♫ HATO Fan Club ♫
¡Bienvenida(o) al maravilloso mundo sin retorno, de Super Junior en español y a la gran Familia HATO!

Para ver el contenido del foro, debes inscribirte.

→ Está prohibido usar como Nicks nombres o apodos de un Super Junior.

→ Las cuentas que no estén en uso {nótese que no posteen} en el plazo de un mes desde la inscripción al foro, serán borradas.

→ No está permitido, bajo ningún punto de vista, insultar, hacer malos comentarios u ofender a ningún otro grupo, ni ningún miembro de otro grupo.

→ La convivencia es vital para la sobrevivencia. Si no te llevas bien con algún miembro evita las peleas dentro del foro. Respeta a los demás y a ti mismo.

→ Antes de postear, asegúrate de leer las reglas de cada sección.

→ Está estrictamente prohibido EzzKrIbbIR d3 3st4 FooRMa o con símbolos y colores chillones que dificulten la lectura.

→ NO al SPAM. Visita la sección de juegos para ello.

→ Tu avatar NO puede exceder los 100 x 100 píxeles.

→ La firma NO puede exceder la medida de 170 x 500 píxeles.


[Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Kimi ღ el Dom 5 Dic - 4:36

Para Navidad


Aquí se colocarán los trabajos relacionados al concurso de navidad.

Reglas para participar:
→ Un solo fanart por participante. En caso de ser fanfic, deber ser oneshot.
→ Debe ser un fanart nuevo, que no se halla publicado en ningún otro sitio.
→ Cualquier tipo de género es aceptado.

Reglas en caso de fanfic:

→ Debe ser OneShot, da igual la cantidad de páginas.
→ Con respecto a las parejas, puede ser hetero o yaoi, coloquen a Sungmin con quien ustedes quieran
→ No se aceptaran SongFics.
→ Cualquier tipo de género es aceptado.
→ No deben usar caritas o emoticones. Ejemplo: xD, *o*, etc.


● La entrega será hasta el 20 de Diciembre.
● Este tema es sólo para entrega de trabajos.
Recuerden que los trabajos deben ir en spoiler, así no se hace muy pesada la página
● En caso de Fanfics, recordar poner lo siguiente:
-Título:
-Autora:
-Género:
-Pareja: si es que la tiene
● Cualquier duda, pueden enviarme un MP.






All night you can't sleep, let's just blame my uncontrollable lips

Kimi ღ
Suju ocioso
Suju ocioso

Femenino
Cantidad de Mensajes: 946
Edad: 19
Inscrita/o el: 21/07/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Park Bom el Mar 7 Dic - 12:10

No quería ser la primera...
Los trabajos que vengan después de mi serán mejores que este
Pero lo tenía acabado desde hace unos días, y como esta en otro ordenador, y no en el portatil que me paso el dia entero, decidí ponerlo ~

Fanart:
http://i55.tinypic.com/2zg9j4j.png

Primero lo hice a mano y luego lo pasé al ordenador y lo pinté en el photoshop, tardé dos días ~
Pero no se le parece mucho....

Hice lo que pude :)
Suerte a todas :D

Park Bom
Suju King
Suju King

Femenino
Cantidad de Mensajes: 4713
Edad: 17
Inscrita/o el: 17/04/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Lucy Yagami el Jue 9 Dic - 6:08

Bueno pues aqui paso a dejar mi trabajo y eso, espero que guste ese fanfic ^^

Spoiler:

-Título: Life or Death.
-Autora: lucyyagami
-Género: Yaoi- H/C
-Pareja: WonMin

Life or Death


-SungMin hyung- habló en un susurro a quien yacía sentado a su lado con la mirada fija en algún punto de la pared que estaba al frente- Ya esta la comida- dijo cuando tuvo un mínimo de la atención del otro, justo como había sido desde hace un par de meses.

El mayor se levantó siguiendo a Siwon a la cocina, en completo silencio, realmente no tenia hambre pero no quería preocupar al menor que ya bastante hacia cuidándolo desde la muerte de KyuHyun, evitando que se hundiera por completo en la oscuridad que ahora rodeaba su triste vida.

Siwon era conciente de que aunque el mayor se mostrara tranquilo en realidad estaba destrozado por dentro, sabia lo mucho que su hyung amaba a KyuHyun y lo mucho que le había dolido la muerte del mismo, lo mucho que le dolía el haberse quedado sin su bebé –como el mayor lo llamaba-.

Se sentaron ambos para comer, SungMin lo hacia solo por inercia, en verdad que no tenia ganas de comer, no tenia ganas de nada, tan sólo de dejarse morir para estar con KyuHyun, con su bebé otra vez. Sin embargo, Siwon no se lo permitía, no lo dejó irse cuando así lo decidió y, aunque no lo hubiera querido de esa manera, le agradecía al menor enormemente el que se preocupara por él y le cuidara.

El menor estaba pendiente de SungMin sin que este se diera cuenta, no pudiendo evitar sentirse mal por él al notar el vacío en los ojos de su hyung, dirigió su vista a las muñecas del mayor, ahí donde estaban aquellas cicatrices, cicatrices que eran prueba de lo que el dolor y la desesperación habían orillado a su hyung a hacer pero afortunadamente –para él- llegó a tiempo para salvarlo. No quería perder a SungMin, no quería quedarse sin el pues no soportaría perder a la persona que amaba, porque sí, amaba al mayor desde hacía mucho pero nunca le había dicho nada, primero por miedo al rechazo, después por que SungMin estaba con KyuHyun y ahora porque sabía que su hyung estaba sufriendo, que no estaba listo para otra relación y que quizás jamás lo estaría, aun así quería estar a su lado, cuidándolo, velando por su bienestar.

Tenía la pequeña y casi nula esperanza de ganarse el corazón del mayor y también por eso había sido egoísta y no lo había dejado reunirse con KyuHyun, de una u otra manera le había obligado a quedarse con él, a seguir sufriendo sólo por evitar su propio dolor si le perdía.

¿Podría eso llamarse amor?

Si, eso era amor, un amor egoísta por querer tener a SungMin a su lado pero también un amor esperanzado que soñaba con ser lo suficientemente fuerte como para poder sanar el corazón de su hyung y que este volviera a latir, con vida de verdad, con alegría otra vez.

Una vez terminaron de comer se levantaron de la mesa, SungMin se disponía la lavar los platos pero Siwon lo detuvo.

-Déjalo hyung- le dijo quitándole los platos de las manos- ya lo hago yo.

-Esta bien Siwon, déjame a mí- habló el mayor, dejando escuchar su voz como pocas veces lo hacía- así al menos te ayudo en algo- agregó apartando al menor del fregadero.

-Bien- fue la única respuesta de Siwon, sabía que SungMin ya no hablaría mas, lo hacía muy poco desde la muerte de KyuHyun y no quería presionarlo, ya había logrado bastante al conseguir que el mayor lo escuchara cuando le hablaba y le respondiera de vez en cuando, seguiría así, poco a poco, y aunque la desesperación lo consumiera sacaría al mayor de ese hoyo en el que había caído.

SungMin comenzó a lavar los platos sintiendo la mirada de Siwon sobre él, se sentía mal pues notaba la preocupación reflejarse en los ojos del menor cada vez que lo veía y no le gustaba que se sintiera así por él, se sentía una carga para el mas alto pues este bien podía tener una pareja o seguir con su vida como lo hacía antes de que su pesadilla comenzara pero no, ahí estaba él, siempre pendiente de que estuviera bien, de que se sintiera bien, y SungMin lo intentaba, en verdad que intentaba ser fuerte, intentaba luchar y encontrar algo por lo que vivir, algo que lo motivara a levantarse cada mañana pero no podía, por mas que lo pensara, por mas que buscara no había nada, tenía a Siwon, si, lo quería, y mucho, pero no tenía a KyuHyun, su vida se fue con la de él y ese simple hecho le impedía levantarse.

Siwon veía atentamente la figura de su hyung, no podía dejar de admirarlo, era realmente hermoso a sus ojos, su figura delicada igual que su rostro de aire inocente pero sabía que SungMin no solo era lindo físicamente, también poseía un corazón muy bello, lleno de sentimientos tan fuertes que arrasan con todo a su paso; si te ama, lo hará con pasión y desenfreno y si te odia lo hará con locura y en ambos casos para siempre, aunque este último sentimiento era difícil de lograr en él y eso era un motivo más por el cual lo amaba, poseía una fuerza interior que era difícil de creer o concebir en una sola persona y por eso mismo le dolía y le frustraba verlo así, por que el mayor creía que no tenía las fuerzas suficientes para seguir adelante, se menospreciaba en gran medida. Siwon sabía que de querer, el más bajo se levantaría pero ese era el problema, no quería, no sin KyuHyun.

En cuanto terminó su tarea se dirigió a su habitación dándole las buenas noches a Siwon quien le respondió y le siguió por el pasillo pero rumbo a su propia recámara.

Así eran todos los días, con el constante silencio de SungMin y el esfuerzo de Siwon por hacerlo sentir mejor, por ayudarlo, por cuidarlo y por ganarse su corazón, por verlo sonreír de nuevo y devolverle las ganas de vivir.

Llegó a su habitación y sin más se dejó caer en la cama, se sentía cansado, cansado de seguir así, de seguir vivo, pero bien sabía que no tenía otra opción, Siwon estaba siempre con él y desde que intentó quitarse la vida lo vigilaba aun más, quería dejar de sentir dolor pero una parte de él se detenía por el menor, todavía recordaba la expresión de Siwon cuando lo encontró al borde de la inconsciencia, el dolor y el reproche en los ojos de su amigo era algo que no se podía sacar de la cabeza y no quería que el mas alto sufriera por su culpa. Siwon era una persona buena, amable y capaz de brindar confianza con sólo tenerlo cerca, era alguien que daba todo por aquellos a los que quería y no le importaba salir herido si podía ayudar a quien lo necesite, SungMin sabía también que Siwon era esa clase de persona que cualquiera quisiera tener a su lado, alguien que protegería, sin duda, a quien tuviera su corazón y por eso mismo no quería que sufriera, no se lo merecía.

**********

Los días seguían pasando, convirtiéndose al poco en meses, meses en los que la situación no mejoraba para Siwon pues SungMin seguía igual, casi no hablaba y no parecía tener ánimos de nada, hasta podría jurar que de vez en vez lo notaba más decaído, a veces podía distinguir un brillo extraño en sus ojos pero pronto y de nuevo, otra vez nada.

SungMin, por su parte, se sentía cada vez peor, sentía que estaba muerto en vida y despertar cada día y no ver a su bebé le hacía desear la muerte cada vez con más fuerza y que de una vez su corazón dejara de desgarrarse con cada latido que le recordaba que él estaba vivo y KyuHyun ya no.

-Regreso en un rato hyung- habló Siwon al mayor que estaba en la sala, callado otra vez.

SungMin asintió sin voltear a ver al menor que con una mirada de tristeza y no muy seguro de dejarlo solo salió del lugar.

¿Cuánto más tendría que hacer para ayudar a su hyung? ¿Qué más era necesario dar para sacarlo de ese dolor?

Lo había dado todo y seguía dando más ¿es que aun no era suficiente?

Se le estaban acabando las fuerzas pero seguía sin alcanzar a SungMin, cada día se sentía más agotado pero si aun no era suficiente daría más, hasta quedarse vacío si era necesario pero de alguna manera ayudaría al mayor, sonrío para sí mismo con determinación y siguió su camino.

SungMin seguía en el mismo lugar donde Siwon lo había visto antes de irse, sabía que su aislamiento de todo dañaba al menor pero no sabía que hacer, no sabía como salir, no al menos sin dañar a Siwon, entonces una duda lo asaltó ¿podía lastimarlo mas de lo que ya hacía?

Se levantó del lugar donde estaba y se dirigió a la cocina, decidido a terminar de una vez con todo el dolor que sentía y causaba, tomó un cuchillo y lo dirigió a su muñeca izquierda, justo donde estaba la cicatriz de un intento pasado, un intento fallido por dejar de sufrir.

-Te extraño Kyu- susurró al aire como una excusa a lo que iba a hacer, esperando que así, su bebé no se enfadara con él.

De pronto el rostro de Siwon apareció en su mente, con esa expresión de pánico cuando lo encontró desangrándose aquella ocasión. Sin embargo su decisión no cambió, sabía que Siwon sufriría por su muerte pero estaba convencido de que lo lastimaba mas estando vivo, muerto en vida, arrastrándolo de a poco con él y no quería eso para su amigo.

Sin pensarlo ya mucho paso el cuchillo por su muñeca, cortando su piel, sintió un dolor familiar y vio la sangre salir, rápido hizo un corte en su otra muñeca antes de perder la fuerza. La sangre fluía rápidamente y se dejó caer al suelo cuando un mareo conocido le asaltó.

-Perdóname Siwon- susurró antes de cerrar los ojos.

**********

Conforme se alejaba del departamento que compartía con SungMin una sensación de angustia se anidaba en su pecho, volviéndose mayor con cada paso que daba, quizás solo eran ideas suyas pues era la primera vez desde hace meses que dejaba a su hyung solo pero no podía dejar de sentirse incómodo, más aun al notar que era exactamente la misma sensación que tenía cuando encontró al mayor aquella vez, a punto de morir.

En cuanto relacionó ese sentimiento con lo que lo había provocado en un primer momento detuvo su andar, no había expresión alguna en su rostro pero sus ojos reflejaban el pánico que sentía. A penas reaccionó se giró para comenzar a correr de vuelta al departamento, rogando por que su mal presentimiento se quedara en eso y que solo fueran paranoias suyas.

Llegó lo más rápido que pudo y de inmediato entró en el lugar que estaba en completo silencio, un silencio que no era normal y eso no le gustó para nada por lo que comenzó a llamar al mayor al tiempo que lo buscaba.

-¿SungMin hyung?- le llamó pero como respuesta no obtuvo nada- ¿Dónde est…- no alcanzó a terminar la frase cuando vio, al entrar a la cocina, la figura de su hyung sobre un charco de sangre, con la piel pálida e inconsciente- No… no puede ser…-susurró casi sin voz, sin creer lo que veía- ¡Hyung!- gritó al salir del shock inicial, se acercó al mayor para revisar que aun estuviese vivo, rogando por que así fuera.

Al comprobar, con alegría, que SungMin seguía respirando llamó a una ambulancia que no tardó en llegar y trasladar al mayor al hospital, justo a tiempo para salvarlo de morir.

**********

Sentía los párpados pesados, por más que intentaba abrir los ojos no podía, su cuerpo estaba adormecido y lo único que podía sentir era una mano sujetando la suya “Siwon” pensó, estaba seguro de que el menor le había impedido irse otra vez y los sollozos que escuchaba en voz del más alto le oprimieron el pecho ¿cuándo dejaría de lastimarlo?

Pensaba que debería haberse muerto así Siwon se libraría de él y podría seguir con su vida. Quiso moverse, quiso hablar para pedirle que no llorara, no por él que no se lo merecía, pero no pudo, su cuerpo se negaba responderle y se tuvo que resignar a escuchar con impotencia el llanto de su dongsaeng.

Siwon era incapaz de detener su llanto y los sollozos eran cada vez más fuertes, tenía entre sus manos la mano de su hyung y verlo así, casi muerto, lo destrozaba por completo, no entendía por qué el mayor había hecho eso de nuevo… mentira, claro que entendía, por supuesto que sabía las razones de SungMin pero no quería admitirlo por que hacerlo significaría que aceptaba también el que no era capaz de ayudar al más bajo como se había prometido.

-SungMin hyung- habló entre sollozos creyendo que su hyung estaba inconsciente- ¿por qué volviste a hacer esto?- lágrimas rodaban por sus mejillas- ¿qué no te das cuenta de lo que me duele verte así? Hyung, no seas egoísta, piensa en que hay personas que te quieren y te necesitan, yo soy uno de ellos hyung y no quiero que te vayas, no me dejes solo por favor- pidió, sabiendo que con lo que decía el egoísta era él- ¿qué tengo que hacer? Dime por favor qué tengo que hacer para ayudarte, para que seas feliz, sólo dímelo SungMin y créeme que lo haré sin dudarlo ¿sabes por qué? Por que te amo- confesó sin saber que el otro escuchaba todo- y no me importa que tu no sientas lo mismo por mi, aun así yo daría mi vida y vendería mi alma si es por ti. Haré lo que sea, lo que quieras pero por favor no me vuelvas a hacer esto, entiende que me importas, que no me alcanzan las palabras para decirte que te amo, que eres mi vida, mi alma y mi todo- la voz se le quebró al final y solo pudo tratar de acallar su llanto, agachó su cabeza como evitando que lo vieran al tiempo que afirmaba más el agarre en la mano de SungMin en un pedido silencioso para que despertara y no lo abandonara, sin darse cuenta de las lágrimas que empapaban el rostro del otro.

¿Siwon lo amaba?

Era lo único que pasaba por la mente del mayor, no podía creer lo que acababa de escuchar pero saberlo hacia que se sintiera pésimo, se sentía basura por dañar así al otro pero, sobre todo, se sentía indigno, indigno de ese sentimiento que Siwon le profesaba a él, a él que no había hecho mas que lastimarlo, jamás se hubiera imaginado que el menor tuviera esos sentimientos hacia él, estaba demasiado ciego y muy concentrado en su propio dolor que no había sido capaz de notar lo que al mas alto le pasaba.

Las lágrimas desbordaban sus ojos aun cerrados, su pecho dolía como nunca pensó que podría hacerlo, con un sufrimiento mayor al que ya estaba acostumbrado, no entendía cómo era posible que tanto dolor se acumulara en su corazón.

¿Por qué tenían que ser así las cosas? ¿Por qué tenían que ser tan complicadas?

