[KangMin] I Can't
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[KangMin] I Can't
Se encontraba sentado en el jardín de su casa, descansando bajo la sombra de un árbol, dejando que el viento jugara con sus cabellos, sus ojos cerrados mientras sus manos se deslizaban por aquel libro dejándole saber lo que en éste estaba escrito.
Abrió sus ojos cuando escuchó algo extraño, algo ajeno a lo que lo rodeaba, tratando de prestar atención con su oído, acostumbrado a la oscuridad que sus ojos le brindaban desde el día en que nació aún cuando estuvieran abiertos. Siguió esperando, prestando toda su atención esperando captar cualquier ruido.
Y las escuchó, pisadas fuertes contra el pasto, pisadas que se dirigían a él y que era incapaz de reconocer. No eran las pisadas de su madre, tampoco las de su padre, menos las de su maestra quien justamente le ayudó a distinguir los pasos de quienes le rodeaban ¿quién era entonces? ¿por qué no podía reconocer el andar de esta persona?
- ¿Quién es? - preguntó con voz calmada pero intrigada al tiempo que se ponía de pie luego de haber dejado el libro a un lado - ¿Quién es? - cuestionó de nuevo al no recibir respuesta, las pisadas pararon justo frente a él pero el silencio no cambió - ¿Quién eres? - esta vez su voz sonó algo molesta pues no le agradaba nada esa sensación de no saber qué pasaba a su alrededor.
- ¿Es que ya no recuerdas a tu hyung? - escuchó que dijeron frente a él, muy cerca de donde estaba. Era una voz extraña pero que se le hacía familiar, muy familiar y lejana al mismo tiempo - ¿Minnie?
Sus ojos se abrieron ante la sorpresa al reconocer al fin la voz de esa persona, su corazón comenzó a latir fuertemente y sus ojos eternamente apagados brillaron por las lágrimas de felicidad que empezaban a bajar por sus mejillas.
- ¿YoungWoon hyung? - preguntó todavía sin creer que su hermano estuviera de regreso - ¿de verdad eres tú? - extendió sus manos al frente, esperando encontrar a su hermano y no tardó en sentir el agarre de éste cuando lo abrazó con fuerza, tomando su cintura y alzándolo del suelo, aferró el cuello del mayor con sus brazos y feliz oía cómo le confirmaba lo que ya sabía pero que no podía creer; que de verdad estaba ahí, que de verdad había regresado luego de esos 5 largos años de ausencia - De verdad eres tú - soltó sus brazos del cuello de su hermano cuando éste lo dejó en el suelo de nuevo y llevó sus manos al rostro del más alto, reconociendo cada gesto, cada facción y encontrando, al llegar a sus labios, una sonrisa - De verdad eres tú - repitió en un susurro, las lágrimas todavía bajando por su rostro, sus brazos aferrándose de nuevo al cuerpo de su hyung en un abrazo que decía "te extrañe" "no te vuelvas a marchar" "no me dejes otra vez" mientras el llanto seguía presente y sentía su gesto correspondido.
Abrió sus ojos cuando escuchó algo extraño, algo ajeno a lo que lo rodeaba, tratando de prestar atención con su oído, acostumbrado a la oscuridad que sus ojos le brindaban desde el día en que nació aún cuando estuvieran abiertos. Siguió esperando, prestando toda su atención esperando captar cualquier ruido.
Y las escuchó, pisadas fuertes contra el pasto, pisadas que se dirigían a él y que era incapaz de reconocer. No eran las pisadas de su madre, tampoco las de su padre, menos las de su maestra quien justamente le ayudó a distinguir los pasos de quienes le rodeaban ¿quién era entonces? ¿por qué no podía reconocer el andar de esta persona?
- ¿Quién es? - preguntó con voz calmada pero intrigada al tiempo que se ponía de pie luego de haber dejado el libro a un lado - ¿Quién es? - cuestionó de nuevo al no recibir respuesta, las pisadas pararon justo frente a él pero el silencio no cambió - ¿Quién eres? - esta vez su voz sonó algo molesta pues no le agradaba nada esa sensación de no saber qué pasaba a su alrededor.
- ¿Es que ya no recuerdas a tu hyung? - escuchó que dijeron frente a él, muy cerca de donde estaba. Era una voz extraña pero que se le hacía familiar, muy familiar y lejana al mismo tiempo - ¿Minnie?
Sus ojos se abrieron ante la sorpresa al reconocer al fin la voz de esa persona, su corazón comenzó a latir fuertemente y sus ojos eternamente apagados brillaron por las lágrimas de felicidad que empezaban a bajar por sus mejillas.
- ¿YoungWoon hyung? - preguntó todavía sin creer que su hermano estuviera de regreso - ¿de verdad eres tú? - extendió sus manos al frente, esperando encontrar a su hermano y no tardó en sentir el agarre de éste cuando lo abrazó con fuerza, tomando su cintura y alzándolo del suelo, aferró el cuello del mayor con sus brazos y feliz oía cómo le confirmaba lo que ya sabía pero que no podía creer; que de verdad estaba ahí, que de verdad había regresado luego de esos 5 largos años de ausencia - De verdad eres tú - soltó sus brazos del cuello de su hermano cuando éste lo dejó en el suelo de nuevo y llevó sus manos al rostro del más alto, reconociendo cada gesto, cada facción y encontrando, al llegar a sus labios, una sonrisa - De verdad eres tú - repitió en un susurro, las lágrimas todavía bajando por su rostro, sus brazos aferrándose de nuevo al cuerpo de su hyung en un abrazo que decía "te extrañe" "no te vuelvas a marchar" "no me dejes otra vez" mientras el llanto seguía presente y sentía su gesto correspondido.
Mi sueño frustrado (?) al fin se hace realidad y ya puedo hacer un RPG KangMin, espero que les guste y eso :3
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Última edición por Lucy Yagami el Dom Jul 10, 2011 4:48 pm, editado 1 vez

Lucy Yagami- Club*President

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Re: [KangMin] I Can't
-¿Quién eres?- esa melodiosa voz de niño molesto que tanto le agradaba, hizo sonreír al recién llegado, se estaba divirtiendo al no decir palabra, pero ya cansado y con ganas de abrazarle se puso delante del menor.
- ¿Es que ya no recuerdas a tu hyung? – El menor agudizó el oído para poder reconocer esa voz, conocía cada gesto del pequeño y sabía que le estaba costando trabajo reconocerle y es que 5 años no pasan en vano, su voz se había tornado mas grave- ¿Minnie?
Y al fin, luego de unos largos minutos esa sonrisa que tanto extrañaba se hizo presente, sus ojos brillaron como nunca lo que hizo que el mayor no pudiera evitar emocionarse. Se acercó al chico, a su pequeño secando las lágrimas que estaban brotando de aquellos ojos apagados para el resto.
-¿YoungWoon hyung?- escuchó preguntar- ¿de verdad eres tú?- dejó que las manos del chico que se acercaran y no pudo evitarlo, lo extrañaba, lo necesitaba y lo abrazó con fuerza tomando su cintura. Lo alzó un poco sabiendo que eso le agradaba al chico que sonrió. Lo escuchó sin decir palabra alguna, pero cuando el menor ya estaba mas calmado, lo dejo suavemente en el suelo y acarició la mejilla de su hermano.
-si, soy yo… y ni siquiera pienses que me volveré a ir, mis padres ya tuvieron suficiente con que me alejaran de ti 5 años, no podría soportar una hora más- era realmente sincero, el menor era su vida y lo único que añoró estos 5 años fue abrazarle y tenerle a su lado.
-yah… hyung appa y omma no están –el menor se mordió el labio inferior, sabía que cuando llegaran se llevarían la sorpresa de tener al mayor de los hermanos de vuelta- me dejaron con la maestra. DongHae me ayuda cuando ellos no están.
Alzó una ceja al escucharle, y analizó cada palabra. Cuando el menor nombró a ese chico, el interior del mayor ardió, ¿Cómo era posible que dejaran a SU Minnie con un desconocido?. Suspiró hondo, grabándose el nombre de aquel chico en la mente.
Abrazó al menor con fuerza por la espalda y lo llevó dentro. La maestra estaba dejando otros libros en la mesa, para la lectura semanal del chico.
-Annyong ¿Quién eres tu? - escucho la voz de la Ajuma. La miró y solo y afianzó más el agarre del menor.
-es mi hyung, seonsaeng. Mi hermano KangIn- el chico solo acariciaba los brazos del mayor que con el tiempo, había acondicionado su cuerpo.
La profesora solo miró al chico, recelosa por las muestras de cariño que tenía para con el menor. Definitivamente, aquello era bastante raro para ojos ajenos, pero no para ellos dos, quienes siempre habían sido inseparables.
