[KyuHae] Después de Clase
Página 1 de 1. • Compartir •
[KyuHae] Después de Clase
Titulo: Después de clase
Autoras: Kisa08 y Sandra
Pareja: KyuHae
Clasificación: [+17]
Género: Colegial, Amor, Drama, Lemon
Comentarios: Aquí van los comentarios

Pov Donghae:
Un día más, como cualquier otro, la alarma incesante suena, Eunhyuk con torpes movimientos consigue apagarla, pero de nuevo se apega más a mi cuerpo, dejando que su calor llegase a mí, protegiéndome del frío que hacía en el exterior. Aunque estábamos bien tapados con las mantas.
Me besa, le beso, me doy la vuelta y quedamos cara a cara, acabo tirándome encima de él, me encanta jugar con él a pesar que son las seis de la mañana y él puede seguir durmiendo.
Dejé a Eunhyuk en la cama, mientras yo me vestía bajo su atenta mirada. Esos ojos que devoraban a cualquiera en cuestión de segundos. Pero siguió durmiendo una vez que abandoné la habitación.
Bajaba los escalones pesadamente, sin ganas, no quería afrontarme un día más al colegio que estaba asignado. Era espantoso. Las alumnas se acercaban y coqueteaban, me ponían nervioso y podían ver en mi rostro el sonrojo de mis mejillas.
Pero siempre había algún alumno, que pasaba desapercibido ante todos y era nefasto en educación física, mi asignatura. El gran ejemplo era Kyuhyun, el chico nerd del colegio.
Aprobaba con matriculas, pero nunca conseguía pasar del suficiente en deportes. Por suerte, ese año llegaba yo, intentaría ayudarle en todo lo que pudiera. Siempre y cuando, después de clase.
-Bien chicos, agarren sus cosas y vayamos al pabellón, está lloviendo –Miré a la clase completa, pasando lista, comprobando la ausencia y presencia de los alumnos. Al parecer faltaba algún que otro, como Boa, la chica prodigio junto a Minho, su eterno rival. Junto los gemelos, Yunho y Changmin. Gemelos por la forma en la que se compenetraban tan bien… Las chicas ante mi atención, fueron ensimismadas, sin dejar de mirarme, hacia la salida, hablando en voz alta, intentando captar mi atención, la cual fue desviada en segundos al ver al chico rosado, sin chándal en mano y con poco material –Sungmin, pretendes hacer educación física? –Pregunté acercándome a él, captando más miradas de las que ya tenía encima. El chico pelinegro, negó con la cabeza, hizo un tierno puchero con sus finos labios y junto sus manos en forma de perdón –Esta bien, harás igualmente, hoy no correremos –Le di un leve empujón para animarlo, se fue de nuevo con su compañero que no le había quitado la mirada de encima, Kyuhyun. Seguí revisando la lista, ya no faltaba nadie y todo parecía estar en orden -.
Llegamos al pabellón, el olor a cerrado invadía las fosas nasales de todos los presentes, pero la atención por el olor a humedad se fue en el momento que les mande a correr dos míseras vueltas, Sungmin refunfuñó, pues yo le había dicho que no correrían y ahí estaban, pero solo eran dos, no se iba a morir, pero el que parecía morirse era Heechul, cuando se acercó alegando que estaba enfermo, presentando un justificante medico
-Heechul, este justificante me lo presentaste hace dos semanas… -El chico hizo una mueca, me quitó el papel de las manos, lo miró y lo volvió a guardar en su maleta, pero no le vi intención ninguna de correr, era un caso perdido, tan perdido como el chico que iba caminando por la pista, con un mp3… -Kyuhyun, ven aquí –Llamé al chico, éste se quitó un auricular, me miró y al ver que yo le hacía señas para que se acercara, guardó el aparato, queriendo ocultarlo sin suerte alguna, ya que al llegar fue lo primero que le quite –No se puede escuchar música y, ahora corre las dos vueltas –Parecía que fuera a quejarse, pero se calló de golpe cuando Sungmin lo agarró del brazo y le estiraba para que fuera su acompañante en su segunda vuelta -.
Los chicos acabaron de dar las dos vueltas, iban parando conforme acababan, sentándose de golpe en los bancos y entablando cualquier tipo de conversación con algún que otro compañero, intentando pasar desapercibidos ante mí, pero fracasando en todo momento.