Sabía que de poco y nada le valía preguntarse eso, las cosas simplemente eran, Siwon lo amaba y él no podía corresponderle, no sabía que hacer, quizás lo mejor sería fingir que no sabía nada, que todo seguía igual, no, no igual, ahora que sabía lo que Siwon sentía por él se esforzaría mas, se esforzaría por el más alto para que este ya no sufriera, para que ya no llorara por su culpa.

**********

-Buenos días- saludó Siwon entrando a la habitación de SungMin con una bandeja con vendas, alcohol y medicinas.

-Buenos días Siwon- respondió al más alto desde la cama, incorporándose un poco, viendo cómo el menor ponía la bandeja en la mesita de noche y se sentaba a su lado.

-¿Cómo te sientes?- cuestionó tomando entre sus manos una de su hyung para empezar a cambiar sus vendas y curar sus heridas como venía haciendo desde que al más bajo le dieron de alta hacía un par de días.

-Mejor- contestó tratando de sonreír –gracias- agregó dejando que Siwon limpiara sus heridas casi sanadas.

Siwon solo sonrío en respuesta siguiendo con lo que hacía, se sentía feliz de ver a su hyung luchando por vivir, por vivir de verdad, no sabía el por qué del cambio del mayor pero le bastaba con verlo mejorar día a día, le bastaba ver cómo recuperaba los ánimos y ya no se encerraba en sí mismo pero, más que nada, le hacía feliz que luchara por sonreír, aun podía ver el dolor en los ojos de SungMin, sin embargo, ahora más que nunca confiaba en que el mayor saldría de esa tristeza, y él estaría ahí para ayudarlo.

Desde que había tomado la decisión de ser más fuerte y luchar las cosas se le habían hecho más difíciles por momentos, dolía mucho ser fuerte, intentar ser fuerte, pero tenía que seguir, ver el brillo de alegría en los ojos de si dongsaeng era lo que lo motivaba, le hacía ver que no era inútil el esfuerzo que hacía, que ya no era egoísta y de a poco él mismo se iba sintiendo mejor.

-Listo- anunció el más alto cuando hubo terminado su tarea- ahora tómate las pastillas- ordenó a su hyung tendiéndole un vaso con agua y el medicamento, sin dar tiempo a replicas pues sabía cómo era el mayor.

-Esta bien- accedió de mala gana sin más opción, no le gustaba tener que tomar eso, sabía muy mal pero no le quedaba de otra, su cuerpo estaba débil y necesitaba de donde tomar fuerzas- ¡Puaj!- exclamó con cara de asco una vez ingirió la medicina, consiguiendo así, la risa del otro.

-No seas niño hyung, no es para tanto- habló aun sonriendo.

Sonreír, eso era justo lo que venía haciendo desde que el mayor despertara en el hospital, le pidiera perdón por preocuparlo y le prometiera que iba a luchar, que intentaría salir adelante y sonreía aun más al ver que, al menos por momentos, el más bajo volvía a ser el mismo de antes con esa actitud casi infantil que lo había enamorado.

-No te enfades- pidió al notar la mirada “molesta” que le dirigía el mayor por su comentario- vamos a la sala a ver televisión o algo- y sin esperara respuesta de su hyung lo tomó en brazos y se encaminó hacia la sala.

-¡Siwon bájame!- ordenó el más bajo sorprendido por la acción de su dongsaeng quien no le hizo caso- yo puedo caminar…

-No, no puedes- lo interrumpió- todavía estas débil y no me voy a arriesgar a que te des un buen golpe si te llegas a caer, mejor de cargo al fin y al cabo no pesas mucho, y no acepto replicas- terminó adelantándose a su hyung que a penas había abierto la boca para hablar y a quien no le quedó mas remedio que resignarse.

Una vez en la sala Siwon dejó al mayor sentado en el sofá, se sentó a su lado y prendió la televisión con el control que descansaba en el mismo sofá donde estaban, pasaron un rato en silencio mientras el mas alto se dedicaba a cambiar de canal buscando algo interesante que ver decidiéndose al final por una película que, al parecer, era lo mejor que pasaban en todos lo canales.

Todo iba bien, la película en sí era entretenida, tenia buenos efectos, una película de acción o algo parecido a eso era lo que los mantenía con la vista en la pantalla. Siwon desviaba su vista de vez en cuando para ver al mayor y sonreía al notarlo tranquilo.

Y la vieron, una escena que los paralizó a ambos, a uno de preocupación y al otro de dolor; en la escena se podía preciar como el coche en el que viajaban los protagonistas había terminado estampado contra un árbol y el chico, que era quien conducía, había muerto casi de inmediato por una rama que travesó su torso.

“Igual que Kyu”

Pensó SungMin recordando aquel accidente que le arrebató a KyuHyun, sus ojos se llenaron de lágrimas ante la escena, ante el recuerdo de su bebé cubierto de sangre, muriéndose a su lado justo antes de que él mismo perdiera la consciencia.

Siwon apagó la televisión a penas reaccionó, sabía lo que el mayor vio en esa escena, se giró hacia su hyung y lo vio completamente inmóvil, llorando en silencio y no pudo hacer nada mas que abrazarlo cuando comenzó a temblar.

El grito de dolor de SungMin le desgarró el alma a Siwon, cierto que el mayor había llorado mucho desde ese día en que KyuHyun murió pero nunca como ahora, era como si escena, como si esa imagen hubiera terminado por detonar todo el dolor que el más bajo tenía dentro.

Y no lo soltó, lo aferró más contra su cuerpo llorando silenciosamente junto a su hyung se sentía nuevamente frustrado por no ser lo suficientemente bueno como para borrar el dolor de SungMin así que solo pudo apegarlo más a él, esperando que se calmara.

El mayor se dejó hacer, no opuso resistencia al abrazo del menor por que no tenía fuerzas para hacerlo y en realidad necesitaba alguien en quien apoyarse ¿siempre había estado ahí todo ese dolor?

Y lo sintió, sintió el llanto silencioso de su amigo y se odio otra vez por seguir dañándolo, por no ser más fuerte, por ser tan cobarde.

-Aquí estoy hyung- habló Siwon tratando de calmarse y de calmar al mayor- tranquilo, aquí estoy.

SungMin no atinó a hacer nada más que aferrarse a su dongsaeng, liberó todo el dolor que no lo dejaba vivir en paz, todo ese dolor que le carcomía el alma.

El llanto poco a poco fue menguando pero Siwon no soltó al mayor, no hasta que lo sintió tranquilo y notó su respiración regular, sabiendo que se había dormido, lo llevó hasta su habitación en brazos y lo recostó lentamente en la cama.

-Te amo hyung- susurro bajito, contemplando el rostro de su hyung el cual con las mejillas sonrojadas y aun húmedas por las lágrimas, se acercó para depositar un beso en su frente y salió rumbo a su propia habitación.

A la mañana siguiente despertó con un fuerte dolor de cabeza, seguramente por todo lo que había llorado la noche anterior.

Se dispuso a levantarse de su cama y justo en ese momento entró Siwon quien no alcanzó a detener la acción del mayor pero si su segura caída cuando las piernas le fallaron a falta de fuerza para sostenerse, tomándolo por la cintura.

-¿Qué hacías hyung? Sabes que todavía estas débil- reprochó a su hyung sujetando aun su cintura.

-Yo…- comenzó levantando la mirada pero ya no pudo decir nada más, la cercanía de su rostro con el del más alto fue algo que lo tomó desprevenido y sólo pudo guardar silencio, viendo fijamente los ojos de su dongsaeng y aforrándose a los brazos de este para no caer.

Maravillado, así estaba Siwon, maravillado por la cercanía que tenía con SungMin, estando así podía apreciar mejor los detalles del fino rostro de su hyung: su nariz, sus ojos, la perfección y palidez de su piel y sobre todo, sus labios; aquellos labios rosas que lo invitaban a besarlos, invitación que no rechazó acercándose despacio con la mirada fija en los ojos del mas bajo que ahora sólo a él observaban, sin moverse, se fue acercando hasta que sus labios se unieron con los del otro como tantas veces había soñado, como tanto había deseado. Los sintió tan suaves, tan dulces, tan maravillosamente exquisitos como jamás osó imaginar y la dicha llenó su alma cuando sintió aquel beso correspondido.

Le vio acercarse a él pero fue incapaz de moverse, la mirada de Siwon lo tenía como hipnotizado y a penas reaccionó cuando sintió unos labios sobre los suyos, un contacto tierno, sublime, lleno de amor y entrega por parte del más alto, un beso que hizo que su apagado corazón latiera de nuevo, un beso al que no pudo evitar corresponder. Se sentía bien estando así con el más alto, sentía la calidez y el amor que este le brindaba, le gustaba ese contacto, le gustaba…

KyuHyun.

En cuanto ese nombre apareció en su mente cortó el beso de manera abrupta, se dejó caer en la cama en total silencio ante la mirada confundida y preocupada del menor.

-Hyung yo…- trató de disculparse por lo que había hecho pero fue interrumpido por el otro.

-Vete- fue al escueta orden del mayor.

-Pero hyung…

-¡Que te vayas!- gritó al menor, desesperado, confundido.

A Siwon no le quedó más opción que salir y dejar solo a su hyung, se dirigió a la sala y se dejó caer en un sofá, suspirando ¿cómo pudo ser tan estúpido? ¿Por qué hizo eso?

Sabía que SungMin no estaba bien, no del todo aun, sabía que seguía sufriendo y llorando su perdida, sabía que seguía amando a KyuHyun y así llegaba él a besarlo ¿podía haber sido más idiota?

Se sentía molesto, furioso consigo mismo y no tenía idea de cómo reaccionaría el mayor, de qué hacer, lo mejor que podía hacer era esperar un poco y luego ir a disculparse con su hyung, se lo debía, solo esperaba que el mayor no se alejara de él, por que eso, eso no lo podría soportar.

En la habitación, SungMin seguía sentado en la cama, pensativo, confundido ¿por qué correspondió el beso de Siwon? ¿Qué fue eso que sintió? Tenía la respuesta, sabía la respuesta pero era incapaz de aceptarla pues sentía que traicionaba el recuerdo de KyuHyun.

“Se feliz”

A su mente llegaron esas palabras, las últimas que le había dedicado KyuHyun antes de cerrar sus ojos para jamás abrirlos de nuevo, esas palabras que había olvidado, ahogándose en su dolor, palabras que ahora volvían a su mente como un torbellino.

Si tan sólo Siwon se hubiera enamorado de alguien más y no de él las cosas podrían ser más sencillas.

Si el pudiera… no, no podía

“Se feliz”

Recordó una vez más…

**********

-Siwon yo…- trató de hablar el mayor pero esta vez fue su turno de ser interrumpido.

-Hyung, déjame hablar a mi primero- pidió notablemente preocupado.

-Pero…

-Por favor- vio cómo el más bajo asentía- gracias. Bueno, yo quería disculparme por lo de hace rato, se que no estuvo bien lo que hice, que me aproveche de la situación pero…

-Siwon…- intentó calmarlo.

-No hyung, déjame terminar- viendo que el mayor guardo silencio decidió continuar suspirando antes de hacerlo- SungMin yo te amo, de verdad te amo y lo menos que quiero es que te sientas mal por mi culpa, tampoco quiero que te alejes de mí, prometo no volver a hacer algo así pero por favor perdóname hyung-se le oía desesperado, miles de ideas pasaban por su cabeza, la mayoría exageradas pero en todas y cada una de ellas el mayor se iba de su lado- Yo quiero que seas feliz, quiero que ames otra vez y si no soy yo esa persona esta bien, no pretendo obligarte a quererme pero al menos deja que me quede contigo hasta que encuentres a alguien a que te haga feliz- ¿cómo es que terminó diciendo todo eso?

Se sentía nervioso ante el silencio de su hyung pero ya no sabía que más decir, vio cómo el mayor intentaba ponerse de pie por lo que, dudando, decidió ayudarle.

-SungMin hyung…

-Cállate y déjame hablar de una vez- ordenó tajante, serio, sorprendiendo a Siwon.

-Pero…

Lo que pasó a continuación fue demasiado rápido para el más alto: la mirada se SungMin se suavizo y le sonrío tiernamente para instantes después besarlo, aun sin salir de su asombro correspondió el beso sintiendo las manos de su hyung rodear su cuello, aferró la cintura del más bajo sin entender todavía que pasaba, y lo apegó mas a sí mismo.

¿En qué momento comenzó a sentir eso por Siwon? No tenía ni idea, solo sabía que ahí estaba, que ese sentimiento que va más allá de la amistad estaba dentro de él y que dejaría que fluyera, que lo curara.

-Hyung…- susurró el más alto cuando el beso terminó.

-No digas nada- pidió abrazándose a su dongsaeng y escondiendo su rostro en el pecho de este- no ahora por favor.

Siwon hizo caso, correspondió el gesto del mayor y se quedó en silencio igual que él, feliz, estaba feliz de estar con SungMin feliz de que correspondiera, aunque fuera un poco, sus sentimientos, feliz de que, después de todos esos meses de oscuridad SungMin escogiera…

¿Vida o Muerte?

Vida.

Fin








Lee SungMin ♥

¿Dónde están las Pinkosas?
PPC

» FanFics » Tumblr

Lucy Yagami
Club*President
Club*President

Femenino
Cantidad de Mensajes: 3678
Edad: 19
Inscrita/o el: 10/04/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Rosse el Vie 17 Dic - 9:50

Me tardé, uff!

Bueno, ya, aquí está el mío ^^

Spoiler:
http://img189.imageshack.us/img189/1296/sweetpumpkin.jpg







FKA ; PPC ; CMF

Rosse
Suju Fan
Suju Fan

Femenino
Cantidad de Mensajes: 339
Edad: 19
Inscrita/o el: 27/06/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por J♥SH el Sáb 18 Dic - 0:45

Wiiii!! aqui otra pinkosa!!!
Este es mi Fanart, es un dibujo lo hice a mano con carboncillo.


Spoiler:
http://img195.imageshack.us/img195/8782/josisungmindibujo.jpg







J♥SH
Club*President
Club*President

Femenino
Cantidad de Mensajes: 1591
Edad: 20
Inscrita/o el: 12/07/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Kira _ el Sáb 18 Dic - 23:21

Bueno, aqui a ultimo momento dejo mi trabajo, me decidi por un one-shot, yo se que no ganare pero queria participar y probar suerte, yeaahh!! jajajaja.
Bueno, antes de irme les deseo una hermosa navidad a todas las nenas hermosas que aman a SungMin tanto como yo~~ No estamos leyendo, hasta la proxima.
Min cutie

Spoiler:
Titulo: El Milagro de Noche Buena
Autor: Kira / SungMin
Genero: Yaoi, Mpreg, romántico.
Pareja: KyuMin.

El milagro de Noche Buena


[Víspera de Navidad]

La mayoría de las personas comprando los últimos arreglos o ingredientes para la cena de esta noche, y otros intentando buscar un regalo adecuado para la persona que dejaron para ultimo momento, todo era un lio en los centro comerciales y en las concurridas calles de Seúl, para mi ver algo semejante era divertido, en especial si me encontraba sumergido entre tanta soledad y silencio, desde mi apartamento, tenia una vista privilegiada, siempre buscando un lugar donde pudiera ver mucha gente y estar animado, pero, ese día no era de los mejores, hace varias semanas que no se nada de el, y pues ya he comenzando a pensar cosas que no son reales, ya que el no seria capaz de hacerme ese tipo de cosas como abandonarme o dejarme por otra persona, miro el suelo en el cual se encontraba llena de fotografías de el, luego mi vista se dirige hacia un papel que lo único que logra es hacerme sonreír y darme cuenta de que en esos momentos no debía de estar triste ya que no me encontraba solo, tomo un anillo de oro que se encontraba descansando en el suelo junto a las fotografías, me lo coloco en el dedo anular apreciándolo a momentos y así dándome ánimos para preparar la cena de navidad, no sabia si llegaría, pero tenia un ligero presentimiento de que debía de estar listo para la cena de navidad, guarde una a una las fotografías y aquel papel lo escondí para que nadie supiera de su contenido, con una suave música llamada “In my dream” comencé a cocinar teniendo en horas la cena lista, mientras esperaba que el pavo se cocinara en el horno, comencé por arreglar la mesa haciendo puesto para dos, apago la mayoría de las luces dejando solo las que tenían una luz tenue, prendo las pequeñas lucecitas del árbol de navidad y luego de ver todo en orden me dirijo a mi habitación, allí ya tenia preparado que ropa iba a ocupar me di un baño relajante y luego de eso me comencé a vestir para después arreglar mi cabello y quedar bien a perfumado, esa noche todo tenia que ser perfecto, nada podía fallar, en uno de mis cajones comienzo a buscar mi regalo que tenia para esa noche hasta que lo encontré, una pequeña cajita de tan solo diez centímetros de largo y cinco de ancho, pequeño pero lo que tenia dentro era lo que lo hacia ser uno de los mejores regalos y hasta algo único que nadie mas tendría esa noche, veo el reloj y ya marcaban las nueve de la noche, vuelvo a la cocina preparando todo dejando listo para servir, luego de ver todo en su lugar busco mi abrigo rojo y mi bufanda blanca, comienzo abrigarme poniéndome por ultimo un gorrito rojo con blanco para que hiciera juego con mi abrigo y bufanda, sin olvidarme del regalito lo tomo para luego esconderlo en mi abrigo en el bolsillo derecho y salgo del departamento, como aquella vez hace mas de tres años, me dirigía donde lo vi por primera vez, la primera navidad a solas, Salí de mi hogar despidiéndome del conserje de forma caballerosa para luego caminar rápidamente, si mal no recuerdo, en diez minutos mas lo había visto en aquel templo, me costo llegar al ver tanta gente aun en las calles hasta que la muchedumbre comenzó a descender y pude llegar a destino, estaba nevando ligeramente pero aun así las velas que estaban en el templo no se apagaban, se escuchaba el suave cantar de los villancicos dándole un toque especial al ambiente, de mis ojos escapa una ligera lagrima pero aun así mi sonrisa no se desvanece de mi rostro.