*perdon por la tardanza, pero el trabajo no me dejaba tiempo, es algo corto, pero a medida que vaya avanzando la historia todo esto se ira descubriendo, definitivamente NO me agradó la profesora xDDDD
- ¿Es que ya no recuerdas a tu hyung? – El menor agudizó el oído para poder reconocer esa voz, conocía cada gesto del pequeño y sabía que le estaba costando trabajo reconocerle y es que 5 años no pasan en vano, su voz se había tornado mas grave- ¿Minnie?
Y al fin, luego de unos largos minutos esa sonrisa que tanto extrañaba se hizo presente, sus ojos brillaron como nunca lo que hizo que el mayor no pudiera evitar emocionarse. Se acercó al chico, a su pequeño secando las lágrimas que estaban brotando de aquellos ojos apagados para el resto.
-¿YoungWoon hyung?- escuchó preguntar- ¿de verdad eres tú?- dejó que las manos del chico que se acercaran y no pudo evitarlo, lo extrañaba, lo necesitaba y lo abrazó con fuerza tomando su cintura. Lo alzó un poco sabiendo que eso le agradaba al chico que sonrió. Lo escuchó sin decir palabra alguna, pero cuando el menor ya estaba mas calmado, lo dejo suavemente en el suelo y acarició la mejilla de su hermano.
-si, soy yo… y ni siquiera pienses que me volveré a ir, mis padres ya tuvieron suficiente con que me alejaran de ti 5 años, no podría soportar una hora más- era realmente sincero, el menor era su vida y lo único que añoró estos 5 años fue abrazarle y tenerle a su lado.
-yah… hyung appa y omma no están –el menor se mordió el labio inferior, sabía que cuando llegaran se llevarían la sorpresa de tener al mayor de los hermanos de vuelta- me dejaron con la maestra. DongHae me ayuda cuando ellos no están.
Alzó una ceja al escucharle, y analizó cada palabra. Cuando el menor nombró a ese chico, el interior del mayor ardió, ¿Cómo era posible que dejaran a SU Minnie con un desconocido?. Suspiró hondo, grabándose el nombre de aquel chico en la mente.
Abrazó al menor con fuerza por la espalda y lo llevó dentro. La maestra estaba dejando otros libros en la mesa, para la lectura semanal del chico.
-Annyong ¿Quién eres tu? - escucho la voz de la Ajuma. La miró y solo y afianzó más el agarre del menor.
-es mi hyung, seonsaeng. Mi hermano KangIn- el chico solo acariciaba los brazos del mayor que con el tiempo, había acondicionado su cuerpo.
La profesora solo miró al chico, recelosa por las muestras de cariño que tenía para con el menor. Definitivamente, aquello era bastante raro para ojos ajenos, pero no para ellos dos, quienes siempre habían sido inseparables.
*perdon por la tardanza, pero el trabajo no me dejaba tiempo, es algo corto, pero a medida que vaya avanzando la historia todo esto se ira descubriendo, definitivamente NO me agradó la profesora xDDDD


★Finally, KangIn Is Back!! ♥ ★
- Spoiler:




Shinya- Suju OMG!

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Re: [KangMin] I Can't
- Si, soy yo… y ni siquiera pienses que me volveré a ir, mis padres ya tuvieron suficiente con que me alejaran de ti 5 años, no podría soportar una hora más - escuchó que le decía el mayor cuando el abrazo terminó, completamente feliz de tener a su hermano de vuelta, a ese que siempre le cuidaba y que estaba con él sin importar nada.
- Yah… hyung, appa y omma no están – habló mordiéndose el labio inferior pensando en la, seguramente, no muy buena reacción de sus padres cuando regresaran y se encontraran con tremenda sorpresita - me dejaron con la maestra. DongHae me ayuda cuando ellos no están - agregó sabiendo que su hermano no conocía a la maestra ni mucho menos a DongHae, el hijo de esta y estando por demás seguro que no le había agradado la idea al mayor cuando sólo el silencio de su hermano le respondió.
Sintió los brazos de su hermano aferrarlo por la espalda al tiempo que lo guiaba hacia el interior de la casa, una vez dentro escuchó unos ruidos suponiendo que sería DongHae o su maestra, comprobando que era esta última cuando la escuchó hablar.
-Annyong ¿Quién eres tu? - escuchó que preguntaba, seguramente refiriéndose a su hyung, sintiendo los brazos de su hermano abrazarlo con más fuerza, dejándose hacer pues había extrañado estar así con el mayor.
- Es mi hyung, seonsaeng. Mi hermano KangIn - respondió ante el silencio de su hermano al tiempo que acariciaba aquellos brazos que rodeaban su cintura, notándolos más fuertes de como los recordaba pero igual de confortantes.
Hubo un silencio que no supo interpretar antes de que la maestra hablara de nuevo.
- Un gusto entonces - dijo la mayor, seguramente hablando a YoungWoon - SungMin, tus padres no me dijeron nada de esto pero supongo que con la llegada de tu hermano no te daré clases hoy ¿o si? - habló esta vez dirigiéndose al menor de todos.
- Ellos no sabían nada... ni yo tampoco - respondió simple pero con una sonrisa en los labios - fue una sorpresa - finalizó no pudiendo ocultar la felicidad que tenía y que se notaba en cada palabra que salía de su boca.
- Una sorpresa para ti - escuchó que su hermano le susurraba al oído para luego apoyar su cabeza en su hombro y no pudo evitar estremecerse.
- Yo los dejo solos, deben tener mucho de que hablar - dijo la voz de la mayor y luego pudo escuchar las pisadas de esta alejarse de donde estaban hasta que ya no las pudo escuchar más.
Junto con su hermano, se sentó en uno de los sillones de la sala, al lado de su hyung, manteniendo el abrazo todo lo posible y sintiendo las manos de este acariciar sus cabellos, ya había estado suficiente tiempo si KangIn como para soportar aún más. Disfrutando de esos momentos que pasaba con su hyung antes de que sus padres llegaran, temiendo que se enfadaran y de nueva cuenta enviaran YoungWoon lejos de él, rogando porque eso no pasará, recordando todo lo que sufrió cuando lo alejaron de su hermano al mandarlo a estudiar al extranjero.
Flash Back
- ¿Por qué hyung se tiene que ir? - preguntaba el niño de tan sólo 10 años con el llanto empapando su fino rostro - no quiero que se vaya - su voz rota delataba el dolor que el pequeño estaba sintiendo y sus ojos apagados estaban llenos de angustia.
- Ya te lo dije, SungMin - escuchó que le decía la voz de su madre - es por tu bien.
- Pero yo no quiero - volvio a repetir, comenzando a caminar sin sabér a dónde, buscando a su hermano que se mantenía en silencio - Hyung ¿dónde estás? - siguió, extendiendo sus brazos hasta que sintió que el mayor tomaba sus manos.
- Aquí estoy, Minnie - la voz de su hermano se escuchaba tan rota como la propia, sabía que su hyung no quería irse y por su culpa lo obligaban a hacerlo - No llores, Minnie, por favor no llores- sintió las manos de su hermano limpiar las lágrimas de su rostro y no pudo más, lloró sin control alguno al tiempo que abrazaba a su hermano con todas las fuerzas que tenía, no queriendo que lo separaran de él.
- Pero no quiero que te vayas, hyung, por favor no te vayas, quédate conmigo - sintió los brazos del mayor rodearlo y como su cuerpo convulsionaba por el llanto a la par del suyo - Es mi culpa, te prometo que voy a tener más cuidado pero por favor no te vayas - su rostro estaba escondido en el pecho del más alto, su respiración dificultosa a causa del llanto que no podía detener.
- No es tu culpa, SungMin, es mía por no haberte cuidado bien - podía notar la culpa que su hermano sentía en cada una de las palabras que le dedicaba y eso lo hacía sentir peor - Perdoname, por favor perdoname. Te prometo que voy a regresar y entonces me voy a quedar contigo siempre, siempre ¿escuchaste?
- No te vayas - era todo lo que podía decir, una y otra vez - si tu te vas, ¿quién me va a cuidar a mí? - su voz era apenas audible y las palabras salían entrecortadas debido a los sollozos.
- Nosotros - habló por primera vez su padre mientras lo alejaba del mayor - ahora, quédate con tu mamá. Vamos, YoungWoon - y luego de unas cuantas pisadas ya no escuchó más a su hermano ni a su padre. Se habían ido.
- ¡No, no quiero! - respondió desesperado al sentir que lo alejaban de su hermano y los brazos de su madre lo sostenían ahora - Omma, por favor, no quiero que hyung se vaya, por favor - intentando soltarse de los brazos de su madre pero no logrando nada, escuchando como esta le pedía perdón mientras él sólo podía llorar, llorar porque lo estaban alejando de YoungWoon, de su hermano, de su amigo, de su todo.