Ya cuando todos estuvieron sentados o apoyados en cualquier lugar, viéndolos cómodos y ya repuestos del gran cansancio, fui al almacén que estaba en la misma pista para coger varias pelotas de voleibol. Entregándolas al primero que pasara por enfrente mío. Agarrándola con desprecio y botándola de cualquier manera o lanzándola al aire para cogerla…
-Key recoge esa pelota inmediatamente –Key, un alumno extrovertido, pero con carácter cambiante por segundos, fue uno de los que agarró una de las cinco pelotas lanzadas, era bueno en muchas asignaturas, incluso en educación física, pero voleibol, no era su gran afán… aquel acto lo demostraba todo –Dos vueltas y vuelves con el grupo –Key dejo la pelota en mis manos y fue a dar dos vueltas, haciendo seguramente, muecas a mis espaldas, no era de los alumnos que se llevaran muy bien con el profesorado… pero tampoco hacía nada por mejorar su carácter –Los demás! –Les llamé la atención ya que se habían distraído y hacían cualquier cosa menos lo que les tocaba –Hagan seis grupos de cinco personas, agarren una pelota y comiencen a calentar para hacer un partido amistoso –Sabía que aquello solo traería problemas, había demasiada competitividad, pero por suerte, ese día Yunho, Changmin, Boa y Minho, habían faltado, eso indicaba que no habrían tantos problemas, o eso creía yo… -.
Los grupos se formaron, pero aunque hubieran faltado dos alumnos, uno se quedaba excluido de los grupos y no podía jugar.
-Heechul ve –Avisé al alumno problemático que siempre intentaba escaquearse de hacer deportes, éste se había sentado en el banquillo y se miraba fijamente las uñas, sin hacer caso de su alrededor –Heechul! –Se asustó al verme tan cerca, o eso fue lo que yo intuí, pues se echo hacía atrás demasiado rápido, al menos pude comprobar que tenía muy buenos actos reflejos, pero para nada si no quería utilizarlos en los juegos -.
-No haga eso por favor… -Se quejó mirándome de manera recriminatoria, pero sin dejar de prestar atención a sus uñas –Mire –Me mostro el dedo índice, se le acababa de romper la uña, eso para él era, el fin del mundo -.
-Aja… -Asentí y lo dejé sentado, pero no sin antes apuntar otro negativo más a la inmensa filera que llevaba ya en mi cuaderno del profesor -.
La clase fue progresando bastante bien, sólo algunos alumnos tenían problemas al lanzar la pelota, pero sin rechistar siguiendo el juego y la competitividad.
-Kyuhyun! –Los alumnos gritaron y salí del almacén y vi un cuerpo tirado en el suelo, intuí que era Kyuhyun, pero casi todos los alumnos estaban casi encima del cuerpo, literalmente-.
Me acerqué y comprobé que sí era Kyuhyun, al parecer había perdido el conocimiento. Despejé la zona, manando a varios alumnos a los vestuarios por ser ya casi la hora, dejando como “libre” el resto. Pocos se quedaron para ayudarme. Uno de ellos, Onew. Quien ayudo a recoger las pelotas más las redes, aunque acabando en el suelo al enredarse con las redes. Pero siendo ayudado por Taemin, el menor de la clase, quien tenía un gran corazón.
Tiffany y Jessica se quedaron junto a mí, intentando hacer que Kyuhyun se despertara, pero visto que no pasaba, decidí a cargar el cuerpo, que por muy ligero que pareciera, pesaba lo suyo.
Los chicos se fueron con el resto de compañeros a los vestuarios, mientras yo cargaba a Kyuhyun hacia la enfermería del pabellón.
Me quedé por más de media hora sentado en la silla, a la espera que Kyuhyun reaccionara y al fin despertara…
Autoras: Kisa08 y Sandra
Pareja: KyuHae
Clasificación: [+17]
Género: Colegial, Amor, Drama, Lemon
Comentarios: Aquí van los comentarios

Pov Donghae:
Un día más, como cualquier otro, la alarma incesante suena, Eunhyuk con torpes movimientos consigue apagarla, pero de nuevo se apega más a mi cuerpo, dejando que su calor llegase a mí, protegiéndome del frío que hacía en el exterior. Aunque estábamos bien tapados con las mantas.
Me besa, le beso, me doy la vuelta y quedamos cara a cara, acabo tirándome encima de él, me encanta jugar con él a pesar que son las seis de la mañana y él puede seguir durmiendo.
Dejé a Eunhyuk en la cama, mientras yo me vestía bajo su atenta mirada. Esos ojos que devoraban a cualquiera en cuestión de segundos. Pero siguió durmiendo una vez que abandoné la habitación.
Bajaba los escalones pesadamente, sin ganas, no quería afrontarme un día más al colegio que estaba asignado. Era espantoso. Las alumnas se acercaban y coqueteaban, me ponían nervioso y podían ver en mi rostro el sonrojo de mis mejillas.