-KyuHyun…donde estas…?

Me quede unos momentos allí parado frente aquel templo, siendo envuelto por una paz profunda, pero a la vez por una pequeña tristeza, pasaron las horas y observe que tan solo quedaba una hora para las doce, rece frente a aquel altar y luego me dispuse a dirigirme a mi hogar, no alcance a dar ni dos pasos y pude sentir un fuerte y cálido abrazo, no me había percatado de quien era puesto que tenia el rostro mirando hacia abajo, al sentir aquella fragancia que solo el menor traía impregnado en su cuerpo, con ojos cerrados sin haber visto su rostro aun, comienzo a abrazarlo con fuerzas pronunciando su nombre con alegría excesiva sintiendo como el me apegaba a su cuerpo riendo.

-Te dije que para estas fechas nunca te dejaría solo Hyung, acaso no confías en mi? Y eso que no le pertenezco a nadie más por ley…-dice lo último como si de un enorme problema se tratase.

-Sabias de antemano, antes de casarte conmigo, que serias mío y de nadie más…snif snif…-limpio unas lagrimas traviesas que no dejaban de salir, y veo como aparta mis manos y el mismo, con sus pulgares, limpia mis ojos provocando que me sonrojara.

-Para mi, aunque pasen los años, te veré como el primer día que me confesé a ti…tan hermoso y apacible…eres único…

-Y tu siempre serás el único para mi KyuHyun, ningún otro podrá ocupar tu lugar, y mucho menos ahora.

Vi en su rostro una clara sonrisa de satisfacción, y fue cuando comenzó a hacer mucho mas frio y la nieve no dejaba de caer, me tomo de la mano levantándola para que viera los anillos que ambos teníamos en nuestras manos, una unión, un lazo irrompible, rio de la única forma que lograba hacer sonrojar a KyuHyun para luego correr por las calles casi solitarias de Seúl, los negocios ya estaban cerrados y la gente se iban a los festivales que daban en las calles o solo iban a sus casas para cenar u otras cosas, mientras que KyuHyun y yo solo estábamos disfrutando de nuestra compañía, nos mirábamos a momentos y solo me disponía a disfrutar de sus expresiones y las cosas que me contaba respecto a su repentino viaje, era algo extraño, porque a pesar de que debía reprenderlo por no haberme llamado, solo lo mire deteniendo su marcha y lo bese de una forma dulce pero apasionada para luego susurrarle sobre sus labios.

-Nunca me vuelvas a dejar solo…y mucho menos ahora…

-Esta bien…no lo hare mas

Ambos nos volvimos a tomar de las manos, sin antes volver a darnos un casto beso en los labios y así seguir nuestro camino hasta llegar a casa, allí tomamos el ascensor solos, me sonroje de sobremanera recordando como la primera vez que vinimos a vivir juntos a este lugar, un poco mas tarde el me había tomado del brazo y me estaba acorralando aquí dentro, fue algo muy extraño para mi, pero eso nunca lo olvide, pues, ese día fue como se hizo aquel milagro, llegamos a nuestro apartamento y solo nos sentamos en el sofá cubriéndonos con una gruesa manta, allí abrazados pegados el uno al otro para luego escuchar como todos en las calles gritaban “Feliz Navidad” y los fuegos artificiales no se hicieron esperar en la hermosa ciudad de Seúl, allí KyuHyun me aparto unos momentos y de su bolsillo saco una pequeña cajita.

-Feliz Navidad, SungMin Hyung – abre la cajita dejándome ver un hermoso collar, era el planeta de Júpiter hecho de un cristal rosa suave y los aros que rodean al planeta eran de oro, mi fijo mas en detalle observando como había algo escrito y pues, era su nombre, con una pequeña frase bajo del nombre “ Siempre juntos”, me lanzo a sus brazos besándolo dulcemente para luego ver como KyuHyun colocaba aquel collar en mi cuello y luego de abrocharlo, guardamos distancia para luego ver como el menor levantaba mi rostro con una de sus manos sonriéndome de forma traviesa.

-Bueno…yo…-comienzo a ponerme nervioso, no sabiendo como darle mi presente, fue allí cuando guarde mas distancia mirando a todos lados llevando mi mano al bolsillo derecho, sin mas palabras saco la pequeña cajita para luego pasársela a KyuHyun, muy nervioso- este…es tu regalo…

Me mira de forma impresionada para luego abrirla rápidamente sacando de ellas dos pequeñas calcetitas hecha a manos de color blanca, ladea su rostro mirándome con una expresión de no comprender el mensaje del regalo.

-Hyung…no crees que son algo pequeñas para mis pies?...

-Es que…en realidad…no son para ti…sino…-comienzo a abrirme el abrigo para luego tomar la mano de KyuHyun posándola en mi vientre, con un fuerte sonrojo lo miro a los ojos viendo como el me miraba no creyendo lo que le decía- es para el…

Nunca había visto a KyuHyun comportarse de esa manera, me abrazo con tanta fuerza que creía que el aire me abandonaría, acaricio mi rostro agradeciéndome como si de su vida dependiera de ello, me pregunto demasiadas cosas de si me encontraba bien, desde cuando supe, como había sucedido, lamentándose a su vez por haberme dejado solo en el momento en que lo supe.

-Hyung…este es el mejor regalo que me puedes conceder…-decía sin dejar de abrazarme y de darme caricias en mi rostro y espalda, posaba constantemente su mano en mi vientre logrando sacarme risas ante sus actitudes.

-No quiero saber como te pondrás cuando lo tengas en tus brazos…

-SungMin…no te burles de mi de esa manera…-decía haciéndose el ofendido para luego tomar mis manos besándolas con mucho amor- Feliz Navidad mi querido SungMin.

-Feliz Navidad mi amado KyuHyun…

Fue allí que descubrí que nunca estaría solo, bajo el manto de la navidad, ambos dábamos paso a una nueva vida, la siguiente lección que aprenderíamos, era como ser padres.

Feliz Navidad y prospero año nuevo~~~

Kira _
Suju ocioso
Suju ocioso

Masculino
Cantidad de Mensajes: 974
Edad: 26
Inscrita/o el: 06/06/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Michiimin el Dom 19 Dic - 2:53

Bueno al fin traigo mi trabajo :D
la verdad no lo quería poner, porque como dijera mi hermano, he hecho cosas mejores y no quedo
muy bien ni como imaginé pero aqui lo dejo, espero les guste.

Fanart - SungMin versión anime (?):
Spoiler:
http://img101.imageshack.us/img101/4121/ppcf.jpg


Suerte a tod@s!! ^^

Michiimin
Suju OMG!
Suju OMG!

Femenino
Cantidad de Mensajes: 1750
Edad: 19
Inscrita/o el: 31/10/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Miiranda el Dom 19 Dic - 23:04

bueno aqui esta mi trabajo... no me salio muy bien, hice lo mejor de mi...

Spoiler:
http://img818.imageshack.us/img818/3272/sungminn.jpg


Les deseo suerte a tod@s

Miiranda
Suju ocioso
Suju ocioso

Femenino
Cantidad de Mensajes: 706
Edad: 21
Inscrita/o el: 29/01/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por aribakemono el Lun 20 Dic - 2:18

son las dos de la mañana, así que el final es horrible. Y es espantosamente largo.

Spoiler:

-Título: Cómo actuar en dos palabras.
-Autora: aribakemono.
-Género: ... ¿Drama? Gen. Sungmin-centric.
-Pareja: -

Cómo actuar en dos palabras


Años después de dejar de ser ídolo, Sung Min se reunirá con viejas amistades en ese restaurante de precios exorbitantes y los mejores platos occidentales y les invitará a su vino francés favorito. Cuando se anime a hacerlo, tanto él como sus amigos serán ya hombres hechos y derechos, con responsabilidades y la cabeza en su sitio, así que la conversación pasará de ser un «¿qué tal os va la vida?» y risas agradables y felicitaciones a uno de ellos por el nuevo miembro de la familia, a la discusión económico-política del país.

A Sung Min jamás le gustarán ese tipo de temas, así que se dedicará a degustar la bebida. Jugará con la copa y la removerá y volverá a beber, ansioso por tener de nuevo entre sus labios ese sabor intenso que explota en el paladar y luego se relaja y te adormece, como un volcán cuando termina de expulsar magma, sin pensar en nada.
No se dará cuenta de que hay alguien que le observa con una sonrisita, ajeno a la conversación de los demás.

Frente a él, un antiguo compañero de instituto tomará su propia copa del vino y, con un singular sonrojo en las mejillas provocado por la ingente cantidad de alcohol en su cuerpo, dirá, en un susurro apenas entendible si Sung Min no supiera leer los labios:

— Me recuerdas la escena de President.

Y añadirá, brutalmente sincero e insensible como cualquier borracho, con la lengua pastosa y la mirada perdida en un punto lejano, detrás del propio Sung Min, como si estuviera visualizando sus palabras en el horizonte:

— Creo que, a pesar de haber sido el primero, ha sido tu mejor papel hasta la fecha.

**


Cuando a Sung Min le ofrecen un papel en un drama llamado President, es un viernes por la tarde y no se lo puede creer. De hecho, nunca se había planteado ser actor de dramas, así que la sorpresa es mayúscula. Si fuera de llanto fácil, probablemente hubiera llorado de felicidad porque una oportunidad así no se presenta todos los días.

Llama a sus padres justo después de salir de hablar con el director, que le ha puesto un poco de los nervios con su «va a ser televisado y puede llegar a más gente de la que está acostumbrado con su grupo y, en serio, señor Lee, ¿le puedo llamar Sung Min? ¿Sí? Bien, porque es mejor que nos tengamos confianza. En serio, Sung Min, es importante que seas consciente de lo que es un drama». Y su mánager asiente como si le hablaran a él, mientras el susodicho solo puede contemplar fascinado las letras PRESIDENT, por Son Young Mok en la portada del guión.

En cuanto alguien coge el teléfono, Sung Min grita que va a trabajar en un drama y su madre, que no se lo esperaba, chilla con él. Su padre es ligeramente más racional y, en medio de la alegría, le pregunta cuál es el argumento, pero solo sabe el nombre del drama y que va a representar al hijo de un presidente, así que su respuesta es entre poco y nada precisa.

Ambos le dan ánimos y cuando cinco segundos más tarde llama a Sung Jin, éste, entre risas, le dice que no la fastidie mucho o será el hazmerreír de la Universidad por tener un hermano que no sabe actuar. Sung Min se ríe con él, contento, pero cuando terminan de hablar tiene la sensación de que algo muy pesado se ha construido una casa sobre sus hombros. Aunque lo ignora, por supuesto.

(Cuando un par de semanas después empiezan la grabación, la importancia de ese algo crece como un tornado y Sung Min ya sabe que su nombre es responsabilidad).

*


A sus compañeros se lo anuncia con una sonrisa satisfecha el lunes por la mañana, cuando ya ha tenido todo el fin de semana para digerir la emoción y la hiperactividad que le produce saberlo; solo que es Lee Sung Min, no digiere nada que no tenga extra de azúcar y no le importa guardarse unos días unas cuantas sonrisas orgullosas para anunciárselo al grupo.

Dice «voy a ser el hijo de un presidente» y al principio nadie le entiende porque, en definitiva, es lunes y es por la mañana y la noche anterior Hee Chul les obligó a todos a ver una película de terror hasta las tantas de la madrugada, comentarios suyos sobre la filmación incluidos, como si fueran los extras. Sung Min lo repite con el mismo ímpetu y no es hasta que aclara que habla de un drama que los otros lo comprenden.

Algunos exclaman «¡oh!», le felicitan y otros, como Hee Chul o Jong Woon, simplemente se dedican a seguir desayunando medio zombis. Jung Soo le pide que le enseñe el guión y Dong Hae le mira con el ceño fruncido y los mofletes inflados como un niño pequeño.

Más tarde, Sung Min lo interroga hasta averiguar la verdad.

— Jo, ¡es que no es justo! ¡Tú, el hijo de un presidente! ¡Mi familia es pobre!

Dong Hae cruza los brazos terriblemente deprimido porque Sung Min no deja de reírse. Es tan, tan estúpido y él está tan feliz que podría reírse hasta del vuelo errático de una mosca moribunda. Dong Hae le saca la lengua y entonces llega Hyuk Jae como el superhéroe de turno y echa al mayor de la habitación sin ningún reparo. Así es como funcionan las cosas en esa casa: si alguien molesta a Dong Hae, allí está Eun Hyuk al rescate. Ni siquiera es cosa de fanservice, es como si lo tuvieran programado por defecto.

El pez no le habla durante un par de días, molesto por su risa y Jung Soo le obliga a disculparse. Sung Min lo hace, pero cada día y cada vez que puede intercala la palabra «presidente» en las conversaciones y cuando lo oye, tanto Dong Hae, como Hee Chul, Kyu Hyun y Shin Dong fruncen el ceño. Los dos primeros por celos, los últimos porque están aburridos de oírle.

Pero es que Sung Min va a participar en un drama.

*


Va a participar en un drama… con gente ya experimentada.

Sung Min llevaba unos días molestando a todo Super Junior con la misma cantinela, repitiendo una y otra vez sus líneas e incluso comentando el final de la serie que, palabras textuales, «es brutal», cuando Kyu Hyun, harto ya, decidió tomar cartas en el asunto. Eso sí, sin tener que despegarse de la pantalla del ordenador.

— ¿Eres consciente de que vas a trabajar con sunbaes?

Sung Min no volvió a decir ni pío del drama y desde entonces, no ha podido dormir bien por las noches. Es que va a trabajar con gente superior que no dudará en juzgarle de manera terrible y a la que no conoce y, sí, está en pánico.

*


El primer día de grabación, le llama su madre muy temprano, con la voz preocupada. Le pregunta mil y una vez si de verdad se sabe el guión, si está preparado y le advierte que debe de desayunar muy bien. Antes de colgar, también le dice «recuerda dejar en la puerta tu hábito de cantante estrella. Ahí no eres parte de Super Junior, Min. Eres tú y solo tú».

Cuando llega, se da cuenta de lo nervioso que está: le tiembla la voz y el cuerpo y cuando tiene que coger lo que sea entre sus manos, el objeto se mueve como gelatina. Y es que solo conoce a Jay Kim, pero éste está demasiado ocupado con sus propios problemas y los de su personaje, y el resto del reparto solo necesita entre tres y cuatro claquetas, y solo porque Kim Hyung II no está muy de acuerdo con la posición de sus manos, la iluminación o incluso el decorado. Tonterías. Mas su actuación es impecable y eso solo pone frenético a Sung Min, que ha dejado de ser la súper estrella del pop a ser solo un muy mal actor novato.

Sung Min tiene que repetir las escenas entre doce y un millón de veces cada una porque no hay manera de que se meta en ese papel y, al final, Kim Hyung II deja de ser el amable director que le recordaba que iba a ser una serie de televisión con muchos espectadores para ser un ogro con muy, muy malas pulgas. Al final del día, Jay le ve la cara de sufrimiento y le dice «esto es parte de su trabajo, Sung Min. No te odia» y cuando ve que no se le alivia el rostro, añade, compasivo, con una sonrisa cándida que es de agradecer:

— Nadie de aquí cree que seas un mal actor. De hecho, todos nos esperábamos esto. Eres nuevo, ya le cogerás el truco.

Derrotado, Sung Min se consuela pensando que al menos ha seguido a rajatabla el consejo de su madre. No ha sido ninguna súper estrella ni nada parecido. De hecho, ni siquiera ha resultado ser un buen actor.

*


Super Junior se entera de su estrepitoso fracaso por un mensaje de su hermano en el móvil.

El mencionado aparato estaba encima de la mesa, ingenuo, inocente, sin moverse, cuando de repente empezó a vibrar. El único testigo, Hee Chul. No dudó en cometer ese delito llamado invasión a la intimidad. Y, por supuesto, no pierde un segundo en contárselo a los otros.

Le da ánimos y muchas caritas sonrientes, pero lo que llama la atención de Sung Min al recuperar su móvil después de tener que aceptar a regañadientes los compasivos consuelos de sus compañeros de grupo, es la posdata.

«Nada de esto funciona si mientes»


No lo entiende en este momento, pero en el fondo sabe que es un buen consejo y trata de no olvidarlo. Incluso lo escribe en un papel que cuelga en la pared de su habitación.

*


Le pregunta a Sung Jin qué quiere decir con eso, pero él le contesta con evasivas. Dice «ya lo entenderás en su momento» y Sung Min se enfada porque está en juego su carrera y no es algo con lo que se deba jugar a acertijos. Mas Sung Jin insiste en que debe descubrirlo él por su cuenta, y que no sirve de nada que se lo explique. Debe aprenderlo.

*


No lo entiende (lo que su hermano quería decir con el mensaje), hasta que le pregunta a su compañero de reparto, Soo Jong, que hace de su padre. Cuando lee la posdata se ríe con ligereza, como un padre de verdad al escuchar las divertidas ocurrencias de su hijo. Sung Min se queda sorprendido, realmente parece un padre.

— Esa frase es más vieja que yo, chico. —y dice «chico» como si Sung Min tuviera doce años y le estuviera pidiendo una motocicleta por Navidad — Lo que quiere decir es que actuar no es mentir ni fingir. Es buscar la verdad del personaje, la tuya y conectarlas.

Tras unos minutos de silencio, añade con una sonrisa pagada de sí misma, haciéndose el sabio:

— El arte del actor no es representar a otro delante de una cámara. Es ser el personaje.

Y Ha Hee Ra, su mujer, que pasa por ahí, le recrimina que se haga el listillo con el novato. A Sung Min le falta tiempo para decirle que no se está haciendo el listillo, que realmente le ha ayudado.