End Flash Back
- Hyung - llamó la atención de su hermano, estando todavía en la sala en la misma posición - ¿Recuerdas tu promesa? - preguntó bajito queriendo saber si su hermano recordaba lo que le había prometido el día que se fue, más aún, si de verdad se quedaría con él siempre, por siempre.
- Yah… hyung, appa y omma no están – habló mordiéndose el labio inferior pensando en la, seguramente, no muy buena reacción de sus padres cuando regresaran y se encontraran con tremenda sorpresita - me dejaron con la maestra. DongHae me ayuda cuando ellos no están - agregó sabiendo que su hermano no conocía a la maestra ni mucho menos a DongHae, el hijo de esta y estando por demás seguro que no le había agradado la idea al mayor cuando sólo el silencio de su hermano le respondió.
Sintió los brazos de su hermano aferrarlo por la espalda al tiempo que lo guiaba hacia el interior de la casa, una vez dentro escuchó unos ruidos suponiendo que sería DongHae o su maestra, comprobando que era esta última cuando la escuchó hablar.
-Annyong ¿Quién eres tu? - escuchó que preguntaba, seguramente refiriéndose a su hyung, sintiendo los brazos de su hermano abrazarlo con más fuerza, dejándose hacer pues había extrañado estar así con el mayor.
- Es mi hyung, seonsaeng. Mi hermano KangIn - respondió ante el silencio de su hermano al tiempo que acariciaba aquellos brazos que rodeaban su cintura, notándolos más fuertes de como los recordaba pero igual de confortantes.
Hubo un silencio que no supo interpretar antes de que la maestra hablara de nuevo.
- Un gusto entonces - dijo la mayor, seguramente hablando a YoungWoon - SungMin, tus padres no me dijeron nada de esto pero supongo que con la llegada de tu hermano no te daré clases hoy ¿o si? - habló esta vez dirigiéndose al menor de todos.
- Ellos no sabían nada... ni yo tampoco - respondió simple pero con una sonrisa en los labios - fue una sorpresa - finalizó no pudiendo ocultar la felicidad que tenía y que se notaba en cada palabra que salía de su boca.
- Una sorpresa para ti - escuchó que su hermano le susurraba al oído para luego apoyar su cabeza en su hombro y no pudo evitar estremecerse.
- Yo los dejo solos, deben tener mucho de que hablar - dijo la voz de la mayor y luego pudo escuchar las pisadas de esta alejarse de donde estaban hasta que ya no las pudo escuchar más.
Junto con su hermano, se sentó en uno de los sillones de la sala, al lado de su hyung, manteniendo el abrazo todo lo posible y sintiendo las manos de este acariciar sus cabellos, ya había estado suficiente tiempo si KangIn como para soportar aún más. Disfrutando de esos momentos que pasaba con su hyung antes de que sus padres llegaran, temiendo que se enfadaran y de nueva cuenta enviaran YoungWoon lejos de él, rogando porque eso no pasará, recordando todo lo que sufrió cuando lo alejaron de su hermano al mandarlo a estudiar al extranjero.
Flash Back
- ¿Por qué hyung se tiene que ir? - preguntaba el niño de tan sólo 10 años con el llanto empapando su fino rostro - no quiero que se vaya - su voz rota delataba el dolor que el pequeño estaba sintiendo y sus ojos apagados estaban llenos de angustia.
- Ya te lo dije, SungMin - escuchó que le decía la voz de su madre - es por tu bien.
- Pero yo no quiero - volvio a repetir, comenzando a caminar sin sabér a dónde, buscando a su hermano que se mantenía en silencio - Hyung ¿dónde estás? - siguió, extendiendo sus brazos hasta que sintió que el mayor tomaba sus manos.
- Aquí estoy, Minnie - la voz de su hermano se escuchaba tan rota como la propia, sabía que su hyung no quería irse y por su culpa lo obligaban a hacerlo - No llores, Minnie, por favor no llores- sintió las manos de su hermano limpiar las lágrimas de su rostro y no pudo más, lloró sin control alguno al tiempo que abrazaba a su hermano con todas las fuerzas que tenía, no queriendo que lo separaran de él.
- Pero no quiero que te vayas, hyung, por favor no te vayas, quédate conmigo - sintió los brazos del mayor rodearlo y como su cuerpo convulsionaba por el llanto a la par del suyo - Es mi culpa, te prometo que voy a tener más cuidado pero por favor no te vayas - su rostro estaba escondido en el pecho del más alto, su respiración dificultosa a causa del llanto que no podía detener.
- No es tu culpa, SungMin, es mía por no haberte cuidado bien - podía notar la culpa que su hermano sentía en cada una de las palabras que le dedicaba y eso lo hacía sentir peor - Perdoname, por favor perdoname. Te prometo que voy a regresar y entonces me voy a quedar contigo siempre, siempre ¿escuchaste?
- No te vayas - era todo lo que podía decir, una y otra vez - si tu te vas, ¿quién me va a cuidar a mí? - su voz era apenas audible y las palabras salían entrecortadas debido a los sollozos.
- Nosotros - habló por primera vez su padre mientras lo alejaba del mayor - ahora, quédate con tu mamá. Vamos, YoungWoon - y luego de unas cuantas pisadas ya no escuchó más a su hermano ni a su padre. Se habían ido.
- ¡No, no quiero! - respondió desesperado al sentir que lo alejaban de su hermano y los brazos de su madre lo sostenían ahora - Omma, por favor, no quiero que hyung se vaya, por favor - intentando soltarse de los brazos de su madre pero no logrando nada, escuchando como esta le pedía perdón mientras él sólo podía llorar, llorar porque lo estaban alejando de YoungWoon, de su hermano, de su amigo, de su todo.
End Flash Back
- Hyung - llamó la atención de su hermano, estando todavía en la sala en la misma posición - ¿Recuerdas tu promesa? - preguntó bajito queriendo saber si su hermano recordaba lo que le había prometido el día que se fue, más aún, si de verdad se quedaría con él siempre, por siempre.
[size=9]Bueno gente, acá les dejo mi parte, espero que les guste y así :3
Por cierto, a mi tampoco me cae la mestra esa -.-
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Lucy Yagami- Club*President

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Re: [KangMin] I Can't
Recordar la causa de su separación era realmente doloroso, pero ahora que tenía al menor recostado en sus piernas y sentía como su respiración se acompasaba, nada le importaba.
Estaba inserto en sus pensamientos, cuando la voz del menor lo sacó completamente de ellos, acaricio su cabello, sonriéndole.
-Hyung - llamó la atención de su hermano, estando todavía en la sala en la misma posición - ¿Recuerdas tu promesa? - preguntó bajito queriendo saber si su hermano recordaba lo que le había prometido el día que se fue, más aún, si de verdad se quedaría con él siempre, por siempre.
Sonrió, detuvo las caricias en el cabello del menor, suspiró recordando la promesa que le había hecho.
-Dije que no volvería a separarme de ti, y lo no lo haré Minnie- -lo alzó para abrazarle- no quiero dejarte nunca más, y si nuestros padres vuelven a hacerlo te llevo conmigo.
Al momento que dijo aquello, el menor solo lo abrazó con fuerza, sabía que sería una gran responsabilidad vivir solo con su hermano pero lo valía, porque ese pequeño era su mundo y estar lejos de él le había hecho demasiado daño.
-Appa no me dejará- el menor se sentó a su lado y apoyó la cabeza en el hombro del chico- se opondrá hyung… y no dejará que la profesora me de clases
-¿importa eso?- acaricio el rostro del menor con cariño- puedo pagarte una profesora mejor que esa- sonrió ante el asombro de su hermanito.
SungMin quedó algo sorprendido ante lo dicho por el mayor, pero solo lo abrazó, no quería perder tiempo.
- si appa no quiere dejarte ir conmigo, lo llevaré a juicio- susurró en su oído el mayor, provocando que el menor se estremeciera- tengo un amigo abogado, podría ganarle… ¿te irías conmigo?
El chico solo asintió con la cabeza, KangIn no daba mas de felicidad, no necesitaba nada mas si podía estar junto a su hermano menor.
SungMin a pesar de no ver absolutamente nada, sus ojos irradiaban un brillo especial cada vez que sentía las caricias de su hyung; KangIn por su parte, estaba mucho más tranquilo cuando tenía a su pequeño cerca.
Flash Back
-bastante lindo el de la foto- dijo un chico de contextura algo delgada, mirando con un deje de deseo la foto que le había arrebatado a KangIn.
El más alto de un tirón tomó la foto e inmediatamente la guardó en su billetera mirando con odio al chico.
