Al menos me hubieras avisado para que te vaya a recoger!-
El resto de la conversación no le tomé importancia ¿para qué escuchar? Fue entonces cuando escuché algo que provino de Min.
-qué raro, a mi no me entregaron nada- y se giró dirigiendo su mirada a mi- puedes llamar a sunny por favor-
-ehh no creo que sea necesario- le dije, y es que recién me acordaba de la carta- si te llego una carta, pero me olvide entregártela-
-queee? Pero Kyu…no pude evitar poner una cara de remordimiento y es que tenía toda la razón para enojarse conmigo- bueno, de que sirve ya, porque al final de cuentas ya estás aquí yesunie!!!, por cierto ya conociste a mi despistado asistente? El es Cho Kyuhyun-
-si ya nos presentamos mientras te esperaba aquí- respondió el aclamado antes de que yo lo hiciera.
-oh que bueno, entonces qué tal si quedamos uno de estos días para salir?- ¡Cómo? ¿sungmin lo estaba invitando a salir? Entonces eso solo significaba algo, ellos tenia una relación muy cercana pero ¿cuál?
-eso suena fantástico, mmm que tal mañana te parece?-
-ok entonces mañana, en el lugar de siempre?- si tan solo esa sonrisa fuese solo para mi
-acaso siguen atendiendo ahí? ¡qué bueno!! Extrañaba comer ahí- se notaba la cara de felicidad en ese tipo, mas yo sentía mi corazón doler.
-entonces a las 8 te veo-
-perfecto mi conejito, se puntual- y luego se despidió de min con otro abrazo y salió de la oficina.
¡Conejito! Encima le tenía un apodo muy tierno, bueno es que en verdad si lo ves bien a mi salvador pues parecía uno, pero aun así me sentía mal; pues por lo visto Min estaba feliz de verlo y se notaba la conexión especial entre ellos dos.
Flashback
Estaba otra vez en mi dormitorio ya era la hora en que las monjas nos mandaban a dormir, me coloque la pijama de segunda mano, “regalo de personas caritativas” que nos daban en ciertas fechas.
Hace unos días llegaron nuevas cosas por mi buen comportamiento me dejaron escoger una de las nuevas cosas, sin embargo una en particular llamó mi atención, y es que no era una cosas si no un perrito. En el cuello tenía un collar con la letra K tal como mi nombre, Kyu, era como si desde antes estaba destinado para mí.
Si al comienzo me llamó la atención, luego la adoré por no decir, amé, y es que era tan tierno y juguetón y me acompañaba en esas frías noches de invierno. Incluso a veces lo compartía con Wookie, eso fue unos 10 días antes de que se fuera.
Entonces pasó un día que, por dejarme llevar; me porté mal y mi castigo fue quitármelo. Por más que lloré y rogué no me hicieron caso y me lo quitaron de mis brazos y vi como se lo daban a un niño, que no me caía nada bien ni yo a él. Desde el primer día me lo quiso quitar, lo supe por su mirada, pero el afortunado fui yo.
Amaba mucho a mi perrito y me dolió que me la quitaran de esa forma. Y no solo fue por esa noche, si no todas las siguientes, me habían quitado lo que quería, y encima ese niño me miraba y me provocaba a propósito. Estaba enojado, me la habían quitado y se la dieron a él que no sabía cuidarlo bien (según yo).
Llegó el día que me regresaron mi mascota, pero el animal ya no se quería acercar a mi si no al otro chico, lo llamé y no me hizo caso. Me dio celos de ver como lo lamía de felicidad, me habían quitado su cariño. Jamás olvidaré ese sentimiento de enojo, fastidio o como alguna vez escuché pro ahí, con ganas de matar a alguien, entonces me explicaron que eran celos.
Fin del flashback
Recordé ese viejo sentimiento, aunque creo que este no se comparaba pues antes era por una mascota pero ahora era por alguien, por un ser humano que se había ganado mi corazón y ahora lo notaba demasiado feliz por la llegada del otro, quería “matar” a Sungmin por hacerme sentir de esa forma, pero sé que él no lo hace a propósito, además no sé nada de ellos, pero aun así, no podía calmar mi rabia, mis celos.Me fui hacia la ventana miraba hacia afuera a ver si así calmaba mis malos sentimientos.
-kyuhyunnie!!!!- hizo uno de sus gestos mas adorables – puedes redactar estos papeles… por fis!!!!- y me sonreí de la manera más tierna que pudiese existir en el mundo, como si fuera posible, al darme la vuelta tenia mi ceño fruncido pero en cuanto lo vi inmediatamente cambié por una sonrisa. Solo él podía hacerme cambiar en cuestión de segundos.
-claro- le dije y me senté frente a la computadora con una sonrisa en mi rostro dejando atrás todo rastro de amargura y celos.
Era nuestro dia libré, pero aun asi por la costumbre me levanté temprano, me dirigí al baño entonces escuché a alguien en la cocina, pensé que Min dormía, pero no era asi. Me lavé las manos y bajé. Lo vi, se veía tan adorable como siempre con sus pijamas rosadas
-que haces tan temprano?- le preguntó
- preparo el desayuno, además hoy me encuentro con Yesung- y continuó haciendo el desayuno-
¿Por qué tuvo que nombrarlo? Acaso me quería amargar el día?
Me llamó para que me sentara a desayunar, y asi lo hice, en todo el desayuno me la pasé pensando, tenía que hacer algo y evitar que ese Yesung me quitara a Min, peor que cosas pienso y digo, ni que Min fuese mío. Sentí su mirada de seguro me estaba observando, extrañado por mi silencio. Entonces se me prendió el foco tenia una idea.
-está decidido- dije de golpe, casi haciéndolo asustar por lo repentino.
-que esta decido?- me preguntó con su voz inocente
-voy a acompañarte a tu cita con yesung-
-eh bueno … está bien pero por qué esa decisión?- me miró dudoso causándome nerviosismo. ¿Qué les respondo ahora?
-esto… bueno- lo pensé un poco- también me cae muy bien tu amigo Yesung y quiero conocerlo más- que mentira más grande le dije.
No sé en qué momento pasó, pero Min aceptó y ya a la media hora nos encontrábamos camino al restaurant donde seguro quedo en ir con Yesung, entramos al lugar seguí su mirada, no necesitaba saber pues de sobra sabia a quien buscaba. Lo saludó con la mano, él también le respondió, seguro lo vio lo siguiente me causo un poco de gracia pues el susodicho se dio cuenta de mi presencia y me miró confundido.
-ya llegue!!- le dijo mi por siempre salvador.
-hola mi lindo conejito y hola kyuhyun- dijo yesung
-buenos días- lo saludé formalmente y él me respondió con un movimiento de la cabeza, todavía seguía asombrado.