(Más tarde llama a Sung Jin y no le dice que lo ha descubierto. Pero su hermano lo sabe perfectamente. Incluso Jong Woon, que es una patata emocionalmente hablando, se da cuenta de que Sung Min está mucho más tranquilo ahora que «le ha cogido el truco». Hasta le suelta un «me alegra mucho verte tan contento, Min» con su habitual pasotismo).

*


Buscar la verdad del personaje, la suya y conectarlas. Suena tan complicado como es, pero en realidad no tanto. Se pasa el día pensando en ello; entre actuación y actuación y ensayos de todo.

El Sung Min de President está acomplejado por su padre. Acomplejado por un titán y cada vez que intenta impresionarle, la fastidia. Es un fracasado, por mucho que sea el hijo de un presidente. Un estorbo, una mancha. Es… como un pingüino. Quiere volar, pero no puede. Tiene alas, pero no sirven.

Esa es su verdad.

¿Cómo conectarse a ella?

*


Se le ocurre unos días después, mientras ensaya el guión. Hoy le toca una escena muy difícil, emocionalmente hablando: llorar mientras bebe. La escena recae totalmente sobre él, porque debe sentir el fracaso, la derrota en su piel. No es solo llorar, es sentir, notar la impotencia en sus dedos. Tiene que ser el hijo que quiere ser perfecto y no es más que una oveja negra. Debe sentir en sus garras la presión de su padre, la decepción de su familia. No puede ser Lee Sung Min. Debe ser el hijo del presidente.

En realidad está mejorando un poco, pero aún no ha conseguido ser idóneo para el papel. No lo ha hecho suyo. Todavía está fingiendo. Le preocupa y está a punto de decir que se encuentra muy enfermo, cuando le golpea el pasado, contundente como solo puede ser él.

Hubo una vez en que se sintió así. Inútil, incapaz. Al principio, en los comienzos de Super Junior. Alguien de los de arriba (los jefazos de la SM) les presentó: «estos son tus compañeros» y de pronto Hyuk Jae y Shin Dong bailaban como si la música viviera en sus cuerpos y Jong Woon y Ryeo Wook cantaban de una manera sobre humana y él se sentía tan pequeño a su lado. Una hormiga ante colosos. Pensó «Dios mío» y murmuró «Dios mío» y aunque sonrió y disfrutó con ellos una buena primera tarde, Sung Min no pudo dejar de sentirse basura a su lado. (Y se preguntó si el resto de compañeros se sentirían igual, pero no se atrevía a abrir mucho la boca).

Se prometió que mejoraría y alcanzaría su nivel, tanto en baile como en canto, pero aún así no lo consiguió. Nunca, de hecho. Los vocalistas principales lo siguieron siendo hasta que llegó Kyu Hyun y se les unió; al igual que los bailarines. Y el resto, destacando por personalidad o aspecto o lo que fuera. Sung Min se quedó en medio. En equilibrio. Ni muy malo, ni muy bueno. Sin destacar en nada por más que lo intentase.

Ahí está su conexión, aunque ya la hubiera superado.

Lo ideal es que lo recuerda perfectamente. Ese sentimiento de impotencia. De querer mejorar y no poder, de querer impresionar a quien es mejor que tú y que te salga mal. Lo nota. Lo tiene dentro, a Jang Sung Min.

Ya no está mintiendo.

**


Años después, su amigo borracho aguardará una respuesta o simplemente se quedará en silencio para disfrutar de un buen trago de vino. Sung Min responderá, con una sonrisa traviesa. El resto seguirá hablando de política, sin haberse dado cuenta de lo mucho que ha recordado su amigo.

— Sí. Yo también creo que fue mi mejor actuación.

Porque fue cuando descubrió cómo se actuaba: siendo el personaje, no actuándolo.

Sin mentir.

Fin.





{Compared to you, I'm a genius}



{Un Café Solo, por favor, y
una de risas en la GallAri}

aribakemono
Beta-Readers
Beta-Readers

Femenino
Cantidad de Mensajes: 296
Edad: 18
Inscrita/o el: 26/06/2010

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por ThePrincessRossySuJu el Lun 20 Dic - 5:11

CHICAS ME ANIME, CREI QUE NO TENDRIA EL VALOR PERO LO HICE! FIGHTING!!!
LE TUVE QUE ROGAR A MI MAMA PARA QUE ME DEJARA PRENDER LA COMPUTADORA, BUENO SUERTE A TODAS
Y LES PONDRE MI TRABAJITO!!! BESOS!!!

Spoiler:


-Título: ¡NUNCA TE OLVIDAREMOS!
-Autora: ThePrincessRossySuJu
-Género: Yaoi
-Pareja: KyuMin

Era navidad, pero no tenía a nadie, o al menos eso pensaba él.

Su mejor amigo Leeteuk, estaba con su novio Kangin de vacaciones en “Las Bahamas”, su otro amigo Ryewook se había ido con su reciento novio Yesung a México, Heechul estaba con Hangeng en Monte Carlo, Siwon estaba con su novia Ana; Donghae se había con Eunhyuk a las Vegas, Shindong estaba con su novia en Perú, se habían ido para degustar nuevos platos de comida. Si oficialmente estaba solo.

Pero un momento, aun le quedaba alguien, ¡SI!

A él sí, el si le iba a hacer compañía, el nunca lo dejaba, o al menos eso creía. Le llamo y le dijo que iria a su casa. Llego en 10 minutos, y allí estaba él, jugando videojuegos como siempre. Toco el timbre, le abrió la puerta y de inmediato se le lanzo encima como un niño y le grito ¡Kyuyunnie!

El nombrado solo rio, ya que al aventársele Sungmin hizo que ambos cayeran al piso, quedando a escasos centímetros de separación. Este acto hizo que ambos se pusieran un poco incomodos por lo que como pudo Sungmin trato de quitarse de encima, logrando a penas girarse y quedar también tirado al lado de Kyuhyun.

Como el ambiente se había tornado un poco tenso, para romper el hielo Kyuhyun le pregunto a que se debe su visita…

-A es que, no tengo nadie con quien pasar la Navidad, y pues…-Sungmin
-Haya, ya te entiendo…-Kyuhyun.
-Sí, ¿no te molesta cierto?-Sungmin.
-No…no… ¿Cómo crees?-Kyuhyun
-¡Qué bien!-Dijo Sungmin muy emocionado.
-Si…Urra-Dijo un Kyuhyun un poco incomodo.
-Entonces, ¿Qué hacemos?-Sungmin.
-Mmm…nose, ¿Qué quieres hacer tú?-Pregunto Kyuhyun.
-Pues, que tal si hacemos un pastel-Dijo Sungmin muy emocionado.
-Está bien…-Dijo Kyuhyun con un tono de voz apagado.
-Ok, entonces iré a comprar las cosas que necesitamos-Dijo Sungmin saliendo.
-Está bien, tomate tú tiempo-Kyuhyun.
En ese instante Kyuhyun hizo una llamada de emergencia…
-Hola, Sungmin vino aquí-Kyuhyun.
-¿Qué?
-Sí, vino, ¿Qué hago?-Kyuhyun
-Distráelo, que no vaya a la parte trasera de tu casa
-Está bien, lo distraeré-Kyuhyun-No demoren.
-No lo haremos, lo haremos lo más rápido posible.
-Ok-Kyuhyun

Pero lo que no sabía este, era que Sungmin se había quedado parado detrás de la puerta escuchando todo, de inmediato el pensó que le estaba incomodando, por lo que decidió entrar…

-Kyuhyun, me acorde de que tengo que hacer algo muy importante, me tengo que ir-Sungmin
-Pero, ¿volverás cierto?-Kyuhyun
-Mmm… Lo dudo, creo que tardare-Sungmin
-Pero… Está bien, ¿Estarás en tu casa en la noche?-Kyuhyun
-Yo creo que si-Sungmin
-Está bien, ire en la noche-Kyuhyun
-Adiós, cuídate-Sungmin.
-Chau-Kyuhyun

Lo siguiente fue un Sungmin salir triste de la casa de Kyuhyun, cabizbajo y casi llorando. Se preguntaba una y otra vez, ¿Por qué NADIE QUERIA ESTAR CON EL? ¿TAN MALO ERA? ¿TAN ABURRIDO? ¿POR QUE? Lloraba, ya no aguanto más, y rompió en llanto.


Llego a su casa y de frente se fue a su habitación, entro, cerró la puerta y se tiro de lleno a su cama, puso música lenta y suave, apago su celular y se dejo caer en los brazos de Morfeo.


Cuando despertó, estaba desorientado, no sabía cuánto tiempo había dormido, prendió su celular para ver la hora y se dio con la sorpresa de que tenia 9 llamadas perdidas de Kyuhyun.

-Genial, aparte de que soy un estorbo para él, me llama, no cabe duda, ESTA LOCO.
-Pero, ¿para qué me habrá llamado?, le devolveré la llamada para que después no diga que soy maleducado.
Busco el número de Kyuhyun y le llamo…
-Hola, Kyuhyun, ¿para qué me llamabas?
-Oye, ¿puedes venir a mi casa?
-Mmm…Esta bien, en unos minutos estoy allá
-Ok, gracias.
-Chau.
-Chau.

Genial, primero es un estorbo, y ahora quiere que vaya, mejor voy, para saber qué cosa quiere. Se cambio y se dispuso a salir.


Toco el timbre, Kyuhyun le abrió la puerta, le vendo los ojos y le dijo que él le guiaría. Lo llevo hasta la parte trasera de su casa, le destapo los ojos y…

-¡SORPRESA!-Gritaron todos.
-Qu..¿Qué es esto?-Sungmin
-¿Cómo que, que es esto?-dijo Hae.
-Yo creí que todos estaban fuera de la ciudad-Sungmin.
-No, nos quedamos para pasar la Navidad contigo-Dijo Wook.
-Muchas gracias chicos, ¡LOS QUIERO MUCHO!-Dijo Sungmin llorando.
-Nosotros también te queremos mucho-Dijeron todos.

Luego de esto Sungmin se aparto un momento, no porque no le había agradado la sorpresa, sino porque estaba muy contento de que tenía muy buenos amigos que le querían mucho. Al instante una gran sonrisa se dibujo en su rostro y una gotitas de sus ojos empezaron a salir.

Luego de eso, unos brazos le rodearon por detrás, lo que hizo que este se sobresaltara un poco…

-Hola-Kyuhyun
-Hola-Sungmin.
-¿Qué haces aquí solito?
-Nada, solo estaba pensando
-¿En qué?
-En que tengo muy buenos amigos.
-Eso es muy cierto, pero hay uno que quiere ser más que tu amigo-dijo Kyuhyun en un tono bajito
-El debe saber de que yo le correspondo.
-…-de inmediato una sonrisa apareció en el rostro de Kyuhyun.
Lo siguiente fue que Kyuhyun giro lentamente a Sungmin, le miro a los ojos y le beso, un beso suave y dulce.
-Estoy enamorado de ti Sungmin.
-Yo también, pero tardaste mucho en decírmelo.
-Lo siento, crei que no te gustaba.
-TE AMO.
-YO TE AMO MUCHO MAS.


Y asi regresaron los dos a la fiesta, todos les felicitaron y festejaron por ello.
Llego las 12:00 y todos gritaron…
¡FELIZ NAVIDAD A TODOS!



ThePrincessRossySuJu
Suju King
Suju King

Femenino
Cantidad de Mensajes: 3500
Edad: 16
Inscrita/o el: 20/09/2010

http://www.youtube.com/user/ThePrincessRossy?feature=mhum

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Conitochann el Lun 20 Dic - 8:20

Aish, no escribía un fic desde la Navidad pasada. Y a pesar de eso, resultó épicamente largo, estan advertidos D: Aquí va~

Spoiler:

- Título: Regrets
- Autora: Conitochann
- Género: AU - Drama
- Pareja: Kyumin
PD: Letras en cursiva indican recuerdos o pensamientos.

Suspiró mirando el cielo, de un color gris claro. El otoño se encontraba en plenitud y Sungmin no podía detestar más esa estación.

Ajustó su bufanda verde, mientras esperaba a su novia en una banca de la universidad. Aún faltaban unos cinco minutos para que las clases de la chica terminaran por lo que decidió continuar con una composición musical para piano que debía entregar la semana que venía.

Luego de unos minutos se dio por vencido, el fuerte viento zamarreaba las hojas sin pudor y el suave mecer de las plantas a su alrededor lo distraían. Maldijo internamente al clima, frotándose las manos. De verdad hacía frío.

Justo cuando pensaba en lo mucho que deseaba un café, sonó el timbre que indicaba el fin de las clases. Guardó los papeles en su bolso, colocándolo luego en su hombro, dispuesto a buscar a su novia. Al cabo de unos minutos, la vio salir con sus amigas. Miró a lo lejos como se despedía con la mano de sus compañeras, para luego dar la vuelta y correr en su dirección.

- ¡Sungmin oppa! Pensé que ya habías terminado tus clases – exclamó cuando llegó a su lado.

- Terminaron hace un rato y pensé que podríamos salir. Quería invitarte al restaurant japonés que mencioné el otro día, cariño.

- Sólo si tu pagas, es tu deber como hyung. Hace tiempo que quiero comer shabu-shabu, me comprarías... Un momento. Sungmin hyung, me estás pidiendo una … ¿cita? Eso... eso sería como hacerlo formal ¿no? Ya sabes, contarle a los chicos y todo eso, deberían saberlo ¿no? Y deberías dejar de decirme cariño, en público, es vergonzoso ¿sabes? La gente pensará que soy un sometido y-- hey, no te rías de mi.

- No puedo evitarlo, 'cariño'. Es que no es normal verte nervioso, es gracioso. ¡Yah! ¡No me pegues! Esta bien, esta bien, dejaré de decirte cariño...Y si, es una cita.


- ¡Oppa! - una dulce voz interrumpió sus recuerdos - recuerda que no me gusta la comida japonesa~ Mejor vamos al restaurant que manejan los padres de Yesung oppa! Quiero ver las fotos de todas las celebridades que pasan por ahí y, quien sabe, ¡quizás hasta esté Yesung oppa y su banda ahí! Podría verlo y sacarme una foto con él, es tan cool ¿sabes? Dará un concierto y...

Suspiró, colocando su mejor sonrisa de 'novio perfecto'. Por eso no le gustaba salir con chicas. Dos semanas saliendo y Eun-su seguía parloteando acerca de 'Yesung oppa y su banda'. Pero ¿qué podría decir? Era la primera chica que le pedía una cita y que, al mismo tiempo, le atraía un poco. Era una chica bajita con cara de porcelana y pelo largo, típica chiquilla coreana. Tenía un gran sentido de la moda actual, estudiaba diseño en la universidad y por ende, conocía a Heechul, quien se la presentó. Era tierna y le encantaba el hecho que el color favorito de Sungmin fuese el rosado, decía que eso hablaba muy bien de un hombre. Era imposible decirle que no a una chica que radiaba energía y optimismo, asi que decidió intentarlo.

O bueno, sus amigos decidieron por él. Heechul y Donghae insistieron tanto en que aceptara la cita, que terminó cediendo. Aunque sabía que las intenciones de éstos eran las mejores; durante el último año Sungmin había cambiado. La hiperactividad y felicidad que lo caracterizaban pasó a ser algo más pacífico; donde antes habían enormes sonrisas, hoy sólo quedaban unas modestas. Desconfiaba de la gente y sólo quedaron sus amigos más cercanos junto a él, dejó de conocer nuevas personas y se concentró en sus estudios y su pasión, la música.

- Oppa... ¡Oppa! ¿Me estás escuchando? ¿Qué dices, me acompañarás?

- Perdón, Eun-su, sólo estoy un poco cansado – respondió frotándose los ojos -. ¿Qué me decías?

- Aish. Te preguntaba si me querías acompañar al concierto de Yesung oppa, es el próximo viernes y Hye no puede ir, es el cumpleaños de su novio, ya sabes – dijo tomándole las manos.

- Umm, claro. Te paso a buscar antes del concierto. Ahora vamos que muero de hambre – y siguió caminando, dejando a la chica atrás.

- Gracias, oppa, ¡eres el mejor! - exclamó.

- ¡Eres el mejor! ¡Hyuuuung, no puedo creer que me lo regalaras, en serio! - gritó, abrazándolo con fuerza, levantándolo del piso y dando un par de vueltas.

- ¡Cho Kyuhyun, bájame ahora! - rió. - De saber que te pondrías así por un juego, te regalaría uno cada mes – bromeó, besando la comisura de sus labios. Luego se soltó del agarre de su dongsaeng y extendió las manos. - Ahora quiero mi regalo de Navidad.


Meneó la cabeza, alejando aquellos recuerdos. Dios, esta era la guinda de la torta. Esos recuerdos lo perseguían por doquier, ¿cómo iba a empezar una relación si él no dejaba de aparecer en los momentos menos oportunos? Tomando la mano de Eun-su, continuaron su camino; ella hablando sin parar, él escuchándola.

---

- Hey, hyung ¿cómo van las cosas con Eun-su?- le preguntó Donghae al día siguiente, en la cafetería de la universidad.

- Bien, supongo. La llevaré al concierto de 'Yesung oppa y su banda' – dijo, haciendo comillas con los dedos.

- Wow, Sungmin ¿baladas y fangirls histéricas? Vamos progesando – comentó Heechul, con una pizca de malicia en su voz.

- Hey, ¿no eran ustedes los que quería que saliera con ella? - dijo mosqueado, comiendo un poco de kimchi y con un murmuro, agregó – No es como si quisiera.

- Hyung – le dijo suavemente Ryeowook - ¿de verdad quiéres estar con ella?

- Me gusta como es – respondió simplemente. Una vil mentira.

- Ni siquiera suenas convincente, hyung. No deberías estar con ella si nisiquiera te gusta.

