[EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
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Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
No podía dormir, sencillamente no podía, en mi cabeza no había otra cosa que no fuera Hae. Hae, Hae y más Hae.
En serio intenté dormirme, hasta conté ovejas. Pero cuando llegué a la número 25485 me di cuenta que no me dormiría fácilmente esa noche.
Mientras tenía los ojos cerrados, intentando alcanzar el sueño, escuché una pequeña risa malévola y como unos pasos se acercaban hacia mi cama.
Yo me hice el dormido sabiendo perfectamente quién era.
Noté como pasaba la mano por encima de mi cara y me costó horrores hacerme el dormido sin que se me escapara la risa.
De pronto sentí como DongHae, con una elegante torpeza digna de admirar, se subió encima de la cama poniéndose encima de mí y dejándome entre sus piernas.
¿Pero que demonios planea este hacer ahora?
Su cara se acercó a la mía, lo sabía porque su respiración chocaba contra mi cara haciéndome cosquillas. Tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para que no se me escapara la risa.
¿Qué demonios hacía? ¿Contemplar mi rostro dormido? Le voy a regalar una foto de mi careto para su cumpleaños.
De pronto sentí su suave dedo acariciar con delicadeza mis labios.
La risa amenazaba por salir.
Oh por dios. Cuando me despierte le voy a amargar toda la vida llamándole maricón. ¿A quién se le ocurre dedicarse a tocar los labios ajenos en medio de la noche cuando supuestamente el otro esta durmiendo? Se lo diré día y noche, por el facebook, por el twitter, por correo, por el móvil, construiré una pancarta y la colgaré en el balcón…
Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando sentí algo suave y húmedo chocar contra mis labios.
Me quedé estático sintiendo como esos labios se movían contra los míos en un movimiento suave y continuo. Mi corazón latía a mil por hora. No podía, esto no podía ser lo que parece ser, me esta… ¿besando?
Sin poder evitarlo correspondí de la misma forma suave y dulce el beso sintiendo como lentamente me perdía en la sensación.
Bruscamente, como si DongHae se diera cuenta de pronto de lo que hacía, se se-paró, rompiendo el beso.
Yo abrí los ojos y me lo encontré, encima de mí, sonrojado a más no poder y con la respiración descoordinada.
-Dong…- intenté pronunciar su nombre pero enseguida él, avergonzado de lo que había hecho, intentó levantarse y salir corriendo.
Pero no le dejé. Con una rapidez asombrosa, me incorporé lo agarré y lo tumbé en mi cama de tal forma que yo estaba arriba de él aprisionando su cuerpo no dejándole escapatoria.
DongHae se retorcía debajo de mí e intentaba con todas sus fuerzas librarse de mi agarre. Pero no pudo, yo era más fuerte que él.
Al final, desistió viendo que le era imposible huir. Sus ojos se aguaron a causa de la furia e impotencia.
-¿Qué demonios haces?- pregunté.
Él solo giró la cara ignorándome.
-¡Yah, te estoy hablando!- grité más enfurecido.
Era como un condenado niño pequeño.
Se resistió, ignorándome todo el rato. Pero hubo un momento en que nuestras mi-radas se cruzaron. Por fin se dio cuenta de mi enfado y aun más avergonzado intentó hundirse en la cama.
-¿Por qué me has besado?- pregunté con voz dulce.
Él me miró y sus ojitos eran como los de un niño pequeño avergonzado de su travesura.
-Venganza- susurró.
-¿Qué?- pregunté, no creyéndome del todo lo que escuchaba.
-¡HE DICHO QUE VENGANZA!- gritó totalmente rojo como un tomate.
¿Ven… ganza?
No pude evitar reírme de él. ¿Eso era una venganza? Menuda mierda de venganza.
DongHae se removió de nuevo pero con más insistencia queriendo salir de esa vergonzosa situación.
Me quedé mirándomelo con una sonrisa boba en la cara mientras él me fulminaba con la mirada.
Con delicadeza me agaché hasta tener mi cara en el hueco de su cuello. Respiré un poco de su aroma y después susurré con voz ronca en su oído un…
-Te voy a enseñar lo que es una venganza de verdad-
Su cuerpo se sacudió levemente y noté como su corazón ahora latía desbocado.
Perfecto.
Aplasté levemente mi cuerpo contra el suyo, no dejando caer todo mi peso apoyándome en mis brazos. El cuerpo de DongHae se removió levemente.
Nuestros miembros estaban casi el uno encima del otro. Sin que él se lo esperara di un fuerte empujón apretando bien mi miembro contra el suyo haciendo que una deliciosa corriente recorriera mi cuerpo. DongHae soltó un gemido ahogado ante el inesperado movimiento.
Él intentó zafarse de mi agarre pero yo no le dejé y continué con el fregamiento de bulto contra bulto. Con la cabeza escondida en el hueco de su cuello empecé a soltar jadeos que le ponían la piel de gallina.
Poco a poco pude ir notando como DongHae iba perdiendo fuerza y empezaba a dejarse hacer, comenzando a participar el también en el roce.
Podía sentir como por culpa de esa deliciosa fricción mi miembro empezaba a crecer y el suyo también.
Hae prácticamente había caído en el juego y estaba jadeando y gimiendo bajito totalmente arrastrado por la sensación.
Levanté la cabeza y me dediqué a mirarlo. Estaba con los ojos cerrados, con la boca entreabierta soltando profundos jadeos y con las mejillas sonrojadas.
Esa visión solo hizo que mi movimiento se volviera más brusco y desesperado haciendo que DongHae sin poder evitarlo gimiera.
La presión que ya ejercía los pantalones y el bóxer eran brutal y el calor de la fricción que se había acumulado hacían todo eso más desesperante.
Sentí como el movimiento de DongHae se volvía más descontrolado y su respiración erradica. Estaba ya llegando.
Empujé con más fuerza soltando un ronco gruñido haciendo que DongHae gimiera en respuesta. Yo también sentía que estaba en la recta final.
Seguí empujando. Él cuerpo de DongHae se movía desesperado. Seguí empujando. Los gemidos de DongHae iban en aumento. Seguí empujando. El miembro de DongHae estaba ya más duro que una piedra. Seguí empujando. DongHae instintivamente agarró mi cuerpo.
Era el momento.
Justo antes de que pudiera venirse lo tiré con todas mis fuerzas y mi mala leche al suelo.
El golpe que se pegó fue descomunal. Preocupándome por un momento por si se había abierto la cabeza.
DongHae se quedó unos instantes tirado en el suelo, jadeando, demasiado perdido para saber que estaba sucediendo.
De pronto su cerebro hizo un click.
-¡HIJO DE PUTA!- gritó incorporándose del suelo.
-Buenas noches- dije mientras me tumbaba de espaldas a él tapándome con las sabanas.
Aunque tenía el cuerpo tan caliente que se podría freír un huevo en mi abdome, sonreí al escuchar sus gritos de rabia.
Venganza, dulce venganza.
En serio intenté dormirme, hasta conté ovejas. Pero cuando llegué a la número 25485 me di cuenta que no me dormiría fácilmente esa noche.
Mientras tenía los ojos cerrados, intentando alcanzar el sueño, escuché una pequeña risa malévola y como unos pasos se acercaban hacia mi cama.
Yo me hice el dormido sabiendo perfectamente quién era.
Noté como pasaba la mano por encima de mi cara y me costó horrores hacerme el dormido sin que se me escapara la risa.
De pronto sentí como DongHae, con una elegante torpeza digna de admirar, se subió encima de la cama poniéndose encima de mí y dejándome entre sus piernas.
¿Pero que demonios planea este hacer ahora?
Su cara se acercó a la mía, lo sabía porque su respiración chocaba contra mi cara haciéndome cosquillas. Tuve que usar toda mi fuerza de voluntad para que no se me escapara la risa.
¿Qué demonios hacía? ¿Contemplar mi rostro dormido? Le voy a regalar una foto de mi careto para su cumpleaños.
De pronto sentí su suave dedo acariciar con delicadeza mis labios.
La risa amenazaba por salir.
Oh por dios. Cuando me despierte le voy a amargar toda la vida llamándole maricón. ¿A quién se le ocurre dedicarse a tocar los labios ajenos en medio de la noche cuando supuestamente el otro esta durmiendo? Se lo diré día y noche, por el facebook, por el twitter, por correo, por el móvil, construiré una pancarta y la colgaré en el balcón…
Mis pensamientos fueron interrumpidos cuando sentí algo suave y húmedo chocar contra mis labios.
Me quedé estático sintiendo como esos labios se movían contra los míos en un movimiento suave y continuo. Mi corazón latía a mil por hora. No podía, esto no podía ser lo que parece ser, me esta… ¿besando?
Sin poder evitarlo correspondí de la misma forma suave y dulce el beso sintiendo como lentamente me perdía en la sensación.
Bruscamente, como si DongHae se diera cuenta de pronto de lo que hacía, se se-paró, rompiendo el beso.
Yo abrí los ojos y me lo encontré, encima de mí, sonrojado a más no poder y con la respiración descoordinada.
-Dong…- intenté pronunciar su nombre pero enseguida él, avergonzado de lo que había hecho, intentó levantarse y salir corriendo.
Pero no le dejé. Con una rapidez asombrosa, me incorporé lo agarré y lo tumbé en mi cama de tal forma que yo estaba arriba de él aprisionando su cuerpo no dejándole escapatoria.
DongHae se retorcía debajo de mí e intentaba con todas sus fuerzas librarse de mi agarre. Pero no pudo, yo era más fuerte que él.
Al final, desistió viendo que le era imposible huir. Sus ojos se aguaron a causa de la furia e impotencia.
-¿Qué demonios haces?- pregunté.