Pero siempre había algún alumno, que pasaba desapercibido ante todos y era nefasto en educación física, mi asignatura. El gran ejemplo era Kyuhyun, el chico nerd del colegio.
Aprobaba con matriculas, pero nunca conseguía pasar del suficiente en deportes. Por suerte, ese año llegaba yo, intentaría ayudarle en todo lo que pudiera. Siempre y cuando, después de clase.
-Bien chicos, agarren sus cosas y vayamos al pabellón, está lloviendo –Miré a la clase completa, pasando lista, comprobando la ausencia y presencia de los alumnos. Al parecer faltaba algún que otro, como Boa, la chica prodigio junto a Minho, su eterno rival. Junto los gemelos, Yunho y Changmin. Gemelos por la forma en la que se compenetraban tan bien… Las chicas ante mi atención, fueron ensimismadas, sin dejar de mirarme, hacia la salida, hablando en voz alta, intentando captar mi atención, la cual fue desviada en segundos al ver al chico rosado, sin chándal en mano y con poco material –Sungmin, pretendes hacer educación física? –Pregunté acercándome a él, captando más miradas de las que ya tenía encima. El chico pelinegro, negó con la cabeza, hizo un tierno puchero con sus finos labios y junto sus manos en forma de perdón –Esta bien, harás igualmente, hoy no correremos –Le di un leve empujón para animarlo, se fue de nuevo con su compañero que no le había quitado la mirada de encima, Kyuhyun. Seguí revisando la lista, ya no faltaba nadie y todo parecía estar en orden -.
Llegamos al pabellón, el olor a cerrado invadía las fosas nasales de todos los presentes, pero la atención por el olor a humedad se fue en el momento que les mande a correr dos míseras vueltas, Sungmin refunfuñó, pues yo le había dicho que no correrían y ahí estaban, pero solo eran dos, no se iba a morir, pero el que parecía morirse era Heechul, cuando se acercó alegando que estaba enfermo, presentando un justificante medico
-Heechul, este justificante me lo presentaste hace dos semanas… -El chico hizo una mueca, me quitó el papel de las manos, lo miró y lo volvió a guardar en su maleta, pero no le vi intención ninguna de correr, era un caso perdido, tan perdido como el chico que iba caminando por la pista, con un mp3… -Kyuhyun, ven aquí –Llamé al chico, éste se quitó un auricular, me miró y al ver que yo le hacía señas para que se acercara, guardó el aparato, queriendo ocultarlo sin suerte alguna, ya que al llegar fue lo primero que le quite –No se puede escuchar música y, ahora corre las dos vueltas –Parecía que fuera a quejarse, pero se calló de golpe cuando Sungmin lo agarró del brazo y le estiraba para que fuera su acompañante en su segunda vuelta -.
Los chicos acabaron de dar las dos vueltas, iban parando conforme acababan, sentándose de golpe en los bancos y entablando cualquier tipo de conversación con algún que otro compañero, intentando pasar desapercibidos ante mí, pero fracasando en todo momento.
Ya cuando todos estuvieron sentados o apoyados en cualquier lugar, viéndolos cómodos y ya repuestos del gran cansancio, fui al almacén que estaba en la misma pista para coger varias pelotas de voleibol. Entregándolas al primero que pasara por enfrente mío. Agarrándola con desprecio y botándola de cualquier manera o lanzándola al aire para cogerla…
-Key recoge esa pelota inmediatamente –Key, un alumno extrovertido, pero con carácter cambiante por segundos, fue uno de los que agarró una de las cinco pelotas lanzadas, era bueno en muchas asignaturas, incluso en educación física, pero voleibol, no era su gran afán… aquel acto lo demostraba todo –Dos vueltas y vuelves con el grupo –Key dejo la pelota en mis manos y fue a dar dos vueltas, haciendo seguramente, muecas a mis espaldas, no era de los alumnos que se llevaran muy bien con el profesorado… pero tampoco hacía nada por mejorar su carácter –Los demás! –Les llamé la atención ya que se habían distraído y hacían cualquier cosa menos lo que les tocaba –Hagan seis grupos de cinco personas, agarren una pelota y comiencen a calentar para hacer un partido amistoso –Sabía que aquello solo traería problemas, había demasiada competitividad, pero por suerte, ese día Yunho, Changmin, Boa y Minho, habían faltado, eso indicaba que no habrían tantos problemas, o eso creía yo… -.
Los grupos se formaron, pero aunque hubieran faltado dos alumnos, uno se quedaba excluido de los grupos y no podía jugar.