-que quieres pedir minnie? -Le preguntó, yo solo lo observaba--Un pastel de chocolate que contenga chispas de colores con bastante crema, frutillas encima bañadas en manjar y con una taza de leche caliente está bien?- me sorprendí por todo lo que dijo ¿todo eso le gustaba Sungmin? Se notaba que lo conocía bien mas al ver la cara de satisfacción de Min – y tu kyuhyun?-se dirigió a mí
-solo café está bien- respondí bajo pues aun estaba sorprendido por cuanta cosa dulce comía él.
Y así comenzaron a hablar de trivialidades entre ellos, como cosas que le ocurrieron a Min mientras el otro estaba fuera del país y yesung también conto muchas cosas que habían vivido en el extranjero. Yo solo los “escuchaba”, en verdad no perdía detalle de la mirada de Min hacia él, entonces vi cómo él se paro y acerco su mano al rostro de Min y con su dedo recogió la crema que había y se la llevo a su boca, eso le hizo sonrojar un poco a él, yo no aguanté más, otra vez mis celos se apoderaron de mí y me paré de golpe.
-con permiso- dije y me salí a toda prisa del restaurant, dejándolo confundido
Caminé lo mas rápido que me permitieron mis pies, a pesar que no conocía el lugar igual em movi en todas las direcciones, mi corazón latia pero no de emoción sino de enojo, y aunque Min no tenia la culpa directa de mi reacción, pues no conocía de mis sentimientos, igual yo lo hice culpable, porque por él me sentía asi de ofuscado; pero para empezar el culpable soy yo, primero por enamorarme de él, segundo porque quien me mandó a que lo acompañara, ¿Qué gané con eso? Nada solo confirmar que Yesung sentía algo especial por Min , aunque yo no sabia a ciencia cierta qué, pero tampoco me interesaba.
Estuve tan absorto en mis pensamientos que cuando me fijé estaba en un parque y seguro muy lejos del lugar, me senté en una de las bancas, estaba cansado de tanto caminar y pensar a la vez, fue entonces cuando escuche que alguien me nombró, una voz muy conocida para mi.
-Kyu ¿Estas bien? ..era Ryeowook, siempre tan oportuno, deseaba desahogarme, necesitaba un abrazo y ahí estaba él. Me levanté del asiento y lo abracé fuertemente, sin decirle nada, ya después lo haría seguí asi por unos minutos cuando alcancé a escuchar unos sollozos. Me separé de Ryeo solo para reconocer a la persona que se estaba escapando de mi vista, era Min.
Lo llamé pues quería saber por qué me siguió, pero mientras más me acercaba a él mas se alejaba, pues estaba corriendo. Y entonces vi como paró un taxi y se fué en él.
-¿Qué pasa aquí Kyu? Ryeo se había quedado preocupado.
-ahora no te lo puedo contar, pues necesito irme pronto, peor te prometo que apenas pueda te lo explico, nos vemos.
-está bien, pero veras, me contaras que te pasa-
-si lo haré, hasta luego Ryeo- y salí corriendo de ahí. Solo se me ocurrió una cosa para llegar y era pedir un taxi, pues no reconocía en donde estaba, hice señas pero nada, entonces vi como un auto se estaciono a mi lado. Me asusté y si era alguien que secuestraba, entonces bajaron el vidrio.
-Si quieres te llevo?-no podía creerlo era Yesung.
-gracias pero se cómo llegar solo-
¿estás seguro? En serio ven, mientras más pronto estés en casa mejor-
Y que sabia el. Pero entonces recordé la imagen de Min corriendo y no respondiendo a mis llamados, entonces no dudé en aceptar la ayuda y me subí. En todo el trayecto no le hablé a Yesugn, me estaba ayudando, pero no sabía con que intenciones, desconfiaba de él.
-ya llegamos ¿Es aqi verdad?
Solo asentí con la cabeza, me bajé y le di un gracias con una reverencia. Escuché a lo lejos unas risitas, pero no hice caso , quería estar donde Min. Entré a la casa por suerte cargaba copia de llaves y subí corriendo a su cuarto y empecé a golpear la puerta esperando que me abriera.
-sungmin!!! Abre la puerta- pero no obtuve respuesta haciéndome preocupar mas
-sungmin abre la puerta quiero hablar contigo, hay varias cosas que no entiendo, por favor abre la puerta- insistí
-No quiero!!! Yo ya entendí todo- me gritó y escuché un sollozo, mi corazón se acongojó. No soportaba eso.
-estas llorando? Que ocurre minnie por qué lloras?-
-no estoy llorando snif- era el peor mentiroso del mundo, se le notaba que lloraba, pero ¿por qué?
-a no? Vamos abre la puerta por favor- volví a insistir, como no salía bajé las escaleras y salí fuera de la casa, se me ocurrió una idea, en mis días de vivir en el orfanato siempre que perdíamos el balón era yo quien lo iba a ver, a ves caia en el techo, otras en la copa de los arboles, fui para el otro lado de la casa justo donde estaba el cuarto de Sungmin, que suerte la mía pensé, pues como supuse, había un árbol, un día que pasaba por su cuarto lo miré. Entonces empecé a treparlo, por suerte era de tronco fuerte y aguantó mi peso a medida que subía, unos pisadas más y ya me encontraba cerca de su ventana. Lance unas piedritas que había cogido antes de subirme para hacerle ruido y que me escuchara. Vi como se incorporaba, tenía los ojos rojos, entonces empecé a hacerle señas para que me abriera pero él negó con la cabeza, no me daría por vencido así que se me ocurrió otra cosa, y me moví como si me fuese a caer.
-sungmin ayuda!!!!- le grité para provocar el efecto esperado y asi fue, noté su cara de susto y abrió de inmediato la ventana, me sujetó para hacerme entrar, cuando ya tenía medio cuerpo adentro le dije:- era broma lo de la ventana- entonces me soltó de inmediato, seguro se enojó y me hizo caer al piso de su habitación- auch – me sobé por el golpe que me di en el estomago, luego me paré y lo agarré de los hombros, ahora si, no tenia escapatoria y me diría que le pasa– dime ¿por qué lloras?-
-no te importa- me respondió haciendo su rostro a un lado, pero entonces con mis manos por mero impulso agarré su blanco rostro y limpié y sus lágrimas que no habían cesado de su lindos ojos.
-no me gusta verte llorar- era cierto, detestaba verlo así, no dude por un segundo mas y lo abracé protectoramente por varios minutos para luego me soltarlo, ya no aguantaba más. Se me oprimía el pecho las dos veces que lo había visto con Yesung estaba decidido se lo diría, quería que supiese mis sentimientos, aunque luego me arrepentiría si él me rechaza, le agarré de las manos– Sungmin lo siento pero sé que esto va sonarte muy raro por favor no me tomes a mal, sungmin yo… yo…
-lo sé…- lo escuché decirme, ¿acaso el ya sabía de mis sentimientos? Había sido yo tan obvio?