Él solo giró la cara ignorándome.
-¡Yah, te estoy hablando!- grité más enfurecido.
Era como un condenado niño pequeño.
Se resistió, ignorándome todo el rato. Pero hubo un momento en que nuestras mi-radas se cruzaron. Por fin se dio cuenta de mi enfado y aun más avergonzado intentó hundirse en la cama.
-¿Por qué me has besado?- pregunté con voz dulce.
Él me miró y sus ojitos eran como los de un niño pequeño avergonzado de su travesura.
-Venganza- susurró.
-¿Qué?- pregunté, no creyéndome del todo lo que escuchaba.
-¡HE DICHO QUE VENGANZA!- gritó totalmente rojo como un tomate.
¿Ven… ganza?
No pude evitar reírme de él. ¿Eso era una venganza? Menuda mierda de venganza.
DongHae se removió de nuevo pero con más insistencia queriendo salir de esa vergonzosa situación.
Me quedé mirándomelo con una sonrisa boba en la cara mientras él me fulminaba con la mirada.
Con delicadeza me agaché hasta tener mi cara en el hueco de su cuello. Respiré un poco de su aroma y después susurré con voz ronca en su oído un…
-Te voy a enseñar lo que es una venganza de verdad-
Su cuerpo se sacudió levemente y noté como su corazón ahora latía desbocado.
Perfecto.
Aplasté levemente mi cuerpo contra el suyo, no dejando caer todo mi peso apoyándome en mis brazos. El cuerpo de DongHae se removió levemente.
Nuestros miembros estaban casi el uno encima del otro. Sin que él se lo esperara di un fuerte empujón apretando bien mi miembro contra el suyo haciendo que una deliciosa corriente recorriera mi cuerpo. DongHae soltó un gemido ahogado ante el inesperado movimiento.
Él intentó zafarse de mi agarre pero yo no le dejé y continué con el fregamiento de bulto contra bulto. Con la cabeza escondida en el hueco de su cuello empecé a soltar jadeos que le ponían la piel de gallina.
Poco a poco pude ir notando como DongHae iba perdiendo fuerza y empezaba a dejarse hacer, comenzando a participar el también en el roce.
Podía sentir como por culpa de esa deliciosa fricción mi miembro empezaba a crecer y el suyo también.
Hae prácticamente había caído en el juego y estaba jadeando y gimiendo bajito totalmente arrastrado por la sensación.
Levanté la cabeza y me dediqué a mirarlo. Estaba con los ojos cerrados, con la boca entreabierta soltando profundos jadeos y con las mejillas sonrojadas.
Esa visión solo hizo que mi movimiento se volviera más brusco y desesperado haciendo que DongHae sin poder evitarlo gimiera.
La presión que ya ejercía los pantalones y el bóxer eran brutal y el calor de la fricción que se había acumulado hacían todo eso más desesperante.
Sentí como el movimiento de DongHae se volvía más descontrolado y su respiración erradica. Estaba ya llegando.
Empujé con más fuerza soltando un ronco gruñido haciendo que DongHae gimiera en respuesta. Yo también sentía que estaba en la recta final.
Seguí empujando. Él cuerpo de DongHae se movía desesperado. Seguí empujando. Los gemidos de DongHae iban en aumento. Seguí empujando. El miembro de DongHae estaba ya más duro que una piedra. Seguí empujando. DongHae instintivamente agarró mi cuerpo.
Era el momento.
Justo antes de que pudiera venirse lo tiré con todas mis fuerzas y mi mala leche al suelo.
El golpe que se pegó fue descomunal. Preocupándome por un momento por si se había abierto la cabeza.
DongHae se quedó unos instantes tirado en el suelo, jadeando, demasiado perdido para saber que estaba sucediendo.
De pronto su cerebro hizo un click.
-¡HIJO DE PUTA!- gritó incorporándose del suelo.
-Buenas noches- dije mientras me tumbaba de espaldas a él tapándome con las sabanas.
Aunque tenía el cuerpo tan caliente que se podría freír un huevo en mi abdome, sonreí al escuchar sus gritos de rabia.
Venganza, dulce venganza.

NuriaManzana- Suju baby

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Cantidad de Mensajes: 98
Edad: 15
Inscrita/o el: 19/04/2011
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
Mierda, EunHyuk me había descubierto. Maldito mono oportuno…
-Dong…- comenzó a pronunciar mi nombre, pero no, yo no me quedaría allí. Prefería huir como un cobarde y esconderme debajo de las sabanas que ver su reacción. Me daba igual, me había salido mal la jugada y tenía que reconocerlo.
Pero… no fue como yo esperé que fuera. EunHyuk se levantó de su cama y me agarró del brazo rápidamente, tumbándome con fuerza en su cama y situándose él encima, aprisionando mi cuerpo sin dejarme escapatoria. Me retorcí debajo suyo e intenté librarme de él, pero como bien sabía el mayor tenía mucha más fuerza que yo y todo esfuerzo era inútil.
-¿Qué demonios haces?- me preguntó demasiado cerca de mi rostro, comenzando a notar como su enfado salía poco a poco.
Yo solamente giré el rostro e intenté ignorarle.
-¡Yah, te estoy hablando!- EunHyuk me gritó enfurecido, aprisionándome más al hacer fuerza con su cuerpo.
Seguía intentando ignorarle, porque eso era lo que hacía, intentarlo, ya que no podía por el solo hecho de estar debajo de su cuerpo a una distancia bastante reducida uno del otro.
-¿Por qué me has besado?- su voz se volvió repentinamente dulce y suave. Que extraño me parecía eso…
Aún así le miré a los ojos, sonrojado y avergonzado por mis actos.
-Venganza- susurré débilmente y casi inaudible.
-¿Qué?- me preguntó incrédulo. Sabía que lo había escuchado y se estaba haciendo el tonto, pero él seguía insistiendo, poniéndome nervioso.
-¡HE DICHO QUE VENGANZA!- terminé gritándole en su cara, completamente rojo y con las mejillas ardiéndome por la vergüenza que sentía en esos momentos.
Escuché una sonora risa. Esa hermosa risa acompañada de esa graciosa y adorable sonrisa que tanto le gustaba de su mejor amigo, pero que ahora le parecía cruel y vengativa. Ante eso, volví a intentar librarme de su agarre otra vez sin tener éxito por mi parte.
-Te voy a enseñar lo que es una venganza de verdad-
Oh no… La cosa no estaba yendo tal y como yo había esperado. ¿Acaso no me había yo vengado ya? ¿Por qué continuábamos con eso? Aunque no me gustara reconocerlo, en estos momentos me arrepentía de haber hecho lo que hice hace unos minutos.
Al escuchar sus palabras, no pude evitar estremecerme. ¿Por qué estaba reaccionando de ese modo? Pero no podía pensar, intentaba concentrarme en otra cosa, pero no podía. Y mi corazón latía con tanta fuerza que amenazaba con salirse de mi pecho, casi doliendo.
El mayor, sin aviso previo, dio un fuerte y repentino empujón contra mi entrepierna, creando una fricción que hizo que un gemido involuntario pero demasiado sonoro saliera de mis labios.
Oh no… ¿Qué estaba haciendo el mayor? Esto no iba por buen camino, lo presentía.
No… no podía permitir eso… ¡Estaba jugando conmigo! Intenté zafarme de su agarre, pero él seguía teniendo más fuerza. Llevó su rostro hasta mi cuello, dejando escapar pequeños jadeos contra mi piel, que hicieron que nuevamente me estremeciera.
No… no… no… Esto podía conmigo, sabía mis puntos débiles, y pronto me vi rindiéndome ante él, dejándole hacer sin importarme lo que pasara a continuación. Ya no me importaba quien fuera, solamente… ya no sabía ni que pensar.
Poco a poco los movimientos se iban volviendo más bruscas, sentía como mi miembro ya estaba completamente despierto ante esa fricción ahora muy placentera que el mayor le proporcionaba, sin poder evitar que una serie de gemidos escapara de mi boca.
EunHyuk sonrió. Mierda… le estaba dando justamente lo que quería. Pero ya no importaba, en ese momento el hecho de que su amigo, su mejor amigo fuese quien estaba haciendo eso no importaba. Solo pensaba en sentir placer, completamente loco por los movimientos del mayor, moviéndome con desespero debajo de su cuerpo para sentir más placer del que sentía.
Dio un fuerte empujón y gruñó. Eso me excitó aún más, y solté un fuerte y sonoro gemido, sabiendo que no quedaría mucho, y realmente, para ser sincero quería llegar ya.
-M-maldito mono… ha-hazlo más d-deprisa… -me agarré a sus caderas, intentando de ese modo hacer que siguiera con aquella fricción. EunHyuk siguió moviéndose, cada vez nos rozábamos más, nuestros duros miembros batallaban entre ellos, en una dura y dolorosa lucha. Estaba a punto. Sentía cosquilleos en la parte baja de mi vientre, y sabía que era el momento. Pero no, lo único que sentí fue un golpe seco en mi cabeza, y me vi tumbado en el suelo. Ese maldito idiota me había lanzado de la cama. Oh no… le había engañado como un tonto, y él había caído como uno bien grande.
-¡HIJO DE PUTA!- me incorporé del suelo, aún con la entrepierna muy abultada, dejándose ver en la tela del pantalón del pijama, mientras con una mano me frotaba con fuerza la cabeza, en donde me había dado un fuerte golpe. Mierda… ¿eso era sangre? Pero ahora solo me importaba matar a ese idiota.
-Buenas noches- dijo mientras se tumbaba de espaldas en su cama y se cubrió con las sabanas.