-Heechul ve –Avisé al alumno problemático que siempre intentaba escaquearse de hacer deportes, éste se había sentado en el banquillo y se miraba fijamente las uñas, sin hacer caso de su alrededor –Heechul! –Se asustó al verme tan cerca, o eso fue lo que yo intuí, pues se echo hacía atrás demasiado rápido, al menos pude comprobar que tenía muy buenos actos reflejos, pero para nada si no quería utilizarlos en los juegos -.
-No haga eso por favor… -Se quejó mirándome de manera recriminatoria, pero sin dejar de prestar atención a sus uñas –Mire –Me mostro el dedo índice, se le acababa de romper la uña, eso para él era, el fin del mundo -.
-Aja… -Asentí y lo dejé sentado, pero no sin antes apuntar otro negativo más a la inmensa filera que llevaba ya en mi cuaderno del profesor -.
La clase fue progresando bastante bien, sólo algunos alumnos tenían problemas al lanzar la pelota, pero sin rechistar siguiendo el juego y la competitividad.
-Kyuhyun! –Los alumnos gritaron y salí del almacén y vi un cuerpo tirado en el suelo, intuí que era Kyuhyun, pero casi todos los alumnos estaban casi encima del cuerpo, literalmente-.
Me acerqué y comprobé que sí era Kyuhyun, al parecer había perdido el conocimiento. Despejé la zona, manando a varios alumnos a los vestuarios por ser ya casi la hora, dejando como “libre” el resto. Pocos se quedaron para ayudarme. Uno de ellos, Onew. Quien ayudo a recoger las pelotas más las redes, aunque acabando en el suelo al enredarse con las redes. Pero siendo ayudado por Taemin, el menor de la clase, quien tenía un gran corazón.
Tiffany y Jessica se quedaron junto a mí, intentando hacer que Kyuhyun se despertara, pero visto que no pasaba, decidí a cargar el cuerpo, que por muy ligero que pareciera, pesaba lo suyo.
Los chicos se fueron con el resto de compañeros a los vestuarios, mientras yo cargaba a Kyuhyun hacia la enfermería del pabellón.
Me quedé por más de media hora sentado en la silla, a la espera que Kyuhyun reaccionara y al fin despertara…
Re: [KyuHae] Después de Clase
Pov Kyuhyun:
Era raro en mí llegar tarde al colegio, pero ese día no me importaba llegar tarde a clase, odiaba educación física y me tocaba con ese profesor… tan amado entre todas las chicas…
-Hola Kyu –Me volteé y vi al niño rosado con su piruleta gigante en forma de conejo en una mano y su puchero matutino… -Quieres? –Me alargó la piruleta, pensando que iba a aceptarla, sin saber que yo odiaba compartir más aún si se trataba de algo comestible; Negué con la cabeza y formo otro de sus pucheros a los que todo el mundo caía rendido a sus pies, pero yo no –Porque no quieres? –Alcé los hombros y seguí caminando, pero me alcanzó y me paro de golpe –Respóndeme! –Exigía y exigía, pero yo lo ignoraba constantemente –Vale, no me hables, seguiré caminando a tu lado.. Callado -.
El camino al colegio fue algo aterrador, cada dos por tres Sungmin intentaba agarrarme la mano, la cual yo rechazaba por asco, no era que fuera un niño escrupuloso, simplemente tenía la mano enganchosa, odiaba todo lo dulce y empalagoso. Él era un niño dulce y empalagoso, por lo tanto, no me agradaba. En absoluto.
Intentaba alejarme, pero todos los intentos resultaban fallidos, venía corriendo, me atrapaba, me daba una simple colleja en la nuca, pero nunca tan fuerte como esperaba, ya que él hace artes marciales; Y seguía caminando a mi lado… sin hablar, simplemente lamiendo la piruleta, ruido del que me producía nervios, histeria y furia…
Llegamos a clase, Donghae, el profesor sexy, como muchos lo llamaban, se preparaba con su lista, presté atención ya que yo solía ser de los primeros en la lista, una vez me nombro y se percato de mi presencia, deje todo el mundo de lado y me sumergí en el mío propio.
Pensando cómo hacer para librarme del conejo rosa maldito por ese olor empalagoso y esa amabilidad…
Sabía que teníamos que correr en la pista, era una de las cosas que hacíamos nada más entrar al pabellón, no teníamos ni que preguntar cuantas vueltas eran, siempre eran dos y nunca le daba por aumentar. Por suerte.
Yo las hacía… a mi ritmo, no era un niño agraciado en el deporte, simplemente en los libros, los juegos y en los sueños… Pero en ese momento me bastaba con el mp3 y la música que contenía este.