-no lo mires con esos ojos- le amenazó tajante- ni siquiera pienses en perversiones con él.
El chico delgado le miró y se largó a reír, tomándose el estómago. KangIn solo pateó la cama para hacerlo caer, su compañero de cuarto sabía como hacerlo enojar.
-es un niño, hermoso, pero no van conmigo, lo sabes- HeeChul lo abrazó- pero parece que a ti te gusta, sabes que eso es incesto ¿no?
Fin del falash back
-hyung… -nuevamente la voz del menor lo sacaba de sus pensamientos, aquel recuerdo le venía matando desde que supo que volvería a ver al menor- ¿por qué estás tan callado?
-pienso cosas pequeño- sonrió acariciandole la punta de la nariz- vamos, quiero dormir. Supongo que mi habitación quedó intacta.
-estaba intacta cuando te fuiste, pero empecé a ocuparla yo. La mía la ocupa DongHae cuando se queda- no podía ocultarle nada, era su hermano y tenía que saber todo en cuanto hacía. Notó que el mayor comenzó a caminar, con la respiración algo agitada, lo que solo quería decir una cosa: KangIn estaba molesto y no sabía la razón.
*perdon la demora, el trabajo no me deja actualizar a cada momento u.u
Estaba inserto en sus pensamientos, cuando la voz del menor lo sacó completamente de ellos, acaricio su cabello, sonriéndole.
-Hyung - llamó la atención de su hermano, estando todavía en la sala en la misma posición - ¿Recuerdas tu promesa? - preguntó bajito queriendo saber si su hermano recordaba lo que le había prometido el día que se fue, más aún, si de verdad se quedaría con él siempre, por siempre.
Sonrió, detuvo las caricias en el cabello del menor, suspiró recordando la promesa que le había hecho.
-Dije que no volvería a separarme de ti, y lo no lo haré Minnie- -lo alzó para abrazarle- no quiero dejarte nunca más, y si nuestros padres vuelven a hacerlo te llevo conmigo.
Al momento que dijo aquello, el menor solo lo abrazó con fuerza, sabía que sería una gran responsabilidad vivir solo con su hermano pero lo valía, porque ese pequeño era su mundo y estar lejos de él le había hecho demasiado daño.
-Appa no me dejará- el menor se sentó a su lado y apoyó la cabeza en el hombro del chico- se opondrá hyung… y no dejará que la profesora me de clases
-¿importa eso?- acaricio el rostro del menor con cariño- puedo pagarte una profesora mejor que esa- sonrió ante el asombro de su hermanito.
SungMin quedó algo sorprendido ante lo dicho por el mayor, pero solo lo abrazó, no quería perder tiempo.
- si appa no quiere dejarte ir conmigo, lo llevaré a juicio- susurró en su oído el mayor, provocando que el menor se estremeciera- tengo un amigo abogado, podría ganarle… ¿te irías conmigo?
El chico solo asintió con la cabeza, KangIn no daba mas de felicidad, no necesitaba nada mas si podía estar junto a su hermano menor.
SungMin a pesar de no ver absolutamente nada, sus ojos irradiaban un brillo especial cada vez que sentía las caricias de su hyung; KangIn por su parte, estaba mucho más tranquilo cuando tenía a su pequeño cerca.
Flash Back
-bastante lindo el de la foto- dijo un chico de contextura algo delgada, mirando con un deje de deseo la foto que le había arrebatado a KangIn.
El más alto de un tirón tomó la foto e inmediatamente la guardó en su billetera mirando con odio al chico.
-no lo mires con esos ojos- le amenazó tajante- ni siquiera pienses en perversiones con él.
El chico delgado le miró y se largó a reír, tomándose el estómago. KangIn solo pateó la cama para hacerlo caer, su compañero de cuarto sabía como hacerlo enojar.
-es un niño, hermoso, pero no van conmigo, lo sabes- HeeChul lo abrazó- pero parece que a ti te gusta, sabes que eso es incesto ¿no?
Fin del falash back
-hyung… -nuevamente la voz del menor lo sacaba de sus pensamientos, aquel recuerdo le venía matando desde que supo que volvería a ver al menor- ¿por qué estás tan callado?
-pienso cosas pequeño- sonrió acariciandole la punta de la nariz- vamos, quiero dormir. Supongo que mi habitación quedó intacta.
-estaba intacta cuando te fuiste, pero empecé a ocuparla yo. La mía la ocupa DongHae cuando se queda- no podía ocultarle nada, era su hermano y tenía que saber todo en cuanto hacía. Notó que el mayor comenzó a caminar, con la respiración algo agitada, lo que solo quería decir una cosa: KangIn estaba molesto y no sabía la razón.
*perdon la demora, el trabajo no me deja actualizar a cada momento u.u


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Re: [KangMin] I Can't
Sintió las caricias de su hermano mayor detenerse y lueg escuchó el suspiro que salió de lso labios ajenos.
- Dije que no volvería a separarme de ti, y lo no lo haré Minnie - sintió que su hyung lo instaba a levantarse y al instante siguiente, los fuertes brazos rodeando su cuerpo - no quiero dejarte nunca más, y si nuestros padres vuelven a hacerlo te llevo conmigo.
Esas palabras lo hicieron sumamente feliz pues significaba que su hermano de verdad estaba dispuesto a cumplir su promesa, a no dejarlo jamás, a quedarse siempre con él. Se abrazó a YoungWoon con fuerza, no queriendo alejarse ni un sólo momento de esa persona que lo hacía sentir tan tranquilo y pleno con su sola presencia, de ese que le cuidaba por sobre todas las cosas y a quien quiería con todas sus fuerzas.
Sin embargo y ante toda la felicidad que el reencuentro y las palabras de YoungWoon le causaban, una sola preocupación de la que nacían muchas más se instaló en su pecho opacando ese sentimiento de alegría.
-Appa no me dejará - habló bajito sentándose al lado de su hermano y apoyando la cabeza en el hombro del chico - se opondrá hyung… y no dejará que la profesora me de clases - no quería eso, no quería que sus padres le cortaran con el único lazo que lo unía al mundo exterior. Viviendo siempre encerrado por el miedo de sus padres de que le pasara algo su profesora y el hijo de esta, DongHae, eran lo único que lo alejaba de eso y sabía que si la profesora se iba lo más seguro era que DongHae lo hiciera también.
- ¿Importa eso? - escuchó la voz de su hermano al tiempo que sentía la caricia que depositaba en su rostro lo cual lo calmo un poco - puedo pagarte una profesora mejor que esa - abrió sus ojos dejando ver un poco del asombro que sentía ante las palabras del mayor y solo atinó a abrazarlo de nueva cuenta, como si con tan solo pensar en alejarse de él un poco su cuerpo reaccionara y lo buscara de forma desdesperada.
- Si appa no quiere dejarte ir conmigo, lo llevaré a juicio - escuchó el susurro directo en su oído y no pudo evitar estremecerse ente ello - tengo un amigo abogado, podría ganarle… ¿te irías conmigo?
Eso le asustó, esas últimas palabras dichas por su hermano habían causado que su piel se erizara y un escalofrío recorriera su espalda, sin embargo y pese a los nervios que sentía ante la existencia de esa posibilidad, asintió con la cabeza mientras sus ojos, como pocas veces, brillaban ante las caricias y mimos que le daba su hermano.
Pasó un momento en el que ninguno de los dos dijo nada y SungMin, movido por la curiosidad que le generaba el saber qué era lo que hacía que su hyung estuviera tan tranquilo y sin decir nada, concentrado únicamente en acariciar sus cabellos.
- Hyung… - susurró despacio, sacando a su hermano de si ensimismamiento - ¿por qué estás tan callado?
- Pienso cosas, pequeño - y una caricia llego a la punta de su nariz de parte de KangIn - vamos, quiero dormir. Supongo que mi habitación quedó intacta. - le habló al tiempo que lo sentía enderezarse un poco en su asiento.
- Estaba intacta cuando te fuiste, pero empecé a ocuparla yo. - le dijo esperando que su hermano no se molestara por haber ocupado su habitación - La mía la ocupa DongHae cuando se queda - agregó pues no podía ocultarle nada, era su hermano y tenía que saber todo en cuanto hacía.
Notó que el mayor comenzó a caminar, con la respiración algo agitada, lo que solo quería decir una cosa: KangIn estaba molesto y no sabía la razón.
A penas pasaron unos instantes y se levantó del sofá en el que momentos antes había estado con su hermano para intentar seguirle, escuchó el ruido cerca de las escaleras por lo que se encaminó hasta ahí valiéndose de lo que en su memoria había de todo lo que estaba en la casa.