No iba a decirle nada más. Estaba muy enfadado. Hoy no, pero mañana… MAÑANA tendría su venganza. Se dirigió hacia la puerta del dormitorio y la cerró de un fuerte golpe, murmurando cosas en voz baja.
-Hoy no… mañana.
Intenté calmarme, pero no podía. Y necesitaba calmar otra zona de mi cuerpo, por lo que fui al baño, me senté encima de la tapa del inodoro, y bajando un poco mis pantalones, sin necesidad de quitarme la ropa interior porque no dormía con ella por las noches, comencé a acariciar mi aún despierto y desatendido miembro, algo asqueado ahora por la situación. Sabía que no tardaría ni medio segundo, ya que aún por encima de todo, se encontraba en la misma situación que antes.
-Me las vas a pagar… h-hijo d-de… -cerré los ojos con fuerza, sintiendo como caía ese líquido caliente en su mano, manchando un poco el suelo del baño. Se me pasó por la mente dejarlo allí, a ver si con un poco de suerte EunHyuk resbalaba y se rompía la cabeza. Pero luego pensé que eso era asqueroso, y con un poco de papel higiénico lo limpié. Me dirigí hacía el grifo y me lavé las manos, volviendo aún muy enojado a la habitación, incluso más que antes.
¿Cómo podía haber caído en su juego OTRA VEZ? ¿Qué clase de persona era su hyung?
Al abrir la puerta de la habitación, tuvo la sensación de que caía algo y lo empujaba con la puerta, pero no le dio importancia. Pero una vez hube entrado del todo en la ahora oscura habitación, pisé algo blandito, que al mirar hacia abajo, pude ver por la tenue luz que entraba por la ventana el rostro de una mujer.
No.
Eso no era una mujer.
Era una horrible y espantosa muñeca hinchable.
Abrí de un fuerte golpe la luz, cegando al mayor que ahora despertaba quejándose por el dolor de ojos, aunque no estaba muy seguro de que éste se hubiera dormido tan rápido.
-¡¿QUÉ MIERDAS HACE ESTO EN MI HABITACIÓN?!- le lancé la muñeca a la cama, con cuidado de no tocarla mucho por si no estaba bien… limpia, dándole de lleno en la cara.
-Dong…- comenzó a pronunciar mi nombre, pero no, yo no me quedaría allí. Prefería huir como un cobarde y esconderme debajo de las sabanas que ver su reacción. Me daba igual, me había salido mal la jugada y tenía que reconocerlo.
Pero… no fue como yo esperé que fuera. EunHyuk se levantó de su cama y me agarró del brazo rápidamente, tumbándome con fuerza en su cama y situándose él encima, aprisionando mi cuerpo sin dejarme escapatoria. Me retorcí debajo suyo e intenté librarme de él, pero como bien sabía el mayor tenía mucha más fuerza que yo y todo esfuerzo era inútil.
-¿Qué demonios haces?- me preguntó demasiado cerca de mi rostro, comenzando a notar como su enfado salía poco a poco.
Yo solamente giré el rostro e intenté ignorarle.
-¡Yah, te estoy hablando!- EunHyuk me gritó enfurecido, aprisionándome más al hacer fuerza con su cuerpo.
Seguía intentando ignorarle, porque eso era lo que hacía, intentarlo, ya que no podía por el solo hecho de estar debajo de su cuerpo a una distancia bastante reducida uno del otro.
-¿Por qué me has besado?- su voz se volvió repentinamente dulce y suave. Que extraño me parecía eso…
Aún así le miré a los ojos, sonrojado y avergonzado por mis actos.
-Venganza- susurré débilmente y casi inaudible.
-¿Qué?- me preguntó incrédulo. Sabía que lo había escuchado y se estaba haciendo el tonto, pero él seguía insistiendo, poniéndome nervioso.
-¡HE DICHO QUE VENGANZA!- terminé gritándole en su cara, completamente rojo y con las mejillas ardiéndome por la vergüenza que sentía en esos momentos.
Escuché una sonora risa. Esa hermosa risa acompañada de esa graciosa y adorable sonrisa que tanto le gustaba de su mejor amigo, pero que ahora le parecía cruel y vengativa. Ante eso, volví a intentar librarme de su agarre otra vez sin tener éxito por mi parte.
-Te voy a enseñar lo que es una venganza de verdad-
Oh no… La cosa no estaba yendo tal y como yo había esperado. ¿Acaso no me había yo vengado ya? ¿Por qué continuábamos con eso? Aunque no me gustara reconocerlo, en estos momentos me arrepentía de haber hecho lo que hice hace unos minutos.
Al escuchar sus palabras, no pude evitar estremecerme. ¿Por qué estaba reaccionando de ese modo? Pero no podía pensar, intentaba concentrarme en otra cosa, pero no podía. Y mi corazón latía con tanta fuerza que amenazaba con salirse de mi pecho, casi doliendo.
El mayor, sin aviso previo, dio un fuerte y repentino empujón contra mi entrepierna, creando una fricción que hizo que un gemido involuntario pero demasiado sonoro saliera de mis labios.
Oh no… ¿Qué estaba haciendo el mayor? Esto no iba por buen camino, lo presentía.
No… no podía permitir eso… ¡Estaba jugando conmigo! Intenté zafarme de su agarre, pero él seguía teniendo más fuerza. Llevó su rostro hasta mi cuello, dejando escapar pequeños jadeos contra mi piel, que hicieron que nuevamente me estremeciera.
No… no… no… Esto podía conmigo, sabía mis puntos débiles, y pronto me vi rindiéndome ante él, dejándole hacer sin importarme lo que pasara a continuación. Ya no me importaba quien fuera, solamente… ya no sabía ni que pensar.
Poco a poco los movimientos se iban volviendo más bruscas, sentía como mi miembro ya estaba completamente despierto ante esa fricción ahora muy placentera que el mayor le proporcionaba, sin poder evitar que una serie de gemidos escapara de mi boca.
EunHyuk sonrió. Mierda… le estaba dando justamente lo que quería. Pero ya no importaba, en ese momento el hecho de que su amigo, su mejor amigo fuese quien estaba haciendo eso no importaba. Solo pensaba en sentir placer, completamente loco por los movimientos del mayor, moviéndome con desespero debajo de su cuerpo para sentir más placer del que sentía.
Dio un fuerte empujón y gruñó. Eso me excitó aún más, y solté un fuerte y sonoro gemido, sabiendo que no quedaría mucho, y realmente, para ser sincero quería llegar ya.
-M-maldito mono… ha-hazlo más d-deprisa… -me agarré a sus caderas, intentando de ese modo hacer que siguiera con aquella fricción. EunHyuk siguió moviéndose, cada vez nos rozábamos más, nuestros duros miembros batallaban entre ellos, en una dura y dolorosa lucha. Estaba a punto. Sentía cosquilleos en la parte baja de mi vientre, y sabía que era el momento. Pero no, lo único que sentí fue un golpe seco en mi cabeza, y me vi tumbado en el suelo. Ese maldito idiota me había lanzado de la cama. Oh no… le había engañado como un tonto, y él había caído como uno bien grande.
-¡HIJO DE PUTA!- me incorporé del suelo, aún con la entrepierna muy abultada, dejándose ver en la tela del pantalón del pijama, mientras con una mano me frotaba con fuerza la cabeza, en donde me había dado un fuerte golpe. Mierda… ¿eso era sangre? Pero ahora solo me importaba matar a ese idiota.
-Buenas noches- dijo mientras se tumbaba de espaldas en su cama y se cubrió con las sabanas.
No iba a decirle nada más. Estaba muy enfadado. Hoy no, pero mañana… MAÑANA tendría su venganza. Se dirigió hacia la puerta del dormitorio y la cerró de un fuerte golpe, murmurando cosas en voz baja.
-Hoy no… mañana.
Intenté calmarme, pero no podía. Y necesitaba calmar otra zona de mi cuerpo, por lo que fui al baño, me senté encima de la tapa del inodoro, y bajando un poco mis pantalones, sin necesidad de quitarme la ropa interior porque no dormía con ella por las noches, comencé a acariciar mi aún despierto y desatendido miembro, algo asqueado ahora por la situación. Sabía que no tardaría ni medio segundo, ya que aún por encima de todo, se encontraba en la misma situación que antes.
-Me las vas a pagar… h-hijo d-de… -cerré los ojos con fuerza, sintiendo como caía ese líquido caliente en su mano, manchando un poco el suelo del baño. Se me pasó por la mente dejarlo allí, a ver si con un poco de suerte EunHyuk resbalaba y se rompía la cabeza. Pero luego pensé que eso era asqueroso, y con un poco de papel higiénico lo limpié. Me dirigí hacía el grifo y me lavé las manos, volviendo aún muy enojado a la habitación, incluso más que antes.
¿Cómo podía haber caído en su juego OTRA VEZ? ¿Qué clase de persona era su hyung?
Al abrir la puerta de la habitación, tuvo la sensación de que caía algo y lo empujaba con la puerta, pero no le dio importancia. Pero una vez hube entrado del todo en la ahora oscura habitación, pisé algo blandito, que al mirar hacia abajo, pude ver por la tenue luz que entraba por la ventana el rostro de una mujer.
No.
Eso no era una mujer.
Era una horrible y espantosa muñeca hinchable.
Abrí de un fuerte golpe la luz, cegando al mayor que ahora despertaba quejándose por el dolor de ojos, aunque no estaba muy seguro de que éste se hubiera dormido tan rápido.
-¡¿QUÉ MIERDAS HACE ESTO EN MI HABITACIÓN?!- le lancé la muñeca a la cama, con cuidado de no tocarla mucho por si no estaba bien… limpia, dándole de lleno en la cara.
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
ME ENCANTO!!!!!