-lo sabes?- le miré confundido y sonrojado.
-si, lo sé, quieres a Ryeowook ¿verdad?-
Sus palabras me dejaron en shock ¿por qué me dice eso? Eso no era lo que yo me esperaba escuchar, le miré sorprendido –¿de dónde sacas eso?, no eso no es cierto –
-ha no? ¿en serio?- me dijo, pude notar cierta felicidad en sus palabras acaso él me quiere, era ahora o nunca, tenia que saberlo ya.
-claro que no, yo a quien quiero es … a ti – esperé una pronta respuesta pero nada, eso me comenzó a desesperar ¿y si había metido la pata? ¿y si ahora me odiaba? Estaba confundido y desesperado ¿por qué yo no me decía nada?, si no me quiere que me lo diga ya, pero que diga algo. Le solté las manos, di unos pasos atrás, no sabía si estaba bien lo que iba a hacer, pero por lo menos tendria un recuerdo de él, pasara lo que pasara, me acerqué a su rostro me agaché un poco debido a la diferencia de estatura y le planté un beso, un beso lleno de todo el amor que sentía, esperaba una bofetada pero nada, al contrario me correspondió el beso, me abrazó por el cuello y me dijo
-yo también te quiero- esas fueran las palabras más hermosas que pude escuchar y mi corazón empezó a latir mas fuerte que antes, producto del inmenso gozo que sentía en ese mismo instante, que seguro si moría, toda mi vida ya había valido la pena, pero no, tenía que vivir mas, aun mejor, tenía que vivir a plenitud ese amor que se me estaba dando y me estaba siendo correspondido. Lo besé con ternura por varios minutos par aluego cambiarlos por unos con locura y pasión, lo escuchaba suspirar y sentir sus latidos igual que los míos, acompasados siguiendo un mismo ritmo. Solo me separé de sus dulces labios cuando el aire escaseó.
Lo miré con ternura y no pude evitar sonreir como un tonto, pues asi me sentía en esos momentos, el pasó sus manos por mis mejillas, instintivamente cerré mis ojos, sintiendo esas caricias, luego se fue a mi frente donde luego depositó un beso y bajo a mi nariz y mi cuello, causando cosquillas, dejando escapar un suspiro y risilla de mis labios.
Nos abrazamos, como si no hubiese mañana y caímos en su cama, y ahí nos quedamos dormidos.
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Abrí mis ojos, y me encontré que estaba en otro lado ¿habria sido todo un sueño? Quise cerciorarme entonces escuché una respiración seguida de un suspiro, me gire y lo vi, ahí durmiendo plácidamente con una sonrisa en sus labios. No fue un sueño, fue todo real, él me correspondía y eso me hacia inmensamente feliz, me gire hasta quedarme de lado, me apoyé en uno de mis brazos, verlo dormir era lo más hermoso que pude ver en mi vida.
Sus labios entreabiertos, dejando escapar su exhalación, sus largas pestañas que había visto tantas veces bajar y subir, su nariz tan perfecta, sus bellos pómulos su frente que se fruncía cada vez que se enojaba acompañado de sus pucheros tan tiernos que me hacían sonreir y esa piel, invitaba a ser acariciada, pero con mucho cuidado, por miedo a dañarla, parecía aterciopelada como la piel de un melocotón. Llevé mis manos hacia ella preso de la tentación de sentirla, acariciando o más bien apenas rozándola por miedo a que despierte.
Movió su boca como gesto de querer levantarse, entonces abrió sus ojos lentamente, encontrándose con mi miraba, al verme se restregó los ojos, más tierno imposible, y me dedicó una dulce sonrisa capaz de derretir a cualquiera, pero que ahora me pertenecía.
-buenos días Min-le dije.
-buenos días Kyunie- me acerqué a sus labios depositando un dulce beso, que él recibió gustoso.
-¿Qué hora es?-me preguntó y luego entendí por qué al escuchar un ruidito en su barriga. Ambos nos empezamos a reír- son casi las 8 de la noche.
-¡Que!!!....hemos dormido toda la tarde-
-corrección, hemos dormido juntos toda la tarde-me sonrojé por mis palabras y es que sonaron en doble sentido, lo miré nerviosamente, peor le también estaba rojo.
-este…te parece si vamos a cenar-
-mmm…esta bien, pero no crees que mejor nos duchamos antes-
-oh..tienes razón ¿Quién va primero?
-tu yo cocino-le dije-
-mmm…creo que mejor al revés Kyunnie, no quiero quedarme sin cenar.
-que malo eres conmigo- te burlas de mí porque no se cocinar-intente hacer uno de sus pucheros-
-no te salen Kyu, eres más adorable a tu forma-me agarró de las mejillas y me besó, sintiendo calor en mis mejillas- anda, ve a bañarte.
Me levanté no sin antes robarle otro beso. Me desvestí y me fui a bañar, cuando ya salí del baño y estuve en mi cuarto, me fijé que había una brillante luna, no era exactamente la que mas me gustaba, pero estaba en cuarto creciente-como nuestro amor, creciente, pues recién empieza-dije sonriendo tontamente por las cosas que decía.
Tenía otra idea, cenaríamos, pero no en el comedor, en lo que subí al árbol, me di cuenta que tranquilamente dos personas podían estar sentadas en el techo de la casa.
Bajé rápido hasta donde él y lo abracé por detrás, se sorprendió por mi acto, pero igual sonrio feliz.
-vaya que te bañaste rápido, ahora es mi turno-
-sigue Hyung, que yo te espero-
Cuando vi que ya había subido a su cuarto y noté que se había ido al baño, empecé a poner la cena en una canasta que encontré en uno de los cajones de la cocina, guardé un mantel y tapé muy bien todo, llevando todo lo necesario. Como el baño estaba en el pasillo, me meti cautelosamente al cuarto de Min, abrió le ventana y con mucho cuidado y con uan cuerda bajé la canasta para dejarla sobre el techo. Bajé por ella y empecé a arreglar todo para dejarlo listo.
Bajé de nuevo a la sala, esperando a mi hyung.
-estamos listos para cenar?-bajaba las escaleras secándose el cabello
-si, hyung-
-entonces ya pusiste todo en le mes…¿kyu donde esta la comida?
-es uan sorpresa- lo tomé de la mano-vamos, aca es donde cenaremos-e hice que subiera las escaleras de nuevo-
-¿a dodne me llevas Kyu? La cena es en el comedor y…¿por que estamos en mi cuarto?