- Nos estamos conociendo recién, Wookie. Además ya es hora de volver a salir con alguien ¿no? – dijo sonriendo.

Sus amigos, no le creían, eso se notaba. Todos sabían que sería difícil que lo olvidara, tres años de relación no se olvidan de un día para otro.

- Oye, ¿y por qué no sales con un chico? - preguntó Heechul casualmente. - Todos sabemos que esa es tu inclinación. Si Eun-su no te gusta, quizás un hombre si lo haga.

- ¿Esto es lo que quieres, hyung? ¿De verdad quieres vivir sólo, sin la aprobación de la sociedad, de tus amigos... de tu propia familia? ¿Quieres vivir a los 70 años sin hijos, ni nietos a quienes cuidar y amar? ¿Dejarías todo eso por un hombre? … ¿Por mí? … ¡Pues yo no quiero eso!

Aquellas palabras seguían frescas, en su memoria, había pasado un año casi, y todavía sentía los gritos de Kyuhyun palpitando en sus oídos. - No funcionará, hyung. Eso... eso no es lo que quiero para mi vida.

---

- Disculpa ¿tienes el nuevo single de SHINee?

- Ehhh, si – murmuró distraído el chico de la tienda. - Debe estar en la sección pop, um, tercer pasillo.

- Gracias.

Fue hacia aquella sección, revisando uno por uno los títulos, el cumpleaños de Heechul estaba cerca y llevaba meses hablando del 'niño de SHINee, la máquina danzante'. Bufó, nunca pensó que su hyung fuese un pedófilo. Revisó letra por letra, buscando algo interesante para él tambien, hasta que uno le llamó la atención. Escrito en grandes letras amarilla, el cartel decía Debut del mes. Aquella cara, esos ojos. Estaban iguales, excepto por su pelo, más corto y obviamente arreglado, y su ropa, un fino terno hecho a la medida. Love Again, era el título del single. Fue como si un balde de agua fría le cayera en la cabeza.

- Tengo un sueño, hyung. Es medio loco. ¿Recuerdas aquella vez que vimos a Ahra llorar porque Shinwha se separaba? Esa vez pensé, wow, cómo un simple grupo puede crear tantas emociones. Y recordé las veces en que se te ponían los ojos llorosos cuando me escuchabas en la Iglesia, cómo mi madre siempre alardeaba lo buen cantante que era. Quise... quise ser una persona que crea emociones en la gente, quiero que mis canciones inspiren romances o que curen heridas. Quiero que la gente admire mi talento, quiero... Cantar me hace feliz. Quiero hacer algo que me haga feliz... Loco, ¿no?

- Vaya, lograste tu sueño, GameKyu – murmuró con nostalgia.

- ¿Sung... Sungmin hyung? - escuchó detrás de él. Conocía esa voz. Pero... no, no podía ser.

Respiró hondo y volteó su cuerpo mirando a aquel chico que una vez creyó conocer, ahora con gafas y un gorro tapando su rostro. Tan majestuosamente alto.

- Kyuhyun-sshi – musitó debilmente. Se aclaró la garganta y se irguió mostrando firmeza. Sungmin quería mostrarse firme, a pesar de que el menor le haya robado el aliento. - Tanto tiempo, dongsaeng.

- Umm, si. ¿Cómo... cómo has estado, hyung?

- Bien, ya sabes, todo normal – mintió.

Silencio. Un incómodo silencio.

- Yo... debo irme, me esperan para ensayar – dijo Kyuhyun.

- Bueno, adiós – dijo volteándose. Y luego recordó algo, volteándose. - Felicitaciones por tu debut, Kyuhyun-sshi – exclamó, su tono de voz nada convincente. Se despidió con un gesto de cabeza y caminó hacia la salida, escuchando un leve: - Hyung...

Al salir de la tienda caminó por las calles, sin detenerse hasta llegar al campus de su universidad. Se sentó en una de las numerosas bancas y contó hasta 10, regularizando su respiración. Dios, eso si que no se lo esperaba.

¿No se suponía que Kyuhyun debería estar en un entrenamiento intensivo, al otro lado de Seúl? ¿Qué hacía acá, tan cerca de la universidad?

---

Viernes en la noche y Heechul le había escrito un mensaje de texto, alardeando acerca de lo bueno que era el ambiente en el nuevo club nocturno del barrio universitario y del barman chino que lo atendía. ¿Y él? Apretado entre miles de fan que cantaban y agitaban sus lightsticks con formas de tortuga. Eun-su practicamente lloraba al ver a su banda favorita.

Si el concierto terminaba luego, podría ir a beber junto a Heechul hyung, pensó. Borrar un poco el encuentro de esa semana.

Veinte empujones y cientos de pisotones más tarde, ambos se encontraban fuera de la enorme cúpula, luego de terminado el concierto, Eun-su tomaba su mano y daba pequeños saltitos, demasiado hiperactiva para hablar del concierto, por suerte.

- Sungmin oppa, muchas, muchas, muchas gracias por acompañarme – dijo mirándolo a los ojos. - De verdad, lo pasé increible y de no ser por tí, no podría haber visto a mi banda favorita – sus ojos estaban un poco aguados por las sensaciones y su sonrisa era tan amplia que Sungmin sintió su corazón oprimirse, haciéndole difícil respirar. ¿Por qué no podía amar a Eun-su? ¿Por qué no podía ser feliz con ella? Conocía la respuesta, pero prefirió ignorarla.

La chica lo miraba intensamente, esperando algo. Éste es el momento, pensó Sungmin. Debo hacerlo, debo intentarlo... Pero antes de poder tomar una decisión, Eun-su lo besó, rozando sus labios sutilmente, en un principio, para luego hacer el toque algo más sólido. Muy bien, Sungmin, te quitaste un peso de encima, ahora ¡continúa!

Cerró sus ojos, respondiendo gentilmente el beso, como si aquellos suaves labios fuesen de porcelana, deseando que fuesen más asperos, y aquel beso más rudo. Acarició sus pequeñas manos, con manicure francesa y un delicado anillo, deseando que fuesen más grandes, con un agarre más firme. Deseó que su pelo fuese más corto, mucho más corto. Deseo que aquellos inocentes ojos fuesen más oscuros, con aquel brillo de malicia iluminándolos.

Bloqueó las imágenes, de su mente, separándose lentamente de Eun-su. No, no podía pensar en él. No ahora. Eun-su tomó su rostro, frotando sus narices tiernamente.

- Oppa... ¿Puedes dejarme en el metro? Es que hoy voy a dormir a la casa de Taeyeon unnie, tenemos un trabajo de ciencias pendiente – dijo con una sonrisa triste, tomándole la mano.

- Por supuesto – dijo de inmediato, preguntándose el por qué de aquella sonrisa.

Caminaron por las calles, tomados de la mano. Eun-su, hablaba sin parar. Él se limitaba a escucharla y sonreír. Al llegar a la estación, se detuvieron.

- Eun-su, yo... – Comenzó, pero fue cortado por un dedo posado en sus labios.

- Oppa, déjame hablar. Si no lo digo ahora, me arrepentiré mucho – dijo con un puchero en sus labios. - Desde que te conocí, me gustaste, oppa. Eres tan cool y amable, siempre tan artísta y hermoso. Cuando aceptaste mi cita fui muy feliz, oppa, yo... jamás me arrepentiré de haber salido contigo. - Sentía que algo le comprimía los pulmones, la decepción en la cara de Eun-su era demasiado... palpable. - Sé que puedo ser muy ególatra o incluso tonta, a veces, pero soy mujer y puedo darme cuenta cuando las cosas van bien o mal, oppa... Hay algo que falta en nuestra relación. Llevamos semanas, pero siento que soy la única que pone de su parte por esta relación. - Quería callarla, asegurarle que serían felices, pero sus labios no se movían. - Oppa, te quiero mucho, pero yo... yo no te gusto. Me lo demostró el beso de hoy día. Era un beso vacío, por obligación. No quiero que estés conmigo por obligación.

- Eun-su, yo lo lamento mucho – y ahora ¿qué se supone que debería decir? Optó por la verdad. Yo... jamás debí haberte usado de esa forma.

- Errar es humano, oppa – dijo en un tono maternal, demasiado maduro para Eun-su. - Pero no lo hagas dos veces. Tienes que llenar el vacío que se encuentra aquí – expresó, poniendo su pequeña mano en el pecho de Sungmin.

- No te meresco, pequeña. Gracias por todo, yo... - se detuvo, tomando aire lentamente. - No sé cómo lo haces para perdonarme y darme consejos.

- Es porque soy maravillosa, oppa, admítelo – bromeó.

- De verdad lo eres, Eun-su – dijo tomando su mano. - Si no es mucho pedir... ¿Podemos seguir siendo amigos?

- Nunca fuimos amigos, oppa – rió. - Pero podemos intentarlo.

---

Cuarenta minutos más tarde, Sungmin se encontraba en medio de una multitud de cuerpos bailando, estirando su cuello para tratar de localizar a Heechul en aquel club nocturno. Luego de unos segundos vio a su hyung, sentado en el bar hablando animosamente con el barman. Tomó aire y comenzó a hacerse paso entre la multitud, ignorando manos intrusas y miradas lascivas.

Al llegar al bar, tocó el hombro de Heechul y se sentó a su lado.

- Hey, hyung, llegué – lo saludó, para luego dirigirse al barman: - Una cerveza, bien helada, por favor.

- Yah, pensé que no vendrías. Supuse que te habrías ido a los dormitorios con Eun-su – manifestó Heechul, con una sonrisa malévola.

- Sabes que ella no es ese tipo de chica – rió. - Además, terminamos... En realidad, ella terminó conmigo – dijo Sungmin, justo cuando llegaba su cerveza, agradeciendo al chico. Se fijó en la intensa mirada que Heechul le lanzaba al barman y como éste le sonreía de vuelta. - Wow, si que eres rápido, hyung. Pensé que vendrías con Jessica.

- Jessica me dejó por otro hombre – dijo, fingiendo tristeza. - Al fin Donghae tuvo el valor para pedirle una cita. Ya era hora que el par terminaran juntos. Supongo que ahora estarán en algún restaurant. O en el dormitorio de Donghae – agregó con malicia. - Pero no cambies el tema. ¿Eun-su terminó contigo? ¿Cómo es eso? Ella llevaba meses babeando por ti y ahora de la nada te deja ir.

- Se dio cuenta que no la quiero, al menos no como pareja – respondió, tomando un poco de cerveza. - Lo tomó bastante bien, es más madura de lo que pensé.

- Aish, Sungmin. Deberías hacer algo al respecto ¿no? Ha pasado un año y no puedes olvidarlo – comentó Heechul, sacando su celular

Sungmin suspiró. - Lo sé, pero he hecho todo lo posible. La única persona que me ha atraído es Eun-su y mira cómo terminó. - Bufó al ver a su hyung jugando con su celular. - Está bien, voy a bailar, nisiquiera me prestas atención.

- Yah, sólo estaba mandando un mensaje – le dijo, guardando su celular. Se inclinó sobre la barra y pidió otro vaso de vodka al barman, guiñándole el ojo. Éste se lo entrego al instante, acercándose para susurrarle algo al oído de Heechul, quien quedó boquiabierto mirando como el barman se iba a entregar otro pedido.

- Esto es nuevo – molestó Sungmin. - Primera vez que te veo con la guardia baja, hyung. Todo un desafío.

- Respétame, dongsaeng. Además, no soy yo el que se irá con las manos vacías a casa. Así que ve a bailar, yo me entretendré con un chino – cantó, mirando al barman.

Sungmin sólo sonrió, mientras pedía otro trago, de un licor más fuerte. Heechul tenía razón, debía hacer algo. Tomó todo el contenido del vaso, olvidando su baja tolerancia al alcohol y se dirigió a la pista de baile.

Inmediatamente, sintió como alguien lo tomaba de la mano, volteándolo. Encontrándose con un rostro familiar.

- ¡Sunny! Pensé que no te gustaban los clubes – exclamó, debido al fuerte sonido de la música, abrazando a su mejor amiga.

- Es verdad, oppa, pero de vez en cuando es bueno divertirse – dijo la chica, con un sonrisa enorme. - ¿Bailamos?

Sungmin asintió, comenzado a moverse al compás de la música. Como extrañaba bailar en un club, sentir el sofocante calor del recinto. Tomó a Sunny de la cintura, apegándola mas a su cuerpo, sintiéndo la risa de ella.

- Oppa, no te pases de listo – le dijo coquetamente la chica.

- Lo sé, sólo estoy pasando un buen rato con mi mejor amiga – coqueteó de vuelta.

- Awww, oppa, me alegra que estés de vuelta – expresó Sunny, pellizcándole sus mejillas. - No quiero que vuelvas a tu etapa emo ¿esta bien?

Sungmin simplemente asintió, sonriéndole tiernamente. Ella siempre ha sido especial para él, como la hermana que nunca tuvo. Ahora más que nunca agradecía su apoyo constante.

Luego de unos minutos, volvió al bar, mientras Sunny iba a coquetear con un chico de su clase. No pudo ver a Heechul por allí, así que decidió sentarse, con la vista puesta en la pista. Recorrió el club con su mirada, cuando algo le llamó su atención. Cerca de la entrada se encontraba una alta y esbelta figura, vestida de negro, con las manos en los bolsillos de su pantalón. Parecía de la mafia, pensó Sungmin con curiosidad. Durante un momento las luces dieron contra la cara del misterioso hombre, revelando su rostro. Sungmin casi cae de su silla por culpa de la impresión.

- No puede ser – murmuró. Se volteó hacia el bar, procurando no ser visto por aquella persona. Llamó al barman. - Quiero un vaso de lo más fuerte que tengas – pidió, intentando calmar su respiración. A los segundos un vaso fue puesto bajo su nariz, arrugándola gracias al potente olor. Tomó el vaso y bebió todo su contenido, maldiciendo por lo bajo al sentir el ardor en su garganta. Necesitaba borrar la imágen de Kyuhyun allí en el club.

Sabía que no debía tomar tanto, pero quería apagar su cerebro por un momento. Además su dormitorio quedaba a dos cuadras, sería fácil llegar, aún estando ebrio. Pidió otro vaso al barman, quien ya lo miraba preocupado. Justo cuando se disponía a tomar de aquel trago, alguien se sentó a su lado. Que sea Heechul hyung, pensó. Sintió como tomaban la mano con la que sujetaba su vaso, deteniéndo su movimiento.

- No deberías tomar tanto, Sungmin. - Volteó hacia su interlocutor. Aún sabiendo quién era, su corazón se contrajo al ver a Kyuhyun. Ni todo el alcohol del mundo podría hacer borrar la imágen del menor, pensó con tristeza. Se miraron por varios segundos, hasta que el menor cortó el silencio. - Heechul hyung me dijo que estabas acá. Yo quería hablar contigo... hyung.

Maldijo internamente a Heechul. Soltó el agarre que tenía el chico sobre su mano y tomó un sorbo de aquel líquido, ignorando las protestas de Kyuhyun. - Puedo tomar como se me de la gana – espetó, ignorándo la calidez que sintió al ver la mirada preocupada y gentil del menor.

- Tu y yo sabemos la poca tolerancia que tienes frente al alcohol – dijo con cariño, quitándole el vaso a Sungmin. - Hyung, necesito hablar contigo.

- Ya lo estás haciendo – expresó mosqueado. El menor quedó perplejo ante esta actitud. - Vamos ¿vas a hablar o no?

- Pero, hyung ¿no podemos ir a otro lugar, algo más privado? - preguntó, acercándose lentamente.

No, quiso decir, pero su cerebro había hecho cortocircuito hace tiempo, su mente solo procesaba la imágen de Kyuhyun bajo las luces del club. ¿Desde cuándo era tan sexy? Se golpeó mentalmente. Tenía que ser fuerte. Maldito alcohol.

- No me quiero ir de aquí – negó con la cabeza, sintiéndo el mundo girar. - Vine a bailar y a pasarla bien. – Bebió lo que quedaba de su vaso y se dirigió a una parte oscura de la pista.

Al llegar sintió como alguien se apegaba a su espalda y lo tomaba de las caderas. Comenzó a moverse, bailando con la música, sin detenerse a pensar que eran las manos de Kyuhyun las que lo mantenían agarrado. Sintió un tibio aliento en su oreja, estremeciéndose. Sungmin tomó las manos del menor para darse la vuelta. Volvieron a mirarse por largos segundos, con las manos entrelazadas.

- Hyung, no sé cómo empezar, yo – pero fue interrumpido por los labios de Sungmin.

¿Qué estaba haciendo? Ni el propio Sungmin lo sabía. Kyuhyun lo miraba con duda y algo de temor, quizás preguntándose si debía detener a Sungmin o apresarlo contra la pared más cercana. Al demonio, pensó Sungmin. Profundizó el beso lamiendo los labios de Kyuhyun, pasando sus brazos por los hombros de éste. Apegó su cuerpo al del menor, sintiendo un jadeo sobre su boca. Sonrió triunfante, ¡como deseaba a aquel ingrato!

Kyuhyun volvió a tomar sus caderas, estampándolo contra una pared. Sungmin jadeó, acariciando el cabello del menor, mientras movía sugestivamente sus caderas. Se estaba excitando, de eso no había duda. Sólo esperaba que Kyuhyun no dijera alguna estupidez para arruinar el momento. El chico se veía bastante tímido e inseguro cuando le habló a Sungmin, y éste tenía el presentimiento que el menor quería hablar acerca de ellos. Tenía que distraerlo de alguna forma.

Empujó a Kyuhyun con sus manos, separándose de él. El chico lo veía con dolor en su rostro. Iba a preguntar qué iba mal, cuando Sungmin tomó su mano y lo llevó a la salida.

- Hyung ¿a dónde vamos? - preguntó con temor, cuando estuvieron fuera del club.