Estaba asustado, tenía miedo porque su hermano estaba enojado con él, ¿qué había hecho? ¿qué había dicho? Pensaba que quizás su hermano se molestó por lo de su habitaión y se sintió culpable y triste; KangIn a penas llegaba y él ya lo hacía enojar. Su hyung nunca antes se había molestado con él y el que lo hiciera ahora lo descolocaba pues no sabái cómo reaccionar y por la misma frustración, unas traviesas lagrimas se comenzaron a formar en sus ojos.
Iba algo rápido por tratar de alcanzar a su hyung que no se dió cuenta de que había llegado al pie de las escaleras y siguió caminando hasta que tropezó con el primer escalón de la misma. Un quejido salió de su boca y estando seguro de que caería al suelo, cerro los ojos de manera instintiva esperando el golpe, golpe que nunca llegó ya que unos brazos lo rodearon y evitaron que cayera, unos brazos fuertes, los brazos de su hermano.
- ¿Hyung? - habló entre hipidos - Perdoname, no quería hacerte enojar, por favor no te enfades conmigo - siguió hablando con la voz rota, aferrando sus brazos al cuello de su hermano.
- Minnie - sintió cómo lo separa un poco de su cuerpo - no llores - su voz se escuchaba como dolida y sintió las manos de su hermano limpiar las lagrimas que corrían por sus mejillas - por favor, no llores. No estoy molesto contigo porque tomaras mi habitación es sólo que... - hubo una leve pausa que a SungMin le hizo preocupar y luego un suspiro - Nada, no es nada, pequeño - finalizó dejándolo con la duda.
- Pero... - iba a hablar pero un dedo sobre sus labios se lo impidió.
- Shh... - sintió una última caricia en su rostro limpiando el rastro del llanto y luego un beso en la frente - Estoy cansado, vamos a dormir. - YoungWoon tomó su mano, entrelazando sus dedos y le guió escaleras arriba hacía la que ahora era la habitación de ambos.
Camino con su hermano feliz de que no estuviera enfadado con él pero preocupado todavía por lo que no le había querido decir. Llegando a la habitación ambos se recostaron y SungMin apoyó su cabeza en el pecho de su hyung, abrazándose al torso de este mientras el mayor lo acunaba en sus brazos y dejaba un beso en sus cabellos antes de quedarse dormido.
- Dije que no volvería a separarme de ti, y lo no lo haré Minnie - sintió que su hyung lo instaba a levantarse y al instante siguiente, los fuertes brazos rodeando su cuerpo - no quiero dejarte nunca más, y si nuestros padres vuelven a hacerlo te llevo conmigo.
Esas palabras lo hicieron sumamente feliz pues significaba que su hermano de verdad estaba dispuesto a cumplir su promesa, a no dejarlo jamás, a quedarse siempre con él. Se abrazó a YoungWoon con fuerza, no queriendo alejarse ni un sólo momento de esa persona que lo hacía sentir tan tranquilo y pleno con su sola presencia, de ese que le cuidaba por sobre todas las cosas y a quien quiería con todas sus fuerzas.
Sin embargo y ante toda la felicidad que el reencuentro y las palabras de YoungWoon le causaban, una sola preocupación de la que nacían muchas más se instaló en su pecho opacando ese sentimiento de alegría.
-Appa no me dejará - habló bajito sentándose al lado de su hermano y apoyando la cabeza en el hombro del chico - se opondrá hyung… y no dejará que la profesora me de clases - no quería eso, no quería que sus padres le cortaran con el único lazo que lo unía al mundo exterior. Viviendo siempre encerrado por el miedo de sus padres de que le pasara algo su profesora y el hijo de esta, DongHae, eran lo único que lo alejaba de eso y sabía que si la profesora se iba lo más seguro era que DongHae lo hiciera también.
- ¿Importa eso? - escuchó la voz de su hermano al tiempo que sentía la caricia que depositaba en su rostro lo cual lo calmo un poco - puedo pagarte una profesora mejor que esa - abrió sus ojos dejando ver un poco del asombro que sentía ante las palabras del mayor y solo atinó a abrazarlo de nueva cuenta, como si con tan solo pensar en alejarse de él un poco su cuerpo reaccionara y lo buscara de forma desdesperada.
- Si appa no quiere dejarte ir conmigo, lo llevaré a juicio - escuchó el susurro directo en su oído y no pudo evitar estremecerse ente ello - tengo un amigo abogado, podría ganarle… ¿te irías conmigo?
Eso le asustó, esas últimas palabras dichas por su hermano habían causado que su piel se erizara y un escalofrío recorriera su espalda, sin embargo y pese a los nervios que sentía ante la existencia de esa posibilidad, asintió con la cabeza mientras sus ojos, como pocas veces, brillaban ante las caricias y mimos que le daba su hermano.
Pasó un momento en el que ninguno de los dos dijo nada y SungMin, movido por la curiosidad que le generaba el saber qué era lo que hacía que su hyung estuviera tan tranquilo y sin decir nada, concentrado únicamente en acariciar sus cabellos.
- Hyung… - susurró despacio, sacando a su hermano de si ensimismamiento - ¿por qué estás tan callado?
- Pienso cosas, pequeño - y una caricia llego a la punta de su nariz de parte de KangIn - vamos, quiero dormir. Supongo que mi habitación quedó intacta. - le habló al tiempo que lo sentía enderezarse un poco en su asiento.
- Estaba intacta cuando te fuiste, pero empecé a ocuparla yo. - le dijo esperando que su hermano no se molestara por haber ocupado su habitación - La mía la ocupa DongHae cuando se queda - agregó pues no podía ocultarle nada, era su hermano y tenía que saber todo en cuanto hacía.
Notó que el mayor comenzó a caminar, con la respiración algo agitada, lo que solo quería decir una cosa: KangIn estaba molesto y no sabía la razón.
A penas pasaron unos instantes y se levantó del sofá en el que momentos antes había estado con su hermano para intentar seguirle, escuchó el ruido cerca de las escaleras por lo que se encaminó hasta ahí valiéndose de lo que en su memoria había de todo lo que estaba en la casa.
Estaba asustado, tenía miedo porque su hermano estaba enojado con él, ¿qué había hecho? ¿qué había dicho? Pensaba que quizás su hermano se molestó por lo de su habitaión y se sintió culpable y triste; KangIn a penas llegaba y él ya lo hacía enojar. Su hyung nunca antes se había molestado con él y el que lo hiciera ahora lo descolocaba pues no sabái cómo reaccionar y por la misma frustración, unas traviesas lagrimas se comenzaron a formar en sus ojos.
Iba algo rápido por tratar de alcanzar a su hyung que no se dió cuenta de que había llegado al pie de las escaleras y siguió caminando hasta que tropezó con el primer escalón de la misma. Un quejido salió de su boca y estando seguro de que caería al suelo, cerro los ojos de manera instintiva esperando el golpe, golpe que nunca llegó ya que unos brazos lo rodearon y evitaron que cayera, unos brazos fuertes, los brazos de su hermano.
- ¿Hyung? - habló entre hipidos - Perdoname, no quería hacerte enojar, por favor no te enfades conmigo - siguió hablando con la voz rota, aferrando sus brazos al cuello de su hermano.
- Minnie - sintió cómo lo separa un poco de su cuerpo - no llores - su voz se escuchaba como dolida y sintió las manos de su hermano limpiar las lagrimas que corrían por sus mejillas - por favor, no llores. No estoy molesto contigo porque tomaras mi habitación es sólo que... - hubo una leve pausa que a SungMin le hizo preocupar y luego un suspiro - Nada, no es nada, pequeño - finalizó dejándolo con la duda.
- Pero... - iba a hablar pero un dedo sobre sus labios se lo impidió.
- Shh... - sintió una última caricia en su rostro limpiando el rastro del llanto y luego un beso en la frente - Estoy cansado, vamos a dormir. - YoungWoon tomó su mano, entrelazando sus dedos y le guió escaleras arriba hacía la que ahora era la habitación de ambos.
Camino con su hermano feliz de que no estuviera enfadado con él pero preocupado todavía por lo que no le había querido decir. Llegando a la habitación ambos se recostaron y SungMin apoyó su cabeza en el pecho de su hyung, abrazándose al torso de este mientras el mayor lo acunaba en sus brazos y dejaba un beso en sus cabellos antes de quedarse dormido.
Mil disculpas por la demora pero de verdad que no había podido escribir nada concreto y lindo, igual las cosas no quedaron del todo bien -creo yo- pero por fin pude llegar a la parte que quería :)
Pasen y dejen sus comentarios --> aquí

Lucy Yagami- Club*President

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Re: [KangMin] I Can't
Llegaron a la habitación, KangIn abrió la puerta y de inmediato se notó que SungMin la ocupaba. Solo esbozó una sonrisa al ver la cantidad de peluches sobre la cama y sentir el aroma a vainilla que emanaba de todos los rincones del lugar.