.-shhh….solo bajemos por la ventana-
-¿Estas loco? Y si nos caemos
-tranquilo no pasará eso-
Lo guie hasta la ventana, sus ojos adquirieron un brillo cuando vio el arreglo que hice, se esbozó una sonrisa y bajó por la ventana, pisaba con cuidado sobre el techo, por miedo a caerse.
-no te parece genial, comer a la luz de la luna y…no pude terminar pues se había abalanzado sobre mi, tomando mi cara entre sus manos y me besó.
Era como una doncella enamorada y me sentía orgulloso pues era yo, quien lo tenía así. le indique donde tomara asiento, dándole la mano, me senté a su lado y empecé a sacar las cosas de la canasta, colocando los platos y demás utensilios sobre el mantel.
De vez en cuando lo miraba, tenía razón en lo que pensé, la luz de la luna iluminaba mejor de lo que pensaba el bello rostro de Min dándole un aspecto de ser intocable, no pude evitar quedarme viéndolo todo embobado y mi corazón latiendo a mil, mas aun cuando se dio cuenta y se empezó a reír.
-será mejor que nos apresuremos o se enfriara la comida-
Solo asentí estaba muy avergonzado, pero que quería que hiciera si era tan hermoso y me tenía muy enamorado. Cuando ya había servido la comida, agradecimos los alimentos y empezamos a consumirlos-
-tan rico como siempre Min.
-gracias, lo hago especialmente para ti-dijo todo sonrojado, se veía adorable. Entonces vi como se me acercaba poniéndome nervioso.
-tenias un grano de arroz-dijo retirándolo de la comisura de mis labios.
Nos quedamos viendo por el espacio de no sé qué tiempo, era extraño sabia que me quería y yo a él, aun así me sentía avergonzado estar así, quizás por la no costumbre, pues no teníamos ni un día de ser… ¿Qué éramos?
Pero me deje de preguntar al perderme en sus ojos y como si se tratara de un hechizo dejé de lado la bandeja y me acerque hacia él, el retrocedía y yo avanzaba, hasta quedar el casi recostado sobre el techo y yo casi encima de él.
Llevé una de mis manos a su suave rostro, cerró los ojos y yo por instinto me acerqué a sus labios solo alcance a rozarlos pues me vi interrumpido.
-achuuuuu! Había estornudado sobre mi cara-
-oh lo siento Kyu yo…pero yo el sonreí para tranquilizarlo, no me molestaba en absoluto.
-hyung, creo que mejor entramos o te resfriaras.
-pero si la estamos pasando muy lindo, y yo..no quería interrumpir y…
-en otro momento lo haremos, debimos traer abrigos, no pensé que hubiese tanto viento-le extendi mi mano-vamos Min es hora de retirarnos, tenemos que dormir temprano mañana tenemos que ir al trabajo.
-está bien….hizo una mueca de desagrado, parecía un niño
Se coló por la ventana, yo le pase la canasta y luego el mantel, para luego entrar yo.
-gracias por todo Kyu-
-no tienes nada que agradecer, te quiero-besé su frente-buenas noches que descanses-pero me agarró de la mano, evitando mi salida.
-¿quieres que duerma contigo? ¿Tienes miedo? Porque hoy no hay rayos-
-no es por eso- tenía su cabeza agachada- este…quería que durmieras conmigo pues..somos novios después de todo y no tiene nada de malo que duermas conmigo-sus ojitos brillaban. Entonces esa era la palabra, eso es lo que somos, si alguien se me acerca y me pregunta quién era, pues eso tenía que responder, soy el novio de Min. Mi rostro se iluminó, sonaba tan bonita esa palabra.
-entonces encantado dormiré contigo-me sonrió y me llevó a su cama, dejando un puesto libre para que me acomodara en el.
Sin dejar de mirarnos nos recostamos en aquella cama blandita, que se hundió por nuestro peso, deje un brazo extendido y él reposó su cabeza sobre éste, la otra la lleve a un costado de su abdomen, Min me imitó quedando semi abrazados, pegamos nuestra nariz frotándola s cariñosamente, se sentía tan bien dormir en sus brazos, no necesitaba de ningún manta pues con él era suficiente para mantenerme caliente toda la noche.
Nos fundimos en beso suave pero apasionado, quería gravar en mi mente cada una de la sensaciones vividas de los sentimientos, de su sabor, de su rostro y su respiración que chocaba con la mía, solo se escuchaba nuestro latir, lento otras veces más rápido, para luego regularse y quedarme dormido, no sin antes dar una ultima mirada a ese dulce rostro antes de caer en los brazos de morfeo.
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AQUÍ sus lindos y alentadores comentarios son bienvenidos chicas....uff parece que quedo un poco largo, en fin espero les guste

conito02- Suju King

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Re: [KyuMin] ¿Quién soy yo?
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Sus besos eran lo mejor que sentí en mi vida, era la persona más feliz en toda la tierra, jamás creí que kyuhyun, mi kyuhyun me correspondía. Sentía que sus besos me comerían vivo al principio tan dulces y tiernos luego estaban cargados de pasión que me llevaba a la completa felicidad, mi corazón latía a mil por hora, solo cortamos el beso cuando nos falto aire. Kyu me miro algo anonado con una sonrisa en su rostro lo cual me hizo sonrojar, ahora él era solo para mi, acerque mis manos a su rostro para acariciarlo, lo tomo de las mejillas y le di un beso en su frente, en su nariz, en su cuello escuche una risita que provenían de sus labios seguro le cause cosquillas, él era perfecto para mi, luego nos abrazamos y caímos sobre la cama, lentamente mis ojos se cerraron mientras en mi rostro se dibujaba una sonrisa
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Despertaba de mi hermoso sueño, abrí poco a poco mis ojos por un momento tuve miedo de que solo fuese un sueño lo que ocurrió pero cuando abrí por completo mis ojos me encontré con su mirada, la felicidad me volvió a invadir, kyu estaba conmigo, frote un poco mis ojos y luego le dedique una sonrisa
-buenos días Min- me dijo
-buenos días Kyunie- le respondí y él se acerco a mis labios para besarme, esa era una bonita forma de despertar. -¿Qué hora es?- le pregunte por que comenzaba a sentir hambre y mi pancita comenzó a reclamarme, me avergoncé un poco por el sonido pero luego nos reímos
- son casi las 8 de la noche- me respondió
-¡Que!!!....hemos dormido toda la tarde- me sorprendí
-corrección, hemos dormido juntos toda la tarde- el solo recordar me hizo sonrojar mucho, lo mire y él también estaba sonrojado
-este…te parece si vamos a cenar- trate de cambiar de tema
-mmm…esta bien, pero no crees que mejor nos duchamos antes-
-oh..tienes razón ¿Quién va primero?- le pregunte
-tú, yo cocino-
-mmm…creo que mejor al revés Kyunnie, no quiero quedarme sin cenar- me recordé que mi kyu y la cocina no se llevan todavía así que para que juntarlos
-que malo eres conmigo, te burlas de mí porque no se cocinar- me reí por su expresión por que trato de hacer un puchero o algo por el estilo.