- A mi dormitorio. Tienes suerte que sea de madrugada, así los paparazzies no podrán verte – respondió mientras caminaba por las calles. Tiritó del frío, reprimiéndose por no llevar una chaqueta más abrigadora.

- Aún no soy tan conocido – rió, pasando uno de sus brazos por encima del hombro de su hyung, acercándolo a su cuerpo. Sungmin inmediatamente quiso alejarlo, pero Kyuhyun lo interrumpió: - Sé que tienes frío, hyung, no puedo dejar que mueras de hipotermia. No hasta hablar contigo.

Ambos se detuvieron en un semáforo, esperando a que cambiara a luz verde. A lo lejos, se divisaba el campus de la universidad, donde se encontraban los dormitorios. Sungmin sabía que se arrepentiría al día siguiente de llevar a Kyuhyun a su cama, pero estaba harto de los recuerdos, además el alcohol le estaba pasando la cuenta a su cuerpo. Sólo quería sacarse el calentón de encima, ya mañana se preocuparía de decirle unas cuantas verdades a su dongsaeng.

- Ya te dije que no quiero hablar, Kyuhyun – dijo secamente. - No quiero sacar a relucir el pasado, porque estoy seguro que de eso quieres hablar.

La luz ya estaba en verde, pero el menor no avanzó. Se dio vuelta y encaró a Sungmin: - ¿Ya soy parte de tu pasado, hyung? - preguntó con tristeza.

- Tu quisiste serlo, Kyuhyun-ah. - Al ver como el menor no se movía, decidió voltearse y le dijo: - No haré la invitación dos veces, dongsaeng. Sabes que los dormitorios no estan lejos – finalizó avanzando por las calles. Sintió una tibia mano entrelazarse con la suya, Kyuhyun lo seguía.

---

Abrió la puerta de su dormitorio, felicitándose internamente por llegar a su destino en un estado de semi-ebriedad. Dejó que Kyuhyun entrara para cerrar la puerta.

- No ha cambiado mucho – murmuró el menor.

- Lo sé, es igual de chico y desordenado. Aunque claro hay más espacio desde que tus cosas se fueron – añadió en tono de broma, ocultándo el dolor que esas palabras le causaban. Sungmin se acercó al menor, quitándole la chaqueta, mirándo fijamente a Kyuhyun. Quería observar cada detalle de ese rostro. Las ojeras eran notorias y habia una palidez que antes no existía en su piel. - Te están explotando allá – susurró. El menor desvió su mirada al piso.

- Es el precio que hay que pagar. A veces para lograr lo que queremos hay que sacrificar muchas cosas, hyung, hasta lo más preciado – dijo, mirando directamente a Sungmin.

- No hablemos de esto, no ahora – susurró el mayor, tomando el rostro de Kyuhyun entre sus manos. Acarició sus mejillas, notando como estaban más secas de lo normal y como el menor cerraba sus ojos ante el tacto. Posó una de sus manos en la nuca del menor, mientras la otra rozaba su frente, su nariz, sus labios. ¡Dios, como lo habia extrañado!

Sungmin, sintiendo las lágrimas acumularse en sus ojos, besó los labios de Kyuhyun con rudeza, deseando borrar el agridulce sabor que aquel encuentro le producía.

No sabía cuáles eran las razones por las cuales el menor lo había buscado. No tenía idea por qué Heechul lo había ayudado. Ni el mismo tenía razones para justificar su comportamiento. Pero Sungmin deseaba esto con todo su ser, deseaba estar con Kyuhyun aunque fuese por una sola noche. Sólo sabia que el recuerdo del menor lo perseguiría por siempre, porque fue al primero que amó con intensidad. Ya más tarde lidiaría con su corazón roto, ahora solo necesitaba disfrutar del momento.

---

Despertó al sentir una brisa helada correr por su cuerpo desnudo. Sungmin miró instintivamente la ventana, viendo a Kyuhyun apoyado en el marco de ésta, aún desnudo.

- Arg, ¿es que no te das cuenta que es otoño? - gruñó. - Cierra la ventana, mal dongsaeng.

- Lo siento, hyung, es que esta pieza apesta – rió el menor. - No quiero cerrarla – le sacó la lengua, en un gesto infantil, mientras cruzaba sus brazos sobre su pecho. Sungmin trató de ignorar la forma en que los músculos de esa zona sobresalían, pero le era difícil. Claramente Kyuhyun habia estado ejercitándose.

- Sigues tan insolente como siempre – articuló, luego de desviar su mirada del cuerpo del menor. - Al menos ven a brindarme a calor. - El menor pareció sorprendido por esas palabras. Claramente no esperaba que Sungmin lo aceptara tan rápido. Con sigilo se acercó hacia la cama, donde quedó de pie, aún debatiendo en su interior. Mosqueado de esa actitud, el mayor tomó su mano y lo jaló hacia la cama, quedando Kyuhyun arrodillado en la cama. - Ya, acuéstate, no te voy a morder. No más de lo que ya lo hice – bromeó, mirando el cuello del menor.

Kyuhyun suspiró y se acostó a su lado. Inmediatamente, el mayor se acurrucó a su lado, notando como el frío se disipaba poco a poco. Era tan fácil de esa forma pretender que todo volvía a ser como antes. Pero ya pasados el placer y los momentos incómodos, era hora de aclarar las cosas, por mucho que Sungmin quisiera evitar el tema.

- Y... ¿de qué querías hablarme antes? - preguntó con inseguridad. Como por acto reflejo, el cuerpo a su lado se tensó. Sintió como su corazón se aceleraba, al igual que el de Kyuhyun. Pasaron segundos antes que el menor respondiera.

- Yo sólo... Es que... - tomó aire. - Estoy escribiendo una canción... y como sé que fuiste uno de los mejores en la clase de composición, necesitaba tu ayuda. - … ¿Eso era todo? Las ganas de patear a su dongsaeng y tirarlo por la ventana, desnudo y todo, lo invadieron como dinamita. Allí estaba él, creyendo que Kyuhyun volvía para buscarlo, aunque fuese para recordar los buenos tiempos. ¡Demonios, hasta una disculpa esperaba! Lee Sungmin era el rey de los estúpidos ilusos. - La compañía dice que tengo potencial – continuó nervioso, - pero dicen que me falta algo. Más... sinceridad o algo así. Por eso les propuse escribir una canción que demostrara lo que siento. Quería tu aprobación, hyung.

- ¿Y por qué la mía? - rebatió con brusquedad. Estaba decepcionado, que lo notara el ingrato. - No te importo lo demasiado como para que necesites mi aprobación. Puedes hablar con Ryeowook, siempre fue mejor que yo. O incluso con Heechul hyung, en el club me dejaste claro que estás en contacto con él.

- Hyung... hyung, sólo escuchala ¿si? Es muy importante para mí – suplicó el menor con tristeza.

- Está bien – gruñó. Se paró para ponerse su pijama de dormir, viendo como el menor buscaba sus boxers y se los ponía, la situación se estaba volviendo demasiado incómoda como para seguir hablando desnudos. Luego ambos se sentaron como indios, sobre la cama, mirandose fijamente. Sungmin asintió con la cabeza para que empezara, viendo como el menor cerraba los ojos y tomaba aire profundamente antes de comenzar. Sungmin cerró sus ojos por inercia, sabiendo lo mucho que le afectaría volver a escuchar la voz del menor.

A los segundos, la suave voz de Kyuhyun inundó la habitación.

Antes que las estaciones pasen y que el tiempo se desvanezca
Trato de entregarte mi corazón, pero ya es muy tarde.
Dudo y me detengo, eso hace que te canses
Si sigues ahí, soy un idiota, perdóname.
Tan sólo un poco, acércate sólo un poco más y yo estaré allí.
¿Sigues recordando? ¿Todavía crees que sólo tu eres para mí?
¿Sabes cuánto tiempo puedes mantenerme a tu lado?
En este inmenso mundo, sólo existe para mi una persona. Sólo tu.
La noche que tanto lloré va pasando y en mi olvidado sueño
Sigo deambulando, quisiera abrazarte fuerte y no perderme nunca más.
¿Sigues recordando? ¿Todavía crees que sólo tu eres para mí?
¿Sabes cuánto tiempo puedes mantenerme a tu lado?
En este inmenso mundo, sólo existe para mi una persona.
Sólo te quiero a ti.


Abrió los ojos, notando como Kyuhyun lo miraba fijamente, expectante.

- No sé que quieres que te diga – dijo Sungmin finalmente, cortando el frío silencio. - Es una buena canción y la melodía está acorde. Es tan dramática que será un éxito – finalizó, mirando hacia la ventana. El menor tomó su rostro, girándolo hasta que sus ojos se toparon.

- Hyung, sabes que esa no es la crítica que quería oír.

- Entonces dime ¿qué mierda quieres que te responda? - exclamó con rabia. Contuvo el aire un momento, levantándose de la cama. Fijó su vista en el suelo, apretando sus puños. - Te fuiste hace un año – susurró –, sin importarte cómo quedase yo atrás. Me dejaste diciendo que ésto no era lo que querías, que no me querías en tu vida. Alegraste mis días cuando te conocí, volcaste mi mundo cuando me dejaste ¿y ahora vuelves con una canción, porque tu compañía dice que te falta sinceridad? ¿Cómo pretendes que te ayude a buscar sinceridad cuando nunca fuiste sincero con nuestra relación? - escupió con ira.

- Hyung, escúchame, por favor – rogó Kyuhyun, parándose tambien. - Me equivoqué. En la compañía cuando me aceptaron sospechaban que salía con alguien y me dijeron que así no se jugaba allí. Pensaron que tenía tanto potencial que podría debutar en pocos meses. Pero uno de los requisitos era no tener ningún tipo de vínculo amoroso, porque sería perjudicial un escándalo para mi carrera. - Kyuhyun miró al techo, tratando de desaparecer las lágrimas que se acumulaban en sus ojos. - Fui inmaduro y egoísta, hyung. Las ganas de ser famoso me cegaron completamente. Congelé mis estudios, dejé a mis amigos, y , peor, a ti – dijo con ojos llorosos. Tomó el rostro de Sungmin en sus manos y continuó: - Hyung, yo te amo, con mi vida. Y dejarte fue algo que jamás podré perdonarme, fue un error caprichoso, algo que jamás debí cometer. Y ahora que estoy solo... me doy cuenta. Te necesito más que nunca, Sungmin.

- ¿Y qué hay de mi? Yo te necesité todo un año, Kyuhyun-ah – susurró tomando las manos del menor, alejándolas de su cara. - Me hiciste falta, y tu recuerdo me perseguía por todos lados. Sabia de tu sueño, quería acompañarte mientras lo conseguías. Pero me alejaste definitivamente.

El menor abrió la boca para decir algo, pero el sonido de un celular cortó el ambiente. Kyuhyun de inmediato fue a buscar dicho aparato en sus pantalones. Miró la pantalla, haciendo una mueca antes de contestar.

- Hyung... estoy en casa de un amigo. Ah, no sabía que fuese tan tarde. Lo sé, lo siento, prometo estar allá luego. Lo sé, lo sé. Entiendo. Nos vemos, hyung – y cortó. El menor giró hasta quedar frente a Sungmin.

- ¿Tu manager? - preguntó éste.

- Así es. Tengo que ir a un programa de radio a las 8 y ya casi son las 6 - suspiró. - Si alcanzo a maquillarme y vestirme antes de esa hora, será un milagro – rió debilmente.

- Bueno, entonces apúrate y aprovecha que aún es temprano, nadie te verá salir de aquí. Si quieres puedes ducharte, te haría bien una limpieza – dijo, girándose hasta su armario. - Creo que tengo una de tus poleras acá, te puede servir – sugirió, buscando entre los cajones. Sacó una toalla y se la pasó al menor. Lo vio dudar y dijo: - Vamos, ve a ducharte, después hablaremos de ésto.

- Gracias, hyung – susurró, saliendo hacia uno de los baños comunes. Sungmin suspiró, tirándose a su cama. Le vendría bien una ducha bien helada, así quizás su cerebro se congelaría y dejaría de pensar.

Cinco minutos más tarde, entraba el menor con la toalla atada a su cintura, con una sonrisa en su rostro.

- Creo que me vio Leeteuk hyung en el pasillo, pero como es sonámbulo no lo recordará – rió. Se vistió rápidamente y se puso frente a Sungmin, mirandolo a los ojos. - Hyung, todo lo que dije es verdad. Te sigo amando y si me puedes perdonar, podriamos tratar de... no lo sé, intentarlo o algo – dijo de forma sincera.

El mayor tomó aire antes de hablar. - Kyuhyun, no sé si puedo creerte ahora. ¿Quién me dice que más adelante no me dejarás otra vez? Es mucho para mi. Tengo que asimilar las cosas aún. Sólo... dame tiempo – pidió con calma.

- El tiempo que quieras, hyung – susurró con una leve sonrisa. - Cuando hayas decidido algo llámame – extrajo un papel de su bolsillo y se lo entregó a Sungmin.

- Lo haré, dongsaeng. De todas formas, me tendrás que devolver esa polera, a pesar de que sea tuya, es una de mis favoritas – bromeó. Kyuhyun sonrió verdaderamente ante este comentario. El menor se acercó y lo abrazó fugazmente, dejándolo desconcertado. Vio como éste tomaba su celular y salía rápidamente de la habitación, sin antes murmurar un:

- Gracias, hyung.

---

Ese mismo día, Sungmin se acordó que tenía una conversación pendiente. Miró el reloj, eran las 12:49. Su hyung terminaba las clases a la una de la tarde, por lo que dejó su guitarra a un lado y fue en busca de su amigo.

Al llegar al edificio donde se impartían las clases musicales, lo vio desértico. Negó con la cabeza, notando que las clases de su hyung habían terminado al ver varios de sus compañeros caminando hacia la cafetería. Demonios, pensó, con lo escurridizo que es podré encontrarlo mañana. Miró a todos lados, tratando de encontrarlo, hasta que le pareció ver una cabeza color rojo desfilar entre el patio.

- ¡Heechul hyung! - gritó corriendo hacia él. Cuando estuvo lo suficientemente cerca, tomó su brazo y lo arrastró hacia una banca, ignorando sus protestas.

- ¿Por qué tanta prisa? Diablos, pensé que venía un huracán.

- El huracán te lo daré yo, hyung. ¿Podrías explicarme cómo es que accediste ayudar a Kyuhyun? - demandó. - Recuerdo claramente como lo maldecías cuando se fue – exclamó, elevando su voz.

- Aish. No grites. No he dormido nada y tener clases los sábados es jodido – replicó Heechul. Al ver que el menor se limitaba a fulminarlo con la mirada, suspiró. - Esta bien, pero antes ve a comparme un sandwich. No me mires así, tu hyung no puede hablar con su estómago vació.

Gruñendo, Sungmin corrió hacia la cafetería para comprarle el bendito emparedado a su hyung. Vaya si sabia como chantajear a sus dongsaengs. Al volver a la banca, le entregó su comida y se sentó, cruzando sus brazos. Él tambien podía ser odioso.

- Estás agarrando todas mis manías – rió Heechul. - Primero te aclaro que no quería ayudar en un principio a Kyuhyun, tengo mis principios y el rompió uno de los básicos, que es abandonarme, a mi, no a tí. - Sungmin bufó ante esto. - Me lo topé una noche en una tienda de comida instantánea. Pensé en hacerle un escándalo, nadie deja a Heenim sin justificación y vive para contarlo – dramatizó -, pero se veía debastado, comiendo ramen como si fuese su última cena. El cansancio le salía por los poros, parecía un zombie. Me senté a su lado y comimos en silencio, hasta que me contó su historia. Supongo que ya la conoces.

- ¿Que su compañía le pidió no tener compromisos? - ironizó.

- Así es. Sabes lo mucho que Kyuhyun deseaba ser cantante, lleva soñando eso por años. Y cuando la oportunidad está a la vuelta de la esquina ¿qué haces? Das todo por ella. No lo culpo, estoy seguro que ambos habríamos hecho lo mismo.

- Quizás. Pero no entiendo – dijo desesperado. Pequeñas gotas de esperanza llenaban su mente y mientras más hablaba Heechul, éstas más crecían. Quería enterrarlas, como lo estuvo haciendo desde que el menor le dijo la verdad, pero ¿sería bueno darle otra oportunidad? - Podría simplemente haber terminado conmigo y ya, ¿por qué congelar y dejarnos a todos, sin darnos mayor razón?

- Sungmin-ah, ¿tu crees que Leeteuk lo hubiese dejado ir si supiera sus motivos? ¿Piensas que Donghae no lo habría convencido de continuar en la universidad? Todos habríamos hecho algo para que se quedase, le habríamos planteado miles de soluciones, porque son pocos los que conocen lo mucho que significa para Kyuhyun el ser cantante. Sus ganas se habrían debilitado y habría quedado estancado acá. Él no quería eso.

- Pero ¿por qué cortó la comunicación con todos? Es injusto para los demás – reclamó Sungmin.

- Él sabía lo difícil que sería terminar contigo. Siempre fuiste su debilidad. Sabía que si alguno de nosotros mencionaba lo mal que estabas habría vuelto corriendo a tu lado – tomó aire, el sandwich ya olvidado a su lado. - Fueron tres años de relación que tiró por la borda, tampoco fue algo fácil para él. Pero estaba cegado y hoy se arrepiente más que nunca, Sungmin. - Se detuvo, posando una mano sobre el hombro del menor. - No te diré que vuelvas con él o que lo olvides. Sólo quería aclararte lo que él siente y lo que vi con mis propios ojos. Yo ya lo perdoné y sé que los demás lo harán. Lo que sea que eligas nosotros lo respetaremos.

Heechul tomó su emparedado y procedió a comer. Sungmin lo miraba fascinado, había olvidado lo maduro y buen consejero que su hyung podría ser.