-Kyuhyun, ven aquí –El profesor se dio cuenta de mi error, pero más de uno lo hacía, unos más discretos que otros, pero al fin y al cabo toda la clase iba con algun reproductor de música… Me quité un auricular, miré a Donghae, guardé el reproductor, aunque sabía que ya lo había visto, me acerqué en cuanto vi que me hacía señas, pero siempre y cuando, caminando con parsimonia, no quería dislocarme y menos, cansarme… Llegué a él, me quitó el reproductor, pero la bueno era que no me importaba en lo más mínimo… –No se puede escuchar música y, ahora corre las dos vueltas –Iba a hablar, para protestar, pero de pronto un intruso, o más bien alguien enganchoso se aferro a mi brazo y me arrastró con sus fuerzas extraídas de la hiperactividad que le provocaba el dulce para que yo corriera junto a él las dos vueltas -.
-Maldita mi suerte! –Refunfuñe en un despiste de Sungmin-.
-Dijiste algo? –Miré a mi “acompañante” y negué con la cabeza-.
Con las mínimas fuerzas que contenía toda mi alma, aceleré el ritmo, alejándome de Sungmin, teniéndolo dos o tres pasos por atrás, éste quería alcanzarme, pero yo era más rápido que él. Así rápido acabé las dos vueltas y me quedé esperando las próximas instrucciones de Donghae, quien salía del almacén con varias pelotas de voleibol, deporte que odiaba.
Nunca se me dieron bien los deportes pero éste era el peor de todos. Futbol aunque no era mi gran afán… podía hacer que corría cuando el profesor prestaba atención al partido, ir de aquí para allá, pero voleibol al ser menos en un equipo debía prestar atención… no sólo por el profesor, sino porque los compañeros la rotaban y… siempre había un momento del partido en que tocaba la pelota…
Todo mi equipo estaba formado, por Tiffany, Jessica, Onew y Yuri. Todos ellos eran buenos en este deporte, excepto yo…
El partido comenzó, todo iba bien, hasta que pasaron diez minutos, mis cordones se liaron entre ellos, no me di cuenta hasta que fui hacia atrás para darle “nulamente” a la pelota y caer al suelo, dejando mi cuerpo adolorido.
-Kyuhyun! –Escuché mi nombre varias veces, el eco resonaba en mi cabeza, pero los ojos no me respondían, no querían abrirse…
Al fin desperté, cuando lo hice, me di cuenta que no había pasado uno o dos minutos, había pasado la hora completa, ya no tenía que hacer deporte, pero aun así Donghae se encontraba frente de mi, con la cara de preocupación. En una mano sujetaba un teléfono móvil, en la otra mi reproductor de música.
-Despertaste… estás bien? –Dejó su móvil sobre la camilla y posó su mano diestra sobre mi frente, retiró de ésta un paño húmedo, pero mi cabeza aun así seguía doliendo –Te caíste y perdiste la conciencia… -.
-Estoy bien –Mentira, mi voz resonaba en mi cabeza, su voz también… -Fue una caída tonta –Sonreí, intentando evitar cierta tensión que se respiraba en el aire, fue cuando vi esa sonrisa en su cara, nunca antes lo había visto sonreír de esa manera, siempre se mantenía serio, firme, pero en ese momento… quizá los nervios y la histeria de todo profesor habían desaparecido -.
-Llamé a tus padres, vendrán a recogerte, tomate el día libre –Negué con la cabeza, pero ese acto fue un error, me mareé y caí hacia atrás, por suerte yo aun me encontraba sentado en la camilla y bajo la supervisión de Donghae quien me agarró para que no me hiciera daño alguno –No te niegues, ve al médico… -.
-No, estoy bien… -Su teléfono sonó y por la cara que puso supuse que sería alguien a quien ama pues una sonrisa tonta se formo en su rostro –No respondes? –Vi como me miraba con preocupación, asintió y salió hacia la pista cubierta… -.
-Eunhyuk-ah~ -No oí más de la conversación, pues yo estaba algo alejado de él, además era un chico… no sabía a qué venía esa cara de tonto enamorado -.
Me levanté con cautela, no quería volver a sufrir un mareo. Al ver que estando de pie no me daba vueltas para nada, supe que estaba perfectamente en condiciones para caminar. Me asomé a la pista y vi como Donghae seguía hablando con ese tal Eunhyuk.
Volví a la enfermería del pabellón, pero esta vez, pasé de largo.
-Anda que voy a quedarme yo aquí… -.
Era raro en mí llegar tarde al colegio, pero ese día no me importaba llegar tarde a clase, odiaba educación física y me tocaba con ese profesor… tan amado entre todas las chicas…
-Hola Kyu –Me volteé y vi al niño rosado con su piruleta gigante en forma de conejo en una mano y su puchero matutino… -Quieres? –Me alargó la piruleta, pensando que iba a aceptarla, sin saber que yo odiaba compartir más aún si se trataba de algo comestible; Negué con la cabeza y formo otro de sus pucheros a los que todo el mundo caía rendido a sus pies, pero yo no –Porque no quieres? –Alcé los hombros y seguí caminando, pero me alcanzó y me paro de golpe –Respóndeme! –Exigía y exigía, pero yo lo ignoraba constantemente –Vale, no me hables, seguiré caminando a tu lado.. Callado -.