-no te salen Kyu, eres más adorable a tu forma- y tome sus mejillas para depositarle otro beso, cuando me separe note que estaba sonrojado- anda, ve a bañarte
Cuando se levanto rápidamente se acerco a mis labios y me robo un beso luego salió apurado de la habitación hacia el baño, me quede un poco sorprendido lleve mis dedos hasta mi boca y luego sonreí.
-kyu, mi kyuhyunnie no te quiero, TE AMO!!!- estaba tan feliz que di vueltitas sobre la cama revolviéndola más.
Luego baje a cocinar debía preparar algo muy rico con todo mi amor para mi kyu.
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Cuando ya termine de cocinar sentí unos brazos rodearme por la cintura, eso me sorprendió pero sabía que era mi kyu.
-vaya que te bañaste rápido, ahora es mi turno- le sonreí
-sigue Hyung, que yo te espero-
Me dirigí a mi habitación luego al baño para ducharme, en todo momento llevaba una gran sonrisa en mi rostro. Cuando termine de ducharme baje hacia el comedor y lo vi en la sala
-estamos listos para cenar?- le dije mientras me sacaba el cabello
-si, hyung-me respondió
-entonces ya pusiste todo en la mes…¿kyu donde está la comida?- me sorprendí al ver la mesa vacía
-es una sorpresa- y me sujeto de la mano-vamos, acá es donde cenaremos- y me llevo hacia el 2do piso
-¿a dónde me llevas Kyu? La cena es en el comedor y…¿por qué estamos en mi cuarto?- no entendía por qué aparecimos en mi cuarto
-shhh….solo bajemos por la ventana- por la ventana?
-¿Estas loco? Y si nos caemos- no entendía absolutamente nada
-tranquilo no pasará eso- cuando alguien está enamorado siempre cree en las palabras de su amor…
Nos acercamos a la ventana y cuando mire hacia a fuera pude ver el arreglo que había hecho kyu, además ahí estaba la cena y lo mejor: todo era para mi!!
-no te parece genial, comer a la luz de la luna y…- no lo deje terminar de hablar pues lo bese poniendo todo mi amor en ese beso, sencillamente lo amaba por todo lo que él hacía por mí, por lo que sentía por mí, lo amo tanto.
Luego nos acomodamos para disfrutar de la cena, mire la luna solo era un cuarto de luna, hubiera sido completa esta escena romántica si la luna hubiera estado llena pensé, cuando mire a kyu no te que se había quedado estático mirándome, le sonreí
-será mejor que nos apresuremos o se enfriara la comida- le dije
Y él asintió algo avergonzado
Luego comenzamos a cenar
-tan rico como siempre Min.- me elogio
-gracias, lo hago especialmente para ti- le respondí completamente sonrojado porque esas palabras salieron de mi boca sin permiso, lo mire de reojo y observe un grano de arroz cerca a sus labios, me acerque para retirarlo y note como se ponía nervioso cada vez que estaba más cerca, eso me alegro
-tenias un grano de arroz-dije retirándoselo
Luego nuestras vistas se quedaron unidas por bastante tiempo, luego en un momento alejo la vendeja que estaba sujetando y se fue acercando hacia mí, eso me puso nervioso pero él seguía avanzando, estaba casi completamente encima mío, acerco su mano a mi rostro y estaba a punto de besarme pero el frio me hizo tiritar y sin querer interrumpí su beso
-achuuuuu! – lo peor le estornude en la cara-oh lo siento Kyu yo…- estaba completamente apenado
-hyung, creo que mejor entramos o te resfriaras. – me dijo sonriendo
-pero si la estamos pasando muy lindo, y yo..no quería interrumpir y…- soy un tonto por que tenía que cortar aquel hermoso momento
-en otro momento lo haremos, debimos traer abrigos, no pensé que hubiese tanto viento- y me extendió su mano-vamos Min es hora de retirarnos, tenemos que dormir temprano mañana tenemos que ir al trabajo.
-está bien….- y me reprochaba a mi mismo por romper aquel hermoso momento soy un tonto, tonto!!
Entre por la ventana, recibí la canasta y el mantel que me paso kyu y luego entro él, yo seguía apenado
-gracias por todo Kyu-
-no tienes nada que agradecer, te quiero- y beso mi frente-buenas noches que descanses-pero lo detuve agarrando su mano yo quería…
-¿quieres que duerma contigo? ¿Tienes miedo? Porque hoy no hay rayos-
-no es por eso- estaba avergonzado por lo que acababa de hacer pero aun asi le dije lo que quería - este…quería que durmieras conmigo pues.. somos novios después de todo y no tiene nada de malo que duermas conmigo- lo mire con ojitos esperanzados, y note que su rostro se ilumino
-entonces encantado dormiré contigo- le sonreí y nos metimos a la cama
Nos abrazamos y acercamos nuestros rostros para besarnos, en aquel momento sentía que estaba totalmente completo, si alguna vez sentí un vacio en mi vida era porque no tenía a kyu a mi lado, él se durmió primero, yo lo observe un rato mas, estar en sus brazos me hacía sentir protegido, me hacía sentir amado.
-te amo- pronuncie antes de dormir
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Bueno al día siguiente en el trabajo era día de paga, entre kyu y yo era todo alegría, miradas cómplices, besos apasionados…
Pero al llegar la tarde después del trabajo, kyu me dijo que volviera solo a la casa no entendía por que
-tengo que salir un momento- pensó un poco- tengo que encontrarme con un amigo- dijo y salió algo apurado
Mmmm hice un puchero de disgusto, quien amigo? Acaso es ryeowook? Uff que molestia, pero lo que importaba es que kyu es mi novio y si ese ryeowook quiere propasarse con él, se las verá conmigo, no es por presumir pero soy cinta negra en artes marciales.
Regrese a casa solo, notando lo horrible que era mi hogar sin mi kyu
-kyu apúrate…- dije a la nada, luego pensé que kyu necesitaba un móvil, como no lo pensé antes, entonces volví a tomar las llaves para dirigirme al centro en busca de un celular para kyu.
----------------
Pase por varias tiendas buscando un modelo que sea el indicado, por un momento note que alguien me observaba, voltee varias veces para ver quién era pero no veía a nadie conocido, en esas vueltas vi en un mostrador lo que estaba buscando, eran dos celulares idénticos, ambos eran blancos pero se diferenciaban porque uno tenía un borde azul y el otro un rosa muy bajito, no lo dude mas y los compre.
En casa los empaquete para que se vea como un bonito regalo, mire la hora y aun no llegaba kyu, eso comenzó a preocuparme.