-Minnie- se acercó al menor y le acarició el rostro- no quiero que DongHae ocupe tu habitación –tenía que decirlo, el solo hecho de imaginarse al chico en la cama de su hermano lo hacía sentir celos.
El rostro de SungMin se descolocó un poco ante lo que había escuchado, era obvio que DongHae se había convertido en uno de los mejores amigos del menor, eran de su misma edad y este chico bailarín le había enseñado cosas del mundo exterior que no podía ver.
-¿por... por qué?- se atrevió a preguntar, no quería hacer enfadar de nuevo a su hermano.
Se quedó en silencio un momento, las palabras de HeeChul le daban vueltas y esas reacciones lo hacían sentir un poco nervioso, si… admitía que sentía celos, porque obviamente DongHae era un real desconocido, pero había algo mas. No quería darle crédito a las palabras de su hyung.
-porque simplemente no quiero que tu habitación huela a alguien que no conozco- una excusa poco convincente, pero el menor estaba entendiendo la situación.
El menor asintió, no quería hacer lo contrario de su hyung, lo abrazó y el mayor solo acariciaba su cabello al sentir esa calidez que el menor emanaba.
-le diré a Hae que no puede quedarse más- susurró aún sin entender el por qué de la reacción del mayor que solo asintió ante lo que escuchaba.
“te quiero solo para mi” pensó para si mismo KangIn. Removió su cabeza no dando crédito a sus pensamientos, analizaba cada palabra que le había dicho HeeChul y al fin se dio cuenta de sus verdaderos sentimientos hacia el menor, su hermano…
SungMin se dio cuenta nuevamente que su hermano estaba en silencio, se preguntaba mil veces las razones de aquello y no entendía absolutamente nada de las reacciones de este.
“debe estar cansado” pensó aun abrazado al cuerpo del mayor, sintiendo como su corazón latía más rápido de lo normal alzó una de sus manos para tocar el rostro de KangIn y se sorprendió al sentir aquel sutil rechazo.
Aquel simple gesto, hizo que SungMin sintiera un vacío en el estómago, su hermano jamás le había rechazado una caricia.
-Minnie, vamos a dormir ¿si?- su voz se notaba algo apagada, KangIn se había dado cuenta de todo lo que sentía por su hermano. Dio un largo suspiro, tomó la mano del menor y lo guió hasta su cama que no estaba lejos.
Lo recostó a su lado y lo abrazó con fuerza, cerrando los ojos, quedandose nuevamente en silencio, inserto en sus pensamientos.
-hyung, ¿Qué te ocurre?- la pregunta sacó de su mundo al mayor, quien solo lo miró y sonrió, amaba la inocencia de su hermano.
*mil perdon por la demora, pero aqui está la continuacion de esto, espero les guste.

Shinya- Suju OMG!

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Re: [KangMin] I Can't
Entró a la habitación siendo guiado por su hermano quien abrió y cerró la puerta del lugar.
- Minnie - escuchó que su hermano le llamaba y al poco sintió al mayor acariciando su rostro - no quiero que DongHae ocupe tu habitación – eso lo descolocó, no se esperaba que su hermano le fuera a decir eso.
DongHae era el único amigo que tenía, el único que había sabido estar a su lado sin dejarlo atrás o hacerlo sentir inútil y la relación de amistad que tenía con su menor era demasiado fuerte, llegando al punto en que ambos necesitaban de la compañía del otro y por eso mismo SungMin sabía que le sería muy difícil separse de su dongsaeng.
- ¿Por... por qué? - preguntó titubeando, temiendo hacer enojar a su hermano.
Hubo en silencio por parte de su hyung que no supo cómo interpretar, lo notaba un tanto tenso y por un momento creyó que lo había hecho enfadar, sin embargo, al poco la voz del más alto se hizo notar.
- Porque simplemente no quiero que tu habitación huela a alguien que no conozco - esa respuesta le sorprendió un poco al principio pero, aún así, haría lo que su hyung le decía.
Asintió en silencio y se abrazó al mayor, necesitando estar en contacto con él, lo ansiaba a penas lo soltaba. Sentía las caricias de su hermano en sus cabellos, cuánto lo había extrañado, cuánto había necesitado sentir que su hyung lo protegía como ahora.
- Le diré a Hae que no puede quedarse más - habló en un susurro, sin terminar de entender por qué su hermano reaccionaba así por lo de su amigo pero queriendo creer que era mera desconfianza por no conocer al menor.
Notaba el cuerpo de YoungWoon tenso, aún mientras lo abrazaba y que volvía a quedarse en silencio. No entendía qué le pasaba a su hermano ni por qué se portaba así con él, no era el mismo que antes lo llenaba de mimos a cada momento que pasaban juntos, no era el mismo que lo abrazaba y hacía que se quedaran así por largo tiempo.
Creyendo que quizás el mayor estaba cansado por el viaje, intentó mantenerse tranquilo, su corazón golpeaba con fuerza su pecho, la emoción de estar juntos otra vez, notando en el abrazo que el mayor se encontraba en la misma situación. Alzó una de sus manos para tocar el rostro de su hyung, tratando de reconocer cada facción del mas alto, cada gesto que antes no estaba pero sintió que su corazón se contraía cuando sintió que el mayor movió su rostro, impidiendo su mano llegara a rozarlo si quiera. No fue un movimiento tosco pero fue suficiente para que se sintiera morir, KangIn nunca antes había rechazado su contacto, era, de hecho, la única persona que lo dejaba tocar su rostro por horas enteras si eso era lo que quería, ¿por qué ahora se negaba?
- Minnie, vamos a dormir ¿si? - la voz de su hermano se notaba apagada, queriendo creer, una vez más, que solo era cansancio y nada entre ellos había cambiado. Se dejó guíar por el otro hasta la cama, recostándose al lado del mayor y abrazándose a él con fuerza.
Pero no era eso, estaba totalmente seguro de que algo le pasaba al mayor, de que había algo que lo hacía portarse así con él.
- Hyung, ¿qué te ocurre? - preguntó sin poderse contener, esperando que el mayor está vez le respondiera con algo diferente a un simple "no pasa nada", estaba nervioso pero quería que le dijera la verdad.
- No me pasa nada, Minnie - escuchó la respuesta del mayor, sintiendo un ligero toque en su nariz -. ¿Por qué lo preguntas?
- Es que... - no sabía qué decirle a su hermano, ¿cómo decirle que se sentía mal por algo que ni él terminaba de entender? - no sé, siento que estás raro, que... - su voz se escuchaba dolida y un tanto preocupada pero un dedo sobre sus labios le hizo guardar silencio y ésta vez fue el mayor quien habló.
- Solo estoy cansado, pequeño - notaba algo en su voz, algo raro pero no dijo nada -. No es nada más que eso, tú no tienes de qué preocuparte, ¿estamos? - eso no lo convencía, su ceño estaba levemente fruncido pero una caricia por parte de su hermano le hizo deshacer ese gesto.
- ¿De verdad sólo estás cansado? - cuestionó esta vez, incorporándose un poco en la cama hasta quedar sentado, queriendo estar seguro de lo que su hermano le decía, ¿qué era ese tono extraño en su voz cuando le respondió?
- ¿Alguna vez te he mentido? - escuchó la pregunta del otro y se apresuró a negar fervientemente con la cabeza, respondiendo con ahínco en silencio - ¿Entonces?
- Pero... es que... - no tenía cómo darle la contra al mayor sin embargo, seguía sintiendo que algo pasaba y no le quería decir.
Unos pasos cerca de la puerta de la habitación se hicieron escuchar, eran pasos apresurados y de inmediato los reconocio, eran los pasos de DongHae que seguramente ya regresaba de la escuela. Guardó silencio sintiéndose algo nervioso sin estar seguro del por qué, a los segundos la puerta se abrió y la voz del chico se hizo escuchar.
- ¡Hyung ya...! - la voz alegre y cantarina de su amigo se calló de pronto y supuso que era por la sorpresa de ver a su hermano - llegué. ¿Quién es él? - esuchó que le preguntaba y a penas iba a responder cuando su hermano lo interrumpió.
- ¿Quién soy yo? - sintió que su hermano se levantaba de la cama -. Soy YoungWoon, el hermano de SungMin - su voz, la voz de su hermano se notaba molesta de nuevo -. Ahora yo te pregunto, ¿quién eres tú? ¿por qué entras así sin avisar? - se quedó quieto en su lugar, notando que su hermano daba un par de pasos y luego se detenía, no sabía si hablar o no, su hermano se notaba de verdad molesto.
El silencio se hizo en el lugar, percibía solamente las respiraciones de los tres. No quería que KangIn se molestara con él, no quería que se molestara con DongHae, él era su amigo y tenían ambos esa confianza con el otro. ¿Qué haría?