SJmILE- Suju baby

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Cantidad de Mensajes: 55
Edad: 14
Inscrita/o el: 06/01/2012
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
Me ...encanto ...hace tiempo que estoy esperando el siguiente capitulo ...porfis ..cuelguenlo ..y mandenme un MP...me he ..quedado con la intriga ..no sean malitas ..cuelguenlo ..porfis....esta muy bueno ...no lo dejen asi ....¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡¡

brebada97- Suju Fan

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Cantidad de Mensajes: 351
Edad: 15
Inscrita/o el: 29/01/2012
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
Me desperté sobresaltado al escuchar un grito.
¿QUÉ DEMONIOS HABÍA PASADO? ¿HABÍA ENTRADO UN LADRÓN? ¿EL DEPARTA-MENTO SE
ESTABA QUEMANDO? ¿OTRA VEZ HABÍA HECHO DE LAS SUYAS LA RATA?
Sentí como se estampaba contra mi cara, algo frio, liso y blandito. Abrí perezosa-mente mis ojos y me encontré de frente con la cara de la rubia de mi vida. ¿Qué hacia Marylin encima de mí?
-¡¿QUÉ MIERDAS HACE ESTO EN MI HABITACIÓN?!- escuché como gritaba DongHae a pleno pulmón.
Me quedé unos instantes meditando la respuesta en mi estado de adormilamiento cerebral con pocas neuronas en activo.
-Pues es Marylin, mi muñeca hinchable- dije al final viendo como cruzaba sus brazos y me miraba con mala leche.- Es verdad, que maleducado he sido- me disculpé, vi como DongHae se relajaba levemente- DongHae, esta es Marylin, mi fiel compañera rubia, Marylin, este es DongHae, como ya podrás imaginar, mi compañero de piso-
Sentí como DongHae gritaba cabreado y salía de la habitación dando un portazo. Suspiré.
Igual me había pasado de la raya. Miré a los ojos de la muñeca que en verdad eran dos puntos negros pintados.
-¿Qué hago Marylin? ¿Voy a hablar con él?- le pregunté.
Como era de esperarse la muñeca no respondió. Volví a suspirar esta vez tumbándome de nuevo en la cama tirando a un lado la muñeca. Nah, lo dejo solo y ya se le pasará el enfado.
Pero para mi desgracia no fue así. DongHae estuvo cabreado todo el día, no me habló ni me miró a los ojos. Mira que lo intenté. Le hice el desayuno como disculpa, dos tostadas bien tostadas tirando para quemadas y un zumo, pero ni se inmutó. En la comida en la universidad le ofrecí que comiera algo de mi comida, algo raro de ver, ni se inmutó. Intenté hacer la cena esa misma noche, aunque casi quemo la cocina y acabé pidiendo pizza por teléfono, ni se inmutó. Le puse la película de Nemo, le hice palomitas y le invité a verla apoyado en mi hombro, sonándose los mocos en mi camiseta sin que yo me quejara, ni se inmutó. Vestí a la Marylin para que fuera más tapada y no se escandalizara tanto Hae al verla, ni se inmutó.
Ya estaba harto de todo esto, el ambiente incomodo ya me estaba cansando. Aquí las cosas se arreglan si o si, aunque tenga que pedir disculpas de rodillas y diciendo que soy una persona asquerosa.
-¡DONGHAE!- grité abriendo de golpe la puerta de nuestra habitación, encontrándome a
Hae cómodamente en su cama leyendo un libro que no sé de donde ha sacado. ¿Desde cuando lee? Eso da igual ahora mismo, necesito arreglar esto ante todo.
Con la atenta mirada del otro respiré hondo, tomé impulsó y corrí hacia él. Hae se asustó de-jando a un lado el libro pero se sorprendió más al ver lo que hacia.
Me tiré de rodillas, puse ambas manos al suelo y agaché la cabeza.
-¡Perdóname, soy una persona horrible, estúpida, asquerosa, no me merezco esto!- lloriqueé teatralmente ante su incrédula mirada –¡Haré lo que quieras, asumiré mi castigo por ser una horrible persona, no, un hombre horrible, asqueroso, repugnante, perdóname!-
¿QUÉ DEMONIOS HABÍA PASADO? ¿HABÍA ENTRADO UN LADRÓN? ¿EL DEPARTA-MENTO SE
ESTABA QUEMANDO? ¿OTRA VEZ HABÍA HECHO DE LAS SUYAS LA RATA?
Sentí como se estampaba contra mi cara, algo frio, liso y blandito. Abrí perezosa-mente mis ojos y me encontré de frente con la cara de la rubia de mi vida. ¿Qué hacia Marylin encima de mí?
-¡¿QUÉ MIERDAS HACE ESTO EN MI HABITACIÓN?!- escuché como gritaba DongHae a pleno pulmón.
Me quedé unos instantes meditando la respuesta en mi estado de adormilamiento cerebral con pocas neuronas en activo.
-Pues es Marylin, mi muñeca hinchable- dije al final viendo como cruzaba sus brazos y me miraba con mala leche.- Es verdad, que maleducado he sido- me disculpé, vi como DongHae se relajaba levemente- DongHae, esta es Marylin, mi fiel compañera rubia, Marylin, este es DongHae, como ya podrás imaginar, mi compañero de piso-
Sentí como DongHae gritaba cabreado y salía de la habitación dando un portazo. Suspiré.
Igual me había pasado de la raya. Miré a los ojos de la muñeca que en verdad eran dos puntos negros pintados.
-¿Qué hago Marylin? ¿Voy a hablar con él?- le pregunté.
Como era de esperarse la muñeca no respondió. Volví a suspirar esta vez tumbándome de nuevo en la cama tirando a un lado la muñeca. Nah, lo dejo solo y ya se le pasará el enfado.
Pero para mi desgracia no fue así. DongHae estuvo cabreado todo el día, no me habló ni me miró a los ojos. Mira que lo intenté. Le hice el desayuno como disculpa, dos tostadas bien tostadas tirando para quemadas y un zumo, pero ni se inmutó. En la comida en la universidad le ofrecí que comiera algo de mi comida, algo raro de ver, ni se inmutó. Intenté hacer la cena esa misma noche, aunque casi quemo la cocina y acabé pidiendo pizza por teléfono, ni se inmutó. Le puse la película de Nemo, le hice palomitas y le invité a verla apoyado en mi hombro, sonándose los mocos en mi camiseta sin que yo me quejara, ni se inmutó. Vestí a la Marylin para que fuera más tapada y no se escandalizara tanto Hae al verla, ni se inmutó.
Ya estaba harto de todo esto, el ambiente incomodo ya me estaba cansando. Aquí las cosas se arreglan si o si, aunque tenga que pedir disculpas de rodillas y diciendo que soy una persona asquerosa.
-¡DONGHAE!- grité abriendo de golpe la puerta de nuestra habitación, encontrándome a
Hae cómodamente en su cama leyendo un libro que no sé de donde ha sacado. ¿Desde cuando lee? Eso da igual ahora mismo, necesito arreglar esto ante todo.
Con la atenta mirada del otro respiré hondo, tomé impulsó y corrí hacia él. Hae se asustó de-jando a un lado el libro pero se sorprendió más al ver lo que hacia.
Me tiré de rodillas, puse ambas manos al suelo y agaché la cabeza.
-¡Perdóname, soy una persona horrible, estúpida, asquerosa, no me merezco esto!- lloriqueé teatralmente ante su incrédula mirada –¡Haré lo que quieras, asumiré mi castigo por ser una horrible persona, no, un hombre horrible, asqueroso, repugnante, perdóname!-

NuriaManzana- Suju baby

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Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
Esperé de brazos cruzados alguna respuesta por su parte, muy enfadado.
-Pues es Marylin, mi muñeca hinchable- dijo al final, seguramente amenazado por mi fiera mirada de pez cabreado. - Es verdad, que maleducado he sido- me relajé un poco, pero enseguida me dí cuenta de que eso había sido una mala idea. -DongHae, esta es Marylin, mi fiel compañera rubia, Marylin, este es DongHae, como ya podrás imaginar, mi compañero de piso-
-Pues es Marylin, mi muñeca hinchable- dijo al final, seguramente amenazado por mi fiera mirada de pez cabreado. - Es verdad, que maleducado he sido- me relajé un poco, pero enseguida me dí cuenta de que eso había sido una mala idea. -DongHae, esta es Marylin, mi fiel compañera rubia, Marylin, este es DongHae, como ya podrás imaginar, mi compañero de piso-
Tal era mi enfado, que no pude hacer nada más que salir de la habitación dando un fuerte golpe en la puerta. Estaba muuuuuuuuuy cansado de las tonterías de EunHyuk, aunque en realidad no sabía porque me sentía así en estos momentos, yo normalmente no era de esta forma, nosotros dos siempre estábamos felices y sonrientes... pero desde hace un tiempo... no sé que me pasa.
Como ya quedaba poco para la hora de levantarnos para ir a la universidad no volví a la habitación. Fui al baño, me di mi ducha matutina y desayuné un RICO desayuno que me había preparado EunHyuk con todo su CARIÑO y AMOR. Pero no... no le hablaría. Y eso hice, no abrí la boca en todo el día, incluso cuando él me dejó ver la película de Nemo recostado en su hombro, que aunque eso fue una sensación cómoda, cálida y agradable no articulé palabra alguna. Una vez se terminó la película, me levanté del sofá y dejandole solo en el salón me dirigí a mi habitación, tomé un libro que había encima de la mesita de noche y lo abrí para leerlo. Era muy interesante, hablaba de los simios de África. Me gustaba ese libro porque me recordaban a EunHyuk y me daba la risa siempre que me lo imaginaba colgado de los arboles. Cada vez estoy peor de la cabeza.