El camino al colegio fue algo aterrador, cada dos por tres Sungmin intentaba agarrarme la mano, la cual yo rechazaba por asco, no era que fuera un niño escrupuloso, simplemente tenía la mano enganchosa, odiaba todo lo dulce y empalagoso. Él era un niño dulce y empalagoso, por lo tanto, no me agradaba. En absoluto.
Intentaba alejarme, pero todos los intentos resultaban fallidos, venía corriendo, me atrapaba, me daba una simple colleja en la nuca, pero nunca tan fuerte como esperaba, ya que él hace artes marciales; Y seguía caminando a mi lado… sin hablar, simplemente lamiendo la piruleta, ruido del que me producía nervios, histeria y furia…
Llegamos a clase, Donghae, el profesor sexy, como muchos lo llamaban, se preparaba con su lista, presté atención ya que yo solía ser de los primeros en la lista, una vez me nombro y se percato de mi presencia, deje todo el mundo de lado y me sumergí en el mío propio.
Pensando cómo hacer para librarme del conejo rosa maldito por ese olor empalagoso y esa amabilidad…
Sabía que teníamos que correr en la pista, era una de las cosas que hacíamos nada más entrar al pabellón, no teníamos ni que preguntar cuantas vueltas eran, siempre eran dos y nunca le daba por aumentar. Por suerte.
Yo las hacía… a mi ritmo, no era un niño agraciado en el deporte, simplemente en los libros, los juegos y en los sueños… Pero en ese momento me bastaba con el mp3 y la música que contenía este.
-Kyuhyun, ven aquí –El profesor se dio cuenta de mi error, pero más de uno lo hacía, unos más discretos que otros, pero al fin y al cabo toda la clase iba con algun reproductor de música… Me quité un auricular, miré a Donghae, guardé el reproductor, aunque sabía que ya lo había visto, me acerqué en cuanto vi que me hacía señas, pero siempre y cuando, caminando con parsimonia, no quería dislocarme y menos, cansarme… Llegué a él, me quitó el reproductor, pero la bueno era que no me importaba en lo más mínimo… –No se puede escuchar música y, ahora corre las dos vueltas –Iba a hablar, para protestar, pero de pronto un intruso, o más bien alguien enganchoso se aferro a mi brazo y me arrastró con sus fuerzas extraídas de la hiperactividad que le provocaba el dulce para que yo corriera junto a él las dos vueltas -.
-Maldita mi suerte! –Refunfuñe en un despiste de Sungmin-.
-Dijiste algo? –Miré a mi “acompañante” y negué con la cabeza-.
Con las mínimas fuerzas que contenía toda mi alma, aceleré el ritmo, alejándome de Sungmin, teniéndolo dos o tres pasos por atrás, éste quería alcanzarme, pero yo era más rápido que él. Así rápido acabé las dos vueltas y me quedé esperando las próximas instrucciones de Donghae, quien salía del almacén con varias pelotas de voleibol, deporte que odiaba.
Nunca se me dieron bien los deportes pero éste era el peor de todos. Futbol aunque no era mi gran afán… podía hacer que corría cuando el profesor prestaba atención al partido, ir de aquí para allá, pero voleibol al ser menos en un equipo debía prestar atención… no sólo por el profesor, sino porque los compañeros la rotaban y… siempre había un momento del partido en que tocaba la pelota…
Todo mi equipo estaba formado, por Tiffany, Jessica, Onew y Yuri. Todos ellos eran buenos en este deporte, excepto yo…
El partido comenzó, todo iba bien, hasta que pasaron diez minutos, mis cordones se liaron entre ellos, no me di cuenta hasta que fui hacia atrás para darle “nulamente” a la pelota y caer al suelo, dejando mi cuerpo adolorido.
-Kyuhyun! –Escuché mi nombre varias veces, el eco resonaba en mi cabeza, pero los ojos no me respondían, no querían abrirse…
Al fin desperté, cuando lo hice, me di cuenta que no había pasado uno o dos minutos, había pasado la hora completa, ya no tenía que hacer deporte, pero aun así Donghae se encontraba frente de mi, con la cara de preocupación. En una mano sujetaba un teléfono móvil, en la otra mi reproductor de música.