Disculpen que me demorara pero aquí está ya la conti, espero que les guste y así :3
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- Minnie - escuchó que su hermano le llamaba y al poco sintió al mayor acariciando su rostro - no quiero que DongHae ocupe tu habitación – eso lo descolocó, no se esperaba que su hermano le fuera a decir eso.
DongHae era el único amigo que tenía, el único que había sabido estar a su lado sin dejarlo atrás o hacerlo sentir inútil y la relación de amistad que tenía con su menor era demasiado fuerte, llegando al punto en que ambos necesitaban de la compañía del otro y por eso mismo SungMin sabía que le sería muy difícil separse de su dongsaeng.
- ¿Por... por qué? - preguntó titubeando, temiendo hacer enojar a su hermano.
Hubo en silencio por parte de su hyung que no supo cómo interpretar, lo notaba un tanto tenso y por un momento creyó que lo había hecho enfadar, sin embargo, al poco la voz del más alto se hizo notar.
- Porque simplemente no quiero que tu habitación huela a alguien que no conozco - esa respuesta le sorprendió un poco al principio pero, aún así, haría lo que su hyung le decía.
Asintió en silencio y se abrazó al mayor, necesitando estar en contacto con él, lo ansiaba a penas lo soltaba. Sentía las caricias de su hermano en sus cabellos, cuánto lo había extrañado, cuánto había necesitado sentir que su hyung lo protegía como ahora.
- Le diré a Hae que no puede quedarse más - habló en un susurro, sin terminar de entender por qué su hermano reaccionaba así por lo de su amigo pero queriendo creer que era mera desconfianza por no conocer al menor.
Notaba el cuerpo de YoungWoon tenso, aún mientras lo abrazaba y que volvía a quedarse en silencio. No entendía qué le pasaba a su hermano ni por qué se portaba así con él, no era el mismo que antes lo llenaba de mimos a cada momento que pasaban juntos, no era el mismo que lo abrazaba y hacía que se quedaran así por largo tiempo.
Creyendo que quizás el mayor estaba cansado por el viaje, intentó mantenerse tranquilo, su corazón golpeaba con fuerza su pecho, la emoción de estar juntos otra vez, notando en el abrazo que el mayor se encontraba en la misma situación. Alzó una de sus manos para tocar el rostro de su hyung, tratando de reconocer cada facción del mas alto, cada gesto que antes no estaba pero sintió que su corazón se contraía cuando sintió que el mayor movió su rostro, impidiendo su mano llegara a rozarlo si quiera. No fue un movimiento tosco pero fue suficiente para que se sintiera morir, KangIn nunca antes había rechazado su contacto, era, de hecho, la única persona que lo dejaba tocar su rostro por horas enteras si eso era lo que quería, ¿por qué ahora se negaba?
- Minnie, vamos a dormir ¿si? - la voz de su hermano se notaba apagada, queriendo creer, una vez más, que solo era cansancio y nada entre ellos había cambiado. Se dejó guíar por el otro hasta la cama, recostándose al lado del mayor y abrazándose a él con fuerza.
Pero no era eso, estaba totalmente seguro de que algo le pasaba al mayor, de que había algo que lo hacía portarse así con él.
- Hyung, ¿qué te ocurre? - preguntó sin poderse contener, esperando que el mayor está vez le respondiera con algo diferente a un simple "no pasa nada", estaba nervioso pero quería que le dijera la verdad.
- No me pasa nada, Minnie - escuchó la respuesta del mayor, sintiendo un ligero toque en su nariz -. ¿Por qué lo preguntas?
- Es que... - no sabía qué decirle a su hermano, ¿cómo decirle que se sentía mal por algo que ni él terminaba de entender? - no sé, siento que estás raro, que... - su voz se escuchaba dolida y un tanto preocupada pero un dedo sobre sus labios le hizo guardar silencio y ésta vez fue el mayor quien habló.
- Solo estoy cansado, pequeño - notaba algo en su voz, algo raro pero no dijo nada -. No es nada más que eso, tú no tienes de qué preocuparte, ¿estamos? - eso no lo convencía, su ceño estaba levemente fruncido pero una caricia por parte de su hermano le hizo deshacer ese gesto.
- ¿De verdad sólo estás cansado? - cuestionó esta vez, incorporándose un poco en la cama hasta quedar sentado, queriendo estar seguro de lo que su hermano le decía, ¿qué era ese tono extraño en su voz cuando le respondió?
- ¿Alguna vez te he mentido? - escuchó la pregunta del otro y se apresuró a negar fervientemente con la cabeza, respondiendo con ahínco en silencio - ¿Entonces?
- Pero... es que... - no tenía cómo darle la contra al mayor sin embargo, seguía sintiendo que algo pasaba y no le quería decir.
Unos pasos cerca de la puerta de la habitación se hicieron escuchar, eran pasos apresurados y de inmediato los reconocio, eran los pasos de DongHae que seguramente ya regresaba de la escuela. Guardó silencio sintiéndose algo nervioso sin estar seguro del por qué, a los segundos la puerta se abrió y la voz del chico se hizo escuchar.
- ¡Hyung ya...! - la voz alegre y cantarina de su amigo se calló de pronto y supuso que era por la sorpresa de ver a su hermano - llegué. ¿Quién es él? - esuchó que le preguntaba y a penas iba a responder cuando su hermano lo interrumpió.
- ¿Quién soy yo? - sintió que su hermano se levantaba de la cama -. Soy YoungWoon, el hermano de SungMin - su voz, la voz de su hermano se notaba molesta de nuevo -. Ahora yo te pregunto, ¿quién eres tú? ¿por qué entras así sin avisar? - se quedó quieto en su lugar, notando que su hermano daba un par de pasos y luego se detenía, no sabía si hablar o no, su hermano se notaba de verdad molesto.
El silencio se hizo en el lugar, percibía solamente las respiraciones de los tres. No quería que KangIn se molestara con él, no quería que se molestara con DongHae, él era su amigo y tenían ambos esa confianza con el otro. ¿Qué haría?
Disculpen que me demorara pero aquí está ya la conti, espero que les guste y así :3
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Lucy Yagami- Club*President

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Re: [KangMin] I Can't
-¿Alguna vez te he mentido?-¡No, podía! Definitivamente decirle la verdad a su pequeño hermano no era una opción en aquel momento. Ni ahora, ni muy probablemente nunca.
Ahogó un suspiro en su garganta, sintiendo el ardor del engaño carcomiendo sus músculos internos. Y es que si bien HeeChul lo había hecho darse cuenta de aquello a lo que se había cegado por tantos años, de una forma mil veces más horrible que Sungmin, el saber que un desconocido había entrado en la vida de su dongsaeng no sólo le enervaba la sangre, también, de algún modo… le dolía.
Su corazón palpitaba con un golpeteo irregular casi agónico, casi suplicante. Él no había estado con Sungmin durante esos cinco años, él no había limpiado sus lágrimas ni besado sus cabellos a la lora de dormir… Él no había pasado sus tardes cuidando que sus juegos no lo lastimaran, él no había resarcido su error… él no era quien en ese tiempo tan corto y tan jodidamente largo durante esos años había hecho que las sonrisas de sol, con dientes de perla brotaran de esos labios de carmín acorazonado que tanto lo llevaban a su perdición, ¡a su pecado!
Vio con una expresión de muda congoja como el chiquillo movía la cabeza de arriba abajo, negando con absoluta seguridad, y se sintió un poco más desgraciado de lo que ya era.
-¿Entonces?-continuó fingiendo lo mejor que Heechul hyung le había enseñado durante ese tiempo el tono de voz convincente y determinado de quien tiene el control de la situación, aunque para él nada estaba más lejos de la verdad.
-Pero... es que...-le intentó replicar sin embargo antes de que llegara a decir algo, lo vio contraer el gesto cuando una serie de sonidos impacientes se escucharon por el pasillo, y de pronto la puerta se abrió como si un huracán entrara por ella.
Aunque lo que estaba delante del umbral distaba mucho de ser algo tan simpático para KangIn como lo era un peligroso y mortal fenómeno meteorológico, era un chico, común y corriente.
El extraño chiquillo los miró con una mueca confusa y el mayor de todos entendió las palabras de saludo que se perdieron en un susurro de incredulidad al verlos tendidos en la cama, abrazados el uno al otro como si la vida se les fuera en ello.
-¿Quién es él?-esa pregunta le golpeó el estómago con la potencia de un boxeador de peso pesado. KangIn se sintió a si mismo entornado los ojos y apretando la mandíbula. De haber podido también hubiese cerrado los puños pero aún mantenía entre sus brazos ese pequeño y dulce cuerpo que debía proteger.