Pero EunHyuk logró sacarme de mis pensamientos al abrir la puerta de golpe con un fuerte grito y seguidamente al correr hacía mi. ¿Que estaba haciendo? Pero lo peor, o lo mejor fue cuando se arrodilló en el suelo y comenzó a sollozar algo como...
''¡Perdóname, soy una persona horrible, estúpida, asquerosa, no me merezco esto! ¡Haré lo que quieras, asumiré mi castigo por ser una horrible persona, no, un hombre horrible, asqueroso, repugnante, perdóname!''
Creo que estaba interpretando esa película coreana tan dramática que tanto le gustaba ver, no se como no se cansaba de verla tantas veces, con razón se sabía el guión entero.
-Esto... EunHyuk... ¿se puede saber que estás haciendo? ¿No ves que estoy leyendo? Déjame tranquilo...- dejé a un lado el libro y suspiré, cansado. Pero creo que EunHyuk se alegró al ver que de nuevo le volvía a hablar, y en su rostro apareció esa bonita sonrisa suya que dejaba ver esas graciosas encías. Quería reír al ver esa imagen, pero tenía que controlarme.
-¿Por qué sonríes? Aigo... eres muy molesto... Buenas noches, estoy muy cansado- le miré seriamente por última vez y me cubrí entero con las sábanas, pero al poco rato sentí como alguien acariciaba uno de mis pies, haciendo me cosquillas.
-¡YAH! ¡DÉJAME TRANQUILO! -escondí ese pie también y me cubrí con más fuerza, dejandole un poco atónito y triste, podía notarlo. Pasaron unos cuantos minutos hasta que EunHyuk decidió en moverse e ir hacía su cama, y yo me sentía muy mal por mis actos, me estaba dando la vena sentimental y me daba pena como lo había tratado el día de hoy.
-EunHyuk...- le agarré del brazo antes de que pudiera alejarse más y con un fuerte estirón lo atraje a mi cama, sentándolo en ella. Salí de debajo de las sabanas y me senté encima suyo.
-¡LO SIENTO MUCHO! Perdóname monito... DongHae no quería comportarse así con EunHyuk...- le miré poniendo ojitos y juntando mis deditos en un gesto tierno e inocente, y seguidamente le aplasté sus mejillas dándole besos de abuela en la mejilla, de esos que te dejan la cara llena de babas y hacen tanto ruido- Lo sientoooooooooooooooo~
Como ya quedaba poco para la hora de levantarnos para ir a la universidad no volví a la habitación. Fui al baño, me di mi ducha matutina y desayuné un RICO desayuno que me había preparado EunHyuk con todo su CARIÑO y AMOR. Pero no... no le hablaría. Y eso hice, no abrí la boca en todo el día, incluso cuando él me dejó ver la película de Nemo recostado en su hombro, que aunque eso fue una sensación cómoda, cálida y agradable no articulé palabra alguna. Una vez se terminó la película, me levanté del sofá y dejandole solo en el salón me dirigí a mi habitación, tomé un libro que había encima de la mesita de noche y lo abrí para leerlo. Era muy interesante, hablaba de los simios de África. Me gustaba ese libro porque me recordaban a EunHyuk y me daba la risa siempre que me lo imaginaba colgado de los arboles. Cada vez estoy peor de la cabeza.
Pero EunHyuk logró sacarme de mis pensamientos al abrir la puerta de golpe con un fuerte grito y seguidamente al correr hacía mi. ¿Que estaba haciendo? Pero lo peor, o lo mejor fue cuando se arrodilló en el suelo y comenzó a sollozar algo como...
''¡Perdóname, soy una persona horrible, estúpida, asquerosa, no me merezco esto! ¡Haré lo que quieras, asumiré mi castigo por ser una horrible persona, no, un hombre horrible, asqueroso, repugnante, perdóname!''
Creo que estaba interpretando esa película coreana tan dramática que tanto le gustaba ver, no se como no se cansaba de verla tantas veces, con razón se sabía el guión entero.
-Esto... EunHyuk... ¿se puede saber que estás haciendo? ¿No ves que estoy leyendo? Déjame tranquilo...- dejé a un lado el libro y suspiré, cansado. Pero creo que EunHyuk se alegró al ver que de nuevo le volvía a hablar, y en su rostro apareció esa bonita sonrisa suya que dejaba ver esas graciosas encías. Quería reír al ver esa imagen, pero tenía que controlarme.
-¿Por qué sonríes? Aigo... eres muy molesto... Buenas noches, estoy muy cansado- le miré seriamente por última vez y me cubrí entero con las sábanas, pero al poco rato sentí como alguien acariciaba uno de mis pies, haciendo me cosquillas.
-¡YAH! ¡DÉJAME TRANQUILO! -escondí ese pie también y me cubrí con más fuerza, dejandole un poco atónito y triste, podía notarlo. Pasaron unos cuantos minutos hasta que EunHyuk decidió en moverse e ir hacía su cama, y yo me sentía muy mal por mis actos, me estaba dando la vena sentimental y me daba pena como lo había tratado el día de hoy.
-EunHyuk...- le agarré del brazo antes de que pudiera alejarse más y con un fuerte estirón lo atraje a mi cama, sentándolo en ella. Salí de debajo de las sabanas y me senté encima suyo.
-¡LO SIENTO MUCHO! Perdóname monito... DongHae no quería comportarse así con EunHyuk...- le miré poniendo ojitos y juntando mis deditos en un gesto tierno e inocente, y seguidamente le aplasté sus mejillas dándole besos de abuela en la mejilla, de esos que te dejan la cara llena de babas y hacen tanto ruido- Lo sientoooooooooooooooo~
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
NUEVA LECTORA:) siguelo me encantaaaaa!

maria1mgd- Suju baby

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Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
Porfavor, no firmen por en medio del RPG ;_; Si quieren comentar algo comentenlo por aquí > COMENTARIOS
Thanks~ ^^
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
-Esto... EunHyuk... ¿se puede saber que estás haciendo? ¿No ves que estoy leyendo? Déjame tranquilo...- dijo dejando a un lado el libro. No pude evitar sonreír como un tonto.
¡Me había vuelto a hablar, porfin pude escuchar de nuevo su voz! Lo sé, suena tonto pero, que me ignorara me había hecho sentir mal, muy mal. Incluso triste.
-¿Por qué sonríes? Aigo... eres muy molesto... Buenas noches, estoy muy cansado- me dijo aparentar estar serio, aunque un ligero rubor en las mejillas le delataban.
Se tapó entero con las sabanas, haciéndose una bolita. Pero algo sobresalía de su perfecto escondite. Un travieso pie salía hacia afuera. Con una sonrisa tonta le acaricié suavemente con la yema de los dedos la planta del pie. Noté como se estremeció levemente y enseguida escondía el pie.
-¡YAH! ¡DÉJAME TRANQUILO! – gritó desde dentro de su guarida.
Hice un puchero un poco triste. Parece que aun esta enfadado. Me quedé unos minutos mirándolo hasta que decidí que era mejor dejarle en paz.
Con cuidado quise salir de encima de su cama pero algo de golpe lo impidió. Un brazo había salido entre las sabanas y no me dejaba escapar.
-EunHyuk...- me nombró en un susurro.
Antes de que pudiera decir nada salió de golpe de su escondite, tirándose encima de mí.
-¡LO SIENTO MUCHO! Perdóname monito... DongHae no quería comportarse así con EunHyuk...- me dijo poniendo ojitos. De pronto sentí como me ruborizaba levemente. Se veía tan adorable con esa actitud de niño travieso… tan… ¡DEJA DE PENSAR EN ESTAS COSAS EUNHYUK!
De golpe Hae me apretó de las mejillas sonriendo malvadamente y seguidamente empezó a darme besos de abuela, babeándome odiosamente la cara.
-Lo sientoooooooooooooooo~- decía con un claro y ligero toque de maldad.
-¡YAH! ¡SUÉLTAME!- dije molesto y aun más sonrojado.
DongHae paró un momento de darme besos, se separó levemente de mi, pero aun así quedándose muy cerca de mi rostro. Pude ver un extraño brillo en sus ojos y una sonrisa diabólicamente dulce adornar su cara.
-No quiero- dijo con un extraño tono de voz ligeramente grave.
Sentí un extraño escalofrio por todo mi cuerpo…
¿Pero qué…?
De pronto DongHae me tiró en la cama, poniéndose encima de mí, con ambas rodillas al lado de mi cadera.
Miré sorprendido a mi amigo, nunca le había visto con esa expresión… Aunque mantenía su rostro infantil y adorable, se entremezclaba algo de… ¿depredador? Una extraña mezcla, eso si, inexplicablemente hacia que mi cuerpo se estremeciera bajo el suyo.
-Eunhyuk…- susurró serio DongHae. Sentí unos extraños nervios recorrerme. ¿Qué demonios quería decirme ahora? Podría decirme algo como… Nonononono, EunHyuk, se te está yendo la pinza, es imposible. Además, si fuera sobre eso, la primera cosa que no permitiría es que el estuviera encima de él de esa forma. A no, yo arriba.
-DongHae, creo que no es correcto que…- empecé a decir.
-¿Eh? ¿Qué no es correcto el que?- preguntó totalmente perdido.
-Pues que tú y yo…- dije levemente avergonzado.
DongHae se quedó unos segundos analizando lo que había dicho, le costó su tiempo comprenderlo. Pude ver como en el momento en que su cerebro dio Bingo, su boca se abría en una “o” y su cara se enrojecía significativamente. Enseguida pasó a la fase de enojo.