Quería ir a buscarlo pero adonde? Y qué tal si mientras le busco él regresaba, me senté en el sofá, me volví a parar, di vueltas por la sala
-tranquilo sungmin ya llegara- me dije a mi mismo
Decidí relajarme, tomar un baño es relajante dije, así que fui a la ducha, me duche y a los 10 minutos estaba asomando mi cabeza por la puerta de la calle para ver si ya regresaba pero nada, subí a mi cuarto me puse mi pijama y me metí en la cama, ya llegara, ya llegara, me repetía una y otra vez pero la costumbre de bañarme y que luego me duerma se hizo presente, así poco a poco cerré mis ojos cayendo en un profundo sueño
Luego de dormir bastante me levante de golpe porque tuve un sueño horrible en el que corría por un largo pasillo buscando a kyu, pero sentí un brazo sobre mi, mire a mi lado y ahí estaba kyu durmiendo apaciblemente, me pellizque para asegurarme de que no fuera un sueño, y no era un sueño pues me dolió horrible. Mire la hora y recién eran las 4 de la madrugada
Volví a mirar a kyu, acaricie su rostro, me acerque más a él y lo bese luego me acomode en sus brazos, y sentí sus brazos apretarme más contra él
-minnie- dijo entre dormido, eso me hizo muy feliz, estará soñando conmigo? Pensé
- te … - quería escuchar lo que diría pero no decía mas- amo- mi corazón saltaba de alegría
-yo también te amo- dije bajito para que no se despertara y le volví a robar un pequeño besito, mientras mis ojos se cerraban para dormir.
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Poco a poco desperté sintiendo como unos labios casi devoraban mi boca, ese sabor era único, parece que a mi kyu le gusta despertarme con besos, comencé a corresponder el beso, entonces se detuvo
-lo siento, te desperté?-
-ladrón de besos- dije aun con los ojos cerrados
-solo recuperaba mis besos- eso me sorprendió, creí que estaba dormido, me levante de golpe
-estabas despierto?- dije sorprendido y sonrojado
-solo me desperté cuando te levantaste de golpe, luego te pellizcaste, te dolió lo note, luego me besaste, por cierto, tuviste un mal sueño mi pequeño?- me dijo con carita preocupada
-mm si… soñé que te ibas de mi lado y yo no podía alcanzarte por más de que corría con todas mis fuerzas…- dije haciendo un puchero
Entonces él me abrazo y me dio un tierno beso cargado de mucho amor
-jamás haría eso, sabes por qué?-
-por qué?-
-porque tú eres mi vida, mi corazón y la razón por la que vivo- se sonrojo mucho mientras me decía todo eso.
Yo no sabía que responder a aquello, el color rojo invadió todo mi rostro hasta mis orejas.
Luego sentí sus labios sobre los mios.
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Decidimos bajar a desayunar, abrí la puerta para salir primero, ya que kyu se ponía las pantuflas muy lento, me sorprendí al ver un conejito de peluche en mi puerta, lo recogí
-kyu es para mí??- le mire sonriendo
-todos son para ti- me dijo devolviéndome la sonrisa
-hay más?- y me di media vuelta para seguir buscando mas, llegue a las gradas y en cada grada había un peluche, los recogí todos hasta que ya no cabían en mis manos, llegue a la sala y esta estaba adornada con globos y dulces y un pastel!! Y más peluches!!!
Salte mucho de la emoción, había distintos modelos de peluches, luego sentí unos brazos rodearme por la cintura
-te gustan?-
-me encantan!!!!!- dije todo emocionado- kyu me consientes demasiado- me di la vuelta y lo bese con mucha pasión
-solo quiero que siempre sonrías- me dijo entre el beso
De pronto me recordé de los celulares
-entonces yo también te daré un regalo- le dije mientras iba a recoger las cajitas de los celulares que estaban dentro el closet.
- seguro gastaste toda tu paga en comprarme todos estos regalos- le dije mientras sacaba los celulares- y no te preocupaste en comprar cosas principales-
-era una promesa que hice, recuerdas? “cuando tenga dinero, yo seré quien te compre muchos peluches” te dije eso la primera vez que fuimos al centro comercial-
-muchas gracias- le dije sonriéndole tiernamente – ahora yo te daré un regalo- y le entregue su celular
Él lo abrió y se sorprendió bastante, luego me miro y me sonrio
-tendrás que enseñarme como se usan porque jamás tuve uno-
-no te preocupes yo te enseño, mira yo igual tengo uno igual al tuyo- le enseñe mi nuevo celular y le sonreí, luego volvió a besarme
-eres tan adorable, quisiera comerte- eso me hizo sonrojar por completo- quiero comerte ahora- y me abrazo haciéndome caer al sofá, besándome apasionadamente como si de mis besos dependiera su vida
De pronto sonó el timbre de la puerta, kyu se paro apurado a abrir la puerta, mientras yo recupera el aire, luego entro con dos bandejas en sus brazos
-casi se me olvida, hice un pedido a un restaurante para que nos trajera el desayuno, porque quería que hoy descansaras de preparar el desayuno- me dijo sonriendo
Me pareció genial la idea de invitarme a desayunar
Mientras desayunábamos mire a kyu y le dije
-kyu hace rato dijiste que querías comerme, porque? y como lo harias? si yo no soy comestible…-le dije mirándole inocentemente. Pero kyu casi se atraganta con mi pregunta...
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en serio les pido perdon por la tardanza, espero les guste esta actualizacion...
para sus comentarios y si alguien quiere colgarme aqui en COMENTARIOS
las quiero un monton!!!!!