- Hyuuuuung – canturreó abrazándolo –, gracias.

- ¡Yah! - exclamó, alejando a su dongsaeng. - Mi faceta de buen hyung ya pasó, no te sobrepases conmigo.

---

Bastaron una semana y una canción de parte del album de Kyuhyun para hacer su decisión. Ahora se encontraba en un parque cerca del río Han a las una de la madrugada, esperando al menor.

Se balanceaba suavemente sobre un columpio, mientras miraba el brillo de las luces aclarar el río Han. Sin quererlo, recordó el primer aniversario que tuvo junto a Kyuhyun, en ese mismo parque.

- Hyung, pensé que no llegarías – reclamó el menor, al sentir a su lado a Sungmin.

- Perdón, me quedé componiendo una pieza con Hyukjae y se me pasó volando el tiempo.

- Claro, tu te quedas con otro, mientras tu novio te espera como idiota ¿no?

- Oh, vamos, no te enojes, Kyuhyun-ah. Sabes que tengo que entregar ese trabajo la semana que viene – hizo un puchero, viendo satisfecho como la vista del menor iba a sus labios. - Además, sigo sin entender por qué me citaste tan tarde.

- No puedo creerlo – exclamó, lanzando sus manos al cielo. - Primero, casi me dejas plantado, y ahora olvidas qué día es hoy. - Kyuhyun se cruzó de brazos, ahora claramente molesto.

- Hey, sabes que he tenido una semana del demonio, con suerte sé que hoy es miércoles. - Vio como el menor suspiraba, sacando algo de su bolso. Era una pequeña caja, adornada con una cinta color rosa. Inmediatamente, algo hizo click, en la cabeza de Sungmin. - Nuestro aniversario – jadeó.

- Así es, hyung. Me alegra que lo hayas recordado. En fin, feliz aniversario – murmuró entregándole la cajita.

Sungmin la dejó a un lado, para poder abrazar al menor, aliviado cuando sintió al menor corresponder el abrazo. - Dios, lo lamento tanto, de verdad, GaemKyu. Sabes lo estresado que he estado, aunque no es excusa. Tu regalo está en nuestros dormitorios... - susurró, besando los cabellos de Kyuhyun. - Prometo comprarte la cena y asear tu cama por un mes. Lo compensaré, lo juro – besó sus luaves suavemente, agradeciendo que fuese de madrugada, así nadie los podría ver.

- Arg, no puedo estar enojado contigo – gruñó. - Lo de la cena y el aseo sigue en pie, no creas que escaparás de eso. Y más te vale que tu regalo sea espectacular, hyung, porque el mío es brillante – dijo, con su característica sonrisa de lado. De inmediato, Sungmin tomó la caja, abriéndola con cuidado. Allí se encontraba un simple anillo, atado a una cadena. - Me dijiste que solías llevar un anillo desde chico, pero que lo habías perdido en uno de tus viajes escolares. Pensé que te vendría bien uno nuevo, que simbolize a los dos. Es simple, pero …

- Es precioso, Kyuhyunnie – susurró tomando la cadena entre sus manos. Admiró el anillo con fascinación. - Se parece demasiado al que tenía. - Miró a Kyuhyun, notando el brillo de sus ojos, se veía hermoso bajo las luces de Seúl. Dejó las cosas a un lado y tomó el rostro del menor. - Te amo, Kyuhyun. - Simple, lo había dicho después de más de un año.

La sorpresa era obvia en los ojos del menor, siendo rapidamente reemplazada por una enorme sonrisa. Juntó sus frentes, mirándolo a los ojos. - Yo también, hyung.


Por acto reflejo tocó el collar que aún llevaba puesto, sonriendo ante el recuerdo. Jadeó de sorpresa cuando alguien empujó su espalda, dándole más impulso en aquel columpio. Miró sobre su hombro, viendo a Kyuhyun sonreír.

- Me asustaste – dijo cuando se detuvo el vaivén del columpio. Vio como el menor se sentaba a su lado, en el otro columpio.

- Traje la polera que me pasaste la otra vez. Así no te quejarás de cuán mal dongsaeng soy. Estoy seguro que te estás juntando mucho con Heechul hyung – rió -, estás comenzando a tener sus mañas.

- Muy chistoso.

- Okey, lo siento – murmuró. - Sungmin, ¿para qué me llamaste?

- Para darte unos recados – dijo simplemente. ¿Cómo se supone que debía empezar? - Leeteuk hyung quiere que lo llames, dice que tus ojeras son tan grandes como los de los panda, está muy preocupado por tí. Ryeowook quiere que se junten, dice que con gusto te ayudaría en tus composiciones. Ah – dijo, tocándose los labios con los dedos – quiere que le consigas un autógrafo de IU. Y Hyukjae habló conmigo el otro día – titubeó un momento, era ahora o nunca -, dijo que te patearía el trasero si volvías a dejarme, sin importarle cuan famoso seas ahora. Y que tambien le pegaría a cualquier reportero que intentara sacarnos una foto juntos. Él y Donghae ya están planeando nuestra citas secretas. Creen que es todo un trabajo de espías – rió. Giró su cabeza para poder mirar al menor.

Kyuhyun estaba atónito. No existían otras palabras para describirlo.

- Quieres decir que... ¿Estás volviendo conmigo? - Sungmin asintió con la cabeza - ¿Y todos sabían antes que yo? - exclamó.

- Bueno, yo se lo comenté a Hyukjae, porque necesitaba su apoyo. Y Heechul me molestó tanto que terminé por contárselo. Supongo que fue él quien les dijo a todos... - Suspiró, esto no estaba yendo como tenía planeado. Se puso de pie, limpiándose los pantalones. - Sí, lo pensé, Kyuhyun. Y sé que será más difícil que antes, ya no vivimos juntos y tú serás famoso. Pero quiero intentarlo, así al menos no me lamentaré el dejarte ir sin haber luchado antes ¿no? Creo que m tendrás que soportar por un tiempo más.

- Hyung...

- ¿Qué? ¿Acaso no vas a decir nada? Esta no es la respuesta que espera.

Derrepente, se vio tumbado en el suelo con Kyuhyun encima, jadeando ante el dolor y la sorpresa. El menor lo tenía atrapado en un abrazo intenso. Pasaron minutos antes que lo soltara, apoyándose de sus codos para poder mirar a Sungmin de cerca.

- Hyung, haré que no te arrepientas de esto. No tengo idea cómo lo haremos, pero compensaré cada minuto que no estuvimos juntos – susurró, besandolo suavemente, saboreando el momento.

- Además tendrás que compensar el dolor en mi espalda, no sabía que fueses tan impulsivo – rió.

- Hyung, ¿por qué tienes que arruinar los momentos románticos?

- Porque te has convertido en un cursi dongsaeng y eso no me gusta, sabes que prefiero a mi malvado GameKyu – tomó su mejilla tiernamente, besándola. - Podrías empezar por comprarme comida. Es lo mínimo que podrías hacer por tu pobre hyung que no ha comido desde el almuerzo – reclamó.

Kyuhyun se puso de pie, ayudando a Sungmin. Tomó su bolso, olvidado al lado de los columpios y volvió para tomar la mano del mayor.

- Me gustaba cuando era yo el que recibía todo el cariño y me comprabas la cena – dijo, mientras avanzaban a un lado del río.

- Y por eso eres un mal dongsaeng. Todavía recuerdo cuando me hiciste asear tu pieza por todo un mes. Y no, no fue para nuestro aniversario – interrumpió viendo que el menor abría la boca. - Fue cuando te quejaste frente a todos de lo mal que trataba en el dormitorio.

- Oh vamos, hyung, era una pequeña broma. Jamás pensé que Leeteuk hyung te retaría tanto por eso. Además, recuerdo haberte compensado bastante por eso – dijo sugestivamente.

- Pervertido – masculló.

- Así y todo, te soy irresistible.

- Que no se te suba el ego, dongsaeng – advirtió -, mira que sigo teniendo una lista de admiradores en la universidad.

- No bromees, hyung. Sabes lo celoso que me pongo, no querrás que vuelva a asustar a tu club de admiradores ¿o si? - Ambos rieron, recordando viejos tiempos.

Ninguno sabía lo que vendría más adelante. Tendrían que lidiar con escándalos falsos, retos del manager y más de una fan curiosa. Pero en la vida hay que vivir el momento, sin dejar pasar ninguna valiosa oportunidad, pensó Sungmin, menos si esa oportunidad te puede hacer feliz.

Y ahora, mirando a Kyuhyun engullir su plato de dukbokki, se sentía capas de superar cualquier obstáculo. Más aún cuando la recompensa era tener a ese ingrato a su lado, pensó con cariño.


Feliz Navidad!

Conitochann
Suju ocioso
Suju ocioso

Femenino
Cantidad de Mensajes: 587
Edad: 18
Inscrita/o el: 22/08/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por -Rosi el Lun 20 Dic - 18:50

Holaaaaa~

Separo este post para luego editarlo con mi fanart
Apenas regrese de mi clase editaré mi post con mi trabajo >_<

Saludos! :D






www.RomaVall.blogspot.com Mis obras - dibujos, tiza pastel :)


Tumblr
GIF - Avatars - firmas - PNG

-Rosi
Suju OMG!
Suju OMG!

Femenino
Cantidad de Mensajes: 1983
Edad: 21
Inscrita/o el: 01/09/2008

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por Kankyanimex el Lun 20 Dic - 19:47

Aqui mi trabajo~♥ espero que les guste!!! ;D

Suerte a tood@s!!!




Spoiler:

Autora: KANKYANIMEX
Genero: lemon
Parejas: Kyumin y Taeho (minho & taemin)

Titulo:
Una Historia de Amor Navideña



La mañana del 19 de diciembre me levante y me dieron ganas de salir corriendo de mi cama al ver como el vidrio estaba empañado, si, estaba nevando, la época mas bella a mi gusto ya había llegado y no pude esperar a vestirme para salir a jugar con la blanca nieve, a buscar a mis amigos y tenderles trampas de hielo… pero ya hacia días que no salía de casa, un nuevo chico llamado Kangni se había mudado cerca y desde que el esta aquí… me a molestado incesablemente.
Era temprano, talvez seguía dormido así que mejor me vestí lo más rápido que pude con lo más calientito de mi ropero para después salir disparado hacia la casa de mi mejor amigo Ryeowook.

Toque la puerta encontrándome con mi amigo algo pálido.

-¡¡Wookie!! ¡¡Salgamos a jugar un rato!!- dije muy animado dando brinquitos de emoción.

-Yo…¡¡¡AH, Aaachuuuu!!!- dijo dando un gran estornudo

-¿Te sientes bien?-

-No… la verdad no… me eh resfriado horrible, y me siento muy mal…-

-Pero… Wookie… no me puedes fallar ahora… sin ti Kangin y sus amigos me molestaran…-dije haciendo un ligero puchero…

-Lo siento Sungmin…en verdad no puedo…-

-Hmmm… ok… cuídate ¿si?...-

-Cuídate tu Lee Sungmin, y ten cuidado con Kangin…- dijo para luego volver a cerrar la puerta de su casa y dejarme allí, solo… desprotegido… “¡¡Que miedo!!” pensé…

Decidí regresar a casa y jugar en el patio trasero… pero no pude llegar…

-¡¿Ah donde vas nena?!- justo la persona a la cual no quería ver… Kangin… me grito dándome un empujón haciendo que cayera sobre la nieve, justo cuando los escuche reír…

-no me digas así… no soy una nena…-

-Claro que si, mira tu tonto sweater rosa, y esa cara de niña que tienes…- dijo pateando la nieve haciendo que cayera un poco en mi cara y el resto sobre mi ropa

-¡¡¡Cállate y déjame en paz!!!- le grite con todo lo que mi garganta me dejo.

-Huy, mira a la niña, quiere que la dejemos en paz, pobrecita…- dijo con el típico tono de chico burlón y engreído… como me molestaba… lo odio desde que llego, no quiero soportarlo mas…yo…yo…

-aish~ mira como la nena llora hahahaha…- pero una bola de nieve en su nuca le hizo parar de reír… cuando de repente escuche aquella voz… una voz la cual no conocía pero al oírla me sentí muy aliviado…

-No se si veas bien, pero el no es una chica…- dijo un pequeño justo atrás de mi agresor.
-¿Tu que enano? –

-si, talvez soy algo bajo de estatura, pero no creo que puedas ganarme…-

- ¿de que hablas?-

-¿que te parece esto? Si me atrapas antes de llagar a mi casa con aquel chico que molestas, te dejare golpearme todo lo que quieras…- le propuso aquel chico viniendo hacia mi.

-hahaha me parece muy bien…- contesto el mas alto… no entendía nada, ese chico me tomo del brazo y me levanto como si me conociera de toda la vida.

-solo pido 5 segundos se ventaja…-menciono el que ahora tomaba mi mano.

-claro, eso no es nada para mí…-

-Ok… ¿listo?- me pregunto esta vez a mi, yo solo lo mire y asentí con la cabeza para después ser jalado por el haciéndome correr a su ritmo, el cual era muy acelerado…

-hey… espera… corres muy rápido…-

-no voy a dejar que ese gorila me golpee a mi y menos a ti… ¡¡así que corre!!-me grito jalándome mas fuerte haciendo que corriera lo mas rápido que me permitían mis piernas.

Cuando menos los espere escuche como Kangin estaba a centímetros de mi, trate de apegarme mas a aquel chico que me jalaba para que el no me atrapara, ya nos encontrábamos a unos metros de una casa muy grande y muy lujosa de puerta color blanco.
Cuando derepente escuche un sonido en la nieve… Kangin se había tropezado, de inmediato yo solte al pequeño y me quede viendo a mi agresor allí, tirado en la nieve…

-¡¡Hey chico!! ¿Que haces? Vamos, corre o te ganaras una paliza.- me grito desesperado el castaño.

Yo solo me quede allí, mirando… no supe que hacer… si ir a ayudarlo o correr por mi vida con el bajito…
No supe que hacer…

Fue cuando aquel chico, que aun ni siquiera conocía, tomo mi mano y me jalo una vez mas, llegamos a su casa y nos metimos sin importarnos Kangin que se levantaba quitándose la nieve de la ropa.
El chico comenzó reír y reír… yo… no…

-hahaha, ¡¡eso fue genial!! ¿¿Viste como se quedo con esa cara de tonto que tiene?? Hahaha que divertido…-

-Disculpa… gracias por defenderme… pero… ¿quien eres?-

-Creí que nunca lo preguntarías… Mi nombre es ¡¡Cho Kyu Hyun!! Y párese ser que tu eres Lee Sungmin…-

-¿Cómo es que Tusi me conoces y yo a ti no?-

-Todo el vecindario te conoce, e escuchado mucho de ti, contando que Kangin te molesta mucho…-dijo caminando hacia la sala, una muy bonita sala de muebles color hueso con chimenea… algo que ya no se veía mucho en las casas actuales…

-ah… ya veo… -

-Ven siéntate… ¿quieres chocolate?-

-amm… si, gracias…- yo solo obedecí y me quede sentado en el sillón grande cerca de la chimenea para proporcionarme un poco de calor, estaba confundido aun, ¿por que un chico así… me ayudaría?, no lo conocía, no lo había visto… talvez solo quería hacer amigos…

-¿Y cuentos años tienes?- pregunto regresando con 2 tazas con chocolate caliente.

-yo… tengo 14 años… ¿y tu?-

-¡¡yo tengo 13!!-dijo muy entusiasmado...

Comenzamos a platicar un poco de todo… lo que nos gustaba y disgustaba, me enseño su enorme casa y me conté que sus padres nunca estaban con el, típica familia rica… me hablo de su vida, yo de la mía, me dijo que eran nuevos en la cuidad y que no tenia amigos… pues nunca había salido y aun no entraba a la escuela pues eran vacaciones de navidad…también me contó que era fanático de los videojuegos como cualquier otro niño de su edad y muchas otras cosas las cuales yo escuchaba con atención, era un chico muy agradable y lindo físicamente.

La tarde había caído y yo seguía en su casa, fue cuando me di cuenta que era hora de retirarme, di gracias por todo y decidí por irme.

-…bueno, gracias una vez mas y… nos veremos después…-

-¡¡Espera!! ¡¡Te acompaño a casa!!-

-¿seguro?...-

-si, no tengo problema con eso…-

-ok…- dije finalmente para después salir y caminar tranquilamente hacia mi casa…

-Sungmin… ¿que piensas hacer en navidad?-

-lo típico… familia, regalos y fiesta… hahaha-

-¿quisieras pasar navidad conmigo? Mis padres no regresaran hasta febrero y me quedare solo, por favor acompáñame…-suplico y ante ese comentario no se que paso pero me conmoví demasiado.

-veré que puedo hacer… por lo mientras me despido, se bueno Kyuhyun… nos vemos mañana…-

-¡¡OK!!-

Y así fue como día tras día visitaba a Kyuhyun en su casa, y si, pase navidad con el, también año nuevo, mi cumpleaños, el de el… prácticamente siempre estaba en su casa.
Nos volvimos mejores amigos, al punto de olvidarme de que tenia a mi familia y a mi amigo Ryeowook en diversas ocasiones, en mi mente solo estaba lo que aria con Kyuhyun, lo que hablaría con Kyuhyun, lo que viviría con Kyuhyun… todo era Kyuhyun.
Pasaron los años… y los 2 fuimos creciendo acompañados uno por el otro, el se estiraba casa día mas hasta estar de mi estatura…yo con 17 años y el con 18(edad)…
Pero fue una noche regresando de su casa…

-Kyuhyun…-le llame aun tomados de la mano…- ¿Qué vamos a hacer mañana?-

-¿te parece salir a dar un paseo…?-

- estaría muy bien, que mejor que pasear con mi mejor amigo…-

-¿entonces nos veremos mañana?-

-a la misma hora de siempre…- dije regalándole una sonrisa para luego soltar nuestras manos y separarnos conforme yo entraba a mi casa y el regresaba a la suya.