-¡YAH! ¡PERVERTIDO!, ¿¡EN QUE ESTABAS PENSANDO TÚ?!- gritó empezando a darme con la almohada sin piedad.
Yo sin poder evitarlo empecé a reírme, sufriendo los feroces ataques del otro.
-En-entonces… ¡auch! ¿Qué er- era eso que me querí… ¡PARA DE DARME ALMOHADAZOS! Querías decirme?- pregunté como pude entre la risa y sus golpes.
-¡PUES QUE TE HUELEN LOS PIES!- gritó el otro.
-¿Y te tenías que poner tan serio para decirme eso?- pregunté incrédulo.
-¿Te parece poco importante mi salud ante tus gases nucleares de aroma a pies?-
-Seeh, sufre- dije divertido, acercando uno de mis pies a su cara.
Enseguida paró de darme golpes e intentó quitarse de encima mi pie con una cara de infinito asco.
-¡YAH! ¡ALEJA ESO DE MÍ!- gritó.
-No quiero~- contesté canturreando.
De pronto vi como apartaba de un manotazo mi pierna, se acercaba a mí y me daba un ataque fatal para mi persona en mi costado.
Ese ataque era mi punto débil. Eran… ¡COSQUILLAS!
Enseguida no pude evitar retorcerme y reírme como loco en la cama mientras el otro me hacia cosquillas en todos lados. Intenté hacer que parara, pero no pude, podía ver entre mis ojos aguados de la risa su cara divertida y de maldad. Me empezaba a doler las mejillas y el estómago de tanto reír. Como pude intenté que parara, moviéndome de un lado a otro. Pero lo único que conseguí fuera que perdiera el equilibrio de encima de mí y acabara poniendo su mano en una parte muy sensible para no caerse.
Gemí sorprendido al contacto. No pude evitar dejar escapar ese sonido al sentir de pronto esa presión sobre mi miembro.
Enseguida Hae, sonrojado hasta las raíces de su pelo, apartó su mano. Pero fue peor el remedio que la enfermedad. Al hacer eso, a toda prisa, no sé como, perdió de nuevo el quilibrio y esta vez si que cayó encima de mí. Nuestros rostros quedaron a pocos centímetros. Podía sentir nuestros corazones acelerados por las risas, nuestras aceleradas respiraciones y el rubor mutuo. No pude evitar quedarme embobado mirando sus ojos castaños, ni tampoco, al ver sus labios que parecen tan suaves y apetecibles.
¡Me había vuelto a hablar, porfin pude escuchar de nuevo su voz! Lo sé, suena tonto pero, que me ignorara me había hecho sentir mal, muy mal. Incluso triste.
-¿Por qué sonríes? Aigo... eres muy molesto... Buenas noches, estoy muy cansado- me dijo aparentar estar serio, aunque un ligero rubor en las mejillas le delataban.
Se tapó entero con las sabanas, haciéndose una bolita. Pero algo sobresalía de su perfecto escondite. Un travieso pie salía hacia afuera. Con una sonrisa tonta le acaricié suavemente con la yema de los dedos la planta del pie. Noté como se estremeció levemente y enseguida escondía el pie.
-¡YAH! ¡DÉJAME TRANQUILO! – gritó desde dentro de su guarida.
Hice un puchero un poco triste. Parece que aun esta enfadado. Me quedé unos minutos mirándolo hasta que decidí que era mejor dejarle en paz.
Con cuidado quise salir de encima de su cama pero algo de golpe lo impidió. Un brazo había salido entre las sabanas y no me dejaba escapar.
-EunHyuk...- me nombró en un susurro.
Antes de que pudiera decir nada salió de golpe de su escondite, tirándose encima de mí.
-¡LO SIENTO MUCHO! Perdóname monito... DongHae no quería comportarse así con EunHyuk...- me dijo poniendo ojitos. De pronto sentí como me ruborizaba levemente. Se veía tan adorable con esa actitud de niño travieso… tan… ¡DEJA DE PENSAR EN ESTAS COSAS EUNHYUK!
De golpe Hae me apretó de las mejillas sonriendo malvadamente y seguidamente empezó a darme besos de abuela, babeándome odiosamente la cara.
-Lo sientoooooooooooooooo~- decía con un claro y ligero toque de maldad.
-¡YAH! ¡SUÉLTAME!- dije molesto y aun más sonrojado.
DongHae paró un momento de darme besos, se separó levemente de mi, pero aun así quedándose muy cerca de mi rostro. Pude ver un extraño brillo en sus ojos y una sonrisa diabólicamente dulce adornar su cara.
-No quiero- dijo con un extraño tono de voz ligeramente grave.
Sentí un extraño escalofrio por todo mi cuerpo…
¿Pero qué…?
De pronto DongHae me tiró en la cama, poniéndose encima de mí, con ambas rodillas al lado de mi cadera.
Miré sorprendido a mi amigo, nunca le había visto con esa expresión… Aunque mantenía su rostro infantil y adorable, se entremezclaba algo de… ¿depredador? Una extraña mezcla, eso si, inexplicablemente hacia que mi cuerpo se estremeciera bajo el suyo.
-Eunhyuk…- susurró serio DongHae. Sentí unos extraños nervios recorrerme. ¿Qué demonios quería decirme ahora? Podría decirme algo como… Nonononono, EunHyuk, se te está yendo la pinza, es imposible. Además, si fuera sobre eso, la primera cosa que no permitiría es que el estuviera encima de él de esa forma. A no, yo arriba.
-DongHae, creo que no es correcto que…- empecé a decir.
-¿Eh? ¿Qué no es correcto el que?- preguntó totalmente perdido.
-Pues que tú y yo…- dije levemente avergonzado.
DongHae se quedó unos segundos analizando lo que había dicho, le costó su tiempo comprenderlo. Pude ver como en el momento en que su cerebro dio Bingo, su boca se abría en una “o” y su cara se enrojecía significativamente. Enseguida pasó a la fase de enojo.
-¡YAH! ¡PERVERTIDO!, ¿¡EN QUE ESTABAS PENSANDO TÚ?!- gritó empezando a darme con la almohada sin piedad.
Yo sin poder evitarlo empecé a reírme, sufriendo los feroces ataques del otro.
-En-entonces… ¡auch! ¿Qué er- era eso que me querí… ¡PARA DE DARME ALMOHADAZOS! Querías decirme?- pregunté como pude entre la risa y sus golpes.
-¡PUES QUE TE HUELEN LOS PIES!- gritó el otro.
-¿Y te tenías que poner tan serio para decirme eso?- pregunté incrédulo.
-¿Te parece poco importante mi salud ante tus gases nucleares de aroma a pies?-
-Seeh, sufre- dije divertido, acercando uno de mis pies a su cara.
Enseguida paró de darme golpes e intentó quitarse de encima mi pie con una cara de infinito asco.
-¡YAH! ¡ALEJA ESO DE MÍ!- gritó.
-No quiero~- contesté canturreando.
De pronto vi como apartaba de un manotazo mi pierna, se acercaba a mí y me daba un ataque fatal para mi persona en mi costado.
Ese ataque era mi punto débil. Eran… ¡COSQUILLAS!
Enseguida no pude evitar retorcerme y reírme como loco en la cama mientras el otro me hacia cosquillas en todos lados. Intenté hacer que parara, pero no pude, podía ver entre mis ojos aguados de la risa su cara divertida y de maldad. Me empezaba a doler las mejillas y el estómago de tanto reír. Como pude intenté que parara, moviéndome de un lado a otro. Pero lo único que conseguí fuera que perdiera el equilibrio de encima de mí y acabara poniendo su mano en una parte muy sensible para no caerse.
Gemí sorprendido al contacto. No pude evitar dejar escapar ese sonido al sentir de pronto esa presión sobre mi miembro.
Enseguida Hae, sonrojado hasta las raíces de su pelo, apartó su mano. Pero fue peor el remedio que la enfermedad. Al hacer eso, a toda prisa, no sé como, perdió de nuevo el quilibrio y esta vez si que cayó encima de mí. Nuestros rostros quedaron a pocos centímetros. Podía sentir nuestros corazones acelerados por las risas, nuestras aceleradas respiraciones y el rubor mutuo. No pude evitar quedarme embobado mirando sus ojos castaños, ni tampoco, al ver sus labios que parecen tan suaves y apetecibles.

NuriaManzana- Suju baby

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Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
''Mierda... ¿DongHae, que estás haciendo? ¿Dónde está tu mano? ¿EunHyuk acaba de... ¡¿gemir?!''
Muchas preguntas pasaban por mi mente, intentando reflexionar sobre lo que había ocurrido, pero me era imposible hacerlo. Nuestros rostros habían quedado completamente pegados, al igual que nuestros cuerpos, en un intento mío de apartar la mano de esa cosa blandita que estaba aplastando. Pero como soy tan jodidamente torpe me caí encima suyo para quedar aún más cerca. Un aplauso para el pez más idiota del mundo.
Pero ahora no era momento de darme premios, notaba la respiración acelerada de EunHyuk mezclándose con la mía, su cálido aliento golpeaba contra el mío, estaba a escasos centímetros de sus labios. Sentí el repentino impulso de acercarme aún más, de unirme a esos carnosos labios del mayor que no dejaban de llamarme...
''¡¿DONGHAE ERES IDIOTA?! ¡¿QUÉ ESTÁS PENSANDO?! ¡ES TU MEJOR AMIGO!''
Tragué saliva lentamente, no tenía ni siquiera fuerzas para salir de encima del cuerpo de EunHyuk. Me quedé mirando fijamente sus pequeños ojos, poniéndome cada vez más nervioso...
-¡Hip!-
Ese pequeño y agudo hipo resonó por toda la habitación. Oh no... Esa era una de mis malas costumbres, siempre que me pongo muy nervioso termina dándome hipo, y mi hipo provoca que toda la gente que lo escuche se ría de él.