Sus besos eran lo mejor que sentí en mi vida, era la persona más feliz en toda la tierra, jamás creí que kyuhyun, mi kyuhyun me correspondía. Sentía que sus besos me comerían vivo al principio tan dulces y tiernos luego estaban cargados de pasión que me llevaba a la completa felicidad, mi corazón latía a mil por hora, solo cortamos el beso cuando nos falto aire. Kyu me miro algo anonado con una sonrisa en su rostro lo cual me hizo sonrojar, ahora él era solo para mi, acerque mis manos a su rostro para acariciarlo, lo tomo de las mejillas y le di un beso en su frente, en su nariz, en su cuello escuche una risita que provenían de sus labios seguro le cause cosquillas, él era perfecto para mi, luego nos abrazamos y caímos sobre la cama, lentamente mis ojos se cerraron mientras en mi rostro se dibujaba una sonrisa
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Despertaba de mi hermoso sueño, abrí poco a poco mis ojos por un momento tuve miedo de que solo fuese un sueño lo que ocurrió pero cuando abrí por completo mis ojos me encontré con su mirada, la felicidad me volvió a invadir, kyu estaba conmigo, frote un poco mis ojos y luego le dedique una sonrisa
-buenos días Min- me dijo
-buenos días Kyunie- le respondí y él se acerco a mis labios para besarme, esa era una bonita forma de despertar. -¿Qué hora es?- le pregunte por que comenzaba a sentir hambre y mi pancita comenzó a reclamarme, me avergoncé un poco por el sonido pero luego nos reímos
- son casi las 8 de la noche- me respondió
-¡Que!!!....hemos dormido toda la tarde- me sorprendí
-corrección, hemos dormido juntos toda la tarde- el solo recordar me hizo sonrojar mucho, lo mire y él también estaba sonrojado
-este…te parece si vamos a cenar- trate de cambiar de tema
-mmm…esta bien, pero no crees que mejor nos duchamos antes-
-oh..tienes razón ¿Quién va primero?- le pregunte
-tú, yo cocino-
-mmm…creo que mejor al revés Kyunnie, no quiero quedarme sin cenar- me recordé que mi kyu y la cocina no se llevan todavía así que para que juntarlos
-que malo eres conmigo, te burlas de mí porque no se cocinar- me reí por su expresión por que trato de hacer un puchero o algo por el estilo.
-no te salen Kyu, eres más adorable a tu forma- y tome sus mejillas para depositarle otro beso, cuando me separe note que estaba sonrojado- anda, ve a bañarte
Cuando se levanto rápidamente se acerco a mis labios y me robo un beso luego salió apurado de la habitación hacia el baño, me quede un poco sorprendido lleve mis dedos hasta mi boca y luego sonreí.
-kyu, mi kyuhyunnie no te quiero, TE AMO!!!- estaba tan feliz que di vueltitas sobre la cama revolviéndola más.
Luego baje a cocinar debía preparar algo muy rico con todo mi amor para mi kyu.
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Cuando ya termine de cocinar sentí unos brazos rodearme por la cintura, eso me sorprendió pero sabía que era mi kyu.
-vaya que te bañaste rápido, ahora es mi turno- le sonreí
-sigue Hyung, que yo te espero-
Me dirigí a mi habitación luego al baño para ducharme, en todo momento llevaba una gran sonrisa en mi rostro. Cuando termine de ducharme baje hacia el comedor y lo vi en la sala
-estamos listos para cenar?- le dije mientras me sacaba el cabello
-si, hyung-me respondió
-entonces ya pusiste todo en la mes…¿kyu donde está la comida?- me sorprendí al ver la mesa vacía
-es una sorpresa- y me sujeto de la mano-vamos, acá es donde cenaremos- y me llevo hacia el 2do piso
-¿a dónde me llevas Kyu? La cena es en el comedor y…¿por qué estamos en mi cuarto?- no entendía por qué aparecimos en mi cuarto
-shhh….solo bajemos por la ventana- por la ventana?
-¿Estas loco? Y si nos caemos- no entendía absolutamente nada
-tranquilo no pasará eso- cuando alguien está enamorado siempre cree en las palabras de su amor…
Nos acercamos a la ventana y cuando mire hacia a fuera pude ver el arreglo que había hecho kyu, además ahí estaba la cena y lo mejor: todo era para mi!!
-no te parece genial, comer a la luz de la luna y…- no lo deje terminar de hablar pues lo bese poniendo todo mi amor en ese beso, sencillamente lo amaba por todo lo que él hacía por mí, por lo que sentía por mí, lo amo tanto.
Luego nos acomodamos para disfrutar de la cena, mire la luna solo era un cuarto de luna, hubiera sido completa esta escena romántica si la luna hubiera estado llena pensé, cuando mire a kyu no te que se había quedado estático mirándome, le sonreí
-será mejor que nos apresuremos o se enfriara la comida- le dije
Y él asintió algo avergonzado
Luego comenzamos a cenar
-tan rico como siempre Min.- me elogio
-gracias, lo hago especialmente para ti- le respondí completamente sonrojado porque esas palabras salieron de mi boca sin permiso, lo mire de reojo y observe un grano de arroz cerca a sus labios, me acerque para retirarlo y note como se ponía nervioso cada vez que estaba más cerca, eso me alegro
-tenias un grano de arroz-dije retirándoselo
Luego nuestras vistas se quedaron unidas por bastante tiempo, luego en un momento alejo la vendeja que estaba sujetando y se fue acercando hacia mí, eso me puso nervioso pero él seguía avanzando, estaba casi completamente encima mío, acerco su mano a mi rostro y estaba a punto de besarme pero el frio me hizo tiritar y sin querer interrumpí su beso
-achuuuuu! – lo peor le estornude en la cara-oh lo siento Kyu yo…- estaba completamente apenado
-hyung, creo que mejor entramos o te resfriaras. – me dijo sonriendo
-pero si la estamos pasando muy lindo, y yo..no quería interrumpir y…- soy un tonto por que tenía que cortar aquel hermoso momento
-en otro momento lo haremos, debimos traer abrigos, no pensé que hubiese tanto viento- y me extendió su mano-vamos Min es hora de retirarnos, tenemos que dormir temprano mañana tenemos que ir al trabajo.
-está bien….- y me reprochaba a mi mismo por romper aquel hermoso momento soy un tonto, tonto!!
Entre por la ventana, recibí la canasta y el mantel que me paso kyu y luego entro él, yo seguía apenado
-gracias por todo Kyu-
-no tienes nada que agradecer, te quiero- y beso mi frente-buenas noches que descanses-pero lo detuve agarrando su mano yo quería…
-¿quieres que duerma contigo? ¿Tienes miedo? Porque hoy no hay rayos-
-no es por eso- estaba avergonzado por lo que acababa de hacer pero aun asi le dije lo que quería - este…quería que durmieras conmigo pues.. somos novios después de todo y no tiene nada de malo que duermas conmigo- lo mire con ojitos esperanzados, y note que su rostro se ilumino
-entonces encantado dormiré contigo- le sonreí y nos metimos a la cama
Nos abrazamos y acercamos nuestros rostros para besarnos, en aquel momento sentía que estaba totalmente completo, si alguna vez sentí un vacio en mi vida era porque no tenía a kyu a mi lado, él se durmió primero, yo lo observe un rato mas, estar en sus brazos me hacía sentir protegido, me hacía sentir amado.
-te amo- pronuncie antes de dormir
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Bueno al día siguiente en el trabajo era día de paga, entre kyu y yo era todo alegría, miradas cómplices, besos apasionados…
Pero al llegar la tarde después del trabajo, kyu me dijo que volviera solo a la casa no entendía por que
-tengo que salir un momento- pensó un poco- tengo que encontrarme con un amigo- dijo y salió algo apurado
Mmmm hice un puchero de disgusto, quien amigo? Acaso es ryeowook? Uff que molestia, pero lo que importaba es que kyu es mi novio y si ese ryeowook quiere propasarse con él, se las verá conmigo, no es por presumir pero soy cinta negra en artes marciales.