-¿Quién soy yo?-contrapreguntó con los labios tensos en una mueca mientras se incorporaba en la cama teniendo cuidado de no mover mucho a su hermano. Podía sentir el ácido en su voz, y aunque le preocupaba alertar a Sungmin de algún mal sentimiento no podía detenerse-Soy YoungWoon, el hermano de SungMin... Ahora yo te pregunto, ¿quién eres tú? ¿por qué entras así sin avisar?-añadió lo más políticamente que su voz podía articular mientras caminaba hasta quedar a pocos metros del chico.
Él no le respondió, lo miró con un dejo temeroso y descolocado de cualquier chico normal que se encuentra ante el bravucón de su escuela. KangIn cruzó los brazos y cuadro la espalda aprovechándose de su físico imponente; sin embargo para su desgracia ese mocoso era de ese escaso número de chicos que después del shock inicial plantaban la cara.
-¡Pues yo soy Lee DongHae y soy el mejor amigo de Sungmin!-respondió presuntuosamente al tiempo que cruzaba los brazos también sobre el pecho.
KangIn lo vio contraer los labios amenazadoramente y hacer un taconeo bastante infantil. ¡Pero que chico tan fastidioso! Pensaba el mayor negando casi imperceptiblemente para contenerse y no sacarlo del cuarto de una patada... una muy fuerte en su trasero.
-¿Lee DongHae eh?-"El pequeño... insecto que hurto la habitación de Sungmin, ¡mi Sungmin!" Despotricó en su cabeza fulminándolo como si pudiera transmitirle sus pensamientos con el poder de su mirada- Pues ya te puedes retirar, Sungmin esta bien, esta conmigo... Así que sí nos haces favor de dejarnos...
KangIn se había forzado a sonar, no tanto amable, podría decirse simplemente que políticamente correcto. Pero ese tal DongHae no estaba dispuesto a dejárselo fácil. Pasó por su lado velozmente, como un pez que se escapa de su predador, así de ágil y diestro.
-¡Sungmin!-saludó como si ese momento incómodo no hubiese pasado jamás. El mayor se giró en redondo tan rápido que su cuello crujió en el proceso y pudo ver como el aludido permanecía estático en la cama, como si lo hubiesen soldado a ella.
KangIn sintió que sus entrañas se comprimían tempestuosamente al ver ese divino y hermoso rostro congelado en una muequita impactada, entre el pánico y el dolor, con su boca abierta ligeramente, sus cejas que se iban hacia abajo y sus ojitos siempre perdidos en un mundo en el que él no podía entrar para protegerlo.
-¿Por qué no me dijiste que venía... tu hermano? Podríamos haber hecho planes distintos-le dijo DongHae tomándole las manos confianzudamente para ponérselas en las mejillas.
¿Había modo alguno de que un monstruo se alojara en sus tripas? ¡Sí, sí que lo había! Y se llama celos, malditos celos... KangIn pensó que su adorado dongsaeng iba a matarlo algún día, sin saberlo ni quererlo.
¡Hola! Seré el nuevo KangIn en este tan lindo y rompe macetas RPG ^^Ya saben donde van los comentarios, o sea Aquí. Epero ser buena para este RPG ¡Y gracias por leer!
Ahogó un suspiro en su garganta, sintiendo el ardor del engaño carcomiendo sus músculos internos. Y es que si bien HeeChul lo había hecho darse cuenta de aquello a lo que se había cegado por tantos años, de una forma mil veces más horrible que Sungmin, el saber que un desconocido había entrado en la vida de su dongsaeng no sólo le enervaba la sangre, también, de algún modo… le dolía.
Su corazón palpitaba con un golpeteo irregular casi agónico, casi suplicante. Él no había estado con Sungmin durante esos cinco años, él no había limpiado sus lágrimas ni besado sus cabellos a la lora de dormir… Él no había pasado sus tardes cuidando que sus juegos no lo lastimaran, él no había resarcido su error… él no era quien en ese tiempo tan corto y tan jodidamente largo durante esos años había hecho que las sonrisas de sol, con dientes de perla brotaran de esos labios de carmín acorazonado que tanto lo llevaban a su perdición, ¡a su pecado!
Vio con una expresión de muda congoja como el chiquillo movía la cabeza de arriba abajo, negando con absoluta seguridad, y se sintió un poco más desgraciado de lo que ya era.
-¿Entonces?-continuó fingiendo lo mejor que Heechul hyung le había enseñado durante ese tiempo el tono de voz convincente y determinado de quien tiene el control de la situación, aunque para él nada estaba más lejos de la verdad.
-Pero... es que...-le intentó replicar sin embargo antes de que llegara a decir algo, lo vio contraer el gesto cuando una serie de sonidos impacientes se escucharon por el pasillo, y de pronto la puerta se abrió como si un huracán entrara por ella.
Aunque lo que estaba delante del umbral distaba mucho de ser algo tan simpático para KangIn como lo era un peligroso y mortal fenómeno meteorológico, era un chico, común y corriente.
El extraño chiquillo los miró con una mueca confusa y el mayor de todos entendió las palabras de saludo que se perdieron en un susurro de incredulidad al verlos tendidos en la cama, abrazados el uno al otro como si la vida se les fuera en ello.
-¿Quién es él?-esa pregunta le golpeó el estómago con la potencia de un boxeador de peso pesado. KangIn se sintió a si mismo entornado los ojos y apretando la mandíbula. De haber podido también hubiese cerrado los puños pero aún mantenía entre sus brazos ese pequeño y dulce cuerpo que debía proteger.
-¿Quién soy yo?-contrapreguntó con los labios tensos en una mueca mientras se incorporaba en la cama teniendo cuidado de no mover mucho a su hermano. Podía sentir el ácido en su voz, y aunque le preocupaba alertar a Sungmin de algún mal sentimiento no podía detenerse-Soy YoungWoon, el hermano de SungMin... Ahora yo te pregunto, ¿quién eres tú? ¿por qué entras así sin avisar?-añadió lo más políticamente que su voz podía articular mientras caminaba hasta quedar a pocos metros del chico.
Él no le respondió, lo miró con un dejo temeroso y descolocado de cualquier chico normal que se encuentra ante el bravucón de su escuela. KangIn cruzó los brazos y cuadro la espalda aprovechándose de su físico imponente; sin embargo para su desgracia ese mocoso era de ese escaso número de chicos que después del shock inicial plantaban la cara.
-¡Pues yo soy Lee DongHae y soy el mejor amigo de Sungmin!-respondió presuntuosamente al tiempo que cruzaba los brazos también sobre el pecho.
KangIn lo vio contraer los labios amenazadoramente y hacer un taconeo bastante infantil. ¡Pero que chico tan fastidioso! Pensaba el mayor negando casi imperceptiblemente para contenerse y no sacarlo del cuarto de una patada... una muy fuerte en su trasero.
-¿Lee DongHae eh?-"El pequeño... insecto que hurto la habitación de Sungmin, ¡mi Sungmin!" Despotricó en su cabeza fulminándolo como si pudiera transmitirle sus pensamientos con el poder de su mirada- Pues ya te puedes retirar, Sungmin esta bien, esta conmigo... Así que sí nos haces favor de dejarnos...
KangIn se había forzado a sonar, no tanto amable, podría decirse simplemente que políticamente correcto. Pero ese tal DongHae no estaba dispuesto a dejárselo fácil. Pasó por su lado velozmente, como un pez que se escapa de su predador, así de ágil y diestro.
-¡Sungmin!-saludó como si ese momento incómodo no hubiese pasado jamás. El mayor se giró en redondo tan rápido que su cuello crujió en el proceso y pudo ver como el aludido permanecía estático en la cama, como si lo hubiesen soldado a ella.
KangIn sintió que sus entrañas se comprimían tempestuosamente al ver ese divino y hermoso rostro congelado en una muequita impactada, entre el pánico y el dolor, con su boca abierta ligeramente, sus cejas que se iban hacia abajo y sus ojitos siempre perdidos en un mundo en el que él no podía entrar para protegerlo.
-¿Por qué no me dijiste que venía... tu hermano? Podríamos haber hecho planes distintos-le dijo DongHae tomándole las manos confianzudamente para ponérselas en las mejillas.
¿Había modo alguno de que un monstruo se alojara en sus tripas? ¡Sí, sí que lo había! Y se llama celos, malditos celos... KangIn pensó que su adorado dongsaeng iba a matarlo algún día, sin saberlo ni quererlo.
¡Hola! Seré el nuevo KangIn en este tan lindo y rompe macetas RPG ^^Ya saben donde van los comentarios, o sea Aquí. Epero ser buena para este RPG ¡Y gracias por leer!

Rexie- Moderador

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