-¡Hip!-
Y EunHyuk no era una excepción. No tardó ni medio segundo en comenzar a morirse de la risa, riendo a grandes carcajadas. Yo me sonrojé y me enfadé mucho ante eso, no me gustaba para nada que se rieran de mí.
-¡YAH!¡No te rías de mi! ¡¿Eres malo, lo sabes?!... ¡HIP!
Pero la única respuesta que obtuve por su parte fueron unos ''hip hip hip'' intentando imitarme. Ah no, eso si que no. Eché mi mano abierta en palma hacía atrás y le di una cachetada en la cara. Bueno, no muy fuerte, pero lo suficiente como para que sonara por toda la habitación y para que a EunHyuk se le fuera la tonteria.
Me miró con carita de monito bebé.
Mierda, ahora me había pasado. No podía soportar verle así. Me... me rompía el corazón. Me acerqué a su mejilla que ahora estaba enrojecida y volví a llenarle de besitos.
-¡Monito! ¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento! DongHae ha sido muy malo, no quería pegarte monito pequeño, pegame, pegame, merezco que me pegues- le dije mientras agarraba su mano e intentaba que me golpeara, pero dejé de hacerlo cuándo vi que él me estaba mirando con una de sus sonrisas burlonas. Y sabía por qué lo hacía. Ya había vuelto a quedar como un idiota bipolar. Si es que más tonto y no nazco.
-Esto... jeje... uhm...¡OH DIOS MIO, PERO QUE TARDE ES!- nervioso como estaba, esa fue la única excusa que se me ocurrió, aunque solo fueran las 10 y media de la noche, mañana tenía que madrugar.- Todo el mundo a dormir, o mañana no nos levantaremos. ¡V-venga, a dormir Mono apestoso! -me levanté nervioso de encima suyo para que se pudiera ir a su cama y le di un leve empujón para asegurarme de que lo hacía. Me acerqué un poco a la mesita de noche para beber agua de mi vaso y comencé a quitarme la camiseta del pijama, ya que moría de calor. Pero cuando tenía un brazo fuera de la camiseta para quitármela, sentí como unas manos me agarraban y me volvían a lanzar en la cama, esta vez EunHyuk quedando encima. Abrí mucho los ojos, y no intenté moverme porque no podía, estaba inmovilizado por su peso y por la postura en la que estaba, con media camiseta fuera.
-EunHyuk... ¿q-qué estás haciendo?...-
Muchas preguntas pasaban por mi mente, intentando reflexionar sobre lo que había ocurrido, pero me era imposible hacerlo. Nuestros rostros habían quedado completamente pegados, al igual que nuestros cuerpos, en un intento mío de apartar la mano de esa cosa blandita que estaba aplastando. Pero como soy tan jodidamente torpe me caí encima suyo para quedar aún más cerca. Un aplauso para el pez más idiota del mundo.
Pero ahora no era momento de darme premios, notaba la respiración acelerada de EunHyuk mezclándose con la mía, su cálido aliento golpeaba contra el mío, estaba a escasos centímetros de sus labios. Sentí el repentino impulso de acercarme aún más, de unirme a esos carnosos labios del mayor que no dejaban de llamarme...
''¡¿DONGHAE ERES IDIOTA?! ¡¿QUÉ ESTÁS PENSANDO?! ¡ES TU MEJOR AMIGO!''
Tragué saliva lentamente, no tenía ni siquiera fuerzas para salir de encima del cuerpo de EunHyuk. Me quedé mirando fijamente sus pequeños ojos, poniéndome cada vez más nervioso...
-¡Hip!-
Ese pequeño y agudo hipo resonó por toda la habitación. Oh no... Esa era una de mis malas costumbres, siempre que me pongo muy nervioso termina dándome hipo, y mi hipo provoca que toda la gente que lo escuche se ría de él.
-¡Hip!-
Y EunHyuk no era una excepción. No tardó ni medio segundo en comenzar a morirse de la risa, riendo a grandes carcajadas. Yo me sonrojé y me enfadé mucho ante eso, no me gustaba para nada que se rieran de mí.
-¡YAH!¡No te rías de mi! ¡¿Eres malo, lo sabes?!... ¡HIP!
Pero la única respuesta que obtuve por su parte fueron unos ''hip hip hip'' intentando imitarme. Ah no, eso si que no. Eché mi mano abierta en palma hacía atrás y le di una cachetada en la cara. Bueno, no muy fuerte, pero lo suficiente como para que sonara por toda la habitación y para que a EunHyuk se le fuera la tonteria.
Me miró con carita de monito bebé.
Mierda, ahora me había pasado. No podía soportar verle así. Me... me rompía el corazón. Me acerqué a su mejilla que ahora estaba enrojecida y volví a llenarle de besitos.
-¡Monito! ¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento! DongHae ha sido muy malo, no quería pegarte monito pequeño, pegame, pegame, merezco que me pegues- le dije mientras agarraba su mano e intentaba que me golpeara, pero dejé de hacerlo cuándo vi que él me estaba mirando con una de sus sonrisas burlonas. Y sabía por qué lo hacía. Ya había vuelto a quedar como un idiota bipolar. Si es que más tonto y no nazco.
-Esto... jeje... uhm...¡OH DIOS MIO, PERO QUE TARDE ES!- nervioso como estaba, esa fue la única excusa que se me ocurrió, aunque solo fueran las 10 y media de la noche, mañana tenía que madrugar.- Todo el mundo a dormir, o mañana no nos levantaremos. ¡V-venga, a dormir Mono apestoso! -me levanté nervioso de encima suyo para que se pudiera ir a su cama y le di un leve empujón para asegurarme de que lo hacía. Me acerqué un poco a la mesita de noche para beber agua de mi vaso y comencé a quitarme la camiseta del pijama, ya que moría de calor. Pero cuando tenía un brazo fuera de la camiseta para quitármela, sentí como unas manos me agarraban y me volvían a lanzar en la cama, esta vez EunHyuk quedando encima. Abrí mucho los ojos, y no intenté moverme porque no podía, estaba inmovilizado por su peso y por la postura en la que estaba, con media camiseta fuera.
-EunHyuk... ¿q-qué estás haciendo?...-
Re: [EunHae] Tú y tu muñeca hinchable
Nos quedamos unos segundos mirándonos. En ese tiempo pude memorizar perfectamente su rostro, la forma de su cara, de sus cejas, de su nariz, de sus labios… Era increíble lo apetecibles que me eran, ¿curiosidad por saber? O… ¿algo… más? Nah, no creo.
Vi como se ponía cada vez más nervioso, como sus mejillas ya un poco sonrojadas por el esfuerzo de la emboscada de las cosquillas se iban coloreando aún más. Era divertido y adorable ver como su rostro cada vez se volvía más rojo. Nuestras miradas se quedaron fijas. Sonreí para mis adentros, si seguía así seguramente empezaría a…
-¡Hip!- sonó de golpe un agudo y adorablemente sonido de hipo.
Me mordí con fuerza el labio para no evitar estallar de risa temblando entero. Pero era imposible contenerse viendo lo adorablemente avergonzado que estaba por su propio dulce hipo.
Empecé a retorcerme de la risa. Es… es… no tengo palabras para describirlo. ¿¡Porque tenía que hacer un sonido tan realmente maricón cuando se pone nervioso!?
-¡YAH!¡No te rías de mi! ¡¿Eres malo, lo sabes?!... ¡HIP!- gritó más que cabreado.
Su cabreo solo hizo que mi risa aumentara y como buen amigo que soy empecé a imitarle, haciendo unos extraños hip hip hip.
De pronto sentí como su mano se estampaba contra mi mejilla. El golpe no fue muy fuerte pero resonó. Quise volver a sonreír burlonamente haciendo ver que no había pasado nada. Pero al ver su rostro una idea cruel se me pasó por la cabeza. Realmente se veía preocupado y arrepentido por la bofetada que me había soltado.
It’s EunHyuk time!~
Con todas mis dotes de actuar (pocas hay que decir) puse cara de dolido, aunque en verdad parecía un feo bebé mono.
-¡Monito! ¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento! DongHae ha sido muy malo, no quería pegarte monito pequeño, pégame, pégame, merezco que me pegues- empezó a decir de golpe mientras agarraba mi mano e intentaba que le diera.
No pude evitar sonreír al escuchar eso. ¿”Péga… me”? ¿”Merezco que me pegues”? Eso me ha sonado a peli porno gay de las baratas, de esas que ves por error cuando en el videoclub alquilas una de suizas tetonas y te salen rusos con ametralladoras.
Sentí un escalofrió desagradable al recordad eso, eso no se lo deseo a nadie.
Hae se me quedó mirando otra vez y al rato, más que avergonzado, con una tonta excusa de que era tarde, intento sacarme de su cama.
¡Pero si sólo eran las 10 y media!
Hice un puchero, ni muerto me voy a dormir tan temprano, antes me largo a entretenerme un poco con la pobre Marylin que la tengo desde hace unos días abandonada.
Algo de pronto hizo que me quedará estático. Vi como Hae bebía agua de un vaso que había en su mesita de noche. Pude ver perfectamente como su manzana de Adán se movía a cada trago que pegaba. Se ve que estaba sediento porque bebía con ansias. De pronto una traviesa gota de agua se escapó de sus labios y bajo cuello abajo. Trague saliva ante la imagen, se veía tan apetecible. Contemplé como se acabó todo el agua y se relamía un poco los labios de forma inconscientes. Esa imagen me había calado fondo, tan fondo que mi pequeño amigo por un momento hizo un respingón. Para rematar, se ve que tenía calor y empezó a quitarse su camiseta dejándome ver su plano y deseable torso.