-Despertaste… estás bien? –Dejó su móvil sobre la camilla y posó su mano diestra sobre mi frente, retiró de ésta un paño húmedo, pero mi cabeza aun así seguía doliendo –Te caíste y perdiste la conciencia… -.
-Estoy bien –Mentira, mi voz resonaba en mi cabeza, su voz también… -Fue una caída tonta –Sonreí, intentando evitar cierta tensión que se respiraba en el aire, fue cuando vi esa sonrisa en su cara, nunca antes lo había visto sonreír de esa manera, siempre se mantenía serio, firme, pero en ese momento… quizá los nervios y la histeria de todo profesor habían desaparecido -.
-Llamé a tus padres, vendrán a recogerte, tomate el día libre –Negué con la cabeza, pero ese acto fue un error, me mareé y caí hacia atrás, por suerte yo aun me encontraba sentado en la camilla y bajo la supervisión de Donghae quien me agarró para que no me hiciera daño alguno –No te niegues, ve al médico… -.
-No, estoy bien… -Su teléfono sonó y por la cara que puso supuse que sería alguien a quien ama pues una sonrisa tonta se formo en su rostro –No respondes? –Vi como me miraba con preocupación, asintió y salió hacia la pista cubierta… -.
-Eunhyuk-ah~ -No oí más de la conversación, pues yo estaba algo alejado de él, además era un chico… no sabía a qué venía esa cara de tonto enamorado -.
Me levanté con cautela, no quería volver a sufrir un mareo. Al ver que estando de pie no me daba vueltas para nada, supe que estaba perfectamente en condiciones para caminar. Me asomé a la pista y vi como Donghae seguía hablando con ese tal Eunhyuk.
Volví a la enfermería del pabellón, pero esta vez, pasé de largo.
-Anda que voy a quedarme yo aquí… -.
Re: [KyuHae] Después de Clase
Donghae:
Al fin después de tanto rato sentado en la silla, Kyuhyun empezó a removerse y presentar indicios de querer despertar, al fin logro hacerlo… Cuando lo hizo, no le di ni un segundo que ya le estaba bombardeando con preguntas cargadas de preocupación.
-Despertaste… estás bien? –Dejé el móvil que traía conmigo en la mano y fui directo a mover la pequeña toalla que reposaba sobre su frente; Seguí informándole aunque no dijera nada, ese chico siempre era tan callado que había que saber perfectamente cómo sacarle las palabras de la boca –Te caíste y perdiste la conciencia… -.
-Estoy bien fue una caída tonta –Vi como en su cara había una leve señal, su sonrisa, esa sonrisa que me hizo gracia y no pude evitar sonreír como un tonto, quise apartarme con todo mi ser de ese rostro, pero no podía quitarle el ojo de encima. Kyuhyun me miraba atentamente. De repente me acordé de algo que debía infórmale al accidentado-.
-Llamé a tus padres, vendrán a recogerte, tomate el día libre –Negó con la cabeza, su cuerpo se tambaleo e iba directo hacia atrás y, aunque estuviera la camilla y él sentado en ésta, el golpe que se acababa de hacer más el movimiento brusco le causo mareo e iba a caerse, pero lo evité. Lo agarré como pude y evite esa caída y más roce en la parte recién golpeada –No te niegues, ve al médico… -.
-No, estoy bien… -Vi que su cara seguía teniendo esa pista de culpabilidad, quizá mentía, quizá no, pero no pude saberlo en ese momento ya que mi teléfono empezó a sonar. Vi en la pantalla que el nombre de “Eunhyuk” parpadeaba, no tenía ganas de responderle, no ahora, pero… –No respondes? –Ante la pregunta de mi alumno, no me quedo otra alternativa que dejarlo solo en la pequeña sala de primeros auxilios para atender a la llamada-.
-Eunhyuk-ah~ -Me alejé hasta llegar a la pista, allí hablé tranquilamente con él –Cómo? –Eunhyuk acababa de darme una buena noticia, pero de repente me acorde de nuevo del alumno que tenía en enfermería... no podía dejarlo e irme así como así porque Eunhyuk me lo pidiera… -No puedo, tengo a Kyuhyun… No.. Eunhyuk! –Eunhyuk colgó al escuchar el nombre de “Kyuhyun” ¿Por qué? No sé…
Al colgar, me quedé mirando el teléfono esperando como un tonto enamorado que sonara nuevamente, pero pasaron los minutos y la pantalla se apagó.
Fui de nuevo hacia la sala de curas, enfermería o cómo me apeteciera llamar a ese cuarto blanco, que por paredes tenía mármol blanco, un simple mueble color jade y un grifo. A parte del montón de vendas, cremas, hielo y productos para los primeros auxilios junto con la camilla… camilla donde debía estar reposando un alumno, Kyuhyun, quien por arte de magia, desapareció.