Al día siguiente salí de mi casa para dirigirme a la de Kyu con mucho ánimo, con la ropa que mas me gustaba, toque varias veces la puerta pero nadie abría…
Me comencé a preocupar pues algo malo estaba sucediendo… con mucho cuidado abrí yo mismo la puerta, observando que todo estaba en orden en el piso de abajo, decidí subir al segundo piso hacia el cuarto de Kyu, se escuchaban unas cuantas voces detrás de aquella puerta mas algunos jadeos y gemidos que hicieron que mis mejillas se enrojecieran un poco.
Toque la puerta un par de veces pero nada, nadie abría…
Hasta que poco a poco fui girando la perilla, abriendo aquella habitación, preparándome para lo que podría ver en ese momento…

Pero lo que vi fue todo un cuarto totalmente desordenado, con la computadora encendida y a Kyu acostado sobre su cama simplemente en boxers, su ropa estaba regada por todos lados, la cama estaba aun tendida pero algo desordenada igual que lo demás y en la computadora se encontraba reproduciendo una película de porno gay…
Le puse pausa, apague el monitor y me dirigí con Kyuhyun.

-Kyu… Kyuhyun…- dije comenzando a moverlo un poco para que despertara –Kyu… ¿no saldremos hoy?-

Al mencionar aquello pude percibir como poco a poco Kyu se despertaba.

-… ¿uh? … Sungmin… ¿Qué haces aquí?-

-creí que saldríamos hoy… ¿no es así?... –

-¡Ah! cierto… lo había olvidado, deja me visto y en 5 minutos salimos, ¿si?...- dijo tratando de levantarse de la cama, pero yo se lo impedí tomándolo del brazo… me miro por un segundo algo confundido hasta que pude decir algo…

-¿Por que estabas viendo eso?-

-¿ah? ¿De que hablas?-

-¡¡de la película gay que estabas viendo?(mjor en pregunta o como con duda?)- el solo agacho la cabeza y se sentó de nuevo en la cama.

-¿No vas a contestar?- pregunte al percatarme del incomodo silencio que había provocado mi pregunta anterior.

-yo…-

-Tu… ¿Qué?-

-yo… no aguanto más…-

-¿de que ha…?- pero no pude terminar mi pregunta al ver como Kyuhyun se colocaba sobre mi cuerpo y me empezó a besar.
Al no saber por que lo hizo… o que pasaba, mi corazón salto y comenzo a latir rápidamente... pero solo me deje llevar.

Un beso lento al principio para después convertirse en uno largo y muy apasionado, de un momento a otro y sin pedir permiso el menor introdujo su lengua a mi boca, yo solo me limite a responder el salvaje acto de Kyuhyun.
Sin darme cuenta Kyu ya me tenía recostado sobre la cama con una de sus manos bajo mi camisa, al sentir las tibias manos de mi amigo ahora en mi pecho me percate de lo que estábamos haciendo, y sin darme cuenta, finas lagrimas comenzaron a brotar de mis ojos al no saber porque sentía confusión y felicidad ala vez.
Cuando la falta de oxigeno se hizo presente poco a poco Kyu fue disminuyendo la velocidad del beso y fue despegando nuestras bocas cada vez mas lento, como si no quisiera separarse nunca de mi.

-Lo siento… yo… no debí… fui muy…-

-Kyu… ¿por que lo di…?- de nuevo no me dejo terminar al sentir como secaba mis lagrimas con una de sus manos.

-¿Te lastime?-

- No… solo que… yo…nunca imagine que mi primer beso…-

-¿Tu…tu primer…beso?- dijo separándose aun mas de mi para luego ir a la ventana...

-Kyu…-no supe que decir... me levante y pensé en irme, pero… no… mi cuerpo no obedeció mis ordenes y fue justo atrás de Kyu para luego tomarlo entre mis brazos, dándome la oportunidad de sentir la suave y tibia piel de mi amigo…

-Sugmin… perdona…-lo escuche susurrar débilmente

-¿por que?-

-Por lo que acabo de hacer… yo… no pensé las cosas y…- perdona (de nuevo)

-Te diré algo…- dije interrumpiendo esta vez yo- creo que tienes razón, nunca imagine que mi primer beso fuera así, no esperaba que fuera con un chico, y menos esperaba que fuera de ti, de la persona que mas he amado en lo que llevo de vida…porque siento algo muy fuerte por ti… algo mas allá que una amistad .. Kyu… yo… yo te amo - Dije para luego aumentar la fuerza de mi abrazo, sintiendo calidas lagrimas caer sobre mis brazos.

-Sungmin…-

-dime-

-se mío déjame amarte…- al escuchar aquello yo me quede pasmado… ¿Qué se supone que le tenga que contestar? ¿Me dejare llevar? … ser solo de kyu… es… ¿es lo que quiero?

Lo pensé unos momentos… mi corazón comenzó a palpitar de una manera brusca y rápida, mi cabeza estaba dando vueltas y… solo pude apoyar mi frente en la espalda aun desnuda de Kyu sin saber que contestar…

-… ¿Min?-

-Kyu… yo… yo quiero ser solo tuyo…- termine por contestar lo que mi corazón y mas mi cuerpo querían…
-Pero…- siempre la conciencia tiene que interferir…- No lo se… Kyu… Yo te amo, poco a poco te fuiste metiendo en mi ser, en mi mente, en mi corazón desde aquel momento en que me salvaste, en que llegaste... ami vida... no supe que pasaba, pero me di cuenta me enamore de ti y…- no pude terminar, mi mente se puso es blanco… las palabras no salían de mi boca…

Pero sin decir nada mas Kyu se volteo, me miro de una forma como nunca nadie lo había echo sus ojos brillaban... como si quisiera llorar, tomándome entre sus brazos para luego llevarme de vuelta y cuidadosamente recostarme en su cama, poco a poco fue desabrochando los botones de mi camisa y de mi pantalón, se posiciono sobre mi cuerpo para luego comenzar a besarme lenta y tiernamente.

Yo simplemente me deje llevar por los movimientos de el menor, sentí como bajaba a mi cuello y de allí a mi pecho, tengo que admitir que estaba algo nervioso pues era mi primera vez y aunque sabia de sexo, vuelvo a decir que no me imaginaba que fuera con un chico y menos con Kyuhyun.
Mientras poco a poco Kyu bajaba aun mas me respiración se volvía agitada, mi corazón latía de una manera exagerada y a cada beso que Kyu daba era inevitable comenzar a excitarme, jamás había sentido algo así, era demasiados sentimientos encontrados.. que fluían y bombeaban mi sangre.

En unos pocos minutos ya ninguno de los dos traía prenda alguna, el seguía sobre de mi sin parar su acto, comenzamos a besarnos un poco mas rápido y constante, jugábamos con nuestras lenguas queriendo absorber al otro o talvez solo queriendo probar aquella placentera sensación de jugar a lo que nunca habíamos jugado.
Poco después Kyu dejo mi boca para ahora bajar hasta mi miembro para comenzar a dar pequeñas lamidas recorriendo toda su extensión para luego engullírselo todo sin dejar nada afuera.
Y de un momento a otro mis gemidos se hicieron sonar por toda la habitación, las caricias del menor me tenían en el cielo, solo un poco mas y aquello provocaría que mi cuerpo no aguantara mas viniéndome en la boca de Kyuhyun, según lo que sentí pude percibir que todo lo había tragado, después de unas lamidas mas fue retirando mi miembro de su boca para luego lamer todo mi torso y de allí a mi pecho sin separar si un momento su lengua de mi piel…

-Es hora…- me susurro en el oído y supuse entender, para luego darme la vuelta dándole la espalda a el para luego sujetarme lo mas fuerte que pude de la almohada.

-quiero que sepas… que lo menos que quiero… es que eso te duela o sea incomodo para ti, ¿si?- yo solo asentí con la cabeza aun con los ojos cerrados.

-dime si llega a doler o a molestar ¿Ok?-

-…si…- alcance a decir para luego sentir como Kyu nuevamente se encimaba sobre mi cuerpo para luego introducir uno de sus dedos a mi entrada, me retorcí un poco mostrando mi incomodidad, Kyuhyun solo seguía diciendo que me relajara, que todo hiba a estar bien mientras metía el segundo dedo, al darse cuenta que no podía relajarme como el me lo pedía, se acerco a mi lóbulo de mi oído para comenzar a lamerlo de apoco, aunque eso me gustara y no me relajara fue como una distracción para así poder meter el tercer y ultimo dedo a mi entrada, yo me queje un poco de incomodidad para luego liberarme de eso al sentir como lentamente los sacaba.

-¿y eso para que?... ¿acaso me quieres hacer gritar?-dije algo molesto.

-es solo para dilatarte un poco y precisamente pera no hacerte gritar… - Fue lo ultimo que dijo para luego sin ningún aviso comenzar a penetrarme.

Al principio con movimientos lentos y precisos y aunque doliera un poco, después de un rato, y yo un poco mas calmado, aumentó la velocidad de sus estocadas haciendo salir de mi boca contactes gemidos, rogando por que subiera cada vez mas y mas la velocidad, mientras sus gemidos resonaban en mi oído, los míos solo tenían su nombre, los cuales se convirtieron en gritos de olor y placer.
Después de un rato el dolor desaparece dejándote experimentar todo el placer, aquella sensación de no querer parar, unas estocadas mas y sentí como Kyuhyu se venia dentro mío, así marcándome con su esencia, unas cuantas estocadas mas y por fin terminamos nuestro acto.
Kyu calo rendido sobre mi cuerpo cuidando no lastimarme para luego hacerce a un lado y aun con la respiración algo agitada poder decirme un “Te amo…” el primero de muchos mas.

Nos cubrimos con las sabanas para luego quedar dormidos en aquella habitación…

-totalmente exhaustos… ¿no es asi?- dijo con una picara sonrrisa el joven Taemin

-Hahaha, supongo que si.- contesto Sungmin algo rojo de las mejillas.

- ¿y como termino?- pregunto el chico de Taemin, Minho aun recostado en las piernas de su amado alado de la fogata.

-pues, nos hicimos novios… luego ya cumplidos los 21 comenzamos a vivir juntos y pues… nada mas, así fue como lo conocí y a la vez perdí mi virginidad con el…- dijo provocando carcajadas entre ellos 3.

-Que bella Historia Sungmin appa… pero… no tenias que darnos tantos detalles, bien pude ver como Minho se estremecía y a la vez se emocionaba de sobremanera- dijo pellizcando levemente a su amado en el brazo…

-hahaha controla a tu chico Taemin, o veras como lo corro a patadas de la casa…hahaha-

-Ok… me calmo…- dijo Minho provocando risas.

-Tae, promete no decirle a tu papá que te platique de esto ¿si?-

-No te preocupes, Kyuhyun appa no se enterara de esto.-

-Bien, quisiera salir a jugar de nuevo con la nieve ahora que esta nevando, pero tengo que hacer la cena para cuando el llegue, ¿me ayudan?-

-Con gusto- contestaron los dos al unísono.

- ¡¡y yo convenzo a papá de salir después de la cena!!-

-Hahaha me parece muy bien, ahora a picar verdura…-

“Al final todo resulto bien, nos hicimos novios, después nos casamos para luego adoptar a Taemin, conforme el fue creciendo conoció a Minho hasta hacerse novios y ahora tu y yo, vivimos felices de la vida, al final todo salio bien… ¿No es así Kyuhyun?”
Dijo en su mente para después meterse a la cocina con Tae y Minho.




FIN

Kankyanimex
Suju baby
Suju baby

Femenino
Cantidad de Mensajes: 169
Edad: 15
Inscrita/o el: 21/12/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por ♪~Chyo~♪ el Lun 20 Dic - 19:54

uff menos mal a tiempo u.u :D

-título: Lágrimas heladas
-autora: ♪~Chyo~♪
-género: tristeza,algunas partes son de llorar.
-pareja: ninguna.

Spoiler:
LÁGRIMAS HELADAS


Los copos de nieve caían en pequeñas cantidades por todas las calles de seoul,me encontraba como siempre en la ventana ya humedecida por el frío,de mi habitación.De repente una llamada rompió el tan largo silencio que se había creado,fui a coger el móvil viendo que era mi madre quien llamaba.

-hola mamá,como estáis tu y papá-pregunte.

-recuperándonos y tu cariño-pregunto.

-igual mamá-con aquello se formo un pequeño silencio,entonces escuche como sollozos por la otra parte del teléfono colgando en el acto.Yo sabía perfectamente a que se debían esos sollozos,a mi hermano,nada mas recordar ese trágico dia de navidad hace un año,empece a llorar.

FLASHBACK

Desperté distinto a todas las mañanas de ese año,era navidad,estaba alegre,feliz de poder pasarla con mis amigos y sobre todo y más importante,con mi familia.Salí de mi habitación y me dirigí rapidamente al aseo arreglándome tan rápido como mi cuerpo mañanero me lo permitía,una vez listo desayune y me fui del piso con la idea de pasar todo el tiempo con mi familia.
El paseo en coche me llevo menos de diez minutos ya que me encontraba frente a la casi enorme casa de mis padres,nada más entrar las horas se pasaron rápidamente,estuvimos hablando sobre temas relacionados con nuestro entorno y sobre todo con las ansias de volver a ver a sungjin de su tan largo e interminable viaje.

Nos sentamos tranquilamente y quizas a la media hora llamaron al timbre,mi madre enseguida se levantó y corriendo abrió la puerta encontrandose con un cálido y tierno abrazo de su hijo menor,papá fue el segundo en recibirlo y yo sin importarme lo más mínimo,fui el tercero.

Eran casi cerca de las nueve y todo marchaba bien hasta que empezó la tan desagradable e involvidable discusión.

-¿porque siempre piensas en el dinero? no tienes ni idea de lo que es la crisis económica-soltó sungjin a mi padre tras haber estado hablando sobre las cuentas familiares.

-serás incrédulo,tu eres el que siempre ha estado gastando dinero en comprar joyas a hermosas mujeres que tarde o temprano te han dejado por otro hombre-contestó mi padre con furia y sabiendo casi al cien por cien todas las relaciones que mi hermano había mantenido.

-Nadie te ha dado derecho ha hablar de mi vida privada,no se ni para que he venido,quizas este fue el caso por el que me fui de casa,por tu apestada personalidad-aquello colmó el vaso y yo enseguida me levanté dirigiendome hacia sungjin.

-deja de hablarle asi a papá,es el día de navidad,celebremoslo bien,sin discusiones porfavor-intenté calmar pero fue en vano.

-callate sungmin,siempre intentando arreglar las cosas cuando en realidad las empeoras,estoy harto de que tu siempres seas el favorito de la familia,a veces preferiría haber sido hijo único-dijo hiriendome por dentro , le pegue un puñetazo y el me dio un fuerte empujón tuviendo que intervenir nuestra madre a separarnos.

-sabes sungjin,yo tambien debería decir lo mismo,desde que naciste no has hecho más que amargarme la vida,porque no te mueres de una vez-dije gritando,sungjin callado cogió sus cosas y se marchó.

Dos horas después de todo lo acontecido, mi padre recibió extrañado una llamada de sungjin,el aún por el enfado ignoró pero mi madre hizo que al final se dignara a cogerlo,menos de un minuto después quedó petrificado al escuchar la otra voz del auricular,lágrimas continuas empezaron a recorrer todo su rostro,mi madre asustada le preguntó y entonces el dijo:

-nuestro hijo a tenido un accidente,y ha....muerto-al decir aquello se derrumbó y mi madre fue la segunda,nada más escuchar esas palabras mi corazón practicamente dejó de latir.

A la media hora nos encontrabamos en el hospital y el médico forense nos hizo pasar a la sala donde vimos el cuerpo sin vida de sungjin,no pudimos contener las lágimas y nos derrumbamos mientras escuchabamos las palabras de aquel hombre:

-Al parecer testigos han declarado a la policia de que lo vieron con el rostro cubierto de lágrimas y al intentar secárselas perdió el control del volante haciendo así que el coche diera varias vueltas de campana estreyandose contra un árbol,este incendió minutos después y lograron sacarlo a tiempo,pero aún así su cuerpo posee varias quemaduras y cristales por todo su pecho.
Lo trajeron aqui inmediatamente después de haberles llamado para poder verificar el cadáver y despedirse de él..lamento de corazón su pérdida en estas fechas.

FIN DEL FLASHBACK



Ese mismo día,hace un año de la muerte de mi hermano y el recuerdo de esa noche y de ese momento quedaron gravados en mi memoria y en mi corazón,sobre todo cuando tuve que ser yo quien verificara que era sungjin.
Me arrepiento y arrepentire siempre lo que hice y dije,su muerte dejó un profundo vacío que jamás nadie logrará rellenar,la navidad ya nunca será lo mismo en mi vida,y ahora solo en mi habitación,en silencio su recuerdo vuelve a mí,y mis lágrimas heladas por el frío y por mi alma,vuelven a salír.


♪~Chyo~♪
Suju Boss
Suju Boss

Cantidad de Mensajes: 2580
Edad: 17
Inscrita/o el: 04/07/2009

Volver arriba Ir abajo

Re: [Concurso de Navidad] Entrega de Trabajos del Primer Concurso

Mensaje por ღ; Miss Hyun el Lun 20 Dic - 22:23

Nunca aprendi a pintar con photoshop ;A;
Nah/ aqui el mio. Amante de lo chibi.

Spoiler:

http://img843.imageshack.us/i/foto0648e.jpg/








My dream came true



ミ♥ Twitter| ミ♥ LJ| ミ♥ Mis Fics

ღ; Miss Hyun
Club*President
Club*President

Femenino
Cantidad de Mensajes: 3532
Edad: 21
Inscrita/o el: 21/01/2009

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.