No pude más, me estaba tentando.
Sin que se lo esperase, me tiré encima de él, dejándole con un brazo sacado y el otro dentro de la camiseta. Se quedó mirándome sorprendido, al rato reaccionando e intentando zafarse de mi agarre, pero no pudo.
-EunHyuk... ¿q-qué estás haciendo?...-
Sonreí de lado y me fui hacia su cuello, para lamer la gota de agua. Noté como temblaba levemente sorprendido. Sería tan fácil hacerlo mío…
-EunHyuk ¿que…?-
Sin que se lo esperara le planté un sonoro beso en la mejilla. Se quedó quieto, sin habla, demasiado estupefacto para responder. Lo sé, era extraño que yo hiciera ese tipo de besos. Me sonrojé al recibir su incrédula mirada. Sintiendo mis mejillas arde le planté otro beso, esta vez en la otra mejilla, y después un poco más arriba, y después en la frente y después…
-¡Yah! ¡EunHyuk! ¿Qué haces?- preguntó divertido riéndose levemente.
-Sólo te quería dar un beso de buenas noches- dijo poniendo otra vez la famosa cara del feo bebé mono.
Él se rió sonoramente ante eso.
De pronto le planté un beso en sus labios. Ambos nos quedamos estupefactos. El por recibirlo, yo por darlo, suena raro pero no lo tenía planeado. Me había salido solo. Se sentía tan suave y cálido…
Enseguida me aparte, desviando la mirada no queriendo que viera mi sonrojo. Ahora si que quería irme a mi cama corriendo, escondiéndome bajo las sabanas y haciendo el mismo sonido extraño (el oioioioioioio) que hacia siempre él.
Pero antes de que pudiera huir agarró mi cara con ambas manos y me plantó un beso.
Ahora era yo el doble estupefacto. Noté como sus manos y labios temblaban levemente nervioso. Sonreí para mis adentros. Será tonto.
Tomé la iniciativa y empecé a mover mis labios suavemente, con delicadeza, envolviendo los míos con los suyos. Enseguida noté como me correspondía, aunque con timidez.
Traviesamente le mordí levemente su labio inferior. Él jadeo sorprendido y tome esa oportunidad para meter mi lengua en su boca. Nada más nuestras lenguas entrar en contacto empezó una guerra campal por el territorio. Era extraño y divertido ver como ese dulce beso se había vuelto en uno apasionado. Su sabor era único, adictivo, creo que nunca me cansaría de besarlo aunque se me durmieran los labios.
Pero el aire tarde o temprano se acaba y tuvimos que separarnos, aunque no mucho, para respirar. Nos quedamos ambos mirándonos a los ojos, sonrojados, con las respiraciones alteradas. Sentía una extraña sensación en el pecho, y no, no era de la risa de ver a mi amigo aun con la camiseta a medio sacar, era una sensación cálida y agradable. Podría ser… no, no, tiene que ser del calentón, de las hormonas revueltas, no pueden ser sentimientos especiales ni cursiladas de esas, no, definitivamente no.
Pero aunque me repitiera una y otra vez eso había algo claro y indiscutible, esos ojos castaños que me miraban fijamente claramente me habían robado el alma.
Vi como se ponía cada vez más nervioso, como sus mejillas ya un poco sonrojadas por el esfuerzo de la emboscada de las cosquillas se iban coloreando aún más. Era divertido y adorable ver como su rostro cada vez se volvía más rojo. Nuestras miradas se quedaron fijas. Sonreí para mis adentros, si seguía así seguramente empezaría a…
-¡Hip!- sonó de golpe un agudo y adorablemente sonido de hipo.
Me mordí con fuerza el labio para no evitar estallar de risa temblando entero. Pero era imposible contenerse viendo lo adorablemente avergonzado que estaba por su propio dulce hipo.
Empecé a retorcerme de la risa. Es… es… no tengo palabras para describirlo. ¿¡Porque tenía que hacer un sonido tan realmente maricón cuando se pone nervioso!?
-¡YAH!¡No te rías de mi! ¡¿Eres malo, lo sabes?!... ¡HIP!- gritó más que cabreado.
Su cabreo solo hizo que mi risa aumentara y como buen amigo que soy empecé a imitarle, haciendo unos extraños hip hip hip.
De pronto sentí como su mano se estampaba contra mi mejilla. El golpe no fue muy fuerte pero resonó. Quise volver a sonreír burlonamente haciendo ver que no había pasado nada. Pero al ver su rostro una idea cruel se me pasó por la cabeza. Realmente se veía preocupado y arrepentido por la bofetada que me había soltado.
It’s EunHyuk time!~
Con todas mis dotes de actuar (pocas hay que decir) puse cara de dolido, aunque en verdad parecía un feo bebé mono.
-¡Monito! ¡Lo siento, lo siento, lo siento, lo siento! DongHae ha sido muy malo, no quería pegarte monito pequeño, pégame, pégame, merezco que me pegues- empezó a decir de golpe mientras agarraba mi mano e intentaba que le diera.
No pude evitar sonreír al escuchar eso. ¿”Péga… me”? ¿”Merezco que me pegues”? Eso me ha sonado a peli porno gay de las baratas, de esas que ves por error cuando en el videoclub alquilas una de suizas tetonas y te salen rusos con ametralladoras.
Sentí un escalofrió desagradable al recordad eso, eso no se lo deseo a nadie.
Hae se me quedó mirando otra vez y al rato, más que avergonzado, con una tonta excusa de que era tarde, intento sacarme de su cama.
¡Pero si sólo eran las 10 y media!
Hice un puchero, ni muerto me voy a dormir tan temprano, antes me largo a entretenerme un poco con la pobre Marylin que la tengo desde hace unos días abandonada.
Algo de pronto hizo que me quedará estático. Vi como Hae bebía agua de un vaso que había en su mesita de noche. Pude ver perfectamente como su manzana de Adán se movía a cada trago que pegaba. Se ve que estaba sediento porque bebía con ansias. De pronto una traviesa gota de agua se escapó de sus labios y bajo cuello abajo. Trague saliva ante la imagen, se veía tan apetecible. Contemplé como se acabó todo el agua y se relamía un poco los labios de forma inconscientes. Esa imagen me había calado fondo, tan fondo que mi pequeño amigo por un momento hizo un respingón. Para rematar, se ve que tenía calor y empezó a quitarse su camiseta dejándome ver su plano y deseable torso.
No pude más, me estaba tentando.
Sin que se lo esperase, me tiré encima de él, dejándole con un brazo sacado y el otro dentro de la camiseta. Se quedó mirándome sorprendido, al rato reaccionando e intentando zafarse de mi agarre, pero no pudo.
-EunHyuk... ¿q-qué estás haciendo?...-
Sonreí de lado y me fui hacia su cuello, para lamer la gota de agua. Noté como temblaba levemente sorprendido. Sería tan fácil hacerlo mío…
-EunHyuk ¿que…?-
Sin que se lo esperara le planté un sonoro beso en la mejilla. Se quedó quieto, sin habla, demasiado estupefacto para responder. Lo sé, era extraño que yo hiciera ese tipo de besos. Me sonrojé al recibir su incrédula mirada. Sintiendo mis mejillas arde le planté otro beso, esta vez en la otra mejilla, y después un poco más arriba, y después en la frente y después…
-¡Yah! ¡EunHyuk! ¿Qué haces?- preguntó divertido riéndose levemente.
-Sólo te quería dar un beso de buenas noches- dijo poniendo otra vez la famosa cara del feo bebé mono.
Él se rió sonoramente ante eso.
De pronto le planté un beso en sus labios. Ambos nos quedamos estupefactos. El por recibirlo, yo por darlo, suena raro pero no lo tenía planeado. Me había salido solo. Se sentía tan suave y cálido…
Enseguida me aparte, desviando la mirada no queriendo que viera mi sonrojo. Ahora si que quería irme a mi cama corriendo, escondiéndome bajo las sabanas y haciendo el mismo sonido extraño (el oioioioioioio) que hacia siempre él.
Pero antes de que pudiera huir agarró mi cara con ambas manos y me plantó un beso.
Ahora era yo el doble estupefacto. Noté como sus manos y labios temblaban levemente nervioso. Sonreí para mis adentros. Será tonto.
Tomé la iniciativa y empecé a mover mis labios suavemente, con delicadeza, envolviendo los míos con los suyos. Enseguida noté como me correspondía, aunque con timidez.
Traviesamente le mordí levemente su labio inferior. Él jadeo sorprendido y tome esa oportunidad para meter mi lengua en su boca. Nada más nuestras lenguas entrar en contacto empezó una guerra campal por el territorio. Era extraño y divertido ver como ese dulce beso se había vuelto en uno apasionado. Su sabor era único, adictivo, creo que nunca me cansaría de besarlo aunque se me durmieran los labios.
Pero el aire tarde o temprano se acaba y tuvimos que separarnos, aunque no mucho, para respirar. Nos quedamos ambos mirándonos a los ojos, sonrojados, con las respiraciones alteradas. Sentía una extraña sensación en el pecho, y no, no era de la risa de ver a mi amigo aun con la camiseta a medio sacar, era una sensación cálida y agradable. Podría ser… no, no, tiene que ser del calentón, de las hormonas revueltas, no pueden ser sentimientos especiales ni cursiladas de esas, no, definitivamente no.
Pero aunque me repitiera una y otra vez eso había algo claro y indiscutible, esos ojos castaños que me miraban fijamente claramente me habían robado el alma.

NuriaManzana- Suju baby

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por NuriaManzana el Mar Ene 17, 2012 8:36 pm