En la sala no había ni un alma. Me quedé mirando la camilla, recordando el momento en que Kyuhyun había estado sentado en ella, con esa cara, esa sonrisa…
-Donghae! En qué demonios piensas! –Me dije en voz alta para concentrarme y volverme a la realidad –Él solo es un alumno… -Tenía razón, mi “yo” interior daba justo en el clavo… -.
Al fin después de tanto rato sentado en la silla, Kyuhyun empezó a removerse y presentar indicios de querer despertar, al fin logro hacerlo… Cuando lo hizo, no le di ni un segundo que ya le estaba bombardeando con preguntas cargadas de preocupación.
-Despertaste… estás bien? –Dejé el móvil que traía conmigo en la mano y fui directo a mover la pequeña toalla que reposaba sobre su frente; Seguí informándole aunque no dijera nada, ese chico siempre era tan callado que había que saber perfectamente cómo sacarle las palabras de la boca –Te caíste y perdiste la conciencia… -.
-Estoy bien fue una caída tonta –Vi como en su cara había una leve señal, su sonrisa, esa sonrisa que me hizo gracia y no pude evitar sonreír como un tonto, quise apartarme con todo mi ser de ese rostro, pero no podía quitarle el ojo de encima. Kyuhyun me miraba atentamente. De repente me acordé de algo que debía infórmale al accidentado-.
-Llamé a tus padres, vendrán a recogerte, tomate el día libre –Negó con la cabeza, su cuerpo se tambaleo e iba directo hacia atrás y, aunque estuviera la camilla y él sentado en ésta, el golpe que se acababa de hacer más el movimiento brusco le causo mareo e iba a caerse, pero lo evité. Lo agarré como pude y evite esa caída y más roce en la parte recién golpeada –No te niegues, ve al médico… -.
-No, estoy bien… -Vi que su cara seguía teniendo esa pista de culpabilidad, quizá mentía, quizá no, pero no pude saberlo en ese momento ya que mi teléfono empezó a sonar. Vi en la pantalla que el nombre de “Eunhyuk” parpadeaba, no tenía ganas de responderle, no ahora, pero… –No respondes? –Ante la pregunta de mi alumno, no me quedo otra alternativa que dejarlo solo en la pequeña sala de primeros auxilios para atender a la llamada-.
-Eunhyuk-ah~ -Me alejé hasta llegar a la pista, allí hablé tranquilamente con él –Cómo? –Eunhyuk acababa de darme una buena noticia, pero de repente me acorde de nuevo del alumno que tenía en enfermería... no podía dejarlo e irme así como así porque Eunhyuk me lo pidiera… -No puedo, tengo a Kyuhyun… No.. Eunhyuk! –Eunhyuk colgó al escuchar el nombre de “Kyuhyun” ¿Por qué? No sé…
Al colgar, me quedé mirando el teléfono esperando como un tonto enamorado que sonara nuevamente, pero pasaron los minutos y la pantalla se apagó.
Fui de nuevo hacia la sala de curas, enfermería o cómo me apeteciera llamar a ese cuarto blanco, que por paredes tenía mármol blanco, un simple mueble color jade y un grifo. A parte del montón de vendas, cremas, hielo y productos para los primeros auxilios junto con la camilla… camilla donde debía estar reposando un alumno, Kyuhyun, quien por arte de magia, desapareció.
En la sala no había ni un alma. Me quedé mirando la camilla, recordando el momento en que Kyuhyun había estado sentado en ella, con esa cara, esa sonrisa…
-Donghae! En qué demonios piensas! –Me dije en voz alta para concentrarme y volverme a la realidad –Él solo es un alumno… -Tenía razón, mi “yo” interior daba justo en el clavo… -.
Temas similares» Texto de aventuras para la clase de lenguas: La Isla del Ángel Negro.
» ¿Existe vida después de la muerte?
» Antes y después: Clínica de cirugía plástica
» VOTA TUS FAVORITOS EN EL ANTES Y DESPUÉS DE LAS ESTRELLAS DEL ROCK
» Fotos del Antes y Despues de Hyosung dejan a todos impresionados!!!!
» ¿Existe vida después de la muerte?
» Antes y después: Clínica de cirugía plástica
» VOTA TUS FAVORITOS EN EL ANTES Y DESPUÉS DE LAS ESTRELLAS DEL ROCK
» Fotos del Antes y Despues de Hyosung dejan a todos impresionados!!!!
Página 1 de 1.
Permiso de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.
Índice
Portal
Calendario
FAQ
Registrarse
Conectarse
Afiliados
por KISA08 el 2011-08-01, 11:53 pm