Regrese a casa solo, notando lo horrible que era mi hogar sin mi kyu
-kyu apúrate…- dije a la nada, luego pensé que kyu necesitaba un móvil, como no lo pensé antes, entonces volví a tomar las llaves para dirigirme al centro en busca de un celular para kyu.
----------------
Pase por varias tiendas buscando un modelo que sea el indicado, por un momento note que alguien me observaba, voltee varias veces para ver quién era pero no veía a nadie conocido, en esas vueltas vi en un mostrador lo que estaba buscando, eran dos celulares idénticos, ambos eran blancos pero se diferenciaban porque uno tenía un borde azul y el otro un rosa muy bajito, no lo dude mas y los compre.
En casa los empaquete para que se vea como un bonito regalo, mire la hora y aun no llegaba kyu, eso comenzó a preocuparme.
Quería ir a buscarlo pero adonde? Y qué tal si mientras le busco él regresaba, me senté en el sofá, me volví a parar, di vueltas por la sala
-tranquilo sungmin ya llegara- me dije a mi mismo
Decidí relajarme, tomar un baño es relajante dije, así que fui a la ducha, me duche y a los 10 minutos estaba asomando mi cabeza por la puerta de la calle para ver si ya regresaba pero nada, subí a mi cuarto me puse mi pijama y me metí en la cama, ya llegara, ya llegara, me repetía una y otra vez pero la costumbre de bañarme y que luego me duerma se hizo presente, así poco a poco cerré mis ojos cayendo en un profundo sueño
Luego de dormir bastante me levante de golpe porque tuve un sueño horrible en el que corría por un largo pasillo buscando a kyu, pero sentí un brazo sobre mi, mire a mi lado y ahí estaba kyu durmiendo apaciblemente, me pellizque para asegurarme de que no fuera un sueño, y no era un sueño pues me dolió horrible. Mire la hora y recién eran las 4 de la madrugada
Volví a mirar a kyu, acaricie su rostro, me acerque más a él y lo bese luego me acomode en sus brazos, y sentí sus brazos apretarme más contra él
-minnie- dijo entre dormido, eso me hizo muy feliz, estará soñando conmigo? Pensé
- te … - quería escuchar lo que diría pero no decía mas- amo- mi corazón saltaba de alegría
-yo también te amo- dije bajito para que no se despertara y le volví a robar un pequeño besito, mientras mis ojos se cerraban para dormir.
--------------
Poco a poco desperté sintiendo como unos labios casi devoraban mi boca, ese sabor era único, parece que a mi kyu le gusta despertarme con besos, comencé a corresponder el beso, entonces se detuvo
-lo siento, te desperté?-
-ladrón de besos- dije aun con los ojos cerrados
-solo recuperaba mis besos- eso me sorprendió, creí que estaba dormido, me levante de golpe
-estabas despierto?- dije sorprendido y sonrojado
-solo me desperté cuando te levantaste de golpe, luego te pellizcaste, te dolió lo note, luego me besaste, por cierto, tuviste un mal sueño mi pequeño?- me dijo con carita preocupada
-mm si… soñé que te ibas de mi lado y yo no podía alcanzarte por más de que corría con todas mis fuerzas…- dije haciendo un puchero
Entonces él me abrazo y me dio un tierno beso cargado de mucho amor
-jamás haría eso, sabes por qué?-
-por qué?-
-porque tú eres mi vida, mi corazón y la razón por la que vivo- se sonrojo mucho mientras me decía todo eso.
Yo no sabía que responder a aquello, el color rojo invadió todo mi rostro hasta mis orejas.
Luego sentí sus labios sobre los mios.
----------------
Decidimos bajar a desayunar, abrí la puerta para salir primero, ya que kyu se ponía las pantuflas muy lento, me sorprendí al ver un conejito de peluche en mi puerta, lo recogí
-kyu es para mí??- le mire sonriendo
-todos son para ti- me dijo devolviéndome la sonrisa
-hay más?- y me di media vuelta para seguir buscando mas, llegue a las gradas y en cada grada había un peluche, los recogí todos hasta que ya no cabían en mis manos, llegue a la sala y esta estaba adornada con globos y dulces y un pastel!! Y más peluches!!!
Salte mucho de la emoción, había distintos modelos de peluches, luego sentí unos brazos rodearme por la cintura
-te gustan?-
-me encantan!!!!!- dije todo emocionado- kyu me consientes demasiado- me di la vuelta y lo bese con mucha pasión
-solo quiero que siempre sonrías- me dijo entre el beso
De pronto me recordé de los celulares
-entonces yo también te daré un regalo- le dije mientras iba a recoger las cajitas de los celulares que estaban dentro el closet.
- seguro gastaste toda tu paga en comprarme todos estos regalos- le dije mientras sacaba los celulares- y no te preocupaste en comprar cosas principales-
-era una promesa que hice, recuerdas? “cuando tenga dinero, yo seré quien te compre muchos peluches” te dije eso la primera vez que fuimos al centro comercial-
-muchas gracias- le dije sonriéndole tiernamente – ahora yo te daré un regalo- y le entregue su celular
Él lo abrió y se sorprendió bastante, luego me miro y me sonrio
-tendrás que enseñarme como se usan porque jamás tuve uno-
-no te preocupes yo te enseño, mira yo igual tengo uno igual al tuyo- le enseñe mi nuevo celular y le sonreí, luego volvió a besarme
-eres tan adorable, quisiera comerte- eso me hizo sonrojar por completo- quiero comerte ahora- y me abrazo haciéndome caer al sofá, besándome apasionadamente como si de mis besos dependiera su vida
De pronto sonó el timbre de la puerta, kyu se paro apurado a abrir la puerta, mientras yo recupera el aire, luego entro con dos bandejas en sus brazos
-casi se me olvida, hice un pedido a un restaurante para que nos trajera el desayuno, porque quería que hoy descansaras de preparar el desayuno- me dijo sonriendo
Me pareció genial la idea de invitarme a desayunar
Mientras desayunábamos mire a kyu y le dije
-kyu hace rato dijiste que querías comerme, porque? y como lo harias? si yo no soy comestible…-le dije mirándole inocentemente. Pero kyu casi se atraganta con mi pregunta...
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en serio les pido perdon por la tardanza, espero les guste esta actualizacion...
para sus comentarios y si alguien quiere colgarme aqui en COMENTARIOS
las quiero un monton!!!!!
Última edición por Mai Beloved el 2010-11-20, 11:20 am, editado 2 veces

Mai- Suju ocioso

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por conito02 el 2010-10-01, 9:24 pm